No creo poder actualizar mañana, así que Feliz Navidad a todos :D Mis mejores deseos para todos ustedes y muchas gracias por todo su apoyo. Nos vemos en el capítulo 38!
"Rey del mundo"
Ed sintió que se estaba cayendo, así que abrió los ojos y se incorporó quitándose algunos mechones de cabello de su rostro. Echó una mirada a su alrededor, e inmediatamente notó que la cama estaba vacía, por lo que se puso de pie y salió de la habitación escuchando voces en el comedor que parecían conversar tranquilamente.
Cuando el rubio vio la escena frente a él, tuvo que tallarse los ojos para saber si su mente no estaba jugando con él, pero vio como Roy y Hohenheim estaban en la mesa conversando como si el día anterior no hubiese pasado, su padre tomando un café.
Roy rápidamente notó la presencia de Ed, por lo que dejó la taza en la mesa y se puso de pie para acercarse al chico, quien solamente lo miró casi no creyendo que todo había terminado, su padre se veía cansado, pero ya no tenía el aspecto enfermizo de hacía solo algunas horas.
El hombre le sonrió y le puso una mano en la cabeza, "Gracias"
Edward simplemente le regresó la sonrisa y asintió, por lo que Roy le puso la mano en la espalda y ambos caminaron hacia la mesa de la cual Hohenheim ya se había levantado.
"Calentaré tu desayuno, no pensé que fueras a dormir tanto", le dijo él haciendo que el chico entrecerrara sus ojos, por lo que el hombre sonrió y salió del comedor.
Ed dio un suspiro y tomó asiento casi desplomándose en la mesa, por lo que Roy hizo lo mismo un tanto divertido, pero su gesto cambio totalmente cuando vio la mirada seria del rubio. "¿Ed?"
El chico lo miró por un momento antes de incorporarse y tratar de acomodar un poco su cabello, "…¿No estás molesto?"
Roy lo miró confundido por algunos segundos, pero luego entendió a qué se refería y negó con la cabeza agarrando la taza de café, "No, Ed, claro que no", le dijo él intentando no darle mucha importancia, "Si hubieses sido tú, habría hecho lo mismo, créeme". Ed bajó la mirada, pero asintió sin mostrar alguna emoción en específico, lo que hizo sospechar a Roy que esa no era toda la historia. "¿Algo más pasó?"
Edward lo miró de reojo, pero inmediatamente desvió la mirada, "Es solo que…esta vez estuvo demasiado cerca"
El General de Brigada tragó el café que tenía en la boca y dejó la taza en la mesa al tiempo que se cruzaba de brazos y miraba al techo, "Si, en verdad lo fue"
El rubio vio como Roy se quedó mirando el techo por un momento sumido en sus pensamientos, por lo que él clavó los ojos en la mesa. No tenía el valor suficiente para decirle lo que hizo y lo que planeó hacer antes de ir con Hohenheim, sabía que el hombre se decepcionaría de la manera en que reaccionó, por lo que prefirió guardarlo para sí mismo…y ojalá Hughes hiciera lo mismo.
"Ya llamé a todos, les dije que los veríamos en la tarde", le dijo el hombre repentinamente, haciendo que el chico lo voltease a ver y asintiera.
"…¿De qué hablan Hohenheim y tú?", le preguntó él un tanto curioso, nunca pensó que algo así podría pasar a pesar de cómo el hombre los había ayudado.
Roy casi dejaba caer la taza ante la pregunta, pero rápidamente se compuso dejándola de nuevo en la mesa, solo por si acaso. "Él y yo teníamos algunas cuentas pendientes que aclarar"
"…¿Yo incluido?", le dijo él no realmente molesto, parecía un poco divertido por la situación.
"…Supongo que te mencionamos alguna vez", le contestó Roy tratando de molestarlo, por lo que el chico sonrió.
"¿Sigues enojado con él?"
"No estaba 'enojado' con él", Roy alzó una ceja ante la inocente pregunta del chico, "Sabes que lo único que temía era que tratara de recuperarte"
El chico no dijo nada más, simplemente desvió la mirada haciendo que su padre se le quedase viendo confundido…¿había algo que no le estaba diciendo? Sin embargo, no pudo preguntárselo ya que en ese momento Hohenheim entró y le entregó un plato con el desayuno del chico, quien le agradeció y comió en silencio. Hohenheim miró a Roy y este le devolvió la mirada…si, el chico estaba escondiendo algo.
Una hora después, Roy y Ed estaban en la puerta de la casa del hombre mientras Hughes los esperaba dentro de su auto para llevarlos a casa sonriendo aliviado al ver a su mejor amigo de pie como si nada hubiese pasado.
"Supongo que decirte gracias queda un poco banal en ese momento", le dijo Roy metiendo una de sus manos a su bolsillo del pantalón, "Pero lo digo de verdad"
Hohenheim asintió sonriendo, por lo que el hombre le puso una mano en el hombro a Edward y se alejó de ambos dirigiéndose al auto. El chico se quedó de pie mirando a Hohenheim, como si buscase dentro de su cabeza qué era lo adecuado decir en ese momento, pero nada le sonaba lo suficientemente bien.
"Estoy muy orgulloso de ti, Edward", le dijo él repentinamente haciendo que diese un respingo, "De verdad eres un gran alquimista"
El chico se le quedó viendo un momento, pero dibujó una pequeña sonrisa en su rostro, "Supongo que algo de ello fue hereditario". El hombre parecía bastante sorprendido por el comentario y quizá un poco apenado. "…Espero que nos visites, si no, yo vendré", agregó Ed intentando controlar su tono de voz. No quería parecer más nervioso de lo que su cuerpo ya mostraba.
Edward notó como el rostro del hombre pareció cambiar totalmente, sonriendo con lo que parecía ser felicidad y asintió, "Por supuesto, iré a visitarlos".
El chico entonces alzó su mano poniéndola en su frente en señal de despedida, para luego darse la media vuelta y correr hacia el auto de Hughes mientras Hohenheim lo miraba algo divertido. Era un chico bastante curioso.
Cuando Ed entró al auto, Hughes aceleró mientras seguía hablando de Roy de lo mal que se veía, ya que tenía ojeras marcadas y el cabello revuelto, pero casi echó una risa cuando vio que Ed no estaba mucho mejor.
"Sin embargo, es bueno tenerte de vuelta", le dijo intentando mostrar lo realmente preocupado que estuvo durante todo este tiempo.
Roy lo notó, por lo que sonrió un tanto apenado, "Lamento haberlos preocupado"
"…Solamente no lo vuelvas a hacer"
El pelinegro asintió y miró a Edward por el retrovisor, quien parecía estar con la vista fija al frente, pero parecía un tanto intranquilo.
"¿Qué sucede, Edward?"
El chico miró a Roy por el retrovisor también, casi dándose una palmada en la cara por haber sido tan descuidado, pero en fin, el único presente era Hughes, no habría problema. "…Le dije a Hohenheim que nos podía visitar…".
El rubio vio un tanto confundido como Roy parecía no haberse inmutado mucho por la noticia, de hecho, hasta sonrió, "No te preocupes, yo le había dicho que podía si tu se lo permitías"
"…¿De verdad?", le dijo él casi sin creer las palabras de su padre, pero él simplemente asintió, "…¿De qué hablaron realmente?"
Roy notó que Hughes también le lanzó una mirada inquirente, por lo que se recargó en el asiento, "De lo obvio. Me dijo que no pensaba intentar quitarme la custodia ni mucho menos coaccionarte. Simplemente me pidió que lo dejara acercarse a ti, para conocerte"
El chico parpadeó un par de veces procesando la información…a Roy le gustaba ser bastante directo… "Ya veo"
"…¿Tú quieres hacerlo?"
Ed lo miró por un momento antes de asentir, "Creo que le debo eso después de lo que hizo por nosotros, además así podré saber más sobre Okaasan"
Tanto Hughes como Roy sonrieron, por lo que el chico se recargó en el asiento y miró hacia la ventana. Se sentía particularmente contento por su decisión y Roy lo notó, por lo que estaba seguro de que podía confiar en que todo estaría bien.
………
"Tienes que estar equivocado, no hay forma de que eso haya pasado"
Kimbley chasqueó su lengua fastidiado y se recargó en una de las paredes de la oficina frunciendo el ceño. Raven lo miraba con los ojos como platos no creyendo lo que el Crimson Alchemist le acababa de decir, no era posible que Roy estuviese vivo, simplemente no era posible.
"Chibi-Mustang me vio y sonrió burlándose de nosotros, estoy harto de este juego, Raven"
El Fuhrer entrecerró los ojos y le echó una mirada al hombre, realmente no apreciaba que Kimbley llamara 'juego' a todo esto.
"Si me hubieras dejado hacerlo a mí, ninguno de los dos estarían caminando campantemente por la calle y el estúpido enano no se habría mofado de mi"
"Cierra la boca, Kimbley. Apenas en unos días me entregarán el documento en donde serás absuelto de tus cargos anteriores por tu 'ayuda' en la captura de Scar. Cualquier error – que seguramente habrías cometido por alardear – y te hubiesen condenado a la pena de muerte".
El hombre simplemente sonrió con satisfacción, le gustaba saber que Raven lo quería libre para que fuese su perro leal, era una manera bastante sofisticada para manipularlo sin que lo notase demasiado. "¿Qué piensas hacer ahora que tu pequeño plan no funcionó?"
Raven se le quedó viendo por un momento, pero luego caminó hacia la ventana, "¿Sabes quién los ayudó? En el hospital dicen que pidieron que trasladaran a Roy a su casa, pero estoy seguro que Edward no sabe nada de medicina"
Kimbley negó con la cabeza, "No, así que tu cabeza podría estar en juego, ¿no?"
El Fuhrer miró de reojo al Crimson Alchemists bastante enfadado. Claro, si habrían logrado aislar el virus se podría comprobar que éste fue desarrollado en departamentos militares, "¿Mi cabeza? Estas equivocado, mi cabeza está a salvo de todo este desastre"
"Por supuesto", agregó Kimbley encontrando la situación bastante divertida.
Raven decidió ignorarlo, ahora había cosas más importantes por las cuales preocuparse. De verdad había contado con que Roy moriría y con él, el líder de una gran parte de los militares que ahora lo respetaban después de cómo controló las rebeliones durante todo este tiempo. No podía arriesgarse a tener un enemigo tan poderoso, y ahora estaba claro que no le sería fácil deshacerse de él. Que fastidio.
"Debemos hacer que el personal vuelva a trabajar, demasiado tiempo libre les da oportunidad de conspirar libremente", dijo tratando de sonar despreocupado, pero fallando miserablemente.
Kimbley asintió gustoso. Entre más cerca estuviese Mustang, más fácil le sería vigilarlo y aprovechar cualquier descuido, por lo que asintió y Raven levantó el auricular para dar órdenes de notificar a todo el personal que debían volver al cuartel el día siguiente.
El Crimson Alchemists tomó asiento en uno de los sillones y miró divertido a Raven. Parecía asustado, de hecho, muy asustado. Las cosas no le estaban saliendo como él había planeado ya que algunos Generales no estaban muy contentos y su intento de matar a Roy había fallado, seguramente odiaba el sentimiento de estar perdiendo el control.
"¿Qué te parece tan divertido?", le preguntó el hombre repentinamente haciendo que el alquimista casi echara una risa.
"Tu rostro de pánico"
Raven azotó un puño en la mesa y lo miró con furia, "En lugar de estar riéndote, ve y haz algo con Scar, ayer estuvo a punto de escaparse de nuevo"
La sonrisa de Kimbley se borró y alzó una ceja, "Que fastidio, déjame matarlo de una vez"
"Que fijación tienes con aniquilar gente", le dijo Raven sin inmutarse mucho, "Compórtate por una vez"
El hombre se puso de pie y caminó hacia la puerta levantando una mano en señal de que había entendido, pero Raven realmente a veces quería meterlo de nuevo en su celda, el hombre no era tan leal como a veces decía. Por otra parte, Roy estaba vivo…tenía que hacer algo al respecto, realmente no estaba preparado para esta situación y el solo hecho de que Edward se hubiese burlado de ellos lo hacía arder en rabia.
"Lo pagarán, ambos lo pagarán"
……..
Roy casi no pudo aguantarse la risa cuando vio la cara de dormido que traía Ed en el auto, parecía que al chico le había afectado demasiado el hecho de tener que olvidarse de sus vacaciones y levantarse temprano de nuevo. El chico levantó la mano y apuntó a su padre con el dedo acusatoriamente con la cabeza recargada en la ventana medio dormido.
"Esto debe ser tu culpa, Raven debe estar furioso de que estés vivito y coleando"
El hombre le sonrió con suficiencia, "Eso es porque no me iba a dejar vencer por un estúpido virus"
El chico miró de reojo a su padre, quien solo movió su mano señalándole que solo estaba bromeando. Por supuesto que estaba bromeando, de no haber sido por Ed y por Hohenheim, seguramente ya no estaría en este mundo.
"Alégrate, a veces es bueno volver a la rutina después de tanto tiempo"
En eso el chico estaba de acuerdo, por lo que sacudió la cabeza intentando despertarse completamente cuando pudo divisar el cuartel cerca de ellos, por lo que Roy le pasó una mano por el cabello despeinándolo un poco. Edward lo miró entrecerrando los ojos ante la sonrisa de suficiencia de su padre, por lo que se deshizo la coleta y la rehízo rápidamente.
Ambos bajaron del coche y se despidieron en el pasillo, por lo que Ed tomó el rumbo hacia la oficina del Coronel Douglas saludando a cualquier oficial que conociese en el pasillo, a varios de ellos no los había visto desde que se había marchado un año atrás. Tocó la puerta de la oficina y el hombre le dijo que pasara, por lo que el chico la abrió y entró cerrándola tras de sí.
"Edward, puntual como siempre", le dijo el hombre como usualmente hacía mientras leía algunos documentos…¿a qué hora llegaba para que estuviese tan instalado?
"Gusto en verlo, Coronel Douglas", le dijo él tomando asiento enfrente del escritorio.
El Coronel dio vuelta a una página y tomó la pluma para firmar el documento, "Me alegra saber que el General de Brigada Mustang está de regreso también"
El chico se le quedó viendo por un momento, "…¿Usted sabía?"
"No", le dio él negando con la cabeza, "Me acabo de enterar, sabe que le hubiese advertido"
Ed suspiró y desvió la mirada hacia la ventana. Había tenido razón, Raven seguramente estaba furioso y había dado nuevas órdenes, pero no podía preguntarle a Douglas, eso ya sería demasiado riesgoso. No sabía por qué, pero realmente estaba disfrutando la situación y no debería…Sin embargo, sabía que esto seguramente Raven lo había tomado como un reto y Edward estaba dispuesto a aceptarlo, nadie, nadie se metía con su familia y mucho menos con su padre.
"Edward, ¿qué esperas para traer algo de té?", le dijo el hombre repentinamente haciendo que el chico entrecerrara los ojos.
"¿Todavía no puede mandarme a una misión o algo?"
"…No quisiera quedarme sin secretaria por ahora"
El chico le lanzó una mirada al hombre, quien solo sonrió por un momento y siguió firmando documentos mientras el chico se ponía de pie y se dirigía a la cafetería. Oficialmente había vuelto a la rutina, se podría decir. Las mujeres del lugar lo saludaron efusivamente diciendo lo mucho que había crecido, lo cual obviamente hizo que el chico pensara que ese día no sería tan malo después de todo.
Cuando abrió la puerta de la oficina del Coronel, notó que estaba de espaldas hablando por teléfono, lo cual raramente hacía, generalmente cuando la llamada era personal…o de alguien dándole órdenes. El chico dejó la bandeja en el escritorio y sirvió té para ambos mientras tomaba asiento escuchando el sonido de los murmuros del hombre, pero sin poder entender absolutamente nada.
Finalmente, Douglas se dio la vuelta y dejó el teléfono tomando su taza de té mientras Ed lo miraba curioso, pero no le dijo nada. Sin embargo, notó como el hombre parecía estar agarrando la taza con furia y casi la azotó en el escritorio haciendo que Edward lo mirara confundido.
"Edward, el Fuhrer solicita tu presencia en su oficina"
El chico lo miró por un momento, pero luego dio un sorbo de su té intentando tomar lo más que pudiese antes de dejarlo en la mesa y ponerse de pie dibujando una sonrisa de satisfacción en su boca, "Bien, si quiere jugar sucio, eso haremos"
"Ten cuidado con lo que dices, tú sabes de lo que el hombre es capaz"
"Si, pero yo ya he descubierto del o que yo soy capaz"
Douglas dio un respingo al ver los ojos de Ed llenos de rabia, pero solo vio como el chico se dio la media vuelta y salió de la oficina casi azotando la puerta. Esto no estaba nada bien…
Edward caminó por los pasillos con las manos empuñadas y frunciendo el ceño, lo cual hizo que algunos oficiales lo viesen confundidos, pero no se atrevieron a decirle nada, desde hacía tiempo sabían que no debían molestarlo cuando estaba de ese mal humor. Sin embargo, vio como un chico venía caminando por otro pasillo acercándose sin percatarse quién estaba frente a él.
"¿Al?"
El muchacho dio un respingo y miró a Ed sonriendo alegremente mientras se acercaba a él y ambos alzaban sus manos para chocar sus puños en señal de saludo, "Cuanto tiempo, Ed"
"Bastante", le dijo él intentando sonreír y olvidarse de Raven por un momento, "¿Cómo has estado?"
El chico casi se encogió entre hombros, "Lo usual, pero ¿cómo has estado tú?", le preguntó él mostrando cierta consternación en su voz, por lo que Ed movió su mano intentando decirle que no había de qué preocuparse.
"Estoy bien, feliz de estar de vuelta"
Al asintió y ambos comenzaron a caminar por el pasillo, "¿No se suponía que todos los que estuvieron viajando tendrían una semana libre?"
"…Si…pero al parecer hubo algunos problemas y fue necesario que volviésemos antes", atinó a mentir intentando sonar convincente, pero por alguna razón, el chico lo miró un tanto extraño.
"Ya veo, ¿aún sigues siendo la secretaria del Coronel Douglas?", le preguntó él con una sonrisa un tanto burlona, por lo que Ed entrecerró los ojos ofendido.
"No te burles", Al dio una risita por lo que Ed negó con la cabeza. Al parecer de verdad era divertido molestarlo con eso… "¿Buscabas a alguien?"
"Si, a Otoosan"
"Yo voy a la oficina del Fuhrer", le dijo Ed comenzando a subir las escaleras mientras Al lo seguía, "¿Puedes subir?"
"Si, seguramente él está allá si te citaron ahí"
Edward asintió por lo que ambos subieron relatando lo que habían aprendido de alquimia durante todo ese tiempo y Ed presumiendo sus nuevos conocimientos médicos que impresionaron a Al.
"Es realmente increíble que hayas entendido años de investigaciones en tan solo una noche", le dijo Al con los ojos casi como platos. El chico solo le había relatado que tenía que ayudarle con un examen a un tío, "A veces no entiendo qué haces como State Alchemist"
Ed se le quedó viendo por un momento, pero luego sonrió apenado, "No eres la primera persona que me dice eso".
Antes de que ambos pudieran decir algo más, llegaron a la puerta de la oficina del Fuhrer y la secretaria les dijo que pasaran, ya que Raven estaba esperando a Ed y el chico infirió que el padre de Al estaba ahí cuando vio a varios Generales y Tenientes Generales formados en frente del Fuhrer.
Sin embargo, cuando ambos entraron, Ed notó que Kimbley estaba en medio de ellos recibiendo un sobre que parecía de gran importancia ya que tenía el sello del Fuhrer. Raven miró de reojo a Edward, quien solo frunció el ceño.
"Zolf J. Kimbley, Crimson Alchemists, bienvenido de nuevo al ejército"
Los ojos del rubio se abrieron en shock al ver como Raven y Kimbley se daban la mano mientras los demás Generales aplaudían. Al volteó a ver un tanto confundido a Ed al no entender qué estaba pasando, pero el rubio estaba petrificado.
"Mayor Edward Mustang Elric", dijo el hombre repentinamente haciendo que todos voltearan a ver al rubio, "Serás reasignado al Coronel Kimbley inmediatamente", le dijo esbozando una sonrisa de suficiencia como si le dijese a Edward que esa era la consecuencia de haberlo retado de esa manera.
El chico casi dejaba su mandíbula caer, pero todos en el salón lo estaban viendo, por lo que se vio forzado a saludar al bastardo que estaba al borde de soltar una risa.
"Felicidades, Kimbley", le dijo Raven finalmente, "Tu oficina ha sido asignada y está preparada para que la uses"
El hombre saludó a Raven, pero enseguida miró alrededor llamando la atención del Fuhrer, "Sabes, ya me había acostumbrado a esta oficina"
Raven parecía perplejo por el comentario, pero pareció aguantarse una risa, "Deberás trabajar duro si quieres una oficina como ésta dentro de algunos años"
Pero Kimbley negó con la cabeza, "No me entendiste, quiero esta oficina"
El Fuhrer lo miró confundido y alzó una ceja, no gustándole la sonrisa macabra que tenía el Crimson Alchemist en ese momento, "Déjate de juegos, puedes retirarte"
"No, tú puedes retirarte", le dijo él casi entre risas. El hombre hizo una seña con su mano, a la cual todos los generales sacaron sus armas y le apuntaron a Raven dejándolo en shock.
"¡¿QUÉ CREES QUE HACES?!"
"Eres estúpido Raven, no viste lo que estuvo en tus narices todo este tiempo y ahora lo pagarás caro. Nunca entendiste que yo lo que siempre quise fue esto"
"¡OTOOSAN!"
Edward reaccionó ante el grito de Al y ver cómo el chico se acercaba a Raven poniéndose enfrente de él…¡¿Él era el padre de Alphonse?! El hombre puso una mano en el hombro del chico con fuerza para evitar que se moviese.
"¿Acaso le van a disparar a un chico?", les dijo esbozando una sonrisa de suficiencia, pero esta se borró inmediatamente cuando los Generales prepararon sus armas apuntándolo directamente a él. Entonces, él sacó su arma rápidamente y la apuntó a la cabeza de Al, "Si no bajan sus armas ahora mismo, le dispararé y eso alertará a los guardias"
Los ojos de Al se abrieron como platos sin atinar a mirar a su padre que ahora tenía el cañón de la pistola en su cabeza. Sin embargo, Edward juntó sus manos haciendo que un bloque apareciese del suelo y golpeara a Raven haciéndole soltar a Al, por lo agarró del brazo inmediatamente al tiempo que escuchaban disparos y el rubio tiró al chico al suelo.
Alphonse inmediatamente intentó incorporarse, pero vio en shock a su padre en el suelo sangrando…y posiblemente muerto. Cuando Ed notó que Kimbley volteó a verlos, juntó sus manos inmediatamente creando una pared enfrente de ellos que detuvieron los disparos de los Generales hacia ellos.
Edward agarró al petrificado Al por el brazo y lo jaló hasta llegar al mueble que había movido el Major Armstrong aquella vez, empujándolo con fuerza y transmutando un hoyo inmediatamente por donde ambos entraron. El chico transmutó la pared de nuevo y jaló a Al por las escaleras corriendo a toda velocidad.
Kimbley terminó de dibujar un círculo de transmutación en la pared y la deshizo rápidamente, pero notó como ambos chicos ya no estaban en la oficina. Frunció el ceño y volteó a ver los Generales.
"Búsquenlos, y metan a prisión a todos los de la lista"
Los hombres lo saludaron y salieron de la oficina rápidamente mientras Kimbley sonreía con suficiencia. Se dirigió hacia el escritorio y movió a Raven con el pie mientras tomaba asiento en la silla y dibujaba un círculo de transmutación. La puso sobre la placa que decía el nombre de Raven con el título de Fuhrer y la cambiaba al suyo al tiempo dibujaba una sonrisa de oreja a oreja.
"Digan hola al nuevo dueño del mundo"
