Can't fight this feeling
- ¿Qué te traes, Klaus? - preguntó ella mientras seguían subiendo en la montaña - como no haya una laguna para refrescarme te mato.
- Vamos, sigue subiendo.
- Estoy cansada.
- Eres vampira Caroline, no inventes excusas.
- Bien, entonces solo estoy aburrida.
- Ven acá - ella soltó un gritito de sorpresa y luego rió cuando la cargó y subió con ella por la montaña.
- Mucho mejor - le sonrió. Klaus se detuvo un momento para darle un beso. Se habían tomado unos días de vacaciones después de tanto asunto pendiente en New Orleans. Hace unos meses que vivían juntos en su hogar en aquella ciudad, pero habían tenido muy poco tiempo para pasar momentos bellos como aquel. Completamente solos, divirtiéndose y teniendo aventuras. Habían tenido ganas de ir a Europa pero no había tiempo para tomar un avión, lo mejor era el mismo país. Así que se fueron a Yellowstone. Era primavera y el sitio estaba precioso. Klaus pensó que ella preferiría alguna ciudad, pero la idea de Caroline había sido un sitio donde estén absolutamente solos sin que nadie los moleste, y era tan linda y joven que aún le seguía haciendo gracia acampar, así que ¿por qué no? Sería lindo después de todo.
- Es aquí - Klaus se detuvo y la dejó en el piso. Al fin llegaron.
- Veamos... - dio un vistazo alrededor y quedó asombrada, al fin entendió por qué Klaus insistía en subir. Tenían una hermosa vista panorámica, el ambiente era puro y reinaba el silencio. Una suave briza llegó y movió sus cabellos. Caroline sonrió y abrió los brazos mientras cerraba los ojos - me siento una reina acá.
- Ya eres una reina.
- Hablaba de otro tipo de reinado.
- ¿No te basta ser la reina de mi vida? - ella se giró y sonrió. Se apresuró en abrazarlo, le dio un beso.
- Es el único reinado que quiero tener.
- ¿Para siempre?
- Claro que si - un nuevo beso. Sus frentes quedaron muy unidas, ella cerró los ojos mientras sentía sus suaves caricias. en su rostro. Le pareció sentir algo extraño, así que se separó un poco. Cuando sus ojos se abrieron había otra cosa más brillante frente de ella. Un anillo hermoso, un delicado brillante. Un anillo de matrimonio. Se quedó paralizada.
- Te amo, Caroline. Y quiero que estés conmigo para siempre, que seas la señora Mikaelson.
- Klaus...
- Escucha . se notaba nervioso. Caroline tenía los ojos rojos, contenía las lágrimas de emoción - te amo, eres la reina de mi vida y quiero que todos lo sepan. Sé que es simbólico, pero quisiera que tú pues... pensaba... pensaba dártelo en Europa, solo no sé... lo traje hoy, no pude contenerme, sé que no es un momento especial pero...
- ¿Cómo que no es especial? Me acabas de pedir matrimonio, ¿y me dices que no es especial?
- No sé ni lo que estoy diciendo - sonreía. No recordaba haberlo visto tan feliz antes - ¿te casas conmigo Caroline? - ella se quedó en silencio unos segundos procesando la información. Ellos dos en la cima de una montaña con el mundo a sus pies. Él su rey, ella la reina. Claro que quería ser suya para siempre - lo besó, se besaron con intensidad. Sonrientes y con lágrimas de emoción en los ojos Caroline dejó que le ponga el anillo. Si, sería oficialmente la señora Mikaelson.
por ahí me habían solicitado un klaus pidiendo matrimonio, pues acá estuvo XD
