Gracias a: nena, K.a, miss McCoy, analoki y Natsumi haruno por comentar :'v las amodoro. Responderia bn los comentarios pero realmente no tenog nada de tiempo en estos instantes. Disculpen ;-;
Empuñare mi corazón en mi mano y defenderé todo aquello a lo que más quiero siempre teniendo en mente mi pasado
34 - Beast of Fear
El único sonido que irrumpe en el silencio de la ciudad nipona no son más que los desagradables gruñidos de los muertos, sus pasos lentos y torpes que dan lugar a una pequeña y apenas perceptible nube de humo. Las moscas revolotean sobre alguno que otro, puesto que en movimiento se les complica. Un nuevo sonido hace aparición, estridente y generando gran eco por los edificios del lugar.
El rugir del motor llama la atención de los Walkers con prontitud, por no decir que este sonar es más leve por haberse estacionado y esperar, lo que solo un loco hace, esperar a la horda con metafóricos brazos abiertos; de su bolsillo sacó una pequeña petaca y bebió el último resquicio de licor en este, tirándola a un lado segundos después. Unos largos minutos hicieron falta para que la horda estuviese cerca y en ese instante hizo rugir el motor nuevamente.
Conduciendo a una velocidad relativamente mínima, presionó el botón de un pequeño control que apenas ocupa espacio en su mano. La monumental explosión que vino de esto se hizo sentir y los que están tras ella la ven como una inequívoca señal del inicio a su prácticamente infalible plan. Las posiciones de tomaron y lo seguros en las armas fueron retirados, había llegado el "examen final" de que tanto aprendieron en todo este tiempo a manejar las situaciones y llevarlas a su beneficio.
Se podía decir que iba tranquilo, haciendo el mayor ruido posible y disfrutando de hacer explotar algo cada cierto tiempo, los pocos Walkers que empujados por los que van atrás, eran tumbados de insofacto, de tener intelecto se preguntarían de donde vino la mortal flecha que atravesó las putrefactas cabezas.
Mucho más atrás, aun escuchando el escándalo, una nueva fuente de ruido los hacia salir de la monumental fila, aunque estos encontraban su fin prontamente, usualmente con su cabeza rebanada por la mitad en sigilo absoluto. Parecía que el simple aire fuese filoso y se encargara de ellos, pues quien lo hacía no se dejaba ver.
En cierta zona, con silenciadores se disparaba al azar, la acumulación permitía que se diera en el blanco siempre, los cartuchos pasan sin parar, gastándolos buenamente en hacer la horda al menos un poco más pequeña desde la salvedad de las alturas. Otra explosión resalto y varios cristales de un edificio cayeron, tan peligrosamente que fueron capaces de destruir alguno que otro Walker.
Podía sentirse como una señal de que, por primera vez, el mundo desea que un plan salga de perlas. Tomando el Walkie-Talkie de su bolsillo lo pone en su oído, masticando un chicle y explotando la pequeña burbuja que hizo con este.
— ¿Qué tal todo por allá? —pregunta con burlona sonrisa en su rostro.
—Tan lindo como un paseo por el parque donde tengo a Legolas en los tejados.
—Aww... Me comparas con un elfo perfecto, si pudiera me tiñera de rubia. —una especie de risa nasal se hizo oír por la bocina del aparato.
—Oigan, tortolos, recuerden que nosotros también oímos, dejen el flirteo para otro momento, gracias~
—Que envidioso eres. —bufa con los mofletes inflados, dejando el Walkie-Talkie a un lado y tomando una de las tantas flechas que tiene en un gran carcaj, disparando certeramente al Walker que a poco estuvo de rozar a quién va en la moto.
—Solo no me interesan sus asuntos maritales... ¿A nadie le extraña que hayan Walkers arcoíris?
—Esto es Japón mi buen amigo, aquí puedes ver todo, algo así como Rusia.
Dio un bufido, guardo el Walkie-Talkie y dando un fuerte pisotón, quitando el seguro de la bota y dando tan fuerte patada que cortó el cuello del Walker que se le acercó por estar hablando. Corriendo a lo largo de la gran fila se deshizo de varios de la misma forma, con sigilo y con aquella oscura capa llena de sangre putrefacta que lo permitía no ser descubierto.
Lo molesta que aún no esté el final de toda esa horda a la vista, sin embargo, por el momento, todo va bien...
—Voy a estar bien, ustedes quédense aquí y no salgan si escuchan escándalo. —indica abrazando a sus... gemelas. Axel aprieta los labios, viéndola con duda, apenas era de noche pero Yuko se despedía de sus hijas, pues sabía que debían salir antes de que ellas siquiera estuvieran conscientes de su partida.
— ¿Por qué no te quedas? Ya va mucha gente mamá, no vayas. —pide la niña de moño purpura.
—Es verdad ¿Por qué tú también debes ir? —Loop tira de la mano de la mujer que ya esta un tanto angustiada —. Quedémonos juntas, si lo hacemos nada malo va a pasar.
—Nada va a pasarme, estaré sobre un edificio apuntando con un bazooka, es imposible que me pase algo. —asegura intentando calmarlas, cuando en realidad ella estaría cuidando que los Walkers no se desviaran, es de las que más corre peligro en realidad.
—Pero... —replican a la misma vez.
— ¿Algunas vez mi madre les canto Tsunaida te ni kiss wo? Ella adoraba cantarnos esa canción de niños —Yuuri se entromete en el momento, pues sabe que Yuko no iba a poder lograr que ambas niñas aceptaran la situación y mucho menos, que al día siguiente no los siguieran... Más peligro aún. Loop y Axel se miran y luego a Yuuri, negando con la cabeza —. Se las cantare, es muy bonita, las ayudará a dormir.
Guiarlas a la habitación no fue problema, las dos se metieron en el futon, dormían siempre juntas, de vez en cuando incluso se tomaban de las manos dormidas. Yuuri deshizo los peinados de ambas y las arropo, aclarándose la garganta, Yuko se recuesta de la pared fuera, para escuchar.
Soshite bouya wa nemuri ni tsuita
ikizuku hai no naka no honoo
hitotsu, futatsu to ukabu fukurami itoshii yokogao
daichi ni taruru ikusen no yume, yume
Gin no hitomi no yuragu yoru ni
umare ochita kagayaku omae
ikuoku no toshitsuki ga
ikutsu inori wo tsuchi e kaesshitemo
Watashi wa inori tsuzukeru
douka konoko ni ai wo
tsunaida te ni kisu wo
Watashi wa inori tsuzukeru
douka konoko ni ai wo
tsunaida te ni kisu wo
—Tu madre cantaba eso cada noche antes de una competencia no podías dormir y estar tranquilo al día siguiente, morias de no haberla escuchado. —Yuuri miro a Yuko, que sonríe suavemente. Axel y Loop respiran profundamente, dormidas por la suave melodía.
—sí, lo recuerdo...
—Yuuri, si algo me pasa quiero que-
—Ya les prometiste que regresarías, no puedes hacerte para atrás ahora. Volverás, creo que es mejor que te quedes junto a Minami, no hay que tentar la suerte sobre esto y siendo como es, posiblemente se desenfoque cuando sea el momento. Ayuda a dar un fin a eso que les puede atormentar la infancia más allá de lo que esta ahora. —Yuko quedó anonadada.
—Suenas tan... maternal, incluso para ti. —admite con moderada mofa.
—Supongo que... Ellas me recuerdan mucho a Milenka y no quiero que necesiten a una madre que no es la real. —la mujer lo mira con confusión, pues no entendía a que venia el comentario y prácticamente no se acordaba en este momento de quién es Milenka.
—Ya van cinco de las veintidós bombas... Supongo que empezamos bien al menos. —Yuuri torció un poco el gesto, aunque no está muy claro si esto es por el olor a combustible o por lo que acontece.
—Siento que... algo vendrá — Viktor dejo caer el envase de combustible con angustiada expresión, era obvio que tenía a esos acertados presentimientos de su pareja, pues hasta la fecha ni uno solo de ellos ha sido fallido —. N-no me mal entiendas... No es que vaya a salir nada mal, tan solo siento que algo se está acercando. —Viktor apenas se dio un gusto de respirar correctamente de nuevo, menudo susto.
— ¿Eso que viene es bueno o malo? —interroga tomando el envase nuevamente y tirando al suelo lo poco que queda en este —. Deberíamos decirle al resto para que estén alerta... más de lo que deben estar. —concluyó, nadie en este momento podía darse el gusto de ir tranquilo o sin una debida atención al entorno.
—Es difícil saberlo, no sé exactamente que es así que, no podría decirte si es bueno o malo. —responde viendo en dirección delantera, por donde pasaría Otabek llegado el momento de la fase final del plan.
—Advertiré de todos modos, más vale prevenir que lamentar. — saca el Walkie-Talkie de su estuche en uno de los muros que hay desordenados por el lugar.
Yuuri da un largo suspiro, la mala sensación tenía un buen tiempo haciéndose sentir en su pecho, más exactamente, desde el momento en que entraron a la sala de pruebas. Mientras todos tomaban las armas, bombas, munición y lo que dicho lugar podía ofrecer a sus apenas más tranquilas almas... él encontró una entrada ligeramente escondida en el lugar.
Dado que ya no recuerda bien el inicio del fin y tampoco contaba con una vista particularmente buena, costaba saber si esa entrada se encontraba de igual modo en su sala y la duda más grande de todas... ¿Qué hay tras esta? Estando tan ocupados no quiso ni mencionarlo, debía tratarse de un solo problema a la vez, pues ya es grande y apenas pueden abarcarlo, la curiosidad sobre la entrada podría responderse tan pronto como acabaran sanos y salvos este elaborado plan.
La séptima y octava hicieron aparición. Aún faltaban muchas y por ellos podía decirse que ambos se encuentran en relativa calma. Alza una mano en saludo a Minami, que la agita con velocidad y teniendo un bazooka a mano, Yuko al lado del rubio se cubría de la claridad con una sombrilla de niña pequeña.
Doceava y trigésima bombas fueron activadas, ya debían estar al menos a mitad de camino, se preguntaba que tan bien le iría a Yuri, después de todo debe de andar como un fantasma por la horda y limpiar un poco lo que de esta se desprendiera. Otabek debía estar bien de igual forma, Mila lo cuida desde las alturas y por cómo se notan reconciliados, supone que no ha de haber problema alguno en la pelirroja protegiendo al kazajo de pocas palabras.
Una exclamación brotó de sus labios de repente, Yuuri cubrió su boca y Viktor lo vio sobresaltado. Una mano viajó a su pecho y apretó la tela ahí, viendo a Viktor con semejante expresión que angustia al peli plata con debida razón. La prisa que demostró Yuuri en tomar las armas hacía saber que algo verdaderamente grave se venía encima.
—Es-Está llegando, debemos ir con ellos.
— ¿Que se acerca? — Yuuri no supo cómo responde a aquella pregunta.
Silbando con la tranquilidad que los sonidos guturales de los Walkers fungiendo como acompañamiento musical podían ofrecer, conducía la moto sin mayor novedad, recordando vagamente que Yuuri lo había sometido a una pequeña prueba para cerciorarse de que estaba lo suficientemente bien a nivel de vista para conducir la moto. Costó lo suyo, pero lo logro y es lo importante.
Sentir un temblor en la moto estando en movimiento es una anomalía peculiar, a menos que haya un temblor en este preciso instante, malo ha de ser realmente. Las bombas no podían estar explotando antes de tiempo, se aseguraron de que estuvieran en un lugar estratégico donde hasta a ellos les pudiera costar quitarlas, así que esto queda descartado como opción a esta vibración ligeramente intermitente.
— ¡MIERDA! —derrapando a un lado y chocando dolorosamente contra un auto al dejarse caer a un lado con la moto, pudo evitar a... a...
— ¡¿Qué es esa cosa!? —Mila no tarda en exclamar desde donde está.
— ¿¡Que cosa!? ¿¡Que pasa!? —Yuri intenta hablar entre dientes para no llamar la atención, cosa complicada con el desconocido escándalo que se está formando sin razón alguna. Al menos hasta pocos segundos después, que de manera sumamente brusca se hizo atrás para impedir ser aplastado —. Pe-pero que...
De forma torpe y temerosa se escondió tras un rincón, viendo con suma impresión la tamaña bestia que se encontraba ahí tirando y aplastando Walkers como si de moscas fastidiosas se tratara. De sentido figurativo es la verdad, pero resulta increíblemente impresionante su capacidad de deshacerse de ellos.
— ¿Q-Qué es esa cosa? —balbucea por el Walkie-Talkie, con tembloroso agarre en el aparato.
— No tengo idea, pero mientras no se muestre interesado en nosotros estamos bien. —responde Mila que había corrido en dirección de aquella bestia.
Es rosa, como una masa de puro musculo sin piel que lo recubra, su cerebro queda perfectamente visible y carece se globos oculares, por lo cual cierto espectro de calma era dado, mientras no llamaran su atención no debería pasar nada, el temor a ser desgarrado por su evidentemente filosos dientes y garras llenas de sangre queda ligeramente lejos. Al menos eso pensó.
Su gritó al esquivar al monstruo se hizo oír con creces, Otabek tomo provecho de una intercepción para desviarse después de haber activado la bomba siguiente, así la horda no se desencaminaría en lo que va a ayudar a la amenazada pelirroja. Mila apenas pudo evitar que la rasguñara, comenzando a correr para evitarlo sin éxito notable. Los disparos para ayudarla desde un edificio contrario fungieron como una buena distracción, pues la bestia rugió y se lanzó en dirección a quien aún dispara con la esperanzan de matarlo.
— ¡HEY! —derrapando por una bajada puesta en caso de emergencia termina de caer en un salto a la moto, abrazando la cintura del kazajo, sumamente exaltada y tiesa como para hacer algo más.
— ¿Vamos para allá? —pregunta Minami con preocupación por el alboroto que alcanza a oír, los sonidos guturales, agónicos y viscosos evidencian que alguien acaba de sufrir un terrible final por aquella bestia —. IRÉ ANTES DE QUE-
—No te atrevas a moverte de ahí, iremos nosotros, debes asegurarte de que la horda este ardiendo para el fin de la tarde. —Viktor no se esforzó en disimular que esta agitado por la inquietud de quien lo acompaña, Yuuri parece querer y a la vez no ayudar con lo que acontece.
—He de admitir, que hasta me da un poco de miedo, espero que no sea para tanto.
—Ya ha matado al equipo instalado en el edificio sexto, séptimo y octavo ¡Las balas no le hacen nada! —informa Yuri viendo la sangre escurrir por el concreto de los edificios a medio destruir, eso por no nombrar los trozos de cuerpos tirados en todas direcciones y también sus tripas.
—Con algo debemos de hacerle daño.
— ¡OBVIAMENTE, PERO...!
Por suerte o por torpeza de la bestia pudo evitar su daño, corre en la misma dirección que la horda, teniendo el olor podría camuflajearse entre esta y evitar su muerte, al menos eso se imaginó, pues al llevarlo a la práctica, de nada sirvió. La bestia lo seguía, no hay duda de ello, aplasta sin prestar más atención a nada que no sea él, creando mayor adrenalina en el cuerpo del ruso.
Derrapando por el suelo entro en el agujero de la alcantarilla, temblando y a poco de sufrir un ataque por el pánico. Aunque la bestia trató no pudo entrar, la lengua de este lamió la mejilla de Yuri, que con una mueca saco su cuchillo y corto buena parte este apéndice rosado. Los chillidos del desconocido monstruo ahora sobresalen.
Viktor salió por la escotilla superior del vehículo, apuntando al monstruo con su pistola y logrando que este lo fijara como objetivo, dejando a un lado a Yuri. Entró de nuevo y cerró la escotilla, los golpes y rasguños contra la superficie de metal se hacen sentir y Yuuri aprieta las manos en la espada que asemeja a una katana. Un golpe especialmente fuerte dejó claro que podría romper la parte superior, que, a diferencia de la frontal, trasera y lateral, no es tan fuerte.
—Tendremos que salir, huiremos de él hasta que se canse o-
—Nos va a acabar matando, no podemos huir de esa cosa. —interrumpe con expresión aterrada, las garras de la bestia ya habían rasgado el metal y de hacer otro rasguño así, entraría y los asesinaría. Quitando el seguro a una Granada la dejo en el suelo y junto a Yuuri tomó carrera fuera del armatoste.
La explosión fue lo suficientemente rápida como para venir antes de que la bestia se soltarse del metal doblado. Aun cuando podía tomarse por algo muy exagerado, el pavor de ser víctima de esa cosa hace entender con facilidad el extremismo. Sin embargo, el problema vino a que no sirvió de nada, la bestia estaba trepada a un edificio, buena parte de la horda quedo reducida por aquel monstruo y la explosión del vehículo, dispersándose de a poco. Una explosión llamó la atención de la incendiada horda y también los hizo volver a aquella formación anterior
— ¿¡QUE SE SUPONE QUE HACEMOS AHORA?! —Yuuri mira a Viktor mientras corren dentro de la estructura, a sus espaldas no es difícil escuchar como algunos pilares son destruidos por el choque de aquella abominación o como salta de un lado a otro.
— ¡Preocúpate de seguir corriendo por- CUIDADO! —lo empuja, logrando que la bestia no los roce tan siquiera, el rugido de la moto se hizo notar y cubriéndose la cabeza, pudieron ver a Otabek derrapando de tal forma que saltando de la moto, lanzó ésta contra aquello, causando una explosión.
— ¿He dicho antes que las motos que toco explotan? —pregunta con cierto humor, queriendo disimular que no estuvo con el corazón en la garganta.
—Creo que-
La respuesta de Yuuri se vio cortada por el repentino ataque de aquello que apenas muestra quemaduras, aplastando a Otabek contra el suelo con tamaña fuerza que este abrió la boca tosiendo sangre, viendo borroso y oscurecido por el aturdimiento, curioso que sienta heridas hechas por las garras... Estas sí pudieron con la tela
Un par de flechas se clavaron a los costados de la bestia, llamando su atención a un punto donde no había aparentemente nada, Yuuri y Viktor se apresuraron en ir a socorrer al kazajo. — ¿¡Qué están esperando para salir de ahí!? ¡APÚRENSE! —Escuchar a Seung tan exaltado es todo un suceso en realidad, Viktor se montó a Otabek en la espalda como pudo, sintiendo su respiración pesada. Yuuri tomó la pistola en los compartimientos de Viktor.
Disparando por la poca horda que hay circulando frente a ellos corren al lado inverso de la calle, viendo apenas de reojo que Mila está lanzando flechas a la bestia para distraerla e intentando matarla. No tardaron en ubicar a Phichit, que como puede toma al semi inconsciente, tanteándole el pecho.
—Al menos no rompió las costillas.
—De momento, aunque suene cruel, me interesa más deshacerme de esa cosa —Viktor habló entre dientes, no lo culpaban por aquella clase de prioridad, Yuuri clavó la espada en la cabeza de un Walker —. Está destrozándonos y-
— ¡VA PARA ALLÁ! —Phichit abrió la puerta en la que estaba Otabek recostado y se metió con este dentro, sabiéndose en clara desventaja, una aun peor a la que tienen de por sí.
— ¡ME ESTÁ IGNORANDO! —quisquilla casi incrédula, preocupada. Seung saca la pistola de bengalas y apuntando dispara, asestando pero no parecía muy interesado en destruir lo que esta lastimando, sino en buscar a Viktor y Yuuri.
Cosa muy extraña.
Lo bueno de la bengala y los constantes choques de la más torpe bestia, es que una parte de la estructura se derrumbo sobre ella. Yuuri se llevo una mano al pecho, jadeando por el cansancio y la tamaña carrera que tuvieron que hacer, cayendo sentado al suelo.
—Bueno... Eso ya debe ser suficiente —Viktor tiendo la mano para ayudarlo a levantar, Yuuri la tomó sin dudarlo demasiado—. Ahora tenemos que-
— ¡VIKTOR! —Estuvo a nada de romperse las cuerdas vocales.
El peli plata chocó contra un muro de concreto sólido, se formó una pequeña mancha de sangre en la zona donde golpeó su cabeza mientras él caía inconsciente por completo, con un rasguño significativo en el brazo. Yuuri disparo sin parar a la bestia, retrocediendo de a pasos y antes de echar a correr a buscar ayuda de alguna manera fue jalado por el tobillo por la aún larga lengua de esa criatura.
Con este encima suyo y clavando sus garras en el suelo para impedir su huida o siquiera utilización de sus armas significó una especie de parón en el mundo a su alrededor, el único ruido sobresaliente es su grito en conjunto con el rugido a su rostro de aquella abominación desprovista de ojos tan siquiera, que dejando caer su baba en el rostro del japonés muestra sus dientes y queda claramente dispuesto a matarlo de un mordisco en la cara.
—Se volvió... a trabar...
Su mirada llorosa se enfocó en Yuri que, con la cuchilla de su bota trata de sacarla para volver a atacar con esta, viéndose por fin un resultado en herir notablemente al bestial ser. Su pata delantera derecha salió del pavimento, rasguñando en extremo al rubio que por la impresión no hace más que abrir los ojos. Dejándolo así sin más, la bestia se dedica a lamer el rostro del japonés.
— ¡AHORA, ES EL MOMENTO! ¡AHORA, AHORA, AHORA!
Tomado su espada más vieja la expande bajo la mandíbula de aquella bestialidad, que grita y chilla por el color que significa esto, con la punta de la espada sobresaliendo por la zona superior de la cabeza. Yuuri tomó la otra espada como pudo y la clavo también, cerrando los ojos, boca y parando de respirar para evitar ingerir por cualquier medio la ingesta de la espesa sangre caliente.
—Termina de morirte. —pide empujando con todas sus fuerzas para apartarlo de su persona, jadeando con el cabello más alborotado que nunca. Por la falta de movimiento lo dio por muerto, sacando sus armas de su cabeza. Con indecisión en cuanto a quién auxiliar del par.
— ¡ATRÁS DE TI! —Viktor que apenas está consciente de su entorno junto a Yuri gritaron, al girarse apenas un poco pudo ver por el rabillo del ojo a esa cosa casi encima suyo, eso claro hasta que fue empujada a un lado y poco después exploto finalmente a juzgar por los trozos de carne que prácticamente caían del cielo.
— ¡Salve al Señor Yuuri! —celebro Minami con el Bazooka descargada en manos, Viktor se levantó, una parte de su cabello un poco más corta que el resto, pues aquello lo había cortado con sus garras al empujarlo.
—te dije que... te quedaras allá... —balbucea, a pesar de lo agradecido, lo siguiente en su lista de preocupaciones es la horda que quedo tras el desastre.
—Deje a Yuko con el repuesto, dentro de—la tamaña explosión y la evidente humareda le robaron las palabras de la boca—. Creo que ya la usó...
—Misión cumplida entonces ¡hurra! —comenta Yuuri con poco ánimo, jadeante, Seung y Mila salieron de donde estaba en teoria, escondidos, ayudando a Phichit a hacer lo mismo con Otabek que está más pálido que un muerto —. ¿Q-que le pasa?
—no lo sé, de repente empezó a-
Viktor se dobló, apenas pudo ser sujeto por Yuuri y evitar que golpeara el suelo, soltando una cantidad bestial de babaza viscosa. Yuri veía su mano con sangre, doble e incluso triple. Tambaleándose trata de mantener el equilibrio y no caerse de bruces, parpadeando. Yuuri tomó su mano antes de que cayera.
— ¿¡Que les pasa!? —chilla con alteración, prestando un poco más de atención logra percatarse de algo. Logrando que se sentaran aparta la tela de la ropa, dejando ver la herida de rasguño.
—Pareciera tener... gangrena. —Seung hace una mueca de asco, se veía doloroso y repugnante.
—La herida no tiene más de una hora, es imposible que tenga gangrena —recalca Phichit, poniendo una mano en la frente de Otabek —. Esta ardiendo en fiebre... Llevémoslos a Yu-Topia antes de que empeore.
— ¡No ha Yu-Topia! ¿¡Que podríamos hacer por ellos ahí!?
—Mas de lo que haremos aquí sin dudas. —Mila ayuda a Otabek a levantarse, él que sin querer apoya todo su peso en la pelirroja, como si algo en su ser estuviera impidiendo usar su fuerza.
— ¿A dónde propones que... vayamos... sino...? —Seung se llevó una mano a la boca, con una especie de bocanada y fuerza para evitar algo. Phichit conociéndolo bien lo examina con la mirada hasta finalmente ver la espalda del coreano.
Hay un rasguño, teóricamente pequeño de al menos quince centímetros, sangrando profusamente y tomando ese color engangrenado que están sufriendo los otros tres. Yuuri mordiendo su labio inferior los mira alternativamente, obtuso en cuanto a que decir que hacer. No quiere llevarlos a Yu-Topia... No donde su madre murió por desconocimiento a cómo tratar una enfermedad y herida.
No puede perder a nadie de su gente...
El ladridos de Makkachin, que escondido permaneció durante todo este proceso por orden de Viktor, iba en dirección a donde se va a Yu-topia y a su misma vez, la comisaria. Antes de decir algo un sonido, como un pitido, se hizo escuchar al menos para él, de forma intermitente y odiosa; cubriéndose el oído derecho ayuda a Viktor levantarse y a subirse medianamente a su espalda, Yuri con el mismo auxilio se incorpora a duras penas.
— ¿Entonces a donde...?
—Tenemos que ir de nuevo a la sala.
— ¿Y eso de que sirve? Tenemos medicinas en Yu-Topia. —increpa Phichit con confusión.
—No lo sé, tan solo hay que ir ya, andando. —incita, con un gesto Minami dejo a un lado la bazooka descargada y ayuda a Yuri a andar.
— ¿Todo bien por allá? —pregunta Yuko desde el comunicador con notoria agitación, seguramente corriendo para escapar de la gigantesca hoguera que hay formada.
—Iremos a la comisaría, encontrémonos allá. —responde Minami con el Walkie-Talkie en la mano.
— ¿Viste que tuve razón? Todo salió... bien... —balbucea Viktor por una sonrisa extraña en su rostro. Una vez llegado a cierto punto Yuuri saco algo de su bolsillo.
—Saldrá bien cuando estés en un color natural y no con parte de tu cuerpo poniéndose negra como si se tratara de pudrición interna. —presiona el Botón de un control y luego lo tira. A varios metros de distancia una explosión se hace sentir y un edificio cae a un lado con un potente estruendo.
En relativo poco tiempo, Yuko los alcanzo junto a Minho, que da algunas vueltas alrededor de herido amo. Con apuro entraron a la comisaria y siguiendo al japonés, llegaron a la sala donde destaca la carencia de armas por su propia mano. Yuuri deja a Viktor apoyado a una pared y seguido, presiona aquello que tanto llamó su atención, revelando para los perplejos compañeros que se abría un pasaje tremendamente iluminado y extenso. Volvió por el peli plata, mirando a los plasmados.
— ¿Qué esperan? ¡Andando!
— ¡Espera! —se giró hacia Mila, con el ceño levemente fruncido.
— ¿¡Que!? O tenemos tiempo para-
— ¿Cómo sabias que había algo ahí?
Yuuri abrió un poco los ojos ¿Enserio no lo notaron? Se hacia tan obvio a sus ojos que asumió que a ellos también, después de todo tienen una mejor vista que la suya. Negó con la cabeza, no es el momento para estar preguntando eso y más aún, de responderlo, la duda podía quedarse un rato más.
— ¿Seguro de que es una buena idea? —pregunta Yuri con la vista desenfocada y las pupilas dilatadas.
—No hay otra opción de momento. —limita a responder.
—¿Qué pasa si lo de mañana no funciona...? Perderíamos Yu-Topia y-
Se dejo abrazar por el ruso que se mantiene con los ojos cerrados, cansado y sabiendo que de no dormirse pronto, estaría agotado al día siguiente, lujo imposible de obtener considerando la situación actual. Viktor dio un largo suspiro, abriendo con levedad los ojos.
—Yu-Topia solo son aguas termales Yuuri... aun si perdemos el lugar, estaremos bien estando vivos y juntos. —la mueca en el rostro del japonés deja mortalmente claro que no coincide en ese pensamiento.
—Este lugar es mi hogar, no lo quiero perder.
—Es solo un lugar.
—Aquí tuve muchos primeros momentos de mi vida, incluidos tú en ellos y por eso no quiero perderlo, deberías entenderlo. —expresa con cierta frustración
—Tan solo quiero que te enfoques en lo que está vivo y no solo en muros. Preocúpate por quienes podamos perder mañana y no en simples estancias. A final de cuentas... Solo es una construcción y nada más.
— ¿No hay ningún lugar que extrañes? ¿Tanto que cuidarías por qué no desaparezca y sea una ruina como el resto del mundo...? —pregunta haciendo pequeños círculos en el pecho del contrario. Viktor comienza a jugar con los largos y lacios mechones del japonés.
—Tal vez lo haya, pero sé que no es más que un espacio que no vive o siente, por eso me preocupas tú. —besó los mechones de cabello negro en su mano, Yuuri dio un suave resoplido.
Era mejor no decir de momento que, sentía, mañana pasaría algo importante más allá de su excesivamente elaborado plan...
Rogaba que no fuera algo malo...
