Capítulo 37: Boda o No Boda

Eran exactamente las 6:30 pm. cuando el barco donde iba Candy, zarpó con destino a América, Candy después de llevar su equipaje a su camarote salio a despejar un poco su mente, agarrada del barandal, veía como las olas del mar chocaban contra el barco, de repente empezó a recordar uno de los momentos más hermosos de su vida, aquel en el que conoció al amor de su vida.

FLASHBACK

-¿Hay alguien ahí? -.

-Oh si, no quise molestarte, pero me pareció que estabas muy triste-.

-¿Qué estaba muy triste? No es verdad, estoy muy triste jajaja-.

"Creí que lloraba ¿me habré equivocado? No estoy segura que lloraba".

-Jajaja, en que estas soñando pequeña Pecosa-.

-¿Pecosa yo? -.

-Lamento decírtelo pequeña, pero en verdad eres muy Pecosa-.

-Eso a mi no me importa, me gustan mucho las pecas-.

-Entiendo, ¿y es por eso que las coleccionas? -.

-Sí, y últimamente estaba pensando como conseguir más-.

-Jajaja-.

-Estas celoso porque no tienes ninguna peca ¿verdad? -.

-Fiu(chiflido), y también estarás orgullosa de esa naricita-.

-Claro que si-.

En ese momento llega George:

-¿Es usted Srita. Candy, la que esta allí? -.

-Adiós Pecosa-.

-Mocoso atrevido-.

FIN DEL FLASHBACK

(Narra Candy)

Jajaja "mi mocoso atrevido", conocerte fue uno de los momentos más felices de mi vida, Terry, ese es uno de los recuerdos más hermosos que tengo y que siempre atesoraré, Terry mi amor, por favor no te cases, espera me.

(Fin de la Narración)

Los minutos se convertían en horas, las horas formaban un día, y un día se iba moviendo a otro, llegando finalmente a el Domingo por la mañana.

El miedo, el pánico y el terror invadían a cada minuto desde que se despertó a la pobre Sra. Baker, quien sentía que iba a desfallecer por tanto nerviosismo.

De minuto a minuto formando una hora, formando otra hora y otra hora, el movimiento era insoportable en la casa de campo de los Marlow, irritando a la Sra. Marlow quien ya tenía mucho con la jaqueca que no cesaba debido a que los últimos tres días fueron los más atareados, ella rogaba por que todo saliera bien en la boda de su hija.

Mientras tanto dentro de la residencia, los "novios" se estaban arreglando, la misa estaba programada para el medio día, para lo cual solo faltaba una hora con treinta minutos.

El reloj de la Iglesia de la bella ciudad de Lakewood marcaba 11:40 am., faltando únicamente 20 minutos para la ceremonia, los invitados iban llegando, unas de las primeras personas en llegar fueron la Familia Andry, quienes estaban muy nerviosos, esperando que un milagro impidiera esa boda.

En ese momento todos voltearon a ver en la entrada de la Iglesia, viendo que el novio ya había llegado, Terry lucia muy guapo con su smoking negro, con su impecable camisa blanca, los zapatos brillantes y su cabello amarrado en una coleta informal. Venia acompañado de sus padres la Sra. Eleanor Baker y Sir Richard G. Grandchester, quien al enterarse de la boda de su hijo, partió desde Londres a América. Ya todos se encontraban en la Iglesia, esperando que llegará la novia, quien ya estaba retrasada 10 minutos, Terry ya se estaba aburriendo y la Sra. Marlow se estaba poniendo nerviosa, en ese momento todos lograron oír el ruido de un carruaje, minutos más tarde todos lograron captar la silueta de la novia en la entrada de la Iglesia, Susana al fin había llegado, en ese momento empezó a sonar música interpretada por violinistas, Susana con pasos lentos y cortos fue avanzando hacia el altar.

Al llegar Terry le ofreció su mano, Susana con timidez la tomo y juntos se acercaron a donde estaba el Padre, incandose frente a él.

-Buenas Tardes tengan todos los presentes-dijo el Padre. - Hoy en este hermoso día, estamos reunidos en la Iglesia de la bella ciudad de Lakewood, para unir a estos dos jóvenes en Sagrado Matrimonio-.

Durante toda la misa, Susana se sentía incomoda al escuchar las palabras del Padre acerca del amor, sabiendo que ella ya no estaba segura de amar a Terry, y él nunca la amo, sabia que tenia que hacer algo o si no condenaría a Terry y a ella misma a una vida sin amor.

El momento que todos habían esperado al fin llegó, sintiéndose la tensión por todas partes.

-Terriuce Graham Grandchester Baker-dijo el Padre. - ¿Aceptas a Susana Marlow como tu esposa, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarla y respetarla todos los días de tu vida? -.

-Sí, acepto-dijo Terry sin pensarlo ni un minuto.

El nerviosismo termino por vencer a la Sra. Baker, quien en ese preciso momento se desmayó, por milagro el Duque de Grandchester estaba junto a ella y la logró agarrar antes de que cayera al suelo.

Del otro lado de la Iglesia, los Andry veían como el Duque se llevaba en brazos a la Sra. Baker acompañado de dos damas y un caballero.

-Pobre Sra. Baker, se desmayo-dijo preocupada Annie.

-Sí, pobre señora-dijo Paty igual preocupada.

-Su nerviosismo la logró dominar-dijo Archie.

-No la culpo-dijo Albert preocupado. - Ahora solo un milagro nos ayudará-.

-Susana Marlow-dijo el Padre. - ¿Aceptas a Terriuce Graham Grandchester Baker como tu esposo, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida? -.

-Yo... yo... yo... - dijo Susana muy nerviosa.

El silencio reinó en toda la Iglesia, aumentando cada vez más el nerviosismo de Susana, a quien ya hasta le temblaban las piernas.

-¿Srita. Marlow? - pregunto el Padre al notar el silencio de la novia.

-Aaa... aaa... yo... yo... - dijo Susana aún más nerviosa.

-¿Susana? - pregunto Terry.

-Aaa... yo... yo... - dijo Susana armando se de valor. - Yo... no, lo siento-.

En ese momento Susana agarro la cola de su vestido, alzó un poco su vestido para no pisarlo y rápidamente salió corriendo de allí, todos los invitados la seguían con la mirada, hasta verla desaparecer;cuando ella salió de la Iglesia se sintió libre y feliz, sabia que le debía una explicación a Terry y a su madre, pero eso no le importaba mucho.

Todos los invitados voltearon a ver al altar, donde estaba el novio muy confundido, tenia la mirada clavada en la entrada de la Iglesia por donde salió Susana, estaba demasiado desconcertado por lo que acababa de pasar.

(Narra Terry)

¿Qué es lo que acaba de pasar?, ¿Porqué me dijo que no? Esto es muy extraño, no se porque, pero siento que estoy realmente agradecido con ella.

(Fin de la Narración)

Todos los invitados se fueron retirando de la Iglesia, al haber anunciado el novio que la boda estaba cancelada, teniendo miles de incógnitas, Terry se fue con sus padres y la Sra. Marlow a la casa de campo, sabia que seguramente Susana ya estaba allí y también sabia que le debía una explicación.

Continuará...