Abe POV

Desde luego, el ataque a las familias morois de Omsk no auguraba nada bueno. Para cuando llego la llamada de Rose, o Maria como se hace llamar ahora, no quedaba lugar a dudas. Su tono de urgencia no admitía replica, y tampoco estaba en situación de negarme, según todos los informes hasta la fecha, el lugar más seguro durante cualquier ataque moroi era estar detrás de mi hija.

Mayor sorpresa fue su segunda llamada para ofrecerme protección en casa de los Belikov. Pensaba refugiarme en la iglesia, pero una oferta como esta no se podía dejar pasar. Sin mencionar que me moría de ganas de conocer mejor a la gente que mi hija consideraba su familia.

La noche ha sido una de las más largas de mi vida. Nos hemos ido turnando para mal dormir mientras mis guardianes vigilaban y las chicas estaban al teléfono manteniéndonos al día de lo que pasaba en el avión.

Creo que en cierto modo todos, bueno todos excepto el niño que había dormido casi toda la noche, habíamos estado reteniendo parte del aliento hasta que el avión toco tierra. Vino acompañado también de un cambio de luz que anunciaba el nuevo día y el fin de la amenaza inminente.

Conforme se acercaban a la casa fuimos saliendo precedidas de las mujeres, quienes no dudaron en correr a los brazos de los hermanos Sokin y Dimitri. Me hizo sonreir que el niño corriera a los brazos de mi hija. Entendí perfectamente el sentimiento de Olena rodeando a su hijo, y lo envidie de todo corazón, en ese momento habría cambiado toda mi vida por tener un momento tan gratificante como ese con mi niña… los saludos, las presentaciones y la alegría del reencuentro, aunque el peligro aun acechara, era innegable. Nos mantuvimos apartados hasta que la aparición de Yeva les hizo volverse hacia nosotros.

No me sorprendieron las palabras de los Sokin. Después de verlos en los brazos de las hijas mayores, su agradecimiento era más que comprensible. Ese momento también parecía marcar la hora para salir de escena… pero en su lugar… me encuentro confesándole a mi hija nuestra relación. De nada sirvieron los miles de discursos ensayados en mi mente, los encuentros que había imaginado… no me pasó desapercibido que casi cae hacia atrás si el chico que ha presentado como Pyro no hubiera estado rápido.

Supongo que tampoco me puedo quejar del resultado… el niño ha conseguido romper la tensión, bendito él, tengo que conseguirle un buen regalo… y no he conseguido un rechazo inmediato… igual solo ha sido postergado, pero al menos sé que nos veremos en breves en el ayuntamiento, y que aunque solo sea por las circunstancias, sigue contando conmigo

Durante la reunión me descubro estudiando los roles y la forma de trabajar de este grupo. En teoría Miguel es el líder, supongo que en parte por edad y experiencia, y en parte porque parece una roca solida a la que aferrarte en una crisis. Sin embargo, se nota que la estrategia esta sobre todo al cargo de mi hija y Peter. Daniel y Sidney parecen los más puestos en logística.

Los roles de los demás están distribuido según sus habilidades, han luchado anteriormente todos juntos y parecen cubrir bien los puntos fuertes y débiles. Nos exponen rápidamente como pretenden llevar a cabo la defensa. Aquí están los representantes de la academia San Basilio, los del ayuntamiento, yo, que por lo normal soy una opinión a tener en cuenta… pero dudo que nadie se esté engañando. Son este grupo de jóvenes los que están al mando. Han pedido verificar el estado de las salas de la academia, y como ya se imaginaban han sido eliminadas. El único sitio seguro es la iglesia. Donde organizan lo que ya han hecho antes, crear equipos para cubrir los ataques de los guardianes. La diferencia será que en esta comunidad también hay humanos, que deben ser protegidos, y que el número de morois es inferior a San Vladimir. En cambio hay más guardianes, esperemos que sea suficiente. Según dice mi hija se esperan unos sesenta strigois… como lo sabe es un misterio, pero no parecen cuestionarlo.

Cuando se levanta la reunión todos tienen tareas con las que cumplir hasta que el pueblo este a salvo

RPOV

Comparado con las otras dos batallas, está vez la organización de la defensa ha sido menos precipitada. Hemos podido organiza a todos en el interior. Veo a lo lejos a Paul con sus amigos, esperemos que nada malo les ocurra. Ha sido necesario utilizar la compulsión con los humanos para que no flipen cuando la acción comience. Los guardias también han necesitado un poco de motivación extra para entender que en esta ocasión, se peleaba en equipo y con el propósito de sobrevivir. Esta vez le ha tocado dar la charla a Dimitri, aprovechando que por aquí es un héroe local.

Por una vez que ya estaba vinculada a Adrian, hemos decidido anularlo, y vincularlo a Dimitri, el sigue luchando cuerpo a cuerpo, una carga extra puede venirle bien. Voy hacia fuera a ocupar mi posición. El sol ya ha desaparecido casi por completo, no tardarán en atacarnos.

Estoy fuera de la iglesia cuando oigo a Paul que me llama. Me giro y veo que viene con Karol quien parece afectada por algo:¿Qué es?¿Te encuentras bien?¿necesitas un médico?- lo primero que pienso es que con todo el estrés de estos días el feto puede estar en peligro

Karol: yo estoy bien, pero tenemos un problema. No encontramos a Kiro. Tampoco está su abuela

Yo: ¿Cómo ha ocurrido? Se suponía que todo el mundo estaba aquí. No es posible

Karol: he buscado por toda la iglesia, no están, y nadie los ha visto en todo el día. Paul dice que ayer falto al colegio porque estaba malo…

Miguel que se ha acercado en cuanto ha visto aparecer a Karol: joder… esto no es bueno…

Paul: tía tienes que traerlo- tiene los ojos brillantes de lágrimas- es mi amigo..

El resto que se han ido acercando: es muy peligroso. Atacaran en cualquier momento.. no hay tiempo

Yo: tenemos que ir. Es solo un niño

Miguel y Daniel: no irás, es demasiado peligroso

Yo: si alguien va soy yo. Soy quien más posibilidades tiene. Sabré si están cerca, y Andre me puede avisar por donde me atacaran

Pyro: yo voy contigo. Ya te he cubierto la espalda en las otras batallas. Te seguiré en esta también

Miguel: muy bien, yo también voy. Te cubriré con las armas

Yo: de eso ni hablar. Tú te quedas. Tienes que mirar por ti y tu familia- señalo a Karol y en particular a su tripa- y eso va también por ti- antes de que Dani abra la boca

Peter: muy bien, entonces te cubriré yo.

Adrian que está detrás mío junto a Jill contesta rápidamente pero muy bajo como para sí mismo: Esa tampoco es buena idea…. - ahí lo deja caer… ¿está diciendo lo que creo que está diciendo?- antes de que nadie llegue a decir nada, igual ni lo han oído, se adelanta Jill: yo voy con vosotros. Os cubriré – me guiña un ojo así que intuyo que también ha oído a Adrian

Yo: lo siento Peter, pero tú te quedas atrás también, prefiero contar con la puntería de Jill- por la cara que pone Peter no ha oído el comentario de Adrian… ya habrá tiempo para las explicaciones después. Por el momento puede sobrevivir a un golpe en su ego

Sean corre a ofrecerse para acompañarnos, pero es Jill quien le contesta: te quedas con Amber- por un momento parece que vaya a contestar, la situación desde luego es un asco para él. Para mi sorpresa es Abe quien habla ahora: Pavel también os acompaña. Es un demonio de guardián..

Veo a Andre- rápido ya vienen- se acabaron las discusiones

Yo: vale, pongámonos en marcha. Todos llevamos los auriculares, Jill coge tanta munición como puedas- mientras yo estoy haciendo lo mismo y Chris también – vámonos

Salimos de las salas, voy delante con Pyro, Jill y Pavel detrás. No tardamos en salir hacia un lateral de la academia. Prefiero no usar la puerta principal, por donde ha señalado Andre que venían. Llevo las dos mitades de la vara en las manos, intentaremos no disparar para no llamar la atención sobre nosotros… llegamos corriendo a la tapia sin que haya sentido ninguna nausea. Cierro la vara sin detenerme me la sujeto atrás y como la tapia no es muy alta sigo corriendo, cojo impulso y me subo. Desde arriba ayudo a Jill y Pyro a subir. Pavel hace lo mismo que yo, con tan mala suerte que al llevar la estaca en la mano, no puede agarrarse bien arriba y cae. Vemos inmediatamente que al intentar apoyarse le falla el tobillo. Antes de que abra siquiera la boca le ordeno: Pavel regresa que alguien le cubra la retirada. No puede avanzar bien con el tobillo. Nosotros seguimos, que sea Liss la primera que cure. Liss canalizame enseguida la oscuridad

Liss: oído

Miguel: no hagas tonterías

Yo: prometo- en ese momento empiezo a oír los disparos. Espero de verdad que Pavel llegue a tiempo.

Saltamos al otro lado y tan pronto como recupero las espadas siento la nausea

Yo: a cubierto – me adelanto a los dos. Y aparecen dos strigois. Jill derriba a uno mientras Pyro y yo nos ocupamos del otro- la náusea desaparece y seguimos adelante por donde nos va indicando Andre. Pero rápidamente vuelvo a sentirla y Andre me avisa por donde vienen, supongo que los disparos les han advertido – Jill cúbrenos pero dispara solo si es necesario, lo intentaremos Pyro y yo para no hacer tanto ruido – los dos asisten justo cuando un strigoi salta sobre nosotros

Con la ayuda de Andre no nos pilla por sorpresa. Pyro le prende fuego y yo aprovecho su despiste para decapitarlo. La náusea se atenúa pero no desaparece. Andre confirma mis sospechas de que no están lejos. Emprendemos el camino de nuevo, de normal que Kiro viviera cerca de casa era perfecto para Paul, que viviéramos en el extremo opuesto a la academia me estaba empezando a enfurecer. Tampoco ayudaba que la oscuridad me estaba empezando a llegar. Por lo que oíamos la situación parecía bastante controlada allá atrás, había heridos leves de los que se estaban ocupando mayormente Adrian y Oksana, Liss se centraba en el que hubiera más grave, mientras sigue disparando.

La náusea se intensifica, nos viene justo para preparanos cuando nos emboscan. Estoy luchando contra dos, mientras Jill está vaciando medio cargador en el otro. Estamos en una calle bastante estrecha que está dificultando mucho el movimiento, además estos malditos deben ser viejos y probablemente una vez fueran guardianes. Tienen mejores reflejos y saben luchar, estoy segura que si no fuera por la oscuridad que me ayuda estaríamos en serios problemas

Jill: Maria no tengo un blanco, si disparo podría darte

Pyro les prende fuego como otras veces, pero aunque al principio les sorprende, no se detienen como en otras ocasiones, está claro que presentaran batalla hasta el final. Cogiendo la katana corta consigo cortarle un brazo a uno de ellos. Oh, joder! Eso aún le ha enfurecido más, ahora es puro ataque ciego. Su compañero está intentando aprovechar para acorralarme

Pyro: me ocupo del manco!- noto como las llamas aumentan de intensidad mientras puedo centrarme en mi objetivo. No me gusta luchar con las katanas cortas, pero está resultando, primero lo consigo mantener a raya, hasta que veo una pequeña brecha. Aprovechando nuestra diferencia de tamaños ruedo por debajo de sus piernas, llamo la atención de Jill –Jill- y le corto el cuello desde detrás. Jill aprovecha entonces a dispararle al pecho – despejado-la náusea remite.

Jill: seguimos adelante. Todo bien- informa a los demás, para que puedan centrarse en su lucha

Miro a Pyro quien empieza a dar muestras de cansancio, en este ataque ha tenido que gastar más de lo normal –Chris, tomate la sangre, te necesitamos en forma – asiente

Seguimos corriendo para alejarnos de donde hemos vuelto a llamar la atención y deseando llegar de una vez. Es cuando estamos llegando a la casa cuando vuelvo a notarlo, solo puedo enfocarme en un pensamiento: no por favor, por favor, que lleguemos a tiempo

-Volvemos a tener compañía- Andre no indica que nos estén emboscando, sigue señalando a la casa- no lo digo en voz alta, pero Jill y Pyro me están mirando y mi cara les dice todo lo demás. La determinación cruza por sus rostros.

Corremos hacia la entrada y vemos la puerta abierta. Tan pronto como la atravesamos la escena que nos encontramos es horrible, sobre el cuerpo de la abuela hay dos strigois. Uno de ellos se lanza hacia nosotros, del que se ocupa Jill, mientras yo me lanzo sobre el otro que sigue aferrado al cuerpo estoy ejecutándolo cuando oímos el ruido al final del pasillo, salimos corriendo con Pyro a la cabeza y llegamos a ver a un strigoi intentando meterse por un hueco. Solo podemos oír los gritos de Kiro lo que es suficiente para que Pyro desate todo su poder y lo calcine por completo. Solo cuando conseguimos retirarlo vemos al niño escondido al final del conducto por donde antiguamente se metía la leña a la cocina desde el exterior… está muerto de miedo pero vivo. Jill está dando todo el informe mientras intento hacer que me mire. Me quito la cota que me cubre la cabeza para que me vea bien.

-Kiro soy Maria la tía de Paul, ¿te acuerdas de mí?¿nos hemos visto muchas veces?¿recuerdas?- poco a poco el entendimiento se va abriendo camino…- cariño nos ha enviado Paul. Solo queremos llevarte para que estés a salvo- debo convencerlo o se le está pasando el miedo. Sale y se me abraza temblando… no imagino el miedo que ha tenido que pasar viendo a ese monstruo… aún hay noches que recuerdo el strigoi que nos atacó en Georgia…

-¿dónde está mi abuela?- lo dice entre los sollozos y a duras penas lo entendemos. Menos aún sabemos que contestarle. Es Pyro quien le frota la espalda. Solo puede ofrecerle un mínimo consuelo – ahora ya está en el cielo. Nos va a estar protegiendo hasta que estemos a salvo

Andre me indica que tenemos que marcharnos, todavía no ha pasado el peligro

Yo: voto por ir a casa de Olena, está a 500 metros, en cuanto entremos en las salas estaremos protegidos – es aceptado por unanimidad, incluidos los que nos han oído por los auriculares.

Me dirijo a la puerta de atrás por la que llegaremos antes. Hemos avanzado unos pocos metros en la calle, Kiro está en el centro mientras el resto le rodeamos, cuando Pyro se va un poco hacia la pared: Chirs!?Chris! ¿Estás bien? Tienes que tomar más sangre, te has agotado

Pyro: no puedo, no me queda más

Eso es un desastre, encima Andre da la alarma… supongo que nos han entrenado bien, porque el plan se compone en mi mente rápidamente. Recojo las espadas y empuño las pistolas

-Jill, cubre la retaguardia, Kiro dale la mano a Chris y no la sueltes pase lo que pase, Liss mandame toda la oscuridad que puedas YA- me pongo delante de Pyro cubriendo el frente- Chris muerde

Chris: eso te debilitara- de fondo oigo más exclamaciones, pero justo llegan las náuseas – AHORA!

Noto a la vez como la náusea alcanza su punto álgido, Chris me clava los colmillos desde detrás mientras su mano libre me sujeta por el hombro, y llega la oscuridad cuando aparece un strigoi al final de la calle. Empiezo a dispararle, y lo derribo, oigo más disparos por detrás, pero no puedo volverme, mi cuerpo está librando su propia batalla. Que al parecer termina ganando la oscuridad. En el momento que Chris me libera tampoco queda rastro de strigoi

-¡CORRED, CORRED, CORRED! -Sin volverme a ver si me siguen salimos disparados. Cuando la puerta está a la vista me hago a un lado, para que sigan corriendo mientras cubro la retaguardia. Por fin estamos dentro – ¡Todos a salvo! Repito ¡Todos a salvo!

No puedo creerlo, nos derrumbamos en los sofás, estamos agotados. Me deslizo un segundo en Liss para ver que está ocurriendo. La veo recargando su arma, está junto a Peter, levanta la vista y veo el panorama bastante despejado aunque todos sigan alerta…me vuelvo a mi cabeza, no tengo fuerzas para más.

Soy vagamente consciente de que Chris va a la cocina y vuelve. Me hace recostarme en el sofá, mientras él se situá detrás para sostenerme y me ayuda a beber. Sabe a bebida isotónica, no es la que me suele dar Sid, pero supongo que servirá. Solo oigo a medias como me anima a terminarme la bebida mientras me acuna… No es como cuando me sujetan mis hermanos, pero se siente bien… tengo tanto sueño….lo último que noto es un beso como una caricia… pero igual solo lo imagino…

CPOV

Desde el momento que la he oído decirle a Miguel que ella era quien más probabilidad de éxito podía tener sabía que la iba a acompañar. No había ni una sola partícula en mí que lo cuestionara. Por un momento he dudado si mi tía estaría de acuerdo, pero una mirada ha sido suficiente para entendernos. Llevamos tanto tiempo siendo solo nosotros que nos conocemos mejor que nadie. Sabe que tengo que hacerlo.

Sabía que no sería sencillo, pero por un momento en la calle estrecha donde hemos perdido capacidad de movimiento lo he pasado francamente mal. Tenía miedo de herir a Maria pero a la vez me estaba matando verla acorralada. Cuando por fin he podido no he dudado en prenderle fuego a ese malbicho, claro que eso me ha desgastado y he necesitado la sangre. Hasta ese momento no me había dado cuenta que solo llevaba una bolsa… no habría problema si moderaba las llamas….

Para lo que no estaba concienciado era para la escena que nos hemos encontrado al llegar a la casa. La visión de esos dos strigois sobre el cuerpo de la anciana… ni siquiera he podido reaccionar, suerte que Jill se ha ocupado de uno y Maria del otro. No ha sido hasta oír el grito desesperado del niño que he vuelto en mí y seguido pasillo adelante. Era tanta la furia y los malos recuerdos que recorrían mis venas que me sorprende que solo haya calcinado a ese bastardo y no la casa entera

Después de cómo ha sido llegar hasta aquí quedarnos en casa de Olena sonaba perfecto para mí, con lo que no había contado es con el cansancio por haber usado tanta magia. Siento que me fallan las fuerzas. Reacciono al grito de auténtica preocupación que se le escapa a Maria. Tenemos que llegar a la casa y proteger al chico. Pero reconozco por su expresión que vienen más strigois, sé que no voy a poder con ellos

Me sorprende el plan que organiza en cero coma, más aún que pretenda que la muerda, ¿qué está penando?¡eso la debilitara!- no soy el único que lo piensa, pero nos hace callar a todos, y antes incluso de darme cuenta estoy acatando su orden de morderla. Vuelvo a tener los mismos pensamientos que en el avión y solo soy vagamente consciente de que estamos siendo atacados, pero es suficiente para parar en cuanto he recuperado algo las fuerzas. Tan pronto como saco los colmillos de Maria compruebo que su plan ha dado resultado y la oscuridad le ha protegido del bajón, sigue teniendo energías para hacernos correr hasta la casa. Nos cubre la entrada mientras arrastro al niño a todo correr y no paramos hasta caer en el sofá.

Es entonces cuando la observo… está agotada como en otras ocasiones, pero no están aquí Sid o Dani para hacerle tomar los complementos. Observo a Jill que está en el otro sofá con Kiro en sus brazos que también parece exhausta. Me voy a la cocina para ver que puede sernos útil y vuelvo con las únicas bebidas isotónicas que he encontrado, supongo que son de Vika, pero dudo que le importe. Le paso dos a Jill y me voy al sofá donde está Maria. Me sitúo detrás suyo para sostenerla y ayudarle a que beba, no tiene fuerzas ni para protestar. Nos quito los auriculares, si pasa algo cuento con que Jill nos avise. Casi me parece un milagro que no se duerma del todo mientras esta bebiendo. No me doy cuenta de que la estoy meciendo, hasta que le doy un beso en la sien al terminarse la bebida y me encuentro con la mirada de Jill que sonríe con aprobación…se tapa el auricular antes de decir: igual no te has dado cuenta, pero estás completamente enamorado de ella…

Que no le haya replicado de inmediato puede que ya sea un indicio… que al analizar los hechos me dé cuenta que estoy en el único lugar que me gustaría estar en el mundo, sosteniéndola en mis brazos mientras nos acomodó para dormir… estoy jodido… me he tenido que enamorar de la mujer más inalcanzable…

Me despierto desorientado al principio sin saber ni donde estoy, hasta que todo viene de golpe a mi mente. Entonces caigo en que algo me ha despertado. Ha sido Maria, al parecer vuelve a tener algo de fuerza, se ha hecho un ovillo usándome de almohada. Igual tiene frio por lo que empiezo a frotarle la espalda pasándole un poco de calor. Miro a nuestro alrededor para encontrar a Jill y el niño en el otro sofá tapados con una manta y profundamente dormidos. La oscuridad en el exterior sigue siendo notable, por lo que nada me impide centrarme en Maria. Está completamente relajada, lo que rara vez ocurre cuando esta despierta, se le ve tan linda. Trazo el contorno de su rostro evitando despertarla lo que no evita que medio sonría. Sigo meciéndola y jugando con sus rizos cuando noto que se empieza a agitar. Supongo que no es raro que la pesadilla de anoche se cuele en sus sueños. Trato de consolarla hasta que me paralizo por sus palabras – ¡No Chris! Al suelo… - parece que me está protegiendo. Me acabo de dar cuenta que solo me llama Chris cuando está preocupada, el resto del tiempo me llama Pyro. Al principio no me gustaba mucho, pero quizás porque es su nombre para mí le he cogido gusto

-shh, cariño, todo está bien. Estoy bien. No te preocupes….- parece que oírme funciona y se va relajando… sigo así hasta el amanecer, estoy cansado pero no me apetece volver a dormir, solo estoy divagando, imagino miles de escenarios y conversaciones que no se si tendré ocasión de tener con esta preciosa mujer…