Regenesis: Phineas y Ferb
Introducción
Phineas y Ferb es una serie que pertenece a Disney Channel y a Dan Ponvenmire. Regenesis, es una serie de Shaftesbury Films y Christina Jennings.
Como es costumbre en series como Regenesis, se tratan asuntos bastante serios, como epidemias, investigación genética ilegal, clonación, experimentación humana, etc. Trataremos de adaptar un poco las cosas para no ofender a la audiencia, pero aún así, vale advertir… Regenesis fue fuerte y esto probablemente también lo sea.
Y por supuesto… si bien en algunos casos de ideas que podrían aplicarse… todo es ficción.
Capítulo XXXVII
(Sin habla)
(Instituto de Salud Mental Hennington, Boston)
- ¿Está seguro que debemos pasar la noche aquí? El clima está tranquilo…
- Créame… será muy productivo en la Terapia de Donnie.
Con esas palabras, la Psiquiatra encargada del caso de Donnie Thornberry tranquilizó a sus "padres" de que debían quedarse en las instalaciones de la Institución.
- Creo que debo preguntarlo de nuevo… - empezó Eliza - ¿Porqué llevamos a Donnie aquí?
- Verás… - empezó su padre – Donnie atravesó una de las peores cosas que un niño puede haber atravesado… perdió a sus padres… sus padres… fueron prácticamente casados. Y no puede hablar… o al menos no de una forma adecuada. Nosotros queremos corregir eso… hacer que tenga una vida normal… y si es preciso llevarlo a este lugar, no nos importa… lo haremos por su bien.
- Creo que deberían irse a dormir – dijo la encargada – Ya es tarde… síganme, por aquí les asignaré habitaciones.
- ¿Puede ser cerca de Donnie?
- Lo lamento… mantenemos un control estricto de los pacientes. Pero pueden estar en el ala contigua a las habitaciones de pacientes pediátricos.
Pasaron unas horas. Ya era de noche… y en los pasillos no se podía ver ni un alma. En lo que respecta al dormitorio de Donnie en el ala pediátrica… era un lugar amplio con una cama y algún que otro mueble como una silla y una ventana, debidamente enrejada para que no escape. Ya lo había intentado antes, así que era mejor prevenir.
De repente unos pasos sonaron. Donnie no estaba dormido del todo… y al oír esos pasos se puso en alerta. ¿Podría preguntar quién era? Imposible… nadie lo entendería. Así que murmuró algo incompresible… incluso para él y se sentó en la cama… esperó.
- ¿Donnie? Abre la puerta… - dijo esa voz.
- Vamos… se un buen chico… ¿Te haz olvidado de nosotros?
Donnie se acercó a la puerta con discreción. No podía responder a sus interlocutores… pero tampoco quería abrirles. No eran las voces que el recordaba. No eran los Thornberrys, pero sin embargo… le sonaban familiares.
- No responde al llamado… - murmuró uno de los que estaban ahí – Prepara el plátano con Tiopentato Sódico.
En la puerta había un pequeño agujero por donde los encargados servían alimentos a Donnie, pasándoselos por debajo. Nadie quería ir a servirle personalmente la comida, porque ya habían tenido reacciones adversas del chico que naturalmente prefería comer como aprendió antes de ser recogido por los Thornberrys: Como los simios.
De todos modos, el plátano cargado con esa droga, pasó por el agujero. A Donnie si se le enseñó no aceptar regalos de extraños, no lo recordó o no le importó… y como había más de simio que de que humano en su mente… lo comió.
Tras unos minutos, presa del Tiopentato Sódico, Donnie abrió la puerta a sus captores. El chico estaba muy tranquilo… casi no parecía el mismo.
- Veo que tu droga de la verdad funciona excelentemente – dijo el Dr. Mathew.
- Esperemos que Donnie sea todo lo colaborador posible – dijo la Dra. Victoria – ¿Recordará?
- Tal vez si empiezas cantándole esa canción que al le gustaba oír…
"Enjoy yourself… it's latter than you think…
Enjoy yourself… while you're still in the pink…
The years go by as quickly as a wink…
Enjoy yourself, enjoy yourself… it's latter than you think…"
Donnie se acercó con confianza al oír esa canción. El Dr. Mathew miró a Donnie y le dijo:
- Ven… con tu verdadero papá… aquí donde te canta mamá…
La Dra. Victoria seguía cantando mientras sacaba de una maleta un grupo de instrumentos quirúrgicos. Iban a realizar la intervención que le dijeron a Doug Doullard en la reunión de Doullard Farmacéuticas. ¿Acaso tan poco querían a su hijo?
- Vamos a ver… estoy seguro que no haz olvidado como comunicarte campeón – dijo Mathew.
- Y por eso pediré que seas un niño muy obediente… - dijo Victoria – Primero pondré estos electrodos en tus brazos y tu pierna. Quedate quietecito…
Y colocándole a Donnie los 3 electrodos de Electrocardiografía, los conectó a un equipo móvil que tenía en la maleta. Lo encendió y se vio lo que pasaba: 75 latidos por minuto, tensión en 98/67 y una saturación de 97. Estaba… normal.
- Procedamos con los anestésicos principales…
Trasladémonos un momento a la habitación de Eliza Thornberry. No podía dormir. No soportaba la idea de Donny en una institución mental. No estaba loco… sólo era especial.
- Tengo que ir a verlo…
Se levantó de la cama… pero se detuvo. ¿Ir a verlo a la 1:00 AM? Seguramente estaría dormido… ¿Qué ganaba al ir tan tarde? Se recostó otra vez y pensó. No sabía que era peor… que pudiera hablar con los animales o que Donnie fuera casi uno y no lo pueda entender. Y al estar en la urbe y en un sitio aislado como una Institución Mental, no podía contarle sus cuitas a nadie.
- Muy bien… Donnie… quiero que pienses en nosotros… ¿Quiénes somos?
En la habitación de Donnie, ya había comenzado el procedimiento. Los dos padres habían expuesto el cerebro de su hijo, con finas incisiones sobre el cráneo. Habían colocado una red neuronal para medir la velocidad de los impulsos y la Dra. Victoria insertaba con delicadeza unos catéteres en el cerebro mientras miraba la tomografía base de dichas conexiones.
- Puedes conectar la red neuronal – dijo mirando a su esposo.
El Dr. Mathew presionó un botón de una maquina y en la pantalla de una laptop, apareció el trazo del Electroencefalograma de Donnie. En rango. Al lado aparecía una pantalla donde se llenaba de letras y caracteres sin sentido.
- Piensa mejor… enfócate en nosotros… ¿Quiénes somos? – dijo la Dra. Victoria.
La pantalla seguía mostrando letras sin sentido: "ppppssasdfd….f paaaddddrrrreee….."
- Cambiando al sistema límbico – dijo el Dr. Mathew mientras giraba una perilla.
En ese momento, se aclaró la pantalla. Empezaron a aparecer palabras claras: "¿Qué están haciendo? ¿Me va a doler?"
- Claro que no te va a doler… - dijo la Dra. Victoria – Eres un buen chico… te estamos ayudando…
La pantalla seguía mostrando el habla de Donny. Podía comunicarse… en sí mismo, pero no podía hacer llegar esos impulsos hacia la zona del lenguaje. Así que el Dr. Mathew giró la perilla otra vez.
- Cambiando hacia el córtex del habla…
- ¿Estoy bien?
Por primera vez Donnie ya no decía disparates… sino palabras. La teoría el Dr. Bell funcionaba. Los cambios en los caminos neuronales podían aplicarse a cualquier persona. El caso de Donnie, al ser un caso extremo, lo demostraba sin duda alguna.
- ¿Acaso ustedes… pero porqué no volvieron conmigo?
- Hijo… es complicado… debes saber que los adultos como nosotros… tenemos cosas… misiones…
- ¿Cómo esos viajes que hacen mis otros padres?
- No son tus padres… pero puedes llamarlos así. Y sí… son como esos viajes…
Eliza Thornberry se levantó de su cama. Quería ir al lavabo, pero estaba algo cansada, por lo que se equivocó de camino y entró en el Ala de Psiquiatría Pediátrica. Se sorprendió de ver una de las luces de los cuartos encendida.
- ¿Hay alguien ahí?
- Eliza…
- Cambiando a sistema límbico… - dijo el Dr. Mathew presintiendo el peligro.
Donnie dejó de hablar… en la pantalla de la laptop se veían sus mensajes: "¿Eres tú, Eliza?"
Eliza se acercó hacia la puerta. El Dr. Mathew sacó un arma y esperó a que ella entrara.
- ¿Donnie? ¡Aaaaah dios mío! ¿Qué le estás haciendo a Donnie?
"No… estoy bien... ni siquiera me duele…" apareció en la laptop. Pero Mathew no podía dejar que nadie lo descubriera y disparó contra Eliza dos veces. No balas… sino dardos sedantes. Eliza perdió el sentido y el equilibrio y de un sonido seco cayó al suelo.
"No… ustedes no son mis padres. ¡Ellos no le harían daño a Eliza!" apareció en la pantalla antes que Donnie tomara uno de los equipos y lo lanzara contra la Dra. Victoria.
- ¿Por qué haces…?
Donnie se despegó de la red neuronal… y aun así con la cabeza expuesta empezó a luchar contra el Dr. Mathew y la Dra. Victoria. Arrojó contra ellos los objetos que tenía, intentó hasta morderlos. El Dr. Mathew mirándolo con ira, le hizo tropezar y dándole un golpe en la espalda lo hizo caer de cara al suelo.
- ¡Maldito chico mono! ¡Pero ya tenemos lo que queremos , inútil animal!
Y le dio una patada en el hígado. Donnie se quedó sin aire, pero logró girar la perilla de una de las máquinas que dejó caer. En la laptop apareció: "Cambio: Córtex del habla" y Donnie empezó a emitir gritos y alaridos. El Dr. Mathew supo que debía irse con su mujer y recogiendo los equipos se fueron de ahí, no sin antes que la Dra. Victoria le diera un puntapié en el costado a Donnie como venganza.
Tras oír los gritos, se despertaron algunas enfermeras y esta al ver el macabro escenario: A Eliza inconsciente y a Donnie gritando y con la cabeza medio abierta, dieron parte a los Thornberrys. Cuando estos llegaron… no podían imaginar siquiera ese horrendo espectáculo.
- ¿Donnie? ¿Te encuentras bien…?
- Por favor… ayúdenme… ayuden a Eliza – respondió Donnie a sus sorprendidos "padres".
