Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a lovelovelove22, yo sólo me adjudico la traducción.


Mi beta es StephMidnight y esta semana está con parciales, así que deseénle muchos éxitos!


EPOV

Charlie se quedó mirándome, con los ojos muy abiertos. "¿Te volviste loco?", preguntó susurrando. "Han estado saliendo sólo por cinco meses y-"

"No significa que vaya a casarme con ella en este momento", lo interrumpí. "Escuche: amo a su hija. La respeto y aprecio mucho. Y algún día, no precisamente hoy o mañana o incluso el año que viene, quiero casarme con Bella. Pero no voy a proponerle matrimonio sin haber recibido su bendición, porque sé lo mucho que ella lo quiere".

Levantó sus cejas ante lo que mencioné, casi podía ver los engranajes girando en su cabeza. "Ya has estado casado", dijo finalmente. Asentí.

"Sí", respondí simplemente.

"Entonces, ¿ya te has sentido de esta forma antes? ¿Cómo sabes que tú y Bella no se van a terminar divorciando, como ocurrió en tu primer matrimonio?", inquirió Charlie. Sabía que no estaba intentando ser grosero; la actitud protectora de la que Bella me había advertido, estaba saliendo a la luz.

"En mi defensa, mis sentimientos por Rosalie, mi ex esposa, no tienen comparación con lo que siento por Bella", confesé.

Charlie frunció los labios y me miró. "Si alguna vez me entero de que has lastimado a Bella de alguna forma, por más mínima que sea, te aseguro que haré que te arrepientas. Porque, si bien veo poco a mi hija, es lo más importante de mi vida; lo que me lleva a otra pregunta: ¿Cómo se siente tu hija respecto a esto?"

Vacilé, porque sinceramente no sabía cómo lo tomaría Annabelle. Si ella creía que Bella se iba a ir, ¿la idea de que nos casáramos sería algo bueno, verdad? Es decir, algo para demostrarle que Bella no se iría.

"A Annabelle le ha costado un poco acostumbrarse a nuestra relación", admití. Charlie me miró de reojo.

"Edward, tienes mi bendición, bajo algunas condiciones", dijo con severidad. Asentí. "Primero, tienes que cuidar de ella".

"Por supuesto", acordé. Eso sería fácil; amaba cuidar de Bella.

"Necesito que me prometas que la harás feliz. Lo último que quiero es que mi hija esté triste o molesta. Y, por último, necesito que te asegures de que hable con su madre. Puede ser que estén distanciadas, pero sé que se quieren. Renée y yo tenemos nuestras diferencias, pero lo único que tenemos en común es nuestro cariño por Bella".

Charlie terminó de hablar y levantó su mano. "Por supuesto", contesté. Charlie sonrió.

"Entonces, tienes mi bendición", accedió, y yo sonreí.

"Gracias, Charlie. No se imagina lo mucho que significa Bella para mí, me comprometo a que sea feliz".


Terminé lo que me quedaba de trabajo antes de despedirme de Charlie y dirigirme a la cama. Abrí suavemente la puerta y entré a la habitación, esperando no despertar a Bella.

Aunque no tuve que preocuparme por eso. Bella no estaba en la cama, sin embargo la luz del baño estaba encendida. Así que me asomé, para encontrarme a Bella secándose con una toalla. Me vio cuando comenzó a secarse el cabello, y me sonrió maliciosamente.

"¿Te gusta lo que ves?", me provocó, moviendo un poco los hombros; luego se acercó y se presionó contra mí.

"No tienes idea", me reí, enredando mis dedos en su cabello mojado. "Tampoco tienes idea de las ganas que tengo de arrojarte sobre esa cómoda y tomarte en este momento… pero, tu padre está abajo".

Bella suspiró y besó mi mandíbula suavemente. "¿Me alcanzas mi pijama? Lo dejé sobre la cama".

Con reticencia, me aparté de ella y fui hasta la cama. Lo que había separado me hizo reír. "Bella, no creo que esto pueda calificar como pijama", me reí, sosteniendo el negligé de seda violeta. Bella resopló y me arrebató el 'pijama'.

"Si lo prefieres, puedo ponerme una sudadera", dijo burlonamente. Negué rápidamente con la cabeza, mientras ella se pasaba el negligé por su cabeza. "Eso pensé", sonrió, satisfecha. "Vayamos a la cama. Mañana quiero que Charlie conozca a Alice".

"Está bien", murmuré. Me metí en la cama y la acerqué a mí. "Te amo", dije en voz baja, besándola dulcemente en los labios.

"Yo también te amo", susurró Bella, apoyando su cabeza en mi pecho.


Rosalie POV

Cuando me casé, hace catorce años, pensé que sería para siempre. Amaba a mi esposo y teníamos una hermosa hija, pero de alguna forma las cosas se habían desmoronado. Aún tenía a mi hija, era lo más importante de mi vida, sin embargo no podía evitar extrañar lo que Edward y yo alguna vez tuvimos.

Verlo tan feliz con otra mujer era difícil. Podía ver en sus ojos que la amaba más a ella de lo que alguna vez me amó a mí. Eso dolía, pero me dio el cierre que necesitaba. Edward y yo nunca volveríamos a estar juntos, necesitaba dejarlo ir y seguir adelante con mi vida.

Quizás yo podría encontrar a un hombre que me amara de la forma que Edward amaba a Bella. En los últimos siete años, me había enfocado en Annabelle y en mi trabajo, al igual que Edward. Pero Bella entró en su vida, y cambió todo.

Quería una nueva relación, y-

"¿Rosalie, puedo hablar contigo?" Levanté la mirada de mi escritorio, sobresaltada. Edward estaba en la puerta de mi oficina, con sus manos en los bolsillos.

"Em, seguro. Siéntate", dije, señalando la silla frente a mi escritorio y limpiándolo un poco. Edward se sentó rápidamente y cruzó los brazos sobre su pecho.

"No tengo mucho tiempo, pero quería que supieras que le voy a pedir a Bella que se case conmigo", dijo Edward sin rodeos. Me quedé boquiabierta. Edward se iba a casar. Mi ex esposo se iba a casar.

Vacilé, aclarando mi garganta. "¿No es un poco apresurado?", pregunté finalmente. Edward me sonrió.

"No se lo voy a pedir ahora. Pero lo haré en un futuro, quería decírtelo. Porque antes de proponérselo a Bella, necesito hablar con Annabelle".

Annabelle. ¿Cómo demonios tomaría esto?

"Felicitaciones", respondí finalmente, bajando la mirada. "Sé que serán muy felices juntos".