POV Bella.

¿Alguien hablo? – Edward y yo nos miramos esperando a que desapareciera la voz – Bella ábreme – no era mi imaginación de verdad era ella y no se como demonios había escuchado si se suponía que no debería de ser así.

Alice – la salude al bajar la ventanilla para poder verla mejor - ¿Qué haces aquí? – esperaba que a Jasper o a Emmett no se les ocurriera hablar.

¿Qué no puedo venir a verte? – me sonrió de forma burlona.

¿Cómo llegaste? – Jasper se estaba removiendo en su lugar, balbuceando cosas.

En mi coche – me respondió algo escéptica - ¿En donde mas bella? – esa sonrisa que estaba bailando en sus labios no era la misma que había visto una vez mas, mis ojos se enfocaron en los suyos, mi corazón se oprimió al verlos hinchados y rojos pese a la poca luz que nos brindaba la luna me di cuenta de eso.

Lo que quiero decir – me rectifique – ¿Cómo supiste en donde vivía Edward? – ella sabia que estaba con él, pero no sabia a que había venido.

Eso es fácil – le resto importancia – todo el mundo sabe en donde vive la Familia Cullen – todos excepto yo - ¿Podemos hablar tantito bella?

Claro – me gire para ver a Edward y de paso a Jasper y Emmett – en un momento regreso – me despedí de Edward.

Te veo adentro – me dijo empezando a desabrochar su cinturón de seguridad.

¿Cómo los vas a meter? – pregunte.

Ya me las ingeniare – frunció el ceño.

Te ayudare – me desabroche el cinturón para comenzar a ayudarlo.

No – me detuvo las manos – lo hago yo, ve con Alice que creo que te necesita.

No tardare – le avise.

Tomate tu tiempo – salimos del auto al mismo tiempo, el para bajar a Jasper y Emmett y yo para encontrarme con Alice.

¿Qué les paso? – vi la preocupación en sus ojos y por supuesto, en la voz.

Nada, solo están dormidos – no le quería decir que Jasper estaba drogado y que Emmett también lo estuvo.

¿Segura? – Los miro – se ven… - estaba buscando una palabra adecuada para emplearla - ¿Raros? – sonó como una pregunta.

Que cosas dices – trataba de desviar su vista de ellos – solo están dormidos, no les pasa nada – regreso su vista hacia a mi - ¿Qué tienes Alice? – se quedo callada.

Lamento haber venido, no quería molestarlos, pero – se mordió el labio nerviosamente.

¿Qué paso pequeña? – me acerque mas a ella.

Necesitaba a alguien a mi lado – su voz se le quebró.

Alice – la abrace – no pasa nada, sabes que ahora estoy yo para ayudarte en lo que yo pueda y consolarte – no me gustaba verla así, no sabia porque no había ido con Rose pero me alegraba que estuviera aquí conmigo, que confiara en mi.

Lo lamento mucho bella – la estaba acariciando.

No tienes nada que lamentar Alice, para eso son las amigas – la sostuve entre mis brazos como a una niña pequeña – ¿Qué te tiene así?

Todo bella, todo – su llanto me desgarraba – mi padre, la escuela, Jasper, todo – fue enumerando una a una las cosas que le pasaban – dirás que soy sensible, pero es demasiado para mi – se rio amargamente – es un peso enorme que no puedo soportarlo por mucho tiempo más, siento que me voy a desvanecer en cualquier momento.

Alice no estas sola ahora me tienes a mi – su cuerpo daba fuertes sacudidas, estaba segura que mi blusa ya estaba empapada por sus lagrimas pero eso era lo de menos, ahorita lo que mas me importaba era que Alice se tranquilizara, no la podía dejar así – no puedo hacer nada sobre el tema de tu mamá.

Lo se – sus sollozos cada vez se hacían mas fuertes.

Pero si puedo ayudarte en la escuela y con Jasper – se tenso al escuchar el nombre de él y suspiro.

No tienes por qué hacerlo – su voz se escuchaba un poco mejor.

Merecen ser feliz, no todo es dolor ¿Sabes?, lo digo por experiencia – le estaba acariciando sus sedosos cabellos.

¿Por qué bella? – se despego solo un poco de mi para verle a los ojos - ¿Qué te han hecho a ti? – le limpie sus gruesas y saladas lagrimas.

No es momento de hablar de mí, yo estoy aquí para consolarte a ti cariño – su mirada era distante.

Puedes confiar en mí – esta vez la que me consoló fue ella.

Lo se, pero no es el momento, prometo decírtelo – ella me abrazo y por un momento estaba tentada a decírselo.

Eso espero, sabes que tú también me tienes a mí – esas palabras me reconfortaron.

Pero te prometo que voy hacer todo lo que este en mis manos para que regrese esa alegría a tus ojos – la vi que iba a reprochar y me adelante a ella – no te conocía de antes, pero no hace falta hacerlo para darse cuenta de que ahora eres infeliz, no solo por la muerte de tu madre, sino que también lo eres por los problemas que has estado acarreando en estos últimos meses – no quería ser dura, pero no encontraba otra manera de decírselo – todos merecemos ser feliz.

Yo no puedo – se me adelanto.

Claro que puedes, ese derecho no se te ha arrebatado y no lo será – le sonreí para darle ánimos – es algo que hasta las mas víboras de Tanya, Kate e Irina maceren – eso logro hacerla sonreír solo un poco – y yo me encargare de eso, pero necesito que pongas de tu parte para que eso pueda funcionar – le advertí.

Nos han hecho mucho daño – su voz nuevamente se quebró.

Lo se, y sé que tarde o temprano todo saldrá a la luz – espero que sea mas temprano que tarde – Jasper – solo la mención de su nombre hacia que se iluminaran mas los ojos.

Por favor Bella, no mas – me pedía con sus ojitos iluminados, y esta vez ya no era por su nombre sino por el llanto que amenazaba con salir de nuevo.

Sabes que tenemos que hablar de él, no siempre lo podrás evitar – le recordé.

Sé que no lo podre evitar, pero si retrasar – se rio un poco pero no era la sonrisa que yo había conocido.

Muy graciosa – la abrace de nuevo dejando que se desahogara en mi, yo le estaba brindando un refugio con mis brazos, le quería transmitir confianza y apoyo, diciéndole así que nunca mas iba a estar sola que pasara lo que pasara siempre iba a estar yo para ella cuando mas me necesitara, que no importaba la hora siempre iba a estar tan disponible para ellas, y ahí también estaba incluida Rose, sé que a pesar de que se hace la fuerte también esta sufriendo, pero no sé que tan grande es su dolor, no me ha permitido verlo, se barrera es tan fuerte que ni ella misma se da cuenda de que es capaz de hacer con tal de reprimir el dolor.

Bella, Edward me dijo que estabas afuera, entra puedes enfermarte – la voz de Esme nos sorprendió a Alice a mi - ¿Alice? – Se acercó mas a nosotras - ¿Qué tienes cariño? – su tono maternal era lo que mas necesitaba Alice.

Nada – se limpio las lagrimas – yo, ya me iba, nos vemos mañana bella – se despidió de mi – acuérdate que mañana es salida de chicas.

Nada de que se va señorita – intervino Esme – usted no se puede ir a ningún lado, no en ese estado, además ya es muy noche.

Estoy de acuerdo con Esme – estaba preocupada por ella, y no quería que se fuera así.

No tengo nada, estoy bien – trato de convencerla.

Si es necesario hablare a tu casa para que sepan que vas a estar en la mía y no pasa nada – le sugirió Esme.

Eso es lo de menos – se rio amargamente – mi padre no esta, siempre anda de viaje así que ni cuenta se va a dar de que no estoy en casa.

Mejor aun, no te dejare que te vayas sabiendo ahora que estas sola en tu casa – la abrazo y Alice volvió a llorar – Alice siempre serás bienvenida en esta casa, puedes venir las veces que quieras, las puertas de mi casa siempre serán abiertas para las dos – Alice lloraba como una niña sin consuelo en sus brazos, sentía que estaba fuera de lugar en esa hermosa escena.

Esme muchas gracias – hablaba entrecortadamente debido al llanto.

Vamos a dentro, no quiero que se enfermen – volvió a decirnos – y ustedes dos se van a quedar esta noche en mi casa – ¿Y ahora que íbamos a hacer con Jasper y Emmett en la misma casa? – Llegaron justo a tiempo, es la hora de la cena – nos sonrió.

Muchas gracias – dijimos Alice y yo al mismo tiempo.

Pasen – nos abrió la puerta des su casa – pónganse cómodas, Edward en un momento baja cariño – me sonrió y desapareció de nuestras vistas para la cocina.

No quiero ser una carga – me susurro Alice.

No lo eres – la mire mal – solo esta preocupada por ti como lo estamos todos – justo en ese momento la voz de Jasper se me vino a la mente "Alice – suspiro Jasper" y él no era el único que también se preocupaba por ella, se lo quería decir pero no sabia como lo iba a tomar o en el peor de los casos si es que me iba a creer eso no iba a ser sencillo debido a todas las cosas que han estado pasando últimamente, pero tenia que encontrar la forma adecuada para hacérselo saber.

Bella – la voz de Edward me hizo girarme – ¿Alice? – parece que su presencia le sorprendió, pero no le molesto sabia que Edward quería a Alice como a una hermana.

Hola Edward – lo saludo – siento mucho incomodarte en tu casa – susurro Alice haciéndose cada vez más chiquita en el sillón.

Nada de eso – le sonrió Edward – solo era sorpresa pensé que seguían afuera – me hecho una mirada – bienvenida, estas en tu casa – ahí estaba el Edward cortes que conocía.

Gracias – Alice estaba intimidada.

¿Puedo robarte tantito a Bella? – la miro a los ojos.

Adelante – ella agacho la mirada, sabia que Edward había visto que sus ojos estaban rojos y eso solo quería decir una cosa, Alice había estado llorando.

En un momento regreso, no tardo – me levante del sillón para seguir a Edward – ¿Qué pasa? – le pregunte ya cuando estábamos demasiado lejos para que Alice nos escuchara.

Jasper ha estado susurrando el nombre de Alice en sueños – no le encontraba lo malo, yo lo hacia.

Yo también lo hago Edward – solo de recordarlo me ruborizaba, no sabia cuantas veces había dicho su nombre en sueños pero estaba segura que si me ha escuchado.

Lo se, pero ahora que Alice va a dormir esta noche aquí quizás lo escuche y no se como lo vaya a tomar ella – su lado protector con ella salió y viéndolo bien también me preocupaba su reacción Alice estaba algo escéptica con respecto a su tema amoroso y enredado con Jasper.

Bueno – lo medite por unos segundos – no creo que lo escuche, tampoco se van a dormir en la misma habitación.

Tienes razón – se relajo un poco.

¿Cómo están? – quise saber, puesto que no habían llegado en las mejores condiciones.

Jasper como te dije solo susurra el nombre de Alice y Emmett ni se diga, pero me sorprende que Jasper no se haya despertado, después de todo Emmett lo hizo – nuevamente se estaba preocupando – cuando llegue Carlisle le pediré que los revise, si es que aun no despiertan.

Tranquilo, no pasa nada, ellos son fuertes y creo que lo han demostrado con creses – ambos suspiramos.

Lo se, pero no podemos hacer nada por ellos, no mas de lo que ellos no quieren ver, solo espero que tu plan funcione – ahora que Alice estaba aquí, me iba a ser mas fácil poner en marcha mi plan, pero solo me faltaba Rose.

¿Quién será a estas horas? – el timbre de la puerta sonó.

Quizás sea tu padre – lo pensó por un momento pero después lo negó.

El no toca, siempre trae llaves de la casa – ambos nos acercamos para ver de quien se trataba.

Yo abro – se nos adelanto Esme, me fije que Alice seguía quietecita en el sillón donde la había dejado – Rosalie Hale que milagro verte por acá - ¿Rosalie había escuchado bien?, si que era un día de locos no me la imaginaba estando por acá, no sabia que la había traído hasta la casa de los Cullen, tal vez Alice le haya marcado cuando no estábamos Edward y yo, pero lo dudaba.

Buenas noches señora Cullen – la saludo - ¿Estará Alice?, lo que pasa es que fui a su casa y me dijeron que no se encontraba, que había salido a buscar a alguien a la casa de la Familia del Doctor Carlisle Cullen – se explico Rose, y como lo sospechaba Alice no le había hablado para pedirle que viniera por ella.

Pasa, no te quedes afuera – fue lo primero que dijo Esme cuando Rose termino de hablar – y no me digas señora Cullen, me haces sentir vieja – las dos se rieron un poco – dime Esme – le ofreció – y si Alice esta aquí junto con Bella, se encuentran en la sala.

¿Bella? – Parecía desconcertada – ¿Qué hace bella aquí? – le pregunto antes de que nos viera a Alice, Edward y a mi.

Edward y ella estaban estudiando – le explico y Rose ya no dijo nada mas, supongo que se estaba acordando que Edward y yo habíamos hecho un traro sobre las asesorías – pase a la sala, en un momento serviré la cena.

No muchas gracias, no hace falta – se excuso Rose.

Nada de peros señorita usted va a cenar con nosotros – su tono juguetón era contagioso - ¿Acaso despreciara mi cena? – le pregunto.

Esta bien – no le quedo de otra que aceptar.

Estas en tu casa querida – la voz de Esme se volvió a perder.

Me tenias preocupada – le recrimino a Alice – no contestabas mis llamadas y cuando fui a tu casa me dijeron que no estabas – Alice agacho la mirada – no sabia en donde estabas estaba a punto de llamar a tu padre.

Lo siento – su voz nuevamente se quebró.

Lo siento yo pequeña, no debí hablarte así discúlpame – se acercó a ella y la abrazo, Alice se dejo consentir por ella.

¿Y usted señorita, se puede saber porque no me hablo para decirme que Alice estaba aquí? – me cuestiono.

No sabia que la estabas buscando – me encogí de hombros.

No se me vuelvan a desaparecer, a ti bella te estaba hablando a tu casa para preguntarte por Alice pero nadie me respondía, estaba a punto de ir a buscarte a tu casa, pero primero pase a buscarla a ella – señalo a Alice – no quería meterlas en problemas a las dos por un ataque de histeria – Rose se parecía a una madre preocupada regañando a sus hijas.

Lo bueno es que lo reconoces – le dije y las tres comenzamos a reírnos.

Disculpa Edward – a penas se dio cuenta de su presencia – es que no te había visto, lo primero que mis ojos buscaron fueron a Alice – se avergonzó.

No te preocupes – le sonrió.

Es hora de la cena, chicos vayan a lavarse las manos – Esme me recordó a mi madre – Edward cariño ve a buscar a los muchachos – Rose no sabia que aquí estaban Jasper y Emmett y tampoco sabia que ellos iban a cenar con nosotras, temía a su reacción, digamos que salimos del instituto se la agarro contra de ellos por pensar que ellas eran lesbianas, solo era una barrera mas que construían ambas.

¿Quién mas estará para cenar? – su voz se estaba alarmando y Alice y yo compartimos una mirada cómplice.

Vamos a lavarnos las manos Rose – dije antes de que se diera cuenta de que Emmett estaba en la misma casa.

¿Me están ocultando algo? – pregunto cuando nos dirigíamos al baño.

No – evite su mirada – es mejor que nos apuremos no queremos que Esme no este esperando ¿Verdad? – evite su mirada nuevamente.

De acuerdo, me enterare – no queda de otra.

Alice estaba callada, no sabia que era lo que estaba pasando por su cabecita, pero sea cual sea los pensamientos o los recuerdos que la asechan yo quería ayudarle, no me gustaba para nada que estuviera así, quería verla sonriendo, radiante con ese típico humor que la caracterizaba, no decaída parecía una zombi, y temía que si seguía así cayera en una fuerte depresión.

¿Qué tienes Alice? – quise saber.

Nada – esa fue la única respuesta que obtuve de ella.

No se como pero las ayudare – lo dije mas para mi que para ellas.

¿Dijiste algo? – se detuvo Rose para encararme.

No, no he dicho nada – les sonreí.

Al llegar al comedor Rose se dio cuenta de que habían dos platos de mas pero no dijo nada, estábamos de pie esperando a que alguien nos diera la indicación de sentarnos en un lugar.

Tomen asiento, en un momento les traigo sus platos – me ofrecí para ayudarla.

Te acompaño – estaba por dar unos dos pasos a lo mucho cuando me interrumpió.

No es necesario bella, son mis invitadas y esta noche les serviré yo, ahora tomen asiento que ya no tardan en venir los demás – que bueno que no había dicho nombres, aun no era el momento.

Bella – la voz de Edward me alarmo – siéntense – venia bajando las escaleras junto con Emmett y Jasper, mire en dirección de Rose para ver cual era su reacción pero me sorprendió al ver que adoptaba una actitud diferente.

Los seis nos sentamos en nuestro lugar correspondiente, Jasper frente a Alice, cabe decir que ella mantenía la vista en otro lugar menos en dirección de Jasper, ya sea porque no lo quería ver, cosa que lo dudo mucho, o porque no quería que el viera sus ojos rojos provocados por el llanto, Emmett tomo lugar frente a Rose, en cambio ella estaba como si nada y era Emmett el que mantenía la vista en el mantel, como si eso fuera lo mas importante en ese momento, y como es de suponerse Edward estaba frente a mi, estábamos en un silencio sepulcral no sabia que hacer o decir para que dejaran de ignorarse los unos a los otros, no cabía duda tenía que empezar a poner el plan en marcha si no esto iba a ser demasiado tarde, si así me cuesta trabajo hablar no me quiero ni imaginar lo que va a pasar si dejo pasar mas tiempo. Pude notar que Alice levantaba la vista y al darse cuenta de que Jasper la estaba mirado volvía a agacharla o simplemente la dirigía a otro lugar, y Rose había momentos en que su mascara de frialdad se desvanecía dejando entrever una afligida llena de tristeza, Emmett cada vez mas la observaba detenidamente y cuando sus ojos hacia contacto estos los desviaban a lugares diferentes y ni que se diga de Alice y Jasper.

Que quietecitos – si supiera, trajo en sus manos los platos que íbamos a ocupar, los vasos de cristal ya se encontraban en la mesa – es hora de cenar – tomo su lugar – cada quien tome lo que se quiera comer, pero guarden algo para el postre – cada uno tomo su cena en silencio las miradas volaban en direcciones opuestas cuando cruzaban. Edward y yo nos mirábamos y sonreíamos, nada que ver en como lo hacían ellos que cada vez que se miraban parecía que recibían puñales y muecas de dolor eran las que mas prevalecían en sus rostros. La cena paso sin mayor percance, al final Esme no dejo ir a Rose alegando que ya era muy noche para que una jovencita como ella anduviera sola en las calles, así que llamo a sus padres para informarles que estaba con Esme, ella misma hablo con sus padres y después de unos segundos finalizo la llamada, indicándoles en donde iban a dormir, se suponía que una habitación iba a ser para cada uno, pero tanto Rose como Alice dijeron que ellas querían estar en una habitación y lo mismo dijeron Emmett y Jasper, así que solo se redujo a prestarnos dos habitaciones, supuestamente yo iba a dormir con las chicas en la misma habitación, pero Edward y yo habíamos quedado en que cuando los demás estuvieran dormidos yo me pasaría a su cuarto, y antes de que se levantaran los demás, yo iba a regresar a mi habitación.

Pónganse cómodas – Esme entro con tres cobijas en las manos, Rose y yo la ayudamos y ella nos sonrió – si tienen frio solo abren ese estante de ahí – nos indico con el dedo – ahí pueden encontrar mas cobijas si es necesario – nos dio un beso y un abrazo a cada una y estaba por marcharse.

¿Esme? – El llame - ¿Y el señor Cullen? – se me hacia raro, porque no lo había visto en el tiempo que estaba aquí.

Esta en el hospital trabajando cielo, le toco guardia – eso explicaba todo – que descansen hasta mañana – se despidió de nosotras y se salió de la habitación dejándonos solas.

¿Cómo nos vamos a dormir? – me pregunto Rose.

Cada una en una cama – rodee los ojos.

Lo que quiero decir, es que tanto Alice como yo, no traemos ropa para dormir – yo no traía ropa suficiente como para prestarles y en ese momento apareció Esme de nuevo, pero esta vez con ropa en sus manos.

Tomen – nos tendió la ropa – no se si les sirva pero aquí les traigo algo de ropa para que se duerman, ahora si, que descansen chicas, hasta mañana.

Hasta mañana Esme – dijimos las tres a coro.

Bueno yo pido el short y esa camisa – iban a juego.

Yo el camisón – escogió Alice - ¿Y tu bella? – me pregunto.

Yo traigo ropa, gracias Alice – comencé a sacar mi ropa para irme a cambiar al baño, cuando Salí ellas ya estaban cambiadas –chicas necesito hablar con ustedes de algo muy importante.

¿De que se trata bella? – las dos se sentaron en una cama esperando a que continuara hablando.

Mejor dicho de quien se trata – suspire.

¿De quien? – hablo Alice acomodándose en su lugar.

Se trata de Emmett y Jasper – sus caras reflejaron varias cosas a la vez, resentimiento, dolor, furia, sorpresa, dulzura, pero al final se terminaba resumiendo a una palabra clave "Amor".

Me niego – se opuso Rose.

Yo no se – Alice estaba confundida.

Esto que les voy a decir es importante, solo escúchenme si al terminar siguen pensando que no vale la pena, les juro que no vuelvo a insistir – estaba segura que lo volvería a hacer, dejaría pasar un tiempo para volver hablar de ellos pero lo haría.

Esta bien – Rose se acomodó mas en su lugar.

Perfecto – tome una bocanada de aire, lo que iba a decirles a continuación les iba a cambiar la vida, no sabia si iba a ser para bien o simplemente lo iban a dejar pasar – ellos…