Hola chicos, estoy de regreso...
Nuevo capítulo!
Espero que les guste y que no odien mucho a Sirius, es uno de mis personajes favoritos pero es un cabeza dura, ufff pero bueno, les prometo que en el próximo capítulo sentara los pies en la tierra de nuevo ; )
Y bueno...espero que las amantes del Lucius/Remus disfruten de este capítulo ; )
Repuestas para:
Rosy: Jajajaja gracias por esperarme y no olvidar mi fic a pesar del tiempo que me tomo el volver a actualizar : D Un saludo y espero que este nuevo cap te guste.
Lucero Potter 17: De verdad gritaste? Que linda! gracias por seguir leyendo a pesar de tantos meses de ausencia : D No creo que sea la mejor, pero si soy una de las mejores para ti eso es muchísimo mas de lo que he esperado y estaré muy agradecida por ese privilegiado lugar : D Ohhh wow te soy sincera, entre las 4 cuentas había olvidado estar al pendiente del wattpad pero te estoy infinitamente agradecida por publicar mi historia en otra pagina y te prometo que me tomare un momento para revisar y saludar a las lindas personitas que siguen este fic en otra pagina : D Te mando abrazos y besos...cuídate mucho y nos estamos leyendo pronto.
A todos los usuarios que iniciaron sesión también les conteste sus msj, pero no esta demás agradecer por tomarse el tiempo de comentar lo que les pareció el cap y darme la bienvenida de nuevo : D Abrazos a todos!
Capítulo 37: Celos
Un par de días después del incidente con Lucius, del cual Harry seguía completamente en la oscuridad, se dirigió al despacho donde sabia que se podía encontrar frecuentemente al patriarca Malfoy. No sabia que era lo que estaba pasando pero estaba dispuesto a encontrar una solución. Este problema estaba molestando demasiado a su Dragón y no lo estaba permitiendo por más tiempo.
Se detuvo frente a la puerta de madera y toco suavemente, esperando en silencio.
– Adelante.
Harry tomo una respiración profunda y enderezando su espalda entro al despacho.
– Buenos días señor Malfoy– saludo con voz suave.
Lucius, que estaba con la vista perdida en el fuego que ardía suavemente en la chimenea, levanto la cabeza, sorprendido.
– Buenos días señor Potter– respondió incomodo.
Harry suspiro audiblemente y se acerco al escritorio.
– Sabe, técnicamente seria señor Riddle si quisiera ser propio– dijo encogiéndose de hombros con despreocupación– aunque particularmente prefiero que me llamen Harry, señor Potter es mi papá James y señor Riddle es demasiado formal cuando estamos entre familia.
Lucius parpadeo sorprendido al ser incluido tan despreocupadamente en el término "familia" que tenia el chico. Se sacudió los pensamientos y señalo la silla frente a el para que tomara asiento.
– Esta bien Harry– dijo ligeramente incomodo– ¿a que debo el placer de tu visita? – pregunto ahora un poco más curioso.
– Bueno…– ahora fue Harry quien se sintió incomodo– no quisiera sonar entrometido pero…he notado que algo le preocupa y a pesar de que quería ofrecerle mi ayuda no quería que lo tomara como una grosería por meterme en asuntos que no me conciernen– se removió y miro las llamas antes de continuar– pero sea lo que sea que este pasando, esta afectando a Draco– susurro confundido– pero se niega a decirme que sucede y también se niega a hablar con usted del tema y sinceramente esta situación me esta volviendo loco, quiero decir, no solo es el…me refiero a que he notada miradas extrañas que le dan a veces y se que algo esta pasando pero mi padre tampoco me dice nada– termino su diatriba para tomar aire nuevamente– así que tome la decisión de preguntarle de frente.
Lucius sonrió de lado, muy a su pesar le divertía ver al chico confundido y sin saber como pedir lo que quería saber desesperadamente.
– Bueno Harry, –empezó Lucius sin dejar de sonreír– en cualquier otro momento te hubiera dicho que no era asunto tuyo y que no te metieras en asuntos que no te concernían– miro la cara abatida del chico y suspiro– pero en este momento, eso seria una completa mentira.
Harry lo miro sorprendido.
– ¿A que se refiere? – pregunto mirándolo con avidez– quiero decir, entiendo que me esta diciendo que este asunto tiene que ver conmigo, pero… ¿Cómo? – pregunto enderezándose más en la silla.
Lucius suspiro suavemente y se giro hacia la chimenea nuevamente.
– Asumo que recuerdas nuestra conversación hace dos días– cuando no escucho un sonido continuo– aunque no estoy seguro si lo comprendiste bien– tomo aire y miro al chico de ojos verdes– ese día te di una sutil amenaza.
– ¿Amenaza? – Harry lo miro confundido.
– Si Harry– respondió Lucius– nunca pronuncie una amenaza verbal pero mi comportamiento tenia la intención de transmitir una amenaza hacia ti– explico con calma.
– ¿Por qué quisiera amenazarme? – pregunto Harry aun sin comprender.
– Quería que me dijeras que si Draco decidía dejarte y formar una familia con alguien que yo aprobara, tu lo dejarías seguir con su vida sin obligarlo a estar a tu lado– dijo sintiéndose nuevamente incomodo.
– ¡Jamas obligaría a Draco a estar a mi lado sin amor! – replico molesto levantándose de la silla.
– Toma asiento por favor Harry– pidió Lucius con voz suave y no continuo hasta que el chico estaba nuevamente en su asiento– si, ahora lo se– dijo con una sonrisa– pero en ese momento no confiaba en tus intenciones con mi hijo– se recargo en su silla y junto las manos– es por eso que me ven de esa forma– explico– porque ese día todos sin falta me dijeron lo molestos o decepcionados que estaban con mi comportamiento– dijo haciendo una mueca– debo aceptar que el único que logro hacerme dar cuenta del error fue tu amigo Lupin– agrego perdiendo la vista en el fuego, sin decir nada mas.
Harry lo observo en silencio durante un par de minutos antes de hablar.
– Mi padre…el no lo lastimo, ¿verdad? – pregunto con preocupación brillando en sus ojos brillantes.
Lucius lo miro ladeando la cabeza.
– No– negó suavemente, porque era verdad, después de lo que hizo, un cruciatus era nada comparado con lo que se merecía– estoy seguro que Cissy le dijo a Draco lo que sucedió y por eso se esta comportando de esa manera.
– Ohh muy bien entonces– dijo Harry relajándose en su silla– quizás podría ser buena idea que hablara con Draco para solucionar las cosas– dijo removiéndose con nerviosismo– se que Draco lo quiere y lo respeta mucho…no es fácil para el permanecer lejos de usted porque cree que no aprueba nuestra relación.
Lucius asintió en acuerdo.
– Quizás tengas razón Harry– dijo observando con curiosidad la postura relajada y los ademanes despreocupados del chico– dime Harry, ¿eres feliz con el Lord? – pregunto sin dejar de mirarlo.
Harry se sorprendió por la pregunta pero después sonrió contento.
– Por supuesto– dijo con emoción– se que no debió ser fácil para mi padre dejar de ser Voldemort conmigo pero…eso hace nuestros momentos aun mas especiales– susurro mirando perdido hacia la nada– me quiere y me cuida y no tiene problemas en demostrarlo.
Lucius miro sus ojos llenos de brillo y amor. Suspiro con tristeza.
– Espero entonces que puedas perdonarme por intentar molestar tu relación con mi hijo– pidió Lucius con humildad– deseo disculparme con mi hijo por mi comportamiento pero si lo conozco bien él dirá que a quien le debo una disculpa es a ti– agrego sonriendo.
Harry lo miro sorprendido pero después sacudió la cabeza y sonrió.
– Por supuesto– dijo asintiendo– por mi no debe preocuparse, pero por favor, hable con Draco…se siente triste por lo sucedido– se levanto para retirarse.
– Tienes mi palabra Harry– dijo Lucius levantándose también– si no interfiero en tus planes en este momento me gustaría buscar a mi hijo– dijo suavemente.
– No, por supuesto que no– dijo Harry contento– de echo creo que iré a buscar a mi padre– dijo saliendo por la puerta y mirando hacia los pasillos– me pregunto si estará en las mazmorras– susurro para si.
Lucius sonrió de lado y negó con la cabeza.
– Si lo veo le diré que los buscas– dijo cerrando la puerta– ahora si me disculpas, iré en busca de mi renegado hijo.
Harry soltó una risita y asintió, caminando en dirección a las mazmorras.
Unos pasillos más adelante se detuvo curioso cuando escucho que alguien lo llamaba. Se giro para encontrar a su padrino y sonrió caminando hacia el.
– ¿Qué sucede Siri? – pregunto riendo cuando su padrino le revolvió el cabello con cariño.
– Nada pequeño Prongs– dijo encogiéndose de hombros– pero no te había visto desde ayer.
– Ayer a las once de la noche Siri y son las 10 de la mañana– dijo sonriendo por el dramatismo de su padrino.
– Por eso mismo, son casi doce horas sin ver mi inalcanzable belleza– replico con orgullo pavoneándose por el pasillo– y a todo esto, ¿a dónde vas? – pregunto mirando por los lados– ¿y donde esta la plaga de mi primo?
Harry negó divertido con la cabeza.
– Estoy buscando a mi padre e iré a ver si esta en las mazmorras– dijo enganchando un brazo de su padrino y tirando de el hacia el pasillo– y Draco no es una plaga– agrego juguetón– mas como una sanguijuela– dijo riendo.
Sirius soltó una carcajada divertido.
– ¿Y la sanguijuela no es una plaga? – pregunto todavía riendo.
– Si bueno…– apretó los labios reprimiendo su risa─ pero no se lo digas.
Sirius abrazo a su ahijado con fuerza y los condujo hacia las mazmorras.
RL
Remus se dirigía hacia los jardines, estaba muy aburrido y necesitaba aire fresco. No sabia donde estaba todo el mundo, aunque si lo pensaba mejor, todos tenían cosas que hacer y personas con quien estar. Sacudió la cabeza con fuerza, deshaciéndose de los pensamientos deprimentes, le había prometido a su cachorro que haría un esfuerzo por seguir adelante con una mejor actitud. Sonrió de lado al recordar la conversación con Lucius dos días atrás. Parecía que había logrado penetrar en esa dura cabeza suya a juzgar por la forma en que conducía a su hijo a su habitación. Esperaba por el bien de todos que Lucius cambiara su forma de ser. No servia de nada toda su fortuna, todas sus influencias y su buen parecido si lo arruinaba con una actitud tan arrogante y superior. Frunció el ceño confundido cuando se dio cuenta de lo que estaba pensando, pero antes de tener mas tiempo para analizar sus pensamientos fue interrumpido por alguien.
– ¿Disculpa? – pregunto girándose, solo para encontrarse cara a cara con Severus– ah, Severus, lo siento estaba perdido en mis pensamientos.
Severus no contesto, solo se limito a observarlo. Tenia profundas ojeras bajo los ojos y se veía mas demacrado. Una punzada de culpa lo atravesó cuando se dio cuenta de que todo era por culpa suya.
– No importa– respondió sin emoción– solo necesitaba entregarte la poción– dijo extendiendo el vial sin dudar.
Remus la tomo con un agradecimiento y lo guardo en su túnica raída.
Severus frunció el ceño molesto cuando se dio cuenta de que nadie, ni siquiera Harry había hecho nada por cambiar el guardarropa de Lupin. Hizo una nota mental para decirle a Siri que se encargara de eso, aunque dudaba que fuera la decisión correcta.
– ¿Todo bien Severus? – pregunto Remus mirando con atención– ¿necesitas algo?
Severus estaba a punto de negar cuando recordó que esta podría ser una buena oportunidad.
– Si, creo que si– respondió sin dejar de mirar al hombre.
– ¿Crees que si? – pregunto Remus divertido.
– Si Lupin– respondió con brusquedad– necesito hablar contigo– agrego mas suavemente– ¿podríamos sentarnos un minuto? – pidió y sin esperar respuesta camino hacia un banco cercano.
Remus lo siguió con la diversión pintada en el rostro.
– Tu dirás Severus– dijo cuando se sentó en el banco.
– Primero que nada quiero disculparme por haber provocado una ruptura tan abrupta entre tu y Sirius– dijo con firmeza, sorprendiendo a Lupin.
– No tienes que disculparte por eso Severus– dijo Remus riendo ligeramente– estoy seguro que Siri ya te dijo que el y yo no…
– Si, lo dijo– interrumpió Severus, no sintiéndose mejor– pero no creo que haya sido fácil para ti pasar de estar todo el día con alguien a pasar a estar…– Severus se interrumpió incomodo.
– Solo– completo Remus por el– dilo Severus, no te tomaba por alguien que se anda a tientas– dijo divertido– creo que Sirius esta siendo una mala influencia para ti.
Severus resoplo, girando los ojos.
– Ese chucho pulgoso también esta preocupado por ti– dijo ocultando su inseguridad.
– No debería ser así– dijo Remus mirando hacia los enormes ventanales– pero es normal, hemos sido amigos desde el colegio.
Severus se trago la replica amarga por no haber estado con Sirius desde el colegio. En cambio asintió y se levanto.
– Si todo está bien con ustedes entonces no veo porque tienes que dejar a Sirius plantado todo el tiempo– dijo molesto.
– El hecho de que todo este bien no significa que no necesite tiempo para acostumbrarme al cambio en nuestra relación– replico Remus sintiéndose molesto por ser juzgado de esa manera– creo que tengo derecho a tomarme un tiempo para reorganizar mis sentimientos y pensamientos, si Sirius necesita a alguien entonces deberías ser tu quien le de la comodidad y seguridad que necesita– agrego levantándose y mirando a Severus a los ojos– si no puedes hacer eso por el, que es tu pareja ahora, entonces no vengas a reclamarme por algo que debería hacer yo.
Remus no espero respuesta, solo dio media vuelta y se dirigió hacia la fuente mas cercana, perdiéndose entre los rosales.
Severus se quedo parado sin decir nada. Sintiéndose completamente estúpido por su arrebato dio media vuelta y regreso al interior. Tenia que disculparse con Lupin por su total falta de tacto. Nada odiaba más que tener que disculparse por algo.
LM
Lucius estaba hablando con su hijo en su habitación. Llevaban más de media hora hablando sobre lo sucedido dos días atrás.
– Lo comprendo padre– dijo Draco cruzado de brazos desde el fondo de la habitación–pero es a Harry a quien le tienes que pedir una disculpa.
Lucius, que estaba cerca de la ventana, sonrió de lado. Ocultando su expresión, miro a su hijo.
– Sabia que me pedirías eso– dijo divertido– de echo primero me disculpe con Harry por lo sucedido y después vine a buscarte– explico.
Draco resoplo, olvidando que era poco digno para un sangrepura como el, tal comportamiento.
– Estoy seguro que Harry te perdono fácilmente– dijo negando con cariño.
– De echo si– dijo sonriendo ligeramente– estaba mas preocupado por ti que por cualquier otra cosa– dijo intentando aplacar a su hijo– creo que empiezo a ver lo que todos dicen sobre el.
Draco no respondió, solo se limito a asentir.
Lucius por su parte no agrego más. Suspirando suavemente se giro hacia la ventana y frunció el ceño cuando vio quienes estaban sentados en un banco cerca de la fuente. Parece ser que Severus decidió tener una conversación con Lupin. Aunque no se imaginaba a Severus disculpándose con Lupin por haberle robado el amante, no podía pensar que más podrían estar hablando. Se recargo en la ventana en un intento por ver mejor las expresiones de los hombres, atrayendo con esa acción la atención de su hijo.
– Parece que Sev ha molestado a Remus– dijo Draco con el ceño fruncido.
Lucius asintió. Lupin se veía muy molesto de hecho.
– ¿Sabias que Severus y Black son pareja ahora? – pregunto Lucius, ignorando el hecho de que sonaban como un par de brujas chismosas.
Draco asintió mientras veía a Remus caminar hacia los rosales.
– Harry me platico que fue Sirius quien le dijo lo que sucedió entre el y Sev cuando salieron en una misión para Tom– explico suavemente.
– Aun no me acostumbro a oírte llamar al Lord por ese nombre– dijo haciendo una mueca de disgusto.
– Pues será mejor que lo hagas padre– dijo Draco mirándolo de reojo– porque parece que Tom ya acepto el hecho de que no dejare a Harry a menos que el me lo pida.
– Si, tienes razón– dijo suspirando– me disculpo– siguió con la mirada al hombre lobo y añadió– Lupin parece un inferí– dijo con una mueca.
Draco no respondió, se limito a mirar a su padre con curiosidad. Era raro que no se burlara con crueldad por lo que estaba pasando Remus, aunque lo agradecía porque el hombre se había ganado no solo su respeto sino también su cariño.
– Debe ser muy difícil para el– dijo Draco después de un rato.
Lucius hizo un sonido esquivo.
– Solo imagina que de repente madre te dijera que quiere el divorcio porque quiere estar con otra persona– dijo Draco sin saber que había acertado en su suposición, casi– de repente madre estaría pasando su tiempo con alguien que quizás conozcas, siendo feliz mientras tu estas solo–dijo reprimiendo un escalofrió al imaginar una situación parecida pero con su Harry– creo que es muy injusto para Remus tener que ver a diario a Sev y Sirius juntos– dijo con tristeza.
Lucius suspiro por centésima vez, estar rodeado de Gryffindors no era bueno para la salud. Podía sentir culpa por la forma en que le hablo a Lupin hace dos días. Parece que ahora tendría que disculparse y odiaba disculparse.
– Con el tiempo no va a importar mucho– dijo Draco mirando con intensidad a Remus.
– ¿Qué quieres decir con eso? – pregunto Lucius mirando con confusión a su hijo.
– Me refiero a que Remus podría encontrar una persona que lo quiera tanto como el– dijo Draco observando al hombre con la cabeza de lado en apreciación– obsérvalo bien– pidió haciendo lo mismo– si le quitamos esas ropas viejas y le ponemos ropa de calidad, le arreglamos un poco el cabello y endereza su espalda…seria un hombre apuesto– dijo entrecerrando los ojos– con ese aire de melancolía y contemplación que tiene podría tener a muchas personas detrás de el– dijo mas para si mismo que para su padre– además exuda amabilidad y tranquilidad por cada poro.
Lucius se aclaro la garganta, podía ver lo que quería decir su hijo pero no entendía porque le molestaba que el no lo había visto antes.
– Si fuera tú tendría cuidado– dijo Lucius, ganando efectivamente la atención de su hijo– Harry podría oírte decir eso e interpretarlo de forma errónea.
Draco hizo un sonido evasivo.
– Creo que hablare de esto con Harry– dijo perdido en sus pensamientos– quizás entre los dos podríamos convencerlo de que renueve su guardarropa.
Lucius definitivamente estaba incomodo ahora. Así que aprovecho para cambiar la conversación y ya que el tema había surgido anteriormente, no veía porque no hablarle sobre eso a Draco de una vez.
Se aclaro la garganta suavemente y se dirigió hacia la cama cuando se dio cuenta de que Lupin ya se había ido.
– Hay un asunto importante del que también quería hablarte Draco– dijo con suavidad, ganándose la completa atención de su hijo.
– ¿Que sucede? – pregunto Draco receloso, girándose y recargándose en la ventana.
– Hace dos días... – Lucius se detuvo cuando se dio cuenta que dos días atrás muchas cosas habían cambiado y muchas cosas habían sucedido, se sacudió sus pensamientos y continuo– tu madre y yo tuvimos una conversación sobre ciertos asuntos que podrían pasar.
Draco no dijo nada pero en cuanto se dio cuenta de que su padre no continuaría pregunto:
– ¿Qué asuntos?
– Bueno, sabes que el Lord no descansara hasta que James Potter este de regreso, ¿cierto? –pregunto esperando la confirmación– y recordaras que esta casado aun con Lily
Potter– dijo mirando con una expresión en blanco a su hijo– entonces lo mas lógico es que se divorcien inmediatamente de su regreso.
Draco frunció el ceño. La verdad es que no le había dado un solo pensamiento a esa situación, pero ahora que lo pensaba era lo mas lógico. Asintió, sintiéndose confundido sobre que tenía que ver los Potter con sus padres.
– Desde hace muchos años los Potter han sido el matrimonio modelo, pero se van a divorciar tan pronto estén de regreso, entonces…
Draco sintió un terror desconocido arañándole el pecho cuando se dio cuenta de a donde podría llevar esta conversación con respecto a sus padres.
– ¿Padre? – pregunto sintiendo su garganta apretarse dolorosamente.
– Escucha Draco– pidió Lucius nervioso– quiero que sepas que tu madre y yo estamos considerando romper nuestros lazos de matrimonio– dijo con firmeza.
Draco abrió y cerró la boca un par de veces, mirando al vació.
– Us-ustedes no pueden separarse– dijo sin dejar de ver al vació– quiero decir, se aman…porque se aman, ¿cierto? – pregunto enfocando su mirada en su padre.
– Si Draco, nos amamos– dijo Lucius– pero como amigos– añadió con suavidad– no me malinterpretes ambos te amamos con el alma y has sido el mejor regalo de nuestra unión.
– ¿Entonces porque se van a separar? – pregunto aun aturdido.
– Nuestro compromiso fue concertado entre nuestros padres como la mayoría de los matrimonios sangrepura– explico Lucius con tranquilidad– pero tu madre y yo nunca nos amamos como pareja, siempre fuimos los mejores amigos y…
– ¡Llevan mas de 16 años juntos! ¿¡Quieres decir que en tantos años juntos no lograron amarse como pareja!? – pregunto incrédulo.
– Lo intentamos, ambos lo intentamos, pero no estaba destinado Draco– dijo Lucius en velada suplica– si tu tuvieras que casarte con Pansy, aunque pasaran 20 años, ¿llegarías a amarla como mujer? –pregunto Lucius.
Draco bajo la vista avergonzado y negó con la cabeza.
– Es hermosa pero solo es una gran amiga para mi– dijo despacio.
– Eso es lo mismo que sucedió con Narcissa y conmigo– dijo Lucius con firmeza– fuimos mejores amigos e intentamos ser felices juntos desde que nos enteramos que estábamos comprometidos– explico levantándose– pero no funciono.
– ¿Madre esta de acuerdo con esto? – pregunto con tristeza.
– Si– dijo Lucius con calma– de echo fue ella quien planteo el tema por primera vez– hizo una mueca– debo decir que no estaba de acuerdo cuando lo dijo pero prometí pensarlo y…creo que seria una buena idea– vio la mirada asombrada de su hijo y se apresuro a corregir– no hemos sido infieles ninguno de los dos pero…creo que ambos merecemos ser felices sin tener que cargar con las responsabilidades que dejaron nuestros padres sobre nosotros.
Draco asintió, sabiendo que el quería lo mismo para poder estar junto a Harry.
– Lo entiendo– dijo mirando a su padre con resignación– solo me tomara tiempo hacerme a la idea– suspiro– gracias por decirme antes de tomar una decisión definitiva.
Lucius asintió y se acerco a su hijo. Vacilo ligeramente pero lo abrazo con un poco de incomodidad.
– Eso no significa que dejaremos de amarte Dragón– susurro Lucius.
Draco sintió lagrimas cálidas caer de sus ojos. Hacia tantos años que su padre no lo abrazaba ni lo llamaba Dragón. Quizás las cosas cambiarían para bien.
– Ahora que todo a quedado claro– susurro Lucius, separándose ligeramente de su hijo– iré a buscar a tu madre y tener una agradable charla sobre una posible separación– dijo haciendo una mueca.
Draco asintió, limpiándose las mejillas con vergüenza.
– Te veré después Dragón– susurro Lucius, besando los cabellos dorados de su hijo.
– Si padre– dijo Draco con una sonrisa vacilante– iré a buscar a Harry.
Lucius salio de la habitación perdido en sus pensamientos nuevamente. Parece que no solo tenía que disculparse con Lupin por su comportamiento, sino también agradecerle por indirectamente regresarle a su único hijo. Suspiro internamente. Si había algo que odiaba más que disculparse, era tener que disculparse y agradecer al mismo tiempo. Aun mas, si hablamos de la misma persona.
RL
Las llamas bailaban en la chimenea, sus colores mezclándose y llenando el despacho con luces claras y cálidas. El almuerzo había pasado hace tiempo pero el no tenia intención de salir del despacho. Había pedido una porción pequeña de comida con un elfo domestico.
Se sentía atrapado y ansioso todo el tiempo. Parece ser que tendría que molestar a Harry y Draco para un paseo por el jardín más adelante. Necesitaba hablar con su cachorro y decirle que pasaría un tiempo fuera. Quizás si salía y encontraba una manada que le permitiera correr y cazar con ellos ayudaría a su estado emocional. Suspiro audiblemente. Solo esperaba que su cachorro no se lo tomara personal.
Necesitaba una copa de whisky. Se levanto de la cómoda silla y se dirigió hacia el mueble. Cuando estaba sacando una botella escucho la puerta del despacho abrirse.
– Lo siento por invadir tu despacho Riddle pero…– giro hacia la puerta, callándose cuando vio quien había entrado.
– Parece ser que todos pueden tutearse con el Lord, menos su mano derecha de hace mucho tiempo– dijo sintiéndose molesto y decepcionado por no tener tal privilegio.
– Oh, Lucius– dijo Remus divertido– si alguien que no fuera yo te escuchara, diría que estas celoso– lo miro sonriente, moviendo una copa más y haciendo un gesto en invitación.
Lucius asintió en la invitación y cerro la puerta detrás de el.
– Pues seria una excelente decisión que te guardes esa información Lupin– replico en tono seco.
Remus rió ligeramente. Sirvió ambas copas y se sentó otra vez en la silla.
Lucius que había tomado la silla restante, acepto la copa sin decir palabra.
– Si vienes a trabajar, podría retirarme para no molestar– ofreció Remus sin sentir verdaderas ganas de retirarse.
Lucius no contesto. Se limito a observarlo detenidamente. El hombre se veía cansado y demacrado, sus ojeras estaban muy pronunciadas y sus ojos dorados estaban opacos. Lupin era un cascaron vació. Hizo una mueca de disgusto. Era patético ver a un hombre que debería estar lleno de vida, en tal estado. Black esta vez se había comportado como un verdadero bastardo.
– No es necesario– dijo después de un minuto– solo buscaba a Narcissa, pero he de suponer que salio a hacer compras con su hermana– dijo mirando las llamas de la chimenea.
– Eso es un alivio– respondió Remus sintiéndose mejor– la verdad no tenia ganas de salir y estar con todos.
Lucius, que lo había imaginado, asintió.
– No deseas ver a Black con Severus– dio por hecho Lucius.
Remus levanto la vista sorprendido. Se encontró con profundos ojos grises.
– Sirius no tiene nada que ver– mintió Remus incomodo.
– Sigue diciéndote eso y quizás lo creas en algún momento– replico Lucius mordaz.
Remus negó con la cabeza.
– Parece ser que me equivoque, otra vez– agrego suspirando– creí que podríamos tener una conversación normal sin que me estés menospreciando y humillando– dijo levantándose y dejando la copa– supongo que nunca veras mas allá de un hombre lobo– susurro caminando hacia la puerta.
Antes de que saliera por la puerta fue detenido por un agarre fuerte en el brazo. Se tenso, sintiéndose inmediatamente en guardia.
– Me disculpo– dijo Lucius con los dientes apretados.
Remus giro rápidamente y miro al rubio con ojos sorprendidos.
Lucius hizo una mueca de disgusto y soltó rápidamente al hombre.
– Mi educación sangrepura no me permite ser amable con personas que creemos inferiores a nosotros– explico con renuencia– pero he pasado tiempo en tu presencia y he dejado de verte como una criatura– dijo mirándolo a ojos con seriedad– pero es difícil que los malos hábitos cambian tan rápido– eso fue todo lo diría, no se disculparía de nuevo.
Remus estaba sorprendido por lo que acababa de escuchar. Estaba seguro que esas cuantas oraciones debieron haberle costado demasiado al orgulloso Malfoy. Sonrió suavemente y asintió.
– Esta bien– dijo inclinando la cabeza– es difícil para ti, así que no presionare– se giro, dispuesto a dejar solo al orgulloso hombre, pero una vez mas, fue detenido con un agarre firme.
Lucius levanto una ceja cuando se encontró con los ojos dorados que lo cuestionaban. A el, o a su sanidad mental. Cualquiera de los dos.
– Me he disculpado Lupin– dijo haciendo una mueca– lo menos que puedes hacer, es ser cortés y hacerme un poco de compañía– dijo con sarcasmo.
Remus asintió aun sorprendido, pero después recordó el trato que estaba recibiendo Lucius de los demás por su falta de respeto a Harry y sonrió suavemente. Bien podrían hacerse mutua compañía.
Regresaron a tomar asiento frente al fuego y continuaron bebiendo en silencio por un rato.
Remus se aclaro la garganta suavemente, ganando la atención del rubio.
– ¿Cómo te fue con tu hijo? – pregunto interesado, pero aclaro rápidamente cuando vio al rubio levantar una ceja en cuestión– los vi entrar a su habitación y creí que quizás habías puesto en practica lo que hablamos.
Lucius suspiro, permitiéndose bajar un poco la guardia frente a Lupin.
– Si, hable con el– respondió recordando su conversación– eres muy impaciente Lupin– dijo sintiéndose molesto.
– ¿Impaciente? – pregunto Remus confundido.
– Si– replico Lucius mirándolo con intensidad– planeaba agradecerte por tu consejo y disculparme por mi comportamiento– explico relajándose después de decir las palabras prohibidas.
– Me perdonaras pero, ¿qué tiene eso que ver con la impaciencia? – pregunto todavía confundido.
– Acabo de disculparme hace cinco minutos y quería dejar pasar mas tiempo antes de tener que decir esas mismas palabras desconocidas– dijo con brusquedad.
Remus lo observo en shock por unos segundos antes de soltar una carcajada divertida. Acción que se demostró equivocada, si los ojos fríos como hielo eran algo a tomar en cuenta.
– Lo siento Lucius– dijo reprimiendo su diversión– es solo que lo dijiste como si fuera un pecado agradecer o pedir disculpas– agrego sintiéndose todavía divertido con toda la situación.
– Esas palabras no están en el vocabulario de un Malfoy– dijo con superioridad– harías bien en recordarlo y ser agradecido.
Remus se apresuro a asentir, no quería que siguiera molesto el rubio.
– Mis disculpas– dijo, esta vez verdaderamente serio.
– Ahora que te has burlado de mi lo suficiente– dijo Lucius sentándose recto– creo que es justo que me devuelvas el favor.
– ¿Perdón? – pregunto Remus confundido otra vez.
– Porque no me hablas sobre lo que verdaderamente paso entre tú y Black– pidió suavemente, engatusando en un estado de tranquilidad.
La táctica de Lucius resulto ser inservible cuando vio el poco brillo abandonar los ojos dorados del hombre frente a el. Su postura se había vuelto tensa y su mirada esquiva, pero Lucius no retrocedió. Este hombre le había ayudado a recuperar a su hijo y le devolvería el favor lo mejor que pudiera, pero para eso, necesitaba que dejara de encerrarse en si mismo.
– Si en algo ayuda– dijo Lucius con calma y buscando la mirada triste– no me burlare, solo quiero comprender porque pareces un inferí todo el tiempo– hizo una mueca de disgusto– no veo que Black sea lo suficiente como para reducir a un hombre a escombros.
Remus lo miro sorprendido. ¿Acaso era su imaginación o Lucius lo estaba alagando? Sacudió la cabeza con incredulidad y decidió que era su imaginación.
– No amo a Sirius, si eso es lo que crees– dijo todavía sorprendido– pero es difícil acostumbrarse al cambio.
Lucius sonrió complacido. Había logrado hacerlo hablar. Ahora no habría poder que lo detuviera para hacerle ver la razón a este hombre ciego.
– ¿Me estas diciendo que lo extrañas entonces? – pregunto enarcando una ceja.
– Bueno, si– dijo Remus a regañadientes.
– Pero no lo amas– repitió Lucius curvando los labios– perdóname si suena contradictorio.
Remus suspiro. Sabiendo que no tenia escapatoria, decidió hablar de una vez.
– Sirius siempre fue un gran amigo para mi Lucius– dijo con seriedad– pero cuando perdimos a James y Sirius fue a Azkaban…– se removió incomodo– me quede solo y me fui de Escocia.
– Esta bien– dijo Lucius, alentándolo a continuar– ¿Qué sucedió para que cambiaran su relación?
– Cuando Sirius salio de Azkaban, nos dimos cuenta de que solos nos teníamos a nosotros mismos– dijo encogiéndose de hombros– creo que solo fue una consecuencia de pasar tanto tiempo juntos.
Lucius asintió mirando las llamas. Podía comprender lo que quería decir Lupin.
– Llevaron cerca de 3 años de relación– susurro Lucius pensando en el tiempo desde su perspectiva– ¿no sientes celos cuando lo ves con Severus? – pregunto mirándolo con curiosidad.
Remus trago el nudo de su garganta y negó suavemente.
– Solo me siento solo– susurro dolido– es egoísta lo se– se apresuro a declarar.
– ¿Egoísta? – pregunto Lucius incrédulo– si me permites, creo que quien fue muy egoísta fue Black– dijo con una mueca de disgusto– sabiendo que solo contabas con el, te dejo de un día para otro sin darte tiempo de acostumbrarte a la idea.
– Sirius siempre fue así de impulsivo– lo defendió Remus.
– Lo defiendes– dijo Lucius sintiéndose molesto– ¿estas seguro que no lo amas?
– No Lucius, no lo amo– dijo con un suspiro– al menos no como hombre, pero si como amigo– agrego con firmeza.
– No importa como lo digas– dijo Lucius sirviéndose otra copa– sigue siendo contradictorio para mi.
– Si bueno, no importa– dijo Remus mirando las llamas– creo que necesito tiempo para acostumbrarme a estar solo otra vez.
– ¿Qué quieres decir? – pregunto Lucius, no sorprendido por el drama que hacia por la situación.
– Estoy pensando en decirle a Harry y Draco que me iré por un tiempo– dijo perdido en sus pensamientos– hablare con Riddle, quizás pueda ir con alguna manada en una misión o solo para pasar tiempo con ellos.
Lucius se sintió molesto por ese conocimiento.
– Así que solo vas a huir como un cobarde y dejar solo a Harry y mi hijo– declaro con voz dura.
Remus lo miro con incredulidad.
– ¡No estoy huyendo! – exclamo molesto– sin embargo, necesito tiempo para mi– dijo mirando hacia la puerta, tentado de irse de una vez– estoy seguro que Harry y Draco lo entenderán.
– Pues mi hijo se ha propuesto arreglar tu imagen y conseguirte pareja– dijo Lucius, satisfecho cuando vio la mirada de horrorizada incredulidad de Lupin– y no me importa lo que pienses pero no vas a desairar a mi hijo– amenazo mirándolo con dureza.
Remus no contesto. Se limito a mirarlo con horror.
A Lucius no le importaba. No dejaría que hiciera de lado a su hijo. Ademas, cuando Draco se proponía algo, lo conseguía. Si eso significaba que Lupin no podía huir a esconderse con otros hombres lobo, bueno, eso solo era un extra.
– Dime que Harry no sabe de este ridículo plan– gimió sintiéndose avergonzado.
Lucius sonrió sádico.
– De hecho, creo que lo hace– dijo sin perder la sonrisa– hace mas de una hora que salio en busca de Harry para pedirle consejo sobre el asunto.
Remus lo miro conmocionado y horrorizado.
– ¿¡Y apenas consideraste adecuado decírmelo!? – exclamo levantándose de golpe.
Lucius no considero que eso mereciera una respuesta.
Remus camino apresurado hacia la puerta, dejando al rubio mirándolo con extrañeza.
– Tendré que encontrarlo antes de que llegue a Harry– susurro apresurado.
– ¡Lupin detente! – gruño Lucius levantándose tras el molesto hombre.
Fue demasiado tarde. Antes de que lograra llegar a Lupin la puerta se había abierto y todos lo miraban conmocionados.
Remus se quedo congelado cuando vio a Riddle, Harry y Draco unos pasos cerca de la puerta. Era obvio que venían a buscarlo. Una mirada al rubio y supo que había llegado demasiado tarde. Draco miraba su ropa con la cabeza de lado y Harry miraba su túnica con el ceño fruncido.
– ¡Remus! – exclamo Sirius acercándose rápidamente por el pasillo lateral– ¿estás bien? – pregunto mirando con disgusto al rubio oxigenado.
Lucius dio un paso al frente y se interpuso sutilmente entre Lupin y Black. Miro a Black a los ojos y se burlo, torciendo los labios.
– Malfoy, no tienes ningún derecho de gritarle a Remus de esa manera– gruño amenazante.
Tom observaba la escena con una ceja alzada en curiosidad. Harry miraba confundido a su padrino y a Lucius. Draco miraba a su padre con los ojos entrecerrados, la sospecha clara en su expresión. Y Severus miraba a Lucius y Lupin con una expresión en blanco.
– ¿Qué derecho tienes tu Black? – pregunto escupiendo su nombre con disgusto– Remus puede defenderse solo.
Remus giro sorprendido. No había escuchado a Lucius llamarlo por su nombre.
– ¿¡Remus!? – pregunto Sirius atragantándose con la saliva.
¿Desde cuando Malfoy se hablaba con su amigo en la base del nombre? Miro a Remus confundido.
– Estoy bien Sirius– respondió Remus con cansancio– Lucius solo estaba charlando conmigo– dijo mirando a su cachorro y sonriendo– quiso evitar que saliera a buscar a Draco para detenerlo– dijo mirando al chico rubio y sonriendo cálidamente– pero creo que fue demasiado tarde.
Draco sonrió complacido y miro a su novio.
Sirius estaba aun más confundido. ¿Qué diablos estaba pasando ahora?
– Bien, si estas seguro Moony– dijo Sirius vacilante– de todos modos– dijo recordando su propósito– quería hablar contigo sobre un asunto pendiente– dijo intentando acercarse a su amigo.
Lucius se giro hacia el molesto hombre y se interpuso deliberadamente.
– Tendrás que esperar Black– dijo con frialdad– porque mi hijo hizo planes con Remus– miro a su hijo para la confirmación.
Draco asintió apresuradamente y se acerco a Remus, tomándolo de la mano lo alejo de su padre y miro a Harry.
Harry salio de su aturdimiento y tomo a Remus de la otra mano.
–Si. Por cierto, te estábamos buscando para eso Moony– dijo Harry inseguro– pero podríamos hablar en otro momento si no estas disponible ahora– añadió inseguro.
Lucius tenía ganas de golpear al chico. Se giro y miro a Draco con intensidad.
Draco entrecerró los ojos en su padre pero asintió inmediatamente.
– Creo que lo mejor será que hablemos de una vez Harry– dijo Draco mirando a su novio en advertencia– recuerda que solo nos queda unos días antes de volver al Hogwarts.
Harry que seguía confundido, solo atino a asentir.
– ¿Remus? – pregunto Sirius sintiéndose dolido.
Remus reprimió un escalofrió. Todos estaban haciendo esto para ayudarlo. Sobre todo Lucius, y no iba a pagarle mal. Se volvió hacia su mejor amigo y asintió, sonriendo suavemente.
– Esta bien Sirius– dijo sonriendo– podemos hablar después, Harry se ira en unos días y quisiera pasar mas tiempo con el– agrego encogiéndose de hombros.
Sirius miro a Harry con tristeza y asintió.
– Si, tienes razón– dijo dándose por vencido y regreso al lado de Severus– entonces hablaremos luego.
– Creo que tu y yo también tendremos que hablar Lucius– dijo Severus con firmeza, no aceptando un no, por respuesta.
Lucius no contesto. Solo se limito a mirar a su amigo. Parece que Severus también necesitaba saber un par de cosas sobre atormentar a un hombre solo.
Tom, Harry, Draco, Remus y Lucius observaron a la pareja caminar de regreso a sus habitaciones.
Harry hizo una mueca cuando vio el caminar desganado de su padrino. Tendría que tener una platica seria con el antes de irse. Suspiro cansado. Parece que el era el adulto en esta situación.
– Draco y Harry me han dicho lo que planean– dijo Tom rompiendo el silencio– pueden ir pero con multijugos y Rabastan los acompañara.
Draco y Harry asintieron de acuerdo.
– Podría acompañarlos también mi Lord– se ofreció Lucius.
Tom alzo una ceja y miro a su mortífago con curiosidad.
– Tu y yo tendremos una platica seria Lucius– dijo Tom sin darle pie a replicar– estoy seguro que tu esposa no tardara en regresar y querrá saber donde estas– añadió con sarcasmo.
Remus miro a Lucius y sonrió con amabilidad.
– Tiene razón– dijo acercándose a Harry y Draco– será mejor que pases tiempo con tu esposa, de todos formas, gracias por escucharme.
Lucius asintió.
Draco condujo a Harry y Remus a la salida, no sin antes darle una larga mirada de sospecha a su padre.
Me despido por esta semana, pero amenazo con volver en unos días ; )
