Naruto Shinobi Way

Saga II – Cursed Dragon

Capitulo 37 – Convenio

"Las consecuencias de una victoria" se preguntaba el pequeño Uchiha ante las últimas palabras de la abuela, ciertamente una frase que incremento la ingenuidad nata de su semblante ante la revelación que recién tenia, ante el comentario que por el momento había olvidado, pero que sin embargo la misma Momo enfatizo en su anterior combate.

"Ambos tenemos sueños por los que pelear", susurro sutilmente dentro de sus pensamientos los cuales lo llevaron a preguntarse en ese momento cuales serian los motivos escondidos detrás de alguien tan pacifica como su amiga para llevarla a entrar en una competencia de tal tipo, a final de cuentas al ser la pequeña bailarina una amante de la paz nata aquello parecía algo imposible de creer.

- Yo… quiero saber - .susurro finalmente el castaño ante la mirada tanto de la ancianita así como de la niña quien por su manera de observarlo, denotaba cierto malestar por aquella respuesta. – Si ante lo que sucedió, le e causado algún mal a Momo-chan, es justo que al menos lo sepa.

La noble anciana tan solo asintió, mientras que Momo suspiro sutilmente ante la actitud de su inusual amigo que a pesar de las circunstancias parecía lograr sacarle una sonrisa entre labios, a final de cuentas era ella que la que había insistido en que el castaño supiera más de lo que ocurría a su alrededor.

- Yo… - .susurro finalmente la morena de ojos escarlata para ir al punto de conversación, notando rápidamente las miradas sobre ella las cuales la impulsaban a tener el valor de proseguir. – Como ya te había dicho Natsuo-kun, e vivido en esta caravana desde que la abuela me encontró y me adopto.

La pequeña no pudo evitar sonreírla a la noble ancianita, la cual como respuesta se limito a mostrar un gentil semblante entre sus cansadas y gastadas facciones, así como acariciarle un poco sus lacios cabellos tal y como Natsuo sintió que lo hacía con él, algunos momentos atrás.

- Desde entonces he vivido aquí por algunos años, sin embargo esta clase de caravanas… bueno… - .la morena detuvo sus palabras suavemente, desviando sus orbes escarlata hacia el tejado mientras masajeaba sutilmente su mejilla con uno de sus dedos en busca de cómo explicar de manera sencilla lo que seguiría. –…tienden… a trasladarse a otro sitio cada cierto tiempo.

- ¿Trasladarse? - .pregunto Natsuo al son que ladeaba su cabeza en una clara muestra de su desconcierto, como era de esperarse Momo solo atino a suspirar ante lo difícil que sabía, seria explicarle algo simple al castaño.

- Es decir pequeño, que cambiamos de lugar constantemente - .explico finalmente la anciana, a lo cual Momo estuvo agradecida ya que el castaño pareció entender casi al instante.

- ¿Y eso porque lo hacen? - .pregunto nuevamente mostrando su curiosidad nata. - ¿no tienen un hogar donde permanecer?

- En esta caravana nadie lo tiene pequeño - .contesto entre sutiles risas la abuela, desconcertando mas al castaño el cual mostro un brillo en sus orbes que remarcaban sus ansias por entender lo que en esos momentos le era dicho. - No tenemos un lugar al que regresar, por lo tanto nos limitamos a ir hacia donde el viento nos guie, se podría decir que el mundo entero es nuestro hogar.

Natsuo pareció quedar mudo ante aquella declaración, observando fijamente la sonrisa cómplice que sostuvieron aquella mujer así como la pequeña bailarina la cual de cierta manera, le hizo entender el porqué su amiga se sentía tan cómoda en aquel sitio, iluminándose un poco sus ideas ya que de un momento a otro creyó comprender mejor la situación que la morena parecía vivir.

- Entonces… ¿se irán pronto de este lugar?

- Si… muy pronto - .fue la respuesta de Momo que a oídos del Uchiha, sonó un poco de cayente lo cual lo desconcertó un poco, a final de cuentas esto significaba dejar atrás una ciudad que no la había acogido precisamente bien. ¿No? – En verdad es una lástima.

- ¿Por qué lo dices Momo-chan? - .pregunto un castaño más que desconcertado. - ¿no estás entusiasmada por el viaje?, Piensa en los lugares que conocerás.

Esta vez la pequeña miro al castaño fijamente a sus decolorados orbes, regalándole una forzada sonrisa que a pesar de todo no pudo ocultar una extraña tristeza que poco a poco, fue sintiéndose en la atmosfera del lugar.

- Yo… Natsuo-kun… la verdad es que yo…

- ¿Qué sucede Momo-chan? - .Esta vez el tono del Uchiha denoto preocupación, la cual se agravio al ver como la susodicha tan solo atinaba a esconder sus grandes orbes escarlata en la penumbra que sus cabellos habían creado. - ¿uh… pasa algo malo?

- Mi pequeña no podrá venir, ella se quedara aquí.

- ¿Eh?... ¿Por qué? - .pregunto sorprendido el infante ante la declaración de la anciana. - ¿Acaso no se irán todos? - .cuestiono nuevamente recibiendo una simple gesto de afirmación como respuesta. - ¿Entonces porque la dejan aquí?... Es parte de ustedes, llévenla con ustedes.

- ¿Recuerdas la pregunta que te hice al comenzar esta charla?

Natsuo no tuvo que pensar mucho antes de dar con la respuesta, lo cual causo una sorpresa notable en sus infantiles facciones.

- Entonces… Momo-chan… el que estuvieras participando en este torneo… ¿tenía algo que ver con tu partida junto a Oba-chan?

- Si… - .fue la sutil respuesta que dio la susodicha antes de levantar una mirada seria hacia su amigo. – el participar en este torneo tiene como recompensa al ganado una petición formal al Raikage, siempre y cuando no sea algo imposible de realizar esta podría ser concedida, la mía era poder salir de este lugar para así acompañar a mi familia en su viaje.

- Ya… veo - .fue el único comentario inteligente que el chico atino a decir después de darse cuenta de la gravedad de la situación. – pero… ¿no podrían quedarse aquí con ella?... Momo-chan los necesita, no pueden dejarla sola aquí.

- Lamentablemente las cosas no son tan fáciles Natsuo-kun - .fue la morena la que hablo pese a todo lo que pudiera pensar el castaño. - Todos aquí conseguimos el dinero que necesitamos mediante el préstamo de nuestros servicios, así como las funciones que se suelen dar para el público… pero al pasar el tiempo como todo se va perdiendo el interés y con eso, nos es más difícil conseguir los recursos necesarios. A decir verdad creo que esa es una de las principales razones que obliga a la caravana a ir de un lugar a otro.

- Pero y si…

- Natsuo-kun - .interrumpió nuevamente Momo, dedicándole una sonrisa comprensiva que nuevamente contrarresto con el desconcierto del mismo castaño. – Ellos me han esperado ya meses… han hecho muchos esfuerzos por poder mantenerse hasta entonces… de ninguna manera seria tan egoísta como para hacerlos esperar más, se ofrecieron además a intentar ocultarme pero los riesgos de que me descubran son muy altos y de ninguna manera arriesgaría a mi familia con algo así.

- Pero…

Y sin esperarlo la pequeña morena soltó una ligera risa, la cual cubrió con una de sus manos en un intento de disimulo que no engañaría ni siquiera al castaño que ahora después de la ligera tristeza que su semblante hace algunos momentos denotaba, nuevamente se torno en sorpresa ante las reacciones tan repentinas de su amiga.

- Tranquilo, nadie te esta culpando de lo que ocurrió Natsuo-kun - .comento dulcemente la morena al son que le mostraba una sonrisa tierna con la que intentaba calmar un poco la culpa a través de sus decolorados orbes. – nadie podía definir lo que sucedería y bueno… a final de cuentas quizás tarde o temprano terminaría siendo eliminada en una de las siguientes rondas. Al menos… si perdí, me alegro que fuera frente a ti a-amigo…

La anciana solo vio como ambos intercambiaron una mirada, en la que a pesar de todo cierta inseguridad se reflejaba en sus semblantes, a final de cuentas ella mejor que nadie sabía que un simple lo siento no bastaría para arreglar el problema, sus años de experiencia le habían enseñado más de una cosa a lo largo de su vida y sin duda la más importante siempre había sido que la vida tenia extrañas formas de conducir los caminos por los que elegían transitar.

Por su parte Natsuo intento sonreírle a la niña frente a sus ojos, a la cual no necesitaba preguntarle más sobre su aparente futuro el cual se veía nuevamente en las calles, lo cual solo le causaba molestia, una que le resultaba difícil ocultar ante una preocupada Momo que sin darse cuenta acortaba sutilmente la distancia entre ambos,

¿Pero como podía evitar mostrarse de esa manera?, se reprochaba el castaño al saber que de cierta manera y por más que su amiga lo negara, un porcentaje de culpa recaía sobre sus acciones aunque… ¿si acaso lo hubiera sabido hubiera cambiado algo?, a final de cuentas como lo había dicho la misma morena sus ambiciones eran as que competían en ese torneo y un desenlace como el que estaba pasando su amiga prácticamente sería algo más que debería superar.

Soltar un pesado suspiro fue lo único que atino a hacer ante el dilema que tenía en sus mentes, sintiendo repentinamente como un calor externo se postraba sobre su hombro, llamando su atención y lo cual le provoco el volver su mirada solo para encontrarse con aquella venerable anciana que ahora en medio tanto de el cómo de la morena, los abrazaba fraternalmente entregándoles a ambos una mirada comprensiva y para su total sorpresa, ternura, lo cual le extraño al estar consiente aquella ancianita que su intervención en el torneo tenía mucho que ver en lo que su pequeña Momo tendría que pasar.

- Tranquilo pequeño - .susurro la ancianita al notar el desconcierto de Natsuo. – como Momo-chan dijo, nadie te esta culpando de lo sucedido, ambos dieron lo mejor de ustedes y las cosas resultaron ser así. Esta era una gran oportunidad para mi niña, sin embargo eso no significa que todo se haya perdido, después de todo el sendero de la vida no solo esta bordado de problemas, sino también de oportunidades.

Como respuesta, la pequeña bailarina no pudo más que asentir ante el comentario de su protectora que en ese momento les brindaba de su cariño incondicional.

- Es verdad, Natsuo-kun - .susurro con una dulzura que el Uchiha juraba, le parecía no haber escuchado de ella en mucho tiempo. – aunque haya fallado esta vez no significa que todo haya acabado… solo, quizás solo debo resistir un poco mas y una nueva oportunidad surgirá… ¿no lo crees?

- Momo-chan… - .fue lo único que atino a decir el castaño ante la ternura y seguridad que su amiga mostraba, ciertamente una confianza de a que el había carecido en las últimas horas.

Finalmente para la alegría de las presentes, una sutil sonrisa se mostro a través de las infantiles facciones del chico del cual al juzgar por la reacción de sorpresa que tendrían por las palabras que diría, sería algo que no esperarían ante el atrevimiento que estas llevaban.

- Una oportunidad surgirá… y… ¿si me permites ser esa oportunidad?

-… ¿Eh? - .pareció ser lo más inteligente que la morena pudo pronunciar después de algunos minutos de examinar las palabras del chico cuidadosa y minuciosamente, quizás buscando algún hueco que le indicara que aquella frase podría significar algo más de lo que aparentaba.

A pesar de todo, la sorpresa en su rostro indico que no había nada que rectificar y tampoco los decolorados orbes del castaño, que en ese momento mantenían un sutil brillo en ellos, parecían mentir o arrepentirse de la última declaración.

- Tal como dijiste, no vale la pena preocuparse por lo que paso… pero aun así hay forma de corregir esto por eso yo… quiero pedirle algo - .mirando ahora a la ancianita que atentamente escuchaba sus palabras y pasando por alto la sorpresa notable en Momo, el chico continúo con sus palabras. – Oba-chan… por favor, ¡deje que yo cuide de Momo-chan!

Ciertamente la sorpresa en ambas femeninas solo pudo aumentar, al igual que un reciente sonrojo en la pequeña bailarina que al juzgar por sus reacciones, aquella proposición la cual en verdad lucia un tanto comprometedora era lo último que hubiera esperado… aun de su amigo.


- ¿De qué hablas exactamente, pequeño? - .pregunto finalmente la anciana después de algunos minutos de silencio entre ellos.

- Que por favor, deje que yo me haga cargo de cuidar a Momo-chan - .pidió nuevamente Natsuo, ampliando ligeramente aquella sonrisa infantil que solo sus grandes y decolorados orbes plateados respaldaban con fervor. – No me sentiría tranquilo si ella regresara a las calles, a decir de verdad no podría permitirlo.

Y desviando su mirada hacia el centro de aquella conversación, el pequeño castaño solo pudo dedicarle una mirada cómplice a la morena, la cual aun seguía en medio de su sorpresa de las declaraciones que su reciente amigo realizaba en aquellos momentos.

- A pesar de que Momo-chan ya no siga en la competencia yo aun estoy dentro de ella, así que aun hay posibilidades de que pueda regresar con ustedes. Por eso le pido, que por favor deje que se quede conmigo por el momento.

- Acaso estas insinuando que… - .susurro la anciana de cabellos plateados perspicazmente. Obviamente las palabras dichas por el castaño, con tanta sinceridad no eran lo que la mantenía pensativa, sino la facilidad que tenia para hacer aquella propuesta que para más de uno hubiera resultado no solo disparatada, sino apresurada considerando lo poco que cualquiera de los presentes conocía al chico.

- Que voy a ganar el torneo por ella, Oba-chan.

- ¿P-Por mi? - .fue lo único que atino a decir la morena de ojos escarlata, con la mirada sutilmente dilatada, sintiendo como si un nudo en la garganta repentinamente le hiciera imposible el pasar saliva.

A pesar de todo el comentario de a niña paso como un dulce y suave susurro que sus acompañantes no pudieron escuchar, quizás al estar centrándose el uno en el otro después de las palabras del castaño, notándose sobre todo en la ancianita que de literalmente escaneaba en esos momentos el semblante del chico el cual se limitaba a sostenerle su mirada aun así mostrando un dejo de desconcierto por la manera en que lo examinaba.

Pasaron los segundos, algunos minutos y nada cambiaba, siendo algo desconcertante para la pequeña bailarina que aun ante su cansancio y sus débiles sentidos podía sentir perfectamente la tensión generada en el ambiente, el cual pegaba como una brisa fría en pleno otoño, sensación tan gélida que repentinamente le hacía desear que el castaño nunca hubiera hecho aquella proposición que ahora parecía poder empeorar las cosas aun mas, llevándose una nueva sorpresa en el momento en el que la abuela, como ya era costumbre en ella volviera a su amable semblante el cual dirigió al Uchiha frente a ella.

- En verdad tus palabras son sinceras - .susurro la mujer mayor revolviendo por centésima vez los cabellos de por si alborotados del chico, el cual a pesar de todo no mostro señales de molestia ante todo. – pero no crees que a quien deberías pedírselo, ¿es a Momo-chan?

- Tiene razón, Oba-chan - .fue la simple respuesta de Natsuo el cual de momento, se volvió hacia la bailarina quien solo amplio su mirar al ver que su amigo, haciendo una gala impresionante de su falta de respeto al espacio personal, acercaba sus destellantes orbes a los de ella quedando así únicamente su rostro a peligrosos centímetros del suyo. – Momo-chan, ¿quieres venir conmigo?

El tono fue gentil, sin embargo la manera de pedirlo quizás era lo que provocaba aquella debilidad en la morena y es que, ciertamente si tendría que decirlo, Momo nunca hubiera esperado que su amigo tuviera tan poca reserva o quizás conocimientos, en como debían decirse y hacerse las cosas, realizándolas este tan espontáneamente como seguramente las mismas ideas llegaban a su mente.

- Yo…

- Jaja - .resonó repentinamente una fuerte y vivaz risa que llamo la atención de ambos jóvenes, los cuales desconcertados volvieron sus miradas hacia la venerable anciana la cual después de tranquilizarse, nuevamente llevo sus manos a las nucas de los presentes los cuales solo atinaron a mirarse entre sí. – Quizás sea muy pronto para dar una respuesta, además como ya dije anteriormente ambos necesitan descansar. Duerman esta noche y mañana hablaremos mejor sobre el asunto, ¿de acuerdo?

Sin embargo fuera de desearles las buenas noches y de una vez más atacar sus cabellos la gitana no espero respuesta de los chicos, quienes aun con cierto desconcierto solo la miraron salir de la carpa no sin antes dirigirles una sonrisa que transmitía su ternura y confianza que de cierta manera, los relajo un poco a pesar de lo tensas que habían estado las cosas anteriormente, al menos para Momo.

- Bueno, quizás lo mejor será que vayamos a dormir entonces - .se escucho decir a Natsuo con un tono totalmente despreocupado, dejándose caer así en la espaciosa cama que lo recibió entre sus sabanas. – genial… hace tiempo que no me sentía tan cómodo.

El tono risueño del castaño no pudo más que hacer que la morena volviera su mirada, llevándose otra sorpresa para su colección ante la facilidad que tenía el chico para cambiar las facetas en las emociones que mostraba, pasando por su mente que quizás este quisiera hablar con ella sobre su repentina propuesta, en lugar de acurrucarse entre las sabanas con una posición un tanto extraña que de cierta forma le recordaba a la forma en que los cachorros mostraban la barriga con el fin de que alguien se las acariciara.

A pesar del nerviosismo que sentía ante lo ocurrido, ciertamente Momo no pudo hacer otra cosa que sonreír sutilmente ante la gracia de ver al castaño y su falta de vergüenza que mostraba al estirarse a sus anchas en un intento por aumentar su confort.


Cerca de una hora había transcurrido desde la partida de la abuela, momento en el que Momo se vio dejada en aquella espaciosa carpa con la compañía de su inusual amigo que a pesar de apreciar su cercanía, las recientes palabras dichas en el mismo lugar la mantenían aun después de que ambos acordaran ir a dormir, tomando ahora una posición junto al Uchiha al cual le daba la espalda y que en su opinión, debería estar ya profundamente dormido.

Así entonces entre la penumbra del lugar, solo los orbes escarlata de la niña revelaban su insomnio causado seguramente por los pensamientos tan profundos que su infantil mente analizaba, siendo estos casi en su mayoría referentes al chico que a sus espaldas parecía estar murmurando algo inentendible para ella, lo cual le provoco desviar su mirar de una manera un tanto temerosa, manteniendo una vigilancia sobre su compañero la cual sin darse cuenta poco a poco la hizo volverse por completo quedando así a centímetros del durmiente Uchiha que a pesar de todo, se mantenía ajeno a lo que ocurría a su alrededor.

- Si quiero más… queso seco - .decía entre sueños mientras que un hilo se saliva se escapaba de entre su boca la cual mantenía abierta, lo que haría pensar a cualquiera que lo que se le fuera acercado seguramente terminaría en su estomago. -… los quiero todos…

Fuera de darse cuenta del hambre que el niño debía tener, fue poco lo que Momo pudo deducir ante aquel inusual comportamiento, que a pesar de todo tenía que admitir, había llamado su atención. Las personas eran un misterio, a decir verdad el comportamiento humano para ella era algo difícil de comprender en cada uno de los individuos que en su vida conoció, pero hasta ahora ciertamente nadie lograba sacarle tantas sorpresas como el castaño que en esos momentos comenzaba a morder suavemente un trozo de sabana que había logrado pescar entre sus manos.

- Eres tan extraño… - .susurro la morena con cierto interés, durante el cual deslizo su suave tacto a través de los vendajes situados en el brazo del chico, recorriéndolos sutilmente hasta llegar a su cuello en donde se detuvo sin dejar de observarlo. - ¿Cómo puede dormir tan plácidamente en un lugar que no conoce… y más aun con personas que no le son familiares?

Aquella pregunta no tendría respuesta, al menos de momento sabia la morena, quizás siendo esta la principal razón por la que tenía el valor de susurrárselas, permaneciendo una vez más en silencio hasta que ciertas palabras resonaron en su mente, palabras que trajeron nuevamente a sus mejillas aquel rubor que solo realzaba la ternura natural que Momo desprendía normalmente.

"Oba-chan… por favor, ¡deje que yo cuide de Momo-chan!"

Aquellas simples palabras que al escucharlas habían hecho que su corazón diera un extraño vuelco, provocando un sentimiento que alguna vez había sentido sin embargo este llevaba algo que le era difícil de identificar. Momo suspiro, ciertamente no sabía que era pero tampoco es como si importara mucho a final de cuentas el estar cerca del chico la hacía sentir bien lo que inconscientemente ni se molestaba en disimular. ¿De qué otra forma Nanami estaría entonces tan interesada en su relación con Natsuo?

- R-Relación…

Susurro entonces con cierta timidez ante una idea que recién llegaba a su cabeza, un pensamiento que si tuviera que revelar ni siquiera se había pasado por su mente pero que cierta morena de ojos celestes estaba más que dispuesta a enfatizar en sus recientes conversaciones.

- No, eso no puede ser - .se decía a si misma al son que negaba repetidas veces con algunos gestos de su cabeza. Pero muy en el fondo parecía que su subconsciente se negaba a obedecerla o al menos es lo que los estrepitosos latidos de su corazón denotaban, provocándole el llevar su mano a su pecho el cual juraba podía sentir tibio. – Natsuo-kun… el no…

"Momo-chan, ¿quieres venir conmigo?"

Resonaron nuevamente las palabras del infante, las cuales causaron que sus mejillas esta vez subieran su rubor, así como el respaldo de una idea de la cual no había querido pensar mucho en los últimos minutos, pero que de cierta manera estaba tomando fuerza en su interior y que para su sorpresa, no le molestaba en lo absoluto.

Así entonces con esa extraña idea y reciente atracción, la niña contemplo al durmiente Uchiha con cierto brillo en sus enormes orbes, resplandor que le daba a esas enormes gemas una majestuosidad entre la penumbra que hasta ahora no había mostrado. Su tacto seguía concentrándose en el cuello del susodicho, sin embargo sin pensarlo mucho fue bajando hasta centrarlo en el infantil pecho del castaño para terminar rodeándolo en su suave abrazo del cual se colgó sin notarlo.

El suave estremecimiento de Natsuo denoto rápidamente que aun entre sueños sintió el calor reciente a sus espaldas, el cual a pesar de todo pareció no incomodarle al volver este con sus peculiares sueños en los que por sus palabras, probaba algún tipo de alimento que desde la perspectiva de la morena resultaban desconocidos para ella. Así en aquella posición, la chica noto repentinamente como su sutil abrazo lo había unido al castaño más de lo que imaginaba, quedando su cuerpo a centímetros del suyo, recargando de esta manera su rostro en su espalda, escondiendo su mirada entre la misma y los cabellos oscuros que en ese momento se esparcían ayudando de esa manera a ocultarla mejor.

Su corazón seguía latiendo fuerte, podía sentirlo a través del calor que su infantil pecho desprendía con solo sentir la cercanía de aquel peculiar castaño que pese a sus puntos malos, ciertamente los buenos de alguna manera la habían cautivado al grado de hacer notorio su aprecio hacia él. A final de cuentas eran amigos, era normal que se preocuparan el uno por el otro, pero… ¿Seria acaso solo eso?

- Natsuo-kun… acaso tu… - .susurro muy tímidamente mientras que el rubor en sus mejillas no pudo más que volverse más notorio. - ¿estas tratando de proponerme algo?...

Quizás la pregunta de Momo tuviera cierto peso en la realidad, aunque también podría ser que la ingenuidad era simplemente una característica más que ambos compartían.


La mañana había llegada a cada confín de la aldea oculta entre las nubes, presagiándose un día fresco con temperaturas ligeramente elevadas y ocasionales brisas que refrescarían el ambiente para todos los pobladores en el lugar, al igual que los visitantes, como lo era el caso de aquella caravana de gitanos los cuales entre el bosque que cercaba el lugar, se refugiaban en sus apacibles tiendas que a pesar de las tempranas horas ya comenzaban a mostrar señales de vida.

Personas yendo de aquí hacia allá, en medio de tareas simples como lo era la limpieza cotidiana así era lo que Natsuo podía observar en su recorrido por el lugar, el cual una sorprendida Momo le había hecho el favor de darle a pesar de sus constantes represarías por que se mantuviera aun en reposo.

Al final, la morena comprobaría la terquedad que poseía el chico al asegurar que se encontraba bien, razón principal de que se observara una sorpresa nata en su semblante al verificar que efectivamente, todas las heridas causadas en su combate anterior se habían recuperado casi por completo. Cualquier hierba o tratamiento de sanación que hubieran aplicado Nanami y Satsuki en el tendría que ser muy bueno, reconoció en sus pensamientos durante la caminata que daban juntos.

- En verdad que si son muchos los que conforman su caravana, Momo-chan - .susurro Natsuo de un momento a otro, atrayendo la atención de la susodicha quien tan solo volvió sus orbes escarlata hacia el castaño quien en esos momentos se mostraba un tanto pensativo. – aunque es extraño… hasta ahora no he visto gente como nosotros… Tú sabes, personas de nuestra edad.

- Es verdad - .respondió Momo con una sonrisa muy sutil. – A decir verdad no hay, soy la única niña en este lugar y fuera de mi, Satsuki al igual que Nanami son las más jóvenes.

- ooh… entiendo - .fue la simple respuesta que dio el Uchiha antes de volver nuevamente su mirada a sus alrededores, admirando cada simple detalle en la decoración del lugar, fuera artificial o natural pareciera que el pequeño humano disfrutaba de la vista de aquel nuevo lugar.

Por su parte, Momo no pudo más que reprimir una pequeña carcajada ante lo simple que resultaba ser su compañero. Después de todo desde su punto de vista más de uno hubiera preguntado al menos la razón de su última respuesta, aunque tampoco es que detrás de esta hubiera una gran historia. Simplemente las cosas se habían dado de esa manera y el que hubiera escases de infantes era una simple coincidencia.

Así entonces el recorrido guiado continuo, ciertamente resultando ser un sendero recto el cual recorrieron ambos infantes algunas veces en solitario y otras abriéndose paso por algunos de los miembros de aquella tribu, los cuales realizando alguna tarea habitual tan solo desviaban sus miradas ocasionalmente al reconocer a la pequeña bailaría a la cual algunos saludaban, mientras que otros simplemente mantenían su atención en el castaño que a todos parecía ajeno.

Fuera de eso, el camino resulto muy tranquilo lo cual le dio a ambos chicos la facilidad de conversar un poco, quizás compensando el tiempo en el que no habían podido hacerlo, escuchando de esa manera el castaño algo sobre la vida en ese lugar, así como compartiendo con la morena algo de la suya en su respectivo hogar del cual la chica escuchaba con un interés notorio. Desde su despertar hasta ese momento, Momo al igual que Natsuo parecían entenderse en cuanto a hablar sobre asuntos relacionados con la propuesta de la noche anterior, ya que en ningún momento ninguno de los dos chicos se había molestado en siquiera desviar el tema hacia esa dirección.

- Vaya en verdad es interesante lo que… ¿Uh? - .interrumpió el castaño repentinamente, notando como el trayecto recto que hasta ahora habían seguido termino conduciéndolos hacia lo que en apreciación del infante seria, una carpa de mayor tamaño si las comparaba a los hogares vistos anteriormente, de color azul marino con franjas blancas las cuales iban en un sentido vertical. - ¿Qué es esto?... ¿aquí vive también alguien de tu familia?

- Eh… No - .susurro Momo al son que contemplaba algunos segundos el lugar al que sus pasos los habían conducido. – Generalmente aquí es donde todos practican para alguna función y también donde presentan sus actos…. Umm… ¿quieres entrar a ver?

La pregunta de la morena fue por cortesía, a decir verdad cualquiera que observaba la manera en que Natsuo clavaba la vista en aquel lugar hacia ver la nata curiosidad por contemplarlo desde el interior, por lo que antes de que lo esperara, la niña de ojos escarlata tuvo que apresurar el paso para alcanzar a un encarrilado castaño que ni en ocultar su entusiasmo se dignaba.

- ¡Espera Natsuo-kun, puede molestarse alguien si interrumpes tan bruscamente! - .intento explicarse la morena sin mucho éxito, notando como el chico desaparecía al cruzar fugazmente la única entrada de la enorme carpa.

Momo se apresuro a entrar en el lugar, haciendo a un lado la abertura que le permitiría introducirse en el enorme complejo el cual para su desconcierto parecía estar completamente desalojado, siendo la presencia de cierto castaño, que en ese momento mantenía su vista en las alturas, la única persona en los alrededores.

- Que extraño… no hay nadie…

- ¿Usualmente están aquí a esta hora? - .pregunto un curioso Uchiha ante el comentario de su compañera.

- Si… es extraño a menos de que… - .y sin completar sus palabras, nuevamente la pequeña bailarina le dedico una sutil mirada a los alrededores, comprendió al notar algunas piezas faltantes en la estructura la posible razón de las recientes ausencias. – Parece que ya comenzaron a desmantelar este lugar… no tardaran mucho en irse.

Para fortuna de la morena, el despistado Uchiha no escucho su comentario ya que parecía más ocupado en juguetear en el círculo que cercaba los límites en los que seguramente deberían estar los espectadores y los que actuaban para ellos, dirigiéndose sin más la bailarina hasta la pista en la que siguió el trayecto de la cerca sobre la que ahora caminaba su amigo, balanceándose de una manera un tanto infantil que a final de cuentas solo le arrebato una sutil sonrisa ante sus acciones.

- En verdad es muy grande el lugar - .comento repentinamente Natsuo al bajar de su sitio, caminando junto a su acompañante hacia el centro de la pista desde donde tuvo una mejor perspectiva de sus alrededores. - ¿aquí es donde practicabas?

- No realmente - .respondió Momo al son que llevaba ambos brazos a su espalda, recorriendo a pasos lentos aquella pista la cual le provoco sumergirse un poco en los recuerdos, lo que hizo más que notorio ante la mirada elevada que sutilmente mostro. – Yo practicaba usualmente en los bosques, aquí solo observaba algunas veces los bailes que realizaban con el fin de aprender algo, aunque sabes… siempre pensé en que algún día me hubiera gustado debutar en este sitio.

- ¿Era también eso por lo que te esforzaras tanto? - .pregunto ahora el Uchiha, acercándose sutilmente hacia su amiga mientras el recuerdo de las palabras de la morena en la pelea volvían a su mente, haciendo cierto énfasis en la obsesión que tenia por aprender el arte de la danza que ahora desde su perspectiva sabia hacer lucir en ella. - ¿querías poder actuar en este lugar como lo hacían los demás?

La morena de ojos escarlata permaneció en silencio algunos segundos, mirando fijamente el lugar antes de volver su mirada y responder con una sonrisa cariñosa entre labios.

- Mas que poder actuar… quería poder ayudar a todos al actuar en este lugar - .Al ver el desconcierto del castaño la niña no pudo más que cerrar ambos orbes y ampliar su sutil sonrisa que a ojos de cualquiera, sería el gesto más tierno que la pequeña hubiera dado hasta ahora a alguien. – A veces sentía que vivía a costa de la abuela y mis hermanas, lo que me hacía sentir un poco mal por eso… por es que es que pensé que si lograba ser buena en algo como la danza… podría ayudar más que solo haciendo favores como comprar víveres.

Fue entonces que Natsuo creyó comprender un poco su situación, recordando la primera vez que sus caminos se habían cruzado y más aun, la escena en la que había tenido que hacerlo, lo cual le hizo comprender el porqué su amiga soportaba las constantes humillaciones a su persona al saber que al menos así era de ayuda para las personas que la criaban.

- Bueno, quizás ya lo hiciste Momo-chan - .las repentinas palabras del Uchiha no hicieron más que desconcertar a la morena, quien sin comprender no atino más que a mirar fijamente a su amigo en busca de una respuesta a aquella declaración. – no sé mucho de bailes o presentaciones… pero creo que en verdad te luciste mucho en nuestro combate. Si no tuviera que escapar de tus ataques en esos momentos la verdad me hubiera gustado contemplar el estilo que tienes al moverte, aunque estoy seguro que el publico quedo más que fascinado ante tu presentación.

- Mi… presentación… - .susurro desconcertada aun la morena y es que por su semblante, cualquiera adivinaría que aquella posibilidad no había si quiera pasado por su mente, lo cual a pesar de todo le hizo mostrar un brillo en sus ojos al analizar las palabras de su amigo y encontrar cierta verdad en ellas.

- Solo espero estar en tu segunda presentación… desde un lugar más cómodo - .completo el castaño al son que no podía evitar sonreír un tanto nervioso, reacción que respaldo al llevar una mano a su nuca la cual froto sutilmente. – a pesar de todo espero ver tu siguiente debut.

Como respuesta la mueca tierna de Momo se torció en una sutil picardía que hasta ahora el chico nunca había visto en ella, acercándose esta a él a través de movimientos juguetones que reflejaba sobre todo en sus poco pronunciadas caderas que ahora se contoneaban al ritmo de los pasos sonoros que su calzado de madera otorgaba, llegando finalmente al chico al cual le dedico una mirada un tanto suspicaz mientras que recargaba su cuerpo en el de este en una posición un tanto comprometedora.

- ¿Es decir que no me ayudaras con mi siguiente acto? - .pregunto la morena con un tono infantil y divertido que le provoco al castaño una extraña y eléctrica sensación en su espalda. - ¿Qué me dejaras sola y que me las apañe a mi manera?

- A… no es solo que yo… bueno…

Sin embargo lejos de molestarse, Momo solo atino a soltar una risa coqueta antes de separarse de su amigo, el cual solo vio como el resonar de su calzado de madera continuaba, marcando el ritmo que su infantil cuerpo seguía a través de los pasos de baile que anteriormente había visto y que ahora, llevaban ciertamente una fervor y pasión que cualquiera hubiera notado ante sus refinados así como sensuales movimientos.

- Vamos, no te quedes ahí - .animo repentinamente la femenina, volviéndose hacia el castaño quien solo vio como esta le extendía gentilmente la mano. - ¿me dejaras sola en esto?

- Yo… no sé bailar Momo-chan - .susurro tímidamente el castaño como respuesta.

- ¿Sabes pelear no es así? - .contesto la morena antes de dar un giro en los que sus abanicos hicieron acto de aparición entre sus dedos, extendiéndolos al son que se detenía e inclinaba sutilmente, llevando ambas manos a su pecho mientras que sus piernas se entrecruzaban en cada grácil paso en el que buscaba acortar nuevamente la distancia entre ambos. – Entonces, sabes bailar.

Y como si buscara darle un incentivo ante su propuesta la chica susurro suavemente-

- ¿No dijiste que querías cuidar de mi?... ¿N-a-t-s-u-o-k-u-n? - .el tono juguetón de la niña solo provoco cierto nerviosismo en el pequeño Uchiha, el cual a pesar observo como segundos después la misma femenina comenzaba a reír. – creo que tendremos que trabajar en esto.

- Oh… ¿interrumpimos algo? - .se escucho decir a un conocido y entrometido tono de voz femenino, el cual atrajo inmediatamente la atención de los dos infantes. – Mira hermana, parece que ambos se divierten mucho. ¿No es tierno?

La susodicha tan solo atino a lanzar un suspiro pesado, al son que negaba las palabras de su hermana que en ese momento parecía fantasear con cientos de escenas que obviamente no pasarían, pero que convertían sus celestes orbes en un par de corazones que solo demostraban sus ilusiones profundas.

- Abuela… Satsuki, Nanami… T-Todos están aquí… - .susurro Momo con una notable sorpresa, al ver como detrás de las tres primeras, el resto de los gitanos que a través de los años la habían recibido en su círculo social ahora observaban detalladamente cada gesto o movimiento que esta hiciera. - ¿Qué es lo que hacen todos aquí?...

- Vinieron a despedirse de ti mi pequeña - .fue ahora la anciana de tiernas facciones y cabellos plateados quien hablaba. – ya todos saben lo que sucedió y como ya has tomado tu decisión, no quisieron perder la oportunidad de decirte adiós.

- ¿Ya tomaste tu decisión? - .pregunto un desconcertado Natsuo.

Momo sin embargo no supo como contestar a la mirada del castaño, la abuela tenía razón, ella ya había tomado su decisión en el momento en que despertó, siendo una opción que respaldo conforme los momentos de convivencia entre ambos se extendieron en aquel paso. Era a pesar de todo la facilidad que tuvo su tutora para adivinar su decisión lo cual le sorprendía ya que a final de cuentas, no era algo que hubiera conversado con alguien más.

El Uchiha pareció entender sutilmente los sentimientos de la niña, haciéndose a un lado en el momento en el que las dos hermanas se habían acercado con el único fin de inclinarse ante la morena, a la cual protegieron entre sus brazos simultáneamente.

- Cuídate mucho Momo-chan - .susurro una dulce rubia la cual después de su abrazo, le dedico una mirada cariñosa a través de sus orbes marrones. – me hubiera gustado que vinieras con nosotras… pero al menos sabemos que no te quedaras sola.

- ¿Y qué compañía te conseguiste, eh? - .fue ahora Nanami la que hablaba, usando su usual tono pícaro el cual sin embargo no tardo mucho en volverse más fraternal, emulando a la hermana mayor y molesta que desde la perspectiva de Momo siempre había sido aquella femenina. – Cuídate por favor, espero algún día puedas volver con nosotras.

Ciertamente la pequeña bailarina aun no salía de su sorpresa, aun entre las muestras de cariño que sus protegidas le daban y que a pesar de lo extraño que resultaba ser todo, empezó a conmover a la niña quien cambio el desconcierto por la ternura nata que poseía, la cual se reflejo a través de sus grandes orbes escarlata que en ese momento comenzaban a empañarse al ver como el resto de los presentes se acercaban.

"Buena suerte Momo-chan"

"En verdad esperamos tu regreso"

"Más le vale a ese chico no tratarte mal o se las verá con nosotros"

Eran algunas de las palabras que cada uno de los presentes le iba dedicando a la pequeña, la cual a pesar de su nostalgia luchaba por mantener un semblante fuerte ante lo más cercano que había tenido de una familia, correspondiendo todas aquellas palabras con unas propias, así como la gentil e infantil sonrisa que transmitía toda la ternura y amabilidad nata de la morena.

Finalmente, todos habían dicho algo por aquella niña, siendo ahora cierta ancianita la única que faltaba en dedicarle algunas palabras a su protegida por lo que sin hacerse esperar, la mujer de cabellos plateados acorto sutilmente la distancia entre ambas, ante los atentos orbes escarlata de la pequeña quien sin poder contenerse más se dio un leve impulso con el fin de ahogar su rostro en el pecho de aquella gitana.

Todos vieron ese gesto como algo comprensivo, sobre todo era bien sabido por ellos el estrecho lazo que ambas femeninas compartían, además de la representación que Momo tenia de aquella ancianita que en palabras propias le había mostrado un lado de la vida que le agradaba, dándole una perspectiva con la que logro formarse lo que era ahora su manera de pensar acerca de la sociedad que la rodeaba.

Simplemente la primera persona que le había abierto su corazón sin esperar nada a cambio, eso era lo que significaba aquella anciana para la morena la cual la adoraba sin chistear, teniendo un profundo cariño el cual creía no poder expresar mediante palabras o gestos lo cual ahora era más que notorio ante los sollozos que provenían de la pequeña, quien solo sintió como era protegida entre los brazos de su tutora.

- Gracias… gracias por todo… lo que hiciste por mi… Abuela… - .decía con un tono pausado y melancólico al cual la ancianita tan solo respondió con una sutil sonrisa que basto para colocar una semejante en los labios de su protegida.

- Te estaremos esperando… así que cuídate hasta entonces, ¿de acuerdo?

- Tu también abuela…

En ese momento algunos de los presentes no pudieron evitar derramar una lagrima ocasional al comprender mejor que nadie la situación de las dos presentes, mientras que Natsuo pese a todo se mantenía al pendiente de lo sucedido, mostrando su infantil felicidad al comprender lo que ambas pasaban, concentrándose tanto en esto que el que el hecho de que Satsuki hubiera tomado una posición junto a el paso totalmente desapercibido para él.

- Natsuo-kun… - .susurro la rubia de un momento a otro, atrayendo la atención del castaño quien solo la miro con curiosidad. – Cuida bien de Momo-chan, ¿de acuerdo?

- Si. Lo hare

Fue la simple respuesta del chico el cual sin pena a mostrar la simpleza de sus palabras, respondió aquello con un tono sincero que pareció dejar sorprendida a la femenina la cual a pesar de todo mostraba señales de querer aun decirle algo, lo cual llevaría unos minutos de miradas discretas al mismo.

- Se que tu y Momo-chan son amigos pero… ¿hay alguna razón que te haya hecho tomar esta decisión? - .se atrevió finalmente a preguntar Satsuki con un tono algo temeroso quizás ante lo indiscreta que podía sonar aquel cuestionamiento, sin embargo ciertamente la morena le importaba mucho y el que incluso la Abuela hubiera aceptado tan fácilmente la presencia de aquel castaño le resultaba algo inquietante.

- ¿uh? - .fue lo único que atino a preguntar el Uchiha, haciendo muy obvio que aquella pregunta no era algo que esperara pero aun así, manteniendo su tranquilo e infantil semblante que permanecería durante sus palabras. – Bueno, en una situación así me hubiera gustado contar con alguien que me brindara su apoyo.

Y sin decir nada mas, el castaño le mostro a la rubia una de sus sonrisas antes de volver su atención hacia Momo, dejando a Satsuki aun mas confundida ante sus recientes palabras, que solo le hicieron recordar la conversación que había tenido con la abuela acerca del chico, el cual en palabras de la misma quizás sería un buen incentivo para que la morena pudiera seguir adelante.


- ¿¡QUE, QUE!

Se escucho decir a una furibunda peli azul, la cual había pegado un grito que no solo parecía haber estremecido por completo la casa, sino el bosque a sus alrededores.

- Que Momo-chan vivirá a partir de hoy con nosotros - .repitió el castaño su anterior respuesta, sin entender porque el repentino enojo de su compañera, el cual cavia decir iba en aumento.

- H-Hola… Sophia-san - .saludo tímidamente la morena aun un poco asustada por el anterior grito de la chica. – yo… soy Momo, es un placer… prometo no ser una molestia para ustedes.

Sophia observo a ambos infantes algunos minutos durante unos pocos minutos, tiempo en el que digirió la información de su molesto compañero de hogar, tratando de encontrar alguna señal errónea o que indicara algún tipo de broma en sus palabras, ante lo cual sin embargo fallo.

- Veamos… veré si entendí bien - .susurro la peli azul con la poca calma que le quedaba. – No solo revelas la ubicación de MI casa, sino que además la traes y sin si quiera consultarme… ¿tomaste la decisión de que viviera en MI casa aun sin importar lo que pudiera opinar acerca de esto?

- Si, ¿hice mal? - .pregunto un inocente castaño quien sin importarle mucho, se volvió hacia la morena. – Ven Momo-chan, la casa no es muy grande pero te la mostrare.

La morena tan solo asintió, pasando junto con Natsuo a un lado de la furibunda peli azul que ahora comenzaba a mostrar un sutil temblor en su cuerpo, que progresivamente aumentaba al igual que la celeste aura que rápidamente cubrió sus ojos con un par de flamas azuladas con las que fulmino casi de inmediato al Uchiha.

- Ahora si sacaste boleto… - .susurro Sophia con un tono tétrico, el cual helo por completo al castaño quien solo atino a volverse hacia ella al sentir el peligro. - ¡TE VOY A MATAR!

- ¡Sophia-chan espera no… ¡Agg!... yo solo… ¡Waa!.. Si tan solo me digieras que hice mal… ¡Kyaag!

- ¡C-Chicos por favor no pelen!

Cualquiera que escuchara los destrozos provenientes del hogar, así como los múltiples gritos solo atinaría a concordar con algo y eso era, que la situación no volvería a ser la misma a partir de ahora.


Fiu, al fin el siguiente capitulo esta vez demasiado tarde... lo siento es que las vacaciones me alcanzaron y bueno... digamos que hubo ciertos detalles que impidieron que pudiera subir el capitulo pero como prometí, este fanfic seguirá haya o no lectores y a pesar de los contratiempos asi que sin mas, espero este capitulo sea de su agrado.

Txiki: Me alegra ver que sigues al pendiente de mi historia y como siempre te lo agradezco, espero que el rumbo que toma y el como lo hace te agrade y no te este resultando tediosa esta saga ante lo largo que parece ser. Gracias por tu comentario y espero seguir viéndote mi estimada lectora.

Bien sin mas que decir me despido, un saludo a todos y agradecimientos al que haya llegado hasta aquí. Nos vemos en el 38 donde regresan personajes que quizás ya extrañaban.