Sinceramente, no sé de cuantas de las que empezaron a leer esta historia, hoy siguen por aquí o llegaran a leer esto. No sé porque no terminé esta historia, creo que la tenía hasta escrita pero entonces ¡pum! Desaparecí, no sé si fueron los estudios, une época mala, no sé. Pero hace poco empecé a leer fics de HP de nuevo, se me apeteció y recordé que yo tenía uno, y lo dejé sin final. Lo siento, hay que ser una estúpida para hacer eso, sólo espero que me perdonéis si seguís ahí. También tengo que perder perdón por mis faltas (aunque este cap también habrá), y por mis expresiones tontas...ya sabéis por las cosas de la edad...

Este último capitulo se lo dedico a todos los que lleguéis a leerlo, a todos los que me siguieron en algún momento, pero sobre todo a lo YO de hace años que empezó esto y fue tan inmaduro para dejarlo a medias. El capitulo FINAL, no sé si sería así totalmente, pero fue una idea, que al releer recordé, es algo aproximado y en esencia es lo mismo. Espero que os guste.

También se que prometí segunda temporada, no sé realmente si la haré, no lo creo, y si es así no será tan larga como fue en su momento esta. Entonces acababa el insitituo, ahora estoy acabando la universidad, y creo que entonces tenía menos tiempo que ahora, pero ahora tengo menos imaginación que entonces. Sin más, me despedido, quizás con un adiós, quizás con un hasta luego...Todo dependerá de vosotros, como siempre.

Y sin perder la constumbre: ESTOS PERSONAJES PERTENECEN A J.K. ROWLING

Sólo unas horas.- Pensó Hermione mientras se miraba en el espejo.

Estás estupenda.- Le dijo Ginny desde la puerta.

Muchas gracias por conseguirme el vestido y lo demás a tiempo Ginny.- Dijo la morena mientras la pelirroja la mirada con cierta ¿tristeza? – Tú también estas guapísima, Harry tiene una suerte increíble.

Anda vamos, se nos hace tarde para el último día de este año, de este horroroso y a la vez maravilloso año – Ginny tiró de ella y de repente estaban en la madriguera, justo en la puerta. La pelirroja se había aparecido.

Todo estaba oscuro, excepto por algunas pequeñas luces que iluminaban lo suficiente para dar un ambiente íntimo pero muy festivo, Hermione pasó los ojos por la habitación y vio a George admirando una foto de él y Fred. Molly no paraba de dar vueltas mientras Arthur estaba comentando algún objeto muggle con Harry y los padres de Hermione. Harry había dejado de prestar atención para fijarse en Ginny. Bajando por las escaleras estaban Ron, estaba impecable. Lleva un traje gris, con una corbata gris y una camisa blanca, sencilla pero elegante. Ella en cambio, llevaba un vestido largo, parecían dos piezas aunque en realidad solo era una, la parte de arriba hasta el ombligo brillaba en tonos grises, mientras que a partir de ahí salía una falda con vuelo de un gris oscuro, algo transparente y sin brillos. Sí, así era, de nuevo iban conjuntados.

Estás…- Ron no podía decir nada más, ese vestido con trasparencias le había dejado la boca seca.

Tú también estas demasiado…- Hermione no podía decir un adjetivo que fuera correcto y que encajara con lo que estaba viendo, Ron tenía el pelo engominado hacía atrás, y eso lo hacía todo demasiado difícil. Ron se acercó tendiéndole la mano, ella se la cedió, él tiró y se besaron, fue un roce, pero un roce perfecto.-Te quiero.- Dijeron casi al mismo tiempo, y aquello les sacó una sonrisa.

¿Te has enterado Hermione? – Dijo Harry que se acercaba mientras ellos se alejaban – Hoy en "La guarida" habrá una fiesta, Ron lo ha organizado todo.

¡Ah!¡No sabía nada! – Dijo la morena que se unía al asombro de Ginny.

Era una sorpresa…- Dijo Ron matando a Harry con la mirada- He invitado a Neville, Seamus, Luna… Ya sabéis, a todos.

¡Me parece estupendo! – Dijo Ginny

La cena fue especialmente triste, George estaba nostálgico, y todos lo respetaban y se unían a dicho sentimiento. Pero aún así, fue el propio George el que les sacó una sonrisa a la familia. Justo antes de que dieran las 12, y empezara el nuevo año les pidió a todos que salieran al patio, y así hicieron. La música se escuchaba de fondo, y la radio muggle anunciaba la cuenta atrás.

3, 2, 1…¡Feliz año nuevo! – Gritaron todos al unísono. Todos se dieron abrazos y besos. Arthur besó con demasiada pasión a Molly, y tanto Harry como Ron se estaban riendo por ello.

Ojala dentro de tantos años tu me beses igual Harry Potter, o si no la que se reirá con otro seré yo – Dijo Ginny enfadada.

Hermione se quedó mirando a Ron, en forma de reprimenda, pero no dijo nada, el simplemente la besó, no sabe si con más o menos pasión que lo habían hecho sus padres, pero sí con esa intención – Yo te querré siempre Mione.

Espero que no se te olvide – Sonrió con tristeza ella – Porque yo también lo haré siempre.

¡Venga todos ya!¡Atentos al cielo! – Dijo gritando George. Entonces sucedió, todo se iluminó, de unos fuegos artificiales increíbles ¡eran recuerdos! La primera trastada de George y Fred, los primeros pasos de Ginny o como Ron se enfadó tanto que hizo explotar todos los cristales de la habitación con tan solo dos años, para luego de arrepentimiento convertirlos en pétalos. La primera vez que Hermione miró a Ron, o el primer beso entre Harry y Ginny. El nacimiento de Charlie, el primer encuentro entre Fleur y Bill, o el ascenso de Percy en el ministerio. Todos los recuerdos importantes, o al menos todos los importantes para ellos. Y ahí estaba el beso entre Hermione y Ron, la morena se sonrojó y Ronald la cogió de la cadera. Eran recuerdos preciosos, uno detrás de otro. El último fuego quizás fue el más hermoso, pero el más doloroso, era Fred y junto a su sonrisa se escribieron unas palabras "Por ti, Fred Weasly, por el año en que te perdimos, por el año que siempre serás recordado. Te quiere, George W."

Las letras se quedaron durante un rato en el cielo, como si nunca se fuera a borrar ese dolor, o al menos, es lo que parecía. Finalmente las letras chispeantes desaparecieron, y con la oscuridad empezaron los aplausos de todos hacia George, el sonreía orgulloso, hasta que Ron lo abrazó llorando, entonces fue como el efecto dominó, George comenzó a llorar y le siguió Ginny, después Arthur, y, curiosamente fue Molly la última Weasly en arrancar a llorar mientras abrazaba a su familia. Hermione, en cambio, ya hacía rato que las lágrimas habían empezado a asomar, su madre la abrazó – Es tan injusto – Susurró sin fuerzas Jane.

Ron se separó de George y abrazó a Ginny con fuerza – No me olvidaré nunca de él – Dijo la pelirroja mirando a Ron – Yo tampoco – Sentenció el pelirrojo que la volvió a abrazar, después de un rato, Harry ocupo el espacio de Ron, y este abrazó a Hermione algo más tranquilo.

Estoy bien – Dijo él antes de propinarle un leve beso y sonreír – Bueno, si os parece bien, los jovenzuelos nos vamos de fiesta.

No parece bien, no me fio nada de ustedes, pero ¿qué puedo hacer yo? – Dijo Molly mientras miraba a Jane como si supieran la verdad infinita.

Harry, Ginny, George, Hermione y Ron se despidieron y caminaron lentamenta hasta la casa de los chicos sin prisa, todos entraron en la casa a excepción de Ron y Hermione - ¿Qué ocurre? – Pregunto Ronald.

Nada – Rió Hermione - ¿Por qué?

Te encuentro triste, desde esta mañana…- Dijo Ron y un estruendo sonó cerca – Ya llegan los invitados – Miró por encima del hombro de Hermione – Hermione, no te enfades…

Hermione miró cual iba a ser el problema, y ese problema tenía nombre, Lavender - ¿Qué hace ella aquí? – Se aproximaba tormenta, y el cielo estaba despejado.

¡Hermione! – Gritó Lavender – Espera, no regañes a Ron, necesito hablar contigo – Hermione ni se digno a mirarla.

No va a hablar contigo – Dijo Hermione muy enfadada, pero alguien tiró de ella y era Lavender. Mientras Ron entraba dentro de la casa - ¿Qué quieres?

Hablar contigo – Lavender no sabía por donde empezar – Quería agradecerte…

¿El haberte dejado mi novio libre dos semanas? De nada – Dijo Hermione muy alterada

No, eso no, por eso me disculpo, fue una época mala de la rehabilitación – Lavender le mostró sus heridas en el cuello y Hermione se relajó y avergonzó – Vine a darte las gracias, las gracias por salvarme la vida Hermione. Lo de Ron, fue mi culpa, no sé, los medicamentos, no sé, perdón y ya me marcho – Dijo sinceramente

No te vayas – Dijo Hermione con seriedad – Pero nada de besos a novios de otras personas ¿entendiste? – Hermione lo dijo seria pero luego soltó una risa.

Esta bien, gracias – Dijo Lavender. Ambas entraron en la casa juntas, allí ya estaba Neville que había llegado por la red flú.

¡Ronald! – Gritó Hermione y Ron la miró casi al instante, parecía que estuviera viendo un dementor, pero entonces ella sonrió y él se relajo. Ginny soltó una carcajada - ¡Tu fiesta es fantástica! – Él se lanzó a sus brazos y la beso con amor, ella se agarró a él como si fuera el último día en la tierra.

En un par de horas, todos estaban contentos y felices, bailando, besándose, abrazandose, o contando chistes. George hablaba animadamente con Angelina, y Ron lo miraba más contento que nunca – Creo que podrá recuperarse, nunca del todo, pero lo hará – Dijo cuando Hermione hecho los brazos por encima de su cuello.

Y ¿si la que te llega a abrazar es otra? – Dijo Hermione – Lo hará, aunque siempre tenga a Fred presente, como todos, se recuperará.

Tu olor es naturalmente inconfundible Granger – Dijo él dándose la vuelta y dándole un tímido beso – Vamos a bailar – Y sin más tiro de ella y empezaron a bailar.

Eran ya las 5 y media de la mañana, y Neville se había quedado dormido en el sofá. Ron se acercó a él – Neville hoy duermes aquí, pero no te acostumbres – Este pareció bufar algo, pero no logró entenderlo.

Nosotros nos vamos – Dijo Ginny con alguna copa de más mientras le quitaba la camisa a Harry y sonreía efusivamente – Sí mejor nos vamos – Dijo Harry que se apareció junto a Ginny. Todo estaba en silencio, y Hermione no estaba.

Insonorus – Dijo Ron antes de subir la escalera, ahora nada se podía escuchar.

Hermione miraba por la ventana de su cuarto, estaba atardeciendo – Esto es precioso Ronald – Dijo ella, no había techo, como en Hogwarts.

Tuve que aprenderlo para hacerle un favor a un amigo y quería darte la sorpresa a ti, pero hoy todas las sorpresas se adelantan – Dijo después de ponerle su chaqueta por encima y abrazándola. Le dio un beso en la mejilla, la tenía húmeda - ¿Por qué lloras?

Porque te quiero demasiado – Dijo en un susurro. Se volvió y lo besó. Y antes de que Ron se diera cuenta, ya no tenía corbata y su camisa empezaba a desabrocharse, el besaba de forma pausada y lenta los labios de la morena, se separó mirándola, pero no dijo nada. Ella se dio la vuelta, él le aparto el pelo suavemente y beso su cuello, mientras bajaba la cremallera del vestido de forma lenta y pausada. Ella suspiró. El vestido ya estaba en el suelo y sin que ella se lo esperase, él la cogió y la llevo a la cama, la camisa de él estaba ya junto a su vestido. Los besos del pelirrojo bajaron por su cuello, y de ahí entre sus pechos, su sujetador era de encaje gris oscuro, y brillaba al igual que vestido, era precioso – Ron – Susurro como pudo.

¿Quieres que pare? – Dijo él algo asustado mirándola a los ojos.

No. Quiero que sigas – Dijo ella. Su mirada era fuego, y sus manos impaciencia, ya había medio bajado los pantalones de Ron, que la beso, pero esta vez con pasión. Su lenguas se mezclaron una vez más, buscándose una a la otra, encontrándose, peleando. Ron intentaba desabrochar el sujetador pero le era imposible, Hermione empezó a reír contra su cuello – El cierre es delantero – Dijo ella y él se quedo con cara de bobo – Se abre por delante Ron – dijo ella mirando hacia la parte delantera de su pecho – Lo siento – Dijo el apenado, ella tiernamente lo besó y lo pegó mas a ella tirando de su espalda. Ron de nuevo intento abrir el cierre y lo consiguió a la primera – Así es mucho más fácil – Dijo contra su boca, ella solo sonrió para volver a besarlo. Con habilidad el sujetador desapareció y las manos de Ron se posaron en sus pechos, ella gimió ante el contacto, alzando las caderas y notando su prominente bulto, ambos gimieron – Herm…- Gruño Ron que besaba su cuello y poco a poco bajó hasta su pecho. Succionó con fuerza, y ella gimió casi de inmediato – Ronald, te necesito – Dijo ella y él tiro sus bóxer por el suelo. Bajo dando besos hasta su ombligo, y bajó sus bragas a juego con el sujetador junto a este, besó su intimidad con delicadeza, ella jadeó, y él se acercó de nuevo a su boca, dejando un reguero de besos, incluido sus pechos, su cuello, su oreja, sus mejillas, su boca, ambos se miraron con cariño – Espera – Dijo ella algo asustada.

¿Te hice daño? Yo aún…- Aquella preocupación por parte del pelirrojo la enterneció a la morena que sonrió para tranquilizarlo.

No, estoy bien, es solo…el conjuro, hay que hacerlo – Dijo ella con ese tono estudiantil y preocupado de siempre. El se sonrrojó y asintió alargando la mano hacía su mesita donde estaba su varita.

Ron la miró con preocupación - ¿Preparada? Te dolerá un poco – Ella sonrió de nuevo para tranquilizarlo y asintió tranquila. – Vitadum concipies gravida – Dijo haciendo los tres círculos, el trazo y el golpecito. Hermione casi no noto nada, una sensación extraña, pero no notó nada y eso tranquilizó a ambos. Ron empezó a reir de golpe – Leviosá – Ella lo miró sin entender, y entonces lo comprendió, comenzó a reir junto a él que ya había dejado la varita en la mesita.

Te quiero Ron – Dijo ella haciendo que las risas se cortaran de golpe.

Yo te amo, como nunca amare a nadie Hermione – Dijo él sorprendido de manera brutal a la morena que lo beso pasionalmente.

Hazme el amor, Ronald Weasly, te necesito, te quiero, te amo, recuérdalo siempre en el tiempo – Hermione dijo aquellas palabras mirando los océanos azules de Ron, y remarcando la palabra tiempo, como si aquello transcendiera más de ambos esperaban. Ron sonrió y la besó, se colocó y la miró a los ojos mientras lentamente se hacían uno. Cuando Ron estaba completamente dentro de ella, Hermione, respiraba intentando tranquilizarse, ni si quiera sentía el dolor, pero aquella sensación era extraña. Había sido torturada, aquello no era nada, solo el hombre que amaba y ella siendo uno. – Tranquila – dijo Ron, que la besó en la frente – Me voy a mover ¿vale? – Dijo esperando la afirmación de la morena, cuando esta se la dio, el empezó a salir, y de nuevo entrar, ella suspiro de alivio, no sentía nada referido al dolor. Ron empezó a gruñir, una y otra vez, mientras la besaba y entraba en ella, ella empezó a sentir cierto placer, que se vio aumentado de manera brutal cuando la mano de Ron bajo hasta el punto mas sensible de su cuerpo – Ronald – Gimió de placer y el la besó con desenfreno, el intentaba controlarse y eso Hermione lo tomó como motivo de excitación, araño de su espalda y justo cuando se separaron para poder respirar bocanadas de aire ella estaba en su momento más placentero, noto como toda ella se contraía, arañó con más fuerza la espalda pecosa de Ron – Ron, yo… - Y finalmente llegó al clímax tan esperado, pocos segundos después, el tuvo una sensación parecida, y cayó rendido sobre ella – Te amo – Susurró Ron contra su oreja, ella tembló ante la ronquez de su voz y el la abrazó colocándola encima de su pecho – Ya también lo hago – Ambos intentando recuperar la respiración quedaron profundamente dormidos.

Pero la noche no acabó ahí, ya que hasta en tres ocasiones más, la última por incentiva de Hermione hicieron el amor, la primera, de nuevo en la cama, pero en los pies de esta, la segunda en la ducha, mientras el agua ardiendo caía entre ellos, y entre sus besos, y la ultima, sobre la alfombra del cuarto, entre risas, te quieros, y amor. Mucho amor, amor a pesar del tiempo.