Hola Lectores y amigos mios, pido disculpas por andar desaparecido por unos meses, la verdad es que mi trabajo no deja en paz, pero no pienso dejar esto morir, no no, no los voy a dejar picados y alborotados, por lo cual, les traigo un capitulo más para que lo disfruten al maximo y espero que les guste. Además para desearles unas felices fiesta y un buen año 2016 que va a venir con todo. Muchas gracias por la espera y porque no nuevamente traer un nuevo capitulo de este fic, para que no se aburran en un momento a otros XD, así que, vamos a darle.
1) Este Fic transcurre en una linea alterna de los eventos de Naruto Shippuden, pero también posee eventos que ocurrieron en el manga.
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. 2) Este es un fanfic NaruSaku, no se dejen llevar por lo visto en los capítulos posteriores.
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. 3) No se hace este fic para un fin de lucro y solo se hace por diversión, Naruto Shippuden le pertenece a Masashi Kishimoto.
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4) La Actualización de este fic se hará cuando tenga tiempo
10 Años Después
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Capítulo 35: Esencia Haruno.
Departamento de Sakura Haruno.
-Hokage de Konoha, un título que solo pocos pueden tener y que han hecho algo extraordinario para merecer este papel, aun no comprendo porque Tsunade-Sama lo hizo, ¿Por qué yo? ¿Qué es lo que espera de mí? ¿Qué es lo que espera?- La peli rosa se cuestionaba a sí misma la decisión de su maestra en depositar no solo su confianza sino el título de Kage de la aldea, sin duda la ojiverde en su tiempo a solas busco la respuesta y busco la forma de poder hablar del tema con Naruto, no sabía cómo reaccionaría ni su pensar con respecto al tema por lo que Sakura necesitaría un consejo, uno que le ayudara a soltar las palabras necesarias. Un sonido en la puerta principal la alejo de sus pensamientos por un momento para recibir visitas, algo incrédula de recibir a alguien a esta ahora pero sin dudarlo fue a atender, al abrir la puerta se encontró con una gran sorpresa al ver a la persona que estaba enfrente de su puerta.
-¡Mamá!- Sakura de inmediato reflejo una sonrisa enorme y con sus ojos verdes brillando de alegría, su madre Mebuki Haruno estaba en la puerta de su hija con la misma felicidad de por fin ver a su hija, ambas no perdieron el tiempo y se abrazaron con fuerza, Sakura no se esperaba esta clase de sorpresa y más viniendo de su madre, Mebuki se había enterado que su hija había llegado a la aldea después de mucho tiempo y a pesar de saber esa información no podía visitarla ya que su hija se le adelantaba en hacer misiones, pero ahora que estaban juntas podían tener un momento de calidad madre a hija.
-Mamá, te eche de menos.- Dijo la ojiverde aun abrazando a su madre con fuerza, Mebuki solo escuchaba esas palabras conmovida de ver que su pequeña tratando de ser fuerte como ella, después de todo, Sakura había sacado la actitud de ella.
-Sakura, hija mía yo también te eche de menos en todo este tiempo pero mírate, has cambiado mucho.- Decía Mebuki observando el gran cambio de su hija, no solo era más fuerte sino más bella con su cabello un poco más largo y su figura le ayudaba mucho.
-Mi pequeña ahora es toda una mujer y la más hermosa de toda la aldea.- Dijo Mebuki como toda madre con su hijo, Sakura solo rio y se avergonzó un poco de lo que decía su mamá.
-Basta mamá, me estas avergonzando- Decía Sakura por el cumplido de su madre quien paso a su casa sin que ella se lo pidiera para empezar a curiosear un poco, Sakura no sabía porque su madre la estaba visitando.
-Pasa mamá, estás en tu casa.- Dijo Sakura algo extrañada por la actitud de su madre dentro de su departamento mientras Mebuki observaba cada detalle del lugar para ver si tenía algo.
-Es un bonito lugar para vivir Sakura, me imagino que de debió costarte mucho dinero, aunque no me causaría sorpresa, después de todo eres una de las kunoichis más fuertes de la aldea.- Mebuki estaba mirando todo comenzando por la pequeña sala, la cocina y los decorativos que había, no eran muchos pero le daban un calor hogareño al lugar, Sakura solo miraba a su madre de curiosa por todo el lugar.
-De hecho Tsunade-Sama me lo proporciono mientras estuve fuera todo este tiempo y solo me instale, pero es un buen lugar.- Dijo Sakura quien estaba detrás de su madre aun viendo el lugar.
-Es bueno saber que la Hokage te tenga tanta estima, no todos pueden tener ese favor.-Dijo con una sonrisa Mebuki tras la explicación de su hija.
-Ni que lo digas mamá.- Dijo Sakura riendo con nervios y pensando en la propuesta que Tsunade le había contado con respecto a tomar el control de aldea, pero aun no se explicaba que hacía su madre en su departamento así de sorpresa.
-Entonces ¿Qué te traer por aquí?- Pregunto Sakura con mucho interés, Mebuki volteo para ver a su hija con calma.
-Ya sabes hija, vine a visitarte a ver cómo te fue en tu viaje y a hablar de muchas cosas más y espero que mes las cuentes todas- Dijo la mujer ce cabello castaño sentándose en el sofá y haciendo un pequeño espacio para Sakura, la pelirosa si que tenía que contar mucho
-Así será madre, ¿Quieres algo de té?- Sakura fue de inmediato a la cocina para preparar el té que tanto le gustaba s u mamá, normalmente Sakura en la cocina no era muy paciente y a veces se desesperaba al momento de concretar algo, pero estos años fuera le sirvieron incluso para mejorar en la cocina, pero aun se le quemaban las cosas y el té no era una de esas cosas, tras unos minutos después Sakura regreso a la sala para traer la bebida caliente a la mesa en dos vasos, Mebuki se sintió halagada de que Sakura le haya preparado algo por lo que no dudo en darle un sorbo y Sakura muy atenta a la reacción de su madre para obtener su aprobación de que por lo menos le haya quedado bien, Mebuki solo se quedo mirando su vaso para dar su veredicto final.
-Hija...sabe bien- Mebuki experimento él sabor del té con mucha tranquilidad, al igual que él aroma, un aroma que le recordaba a la naturaleza, Sakura celebro en su interior por su gran éxito y mantuvo la compostura a la vista de su mamá.
-Te quedo delicioso hija, no sabía que tenías talento para hacer un rico té.- Dijo Mebuki algo burla enfrente de su hija quien sintió su ánimo bajar un poco, pero por lo menos no le dijo que le quedo horrible, Mebuki solo le dio unas palmaditas en la espalda.
-Tuve a la mejor maestra de todas.-Dijo Sakura también en forma de burla a su madre quien solo se quedo callada por eso, pero aceptando la broma de su hija riendo a la par, Mebuki estaba observando a su hija con mucho orgullo, su pequeña no solo era una gran ninja, sino que era una chica increíble y cariñosa, no perdía las esperanzas de que Sakura encontrar al verdadero amor de su vida
-Mírate Sakura, hace tiempo que dejaste la aldea siendo todavía una niña, mi pequeña y ahora regresas como toda una mujer hecha y derecha, fuerte y a la vez hermosa, me hubiera gustado verte crecer y madurar.- Dijo Mebuki tocada por el sentimiento de madre, Sakura entendía lo que ella decía, de hecho antes partir solo se había despedido de sus padres y a pesar de que les prometía que no se preocuparan, ella lo hacía por ellos de todos modos, no podía mantener sus sentimientos alejados y si entrenaba era para poder protegerlos y estar enfrente de los demás.
-Siempre estuvieron ahí conmigo, tú y papá siempre estuvieron a mi lado todos estos años, no podría olvidarlos.-Dijo Sakura respondiendo al cumplido de su madre, Mebuki estaba tranquila de escuchar esas palabras, pero aun estaba preocupada de algo.
-Dime algo hija ¿Te piensas casar?- Mebuki cambio radicalmente de tema y haciendo que Sakura involuntariamente se ahogara con el té, porque su madre estaba haciendo esa pregunta tan extraña e inoportuna.
-¡MAMÀ¡ ¿Por qué hiciste esa pregunta?- Sakura trato de buscar una respuesta algo desesperada ante la situación muy extraña, Mebuki calmo a su hija para que pudiera tranquilizarse y explicarle la naturaleza de su pregunta.
-Te lo pregunto porque siento que estas listas para un compromiso así, diez años en los que fuiste a encontrarte a ti misma como tú lo decías me hizo pensar que ese viaje no solo era para entrenar…sino por un chico ¿O me equivoco?- Mebuki arqueo la ceja con una seriedad helada, la ojiverde trato de buscar una explicación pero no podía con la presión que su madre le estaba haciendo.
-¿Te enamoraste de él? ¿Cuándo Sakura?- Mebuki iba punto por punto, cada uno más incomodo que el anterior, la ojiverde solo suspiro y reconoció que su madre era el autentico diablo por saber eso.
-Mama, no sé si a estas alturas te conviene saber pero creo que tendría que decírtelo tarde o temprano. Yo estaba muy confundida incluso desde antes de la guerra sobre mis sentimientos, me convencía mi misma que amaba a Sasuke y no importaba lo que las demás personas me decían, estaba aferrada que incluso me lastimaba, era como inyectarse veneno y otra vez, lo supe incluso al final cual él me ataco y me dejo atrapada de ese Genjutsu.- Sakura estaba abriendo una vieja herida del pasado, recordando al Uchiha siendo el responsable de su dolor y agonía, Mebuki solo sentía rabia por dentro al escuchar ese nombre, como quería ponerle la mano encima y darle una lección por ocasionarle el dolor a su hija pero también entendía que Sakura era masoquista y no sabía cómo hablar con ella.
-Pero…todo ese dolor se iba poco a poco, todo gracias a mis amigos, a mi sensei a Tsunade-Sama, a ustedes por supuesto y sobre todo a él, del chico que siempre me vio como la más bella de la aldea y él cual haría lo que fuera, todo por mí. De ese chico me enamore mamá y espero que me entiendas mi decisión de porque lo quiero.- Sakura soltó una pequeña lagrima de felicidad, su corazón se sentía lleno y su paz volvió a ella, Mebuki Haruno supo de quien hablaba.
-¿Entonces…Naruto entro en tu corazón para no salir?- Sakura solo miro a su madre sorprendida, la mujer castaña sabía de quien hablaba y a pesar de que en el pasado tenía sus dudas, vio que el chico rubio era sin duda el mejor partido para su hija.
-Sakura, yo sabía que tenias algo y sé que no querías que interviniera porque era algo tuyo y querías solucionarlo sola, cuando supe lo del Uchiha sencillamente no se lo perdone, de que te hiciera daño y nunca supe porque lo búscate la verdad, creí que no te volvería a ver feliz o una sonrisa, pero luego vi que tenias una luz en tu camino, un chico imperativo, ruidoso y de gran corazón que siempre quiso que sonrieras y no te creas hija, Naruto lo considere una mala influencia para ti, en un principio. Pero cuando él salvó a la aldea y viendo como siempre estaba buscando tu bien, me decidí a mi misma darle una oportunidad, de conocerlo aun mejor y lo más importante: verte feliz con el chico que amas con fuerza.- Mebuki contaba algo que Sakura no esperaba decir ella en su pleno juicio, ella confiaba en Naruto y ella aprobaría su relación como tal, pasando por alto el hecho de que aun, están casados Naruto y la chica Hyuga, pero Sakura no dijo nada de eso, no aun.
-Mamá…no creí que fueras a decir eso, es decir…wow.- Sakura literalmente no tenía palabras para describir la acción hecha por Mebuki Haruno, aun así falta cierto cabos por atar de la susodicha.
-¿Ya pensaron donde van a vivir, tú y Naruto?- Mebuki volvió a cambiar de tema muy abruptamente sin dejar descansar a Sakura.
-¡MAMÁ!- Grito nada más la ojiverde por la pregunta nuevamente tan directa de su madre, pero Mebuki volvió a reírse con fuerza-
-Es una broma hija, cuando ambos crean que es el momento, entonces sabrán que hacer, porque me imagino que para ese entonces Naruto ya estará separado de Hinata.- Dijo la madre de la chica peli rosa haciendo énfasis en Hinata, Sakura no supo como saco esa información.
-¿Lo sabías?- Pregunto muy inocentemente la Jounnin, su madre solo asintió de forma afirmativa sin preocupación alguna.
-Una madre lo sabe todo y sabe cuando algo le pasa a su hija, con solo sentirlo, lo cual me pregunto si…-Mebuki se quedo pensando y saco sus propias conclusiones, acercándose rápidamente a su hija que sentía la mirada de su madre encima de ella, poniéndose muy nerviosa.
-HIJA ¿TU Y NARUTO TUVIERON SEXO?- Prácticamente Mebuki perdió la cabeza y Sakura se sonrojo al máximo por la vergüenza ocasionada por esa pregunta.
-¡MÁMA DEJA DE HACER ESAS PREGUNTAS TAN REPENTINAS!- Sakura respondió con igual de fuerza en su grito, Mebuki supuso lo que pasaba, en efecto lo había hecho
-¿ES CIERTO VERDAD?- La mujer castaña no lo podía creer, no podía creer que su hija ya lo había hecho son tan solo mirarle la cara llena de vergüenza.
-¡MAMÁ!- La ojiverde ya no podía consigo misma ni con las preguntas de su madre, pero tuvo que resignarse a esta situación, no podía esperar a contárselo a Naruto, de cierta manera.
-Lo siento hija, es que me sorprendiste con eso que fue lo único que pude hacer.- Se disculpo Mebuki con su hija, pero Sakura también tuvo que disculparse.
-Perdón mamá si no te lo dije desde antes, pero se supone que estas cosas no se deben de discutir y menos enfrente de tu madre.
-Te entiendo hija, fue mi error hacer ese tipo de preguntas, solo espero que Naruto te cuide, te respete y te quiera como siempre lo ha venido haciendo en estos años.- Tanto madre e hija se levantaron y se fundieron en un varazo familiar y cálido, incluso soltado lágrimas de alegría, de volverse a ver, antes de otra cosa, la castaña tenía algo más para su hija.
-Antes de que me vaya hija, quiero darte algo.- Mebuki saco de una bolsa un pergamino relativamente grande, con bordes rojos y enrollado en un listón rosa, entregándoselo a Sakura, la ojiverde no comprendía de era ese pergamino.
-¡Que es mamá?- Sakura observo la naturaleza de dicho objeto, Mebuki tomo aire y explico que contenía el pergamino.
-Tu padre me pidió que te lo diera cuando estuvieras lista hija, creo que es el momento en el que sepas algunas cosas sobre el pasado de tu papá, este pergamino se le ha dado a los hombres de la generación Haruno y por primera vez Sakura, una mujer lo tiene.- La explicación de Mebuki no le era convincente a Sakura por lo que quería saber aun más.
-Hija…en este pergamino, se encuentra…el secreto del a familia Haruno: Los 4 pétalos.
-¿Los 4 pétalos?- Sakura siguió mirando dicho pergamino entregado por su madre Mebuki Haruno, quien parecía tranquila a la situación tan "normal" por así decirlo y sin decir nada, la mujer castaña iba encaminándose a la puerta para salir, Sakura se preguntaba el porqué de su madre y la acompaño a la puerta para despedirse.
-Sera mejor que lo leas en privado hija, hay cosas que debes saber por parte de tu padre…y por mi lado.- Con esas últimas palabras a su hija, Mebuki salió de su departamento para dejar a su hija reflexionar con respecto al secreto Haruno pero sin antes decirles unas palabras muy sabias y que le daría satisfacción oír a la chica ojiverde.
-Cuando puedas, quiero que invites a Naruto a cenar con nosotros algún día, quiero conocer al chico que está haciendo que mi hija se encuentre muy enamorada.- Sakura se sonrojo al instante por esas palabras, mientras que su madre solo rio al ver que su hija estaba totalmente enamorada del rubio, tras esas palabras, Mebuki se había ido y Sakura cerrando la puerta se dirigió a la sala para sentarse un momento y seguir observando el pergamino, la curiosidad seguía matando a la susodicha por lo que opto por la decisión más clara de todas.
-Veamos qué es lo que tienes.- Sakura quito el sello del pergamino y lo desenrollo por completo para dejar ver varias palabras en Kanji seguido por muchos sellos, movimientos de manos y movimientos de Taijutsu, fue cuando comenzó a leer la inscripción principal en forma de circulo, el circulo Haruno.
"Aquel que posea este pergamino, está destinado a ser el guardián de los secretos que he descubierto a través de los años, tantos años que he pasado mi conocimiento a mis hijos y a los hijos de mis hijos, siendo un circulo interminable de conocimiento y saber, no todos pueden acceder a este secreto, solo aquellos con mi sangre podrán verlo y entender estas palabras sin equivocación alguna. Yo Kiburani Haruno, he puesto a la disposición de tus ojos, las cuatro técnicas que yo he creados, desarrollado, perfeccionado y al final moldeado dependiendo el usuario, mejor conocidos como los 4 Pétalos.
Pero no se confunda en las palabras de este pergamino, estas técnicas son difíciles de aprender a un paso acelerado y necesitaras tiempo para aprenderlas, sobre todo paciencia y tiempo.
En algún tiempo, estas técnicas fueron mi gran creación, ahora mi enseñanza te las heredo a ti…Sakura Haruno."
-¿Pero qué demonios? El pergamino…puso mi nombre como si nada.- Pudo ver que su nombre aparecía en el pergamino con su propia sangre, formando una especia de contrato, Sakura miro con más detenimiento el documento sin darse cuenta de una cosa muy importante.
-Entonces el contrato está hecho.- Una voz ronca, pesada y tranquila hablo en el lugar, Sakura de inmediato dio la vuelta para ver de dónde provenía dicha voz y su sorpresa fue tan grande, que le era imposible creerlo. Ante Sakura, se encontraba un espíritu vestido de un hábito rojo muy largo similar a un monje, en su mano derecha tenía un bastón con un acabado muy extraño y en la punta de dicho bastón, tenía una esfera de color rojo brillante, los bordes blancos del traje asimilaban a un árbol y a sus múltiples pétalos cayendo en color blanco, su mirada era seria con su pupila de color rojo sin el mismo brillo de su bastón, un hombre de edad avanzada y cabello blanco largo que se escondía en su habito, la ojiverde retrocedió un poco ante la presencia de dicho espíritu tomando su ninjato y ponerse a la defensiva, el espíritu solo arqueo su ceja ante la posición de Sakura.
-Tranquila, no vengo a hacerte daño.- Dijo con su voz pesada y armoniosa al mismo tiempo pero sin que la peli rosa le hiciera casi, incluso aumentando con mucho cuidado su nivel de chakra.
-¡QUIEN ERES! ¡Y QUE HACES EN MI DEPARTAMENTO!- Amenazo Sakura con mucha fuerza esperando que el espíritu tuviera una explicación de su extraña aparición.
-Baja el arma y hablemos como personas civilizadas- El espíritu "camino" a donde estaba el pergamino posado en el sillón de Sakura tomándolo y haciéndolo levitar en su mano izquierda observándolo con mucho detenimiento..
-Al parecer, mi pergamino ha caído en manos de una…mujer, eso es nuevo., Pero por como lo veo, eres una Haruno, lo que significa que tengo que guiarte en tu camino.- El anciano miraba a Sakura con detenimiento, podía sentir en ella su chakra, un manejo excepcional de su espíritu y mente, Sakura por otro lado no se iba a dignar a bajar la guardia hasta recibir una respuesta.
-¡QUIEN ERES, NO LO REPETIRE!- Sakura estaba a punto de liberar el sello ante la negativa del espíritu de responder, el anciano solo suspiro algo cansado dejando de levitar el pergamino para tenerlo en sus manos no sin antes cerrarlo.
-Mi nombre es Kiburani, Haruno Kiburani- El nombre del anciano fue revelado ante una Sakura algo incrédula, ella estaba viendo al creador del pergamino de su padre y quizás a uno de sus antepasados por el nombre Haruno, la kunoichi bajo con cuidado su arma sin despegar su vista de él..
-Pero tu estas…muerto.- La ojiverde trato de poner las cosas en su lugar y entender mejor la situación, no era posible que alguien estuviera en el pergamino como si nada, Kiburani volvió a suspirar con pesadez, tenía mucho que explicar.
-Pero no significa que pueda presentarme en el mundo mortal ¿Cierto?- Dijo el Haruno al verse a sí mismo como un fantasma, observando el hogar de la ojiverde para ver si era un lugar seguro según su mente volviendo a poner sus ojos en el pergamino.
-Si leíste bien, el pergamino tiene mi esencia y por lo tanto, tengo que discutir algunas cosas con la nueva poseedora del pergamino de los 4 Pétalos.- Kiburani fue concreto al entregarle con cuidado el pergamino a la peli rosa, viéndose algo confundida en esta ¿Nueva generación? A que se refería con eso, siendo percatado por el anciano.
-Pareces confundida y tienes motivos, tu padre guardo un secreto muy grande estos años, pero tarde o temprano, tendrías que saberlo.- Kiburani golpeo el piso con su bastón mostrando una clara inconformidad en que se le oculte un secreto a una persona que llevaba en su nombre el apellido Haruno, Sakura pudo ver en sus palabras que eran honestas y francas, esperando la respuesta ante el secreto de los cuatro pétalos y saber de qué secreto escondía su padre actualmente, un secreto que iba más allá de lo que conocía..
-Veras yo…- Un toquido en la puerta interrumpió al espíritu del anciano Haruno al igual que a Sakura, ella no sabía que iba a recibir visitas después de que su madre estuviera con ella hace poco.
-¿Sakura-Chan? ¿Estás bien?- Desde el otro lado de la puerta se escuchaba la voz de Naruto un poco preocupado por lo que estaba escuchando en el departamento de su princesa, Sakura se paralizo un poco de ver que el rubio la estaba esperando dejando a Kiburani mirando sin decir una palabra, el pergamino comenzó a brillar.
-Veo que tienes visitas, entonces hasta la otra.- El anciano Haruno brillo como el mismo pergamino creando una luz blanca cegando por poco a Sakura.
-¡No espera!- Trato de detener a Kiburani la ojiverde pero ya era tarde, el anciano Haruno se había dispersado en el lugar, únicamente con el pergamino en el sillón.
-Se fue…- Sakura tomo con mucho cuidado el objeto mirando como este aun brillaba pero a menor intensidad hasta dejar de hacerlo, la chica Haruno quería saber porque Kiburani había desaparecido así cuando Naruto se presento, era algo personal o era por cuestiones espirituales, Sakura había olvidado que tenía a Naruto en la puerta y corriendo fue a abrirle, dejando a un Naruto algo preocupado al ver a Sakura un poco agitada.
-Naruto ¿Qué haces aquí?- Sakura jalo un poco de aire al dejar pasar a su amor en su departamento, el rubio por otro lado estaba observando la habitación y comenzando a buscar algo o más bien alguien, alguien que estaba con Sakura.
-Te escuche que le gritabas a alguien y pensé que estabas en peligro por otro poco iba a demoler la puerta pero ya no es necesario ¿Estás bien?- Pregunto Naruto mientras volteaba a ver a su princesa de ojos verdes, Sakura ya tenía mucho en la cabeza como para explicarle en el momento que un anciano de nombre Kiburani Haruno se le apareció para decirle que era la nueva generación, por lo cual mejor guardo silencio.
-Si Naruto, estoy bien, estaba hablando conmigo misma de algunas cosas no tienes que preocuparte.- Dijo Sakura para calma al oji azul en su ímpetu de buscar en el lugar
-¿Estás segura? ¿No te paso nada? Tú sabes que puedes contar conmigo siempre.- Naruto tomo de los hombros a Sakura para estar seguro de que la integridad de la peli rosa estuviera intacta.
-Estoy bien Naruto, en verdad no me paso nada ¿está bien? Pero ¿Qué haces aquí?- Sakura mejor cambio de tema al tener a Naruto tan cerca de ella, el rubio por otro poco y se le olvida a que había venido por lo que mantuvo su compostura.
-Bueno, de hecho quería ver si quieres salir ahora, estuve entrenando toda la mañana y estoy algo cansado, siento que te dejado un poco de lado y me gustaría compensarlo ¿Qué dices?- Naruto puso una cara de cachorro siendo una escena muy tierna a la vista de Sakura, aun no podía creer que por fin estaban juntos, de cierta manera claro está.
-Me gustaría Naruto y déjame decirte una cosa, tú no me has dejado de lado y yo tampoco lo he hecho pero crees que es sabio salir como si nada después de mucho tiempo y aun estar casando con Hinata, no quiero que la gente piense mal de ti y no quiero que seamos amantes a escondidas de todos, no me gustaría.- Sakura termino abrazando al rubio terminando su explicación sin sentirse triste ni afligida, sino de una forma realista y objetiva, de todas maneras ella iba a continuar amando y estando a lado de Naruto, el susodicho correspondió el abrazo y le beso la cabeza a la peli rosa para hacerla sentir mejor.
-No te preocupes Sakura-Chan, tu sabes que esto es solo temporal y cuando sea el momento se discutirá, además no me importa que es lo que la gente piense de mi vida personal ni de la tuya, lo que quiero es pasar los días contigo, a tu lado me siendo en el paraíso.- La expresión de Naruto hizo ruborizar a Sakura, la ojiverde estaba muy conmovida con sus palabras y las buenas intenciones que tenía su amor, aunque quedaban unas cosas al aire y que debía de tratar, como su nombramiento a ser la siguiente Hokage en vez de él.
-Yo también Naruto, me siento protegida a tu lado- Dijo Sakura en los brazos de Naruto sintiendo un calor muy apacible y humano, Naruto también tenía algo que ocultarle a Sakura y era él acto de espionaje que estaba haciendo Koji en la aldea en los clanes de sus amigos, si le llegaba a decir algo quizás Sakura se pondría a la defensiva por ser su antiguo alumno, por lo que tendía que decirlo en su momentos.
-Me convenciste Naruto ¿A dónde me piensas llevar?- Sakura comenzó a ponerse algo cariñosa con el rubio en un tono de voz seductor jugando con sus cabellos y con su pecho, el rubio solo sintió la adrenalina en su cuerpo.
-Bueno…no sabía que iba a ser tan rápida tu decisión Sakura-Chan, pero no pienso decirle que no a mi princesa.- Dijo Naruto tomando con delicadeza la cintura de Sakura y entrando en este pequeño "juego" que tenían ambos llevándolos incluso a encender su llama interna.
-Pues sorpréndeme Naruto Uzumaki, eres bueno para eso ¿Sabes?- Dijo Sakura estando cara a cara con el susodicho para darse un pequeño beso, corto pero dulce para ellos. Naruto salió primero para darle paso a su amada y salir del departamento no sin antes cerrarlo con llave para evitar "visitas inesperadas" y en un inicio de atardecer, ambos shinobis se tomaron discretamente de la mano para caminar y buscar algo que hacer, algo que Naruto tenía que sorprender a Sakura y en el camino continuaron conversando de una forma muy acaramelada, sin que ella misma se diera cuenta, estaba siendo observada por el espíritu de Kiburani en el techo de una de las casa de Konoha, observando a la joven Haruno y a Naruto en una mitrada muy poco convencional.
-Sakura Haruno, sin duda eres alguien muy interesante y digna de mi enseñanza pero creo que estas caminando por una sendera peligrosa al estar cerca de ese chico, puedo sentir…que su futuro esta truncado por alguien, alguien que en unos instantes hará su golpe contra este mundo Shinobi, no puedo predecir el futuro en su totalidad pero me temo que si caminas a lado de él…morirá.- Kiburani veía en su bastón una visión poco clara de un futuro no tan lejano, donde la aldea de Konoha ardía en llamas, consumiéndola totalmente y en la imagen se veía tres figuras: una de ellas era Sakura, con un grito de desesperación y agonía, enfrente de ella estaba Naruto, protegiéndola de su enemigo en su estado Bijuu con su RasenShiruken y la tercera figura no era clara, pero podía identificarla con algo en especial; una máscara de lobo negra y una katana samurái…clavada en el pecho del rubio y en el interior de Naruto, Kurama había sentido una presencia muy extraña en el lugar y estuvo alerta para que el rubio estuviera preparado pero al ver que estaba con la chica ojiverde, mejor no decidió interrumpir pensando y hablando para él mismo.
"Esta esencia es nueva pero no es de alguien en este mundo terrenal, viene del mundo espiritual…algo no me gusta de esto ¿Sera por esa extraña sensación en el cuarto de la peli rosa? ¿O qué es lo que esta ocultando?"
Continuara…
