El dinero no lo es todo
Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.
El resto de los personajes y esta historia me pertenecen a mí y a mi imaginación.
Esta historia no puede ser reproducida de forma total o parcial ni bajo ningún concepto en ningún otro sitio web ni este mismo. En caso de hacerlo será denunciado.
Capítulo 36: ahora o nunca
-oh por Dios. Mira ese tipo de ahí- dijo Irina a mis espaldas
Yo negué con la cabeza y continué escribiendo mientras miraba la pantalla de mi ordenador.
-es un bombón. ¿No crees Rose?
-¿es que siempre estás buscando con quien enrollarte?-pregunté y aun sin mirar de quien se trataba- ¿no tienes nada para hacer?
-oh. Vamos. No seas tan amargada. Solo míralo...- ella se interumpio- oh. El viene...
-¿qué?- yo me volví a verla y vi entonces su cara de sorpresa.
Casi de inmediato mire en la dirección que ella estaba mirando y entonces lo vi.
Oh, Dios.
-Rose- su voz sonaba incluso igual de bien que lo había hecho meses atrás.
Él se veía sorprendido y feliz al mismo tiempo.
-hola-las palabras casi salieron por inercia mientras sentía como mi piel se erizaba al ver sus ojos mirándome fijamente y sin dudar. Como si hubiera esperado mucho para hacerlo -¿cómo...?-mi voz tembló- -¿que estás haciendo aquí?- pregunté
-Bella me dijo donde podía encontrarte
-por supuesto-conteste. Desde que la había visto me había temido que algo así pudiera pasar, pero no tan pronto. Lo había imaginado. Las últimas semanas había repasado una y otra vez que haría si esto sucedía… y ahora que estaba pasando, sabía que no estaba lista.
-quería hablar contigo- el sonó serio esta vez.
Ya habíamos hecho eso antes. Dos veces, y nada bueno había resultado de ello.
-aun no es mi hora de salida, Emmett- y si, estaba enojada. Había pasado mucho tiempo y ahora él se aparecía de la nada… ¿acaso pensaba que eso estaba bien? ¿Qué no iba a hacerme sentir nada?
-puedo esperar- oh, sí. Él no iba a darse por vencido tan fácil- tengo tiempo
-bien- yo lo mire como si no pudiera hacer nada al respecto. Y desde luego no podía. No ahora al menos. Volví a mirar la pantalla de mi ordenador entonces, y buscando otra cosa con que entretenerme. Esto era el colmo. Había pasado los últimos meses intentando sacármelo de la cabeza y solo había terminado trabajando en un sitio conocido de su hermana. Emmett sin embargo, no se movió de allí, ni tampoco dejo de mirarme- ¿hay algo más en lo que pueda ayudarte?
-te esperare abajo cuando salgas-dijo con voz firme y seria. Si, la misma que detestaba que usara conmigo, pero que me ponía increíblemente cuando estábamos en la cama- entonces hablaremos.
-bien-yo acepté haciéndolo sonreír ligeramente y entonces él se marchó dejándome por completo descolocada.
Luego de verlo tomar el elevador para salir de allí, Irina volvió a hablar.
-¿quién era ese?-pregunto con demasiado interés
-nadie-dije seria y con mil cosas pasando en mi cabeza en ese mismo momento
-bueno. No parecía ser nadie
-nadie que te interese- conteste y solo entonces desquitando mi enfado con ella, aunque en parte lo merecía.
-bien. Como quieras- dijo enfadada - da igual - y con ello se dedicó a hacer su trabajo.
Suspire profundamente y entonces volví a concentrarme en mi trabajo. Aun tenia más de una hora antes de irme así que me dedique a terminar los reportes en los que estaba trabajando antes de que el apareciera.
Una hora antes de enfrentarlo a él. No tenía idea de con que podía salirme. Sabía que lo más probable es que estuviera enfadado conmigo por desaparecerme y dejar de contestar sus llamados y mensajes. Sin embargo el parecía mas bien aliviado de verme que enojado. ¿Pensaría que algo malo me había sucedido? Bien. Las cosas habían estado muy cambiadas en los últimos meses pero yo había estado bien, dentro de todo.
Estaba sola, al igual que lo había estado en los últimos cuatro años, con excepción de que ahora no me acostaba con nadie más por dinero. Y ahora que las cosas estaban a comenzando a ponerse en orden, no tenía las ganas de acostarme con nadie o bien no me sentía lista para hacerlo sin que eso fuera un trabajo. En la universidad parecía más fácil... como si ni siquiera tuviera que pensarlo. Pero ahora me sentía diferente al respecto.
Es como si... hubiera perdido el encanto el haber hecho un trabajo de ello por casi dos años. Y si a eso les sumábamos mis problemas para involucrarme emocionalmente con alguien, estábamos frente a un lio enorme.
Me sentía extraña, tal vez no tan sexy o no tan deseable como lo había creído antes. ¿O acaso sería que ya no era tan fácil que los tipos me tuvieran? ¿Qué ya no podía provocar sabiendo que no obtendría nada de ello si acababa acostándome con alguien, más que verme como una chica fácil? No quería verme como la chica fácil, no quería que los demás me vieran así. Y sobre todo, no quería que me juzgaran, ya muchos lo habían hecho por un largo tiempo y no quería pasar por eso de nuevo.
No podía decir que me sentía mejor conmigo misma. Una parte de mi estaba aliviada por haber dejado todo eso atrás y por finalmente tener un trabajo que me permitía mantenerme y los gastos de la universidad finalmente habían desaparecido. También por que no tendría que volver a acostarme con nadie que ni siquiera me gustara o tener que fingir a propósito que lo estaba disfrutando solo porque me pagaban por ello.
Para cuando termine con todos los documentos que tenía que escribir y revisar, ordene mi escritorio y fui al baño para arreglarme un poco. Aun tenía otros diez minutos hasta mi hora de salida y ya nada que hacer.
Tenía suerte de llevar una blusa y una linda falda ese día. Ya que en ocasiones me las arreglaba con unos pantalones de traje y camisa buscando no llamar tanto la atención. Con verme linda era suficiente. Verme sexy no era algo que estuviera en mi lista de prioridades últimamente.
Arregle un poco mi cabello frente al espejo y retoque mi delineador sintiendo esas "mariposas" en el estómago que llevaba tanto tiempo sin sentir cuando me arreglaba antes de verlo a él.
Esto no es una cita, me recordé. Tampoco vas a follar con él.
Incluso cuando mi cuerpo se estremeciera con la idea de imaginar cómo sería hacerlo de nuevo. Dios... había pasado tanto tiempo desde entonces. Tanto tiempo desde que había tenido un orgasmo... desde que había sentido sus manos sobre mi cuerpo…
Regañándome a mí misma por pensar en ello, tome valor y decidí que eso era lo que mejor podía verme. Y en todo caso eso no importaba mucho si el solo quería hablar conmigo. ¿No?
¡Es un hombre, Rosalie! Ellos nunca quieren solo hablar. Mis manos temblaron y trate de calmarme.
Él siempre había sido bueno conmigo. Dios. Emmett había sido probablemente el mejor tipo con el que había estado en toda mi vida. Y pese a los celos o a... nuestras diferencias, siempre había sido dulce, cariñoso y divertido conmigo, sin mencionar el increíble sexo que teníamos.
Parecía mucho más que solo tres meses el tiempo que habíamos pasado separados.
Estaba absorta en una rutina de trabajo, comida, tv y más trabajo y nada de sexo. Casi como si estuviera en una especie de burbuja, una que ahora que Emmett había aparecido se veía amenazada con romperse.
Regresando a mi escritorio me dedique a hacer un poco más de tiempo y a contestar algunos emails hasta que dieron las 6.
Aun nerviosa tome mi bolso y me dirigí a los ascensores dispuesta a enfrentarlo.
Para cuando llegue a la calle, ahí estaba, con su Mustang negro, apoyado a un lado en uno de sus trajes Armani y viéndose tan increíble como siempre. Y poniéndome igual que siempre, me dijo mi voz interior.
Camine mostrándome segura frente a él y lo vi sonreír.
-pensé que solo conducías los fines de semana- apunte al no ver a Tyler por ningún lado
-y en ocasiones especiales-me recordó
-¿es esta una ocasión especial?- yo intenté sonar irónica
-claro que lo es- yo lo observe sin decir nada al respecto- ¿quieres que tomemos un café?
-es algo tarde para tomar café- él estaba tratando de ser razonable conmigo, pero yo no iba a ceder, no tan fácil.
-bien. ¿Qué tal si cenamos? Debes estar hambrienta
-¿me estas invitando a cenar? ¿De verdad?
-debes tener hambre ¿o no?- yo mordí mis labios. La verdad es que si tenía un poco de hambre y no tenía casi nada en la nevera para cuando llegara a casa- ha sido un largo día… y podríamos aprovechar la ocasión
-¿de qué querías hablar, Emmett?-pregunté
- creo que sería mejor si hablamos en otro lugar-dijo- ¿por qué no cenas conmigo?-oh, él no iba a rendirse tan fácil
-no lo sé...- dije. Dios. Estar a solas con el después de tanto tiempo solo conseguía ponerme aún más nerviosa.
-solo es una cena Rosalie- dijo rendido. Y había usado mi nombre completo, algo que me sorprendió. Creo que mientras estábamos juntos solo lo había hecho dos veces y era cuando apenas nos conocíamos.
-bien- dije. Él sonrió y entonces abrió la puerta de su auto.
Yo me metí dentro y el la cerró cuando yo ya estuve sobre el asiento
-gracias-dijo viéndome a los ojos y entonces rodeó el auto para meterse en el asiento del conductor.
Dios… esto iba a en contra de todo lo que me había pasado haciendo desde la última vez que lo había visto. Pero tenía que admitir que saber lo que había sido de él en todo ese tiempo me daba curiosidad.
El arrancó el auto y entonces comenzó a andar por la carretera sin decir una palabra.
-¿a dónde vamos a ir?- pregunté
-conozco un buen sitio para comer-me dijo- es bastante tranquilo así que podremos hablar, y está cerca.
-bien- yo juguetee con mis dedos entre sí, aun pensando si esto era una buena idea.
Desde luego, no estaba obligada a comer con él, podía rehusarme incluso. Pero llegados a ese punto no tenía mucho caso resistirme. De pronto me sentí indefensa, como una niña que no sabía lo que estaba haciendo… y eso no me gustaba nada. ¿Cómo es que él podía hacerme eso, incluso después de tanto tiempo?
-me gusta como llevas el cabello ahora- el me dio una rápida mirada y sonrió como solía hacerlo cuando estaba excitado. Oh Dios...
-gracias-dije aun nerviosa.
Apenas diez minutos después él se detuvo frente a una enorme casona de madera oscura con bastantes plantas al frente y luces tenues que se veían desde el interior iluminando el ambiente. Definitivamente era un sitio a donde nunca había venido, pero era comprensible, considerando que estaba casi en las afueras de la cuidad.
Emmett abrió mi puerta y me ayudo a bajar del auto antes de pasarle sus llaves al valet.
Adentro el maître nos recibió con una sonrisa mientras yo veía como el sitio estaba casi lleno.
-buenas noches señor, señorita
-reservación para dos, a nombre de McCartney- dijo Emmett serio. El hombre miro rápidamente la computadora frente a él y asintió con la cabeza
-un gusto recibirlo Sr. McCartney, señorita… por favor acompáñenme, los llevare hasta su mesa.
Emmett le sonrió con amabilidad y entonces me miró a mí, dudoso entre si darme la mano o tomarme del brazo o la cintura para que lo acompañara, así que finalmente camino frente a mi sin hacer ninguna de las tres.
El lugar tenía una parte trasera, al aire libre y era impresionante. El terreno era enorme, algo que no podría haber adivinado de tan solo ver el frente, con una parque verde y amplio con árboles, arbustos y plantas de varios tipos; todo iluminado con amplias farolas y algunas luces de navidad cada tanto.
De pronto apareció un puente frente a nosotros, había un pequeño lago también con peces y todo.
Los tres cruzamos el puente y terminamos en una amplia terraza de madera que se abría frente a nosotros en un enorme círculo.
Había bastantes mesas y solo dos de ellas estaban ocupadas. Esta era la parte exclusiva. Y obviamente nosotros comeríamos allí.
Luego de ubicarnos en una mesa el maître se retiró dejándonos solos.
- veo que estabas bastante seguro de que iba a decir que si-dije
-aun podía comer solo-contesto el con algo de nostalgia. Yo sinceramente no me lo imaginaba comiendo allí solo.- pero siempre es bueno estar preparado.
Planeando todo, como siempre lo hacía. Eso era típico de él, así como consiguiendo los mejores lugares en todo el restaurante.
-¿qué tal si quería tomar café?-lo desafié.
-tenía otro lugar donde ir-el me sonrió muy conforme consigo mismo- ¿qué te parece?- ahora se refería al lugar en el que estábamos. El quería saber que pensaba de ello, probablemente esperando que no fuera demasiado.
-es muy lindo-dije con sinceridad- sobre todo aquí afuera, con las luces y todo. Es...
-¿romántico?- el alzo una ceja interrogante
-eso depende de la compañía-aclaré
-bueno, es parte de la intención- mi estómago se contrajo de los nervios.
Y afortunadamente fuimos interrumpidos por el mozo con las cartas para entregárnoslas y tomar nuestro pedido.
Emmett pidió un vino blanco del 76 y al mirar rápidamente el menú me observo para ver si me había decidido que ordenar.
Yo por mi lado, estaba tan descolocada, que incluso leyendo más de una vez cada plato no tenía idea de lo que quería.
-¿te parece si ordenamos la sugerencia del chef?-me preguntó
-lo que tú quieras- dije, aunque si soné más irónica de lo que hubiera querido. Pude ver a Emmett apretar los dientes por un segundo al notar que yo no me veía demasiado emocionada de estar allí. Él quería que fuera una velada romántica y yo estaba entrando en pánico.
El mesero finalmente se retiró y Emmett me miro seriamente.
-¿esto va a ser así toda la noche?
Oh, sí, él no pudo evitar ocultar su enfado tampoco. Pero eso nunca se le había dado bien.
-¿a qué te refieres?
-a tu actitud
Yo fruncí el ceño y lo mire mal.
-¿mi actitud? dios... ¿de verdad? Emmett han pasado casi tres meses desde la última vez que nos vimos. Y de pronto te apareces así como así, ¿cómo se supone que debo comportarme?- finalmente todo salió y se lo dije.
-tu desapareciste así como así-me reprochó
-debí haber tenido mis motivos, ¿no crees?
Su rostro se tornó triste esta vez. Eso había sonado mal. Había sonado como que el había sido uno de ellos. Mientras que yo solo me había apartado evitando lastimarlo.
-su vino, señorita, sr...- el mesero apareció con una botella y nos sirvió un poco a cada uno en nuestras copas interrumpiéndonos momentáneamente. Ambos permanecimos en silencio mirándonos.
-lo siento-dije cuando el tipo se retiró dejando la botella sobre la mesa.
-¿crees que no sé cuánto tiempo pasó? Por poco no he contado los días-el parecía dolido. Casi de inmediato las palabras de Bella aparecieron en mi cabeza de como Emmett había estado en todo ese tiempo que no nos habíamos visto.- dios... ni siquiera sabía tu apellido Rose...-el suspiró- Te llamé incontables veces, pero nunca respondiste, salvo esa vez que básicamente me mandaste a la mierda. Y para cuando regrese de Washington ya habías dejado de contestar mis mensajes también; así que fui a buscarte a tu departamento pero nunca te vi entrar o salir, así que llegue a la conclusión de que debías de haberte mudado, más aun después de que en el club me dijeran que lo habías dejado...
-creí que te había pedido que no volvieras a buscarme- dije recordándole lo que el mismo me había dicho entonces
-lo sé, pero necesitaba saber como estabas. Dios… si supieras todo el tiempo que estuve preocupado por ti…- el sonaba sincero- y se que no respondías tu telefono porque no querías volver a verme, pero eso no me tenia menos preocupado. no tenía idea de donde estabas y habías cambiado tu teléfono…
-necesitaba empezar de cero- dije- además, no es lo mismo vivir en el centro, que en las afueras y sin un trabajo tan…lucrativo, el alquiler iba a convertirse en un problema en poco tiempo, así que preferí prevenir el asunto y mudarme.
-lo entiendo, pero… - wl suspiró y sacudió su cabeza com si eso aun hoy lo preocupara- Dios Rose, me volví loco tratando de buscarte todo este tiempo y de no haber sido porque Bella te vio la otra semana… - el suspiró con fuerza mientras se tomaba la cabeza entre las dos manos- no debes de darte una idea de todas las cosas que me pasaron por la cabeza... las cosas que podían haberte ocurrido
Yo mire hacia otro lado evitando pensar en eso.
-¿qué?-pregunto Emmett- dios... ¿si paso algo?-ahora él estaba preocupado- ¿fue eso?
-fueron muchas cosas-aclare- no soy la misma chica que conociste hace meses atrás. Emmett… necesitaba tiempo, muchas cosas sucedieron y… ni siquiera sabes por qué lo dejé
-¿qué sucedió?- él no iba a dejármelo pasar
Yo cerré los ojos intentando olvidarlo. Había sido solo una vez, y ni siquiera había sido tan terrible. Aun así, me había hecho sentir mal.
Yo lo mire a los ojos y mi voz tembló cuando lo dije
-un tipo me golpeo- casi de inmediato pude ver sus puños cerrarse con fuerza sobre la mesa.
-dios...-él estaba enfadado- ¡maldición, Rose! voy a...- oh, él quería golpearlo. Probablemente como había hecho con James en la boda de Bella- ¿estás bien?- yo asentí con la cabeza
- solo tuve un par de moretones en la cara y… en la garganta- el parecía aún más enfadado que antes al enterarse de los detalles- fui al hospital solo para asegurarme de que todo estuviera bien y me recetaron pastillas para el dolor. Las marcas solo me duraron poco mas de una semana.
Emmett me observo en silencio por un par de segundos, con el semblante serio.
-¿después de eso lo dejaste?- el quería confirmalo
-si - incluso cuando ya estaba en mis planes dejarlo y había sido una verdadera mierda que sucediera antes de que me retirara- Termine de rendir mis examenes y busque un trabajo ya con mi titulo.
- Dios santo… no puedo creerlo-el negó con la cabeza como si estuviera indignado - pense en un millon de cosas que podrian haber sucedido, pero esto... que un hijo de puta fuera capaz de golpearte porque si...
-estaba ebrio-dije aunque sabiendo que eso no era ningun tipo de excusa- y fue porque yo no queria hacer lo que el me pidio
Emmett no dijo nada al respecto. Sabia que no iba a preguntarme que habia sido, el tenia imaginacion de sobra para ello.
-Nada de eso debería haber pasado, ¿lo sabes, no?
-lo sé- internamente y aunque nunca lo hubiera admitido, habia tenido miedo de que algo así o aun peor me pasara. Y pensaba que tenia suerte que nunca me hubiera sucedido, hasta que pasó.
- Alguien debería partirle las piernas a ese malnacido por siquiera pensar en golpearte y mucho más por atreverse a hacerlo- el estaba enfadado, y esta vez era en serio- Dios, le rompí la cara a James esa noche y ni siquiera te había puesto una mano encima .¿que crees que le haría a ese tipo si me topo con el?
-no lo sé- concordé- pero eso no va a suceder. Nunca más voy a toparme con el, y mucho menos lo harás tu. Solo… quiero dejar toda esa mierda fuera de mi vida
El asintió estando de acuerdo.
-¿y cómo estas ahora?- el parecia preocupado por como habia sobrellevado esa situacion
-estoy bien-dije
-¿eres feliz? Ya sabes... con la vida nueva y con todos los… cambios
Ni siquiera yo me habia preguntado eso.
-supongo… lo intento-conteste- ¿que tal tu?
-lo soy ahora-el estaba siendo ilogico- pero a decir verdad no he estado demasiado bien ultimamente
- Emmett yo...
-esta bien- me dijo- no tienes que decir nada- yo mordi mis labios sintiendome mal. Incluso no queriendo hacerlo, yo lo habia lastimado al irme - aunque no fue increible, este par de meses puso las cosas en perspectiva para mi. Estar solo ayudo bastante, claro
-¿no saliste con nadie?- no pude ocultar la sorpresa en mi voz
-salí con dos chicas- el fue honesto conmigo- pero ambas fueron un desastre- el rió irónicamente- creo que ya no sirvo para eso... para, citas casuales- agregó- me sentí vacío, superficial…- y el modo en que lo dijo me recordó ese día en que habíamos hablado en la playa- así que no volví a hacerlo- yo mordisqueé mis labios sin saber que decir. Una parte de mi me dijo "lo sabia" al suponer que el no había podido pasar tanto tiempo sin ver a otra chica o incluso follar. La otra se sintió bien al escucharlo decir que no lo había hecho solo por sentir algo. -¿pensaste que te había olvidado y seguido con mi vida?
-hubiera sido lo mas razonable
-¿ y quién dijo que yo tomo decisiones razonables?-me dijo el sorprendido por mi respuesta- de haberlo hecho nunca te habría conocido.
Dios, y allí estaba. Esa mirada. La misma mirada que me había dado meses atrás antes de acostarse conmigo y luego cuando yo lo había dejado para no volver a verlo.
-¿el trabajo esta bien?
-de maravilla- el no fue ironico esta vez- estuve en ello a tiempo completo asi que si. En unos meses comenzara la construccion de un nuevo edificio en Dallas.
-me alegro mucho- el sonrio con amargura-¿y qué tal te fue con el hotel nuevo?
-bien-contestó al tiempo que me miraba a los ojos al notar mi cambio de conversación- solo tuve que elegir colores, cuadros, lámparas… prensa, algunas reuniones y la inauguración. – su voz sonó algo nostálgica al decir eso ultimo. Obviamente recordando la ultima. el había estado solo, mucho tiempo, y también deprimido- Después de eso me metí en el avión y regrese a Nueva York
-me alegro que todo haya ido bien-le dije
-¿y como es que tu terminaste trabajando con Marco?
-¿hablas de mi jefe?
-si. Marco Volturi-dijo- Fuimos juntos a Yale
-asi que por eso entraste a mi oficina-deduje. No cualquier podría haberlo hecho, no a menos que contara con una reunión, trabajara allí o… fuera amigo de jefe.
-si...- el sonrio
-Después de graduarme recibí una carta de Volturi & Co. diciendo que me darían una entrevista. Así que fui y tuve suerte creo ,ya que obtuve el puesto a la primera.
- sabia que tenias potencial- Emmett me sonrio- me alegro mucho por ti. De verdad. Y sobre todo que ya no tengas que hacer... tu otro trabajo.
-lo se. Tambien yo
-¡y te graduaste!- dijo como si casi se hubiera olvidado de ello pero también sonó emocionado al recordarlo- ¿Qué tal fue eso?
-normal- yo me encogí de hombros-fue aburrido y no estuve mucho tiempo en la fiesta.
-deberías habértelo pasado bien. ¿tu familia…?
-no-dije- estuve sola
Emmett suspiró frente a mi
-lo siento-dijo y viéndose triste- debería haber estado contigo…. Alguien debería haberlo estado. Fue algo importante.
-no tanto…
-tu estuviste conmigo en cosas importantes. Se que tal vez no porque quisieras hacerlo, pero me habría gustado estar allí para ti, lo siento
-no te disculpes por eso, Emmett- dije y sin quererlo imaginándome cuan diferente habría sido ese día si el hubiera estado allí conmigo.- solo… necesitaba mi titulo para poder tener un trabajo mejor. Eso era todo.
-y lo obtuviste-dijo- Marco es un buen tipo- me dijo el y obviamente buscando cambiar el tema de conversación al hablar sobre mi jefe- dudo que vayas a tener algún problema con el. Y si lo tienes puedas decírmelo y lo resolveré enseguida.
Yo le sonreí a medias y entonces bebí un poco de vino. Estaba segura de que así sería.
La comida llego a la mesa y por unos minutos ninguno de los dos dijo nada.
Trate de dedicarme a comer, pero la verdad…. Los fideos fetuchinni no eran realmente la pasta mas apropiada para ponerme seria mientras el me miraba a la cara, obviamente fascinado con la forma en que me llevaba el tenedor a la boca.
Aun así, no comenté nada sobre la comida. Tal vez solo realmente le gustaba la pasta. Bien, era una pasta realmente increíble, no podía negarlo, pero que tuviera una connotación sexual a la vez, solo había sido una coincidencia. Claro que conociendo a Emmett, lo mas probable es que no lo fuera.
-te ves diferente-dijo finalmente y mientras yo me llevaba un poco de fideos a la boca
-¿y eso es malo?- yo me puse nerviosa una vez mas
-no. Me gusta- aclaro-. Creo que el que seas mas "tu misma" es lo que me gusta
Yo me sonroje ligeramente
-¿como esta tu familia?
-todos estan bien- el sonrio- mis hermanas han estado insoportables conmigo en estos meses, pero todos están bien. gracias por preguntar.
Yo me pregunte a que se referiría con "insoportables" pero preferí no preguntar. ¿habrian ellas estado con el cuando se sentía mal? ¿habían sido ellas las que los habían alentado a salir con alguien mas?
Tome algo de vino y Emmett le dio unos cuantos bocados a su plato.
-¿puedo preguntarte algo?-el estaba serio una vez mas.
-seguro-respondi
-en estos meses, solo en pensando en eso y no… logro entenderlo- el hizo una pausa- la ultima vez que nos vimos me dijiste que un tipo te había que te había lastimado tanto que eso ya no podía arreglarse. Que estabas...rota. Nunca me habías dicho algo así. Nunca te había visto tan… lastimada
Yo me quede muda. Dios... habia sido una tonta al decirle eso. Pero entonces estaba pensando en que el me dejara en paz y no en que fuera a hacer preguntas al respecto. Nadie lo habia sabido y era por eso que tampoco se habian interesado en ello.
-así fue- dije seria
-¿ que fue lo que te hizo para que pensaras eso? ¿Qué sucedió?
Yo negué con la cabeza no queriendo hondar en el asunto. Yo misma lo había hecho tiempo atrás y había tenido que lidiar con esos fantasmas.
-Rose…- el tomó mi mano entre la suya y la acarició con dulzura.
Mi piel se puso como la de una gallina al sentirlo. Esa era la primera vez que me tocaba desde que nos habíamos visto. Había sido inesperado y electrificante.
Y me tomó unos segundos poder volver a hablar.
-tenia 16-dije y por primera vez diciéndoselo a alguien mas- y el trabajaba con mi padre
-¿trabajaba con tu padre?- Emmett precia sorprendido y preocupado- ¿cuantos años tenia?
- tu edad mas o menos-dije
Los ojos de Emmett se cerraron y suspiró como si no pudiera creerlo para cuando volvió a abrirlos, su expresion no se habia suavisado ni un poco. El no lo aprobaba obviamente y probablemente yo tampoco lo habría hecho ahora que lo ponía en perspectiva.
-¿el…?
Emmett no necesito decirlo. Yo sabia lo que el estaba pensando.
-no. El nunca me obligo a hacer nada que no quisiera, si es lo que estas preguntando- el asintió con la cabeza- y tampoco me lastimo, bueno, no físicamente al menos
-Rose…
-lo sé- dije- se que no justifica nada, pero sé que podría haber sido peor- el pareció a punto de decir algo, pero se lo guardó- el venia a casa muy seguido después del trabajo, fue así como empezó- mi voz trastabilló
-¿el fue…?
-el primero si-yo sonreí con amargura- yo quise que lo fuera. Fui una idiota, solo ahora me doy cuenta de eso. -dije- El me hizo creer que me amaba , eso fue lo peor de todo. Pensar que el de verdad estaba enamorado de mi, tanto como yo lo estaba de el. Desde luego, el solo quería follar conmigo… Dios, fui tan tonta
-eras una niña- dijo el- y sino tenias… experiencia, no podías… no fue tu culpa, Rose.
- yo tomé mis propias decisiones entonces-le aclaré. Incluso cuando hubiera muchas cosas que no supiera o no entendiera, después lo hice- Desde luego, no tener madre y tener un padre que nunca estaba en casa y que andaba todo el tiempo con chicas de poco mas de mi edad, no ayudó mucho a mi juicio.
-¿Qué pasó?
-el me enseño bueno, la mayoría de las cosas que uno puede saber de sexo. Claro que con el tiempo aprendí otras y mejoré, pero entonces… fue el- yo sonreí con amargura- y tras varios meses de follar conmigo o hacer el amor, como yo creía entonces… se fue.
-¿se fue?
-se mudo a Nevada por trabajo. Fue… casi de un día para el otro y …ni siquiera me lo dijo. Cuando fui a verlo por que no sabia nada de el desde hacia varios días, alguien mas se había mudado a su departamento. Luego mi padre me dijo que había conseguido otro trabajo. Mi corazón se partió y estuve llorando como dos semanas después de eso.
-es un basura, el….
-no-yo lo detuve - solo… te lo conté por que me lo pediste-dije- nunca le había dicho esto a nadie antes y no quiero… sentirme mal por eso de nuevo
-no quiero que lo hagas-dijo- lo siento
- entonces sentí que perdía lo único bueno que había tenido en mucho tiempo. Algo que había significado mucho para mi y que había perdido sin entender que es lo que había hecho mal. Y por mucho tiempo pensé que había sido mi culpa que el se fuera y que no me lo dijera- yo negué con la cabeza- Claro que había perdido mucho mas que eso, puesto que había dejado muchas cosas de lado que entonces eran importantes para mi. Como mi lugar en el equipo de gimnasia y mi posibilidad de obtener una beca con eso en la universidad- yo sonreí amargamente al recordarlo- Todas las sensaciones… el había cambiado mi manera de ver las cosas, de pensar, de vestir y de comportarme con los chicos.- Emmett me observó atento- después de eso tuve un novio en la secundaria, pero nuevamente fue una desilusión. Entonces fue casi fue como un venganza contra todos los que siquiera se parecían a el. en su forma de mirarme, de hablar, de pensar…. Fui yo quien los uso y botó. No me enorgullezco de ello, desde luego
Emmett no dijo nada al respecto
-luego me mudé para ir a la universidad y entonces me convertí casi en un adicta al sexo por decirlo de alguna manera. No siempre fue bueno, pero yo esperaba que lo fuera en algún momento…-admití-algo que si no fue justo, es que él fuera realmente bueno en ello ¿sabes? La mayoría de los adolescentes con los que estaba no… cumplían con mis expectativas y eso lo hacia todo aun peor- yo hice una pausa para tomar algo de vino y luego continué- un tiempo después comencé a trabajar y entonces solo lo hacia por dinero. Supongo que eso me estabilizó un poco. Me centré en la universidad y dejé de follar con cualquier idiota solo porque quería sentir algo- aunque si lo había hecho con algunos, pero nunca amor o cariño- Entendí que nunca mas iba a hacerlo, así que pensé que sacar provecho de eso al menos sería algo
-Rose, Dios… no puedo creer que hayas pensado eso- Emmett no solo estaba sorprendido, sino que también parecía algo consternado.
-para entonces ya había aprendido que todos los tipos buscaban lo mismo y había aprendido a usar a mi favor. Entonces me esforcé tanto porque nadie más volviera a lastimarme, por no demostrar nada que pudiera comprometer mis sentimientos, que pudiera volver a lastimarme, que pensé que tal vez nunca más iba a tener alguno, por nadie.
- dejaste de creer en el amor-no era una pregunta
- Nunca tuve un ejemplo de cómo comportarme o de lo que era el amor- le expliqué. Con Royce había parecido tan fácil y natural… pero lo que había tenido con él no había sido nada de eso- si del deseo en cambio. Así que fue bastante fácil pensar que el amor no era algo real
Emmett me observo atento.
-y follar con tipos que ni siquiera me gustaban… con eso aprendí a desconectarme de todo. A hacer mis sentimientos a un lado, incluso el odio o el asco. A trabajar como un maldito robot. Finalmente acabe haciéndome daño a mí misma.
-¿era así como te sentías conmigo?
-solo las primeras veces…- el asintió aun con el semblante serio-tú fuiste realmente un cambio muy grande en comparación con todos los tipos que había conocido hasta entonces.
-¿Cuándo dejaste de sentirte así?
-la tercera vez que nos vimos. Cuando me llevaste a cenar-admití
-¿por qué?-el no parecía entenderlo
-porque comencé a conocerte y tú… querías conocerme a mí- yo recordé las preguntas y la comida como recompensa y sonreí. Realmente no tenía exactamente en claro porque había sido, pero a partir de entonces yo me había sentido diferente respecto a él- entonces comencé a escucharte. Y realmente me gustaba hacerlo
-¿a escucharme?-yo asentí- ¿sobre las cosas que te contaba sobre mí?
-sí. Sobre todo…-expliqué- nunca había hecho eso. Cuando estaba con clientes, usualmente solo asentía con la cabeza y me mostraba interesada incluso cuando no tenía idea de lo que estuvieran hablando. Nada en la vida de… los demás me interesaba. No quería que lo hiciera. No quería nada que ver con ellos. No más de lo que ya lo hacía.
-¿entonces… yo era… diferente? ¿Por qué?
-me sentía a gusto contigo. No tenía que fingir tanto. No esperabas que me comportara de cierta manera contigo… - como la mayoría esperaba que lo hiciera porque estaba pagándome-
Y por el contrario te gustaba provocarme y sacar mi lado juguetón. Incluso cuando fuimos a la boda de tu hermana… no esperabas que fuera la novia perfecta y eso fue algo que me hizo sentir muy bien- yo hice una pausa- Y claro, eres bueno en la cama, pero eso ya lo sabes
Él sonrió ligeramente.
-pero aun así continuabas pensando que… ¿nunca sentirías nada?- yo asentí-¿y es por eso que te fuiste cuando dije que estaba enamorado de ti?
-si- yo lo admití esta vez
- aun lo estoy
-Emmett... por favor -mis labios temblaron y los mordí para detenerlo.
- es verdad. Y sé que no te gusta que lo diga, pero… yo te amo.
Yo sentí que iba a quedarme sin aire, así que agarré el vaso de vino frente a mí y le di un buen sorbo.
-En estos meses solo he pensado en ti. En como estabas, en donde estabas, si estabas bien... incluso las chicas con las que estuve…. Lo único que hice fue compararlas contigo… en cada maldito detalle- el suspiró- y no quiero que pienses que estoy diciéndote esto para que estés conmigo y luego botarte cuando me aburra de ti. Por qué sé que eso no va a suceder.- Él no podía saberlo. Tampoco yo, pero las probabilidades existían.
Pero lo que más me sorprendió lo que él dijo sobre las otras chicas. Pensé que solo yo había comparado a los demás hombres con él, pero al parecer no había sido la única en hacerlo. Nunca creí que alguien pudiera hacer eso conmigo.
-sé que es posible que no me creas, pero es así. Puede que haya sido hace mucho cuando sentí algo así por alguien, pero es lo que siento por ti, Rose. No espero que me digas lo mismo, pero realmente quiero pasar mi vida contigo. No creo equivocarme al decir que tú también sientes algo por mí, aunque sea solo un poco. ¿Es así?
Yo asentí con la cabeza
-pero tienes miedo- no era una pregunta-¿de que vaya a irme o te lastime?- yo no contesté- no voy a irme a ningún sitio, salvo a menos que se trate de trabajo, pero como ya lo hicimos antes puedes viajar conmigo- yo no contesté- y tampoco voy a lastimarte- el parecía afligido al decirlo- cuando lo hice solo un poco me sentí horrible y me metí a terapia por voluntad propia para tratar de solucionar mis problemas; y prometo seguir trabajando en ello. Dios, no quiero alejarte por mis inseguridades. Quiero mejorar, quiero ser mejor para ti.
- tengo miedo de no poder quererte del mismo modo que tú me quieres a mí-admití por primera vez- De entregarme total y completamente.
-sé que va a llevar tiempo, pero no me importa
Sentí mis manos temblar y él las tomó entre las suyas notando que yo estaba nerviosa.
-Emmett... yo no. No creo que pueda. He llevado demasiado tiempo siendo fría y distante. Demasiado tiempo sin sentir nada por los tipos con los que me he acostado. Tanto que me siento vacía y...
-no estas vacía- el acaricio mi mejilla y me miro con dulzura- sé que... no ha sido fácil tu vida, pero... sé que puedes sentir cosas. Nunca fuiste fría conmigo. Y por el contrario siempre has sido dulce y comprensiva. Más de lo que merecía incluso.- apuntó- -y sobre a ser distante, bueno, yo también lo soy a veces. De hecho, lo soy en mi trabajo a tiempo completo. Y mi vida personal es solo mía. No soy abierto con todo el mundo, y tú tampoco tienes por qué serlo. Y tal vez si hayas sido algo distante, pero entiendo por qué lo hiciste. Solo estabas tratando de protegerte y de no acabar lastimada- él ahora lo entendía de verdad- Es lo que todos hacemos en un principio. Pero a mí me gustas como eres Rose. No estoy pidiendo ni más ni menos, sino esto y ahora. Te quiero a ti, exactamente así.
Yo sentí mi corazón dar un vuelco y exhalé con fuerza.
-¿y qué hay de mi trabajo anterior? no quiero que siempre estés pensando en que yo voy a... engañarte o….
Las veces que él había hablado sobre eso, me había hecho sentir mal al respecto.
-no. No- el me interrumpió- fui un idiota contigo y te lo dije más de una vez. El día que te lo reproché, fui un estúpido, un grandísimo idiota. Solo llevado mis emociones y mi egoísmo… pensando que yo era alguien más en tu lista… y odiándolo. Luego entendí que mis celos no tienen nada que ver contigo. Yo confío en ti, aunque suene estúpido, lo hago. Sé que nunca fuimos una pareja, no más allá de lo que yo te pague para estar conmigo, pero no creo que seas ese tipo de chica. Eres honesta conmigo, siempre lo has sido, incluso en lo más mínimo. Y eso es realmente importante- dijo- y entiendo que eso es parte de tu pasado y lo acepto. No es como si yo tampoco tuviera un repertorio demasiado limpio. Solo… que yo lo hacía porque era un idiota y tu porque necesitabas pagar tus gastos- yo asentí- y no voy a reprocharte nunca más por ello. Lo prometo.
Entonces la pregunta era. ¿Podríamos tener algo real, algo sin que hubiera dinero de por medio?
-¿y que pasa sino funciona?
- sé que va a funcionar- él estaba seguro de ello- solo necesitamos confiar en el otro.
-¿y qué tal si me toma tiempo… ser más…confiada?
-no tengo prisa-dijo- yo puedo… ayudarte a que confíes en mi poco a poco y tú a mí a aprender a manejar mis emociones y no ser tan impulsivo o explosivo a veces.
Eso no sonaba mal. De hecho sonaba muy bien.
Dios, solo ahora que lo tenía frente a mí notaba cuanto había extrañado su forma de mirarme, cuando él era dulce conmigo, cuando me estrechaba entre sus brazos en la cama…
- ¿entonces no importa que acabe de terminar la universidad o que gane mucho menos que tú?
-¿crees que eso me importa?- el estrecho mi mano entre las suyas- Dios sabe que trabajo en exceso, pero dejaría de hacerlo si supiera que al final del día te vería a ti al llegar a casa- yo pase saliva y entonces lo mire a los ojos- no me importa que acabes de terminar la universidad o estés trabajando en algo por completo diferente a lo que hago yo o que ganes... no tanto como yo.- Yo no contesté- no me importa nada de eso-el me sonrió con confianza-de verdad. Solo me importa que seas feliz y me gustaría que lo seas conmigo.
- ¿sin importar que yo no sea como el resto de las chicas de tu entorno?
-lo que me gusta de ti es que no eres para nada como las chicas de mi entorno-yo sonreí ligeramente-¡maldición! Solo quiero tenerte a ti. Discutir contigo, reírme de tonterías, despertarme y verte a mi lado en la cama… que juegues conmigo, que me hagas enfadar, cocinar juntos, ver cómo te muerdes el labio o cuando me pones los ojos en blanco... eso es lo que quiero- dijo- Rose solo… quiero invitarte a cenar, conocerte de verdad, como se supone que es apropiado. Es lo que he querido desde el comienzo.
-no necesitas invitarme a salir-dije
-¡pero quiero hacerlo!- el me cortó- tú lo mereces. Las citas, cenas, ir al maldito cine- el soltó una carcajada- sé que no puedo pedirte que empecemos desde cero, pero solo quiero una oportunidad. Que me des la oportunidad de que esto funcione entre nosotros, de tener algo de verdad, sin… fingir nada frente a nadie, ni que haya… un negocio de por medio. Sino como, dos personas simplemente…
Yo me quedé en silencio repitiendo en mi cabeza una y otra vez sus palabras.
¿Qué podía perder? Mucho, como salir realmente lastimada, algo de lo que me había escapado la última vez, a medias. Pero incluso así una parte de mi quería hacerlo, la misma que me había alentado a encarar a Emmett la primera vez que lo vi y la que se emocionaba cada vez que el me llamaba por teléfono para vernos, incluso cuando entonces solo fuera sexo.
Maldición. Si, lo quisiera admitir o no, también estaba enamorada de él.
-quiero conocerte, saber qué cosas te gustan y cuales odias- él lo estaba diciendo en serio- -no voy a lastimarte y si lo hago puedes matarme a golpes-prometió –estoy segura de que Alice incluso te ayudaría a hacerlo
Yo le sonreí a medias. La imagen de yo golpeándolo a él, era realmente cómica. Más aun la de su hermana ayudándome.
- y podemos hacer eso de las cinco citas o…un mes o lo que sea para el sexo- ahora yo me reí con ganas de verdad- no me importaría esperar
-¿estarías dispuesto a pasar un mes sin sexo solo para llevarme al cine?-esto era de no creer
-el sexo no lo es todo-dijo el- incluso cuando sea glorioso contigo y nos llevemos increíble haciéndolo, puedo sacrificarlo, por un tiempo razonable
-¿qué tal 3 meses?- sus ojos me miraron de forma desafiante mientras en su boca se dibujaba una sonrisa
- ¿estas poniéndome a prueba?
-tal vez- yo no pude contener la risa.
-bueno. Estoy seguro de que podremos llegar a un acuerdo si quieres hacer esto. Porque yo quiero hacerlo.
Eso era wow. De verdad.
Es decir, que él lo propusiera, que el dijera que dejáramos el sexo de lado para conocernos era una gran paso y una gran prueba al mismo tiempo, todo para ver si teníamos algo en común más allá de eso.
-¿desde cuándo estas dispuesto a negociar conmigo?
-desde que me di cuenta que no quiero perderte. Que haré todo lo que pueda para que estés conmigo. Y que ahora que te tengo frente a mí de nuevo, haré todo lo que pueda para que no vuelvas a irte de mi lado.
Eso me dejo muda. Emmett estaba actuando como un romántico y en lugar de sonarme ridículo mi corazón se había agitado al escucharlo decir esas cosas.
Dios llevaba años sin escuchar a un tipo hablarme así, o mejor dicho, nunca. No de esa forma, y no mirándome como él lo estaba haciendo ahora.
-entonces...-el bebió un poco de vino antes de continuar- ¿qué piensas de lo que dije?
Afortunadamente fui salvada por el mozo que vino a llevarse nuestros platos y dejar en la mesa el postre.
Emmett me observó inquiridoramente cuando el muchacho se retiró de nuestra mesa
-¿puedo contestar después del postre?-pedí
-desde luego- el me sonrió hasta entonces me comportarme lo mejor que pueda si eso va a darme un si
-eres un tonto-dije
-lo soy, ¿y por eso te gusto o no?
Oh, ahí estaba de nuevo. Primero el romántico con la declaración de amor, y ahora el seductor juguetón.
-creo que estas yendo muy rápido- apunté.
-creí que rápido era como te gustaba- Él me sonrió de manera seductora.
Oh, Dios…
Realmente había pasado mucho tiempo desde que él me había mirado así, desde que yo me había sentido repentinamente caliente y excitada.
-bueno, eso era antes- dije y solo jugando con él, aunque poniendo mi cara más convincente, esperando que él no notara lo que estaba sintiendo. Emmett parecía confundido.
-bueno, supongo que tendré que averiguar que te gusta ahora entonces. Eso lo va a hacer aún más emocionante.
¿Es que nada iba a hacer que él se rindiera?
Yo solo me reí y negué con la cabeza antes de comenzar a comerme el postre.
Un par de cucharadas después, él se interrumpió para decirme algo.
-tengo algo para ti- anunció
-¿de verdad?
-lo compré para ti hace un par de días- dijo él y entonces llevando una de sus manos al interior de su chaqueta
-¿Cómo estabas tan seguro de que volverías a verme? ¿O de que iba a querer hablarte?
-tenía la esperanza de que lo hicieras- dijo y entonces sacó una pequeña caja alargada de terciopelo azul y entonces la dejo sobre la mesa mientras me sonreía orgulloso aparentemente de lo que había hecho.
Yo lo observé, sorprendida.
-tranquila- el sonrió con confianza. Solo es un regalo. Quería comprarte algo que fueras a usar y no que estuviera guardado en el fondo de tu armario.
Yo dude mirando la caja detenidamente.
-adelante, ábrelo- Emmett parecía emocionado mientras yo esperaba no toparme con nada que tuviera diamantes de 45 quilates.
Pero al abrir la caja, algo completamente diferente a lo que podía haberme esperado apareció frente a mis ojos. Era un collar de cadena plateada con una piedra de cuarzo blanco colgando en el medio, una chuchería, nada costosa.
-recordé haberte visto mirándola en la tienda en Filadelfia -dijo- se cuánto te había gustado. Así que pensé que podía ser un buen regalo.
Eso me había dejado sin palabras. ¿De verdad él se había acordado de eso?
Sacándolo de la caja sonreí y lo mire a los ojos.
-supongo que te gusta
-si-Emmett estaba feliz- gracias. Aunque no deberías haberme comprado nada
-quería hacerlo- dijo- ¿quieres ponértelo?
Yo asentí con la cabeza y entonces él se puso de pie. Rodeó la mesa y se colocó detrás de mí y paso el collar frente a mi cuello. Yo hice a un lado mi cabello y entonces él lo abrochó, dejándolo caer sobre mi piel.
Era hermoso, más aun de cerca. Emmett regresó a su silla con una sonrisa en la cara.
-se te ve muy lindo, aunque no es nada comparado contigo.
-exageras, como siempre -lo regañe
Él sonrió satisfecho y volvió a concentrarse en comer su pastel.
Yo por mi lado, estaba increíblemente nerviosa. Una parte de mi estaba ansiosa por aceptar su oferta, por saltar encima de él y besarlo con ganas mientras la otra estaba segura de que sería una mala idea. Habían pasado... 6 años desde mi último "novio", si es que podíamos decirle a él eso. Entonces ¿porque de pronto me aterrorizaba tanto la idea de ser la novia de Emmett?
Él no era nada como lo había sido Royce conmigo, ni como ninguno de los demás tipos con los que había salido o me había acostado. El me gustaba. Más allá del dinero o de su familia o de su trabajo. Yo lo quería a él. Y me gustaba compartir cosas con él.
Podía intentarlo. Podía al menos darme la oportunidad, de tratar por una vez… de ser yo misma con alguien, sin que el dinero y la complacencia al otro fuera lo que marcara la relación.
El pastel de chocolate con almendras y mousse fue el cierre perfecto. Para entonces afuera ya estaba oscuro y las luces de navidad y las farolas iluminaban el lugar de un modo increíble. Ahora comprendía porque él me había llevado a ese lugar. Eso era lo que el quería conmigo, el romance. Algo de lo cual solo habíamos tenido muy poco.
No hablamos mucho más después de eso. Solo nos mirábamos cada tanto sonriendo ligeramente, como dos niños.
Después de pagar por la cena el me llevo a casa, sin ningún apuro por obtener mi respuesta. Esta vez no me molestaba que él me llevara, ni que viera donde vivía. Claro que tuve que indicarle mi nueva dirección, ya que él no la conocía.
Y para cuando él se aparcó frente a mi departamento yo estaba más nerviosa por lo que iba a pedirle que por aceptar salir con él.
-es un lindo edificio- Emmett estaba siendo modesto
-¿quieres… subir?
Él se sorprendió
-¿de verdad?- yo asentí
-sí. Creo que es justo...-el frunció el ceño- bueno, nunca te dejé subir a mi otro departamento. Y yo conocí dos de los tuyos, dos de tus hoteles, y la casa de tus padres.
-suena justo - él sonrió.
Yo me bajé del auto y el hizo lo mismo unos segundos después.
Con algo de torpeza y nervios abrí la puerta que daba a la calle y caminé con por el corredor de entrada con el detrás de mí, hasta llegar a los ascensores.
Él había visto solo la entrada del edificio anterior en el que había vivido, pero este no era ni la mitad de lujoso que ese. Aun así, Emmett no dijo nada, ni miró las cosas de un modo crítico o sobrador. El solo sonrió y subió al elevador conmigo hasta llegar al tercer piso, que era donde vivía ahora. En un departamento de apenas dos ambientes, no de tres o cuatro, y no desde luego un piso entero como los que él tenía.
-¿Qué letra?-preguntó el mientras caminábamos por el angosto corredor.
-J-dije y jugando con las llaves entre mis manos
-¿de "jodidamente increíble"?-yo me reí
-bueno, eso depende de tu gusto-contesté- pero no está mal.
Finalmente ya frente a la puerta, abrí la cerradura y entre, dejándola abierta detrás de mí para que el también pudiera entrar.
De nuevo, el no dijo nada. Solo se limitó a mirar a su alrededor. La pequeña sala, si es que podíamos decirle así, al sofá, la tv y una pequeña mesa de café y algunas repisas que estaban en la pared; luego la cocina algo más grande y confortable y con una mesa y cuatro sillas que auspiciaban de comedor. Unas que llevaban tanto tiempo solas como yo.
-me gusta-dijo
-¿de verdad?
-si- él me sonrió y solo entonces viéndome a los ojos mientras miraba alguno de los pequeños adornos que había en uno de los estantes de la sala- es…. Confortable y acogedora
-supongo…
-lo es-dijo el con seguridad- y parece que alguien vive aquí, a diferencia de mis departamentos, donde todo parece salido de un catalogo
Yo mordí mis labios evitando reírme
-oh, sé que tu pensaste lo mismo-dijo- solo que nunca lo dijiste. Me gusta, de verdad- él me sonrió con sinceridad- tal vez puedas ayudarme a redecorar un poco… a que parezca que alguien vive allí
-tal vez…- yo me imaginé la escena. Comprando cosas con él, adornos, almohadones, desordenando un poco. Seguro sería muy divertido.- ¿quieres un café?
-lo que tú quieras
-¿así que puedo elegir?-sin quererlo mi voz sonó juguetona como muchas veces lo había hecho mientras follaba con él. Emmett me miró al notar lo mismo.
-puedes elegir-acordó
Yo puse la cafetera a andar mientras el continuaba observando con detalle todas mis cosas, casi como si les causaran intriga.
-¿entretenido?-pregunté desde la cocina
-bueno, si te soy sincero, había imaginado varias veces como sería el lugar donde vivías
-estas bromeado
-no, no lo hago- el sonaba serio al respecto- lo sé. Tal vez suene algo raro, pero… me daba curiosidad, como seria… todo
-¿algo parecido a tu imaginación?
-bueno, mi imaginación no ha sido nunca muy buena. Esto es mucho mejor obviamente- yo le sonreí mientras lo veía tomar un marco de una de las repisas- ¿está eres tú?- el al volteó para enseñármela.
-si-dije- encontré esa foto cuando estaba mudándome y pensé que sería lindo ponerla en un marco.
-¿Cuántos años tenías?
-quince -contesté-mientras tomaba una tazas de la alacena para enjuagarlas- fue la primera vez que gané una competencia regional
-te veías muy linda - yo evité sonrojarme- y muy feliz también
-bueno, en algunos momentos lo era.
La cafetera sonó indicando que el café ya estaba y yo lo serví para luego llevar ambas tazas hasta la sala conmigo.
-gracias- Emmett tomó una y le dio un pequeño sorbo
Yo me senté sobre la mesa ratona y el me observó por unos segundos antes de sentarse frente a mí, en el sofá.
-así que…. ¿quieres que sea el cine, teatro, una feria…?
-¿qué cosa?
-nuestra "primera cita"-él puso una voz diferente e incluso algo burlona para referirse a eso.
-oh, así que ibas en serio con eso- el asintió- no lo sé. Nunca fui al teatro.
-yo fui un par de veces, con mis padres. No soy un gran fan, pero tal vez haya algo bueno.
Yo bebí algo de café y permanecí en silencio sin saber que decir.
Eso era raro. Nunca antes había habido silencios incomodos como este entre nosotros.
Dios, parecíamos dos adolescentes que acababan de conocerse.
Tal vez de algún modo, era algo así. Habíamos follado, más que nada, muchas veces y la mayoría del tiempo. No tenía quejas sobre eso. Pero el resto del tiempo que habíamos pasado juntos, no había sido necesariamente hablando de nosotros mismos o compartiendo tiempo a solas fuera de la cama.
-estás nerviosa-dijo el
Yo mordí mi labio inferior mientras lo miraba a los ojos confirmándolo.
-Dios…- el suspiró- nunca creí verte así antes.
-no sé por qué estoy nerviosa, yo…. No lo sé- incluso mi voz tembló
Emmett me sonrió mientras tomaba con suavidad una de mis manos entre la suya.
-te ves muy linda de este modo- él no estaba tratando de ser seductor, en su lugar, tal vez algo…tierno conmigo- de verdad. No me importa. Esto también es algo nuevo para mí.
-está bien-dije y bebiendo otro poco más de café
-¿puedo preguntarte algo?
-seguro
-si la tarde que nos conocimos… hubiera sido en otro lugar, en… un bar por ejemplo- yo asentí- ¿te habrías acercado a mi como lo hiciste?
-no lo creo- yo me reí nerviosamente y lo miré a los ojos
-¿no?- él me sonrió, sorprendido ante mi respuesta.
-no-repetí- si hubiera estado en un bar cualquiera no lo habría hecho. No soy ese tipo de chica
El me miró intrigado
-solo estaba jugando mi papel-expliqué- mi… trabajo
Entonces él lo entendió
Imagine que el querría preguntarme si habría hecho lo mismo con cualquiera, pero no lo hizo. En su lugar me observó con cuidado y preguntó otra cosa.
-¿si me hubieras visto en la barra mirándote embobado bailando, me habrías dado alguna oportunidad?
-no sabía que me hubieras visto bailando ese día
-fuiste lo primero que vi en cuanto entré a ese lugar y estuve embobado mirándote bailar por un buen rato.- Yo sonreí. Eso era una sorpresa- ¿entonces?-él se refería a su pregunta anterior.
-es posible-contesté- puede que no fuera a filtear contigo, pero probablemente te habría mirado por un buen rato esperando que me invitaras un trago
-un trago o dos, pero no lo suficiente para ponerte ebria- el agregó
-exacto
-¿habrías aceptado un trago? De un tipo como yo en un bar cualquiera, un tipo que ni siquiera conocías
-si- pero mi respuesta se basaba en lo que si conocía de él. No sabía lo que habría hecho en otro caso, tal vez habría dicho que no, pero si ahora tuviera la oportunidad de recrear esa escena, no me hubiera negado.
-¿y si después de un trago o dos, te invitaba a mi departamento?- yo lo miré atenta- ¿no follariamos o no?
Yo negué con la cabeza conteniendo la risa
-no tengo sexo en las primeras citas-dije tratando de sonar convincente.
Esa había sido una de las nuevas reglas que había impuesto para mejorar mi comportamiento y desde luego, mi relación con los hombres.
Claro que ni siquiera había tenido citas desde que había abandonado mi trabajo anterior, ni sexo tampoco.
-es justo- el parecía gustarle mi respuesta-me gustan las chicas conservadoras ¿te lo dije?- yo negué y tome otro poco de café. El me sonrió divertido -sobre todo las que trabajan en publicidad…
-¿en serio?- el asintió mientras sonreía de forma juguetona
Yo sonreí divertida y el me miro fascinado mientras uno de sus dedos jugaban con mi labio inferior.
Volví a sentirme caliente y él lo notó.
-aun no dije que si-le recordé al verlo inclinarse ligeramente hacia mi
-bueno, dijiste después del postre, y ahora estamos bebiendo café…- yo mordí mis labios y el suspiró. Al parecer eso seguía provocándole lo mismo- y creo que eso significa que….si
Y casi en un segundos el me tomo por la nuca y me beso con energía.
Oh, y que bien se sentía. Sus labios jugueteando con los míos, su lengua dentro de mi boca… el tironeó de mí y terminé sentada a horcadas sobre él. Sus manos se aferraron a mi cintura y yo coloqué las mías detrás de su cuello mientras los besos aumentaban el ritmo.
Mi cadera comenzó a moverse sobre la suya y el suspiró mientras continuaba besándome.
Sus manos se movieron ligeramente sobre mi cintura y finalmente bajaron hasta mis piernas, acariciándolas lo suficiente para hacerme jadear.
Él se separó de mí y me miró a los ojos por completo caliente.
-¿no consideras esto una primera cita, no?
Yo tardé un segundo en comprender a que se refería él.
-no-dije finalmente
-gracias a Dios- él sonrió y volvió a besarme mientras sus manos se metían debajo de mi falda y sus dedos se dirigían a mis bragas.
Yo gemí y me retorcí al sentirlo tocarme, pero Emmett solo le puso más empeño en eso. El beso mi cuello mientras daba vueltas en círculos sobre mi clítoris.
Yo gemí y me deje llevar por todas esas sensaciones que había apartado por tanto tiempo.
-mírame-dijo él. Yo lo hice.- Dios….- su manos libre acarició mi mejilla mientras él me miraba a los ojos y su otra mano apresuraba sus movimientos. Yo gemí y apreté sus hombros con fuerza-¿vas a correrte?- yo asentí con la cabeza y le sonrió complacido- hazlo….
Moviendo mi cadera al ritmo de sus dedos me dejé llevar y me corrí sobre él.
-Dios….- el gruño al verme hacerlo y besó mis cuello con ganas mientras hacía mis bragas hacia abajo por completo para luego quitarme la blusa rápidamente.
Yo volví a besarlo y llevando mis manos a sus pantalones, él se apresuró por volver a tocarme, dejándome congelada.
Uno de sus dedos se aventuró en mi interior y el otro corrió las tiras de mi sostén debajo de mis hombros para ver mis pechos.
Incapaz de coordinar bien mis manos como para desabrochar su cinturón, apreté el bulto que estaba comenzando en sus pantalones y lo mire a los ojos, notando cuan caliente él estaba.
Emmett volvió a besarme y sus dedos se pasearon de mi clítoris a mi entrada de un modo rápido y vertiginoso.
Para cuando su boca de apartó de la mía, sin dudarlo, esta fue hasta mis pezones, haciendo que la sensación del éxtasis se sintiera aún más cerca.
Tenía la piel erizada y los pezones duros, estaba mojada y por completo entregada a lo que él quisiera hacer. Y me gustaba sentirme así.
Sin resistirme en absoluto, me corrí de nuevo, y tras esa, otras dos más, mientras Emmett metía sus dedos en mi interior rápidamente haciendo que mi cuerpo se convulsionara y yo sintiera un placer largo y desarmante.
Por última vez, temblé sobre el con fuerza y rodeé su espalda con mis brazos, estrechándome contra su cuerpo.
-Dios…..- suspiré aun intentando recuperar la respiración
-¿qué?- Emmett sonaba divertido.
Él muy desgraciado… oh, si el adoraba eso.
Yo me aleje de su cuerpo para mirarlo a los ojos y mordí mis labios, avergonzada
-¿qué sucede?
-ha pasado demasiado tiempo sin que me tocaras de ese modo, sin que nadie me tocara de ese modo.
-¿entonces te gustó?
Yo me reí como una tonta y negué con la cabeza
-¿no?- ahora él solo estaba jugando conmigo
-¿pareció como si no me hubiera gustado?
-no- contestó- pero solo estaba asegurándome
-Dios…- yo volví a negar con la cabeza y sonreí
Su mano acarició el contorno de mi mandíbula y terminó jugueteando entre mis labios mientras él me miraba a los ojos con atención.
-no te das una idea de cuánto te he extrañado ¿o sí?
Mi corazón se encogió y pude sentir mariposas en el estómago al oírlo decir eso.
-de verte sonreír así…
Su mano bajo hasta mi cuello, acariciándolo suavemente y entonces se acercó a mí para besarme.
Más que encantada, le respondí y entonces él se interrumpió para hablarme
-esta es la parte en la que tú dices cuanto me extrañaste también- Emmett me guiño un ojo, de forma cómplice y yo no pude evitar volver a reír
-¿ah, sí?
-si…- el me besó una vez más pero esta vez metiendo su lengua en el juego.
Aferrándome de su cuello, lo besé con ganas mientras movía mi cadera ligeramente sobre cuerpo y contra él.
-también te extrañé-dije de un modo caliente, aunque sabiendo interiormente que eso era verdad.
Emmett me sonrió satisfecho y casi de inmediato metió su mano entre mis piernas una vez más.
-oh, no….- dije y sintiendo como mi cuerpo se retorcía ante el más mínimo toque-no, por favor
-¿no?- yo negué mientras evitaba reírme a causa de los nervios -bien-el aceptó y con un rápido movimiento se puso de pie, conmigo a cuestas. Casi de inmediato junto mis piernas y e hizo que yo quedara recostada entre sus brazos, como cuando un novio toma en brazos a la novia antes de pasarla por la puerta de su casa.
-¿Dónde está tu alcoba?
-allá- yo señalé la única habitación restante a excepción del baño y él nos llevó a ambos hasta la cama, traspasando la puerta conmigo en sus brazos y sonriendo al darse cuenta del significado por completo distinto que tendría eso en otro contexto.
Dejándome sobre el colchón, Emmett desabotonó su camisa y la arrojó al suelo antes de arrodillarse sobre el colchón frente a mí mientras yo terminaba de desabrochar mi sostén.
Incorporándome rápidamente volví a besarlo y llevé mis manos a sus pantalones para quitar no solo su cinturón, sino también para bajar sus pantalones y también sus boxers.
Emmett suspiró profundamente al sentir mis manos a su alrededor. Y me observó hacer cada movimiento.
Abrí mi boca lentamente y comencé a introducirlo una y otra vez. Él mantuvo sus manos a los costados de su cuerpo viéndome hacer mi tarea y exhalando con fuerza a medida que iba poniéndose más duro.
Oh, y él se lo merecía. Creo que era el único tipo que merecía que se la chupara de ese modo. No por como acababa de hacer que me corriera, sino por todas las veces que lo había hecho; por todas las veces que habíamos follado increíblemente, y por sobre todo, por ser el único que había decidido hacer todo para estar conmigo, sin importar qué. Por qué él me amaba de verdad, y yo lo amaba a él.
Así que puse todo mi esmero en ello, sabiendo cuanto él lo disfrutaba. Sabiendo lo placentero que era para el verme hacer eso por el mientras lo veía a los ojos conteniéndose y sonriendo mientras su respiración se agitaba y me veía como si yo fuera lo único que quería en todo el mundo.
Para cuando él ya no podía resistir más, hizo que me incorporara y me beso como si no lo hubiera hecho en meses.
Rápidamente sus manos se deshicieron de mi falda, lo único que me quedaba puesto, y me hizo recostarme sobre la cama antes de colocarse sobre mí, poniendo mis piernas sobre sus hombros.
Moviendo de mi cadera ansiosamente, él me sonrió y comenzó a penetrarme suavemente mientras me veía a los ojos y sostenía mi rostro con una de sus manos.
-oh….- gemí- sí, sí, si….
Emmett abrió su boca exhalando aire con fuerza mientras iba introduciéndose un poco más con cada estocada.
Y claro que en cuanto el comenzó tocar mi clítoris, no pude contenerme por mucho tiempo más, alcanzando un orgasmo largo y vigorizante.
Emmett no se detuvo sino hasta el tercero, con el que me volteó sobre la cama e hizo que se sentara sobre el para montarlo rápidamente, llevando él, el control del ritmo, como siempre le gustaba hacer.
Yo me moví con energía y lo besé, inclinándome hacia adelante, mientras notaba como a él no le quedaba demasiado.
-hazlo….- el exhalo aire con fuerza- una última vez, para mí- pidió
Yo asentí con la cabeza y el llevo su mano derecha hasta mi clítoris, moviéndola rápidamente a la par que continuaba follándome.
Y sin contenerme en absoluto, me corrí con fuerza, y Emmett lo hizo un segundo después de mí.
Por completo satisfecha, me tumbé en la cama a su lado tratando de recobrar la respiración y él me rodeó con su brazo, estrechándome contra su cuerpo.
Dejé que mi cabeza descansara sobre su pecho, sintiendo como poco a poco su respiración volvía la normalidad.
-oh, de verdad te extrañé- dijo él y dejando un beso sobre mi cabeza
Yo sonreí como una tonta y lo miré a los ojos.
-también yo-dije- pero aun así quiero esperar un mes para acostarme contigo
Emmett rió divertido
-¿entonces esto fue solo una excepción?
-lo fue-dije evitando reírme- solo por hoy
-bueno…- el miró mi reloj en la pared y volvió a verme a los ojos aun sin quitar esa arrebatadora sonrisa de su cara- supongo que tendré que aprovechar todo lo que me queda de él día de hoy, sino podré volver a tocar….- su mano se deslizo bajo las sabanas y se metió entre mis piernas rápidamente- nada de esto hasta dentro de un mes…
Yo gemí y lo miré anonadada. ¿Podía haber alguien mejor que él?
Si lo había, definitivamente nunca lo había conocido.
Él jugueteó un poco conmigo y finalmente se detuvo para besarme suavemente.
-supongo que al final acabaste aceptando salir conmigo- dijo en cuanto se apartó de mi
-bueno, era difícil rechazarte considerando el modo en que acabaste de follarme
-oh, ¿así que fue lastima?- yo negué con la cabeza-¿Qué fue entonces?
-el hecho de que de verdad me gustas- dije en voz baja, pero lo suficiente para que el me escuchara- y que te amo
-eso es todo lo que necesitaba oír-dijo y besándome con suavidad mientras sostenía mi cabeza entre sus manos.
Entonces me di cuenta de que tal vez todo ese tiempo había estado equivocada.
Que si bien follar te daba placer, pero no implicaba sentimientos, era algo erróneo, así como hacer el amor con alguien a quien amaras no te iba a hacer sentir lo mismo que follar rudo.
Emmett me amaba y yo a él, y Dios, a ambos nos encantaba follar rudo.
Tal vez hacer el amor simplemente no era para nosotros.
Pero de algo si estaba segura.
Por primera vez en mucho tiempo, había un lugar para el amor en mi vida.
Y esta vez, era real.
Y el final al fin llego!
Se que tanto ustedes como yo, no querían que se terminara, pero realmente no le veía sentido alargar la historia aun más sin que perdiera encanto.
Olvide avisarles que no iba a publicar sino hasta finales de este mes a causa de mi tesis, así que me disculpo, y como verán cumpli y si escribí el final y lo subi para todas ustedes.
Espero les guste el encuentro de Emmett y Rose y tal vez vean algunas de las cosas que leyeron sobre Emmett en el cap anterior.
Por supuesto, tengo que agradecerles a TODAS USTEDES, por seguirme, añadirme a sus favoritos, soportar mis tiempos y dejarme sus increíbles reviews con cada actualización.
De verdad significan mis ansias de continuar escribiendo, incluso cuando a veces no tengo tanto tiempo para dedicarle como me gustaría.
Y como e el cap anterior les deje una canción, en esta continuara con la tradición, y le dejaré dos. La verdad no me pude decidir por una, así que aca están:
"Look after you"- The Fray
"Before the worst"- the script
En fin, que mas decir? Espero que dentro de diez días mas o menos pueda subir el capitulo de una vida vacia sin ti que me falta. Así que tranquilas, porque voy a terminarla.
Disfruten y espero leerlas pronto!
GRACIAS!
Bella McCartney Darcy
