Caminaba lentamente a un lado de Sirius que sonreía con cierta elegancia innata pero con molestia a la vez, Harry imaginaba que tal vez por el traje azul con corbata plateada que estaba siendo forzado a utilizar pero cuando pudo ver bien hacia enfrente entendió.

Caminado a un lado de Walburga iba Regulus Black con la misma sonrisa arrogante que Sirius pero a diferencia de este la del chico era como más oscura, iba con la cabeza en alto vestido con un traje negro y camisa blanca con la corbata verde esmeralda brillosa perfectamente bien colocada en su inflado pecho, y con su cabello pegado casi a su cabeza recordándole a Draco Malfoy.

Orión y Alphard Black venían tras ellos, ambos con los rostros tensos y con la mano en su bolsillo donde Harry pudo divisar sus varitas, para su sorpresa el padre de Sirius no llevaba corbata simplemente su chaleco con su camisa al igual que Alphard aunque con este ese vestuario fuera más que normal –¿Que está pasando? –se pregunto Harry hasta que tuvo que detenerse a un lado de Walburga que miraba con gran orgullo a su pequeño retoño.

-Al fin un digno Black pisara Hogwarts de nuevo –dijo abrazando a su pequeño para después acomodarle los pocos cabellos que se habían movido de su lugar.

-Muchacho… cuídate mucho y sobre todo diviértete… cualquier cosa tienes el espejo –le susurro sonriente Alphard a Sirius que lo abrazaba con fuerza y asentía a la vez.

Orión se acerco a Regulus y simplemente le dio un abrazo seco mirando a los lados de reojo –Enorgullece a la familia –le dijo con tono firme y serio.

-Por favor Orión… el siempre lo ha hecho –respondio sonriente Walburga mientras su marido soltaba al más pequeño Black y se acercaba a Sirius que era observado por Regulus que le hacía leves muecas de asco.

Orión puso una rodilla contra el frio piso de la estación y miro a los ojos a su hijo –Sirius… sigue enorgulleciendo a nuestra familia… lleva tu nombre en alto –Walburga chasqueo los labios provocando que enseguida su marido le dirigiera una de sus frías miradas congelando a su mujer que miro hacia otro lado, se acerco a su hijo y lo abrazo con fuerza a lo que su hijo igual le respondio –Recuerda todo lo que te he enseñado… y por favor cuida a tu hermano, sé que no se quieren pero son hermanos y el está muy confundido respecto a su lugar en el mundo a diferencia de ti… cuídalo y cuídate mucho… promételo –susurro.

Sirius no soltó el abrazo –Te lo prometo papá… cuidare al cara de thestrall –dijo sonriendo a lo que su padre soltó una risa –Te quiero papá –el pequeño se aferro con más fuerza al cuello de su padre.

-Yo tambien te quiero mi pequeño gran orgullo –respondio el señor Black cuando se escucho el rugido de la maquina informando que ya era hora de abordar asi que aunque no quisiera soltó lentamente a su pequeño que le sonrió para después llevarlo hasta la puerta.

Harry observaba todo entre confundido, enternecido y preocupado porque ante todo era un auror y las palabras del señor Black no profetizaban nada bueno, pudo observar a Sirius en el último vagón como el año anterior junto a su padre, Remus y el pequeño Peter que con mucha energía se despedía de su madre que se encontraba a un lado de los Lupin. Encontró a sus abuelos despidiéndose con la mano muy cerca de donde estaban los Black, cuando la maquina comenzó a avanzar Harry sintió como alguien lo atravesaba y ese era Alphard Black que ahora estaba colgado de la ventana de su ahijado, todos exclamaron sorprendidos y algunos otros riendo entre ellos Orión.

-Mi pequeño guapo y sus amigos… necesitan muchos dulces para tener energías y sacarle más canas a McGonagall ¿no? –pregunto Alphard sonriendo mientras de reojo se fijaba que el túnel aun estuviera a cierta distancia, los chicos asintieron y el hombre saco su varita –Pues mejor que les saquen muchas –dijo riendo mientras aparecía en el interior del vagón 3 bolsas o mejor dicho costales llenos de los mejores dulces a lo que los niños enseguida brincaron felices.

-¡Alphard! Ya bájate de ahí –grito Orión caminando tras él.

-Bueno, se portan mal –Alphard sonrió y despeino a James que era el más cercano para luego simplemente dejarse caer y continuar caminando despidiéndose de su sobrino que tanto amaba hasta que su cuñado lo alcanzo –Se me había olvidado darle sus dulces –sonrió a lo que Orión le regreso la sonrisa.

La maquina comenzaba a desaparecer de su vista y Harry no entendía porque no iba con los niños hasta que miro a sus abuelos que lentamente se acercaron a los Lupin –Walburga, vete a la casa –ordeno Orión a lo que enseguida la mujer desapareció tras la barrera –Alphard si algo me pasa… -este se metió la mano en el bolsillo pequeño de su chaleco donde estaba guardado su reloj y lo saco junto a un pergamino para luego extendérselos a su cuñado que enseguida los tomo.

-¿Sabes? Me agrada mas tu lado amargado que el fatalista –dijo Alphard sonriendo mientras le apuntaba a las cosas con su varita para que luego estas desaparecieran.

Orión Black soltó una leve carcajada mientras palmeaba la espalda de su cuñado y Harry pudo observar como John Lupin junto a sus abuelos se acercaban a ellos, se miraron todos y sin decir ni una palabra caminaron con lentitud pero a paso firme hacia la barrera donde desaparecieron al cruzarla.

Harry sintió como todo daba vueltas y de pronto noto que estaba en el vagón de los chicos que estaban tirados riendo a la vez que comían dulces por montón, Remus parecía un niño pequeño comiendo todos los chocolates posibles mientras Meli estaba sentada a un lado de James que entretenido jugaba ajedrez mágico con Sirius, Peter estaba a un lado de Remus observándolo sorprendido y con un poco de miedo a su amigo que no paraba de comer a la vez que soltaba a veces ciertos gruñidos que tambien lograron escuchar los otros 3 mirándolo de reojo pero este ni se inmuto. Remus se veía sano y fuerte con demasiado brillo en sus ojos algo que enseguida dio a entender que la luna acababa de pasar pero Harry notaba como lo niños ya estaban notando algo fuera de lo normal en su amigo, y por la cara de su padre supuso que era ahí cuando las investigaciones comenzarían pronto.

La puerta de abrió de golpe sorprendiendo a todos que la miraron congelados como si hubieran sido atrapados en una travesura, Harry no pudo evitar reír al ver a Remus lleno de chocolate y tragándose una barra entera de este casi de inmediato como si temiera que se lo quitaran.

-Hola James –saludo amablemente Allegra mientras entraba al vagón seguida de su hermana que se encontraba totalmente sonrojada sonriéndole a Sirius.

-Hola Alle –contesto James poniéndose de pie ya que estaba en el piso y ayudo a ambas niñas a cruzar por el mar de dulces aunque por un momento se quedo congelado cuando Remus soltó un gruñido y abrazo con fuerza sus chocolates cuando estuvieron a punto de pisarlos.

Sirius tambien se levanto de su asiento y le ayudo a la pequeña Alexandra Slone a que tomara lugar junto a él, la niña estaba sonrojada mirando hacia el piso pero Sirius sabia como quitar eso así que simplemente se agacho a recoger un puñado de dulces y sin pronunciar ni una palabra los dejo a un lado de la pequeña que lo miro, este simplemente le regalo una sonrisa amable –Allegra ¿jugaras al quidditch?... este año ya nos permiten intentar entrar al equipo –dijo sonando bastante insinuativo a lo que la rubia miro a otro lado intentando que no se le notara su emoción.

-Yo no sé de que hablas, Black –contesto secamente mirando hacia el paisaje verde que se podía ver a través del cristal.

-Pues no creo que nos dejen entrar ya al equipo pero al menos podemos jugar entre nosotros –agrego James sonriente –Yo seré un gran buscador… -se levanto de su lugar con semblante orgulloso -… y jugare en los Chudley Cannons como capitán para luego estar en la selección –sonreía de solo pensar en sus imaginaciones que ya estaban más que formadas y desarrolladas en su cabeza. Harry sonrió con cierta tristeza pensando como su padre jamás había cumplido su sueño por culpa de un maldito loco.

Allegra sonrió imaginándose de igual manera en los aires algo que noto Sirius –Claro que podemos entrenar… cada domingo libre ¿les parece? –dijo este sonriente a lo que James enseguida asintió animado pero el pelinegro solo le sonreía a la pequeña rubia para guiñarle un ojo de manera cómplice a lo que esta sonrió animada. Ninguno de los 2 noto como Alexandra miraba furtivamente esta comunicación entre los niños pero no se molesto simplemente sonrió imaginando que su relación era buena y se metió a la boca una tira de regaliz que Sirius le había dado.

Las imágenes pasaron con rapidez y sorprendido se encontró en el pasillo del tren caminando hacia el baño junto a Sirius y su padre cuando de pronto la puerta de un compartimiento se abrió dejando en la congelada en la puerta a Lilly con Severus tras de ella, James la miro de reojo y simplemente tomo aire mientras Sirius sonreía coquetamente –Hola pelirroja –saludo amablemente y sin esperar respuesta siguió su camino.

Harry no sabía como todo entre sus padres iba a terminar en matrimonio, hasta el momento conocía ya a James Potter y no era todo lo asqueroso que Snape alguna vez menciono aunque tampoco era un ángel. Siguió caminando tras su padre y padrino cuando otra puerta se abrió congelando enseguida a Sirius, de ahí salieron ya con el uniforme puesto Regulus, Rabastan y Bellatrix –Pero si aquí está mi tonto hermano –dijo con aversión Regulus.

-Mira quien lo dice… cara de culo de centauro –contesto Sirius mientras James y Harry notaban como se acercaban Rodolphus Lestrange seguido de Malfoy, los hermanos Nott y Dolovoh, dejándolos de esta manera casi rodeados.

-Pero bien que conoces el culo de un centauro… sin duda cuando ayudas a uno que otro sangre sucia –respondio Bellatrix defendiendo a su primo favorito que ya se encontraba con el pecho inflado mientras Rabastan simplemente se reía. Harry noto como Narcissa Black se acercaba rápidamente y pasaba entre todos hasta colocarse a un lado de Lucius Malfoy.

-No… los conocí cuando comencé a frecuentar las reuniones familiares –Sirius sonrió burlón pero a la vez un poco molesto dejándole de esta manera un gran parecido a su padre que Harry noto.

Bellatrix sin más saco su varita al mismo tiempo que James y Sirius que se pusieron en guardia -¿Quieres ayuda? Bella –pregunto Rodolphus desde atrás del grupo sabiendo perfectamente la contestación de su novia.

-No necesito ayuda para eliminar a esta escoria –mascullo con odio total mirando a su primo que ni siquiera se inmuto con sus palabras.

La gente ya comenzaba a juntarse a su alrededor aunque con cierto miedo, todos conocían la explosividad de la Black –Depulso –grito con furia.

Regulus sonrió por una fracción de segundo pero esta se borro cuando James salto delante de su amigo -Protego –susurro a la vez que hacia un elegante movimiento con su mano invocando enseguida un escudo azul que absorbió el rayo.

Bellatrix aun no podía creer lo que acababa de pasar cuando Sirius salió de atrás de James y le apunto con su varita –Mimblewimble –el rayo le dio de lleno en el pecho a la chica dejándola totalmente en la luna pero en esa fracción de segundos todo paso demasiado rápido.

Regulus se lanzo en contra de su hermano pero James se interpuso dándole un puñetazo en la nariz haciendo que callera hacia atrás, Rabastan sonrió y simplemente levanto las manos haciéndose hacia un lado mientras su hermano ya iba con varita levantada apuntando a Sirius al igual que Malfoy y sus amigos. Harry se sorprendió cuando de pronto tras los Gryffindor´s aparecieron Remus, Edgar Bones, Cara Dearborn, Benjy Fewick, Frank Lombotton y los gemelos Prewett con varitas en alto apuntándoles a los Slytherin que se detuvieron al instante, todos menos Rodolphus que sin importarle nada no dejo de apuntarle con su varita a Sirius que sonreía orgulloso.

Harry observo todo en cámara lenta, Rodolphus apunto bien –Relaskio –el hechizo enseguida sale hacia el pelinegro pero para sorpresa de todos Narcissa Black se lanza frente a su primo con la varita en alto y con simpleza aparece un escudo que absorbe el rayo. Todos se quedan por un segundo congelados observando a la pequeña que simplemente suspira aliviada y se acerca a su hermana que a un está como en la luna.

-¡¿Qué demonios te pasa? Cissy! –grita fúrico Rodolphus mientras Lucius estaba congelado observando a la pequeña.

-¡No le grites a mi prima! –soltaron a la vez ambos hermanos Black mirándose por un segundo de reojo, James se agacho a un lado de Narcissa que observaba a su hermana preocupada.

-Tranquila… solo babeara un rato –dijo el chico intentando sonar amable a lo que esta le regalo una leve sonrisa -¿Te ayudo a meterla a un compartimento? –la niña enseguida asintió, se puso en pie y ayudo a Bellatrix a levantarse y enseguida Remus junto a Edgar lo ayudaron, Sirius los miro de reojo y se dio la vuelta caminando tras ellos pero antes de hacerlo le dio un leve empujón a su hermano para que caminara y este asi lo hizo.

Los hermanos Black entraron a un compartimiento vacio donde los otros 3 dejaban a Bellatrix recostada sobre el sillón, Sirius la miro por un segundo y después le apunto con su varita –Desmaio –el rayo le dio de lleno durmiéndola enseguida mientras Narcissa y Regulus lo miraban sin entender –Lo siento pero no recuerdo el contra hechizo –dijo sonriendo, la niña sonrió y se sentó frente a su hermana. Sirius observo la nariz sangrante de su hermano que se quedo congelado al sentir como este le revisaba el rostro –James… buen golpe –el aludido solo sonrió, el pelinegro saco su varita y le apunto –No sé si funciona pero creo que puede servir de algo… Episkey –se escucho un leve tronido y Regulus no pudo evitar soltar un quejido pero la sangre enseguida se detuvo –Vas a la enfermería en cuanto lleguemos… -Sirius evitaba sobre todo mirarlo directamente al igual que lo hacia Regulus que simplemente asintió.

Peter estaba en la puerta –Pet deja unos cuantos dulces… sin duda estarán aquí hasta que Bella despierte –dijo esto mas como pregunta mirando a Narcissa que asintió, el pequeño regordete entro y sobre el sofá comenzó a sacar mas y mas dulces para después simplemente salir del lugar seguido de Remus y Edgar.

-Si necesitas algo… avisa –le susurro sonriente James a la pequeña Cissy que sorprendida asintió mientras este ya salía del compartimiento junto a los demás.

-No debiste meterte –susurro Sirius a Narcissa y sin dejarla contestar le dio un suave beso en la cabeza –Nos veremos luego –agrego sonriendo mientras ya se dirigía a la puerta y simplemente le palmeo la espalda a su hermano –Suerte en la selección… recuerda que un Black no siente miedo –el pequeño Regulus simplemente asintió sin mirarlo aunque Harry pudo notar sus ojos sorprendidos y sin más se fue caminado tras un Sirius que iba con las manos metidas en los bolsillos mirando concentrado hacia el frente –Cumpliré mi promesa, papá –susurro el pequeño soltando a la vez una leve sonrisa.

Las imágenes dieron vueltas, Harry apareció justo en medio de las mesas de las diferentes casas rodeado de pequeños con el uniforme y sin casa –El ataque mini –susurro para sí mismo pero para su desagrado justo en ese momento unos de cuántos de esos chiquillos lo atravesaron –Maldita sea –dijo molesto mirando a los pequeños. Se coloco a un lado de su padre cuando al fin lo encontró para su sorpresa sentado a un lado de Allegra que nerviosa miraba a su pequeña hermana mientras le tomaba amablemente la mano a James que simplemente intentaba darle fortaleza a la vez que Sirius de vez en cuando le hacia una mueca o le picaba el estomago para hacerla sonreír un poco aunque tambien estaba bastante ocupado dándole sonrisas animadas a la pequeña Slone que entre la multitud lo buscaba.

-Black, Regulus –dijo McGonagall con firmeza indicándole al pequeño que pasara al banquillo, este enseguida se sentó en el banco mientras la profesora le acomodaba el sombrero seleccionador sobre la cabeza, este se quedo quieto mientras el sombrero pensaba y se notaba como le susurraba varias cosas -¡Slytherin! –al fin grito el sombrero haciendo soltar un suspiro al pequeño y la mesa esmeralda comenzó aplaudir aunque para sorpresa de varios Sirius se levanto a aplaudir con una sonrisa en su rostro seguido por James, Remus, Peter y hasta los hermanos Prewett.

-Slone, Alexandra –volvió a decir la profesora con voz potente, enseguida Allegra se levanto sonriente mirando a su pequeña hermana que nerviosa se acomodo sobre el banquillo, varios murmullos comenzaron y Harry volteo a mirar a su padre notando el porqué ya que este aun sujetaba de la mano a Allegra, Alexandra busco con la mirada a Sirius que le sonrió desde su lugar y le levantaba los pulgares en señal de apoyo a lo que la pequeña sonrió enseguida –¡Gryffindor! –grito el sombrero y enseguida la mesa roja comenzó a vitorear mientras Allegra casi corría por su hermana que se lanzo a abrazarla fuertemente, Sirius y James observaban sonrientes mientras estas se acercaban alegres y cuando la niña estaba junto a ellos comenzaron a abrazarla brincando con ella emocionados haciéndola reír al igual que a la mayoría. Harry sonrió observando la escena tan cómica pero se sorprendió al ver a la pequeña Lilly observando todo con cierto semblante serio y molesto.

Todo dio vueltas de nuevo y ahora estaba en el gran comedor observando como su padre junto a sus amigos desayunaban tranquilamente cuando de pronto una lechuza negra entro ulando fuertemente deteniendo todo el ruido de cubiertos sobre platos casi enseguida, Harry se quedo congelado al reconocerla al igual que los 4 niños y un quinto que la miraba desde la mesa esmeralda, el ave suavemente voló sobre la mesa de Gryffindor dejando caer una carta y después hizo lo mismo dejando caer otra en la mesa de Slytherin.

Sirius tomo enseguida el sobre entre sus manos a la vez que su hermano hacia lo mismo en la otra mesa…

Sirius

Tu padre ha muerto…

Lo siento mucho… debes ser fuerte por ti y por tu hermano, recuerda lo que tu padre te dijo, en un segundo apareceré a tu lado.

Tu Padrino Alphard

… El pelinegro se quedo mirando fijamente el pergamino y no pudo evitar apretar los puños con fuerza tomando aire pero Harry podía ver las lagrimas amontonadas en los ojos de este que simplemente tomo mucho aire hasta que tuvo la fuerza para voltear de ver a su hermano que con ojos llorosos lo miro, ninguno sabia que hacer pero lo único que se les ocurrió a ambos fue levantarse a la vez que Dumbledore aparecía en el umbral de la puerta.

Los dos pequeños echaron a correr esperando que el director les negara lo que pasaba pero eso no pasaba simplemente se quedaron fijamente mirándolo –Lo siento –susurro Dumbledore con voz triste, Harry observo su semblante decaído que ya conocía demasiado bien, ambos pequeños clavaron sus ojos grises sobre el director y sin poder evitarlo más Sirius comenzó a derramar silenciosas lagrimas abrazando a su hermano que lo aferraba con fuerza.

Dumbledore observo como toda la escuela los observaba y con un simple movimiento de su mano cerró las puertas del gran comedor dándoles al menos un poco de privacidad a su dolor, Sirius estaba firme derramando dolorosas lagrimas abrazando a su pequeño hermano que simplemente no dejaba de llorar. Harry podía sentir como su corazón se partía lentamente y de pronto un crac llamo la atención de todos.

Alphard Black con bastantes golpes en su cara, con el brazo vendado y el labio partido apareció con los ojos rojos poniéndose de rodillas y abriendo los brazos a los que enseguida corrió a su encuentro Sirius jalando a su hermano con el que con cierto temor tambien se acomodo en el pecho de su tío aunque su hermano lo abrazaba con fuerza al mismo tiempo que no dejaba de sostener a Regulus –Yo los cuidare pequeños… prometí a su padre protegerlos y así lo hare –susurraba llorando Alphard mientras McGonagall llegaba con lagrimas en los ojos observando la escena al igual que Dumbledore, Harry noto como en su mirada se acumulaba poco a poco la culpa.

Lamento la tardanza pero ando estudiando para exámenes, espero que les agrade y ya saben dejen sus reviews... besos