Buenas!

Este capítulo iba a subirse mañana, pero es el final y...si lo sigo teniendo en mi computadora lo voy a empezar a cambiar y la historia no va a dejar de terminar. Y bueno, aunque me encantaría, puedo usar varias ideas para alguna otra historia que involucre el g!peen.

En sí, dejando de lado esto, el capítulo tiene 3.500 palabras, no sé cual es el dato importante ahí.

En otro orden, en este capítulo hay PEZBERRY, y hay SEXY TIMES y sobre todas las cosas, la historia no aparece como completa, porque falta el epílogo, que voy a estar subiendo en estos días...o hasta que me aguante (ya está escrito)

Amo esta historia, es increíble lo que me encantó escribir esta historia.

Pero quizás deje todo eso para el epílogo, que es más cortito.

Gracias por las reviews, favorites y alerts.

Saludos!

Lore


A Very Pezberry Ending

Había pasado una semana desde que había hablado con Shelby, y faltaban dos semanas para el cumpleaños de Rachel, fecha límite que ella se había puesto para que todo sucediera.

Una noche, estaban las dos en el sofá, con Charlie tirada sobre sus faldas, mirando la televisión en familia cuando la diva decidió decir algo.

"Dejé de tomar las pastillas"

"¿Qué?" dijo Santana girando a ver a su esposa, olvidándose de las imágenes que tenía al frente.

"Pastillas" repitió Charlie y la latina recordó que su hija estaba con ellas.

"Ve a la cama, Charlie" dijo Santana y la niña la miró ofendida

"Charlie" dijo Rachel firmemente y la niña la miró como si la hubieran atrapado haciendo alguna travesura. "Es tarde y es día de semana" dijo la diva señalando el reloj. La niña lo miró y asintió. Le dió un beso a Santana y se levantó esperando a Rachel, para que la llevara a la cama.

"Para tener casi 4 años es una maldita niña inteligente" dijo Santana en voz baja, mientras caminaba a revisar las puertas y esperar a Rachel en su cuarto.


"¿Pastillas?" preguntó Charlie mientras Rachel le sacaba la ropa y le ponía sus pijamas.

"Si" dijo Rachel "Pastillas"

"¿Enferma?" preguntó la niña poniéndo su dedo índice en la frente de la diva

"No" dijo su madre sonriendo y agarrando la mano de la niña para darle un beso. "Acuéstate, bebé"

"No soy un bebé" dijo la niña. Con Rachel era con la única persona que a veces hablaba como si tuviera más edad de la que en realidad tenía. Santana, solía escucharlas desde afuera de la habitación.

"Si lo eres. Eres mi bebé" dijo Rachel y Charlie la abrazo

"Te amo" dijo la niña mirando a Santana que estaba parada en la puerta. Sabía que su otra madre iba a exigir que también se lo dijera.

"Te amo" dijo Rachel acostando a la niña y tapándola con el cobertor. Después le dio un beso en la frente y se corrió para dejar a Santana que ocupara su lugar.

"Te amo" dijo la latina y Charlie, frunció las cejas. "Raaaaachhh" se quejó Santana y la diva giró los ojos. "Lo está haciendo de nuevo. Pareciera que tiene meses"

"Charlie, deja de provocar a Mo" dijo Rachel y la niña se sentó para abrazar a Santana

"Te amo" le dijo y le dio un beso en la nariz antes de acostarse y esperar que la latina le diera un beso en la frente.


Ya en el cuarto y las dos listas para acostarse, Santana giró para enfrentar a la diva.

"¿Dejaste de tomar las pastillas?" preguntó y Rachel solo asintió.

"El show ya termina y quiero tomarme un tiempo para estar con Charlie y terminar la Universidad" dijo la diva mientras se metía debajo de las colchas. A decir verdad, todas las materias teórico prácticas como las de baile y canto, ella ya las había terminado, solo faltaban las materias teóricas y eso implicaban dos semestres. Por lo tanto, si dedicaba tiempo a eso, al terminar el año siguiente, como acababa el calendario, ella se recibiría.

"¿O sea que voy a tener que usar preservativos?" preguntó la latina imitando a su esposa.

"¿Quieres tener otro hijo?" fue la pregunta de Rachel que quedó flotando mientras Santana absorvía las palabras.

"¿Tú quieres?" preguntó la latina tragando saliva.

"Si" dijo Rachel y Santana solo sonrió, para acortar la distancia y besar a su esposa.

"Te amo" dijo la latina abrazándola.

"Te amo" dijo Rachel cerrando los ojos.


El día del cumpleaños de Rachel, era el siguiente. O sea, un viernes. Por lo tanto, Santana agradecía el hecho de poder arreglar los últimos detalles en su horario de trabajo, mientras pensaba, ya, en las distintas combinaciones para nombres de su segundo hijo. O hija.

No le importaba, solo estaba contenta de que quizás, podía llegar a tener más descendientes. A veces, pensaba que le encantaría encontrar a su madre y gritarle en la cara lo buena madre que era con Charlie. Seguro mejor que lo que su madre había sido con ella.

Quinn, Brittany y Gabriel estaban excitados. En realidad, el niño estaba excitado porque veía a sus madres excitadas, quienes en realidad estaban felices por la sorpresa que Santana estaba preparando.

Pero quizás, no era la única persona que estaba preparando una sorpresa.


Fue por eso, que el "pequeño amigo" de Santana se paró en atención apenas entró en clases ese viernes a la mañana.

En la segunda fila, en el segundo asiento, se encontraba Rachel, mirándola seductoramente, mientras se lamía los labios cada vez que durante los 80 minutos de lección sus ojos hicieron contacto.

Fueron los 80 minutos más complicados de la carrera como profesora de Santana, quien terminó la clase antes de tiempo y agradeció que tenía dos horas libres antes de una más.

Sin decirle nada a Rachel, se levantó y salió del aula en dirección a su oficina, que por suerte quedaba en ese piso.

Cuando las dos estuvieron detrás de las puertas, Santana se dio vuelta y gimió, porque por fin pudo notar que era lo que Rachel estaba usando.

"Prácticamente nada" dijo en voz alta, ya que sabía que cuando Rachel se ponía ese sobretodo blanco, debajo no tenía nada.

"En realidad, nada" dijo la diva dando un paso hacia la latina y arrinconándola contra el escritorio.

"¿Nada?" gimió Santana sintiendo el calor del cuerpo de Rachel, ahora desnudo. "Nada" asintió tragando saliva.

"Feliz Cumpleaños a mi" dijo Rachel bajando la mano para acariciar el erecto miembro de Santana, quien cerró los ojos disfrutando el momento.

"Feliz Cumpleaños" dijo Santana volviendo en sí, y levantando a la diva la sentó en el escritorio, mientras se comenzó a sacar la ropa.

"Te amo" dijo Rachel mientras veía cada prenda de ropa de Santana golpear el piso.

"Yo te amo" dijo Santana ya desnuda, agachándose en el piso y oliendo el aroma dulce de la excitación de Rachel. "No puedes imaginarte cuanto" dijo antes de hundir su lengua entre los labios de la vagina de la diva, quien se agarró del escritorio y tiró su cabeza hacia atrás, dejándose llevar por las sensaciones que Santana estaba produciendo en su entrepierna.

"San" dijo Rachel enredando con una misión sus manos en el cabello de la latina y tirando hacia arriba para que la latina se levante del piso. "No quiero terminar así, quiero terminar contigo adentro mío. Estirando mis paredes, sintiendo tu líquido seminal llenar todo mi interior"

"Oh, Dios..." dijo Santana atacando el cuello de la diva. No eran muchas las veces que Rachel solía hablar así, y cada vez que lo hacía Santana tenía que luchar con las ganas de abrir al máximo las piernas de la diva y comenzar a entrar y salir de ella sin pasión, solo con la necesidad de descargar todo su semen dentro de ella.

Rachel, gimió al sentir el miembro de Santana pasar por sus labios inferiores, mientras se humedecía y así poder entrar más fácil en ella.

Fue la diva quien bajó una mano y ubicó el miembro de Santana en su entrada y miró a los ojos a la latina quien los tenía brillosos y la observaba atentamente.

"Te amo" dijo Santana entrando despacio en ella, como si fuera la primera vez. Otra vez. Cada vez dentro de ella era la primera vez para Santana.

"Te amo" dijo Rachel antes de dar un pequeño grito porque Santana había logrado pasar sus piernas alrededor de su cintura y la había levantado, caminando hasta la pared más cercana y empujándola ahí, para continuar entrando y saliendo de ella, a una velocidad y fuerzas constantes, porque sabía que Rachel en algún momento iba a comenzar a pedirle más. Y pedirle más significaba, más velocidad, más fuerza.

Y eso fue lo que Santana hizo, pero sus piernas había comenzado a temblar, así que se arrodilló y así podía seguir embistiendo a Rachel a la velocidad que a ambas le gustaba.

"San, ¡Ahí!" gritó Rachel cuando sintió el miembro de Santana golpear el punto que más le gustaba dentro de ella, y como la latina ya sentía la tensión en su bajo vientre, por lo tanto bajó una de sus manos hacia el clítoris de la diva y cuando sintió como encerraba su miembro con sus músculos, supo que Rachel había llegado al orgasmo y largó todo su líquido seminal dentro de ella.

"Me encanta sentirme llena de ti" dijo Rachel mientras Santana salía de ella, pero no pudo hacerlo, porque inmediatamente los músculos internos de Rachel encerraron nuevamente el miembro de su esposa dentro de ella. Con sus manos, Rachel empujó a Santana hacia atrás, pero sin dejarla salir de ella, quedando la latina acostada en el piso y la diva sentada encima de ella, quien se comenzó a mover hacia arriba y hacia abajo, produciendo que el miembro de Santana se volviera a poner erecto dentro de ella.

"¿Qué sucede?" preguntó Santana acomodando sus manos en la cintura de Rachel, para poder mover sus caderas y así encontrar a la diva a mitad de camino.

"¿No te parece excitante pensar que quizás estemos concibiendo a nuestro segundo hijo?" preguntó Rachel clavando sus ojos en los de Santana y tocándose los pechos.

"Oh, Dios" dijo la latina sentándose y mordiendo las manos de Rachel para que dejaran sus pechos, y así reemplazarlas con sus bocas.

El paso fue acelerado entre las dos, pero ninguna de las dos sabía como detenerse. Sabían que tenían tiempo todavía, sabían que podían pasar mucho tiempo más haciendo ésto.

"Dios, así, San, así" decía Rachel, se estaba conteniendo de gritar porque probablemente alguien podría estar pasando por el pasillo. Alguna de las alumnas embarazadas.

"¿Te gusta?¿Mmm?¿Sentirme dura adentro tuyo?" preguntó Santana sorprendiéndose por el tono de voz que usaba.

"Oh, si" dijo Rachel agarrando la cabeza de Santana que seguía devorando sus pechos. "Tan cerca" dijo Rachel y Santana movió sus caderas con más intensidad, logrando que ni siquiera necesitara sus manos para estimular el clítoris de la diva quien estaba terminando junto con ella.

Después de que las dos bajaron de su segundo orgasmo y Rachel permitió a Santana salir de adentro de ella, miraron entre sus cuerpos y el piso.

"Hicimos un enchastre" dijo la diva poniéndose colorada, y Santana se río, dándole un beso.

"Ponte eso que te cubre encima mientras yo limpio" dijo la latina mientras se levantaba. "Porque si no, vamos a seguir con esto. Y aunque no me moleste, alguien puede necesitarme para algo"

Rachel río también, mientras volvía a colocarse el sobretodo y esperaba que Santana se vistiera, para limpiar con unas toallas húmedas que tenía sobre el escritorio la mezcla de líquidos que había quedado en el piso.

"¿Recuerdas el plan de esta noche?" preguntó la latina mientras acompañaba a Rachel hasta la planta baja.

"Si, lo sé." dijo la diva. "No tuve tiempo, sin embargo, de comprar ropa" agregó. "Voy a ir ahora"

"No vayas" dijo la latina. "Me tomé esa libertad, espero que no te moleste. Te dejé algo para que uses esta noche en casa, sobre la cama"

"¿En serio?" preguntó la diva emocionada.

"Sip" dijo Santana besándola antes de dejarla ir.


Rachel se miraba en el espejo. Santana le había dejado un hermoso vestido blanco, largo, sobre la cama.

Si, era sexy, pero la diva pensaba que hubiera sido más sexy verlo en el cuerpo de Santana. O en el piso, con Santana desnuda.

Extrañaba este sentirse sexualmente sobreexcitada. Lo sabía, pero cuando comenzó a ser sexualmente activa, realmente no lo disfrutaron tanto. ¿O si? Tenía que proponerle a Santana la idea de intentar recordar ese pasado.

"Ma" dijo Charlie, ella estaba a su lado, también en un vestido blanco que Santana había dejado para ella. "No puedo ensuciarme" dijo la niña y Rachel se agachó para acomodar lo poco que estaba desacomodado.

"Parece que Mo planeó algo interesante, así que vamos a darle esta noche, ¿si?" pidió Rachel mirando a la niña quien puso sus dos manos en las mejillas de Rachel.

"Por Ma" dijo Charlie dandole un beso en la mejilla a Rachel, quien sonrió.

"Gracias, Charlie." dijo Rachel dándole un beso también a su hija. "No sé quien dice que eres completamente incontrolable"

"¿Eh?" preguntó la niña

"Nada, nada" dijo Rachel sonriendo y se levantó para estirar su mano, después de mirarse y mirar a Charlie una vez más en el espejo e ir a esperar el taxi que había pedido.


Santana respiraba agitadamente, debido a los nervios.

"Eres una idiota" dijo Shelby apareciendo detrás de la latina mientras le entregaba el último detalle de la prenda que estaba usando.

"Lo sé" dijo Santana sonriendo a su reflejo y a su suegra. "Bueno, estoy lista" dijo después de dar un par de vueltas.

"Intenten no decir nada que involucre una cama y mi hija, por favor" dijo Shelby saliendo hacia el pasillo y caminando hasta donde todo estaba listo.


Cuando Rachel entró al Hotel Plaza, se sorprendió al ver un cartel que decía: Berry – López, Salón 3.

"Que raro" dijo sosteniendo la mano de Charlie quien miraba fascinada su alrededor.

"¿Qué Ma?" preguntó la niña

"Pensé que Mo iba a reservar para cenar, no todo un salón" dijo la diva y se sorprendió, todavía más, cuando vio a Noah esperándola fuera del salón, en un smoking negro, con corbata blanca.

"Divas" dijo y se agachó para recibir a Charlie en sus brazos.

"¿Noah?¿Por qué estás tan apuesto?" preguntó Rachel y el muchacho levantándose, dejando a la niña en el piso, se puso de costado y extendió su brazo para que la diva pasara su mano.

"Feliz Cumpleaños" dijo él, dandole un beso en la mejilla cuando Rachel pasó su mano por el brazo de su mejor amigo y antes de que él golpeara la puerta que tenían enfrente y éstas se abrieran.

Rachel, ante lo que vio, abrió mucho más los ojos.

Al frente de ella, se encontraba una alfombra roja que llevaba hasta un altar, en donde Santana la estaba esperando, jugando con sus manos, nerviosa.

"¿Qué es esto?" preguntó en voz baja, mientras veía a Charlie caminar delante de ella, en dirección a la latina.

"Tu regalo de cumpleaños, dijo Santana" explicó Noah, quien la observaba. "¿Por qué no esperas a estar al frente de ella para llorar? Eres la novia, tienes todo el derecho de hacerlo, pero cuando estés en el altar"

"¿Novia?" preguntó Rachel mirando a su amigo

"Es tu boda, Rach. O una nueva boda." dijo él

"Llevame hasta ella" dijo Rachel mirando de nuevo a Santana, quien ya no sabía si estar nerviosa o asustada.

Mientras caminaban, a pasos tranquilos hacia el altar, Rachel pudo ver a alguno de sus compañeros del teatro, a Cassandra y su novio, a Sandy, a algunos médicos que conocían. A todos los hermanos y hermanos de Santana. En la primer fila, se encontraban los padres de Rachel, con una ahora contenta Charlie quien aplaudía y el padre de Santana y Beth.

Del otro lado estaba Quinn, Brittany y Gabriel, con un lugar que era para Noah, ya que estaba su novia.

"Santana quiso que yo te llevara al altar. Por un lado para evitar discusiones entre tus padres y por el otro en forma de agradecerme por lo que hice cuando quedaste embarazada de Charlie." dijo Noah mientras más cerca estaban de la latina. "Feliz Cumpleaños" agregó cuando puso la mano de Rachel sobre la de Santana, quien le agradeció.

"¿Qué es esto?" preguntó Rachel mirando a Santana a los ojos

"Nuestra boda" dijo Santana

"Ya estamos casadas" dijo la diva

"Es tu boda. Es mi regalo de cumpleaños. Una gran boda"

"¿Por qué? Estoy feliz con la que tuvimos"

"Quería hacerlo" dijo Santana dándole un beso en los labios y mirando hacia el altar, en donde el juez o jueza en este caso, ya llegaba.

"Estamos reunidos aquí" dijo nada más y nada menos que Sue Sylvester "para hacer una falsificación de una boda, porque como todos sabemos, estas dos fueron y se casaron en el ayuntamiento"

"Sue" gritó Emma que ahora había aparecido en el salón, en la primer fila. La entrenadora de las porristas giró sus ojos. Y continuó.

"Bla, bla, bla..." dijo Sue...en realidad eran palabras verdaderas, pero ninguna de las dos estaba prestando demasiada atención.

"¿Voy a tener que decir los votos?" preguntó Rachel en un susurro. "No tengo nada preparado"

"Di lo que sientes, es lo que voy a hacer yo" respondió Santana, también en un susurro.

"Y ahora, las novias dirán los votos." dijo Sue y Santana se movió para quedar mirando a Rachel de frente, lo cual la diva imitó.

"Decidí darte esta sopresa, porque me parecía que era lo mínimo que podía hacer por ti." comenzó a decir Santana. "Te preguntarás porque. La respuesta, quizás sea larga, pero para mi y para mi corazón, es bastante simple." La latina inspiró y exhaló juntando coraje para continuar. "Antes de conocerte, me levantaba todas las mañanas pensando en si algún día iba a encontrar a alguien que me quisiera lo suficiente como para soportar todos mis defectos y virtudes. Por momentos, pensé que iba a tener que conformarme con alguien que se iba a cansar de mi, tarde o temprano o, recurriendo a una operación que no quería hacerme, para poder conocer a alguien a quien amar. Y de pronto, por esas casualidades de la vida te conocí, y no solo aceptaste lo que más rechazaba el resto de la gente, sino que me hiciste conocer lo que era una familia, que también me aceptó. Pero más allá de todo eso, me diste algo que nunca pensé que alguien me podía llegar a dar, y era mi propia familia. Y con eso, sobre que ya eras lo que mas amabas, te convertiste en mi vida. Gracias por mostrarme lo que es el amor y por aceptarme como soy. Te amo"

Rachel, luchaba por mantener sus propias lágrimas dentro de sus ojos. A pesar que no eran grandes palabras, sabía que para Santana era muy difícil hablar del tema de su condición, que aunque no la hubiera nombrado en sus votos, la gente que no sabía de la intersexualidad de Santana comenzaba a sospechar de que había algo más.

Se aclaró la garganta antes de hablar, mientras trataba de pensar que decir.

"Me encanta esta sorpresa" dijo apretando con fuerza la mano de Santana que había agarrado antes de que empezara a hablar. "Es realmente eso, una sopresa. No me la esperaba. Pensé que venía a una cena contigo y con Charlie por mi cumpleaños"

"¡Ma!" gritó Charlie al escuchar su nombre y los presentes rieron. Rachel sonrió mirando a su hija y después volvió la vista a Santana, que también miraba a la niña.

"Cuando, a veces, hemos tenido problemas en nuestra relación." continuó Rachel con lo primero que le vino a la cabeza "Siempre recuerdo el día que te conocí y el millón de mariposas que comenzaron a volar por todo mi cuerpo. Sobre todo cada vez que posaba mi mirada en vos. Tu cuerpo fantástico, tus ojos mirándome curiosos. Y muchas veces más, recuerdo ese primer beso o los nervios que tuviste el día que nos sentamos y me dijiste la verdad. Esa verdad que hasta el día de hoy te persigue, nos persigue. Porque más allá de todo eso, San, esa verdad es la que nos ayudó a traer al mundo a nuestra pequeña hija y, amo ese pedazo de tu cuerpo como amo tu persona. Tu rostro. Tus ojos expresivos que me envían el amor que sientes por mi cada vez que me miras. Tus manos suaves acariciándome en las noches, cuando el día ha sido terriblemente duro. Y cuando te conocí, solo era una chica de 18 años, que no sabía nada de la vida. Pero cuando ese año avanzaba, me daba cuenta que yo sabía algo que muchas personas no iban a saber. Yo sabía lo que era el verdadero amor, ese amor puro y sincero, que sentía solo cuando estaba contigo. Te amo, San. Gracias por darme una pequeña familia. Gracias por amarme y soportarme. Te amo"

Santana, no aguantó después de los votos y besó a Rachel atrayendola hacia su cuerpo, pegando sus cinturas.

"Puede besar a la novia" dijo Sue mientras el público secaba sus lágrimas, reía por la reacción de Santana y observaba atenta lo que estaba pasando.

Cuando las morenas se separaron, miraron juntas a Sue, aunque sin despegar sus cuerpos y la entrenadora de las Cheerios, levantó sus manos y continuó con la ceremonia.

"Por el poder que me confiere esta falsa ceremonia, las declaro mujer y mujer nuevamente."

Y todos estallaron en aplausos, mientras las morenas seguían abrazadas en el centro del altar.

Pero, no solo era porque no querían separarse.

Sino porque como aquella primera vez que Santana López posó sus ojos sobre Rachel Berry, estaba teniendo una erección que no podía controlar.

Fin