Capitulo treinta y cinco: Lo que mora en las sombras.
Tiempo después de escapar del yermo de Washington, y establecerse en una vieja granja en medio de un bosque alejado en el sur, Sarah se encontraba supervisando una pelea de entrenamiento entre Ren y Ian, quienes sostenían ambos unos bastones similares a los de Nami, estando Yuzu, Nami y Ángel haciendo de espectadoras sentadas en una banca de madera justo debajo de un árbol en medio del jardín de la casa.
-muy bien, la pelea terminara cuando uno de los dos termine en el suelo o se rinda, fuera de eso no hay reglas- decía Sarah cruzada de brazos.
-¡tú puedes Ian!- gritaba Yuzu con mucho entusiasmo.
-¡no seas tan duro con él Ren!- decía Ángel juguetonamente.
-¡diviértanse mucho!- grito Nami bastante contenta, entonces los dos contrincantes se pusieron en posición, listos para atacarse y solo esperando la señal de Sarah para comenzar.
-bien Ian, no planeo ir fácil contigo- decía Ren con una sonrisa muy confiada en su rostro, misma sonrisa que tenia Ian quien le respondió.
-tampoco lo necesito…- pero luego de pensarlo unos segundos, termino diciendo con algo de nerviosismo. -aunque si lo apreciaría un poco-
-¡comiencen!- grito Sarah y de esa manera la primera en lanzarse al ataque fue Ren quien corrió hacia Ian para luego saltar en el aire para así realizar un ataque vertical con mucha fuerza, el cual Ian logro bloquear levantando su bastón horizontalmente hacia arriba sobre su cabeza, logrando resistir el impacto al posar sus pies firmemente en el suelo, aun así Ren no perdió el tiempo para aprovechar la fuerza del impacto para impulsarse hacia arriba nuevamente y así aterrizar justo detrás de Ian para luego atacarlo horizontalmente con su bastón, nuevamente Ian logro justo a tiempo bloquear ese ataque ubicando su bastón verticalmente para luego comenzar a retroceder cuando Ren comenzó a encadenar una serie de muy rápidos ataques que él a duras penas podía bloquear y esquivar, finalmente logro encontrar una apertura entre los ataques de Ren, por lo que lanzo un casi desesperado, pero firme ataque horizontal directo al rostro de Ren, pero ella logro esquivarlo con facilidad al agacharse hacia atrás, pasando el bastón de Ian muy cerca de su rostro sin inmutarse, entonces ella aterrizo sobre una de sus manos para así derribar a Ian al patear horizontalmente sus piernas de tal forma que despego sus pies de la tierra, haciéndolo caer al suelo de espaldas, y antes de que el siquiera pudiera pensar en levantarse, ella ya estaba de pie y poso una punta de su bastón de un leve golpe justo en el estomago de Ian, sacándole un poco de aire y dejándolo algo mareado en suelo.
-¡el combate termino! ¡la ganadora es Ren!- exclamo Sarah para luego aplaudir los esfuerzos de ellos dos, aun cuando el combate fue increíblemente unidireccional.
-¿Cuánto duro esta vez?- pregunto Ángel a Yuzu con mucha curiosidad, esta miro al reloj de su Pipboy y con una traviesa sonrisa respondió.
-cuarenta y cinco segundos-
-¡ugh!- exclamaron Ángel y Nami quienes muy renuentes le entregaron a Yuzu cuatro chapas cada una, pues habían apostado que él no duraría más de cuarenta segundos.
-bien hecho Ian, casi logras que me esfuerce un poco- decía Ren traviesamente mientras le ofrecía una mano a Ian para ayudarlo a levantarse.
-uno de estos días juro que te hare sudar…- decía él con una leve sonrisa en el rostro mientras se levantaba con la ayuda de Ren quien le dijo tras una leve risa.
-ya quisieras-
-has mejorado mucho últimamente Ian, sigue así junto al resto de tu entrenamiento y serás todo un paladín del acero- decía Sarah sintiéndose bastante orgullosa por el progreso que su iniciado estaba teniendo.
-¿segura? porque hasta donde yo se acaban de patearme el trasero- dijo Ian un tanto confundido.
-eso es porque tu oponente es alguien que ha entrenado toda su vida en artes marciales- dijo Sarah
-y una bruta- dijo Yuzu
-y una enojona- dijo Nami
-y fácil de avergonzar- dijo Ángel al final, haciendo que Ren se enojara mucho con todas ellas gritándoles.
-¡¿acaso no tienen nada bueno que decir de mi?!-
-claro, todo eso te hace adorable- le dijo Ángel mientras le guiñaba un ojo juguetonamente, haciendo que ella se sonrojara tanto que aparto la mirada por la pena mientras Sarah le decía a Ian.
-quizás sea difícil de entender, pero enfrentarse a alguien mas fuerte que uno mismo nos impulsa a hacernos mas fuertes ¿no es eso lo que sientes ahora?-
-por supuesto, ya es como la decimo sexta vez que muerdo el polvo- dijo él con una leve sonrisa para luego mirar a Ren y decirle. -pero ya veras que lograre darte batalla uno de estos días-
-¡ahora eso es tener espíritu!- dijo Ren con mucha expectativas puestas en su amigo.
-¿Qué tal una revancha? ¡esta vez recuperaremos nuestras chapas!- dijo Nami entusiasmada mientras movía su cola alegremente.
-me encantaría, pero ya mucho el polvo por un día…- dijo Ian rascando su mejilla algo apenado, mientras que Ren, ahora con un tono algo desanimado dijo.
-y yo…tengo algo que hacer ahora…- con eso dicho ella comenzó a caminar a la casa, dejando a todos algo preocupados, pues sabían muy bien a donde iba ella. Momentos después Ren se encontraba sentada en una silla, apoyando sus brazos y mentón sobre el respaldar de esta, justo al lado de la cama de Yuki, mirando bastante decaída a su hermana mayor quien seguía con vendajes en varias partes de su cuerpo, en especial en su pierna derecha que había sido destrozada en su duelo con Hanzo, Ren seguía sintiéndose culpable por no haber estado allí para ayudarla, en ese momento Sarah entro a la habitación y al colocarse junto a Ren le dijo con una sonrisa cariñosa.
-sabes, vamos a poner unas películas allí abajo en la sala, seria lindo que nos acompañaras-
-no gracias…- dijo Ren un tanto decaída, sin quitarle la vista a su hermana lastimada, Sarah entonces se sentó en una esquina de la cama para así poder mirarla a los ojos y decirle.
-Ren…ya hemos hablado de esto muchas veces…quedarte aquí sola todo el día no hará que Yuki despierte…solo necesita tiempo…-
-lo sé…pero quiero estar con ella…no quiero que este sola cuando despierte…- respondió Ren con la voz levemente quebrada mientras miraba a su hermana quien parecía estar durmiendo tranquilamente, sin darse cuenta que comenzaron a caer algunas lagrimas de sus ojos. -¿Cuánto más tardara en despertar…? la extraño…- antes de comenzar a llorar, Sarah la abrazo con mucho cuidado, cosa que le permitió a Ren ocultar su rostro por lo mucho que ella odiaba que la vieran llorar.
-tranquila…ya verás que ella estará bien…¿tu lo crees no es así?- le decía Sarah con una voz reconfortante, y Ren simplemente asintió rápidamente con su cabeza, y tras unos segundos más, cuando ella finalmente se tranquilizo, Sarah se separo un poco de ella para sí mirarla a los ojos y decirle.
-ahora ¿Qué dices si nos acompañas un poco allí abajo? a tus hermanas les gustaría, y a Ángel también- Ren se limpio lo mejor que podía sus lagrimas mientras asentía, pero ni bien ella se levanto de la silla con la ayuda de Sarah, ambas escucharon un sonido que les llamo mucho la atención.
Mientras tanto en el piso de abajo, los demás estaban viendo la película llamada "invasores del planeta Z", donde se podía ver a los héroes luchar en contra de los invasores alienígenas que intentaban conquistar la tierra.
-¡¿no es esta película genial?!- exclamo Nami muy contenta mientras Yuzu y Ian comían palomitas de maiz de un tazón grande, donde sus manos sin querer terminan tocándose, haciendo que ambos se vieran unos momentos para luego apartar ambos la mirada muy sonrojados por la pena.
-está bien pero es muy poco realista y los personajes demasiado unidimensionales para mi gusto- dijo Ángel que estaba sentada junto a Nami cuando Ren bajo hasta la mitad de las escaleras que estaban cerca de la sala gritándoles bastante feliz.
-¡oigan todos! ¡vengan rápido!- bastante sorprendidos de verla así, los demás la siguieron al piso de arriba hasta la habitación donde estaba Yuki, donde pudieron escuchar a Sarah decir.
-con calma, trata de no esforzarte mucho- entonces entraron a la habitación y lo que vieron les ilumino los ojos, allí sentada en la cama, estaba Yuki, finalmente había despertado, ella miro a sus hermanas y amigos y con una sonrisa algo adolorida les dijo.
-hola chicos...-
-¡YUKI!- exclamaron Yuzu y Nami quienes junto con Ren se lanzaron a abrazar a su hermana mayor con mucha fuerza, cosa que le hiso exclamar del dolor.
-¡auch! ¡auch!¡chicas…! ¡me duele…! ¡me duele mucho…!- algo apenadas sus hermanas dejaron de apretarla tano pero seguían abrazándola todas ellas con lagrimas en sus ojos, al igual que Sarah, Ian y Ángel.
-no sabes cuánto nos alegra que hayas despertado hermanita…- decía Ren con una sonrisa aunque su voz seguía quebrada y con lagrimas cayendo de sus ojos.
-a mi también me alegra ver que estén bien…- dijo Yuki con una leve y algo adolorida mientras se dejaba abrazar por sus hermanas, sin embargo ella no pudo evitar mirar a su alrededor, sin poder reconocer en donde estaba. -pero…¿Dónde estamos…?-
-eso es una larga historia- dijo Sarah tras limpiarse las lagrimas. Poco después, Yuki estaba sentada en la orilla de la cama mientras Yuzu le cambiaba los vendajes, había escuchado lo que había sucedido desde que había quedado en coma, aun muy confundida ella pregunto.
-¿hemos estado aquí tres meses…? ¿he estado inconsciente tanto tiempo…?-
-estabas en un muy mal estado Yuki…- dijo Ian algo aprensivo sobre continuar con esa parte de la conversación.
-nos tenias muy preocupados, sobre todo a Ren, ella casi nunca se separo de tu lado- dijo Ángel quien sonrió al final mientras miraba a Ren quien se cruzo de brazos mirando a otro lado muy sonrojada y decir.
-¡no…no fue la gran cosa!-
-aun así gracias Ren…- dijo Yuki con una leve sonrisa, cosa que hiso sonreír también a Ren mientras Yuzu continuaba examinando a Yuki en lo que Nami le pregunto.
-¿y cómo esta ella ahora…?-
-bueno, la mayor parte de sus heridas y lesiones han sanada, aunque el dolor y acaloramiento muscular seguirán durante un tiempo…- entonces ella se fijo en la pierna derecha de Yuki, sabiendo bien lo mal que esta estaba y así decirle a su hermana. -tu pierna por otra parte…aun necesita tiempo para sanar…- aquello hiso suspirar a Yuki, recordando bien cómo fue que su pierna termino así mientras decía.
-ya lo imaginaba…-
-¡pero no te preocupes!- exclamo Yuzu quien saco de uno de sus bolsillos un frasco de medicina para la tos pero que ahora tenía una especie de liquido verde de aspecto muy ominoso. -con esta nueva medicina que invente, sanaras más rápido de lo que te imaginas- ella le entrego la medicina a Yuki, quien algo renuente decidió darle una probada, logrando dar un par de sorbos antes de sentir el repulsivo sabor que esta tenia, haciéndola sacar la lengua del asco mientras exclamaba.
-¡sabe a algo que debería salir de mi y no entrar!-
-¡eso significa que funciona! ¡todos sabes que la medicina de mal sabor es la más efectiva!- decía Nami muy entusiasmada mientras Yuki intentaba quitarse el horrible sabor de la boca bebiendo algo de agua que Ian le había ofrecido.
-¿si sabes que no es así como funcionan las medicinas verdad?- dijo Yuzu algo fastidiada con su hermana menor, entonces Sarah algo aprensiva decía.
-Yuki…hay algo más que debes saber…es sobre tu padre…
-está muerto…- respondió Yuki sonando bastante decaída mientras miraba su vaso de agua, cosa que sorprendió mucho a todos, siendo Ángel la que le pregunto.
-¿Cómo es que lo sabes?-
-no sé cómo explicarlo…tan solo…lo sé…- decía Yuki sin poder entender ella misma el cómo lo sabía, creando un ambiente algo sombrío en la habitación, el cual se animo cuando Ren se sentó junto a ella y posando una mano sobre su hombro diciéndole.
-¡bueno no hay tiempo que perder! ¡has estado mucho tiempo sin moverte, por lo que nos pondremos a entrenar mañana a primera hora para que recuperes tus fuerzas!-
-Ren no creo que eso sea una buena idea- decía Ian algo preocupado por lo fragil que Yuki se veía de momento, pero esta simplemente dijo con una leve sonrisa.
-de hecho…eso no suena nada mal…- aquello hiso sonreír mucho a Ren quien exclamo dándole una buena palmada en la espalda a Yuki.
-¡excelente! ¡con esa actitud estarás nuevamente en forma en poco tiempo!-
-¡auch! ¡¿quieres por favor no hacer eso?!- exclamo Yuki algo molesta pues aunque la palmada no fue muy fuerte, fue suficiente para causarle algo de dolor.
-ups, lo siento…- dijo Ren algo apenada, cosa que finalmente termino por alegrar mucho el ambiente, llenándose el cuarto de alegres risas.
Al día siguiente por la mañana, Yuki y Ren habían salido de la casa para así prepararse para así comenzar a entrenar, Yuki caminaba con la ayuda de una muleta con la que evitaba apoyar su pierna derecha en el suelo, aunque caminaba lentamente en comparación a Ren, lo que más llamo su atención fue lo hermoso que era el paisaje a su alrededor.
-wow…pensé que bromeaban cuando dijeron que estábamos en un bosque…es bellísimo…- dijo ella maravillada por sus alrededores para luego mirar abajo al sentir el suave cosquilleo que le hacía sentir el pisar el césped, haciéndola reír levemente por aquella sensación nueva que sentía.
-lo es, y lo hace un lugar perfecto para entrenar de distintas maneras- decía Ren mientras hacia unas elongaciones.
-ojala padre hubiera podido ver esto…- dijo Yuki sonando algo decaída, cosa que alarmo casi de inmediato a Ren, ella entendía muy bien como se sentía, tanto ella como sus hermanas aun estaban dolidas por la pérdida de su padre, pero ellas habían tenido tres meses para lidiar con ello, pero para Yuki aun era una noticia fresca, por lo que rápidamente intento alejarla del tema diciendo con mucho entusiasmo.
-¡oye ¿Qué tal si damos una caminata al rio que está cerca de aquí?! ¡servirá como un buen calentamiento!-
-¿hay un rio cerca de aquí?- pregunto Yuki con algo de curiosidad.
-¡así es! ¡solemos pescar allí a veces! ¡será divertido!- decía Ren quien comenzó a caminar al bosque, mientras que Yuki no pudo evitar reír un poco mientras seguía a su hermana lentamente diciendo.
-de hecho si suena divertido…- sin embargo ella sin querer apoyo su pierna derecha en el suelo, provocándole mucho dolor al punto de hacerle que le hiso quejarse mucho y casi la hace caer al suelo, pero Ren logro llegar con ella y sostenerla cuidadosamente preguntándole.
-¡¿estás bien?!-
-estoy bien…solo fui algo descuidada…- respondió Yuki aun sintiéndose muy adolorida.
-si tu lo dices, tan solo trata de tener más cuidado…- dijo Ren algo preocupada.
-lo tendré…- respondió Yuki ya sintiendo menos dolor y así continuar su camino al bosque estando Ren al frente, pero cuando estaban por llegar a la línea de los arboles, ella comenzó a sentirse muy mareada, forzándola a detenerse mientras sostenía una mano sobre su cabeza, y cuando vio nuevamente a los arboles tras bajar un poco a la mirada, pudo ver entre los arboles una figura borrosa con una silueta tan familiar que por alguna razón, le hiso sentir mucho miedo y malestar.
-¿Yuki? ¿Qué sucede?- pregunto Ren sonando nuevamente preocupada.
-yo…no lo…- ella decía con voz temblorosa hasta que finalmente cayó al suelo apoyándose sobre su rodilla izquierda y sosteniéndose firmemente de su muleta para luego vomitar en ese mismo lugar,
-¡Yuki!- exclamo Ren que muy alarmada corrió a toda velocidad hacia ella ayudándola con mucho cuidado a levantarse y preguntándole. -¡¿Qué te paso?! ¡¿te sientes mal?!- Yuki entonces miro de nuevo a los arboles, pero al ver que esa silueta ya no estaba, ella intento explicarse lo que había sucedido diciendo.
-creo que es esa loca medicina que Yuzu me hace tomar…no me siento muy bien…-
-¡entonces olvida el entrenamiento, te llevare de vuelta a la cama!- decía Ren mientras ayudaba a su hermana a levantarse, llegando ella a temblar un poco por las pocas fuerzas que ella tenía súbitamente, Yuki entonces miro hacia atrás mientras era ayudada a caminar por Ren, intentando explicarse que era eso lo que había visto. Durante el resto del día, Yuki continuo sintiéndose extrañamente mal, por lo que paso casi todo el tiempo en cama, a duras penas logrando comer algo de la comida que sus hermanas le llevaban a su habitación.
Por la noche, mientras una fuerte lluvia con truenos que caían a la distancia afectaba al bosque, y tras examinar nuevamente a Yuki, Yuzu bajo por las escaleras hacia la sala donde los demás la esperaban algo preocupados.
-¿Cómo esta ella?- pregunto Sarah con sus manos sobre la cintura.
-sigue igual, lo extraño es que además de las lesiones que ya tiene, no parece haber otra cosa que este causando sus síntomas- explicaba Yuzu igual de preocupada que todos.
-pues ella me dio una muy buena teoría- decía Ren algo fastidiada mientras sostenía un frasco de la medicina de Yuzu en sus manos quien le respondió algo molesta.
-¡oye! ¡esa medicina es perfectamente saludable y efectiva!- entonces Ren abrió la botella y la paso justo frente a la nariz de Nami, quien hiso una cara de asco antes de caer al suelo por lo horrible que la medicina olía, obligando a Yuzu a admitir. -ok, quizás no tenga el mejor aroma y sabor, pero sus componentes han demostrado ayudar a mejorar las defensas y a la cicatrización muscular y ósea-
-pero si no son sus heridas y tampoco la medicina ¿entonces que está ocurriendo con ella?- pregunto Ian.
-bueno ella acaba de despertar después de tres meses, quizás sea un efecto secundario de eso- especulaba Ángel cuando Sarah finalmente les dijo.
-lo mejor es que ella descanse un poco más, debemos tratar de no forzarla- aquello dejo a todos muy pensativos, pues sabían que Sarah tenía razón, pero aun así no podían dejar de estar preocupados por Yuki, quien en ese momento se encontraba durmiendo en su cama cuando ella comenzó a sujetarse de las sabanas con fuerza y un sudor frio comenzaba a surgir de ella mientras se parecía quejarse del dolor, estaba teniendo una horrible pesadilla, en la que estaba reviviendo su enfrentamiento con Hanzo, en el momento que él quebró su pierna fue cuando finalmente logro despertar, llegando a dejar escapar un leve grito y a sentarse en la cama de golpe pese al dolor que ella sintió al hacer eso, ella miro a su alrededor mientras jadeaba bastante agitada, sin dejar de sujetar fuertemente sus sabanas, notando solo la ventana que Yuzu había dejado abierta para que entrara algo de aire fresco del bosque.
-solo fue un sueño…- dijo ella ya sintiéndose más calmada, pero su calma se convirtió en absoluto terror cuando una aterradora voz muy conocida dijo muy cerca de ella.
-no lo es- Yuki volteo rápidamente la mirada y allí de pie junto a su cama, estaba nada menos que Hanzo, mirándola con esos mismos ojos llenos de furia que la miraban fijamente durante su duelo con él, Yuki del miedo se hiso a un lado hasta llegar a caer de la cama, para así arrastrase por el suelo hasta quedar pegada a la pared aterrorizada, mirando aterrorizada como Hanzo se le acercaba lentamente.
-no…no puedes estar aquí…- decía ella con una voz temblorosa sin poder creer lo que estaban viendo sus ojos.
-pero aquí estoy- decía Hanzo con su tenebrosa voz en lo que pasaba a poner un pie sobre la pierna rota de Yuki, presionándola con fuerza y haciendo que ella gritara muy fuerte del dolor tratando de escapar. -y vine a terminar lo que comencé ese día-
-¡Yuki!- gritaba Ren desde el pasillo y acercándose a la habitación, cosa que llamo la atención de Hanzo, quien tras la caída de otro trueno, había desaparecido de la misma forma en que había aparecido, dejando a Yuki sentada en el suelo sintiendo tanto dolor en su pierna que llegaban a caer lagrimas de sus ojos mientras se la sujetaba con sus manos, segundos después entraron Ren y Sarah y los demás a la habitación, y ellas dos fueron quienes se acercaron a Yuki muy preocupadas por encontrarla así.
-¡¿Qué fue lo que paso?!- pregunto Sarah bastante alarmada.
-fue Hanzo…esta aquí…- decía Yuki con su voz quebrada debido al miedo y dolor que estaba sintiendo, sin fijarse que al mencionarlo, en los rostros de todos se dibujo una expresión de mucho miedo, el lugar que creían era seguro, había sido descubierto por la peor persona posible.
Poco después, Ren Yuzu y Nami estaban recorriendo el bosque separadamente, llevando puestas unas capuchas para así resguardarse de la lluvia, buscando pistas que pudieran indicarles de donde había venido Hanzo, todo mientras Sarah, Ian y Ángel permanecían en la casa cuidando a Yuki que estaba sentada en el sofá de la sala aun bastante agitada por lo que había sucedido.
-¿alguna novedad chicas?- pregunto Sarah por un comunicador en su muñeca que le había dado Yuzu.
-aquí por mi lado no hay nada- dijo Yuzu con mucha seriedad.
-por aquí tampoco, no hay huellas o rastro alguno- dijo Nami sonando extrañamente muy seria también.
-no debemos bajar la guardia, es un maestro del ninjutsu, cualquier pista que haya dejado atrás será muy pequeña como para verla a simple vista- les dijo Ren a todos por sus comunicadores.
-¿Cómo fue que ese lunático nos encontró aquí en medio de la nada?- pregunto Ángel mientras se asomaba por una ventana de la sala mientras sostenía su rifle de precisión y colocaba un pequeño dispositivo de alarma que Yuzu había inventado hacia unos días.
-no lo sé, pero si él está aquí, es posible que el resto del clan este también- comento Ian quien estaba de pie junto a Yuki sosteniendo un rifle laser consigo.
-no sacaremos conclusiones hasta que encontremos pistas de donde o con quien esta él-
-él no está con el resto del clan…esto es personal para él…él mismo lo dijo…vino a terminar lo que comenzó el día de la invasión…- decía Yuki con una voz temblorosa pero aun tratando de analizar la situación hasta que Sarah le puso una mano sobre su hombro diciéndole calmadamente.
-tranquila, no dejaremos que él vuelva a lastimarte…- aquello la hiso sonreír un poco, pues ya no estaba sola como aquel día, su familia y sus amigos estaban con ella ahora, y eso la hacía sentirse a salvo. -¿Qué tal si vas a la cocina por una botella de Nuka-Cola y así calmas tus nervios?- le dijo Sarah cariñosamente, cosa que Yuki respondió con una sonrisa mientras se levantaba ayudándose con su muleta.
-creo que si necesito relajarme un poco…- de esa manera ella se dirigió a la cocina, cuyas luces estaban apagadas, pero cuando intento encenderlas estas no funcionaban. -oigan, las luces no encienden- dijo ella mirando hacia atrás.
-quizás saltaron algunos fusibles a causa de la tormenta- dijo Ian quien quien también se asomaba por otra de las ventana para mirar hacia afuera y colocar otro dispositivo de alarma en esta.
-iré a revisarlos- dijo Ángel dirigiéndose al sótano de la casa donde estaba la caja de fusibles.
-maten tu comunicador encendido- le dijo Sarah, sin molestarse mucho por la falta de luz, pues ya estaba acostumbrada a moverse con muy poca o nada de luz, Yuki se dirigió al refrigerador que si funcionaba, iluminando la luz interna del mismo para así mirar dentro del mismo y así sacar una botella helada de Nuka-Cola teniendo una sonrisa en el rostro, pero ni bien ella cerro el refrigerador y dio la vuelta para volver a la sala, Hanzo estaba allí, nuevamente frente a ella, haciéndola soltar la botella que dio un rebote en el suelo derramando su interior desde la boquilla mientras ella daba unos rápidos pero dificultosos pasos hacia atrás hasta pegarse al fregadero que estaba cerca de allí.
-¡no…!- exclamo Yuki casi en silencio por lo aterrorizada que estaba mientras Hanzo se le iba acercando y diciendo.
-¿de verdad crees que tus hermanas y patéticos amigos pueden protegerte de mí? no puedes escapar de mi…soy la ruina de tu clan, y lo que atormenta desde cada rincón oscuro de tu mente…eres mía muchacha- entonces Yuki logro tomar uno de los platos que aun estaba en el fregadero y muy asustada ella lo lanzo contra Hanzo quien lo esquivo con mucha facilidad, para así lograr crear una ventana por la cual ella logro avanzar tan rápido como pudo hacia la puerta que iba hacia el jardín de la casa, pero ni bien logro abrir esa puerta, Hanzo le dio una patada tan fuerte que la mando rodando afuera por el jardín, hasta que ella quedo recostada en el suelo muy adolorida, en lo que apareció junto a ella justo tras la caída de un trueno.
-¡no! ¡aléjate de mí!- exclamo ella tratando de alejarse de Hanzo quien con mucha facilidad la alcanzo diciéndole.
-ya te lo dije, eres mía- entonces él levanto una pierna y cuando estuvo a punto de patearla en el rostro, cerrando ella sus ojos tratando de prepararse instintivamente el golpe que iba a recibir, pudo escuchar a Sarah gritándole.
-¡Yuki!- justo unos momentos después, un trueno cayó nuevamente, y cuando ella abrió sus ojos Hanzo ya no estaba allí, ahora a su lado estaba Sarah, que la miraba muy preocupada en lo que Ian y Ángel igual de preocupados salieron de la casa para poder reunirse con ellas, justo cuando Ren, Yuzu y Nami habían regresado de su patrullaje para ver como Sarah ayudaba a Yuki a levantarse.
-¡¿Qué paso ahora?!- pregunto Yuzu muy alarmada al ver esa escena.
-¡era Hanzo…! ¡estaba en la cocina y él…!- decía Yuki adolorida por el golpe que había recibido anteriormente.
-¡¿estás diciendo que estaba en la casa de nuevo?!- exclamo Ren bastante desconcertada.
-¡eso es imposible! ¡pusimos las alarmas de Yuzu por toda la casa!- exclamo Ángel bastante alarmada también.
-y no encontramos ninguna pista o rastro de él en el bosque- dijo Yuzu tratando mientras trataba de pensar en una buena explicación.
-no lo entiendo, es como si nunca hubiera estado aquí…- dijo Nami algo confundida cuando fue súbitamente interrumpida por Yuki quien le grito muy alterada.
-¡pero si estuvo aquí! ¡el acaba de atacarme!-
-no Yuki…no lo hiso- dijo Sarah muy preocupada, cosa que los sorprendió mucho a casi todos allí.
-¡¿de qué estás hablando?! ¡estuvo aquí! ¡¿acaso crees que me eh estado lastimando yo misma?!- le gritaba Yuki muy alterada hasta que Ian sorprendió causo una mayor sorpresa diciendo.
-Yuki…Sarah y yo vimos escapar de la cocina y lanzarte afuera…y luego…le gritabas a alguien que no estaba allí- los ojos de Yuki se abrieron como platos, no podía creer lo que él le estaba diciendo, mas cuando Sarah termino diciéndole muy preocupada.
-Yuki…el Hanzo que estás viendo…no es real…-
-no…eso no puede ser cierto…- decía Yuki negando con su cabeza, mirando como sus amigos y incluso sus hermanas la miraban muy preocupadas. -¡no estoy loca…tienen que creerme…!-
-tranquilízate Yuki…- decía Sarah tratando de acercarse a ella, pero Yuki comenzó a alejarse de todos asustándose mucho mientras decía.
-¡no…no se acerquen…!- finalmente ella tanto por el miedo como por el agotamiento termino por colapsar en el suelo, cosa que asusto mucho a sus hermanas como a sus amigos, quienes no entendían que era lo que estaba pasando.
Más tarde esa misma noche, mientras la tormenta seguía cayendo con fuerza afuera de la casa, Yuki lentamente comenzó a despertar, para darse cuenta de que, muy para su sorpresa, estaba firmemente atada a la cama mediante unas sogas que la rodeaban a ella y al colchón desde su torso hasta sus piernas, mientras que unas sogas atadas a sus muñecas a los palos de debajo de la cama, impidiéndole poder levantar sus brazos por mucho que ella luchaba por salir de sus ataduras, pero tras sus inútiles esfuerzo de soltarse, mas por el dolor que ella sentía por tanto forcejeo, llegando al punto de jadear estando recostada en su cama, al calmarse ella pudo escuchar a sus hermanas y amigos charlar justo detrás de la puerta.
-no lo entiendo…¿Por qué ella está viendo a Hanzo si no está realmente aquí?- preguntaba Yuzu muy preocupada.
-¡¿quizás alguien está controlando su mente?- pregunto Nami con mucha curiosidad en lo que se escucho a Ren gritar.
-¡¿a quién le importa eso?! ¡solo quiero saber que le está pasando a mi hermana!-
-esto ya lo eh visto antes…en paladines que vivieron horribles experiencias en el campo de batalla…- decía Sarah muy preocupada. -los síntomas son distintos…flashbacks debido a algo que les recuerda a esa experiencia…depresión…o como le está pasando a Yuki…alucinaciones de aquello responsable de esas experiencias-
-me sucedió algo parecido…cuando escape del laboratorio del Enclave…pase mucho tiempo con horribles pesadillas durante las noches…era horrible…- menciono Ángel que se le escuchaba bastante decaída.
-¿estás diciendo…que lo que le hiso Hanzo el día de la invasión…esta causándole alucinaciones a Yuki?- pregunto Ian muy preocupado. -¿Cómo podemos ayudarla con algo así?-
-lo único que podemos hacer por ella es apoyarla…y darle tiempo…- dijo Sarah algo desanimada, toda esa conversación termino por traer lagrimas a los ojos de Yuki, quien muy frustrada decía para sí misma.
-no estoy loca…no lo estoy…- en momentos como ese, ella siempre iba a buscar concejos del maestro Kuro, pero él ya no estaba, lo que llevo a que aumentara la cantidad de lagrimas de sus ojos. -padre…-
-Kurosaki Kurama ya no puede ayudarte- dijo la aterradora voz de Hanzo, la cual ahora sonaba en toda la habitación, cosa que hiso que un escalofrío recorriera todo el cuerpo de Yuki quien miraba desesperadamente a todos lados tratando de saber donde estaba este. -y una vez termine contigo…tus hermanas y amigos seguirán-
-¡no…no te dejare hacerles daño!- grito Yuki quien nuevamente trato de librarse de sus ataduras mientras la voz de Hanzo continuaba diciéndole con un tono muy ominoso.
-¿no me dejaras? estas débil…tu cuerpo está roto…no puedes hacer nada contra mi…-
-¡cállate! ¡no voy a escucharte! ¡no lastimaras de nuevo a mi familia!- gritaba Yuki tirando con mucha fuerza de sus muñecas y del resto de sus ataduras, pero cuando logro darse cuenta, Hanzo había aparecido al lado de su cama diciéndole mientras sacaba una de sus espadas cortas de su espalda.
-no puedes evitarlo…ni siquiera puedes evitar que te lastime a ti…- justo en el momento que él estaba por clavarle su espada, Yuki logro romper las ataduras de sus muñecas a pura fuerza bruta, logrando sostener la espada por los lados de esta con sus palmas, logrando forcejear con Hanzo hasta que pudo zafarse del resto de sus ataduras y así logro hacerse a un lado cayendo justo contra la puerta de la habitación.
-¡¿Yuki?! ¡¿Qué está pasando?! ¡¿estás bien?!- gritaba Ren muy preocupada, pero cuando Yuki vio a Hanzo acercarse a ella, cerró la puerta con llave justo a tiempo cuando sus hermanas y amigos intentaron abrirla, y así comenzaron desesperadamente abrir la puerta. -¡abre la puerta!- pero Yuki no respondió al llamado de su hermana, ella simplemente se levanto pese al dolor que sentía, y de un grito, con algunas de las pocas energías que tenia, logro embestir a Hanzo, haciéndolo retroceder hasta que ambos cayeron por la ventana de la habitación, cayendo a unos arbustos que estaban justo debajo, logrando así amortiguar el impacto de la caída, ella pese al dolor intenso que sentía logro ponerse de pie, pero no pudo reaccionar a tiempo cuando Hanzo le dio una poderosa patada lateral en el rostro que la hiso caer a un lado, y sabiendo que no podría vencerlo en su estado actual, al menos podría alejarlo de su familia y amigos, por lo que, cojeando del dolor en su pierna y sosteniéndose uno de sus brazos que le dolía por la caída, ella corrió lo más rápido que pudo al bosque. Finalmente, tras golpear repetidas veces la puerta, Ren y Ian lograron derribarla, descubriendo por el desorden que había allí que Yuki había escapado por la ventana.
-¡Yuki!- grito Ren muy preocupada mientras corría por la ventana y miraba tras esta para tratar de ver dónde estaría en lo que Sarah también se asomo diciendo con mucha seriedad.
-¡no puede estar muy lejos!- de esa forma ellas y los demás salieron al bosque en grupos para tratar de encontrar a Yuki, yendo Ángel con Nami, Ren con Sarah y Ian con Yuzu, pero pese a buscar desesperadamente a los alrededores, eran incapaces de encontrarla.
-¡Yuki! ¡¿Dónde estás?!- gritaban tanto Yuzu y Ian cuando terminaron por encontrarse de casualidad con los demás.
-¡diablos! ¡esta lluvia está eliminando cualquier rastro de ella!- gritaba Ren muy frustrada y preocupada.
-¡¿alguien tuvo suerte?!- decía Sarah con mucha seriedad.
-¡no pudimos encontrar nada!- dijo Nami muy preocupada por su hermana mayor.
-¡¿Cómo es que no podemos encontrar a alguien que esta tan lastimado como ella?!- decía Ángel sin poden entender lo difícil que era encontrar a Yuki.
-¡ella no tiene su comunicador puesto y no puedo rastrearla!- decía Yuzu tan preocupada como los demás. -¡debe haber algo que podamos hacer!-
-de hecho hay algo…- dijo Ian cuando para la sorpresa de todos, de la mochila que estaba llevando saco nada menos que la corona psíquica. -quizás pueda enlazarme con ella psíquicamente- pero ni bien intento ponerse la corona, Yuzu lo detuvo diciéndole muy preocupada.
-¡no! ¡la última vez que la usaste casi termina matándote!-
-lo sé…pero si queremos encontrarla no tenemos otra opción- respondió él cuando muy para el miedo de Yuzu, se puso la corona psíquica, y casi de inmediato sintió un fuerte dolor de cabeza que le obligo a apoyarse en un árbol cercano mientras se sostenía la cabeza con la otra.
-¡¿estás bien?!- pregunto Yuzu que lo ayudaba a sostenerse.
-si…es solo…hay demasiadas mentes en este bosque…- decía Ian mientras trataba de concentrarse hasta que finalmente dijo. -creo que la encontré…-
-¡¿en serio?!- pregunto Ren.
-si…está corriendo por el bosque…está asustada…con mucho dolor…y…lo que sea que le está pasando…esta matándola…- dijo Ian con mucha seriedad entre quejas de dolor.
-¡¿matándola?!- exclamo Nami muy preocupada.
-¡cómo es eso posible?!- pregunto Ren sonando más preocupada que Nami.
-no lo se…quizás pueda…hablar con ella…- decía Ian entre quejidos de dolor mientras se concentraba aun mas, tratando de conectarse con la mente de Yuki. Mientras tanto en una parte del bosque, Yuki se detenía unos segundos junto a un árbol para tratar de recuperar el aliento, estaba golpeada, cansada, apenas podía caminar por su pierna rota y estaba siendo obligada a incluso correr, y por alguna razón, ella sentía su pulso acelerarse con cada segundo que pasaba, mas cuando veía la figura de Hanzo avanzar por entre los arboles alrededor de ella.
-¿Yuki…? ¿puedes escucharme…?- dijo la voz de Ian en su cabeza.
-¡¿Ian…?!- exclamo ella mirando a todos lados muy confundida. -¡¿Dónde estás?!-
-no estoy allí Yuki…estoy hablándote mentalmente…- respondió él
-¿mentalmente…? ¿estás usando la corona de nuevo…?- pregunto ella muy preocupada por él.
-eso no importa Yuki…ahora tienes que escucharme bien…lo que estás viendo no es real…Hanzo no está allí realmente…- le decía él con algo de seriedad.
-no…¡no! ¡no estoy loca! ¡esta aquí en el bosque…!- decía Yuki con la voz algo quebrada y posando sus manos sobre la cabeza teniendo sus orejas agachadas y los ojos bien cerrados por la frustración.
-Yuki…déjame mostrártelo…abre los ojos…déjame ver lo que estás viendo…- decía Ian tratando de calmar a Yuki quien con lagrimas en sus ojos abrió lentamente sus ojos, permitiendo que él pudiera ver a través de sus ojos, y al hacerlo, las figuras habían desaparecido. -¿lo ves…? él no está allí…-
-pero…estaba aquí…- decía Yuki mirando a su alrededor sin ya saber que era lo que le sucedía.
-tranquila Yuki…quédate donde estas…iremos a buscarte de inmediato…- decía Ian tratando de calmarla cuando de pronto, pudo ver a Hanzo que de un parpadeo apareció justo frente a Yuki dándole un puñetazo, rompiendo de golpe la conexión psíquica que él tenía con ella y gritara muy alarmado, con la nariz sangrante y los ojos abiertos como platos. -¡Hanzo!-
-¡¿Qué?! ¡¿de verdad está aquí?!- exclamo Ren ahora más preocupada mientras Yuzu limpiaba con un pañuelo la nariz de Ian quien decía muy preocupado.
-no…él no es real…pero ella lo siente real…y es lo que esta matándola…- entonces Yuki con mucha dificultad seguía corriendo por el bosque con mucha dificultad, estando aterrorizada por como escuchaba las pisadas de Hanzo detrás de ella hasta que finalmente termino tropezando con la raíz salida de un árbol, sin poder levantarse tanto por los resbaloso que estaba el suelo por la lluvia y el fango, como también por las pocas fuerzas que ella tenía en ese momento.
-¡¿Yuki, estas bien…?!- le decía Ian nuevamente en su mente.
-Ian…- decía ella con muy pocas energías.
-¡escúchame Yuki…ese Hanzo no es el verdadero…! ¡solo es tan real como tú le estas permitiendo ser…!- le decía Ian con mucha seriedad.
-no lo entiendo…ya no se que esta pasando…- decía Yuki con su voz quebrada y sintiéndose muy débil tratando de levantarse del suelo.
-¡podemos ayudarte Yuki…! ¡pero primero debes dejar que te encontremos…! ¡solo regresa a la casa…!- decía Ian cuando Hanzo súbitamente apareció junto a Yuki, pisando con mucha fuerza su pierna rota, haciéndola gritar por el intenso dolor que eso le hacía sentir mientras este le decía siniestramente.
-ya te lo dije muchacha…no puedes escapar de mi-
-¡no lo escuches Yuki…! ¡el no está realmente allí…! ¡Hanzo y el dolor solo están en tu mente…! ¡sal de allí y regresa…!- exclamaba Ian logrando darle las suficientes energías a Yuki para tomar algo de lodo y lanzarlo contra el rostro de Hanzo, quien esquivo muy fácilmente ese intento de Yuki de defenderse, pero eso le permitió a ella zafarse del agarre de Hanzo y así lograr levantarse y correr hasta que el granero estaba a su vista, pero antes de poder dar vuelta para ir a la casa, pudo sentir una patada de Hanzo en su espalda que la hiso entrar de golpe en el granero, cayendo nuevamente al suelo y rompiendo nuevamente la conexión psíquica con Ian, quien finalmente no pudo soportar más el dolor de la misma y se vio obligado a quitarse la corona, pero entre jadeos, y ayudado por Yuzu, el les dijo a los demás.
-¡esta en el granero! ¡y no le está quedando mucho tiempo!- mientras en el granero, Yuki respiraba muy agitadamente en el suelo tratando de levantarse nuevamente, pero ya no tenia energías, y para su horror, tras el destello de un relámpago, Hanzo apareció en la puerta y comenzó a acercarse a ella quien le decía con la voz rota.
-no…no mas…aléjate de mi…- pero este no le hiso caso, la tomo firmemente del cuello levantándola del suelo mientras la asfixiaba y ella luchaba por zafarse en lo que él le decía.
-no, ya te lo dije, vine a terminar lo que comencé-
-mis hermanas…y amigos…dicen que no eres real…- dijo ella luchando por respirar mientras se resistía al agarre de Hanzo que le decía.
-yo me siento muy real y el dolor que sientes también lo es…- entonces ella noto algo muy curioso en él, habían estado afuera en la tormenta, pero él estaba totalmente seco, y tras hacer un rápido recuento de los sucesos, ella se dio cuenta que él nunca había aparecido en lugares con luz, solo en la oscuridad, y siempre después del destello de un relámpago, pero lo que finalmente la convenció fue lo que el mismo Hanzo le había dicho.
-eres…lo que me atormenta…en cada rincón oscuro de mi mente…solo estas en la oscuridad…- decía Yuki pudiendo poco a poco respirar con menor dificultad y así mirar seriamente a Hanzo y decirle desafiantemente. -mis hermanas y amigos tienen razón…tú no estás aquí…solo estas en mi mente…¡tú no eres real!- al decir eso Hanzo enfureció y la arrojo contra una de las paredes del granero, justo cerca del interruptor de la luz del mismo mientras decía amenazantemente.
-soy lo suficientemente real para acabar contigo ahora- entonces Yuki logro levantarse con mucha dificultad apoyada contra la pared del granero y así acercar su mano al interruptor de la luz diciendo desafiantemente
-¡no lo creo…es hora de que te vayas…!- eso enfureció aun mas a Hanzo, quien se lanzo a atacarla, pero ella se mantuvo con calma para así encender la luz del granero, y de esa forma, Hanzo desapareció sin dejar ningún rastro, ella finalmente pudo relajarse y dejarse caer sentada en el suelo agotada por tan intensa experiencia, pocos segundos después sus hermanas y amigos entraron al granero y al verla todos exclamaron mientras corrían hacia ella contentos de que estuviera bien.
-¡Yuki!- al llegar a ella sus hermanas la abrazaron con cuidado de no lastimarla, mientras que Sarah se inclino estando a su lado preguntándole con una sonrisa.
-lo lograste…no sabes cuánto me alegra que estés bien…-
-si…y gracias…ya me siento algo mejor…-dijo Yuki dejándose abrazar por sus hermanas para luego mirar a Ian muy agradecida mientras este ella ayudado por Ángel. -gracias Ian…-
-fue un placer Yuki- dijo él con una leve sonrisa.
Más tarde, estaban todos reunidos nuevamente en la sala de estar, asegurándose de que todas las luces estuvieran encendidas para evitar otra aparición de Hanzo, Yuki estaba sentada en el sofá con una aguja que le iba transfiriendo sangre de una bolsa cercana a su brazo mientras Yuzu que estaba sentada a su lado analizaba algo de su sangre en el Pipboy para luego decirle.
-bueno, ya descubrí lo que provocaba esas alucinaciones tuyas, una poderosa neurotóxica a base de metales pesados, esta permaneció en tu sangre y solo comenzó a tener efecto una vez que despertaste-
-un último intento de Hanzo para acabar conmigo…- dijo Yuki con mucha seriedad.
-pero no te preocupes, con la transfusión de sangre que te estamos dando y tras eliminar la contaminada, deberías de estar ya curada- dijo Yuzu con una gran sonrisa en el rostro, mientras que Yuki miraba la bolsa de sangra, que ya era la tercera o cuarta que le colocaban, con algo de nervios preguntando.
-¿de dónde sacaron esta sangre…?-
-tus hermanas dieron parte de su sangre para ti, es una suerte que compartan el mismo tipo- dijo Sarah con una gran sonrisa en el rostro.
-¡sí! ¡hurra por ser hermanas!- grito Nami muy contenta moviendo su cola de lado a lado.
-aunque fue Ren quien dio la mayor cantidad de sangre- dijo Ángel con algo de travesura señalando a Ren que había quedado fuera de combate en una silla cercana por haber dado tanta sangre, aquello hiso reír a Yuki quien con una sonrisa en su rostro le dijo a sus hermanas.
-gracias chicas…creo que estoy lista para probar si estoy curada…-
-¿estás segura?- pregunto Ian que tenia algodón en la nariz debido al sangrado por el estrés de usar la corona, Yuki simplemente asintió y con los nervios sintiéndose en el ambiente, él apago las luces de la sala, y tras mirar a su alrededor por casi cinco minutos de tensión, ella dejo escapar un gran suspiro de alivio diciendo.
-se fue…- con eso dicho Nami le dio un fuerte abrazo, llenando la sala de una alegría que les hacía mucha falta.
Ya por la mañana, cuando todos estaban durmiendo en distintas partes de la casa, Sarah salió de su habitación que estaba junto a la de Yuki, y cuando ella entro para ver como estaba, pudo ver que ya había despertado, estaba sentada a un lado de la cama dando la espalda a la puerta, sus orejas estaban agachadas y la mirada baja, como si estuviera viendo algo en sus manos.
-¿Yuki, ocurre algo?- pregunto Sarah algo preocupada, rápidamente y tras escuchar la voz de Sarah, Yuki se froto rápidamente los ojos con uno de sus brazos antes de mirar atrás con lo que parecía una sonrisa fingida diciendo.
-si…estoy bien- aun así Sarah pudo notar por la mirada de ella que había estado llorando, y al acercarse pudo ver porque, aunque Yuki intento evitar que viera lo que tenía en la mano por unos segundos, finalmente se rindió dejando a la vista de Sarah que una fotografía de ella cuando era pequeña junto con el maestro Kuro y su expresión cambio nuevamente a una de tristeza en lo que Sarah se sentaba al lado de ella y así decirle.
-¿quieres hablar al respecto…?-
-si…- dijo Yuki muy decaída.
-¿estás bien Yuki?- dijo Sarah mientras le frotaba suavemente la espalda a Yuki, quien con lagrimas que comenzaron a salir de sus ojos respondió con voz rota.
-no…no lo estoy…lo extraño…no se qué hacer ahora…me siento perdida sin él…- rápidamente Sarah le dio un muy fuerte abrazo diciéndole.
-está bien…solo déjalo todo ir…- eso fue todo lo que Yuki necesito para así poco después comenzar a llorar ocultando su rostro en el pecho de Sarah mientras esta le acariciaba cariñosamente la espalda y cabeza, dejando que ella pudiera llorar a su padre y dejar ir el dolor de su perdida, que seguramente se estaba guardando por el bien de sus hermanas, pero allí, junto a Sarah, podía finalmente dejarlo todo ir, y dejar que comenzara a sanar su corazón.
Continuara…
