Resumen: Viviendo en Nueva York, Rachel descubre un concurso de canto y baile por lo que decide llamar a sus viejos compañeros del Glee Club, pero lo que nadie esperaba era que Santana López terminara enamorada de quién sería su profesora para esta competencia de baile.

Disclaimer: Glee es una serie de televisión que pertenece a Ryan Murphy, Brad Falchuk e Ian Brennan, siendo transmitida por la cadena de Fox.


~ Baila conmigo ~

35

Sonreí furtiva a Brittany que estaba hablando por teléfono mientras se paseaba por toda la casa mientras yo revisaba una revista de artículos que necesitaríamos. Ella dio unas vueltas y luego se sentó en mi regazo al cortar la llamada.

– Okey, ya he confirmado el banquete para boda – Me besó la mejilla rodeando mi cuello con sus brazos – ¿Qué nos falta?

– Uh, pues – Miré mi revista y sonreí – Tenemos todo, solo falta una cosa importante

– No me digas que el vestido, ya tuvimos suficiente con ese problema – Me reí y ella rodó los ojos – ¿Qué nos falta?

– Confirmar nuestros boletos de avión para una larga luna de miel – Dije con emoción. Ella sonrió divertida.

Brittany soltó un ligero sonido de placer, que no era un gemido como tal – Una semana en la isla lesbos, ¿quién habrá inventado eso? –

– Y luego tres días en Miami. Es la mejor luna de miel que puede existir – Dije riendo. Brittany me sonrió antes de besarme en la mejilla – ¿Qué sucede?

– No puedo esperar para estar felizmente casada contigo –

– Yo también lo quiero pronto –

Yo realmente estaba muy tranquila con el tema de nuestra boda, incluso más que Brittany. Ella realmente había enloquecido con el tema de superstición, ella... wow... realmente lo había hecho. Escogimos el lugar de bodas, donde ella casi sufre un ataque cardíaco porque se trata de un granero en el cual resulta que la madre de Brittany trajo a su hija al mundo. Esta historia había sido algo chocante para Brittany porque ella estaba segura de que había nacido en Amsterdam, pero aparentemente no fue así. La madre de Brittany no nos explicó porque le mintió, pero ella nos contó que su esposo y ella iban de camino a un aeropuerto cuando se toparon con una tormenta y un hombre les ayudo para que no tuvieran accidente, después de eso a las pocas horas nació inesperadamente Brittany dos días antes de lo previsto. La madre de Brittany le dijo incluso que un becerro le había limpiado (y cuando estábamos allí una vaca vieja la había estado siguiendo por donde caminaba, lo que significa que aquella vaca era el becerro que la había limpiado y cuidado cuando nació). Ella casi se desmaya al escuchar la historia y mi madre también parecía sorprendida, yo estaba sorprendida pero contenta. Aquel granero me pareció el mejor lugar para casarnos.

Primero sucedió que tras saber que Brittany no nació en Amsterdam como su madre le dijo, sino en un granero en Indiana, ella enloqueció y comenzó a divagar mientras caminaba de un lado a otro. Nos tomó un poco de tiempo calmarla, pero lo logramos y la convencí de que el granero era el mejor lugar para casarnos. Después de todo eso, que parecía estar bien, ella comenzó a experimentar pequeños problemas de ansiedad como cuando estábamos decorando el granero, ella creía que iba a caerse. Entonces cuando hicimos las invitaciones, ella buscaba su crayón morado que aparentemente estaba en su mano pero no lo veía. La prueba del vestido sin duda no fue lo mejor porque también hubo problemas. No queríamos ver los vestidos de la otra y yo había logrado elegir el mío primero, entonces antes de quitármelo había escuchado a las chicas alagar a Brittany y juraría que hablaban del definitivo pero no pude esperar por más tiempo para verla así que salí y ella tuvo un ataque de pánico.

Realmente estás tres últimas semanas han sido una locura total. El banquete de la boda había sido una difícil elección. Servíamos pescado o pollo, pero Brittany era vegetariana, Rachel también y otras personas también eran más o menos de estilo para comer así que tras mucho pensarlo logramos a la conclusión de tener dos tipos de menús: vegetarianos y carnívoros, así que las personas podrían elegir cuando llegara la hora del banquete.

Compramos los anillos para la boda y todo estaba listo. Queríamos casarnos lo más pronto posible, pero habían dos asuntos que atender antes: película y baile. Así es, me refiero a nuestros empleos. Brittany había conseguido cancelar sus clases, al menos para que ella no las dé, y las había logrado acomodar para Mike quién estaría dando clases a los estudiantes de Brittany y yo hable con el director de la película para contarles mis planes, frente a esto también le comenté que el final del rodaje iba a realizarse cuando yo volviera de mi luna de miel más una semana de descanso. Les dije que si no quería podían conseguir a otra actriz, una apuesta arriesga para mí, pero siendo que tenían casi todo grabado incluso la escena más cara, sabía que no lo harían.

Conseguimos a las damas de honor (vistiendo de celeste) y a los padrinos (?) vistiendo de blanco. Brittany y yo acordamos muchas cosas, pero entre una de ellas sería darles una sorpresa a todos los invitados, admeás de mi preciosa voz, una gorra que con la sigla OTP.


Yo solía dar algunos paseos por el granero ya casi terminado. Una gran pista de baile, los asientos, un arco de flores precioso. Conseguimos un buen casamentero. Me gustaba estar ahí, sentarme en la primer afila y mirar enfrente mientras me imaginaba a mí misma y a Brittany tomadas de las manos dando algunos votos y luego besándonos.

– No puedo creer que quieras poner velas. ¿Y si una se cae e incendia todo el lugar? – Me reí entre dientes sin voltear a ver a Brittany. Ella dio unas vueltas hasta dejarse caer al lado mío – San, ¿siquiera me estás escuchando?

Me reí acariciando el dorso de su mano – Me gusta verte así, es adorable, pero ya debes calmarte aunque sea un poco –

– No puedo, simplemente no puedo – Ella resopló – ¿Podemos reconsiderar casarnos en una iglesia donde no tenga temor de quemar el lugar?

– Bebé, esto ya está casi listo. Nos casaremos aquí –

Ella gimió – ¿Cómo te has puesto de acuerdo con mi madre? –

Lorraine, la madre de Brittany, y yo habíamos pasado algo de tiempo juntas y ella sin duda me aceptaba como su nuera siendo la única persona en el mundo que podía estar con su hija. La verdad creo que ella estaba emocionada por la boda, y no lo demostraba debido a su carácter serio.

– No lo sé, solo sucedió – Dije riendo mientras me ponía en pie. Estiré mi mano para la tomar la suya, y ella aceptó con un gemido mientras caminábamos hacia la salida.

– ¿Y si todo se viene abajo mientras estamos teniendo la cena? – Ella preguntó nerviosa. Yo reí suavemente.

– Nada malo va a suceder, amor – Besé su mejilla – Ya cálmate

Brittany gimió. Metió una mano dentro del bolsillo de su pantalón – No lo sé, cariño. ¿Por qué no podemos casarnos como la gente normal en la iglesia o en ese lugar donde van por leyes o incluso en la playa? –

– ¿Qué tiene de malo el granero? Ha quedado hermoso – Cuando salimos de allí pude ver la entrada decorada hermosa. Había una mesa junto a una de las paredes del granero donde los chicos dijeron que era para colocar los regalos. Nuestros nombres estaban tallados en una madera en una especie de altar romántico.

– Quiero casarme contigo, pero siento que esto es mala idea. ¿Qué si todo se viene abajo? Tú me viste en mi vestido de novia, entonces tenemos mala suerte. Dios, no quiero que se venga abajo y mate a todos –

Reí ligeramente caminando hacia el auto, sosteniendo la mano de mi novia – Todo va a estar bien –

– Está bien – Brittany me extendió las llaves del auto – No voy a conducir con 900 años de mala suerte encima, hazlo tú

– Eres adorable – Dije riendo.

Una vez que subimos al auto yo me dirigí hacia el hotel en donde nos estábamos hospedando. Brittany no dejaba de preguntarse como es que todo va a salir bien cuando ella no se sentía bien. Me hizo reír durante el camino por completo.

– ¿Un hotel? Imposible. Si nos casáramos en Nueva York entonces podríamos dormir en nuestra habitación. ¡NUESTRA HABITACIÓN, SANTANA! – Ella resopló refunfuñada – Ahora tenemos que dormir en la misma habitación donde miles de personas tuvieron sexo antes que nosotras, iuh

Me reí entre dientes. Uno de los compromisos que Britt y yo hicimos para antes de nuestra boda fue nada de sexo hasta estar casadas. Pensamos que sería mucho mejor que guardáramos las ansias, excitación y encima el deseo para nuestra noche de bodas, así que técnicamente no estábamos teniendo sexo esta noche.

– ¿Quieres relajarte, cariño? – Pregunté riendo – Todo va a salir bien

– Me vuelvo loca –

– Lo sé –

Ella me dio un golpe en el hombro y yo gemí riendo. Al llegar al hotel estacione cerca y luego subimos a ver nuestra habitación. Llegamos allí y lo primero que hizo Brittany fue lanzarse contra la cama despotricando todavía sobre lo que podía suceder. Yo solo me reí esperando que cuando me lanzara a la cama al lado de mi futura esposa la rodearía con mi brazos, pero antes una ducha y luego callé a mi chica para que dejara de hablar sobre lo que podía suceder si el granero se viene abajo (y en su peor escenario el mundo era tomado por zombies).

– Te amo tanto, bebé –

– Yo también, Santana –

Al día siguiente estuvimos revisando detalles insignificantes sobre la boda para poder estar listas el día que tenemos destinados. Fue una semana bastante agitada, normalmente soy yo quién le está gritando a la gente por hacer nada bien, pero con el estres previo a la boda era Brittany quién se dedicaba a gritar.

– Tienes que calmarla – Quinn se cruzó de brazos mientras yo bebía un refresco.

– ¿Por qué? A mí me gusta – Me encogí de hombros.

– ¿En serio? – Quinn apuntó hacia una dirección y al mirar me fije que Brittany le estaba gritando a alguien por colocar mal un ramo de flores y esta persona parecía que estaba a punto de llorar. Yo la miré despreocupada antes de beber otro trago – Santana, está fuera de control

– Solo está nerviosa – Dije – ¿Qué te hizo a ti?

– Me gritó – Dijo molesta – ¿Cómo es que no eres tú la que está gritándole a todos?

Me encogí de hombros – Supongo que es porque no estoy nerviosa por casarme –

Quinn volteó a mirar a Brittany que ahora estaba espantando a un pobre chico que estaba haciendo una rampa para la silla de ruedas de Artie. Me reí ligeramente entre dientes. Para mí era todo un espectáculo ante mis ojos, pero para otros era el infierno mismo.

Los días pasaron y al fin llego el día de la boda. Brittany y yo estábamos a solo un muro de distancia y la verdad yo no podía aguantarme por mucho más tiempo. Me vestí y arregle mi cabello con la ayuda de Quinn mientras que del otro lado Rachel estaba con Brittany (y a pesar de estar la puerta cerrada nosotras podíamos escuchar los gritos de Brittany).

– Eso no se oye bien – Quinn y yo miramos hacia la puerta preocupadas.

– Solo está nerviosa – Dije más para mí que para Quinn. Al poco tiempo decidí llamar a mi novia por el celular para saber como se encontraba y tras una charla discutimos sobre el por qué de sus nervios. Aparentemente no es que no quiera casarse o tuviera miedo de casarse, solo estaba nerviosa de dar un paso tan grande como éste. Estaba emocionada, sí, pero también no podía evitar tener miedo.

– Escucha, pase lo que pase vamos a estar juntas y cualquier cosa que se nos venga encima juntas lo vamos a superar – Dije suavemente.

Casi pude ver una sonrisa formándose del otro lado de la linea. Ella respiro hondo – No sé cómo tuve la suerte de conocerte, pero me alegro. Vamos a estar juntas, ¿siempre? –

– Siempre – Aseguré.

Lo siguiente que supe es que estaba caminando a través del corredor junto a mi padre solo para llegar a donde estaba ella. La veía tan hermosa en su vestido de novia junto con un ramo de rosas blancas en sus manos. Me sonrió con la misma dulce sonrisa que yo tenía en mi rostro y al llegar allí...


No podía creer lo loco que era la vida. Un día conoces a una bailarina que te secuestra hacia el parque de diversiones y al día siguiente te encuentras casada con ella. Era divertido pensar en que fui fuerte al resistir la tentación de ser quién se secuestre a esa bailarína y me la llevase a Las Vegas.

– Fue una bonita boda – Rachel dijo riendo mientras miraba la pista de baile. Yo me reí asintiendo. No dejaba de ver a mi novia que estaba hablando con su hermana en un lado de la habitación mientras las demás parejas bailaban tranquilamente. Nosotras tuvimos nuestro baile, y debo decir que antes de bailar aquí tuve clases con una bailarina extremadamente sexy.

– No sé cómo he tenido la suerte de conocerla, en serio. La amo –

– Se te nota –

Me reí dándole un empujón y luego se me ocurrió caminar junto a la enana hasta donde estaba ella. Brittany dejo de hablar con su hermana y luego me abrazó con fuerza. Tras tomarme del brazo me besó en la mejilla y luego miró a su hermana, ella señaló con el mentón y la chica salió de allí tras rodar los ojos.

– ¿De qué hablaban? –

– De su hermosa cuñada – Dijo ella con una sonrisa amplia.

– Oh, y quién es esa hermosa cuñada – Sonreí divertida.

Brittany me sonrió, su mano aún sostenía la mía y la otra acarició mi mejilla – Pues ella es mi esposa, ¿no te lo dije? Estoy oficialmente casada con el amor de mi vida –

Fingí estar herida – Espero que mi invitación no se hubiera perdido por allí porque no recuerdo haber presenciado la boda –

– Sí lo hiciste, desde el mejor lugar de todos: frente a mí en el altar – Me besó en los labios. Sonreí de igual manera contra sus labios hasta que alguien se aclaró la garganta. Volteé a ver con el ceño fruncido a Rachel que se reía ligeramente. La muchacha vestía de celeste porque combinaba con los ojos de Brittany y sí era precioso como se veía. Brittany le sonrió antes de abrazarla con fuerza.

– Lamento tanto haberte gritado hoy y estoy tan agradecida de que hayas podido aguantar –

Rachel rió – Tranquila, todo bien, pero si lo piensan bien, chicas, sí ella es así solo por los nervios no quiero saber cómo serán las hormonas por embarazo –

La miré sorprendida y Brittany también, pero ella estaba completamente sonrojada casi tanto como un tomate.

– Wow no hay prisa, ¿verdad cariño? – Brittany asintió frenéticamente. Era cierto que ella quería tener hijos algún día, ser madre y otras cosas, pero ninguna de las dos estaba lista para tener un bebé ahora, sobre todo con nuestras carreras tan presentes en nuestras vidas.

– Exacto. Exacto –

Tras una suave risa rodeé la cintura de mi esposa y la besé en la mejilla. Rachel nos dijo algo más sobre ciertos temas sin importancia y luego se fue con Finn a la pista de baile. Me quede a solas con mi esposa antes de pedirle que saliéramos un momento del granero y cuando estábamos saliendo alguien nos interrumpió.

La presencia de mi abuela en nuestra boda fue la cosa más... impresionante de toda la noche y yo no me había dado cuenta hasta que estaba allí en el altar, antes de dar los votos. Me sorprendió tanto verla que tan solo al terminar y antes del baile que íbamos a tener Britt y yo estuvimos hablando un poco. Al parecer mi madre y mi chica se pusieron de acuerdo para ir a una emboscada a casa de mi abuela y hacerle ver que si no venía a la boda de su única nieta iba a arrepentirse por el resto de su vida. No conozco mucho los detalles, pero mi madre dijo que incluso mi abuela estaba tan enojada por la presencia de Brittany que fue sorprendente el cómo Brittany nos había defendido y finalmente yo comprendía que venían tantos nervios: era mi abuela. Brittany había querido que todo saliera perfecto no solo por nosotras sino por una de las personas más importantes en mi vida. Yo no había confirmado ésto con ella porque estaba segura de que era verdad y no necesitaba escucharselo decir para saberlo.

– Solo quería... felicitarlas – Dijo ella mirándonos con una sonrisa.

Yo acepté todo lo que fuera a decir porque finalmente tenía una relación cómoda con mi abuela y la verdad estaba muy emocionada, pero en ese momento yo solo quería estar con Brittany. Tras salir por un poco de aire fresco no pude evitar notar que Brittany por un momento se frotó los brazos. Sonreí ligeramente abrazándola por la cintura y luego besándola en la mejilla.

– Todo está bien – Aseguré sonriendo – Todo está bien

Ella asintió abrazándome con fuerza – Te amo tanto Santana. Te amo tanto desde que te conocí y creo que eres lo mejor que me ha sucedido en mi vida –

– Tú también eres lo mejor que me ha sucedido en mi vida. Te amo tanto también que sin ti no sé que haría –

La tomé de la mano mientras caminábamos. Brittany le echó una mirada al granero antes de mirarme a mí.

– ¿Una escapada? –

– Me encantaría, pero tu madre nos quito las llaves del auto para evitar ésto – Me reí ligeramente. Brittany se sonrojo mientras gemía. Tomé las manos de Brittany – Habrá que esperar hasta un poco más

– Eso es una basura injusta – Ella murmuró con un puchero.

Volvía a reírme – Entonces dígame, señorita Lopez-Pierce, ¿tenía usted algún plan para nuestra noche bodas? –

– Tenía cientos de planes – Ella murmuró en mi oído. Hizo una pausa suave y luego habló nuevamente – ¿Alguna vez te han hecho un Lap Dance?

Me quede hecha piedra mientras me miraba con diversión. Tarde un poco en darme cuenta de la situación. Mi rostro estaba completamente rojo y mi esposa me miraba con diversión en sus ojos.

– Vamos por esas llaves – Dije y ella asintió complacida.

La miré antes de romper en una risita divertida y fui con ella hacia el interior. La madre de Brittany parecía que nos estaba esperando. Ella se encontraba hablando con mi madre, el nuestros padres estaban hablando juntos mientras bebían algunas copas. Cuando nos acercamos la madre de Brittany fingió que no tenía ni idea de que queríamos.

– Mamá – Brittany dijo algo avergonzada.

La mujer sonrió furtiva antes de entregarnos las llaves del auto y nosotras nos dirigimos hacia la salida rápidamente.

– ¡Tienen suerte de no poder darnos un nieto tan facilmente! –

Me detuve en seco antes de salir rápidamente del granero porque quería evitar cualquier mirada.

– Lo hizo intencional – Dije molesta con mi madre mientras subía al auto.

– Sí, muy intencional. Conduce, quiero irme pronto –

Me reí ligeramente. Encendí el auto y me apresuré a llegar al hotel.

No tardamos mucho tiempo en llegar, pero la espera en el ascensor fue el infierno y una vez que había recorrer el pasillo lo peor sucedió cuando no podía encontrar la llave. Brittany se rió ligeramente y luego cuando la encontré prácticamente la arrastré dentro.

– Esta va a ser una noche para no dormir – Ella murmuró en mi oído.

– Lo sé – Murmuré también – Britt, vamos a bailar juntas para siempre

Ella me sonrió – No podría querer ninguna otra pareja de baile. Eres única –

Sonreí ligeramente.

– ¿La primera noche del resto de nuestras vidas juntas? – Dije recargando mi frente en la suya.

– La primera noche del resto de nuestras vidas juntas – Ella coincidió conmigo antes de besarme en los labios.

Era cierto, al fin estábamos casadas y encima estábamos teniendo la primera noche de nuestras vidas. Desde ahora en adelante, Brittany y yo siempre íbamos a estar unidas porque eramos almas-

– ¿Quieres dejar de pensar tanto y besarme? – Ella se rió ligeramente. Me reí coincidiendo con un beso apasionado.

gemelas. Eramos almas gemelas.

FIN


Bueno amigos, eso ha sido todo. El final de un fics y probablemente el inicio de El amor siempre es cero. Espero que les haya gustado y yo sé que ha sido un final bastante corto, pero la verdad es que estaba con un poquito de falta de inspiración pero de todos modos, al menos a mí, me ha gustado. Déjenme decirles que el final ha sido alterado unas 2 veces, porque había otros escenarios para terminar el fics pero finalmente me decidí por este y sé que gran parte del escenario de la boda es sacado de la serie, pero la verdad no estaba segura de si podría hacerlo yo bien con una falta de inspiración. No sé si es mi mejor trabajo, tal vez no, pero espero de todos modos que les haya gustado.

Dejen reviews y un saludo a todos los que han seguido la historia y la han comentado. Estoy agradecida con ustedes y gracias por acompañarme en este proyecto.