Nada me pertenece, la dueña de estos maravillosos personajes es Stephanie Meyer, y la hermosa historia es de la autora Robsmyyummy Cabanaboy, yo solo traduzco.

Una vez más me acompaña mi amiga y beta, Erica Castelo. Gracias por seguir ayudándome a mejorar mis traducciones ;)


Outtake

~Una probada de nosotros~

BPOV

"¿Qué? ¿Qué estás mirando?" Le entrecierro mis ojos escéptica a mi jodidamente ardiente prometido.

Mi prometido. Edward es mi prometido.

Solo ha pasado un mes desde que me lo pidió, y todavía me siento emocionada por ello. Me sorprendo mirando fijamente a ese resplandeciente diamante posándose delicadamente en mi mano izquierda. El brillo podría cegarte si no tienes cuidado. Sinceramente, me ha cegado a veces… un día casi me salí del camino porque lo estaba viendo danzar bajo la luz del sol.

Ese día aprendí una recomendación de seguridad muy importante. Algunas personas apoyan el 'no envíes mensajes de texto mientras conduces'; probablemente debería de abogar por la causa de 'no mires tu anillo de compromiso mientras conduces'. El anillo debería venir con una advertencia o algo así, por amor de Dios.

Alice y yo hemos estado haciendo búsquedas en línea por destinos para bodas y hemos reducido nuestras opciones ya sea a Curazao o Jamaica. Ni en sueños podemos planear una boda para el fin de semana del Día de los Caídos aquí. Es una locura total con todos los vacacionistas llegando a la ciudad. Edward y yo estaríamos demasiado distraídos para poder disfrutar de nuestros planes, nuestra mente divagando en si las cosas están bien en Last Call o en la posada. Los dos concordamos en que simplemente es mejor alejarnos de todo, dejarlos en las confiables manos de los empleados de confianza de Edward y James y simplemente disfrutar de nuestra boda y luna de miel.

Los silbidos y vítores de la mitad del bar me sacaron de mi reflexión. Es domingo de Superbowl y todos están engalanados con el uniforme de su equipo, GIGANTES contra Patriotas. Edward es un fan acérrimo de los GIGANTES, para gran desilusión de su hermano, que sangra en verde por las Águilas. Tal parece que el puerto está lo bastante lejos de Philly que aquí hay una división entre los fans Nueva York y los de Philadelphia. Y ya que las Águilas están sentadas en casa viendo el Superbowl desde su sofá esta noche, (un hecho que a Edward le encanta restregar en la cara de James), toda la familia Cullen está apoyando a los GIGANTES. Sin embargo, los seguidores de los Patriotas también han acudido en masa esta noche. Tenemos una combinación de un tercio de fans de Nueva Inglaterra y los otros dos tercios apoyan a Nueva York. Edward trae puesto su jersey #10 de Manning y me compró uno en rosa.

Ya saben, porque soy femenina… y a él le gusto así.

Él está detrás de la barra, destapando las tres Rolling Rocks que necesito para mi orden. En vez de responderme, solo me arquea una ceja y me da su sonrisa torcida, sacudiendo su cabeza.

"¿Quéééééé?" Me quejo impaciente, incluso dando un pisotón… no que él pueda verlo.

Se inclina sobre la barra hacia mí, colocando las cervezas en mi bandeja al avanzar. Una bocanada de su aliento caliente y tentador toca mi clavícula y cosquillea en mi cuello al mismo tiempo que roza sus húmedos labios bajo mi oreja. Mientras intento recuperarme de sus maniobras abiertamente seductoras, susurra, su voz candente con sexo y deseo, "Solo estaba pensando en todas las posiciones en las que te tuve el pasado fin de semana en la posada."

Mi cuerpo se convulsiona levemente por los escalofríos que él nunca falla en provocarme, subiendo y bajando por mi espalda.

Ese fue todo un fin de semana. Pero este no es el momento ni el lugar.

Cruzo los brazos sobre mi pecho. "No es justo, Cullen. No cuando los dos estamos trabajando hasta cerrar y probablemente nos iremos a casa y nos desplomaremos sin siquiera un beso de buenas noches." Recuerdo que tengo que llevar un tazón extra de nueces para la mesa tres y rodeó hacia el interior del bar.

"Entonces, ¿debería besarte ahora como estrategia preventiva?" Pregunta, aún exudando lujuria al acercarme.

Suelto un risita y sacudo mi cabeza. No necesito darle a los clientes un show, pero tal vez podríamos escabullirnos a la oficina en algún momento.

Decisiones, decisiones.

"Voy a ignorar tus destrezas vudú sexuales y recordarte—de nuevo—que tienes que entrenarme en la cocina preparándome para el menú de la posada." Lo miro con los mejores ojos de Bambi que pude darle.

Me sonríe con suficiencia. "Bueno, si recuerdas correctamente, empezamos con eso el viernes en la tarde, que fue como terminamos bautizando cada habitación del Four Seas, chica hermosa." Sacude su cabeza. "Eres demasiado tentadora. No creo que podamos hacerlo," responde encogiéndose de hombros.

Decido mejorar mi juego y lanzarme a la yugular. Me inclino y contoneo mi trasero un poquitín frente a su cintura cuando agarro la bolsa de… ejem… nueces, debajo de la barra. Sigo hablando desde mi posición. "De acuerdo, bueno… podría pedírselo a Craig y Sean. Ellos siempre se toman su tiempo conmigo en la cocina. Estoy segura que estarán más que fe—"

Edward rodea mi rostro con su mano y presiona su palma en mis labios, gruñendo, "Si sabes lo que te conviene, NO terminarás esa oración. Veo cómo te miran. ¡Ni en sueños! Soy tu entrenador. Soy el master chef aquí." Siento su aliento caliente en mi cuello, enviando escalofríos por todas partes al enderezarnos a ambos.

Bingo.

Sonrío bajo sus dedos, frunciendo mis labios para darle un gentil beso, y luego me doy la vuelta en sus brazos.

"Bueno, está decidido entonces. La posada está programada a abrir sus puertas el Día de San Valentín. Eso es en menos de dos semanas, cariño. Tenemos que ponernos manos a la obra si con el tiempo voy a ser la mandamás ahí."

Asintió de acuerdo, "Tienes razón, chica hermosa," y continúa preparando el whiskey con soda que ordené. Cuando termina, se vuelve hacia mí, colocando sus manos en mis caderas.

Sonrío y me acerco a su pecho por otro beso. "Gracias. Estoy ansiosa por estar bajo tu…" Lo miro de arriba abajo como si fuera mi última comida, "…tutelaje."

Muerde el interior de su mejilla y se ríe entre dientes, tratando de calmar la tensión sexual que acabo de despertar. Aclarando su garganta, empieza a hablar, su voz un susurro, "Muy bien, Bella… el entrenamiento inicia mañana cuando despertemos, cariño. Cuando no estemos en horas de trabajo aquí en el bar, vamos a estar en casa o en la posada, enseñándote cómo hacer que ocurra la magia en la cocina… ¿está bien?"

Trago el nudo en mi garganta y asiento, sintiéndolo endurecerse contra mi estómago. Creo que de verdad tiene intenciones de hacer que ocurra la magia.

¡No me oirás quejarme!

~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~

Suaves caricias como las de una pluma apenas rozan los costados de mi caja torácica. Mis brazos están metidos debajo de mi almohada, que afortunadamente le da soporte a mi cabeza agotada. No es posible que ya sea hora de levantarse… ¿no acabamos de irnos a la cama después de nuestra follada de victoria? ¿O debería decir "folladas"?

Edward estaba más que eufórico cuando los GIGANTES ganaron anoche el campeonato. Y aunque tal vez el equipo se haya ido a casa con el trofeo Lombardi 2012, estoy muy segura que la celebración que Edward y yo tuvimos en casa después de cerrar también fue digna de un trofeo. Estaba insaciable—penetrándome mientras me cargaba, con mis piernas alrededor de su cintura en la ducha como si fuera nuestra última noche en la Tierra. Me atacó de nuevo cuando nos desplomamos en nuestra cama, pero no antes de enterrar su rostro entre mis piernas hasta que estaba gritando por misericordia.

Espero que los GIGANTES estén en los playoffs nuevamente el próximo año… solo digo.

Siento besos con barba en mi espalda baja, bajando aún más y más… empiezo a retorcerme y mi prometido se ríe, su aliento caliente relajando mi piel. Va a hacer que le salte encima otra vez.

Suspiro, lista para rodarme para aceptar su invitación… ¡o sea, si tienes que hacerlo, tienes que hacerlo!

"¡OYE!" Grito cuando me arranca abruptamente las mantas calientitas de mi cuerpo desnudo. "¿Qué estás haciendo? ¡Es febrero y vivimos frente al mar, loquito!"

Tiene la desfachatez de sonreír y caminar hacia la cómoda, ponerse un bóxer y unos pantalones de chándal y anunciar, "¡Arriba, chica hermosa! La lección número uno empieza después que el café se termine de preparar. ¡Te veo abajo!" Me guiña un ojo y luego sale por la puerta.

Y aquí estoy, sola en la cama… desnuda y bueno, mojada… realmente mojada.

Entrecierro mis ojos hacia la entrada ahora vacía.

¿Te crees muy astuto, chico de la cabaña? Es momento de jugar sucio.

~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~

"¡Muy bien! ¡Estoy lista!" Entro pavoneándome a la cocina y agarro dos tazas del gabinete. Dejándolas sobre la isla, me doy la vuelta para abrir el refrigerador y sacar la crema de almendras para mí. La cafetera todavía está zumbando un poco, así que me acerco a la jarra y espero mientras las gotas gradualmente se detienen.

Hago el esfuerzo deliberado de evitar hacer contacto visual con Edward desde que entro. Salvo por el brusco siseo que escuché cuando entré a la habitación, ha estado callado. Estoy segura que lo paralicé con mi última compra de Victoria's Secret. Un slip azul claro de satín que apenas me llega debajo del trasero, que convenientemente no está cubierto por bragas por el momento. Desde que él confesó en el último verano que la lencería es su perdición, me he asegurado de ir a cada tienda lencería y centro comercial imaginables de la isla. También he conseguido muchos catálogos y he hecho montonones de compras en línea.

Oh, he conseguido un arsenal. Y él está en problemas por ese ardid que usó en la recámara hace poco.

"Bella." Su voz momentáneamente débil es más que adorable.

Me centro en el tazón del azúcar y agarro unos cuantos paquetitos de Splenda. "¿Mmm?"

"Bella," dice con un poco más de fuerza, "cariño, ¿cómo esperas que te enseñe cuando te ves así? ¡No lograremos hacer nada!"

"¿Qué? ¿De qué estás hablando?" Tengo el descaro de hacerme la inocente.

"Qué quieres decir con 'qué'… sabes que no puedo controlarme contigo usando numeritos como ese cuando estoy tratando de concentrarme."

Sacudo mi cabeza, tirando del borde de encaje en la parte superior de mi muslo, "¿Esta cosa vieja?" Dios me va a lanzar un rayo. "Oh basta, estarás bien. No quería ensuciar nada de mi ropa, y sabía que encenderíamos la estufa, el horno e incluso la freidora." Agarro la jarra y sirvo nuestras tazas. "¡Es solo que no quería ponerme toda sudorosa y asquerosa! Pensé que si empezaba con una capa delgada, no me calentaría demasiado."

"¡Bueno, ya me estás calentando!" Bufa irritado, cruzando sus excelentemente tonificados brazos sobre su pecho.

"Bueno, eso es tu culpa entonces, ¿no es así? Podías haberme tenido arriba, Cullen… ¡pero me provocaste y te fuiste! ¡Así que ahora vas a tener que dejarla dentro de tus pantalones hasta que terminemos nuestras lecciones!" Sonrío tan inocente como un asesino serial y le doy su humeante taza.

La toma, de mala gana. Sabe que tengo razón, pero puedo ver los engranes trabajando tiempo extra… maquinando.

"¿Quieres hacerlo interesante?" Me ofrece con una sonrisa de suficiencia, apartando la taza de sus húmedos labios.

Levanto mis cejas, tratando de no distraerme por su lengua pasando por su boca, disfrutando del sabor de su taza de café. "¿Cómo?"

"Bueno, trabajamos juntos tan alertas como sea posible y sin ponernos las manos encima. Nos concentramos en nuestras lecciones de cocina y horneado… sin trucos," me desafía.

Frunzo mis labios y les doy golpecitos con mi dedo índice. Estoy intrigada, tengo que admitir. "¿Y cómo determinamos el ganador y el perdedor? Me refiero a que, ¿vamos a apostar algo aquí?"

Echó un vistazo alrededor de la habitación, supongo que buscando la mejor apuesta que se le podía ocurrir pero entonces sacude su cabeza. "Naa, sin apuestas. Solo la gloria de saber quién de nosotros pudo aguantar más tiempo. ¿Qué dices?"

Inclino mi cabeza hacia un lado. Oh, sé que voy a ganar esto. La reserva antes mencionada de lencería prácticamente lo garantizaba.

"¡Tiene un trato, señor!" Le extiendo mi mano para estrecharla pero luego me detengo en el aire. "Sin embargo, voy a hacer solo una aclaración… ¿en la guerra y en el amor todo se vale?"

Me da una sonrisa celestial que me mata cada bendita vez. "Por supuesto, chica hermosa."

Trato de contener mi sonrisa y seguir con el apretón de manos. "¡Muy bien, entonces!"

Intercambiamos un firme apretón de manos y cuando aparto mi mano, su palma se queda más tiempo y lentamente arrastra sus dedos en el camino, subiendo y bajando uno por mi sensible palma, brevemente. El movimiento de su dedo meñique me da escalofríos y sé que tengo que preparar mi mejor juego porque él no se va a andar con miramientos.

~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~

EPOV

"Toma, ¿qué tal sabe esto?" Me ofrece una cuchara de madera llena de marinara… sazonada y cocinada a fuego lento a la perfección.

"Mmmm. Está genial, cielo. Esa la tienes sin problemas. Muy bien, vamos a darle una probada a tu salsa arrabbiata," le digo, señalando la olla de salsa en el quemador del fondo. Hasta ahora, lo que he hecho toda la mañana es darle instrucciones verbales, sin ninguna interacción física aún, y gracias a Dios por eso, porque lo que es en este momento, estoy muriendo.

Esta chica.

Me está matando. Hemos estado con esto por casi tres horas y he tenido que excusarme dos veces para ir al baño a hacerme una paja.

Los suspiros.

Como se estira.

El contoneo entre la encimera y yo cuando alcanza algo.

Podría pedirlo cortésmente, ¡pero nooooo!

Y, Dios en el cielo, cuando la atrapé buscando algo en el gabinete de abajo, ¡doblada por la cintura sin malditas bragas puestas! ESA distracción provocó que me salpicara con puta salsa de tomate hirviendo porque me perdí en todo tipo de pensamientos pervertidos. La pícara sabía qué estaba haciendo cuando aceptó este desafío.

Yo, sin embargo, nunca tomé en consideración las bolas azules o incluso la polla sensible por hacerme tanto la paja.

Después de ofrecerme la cuchara, pregunta, "¿Bueno? ¿Cómo lo hice con esa?"

La observo mientras arremolino mi lengua dentro de mi boca, degustando los sabores. Necesita más fuerza.

"No tiene suficientemente picante. Necesitas añadirle un poco más de sabor a condimento picante." Me mira, con la boca abierta.

Sus manos se van inmediatamente a sus caderas. "¿Me estás diciendo que no soy lo suficiente picante para ti?" Me dice en broma, arqueándome una ceja mientras toma el condimento en cuestión.

Me rio entre dientes y levanto mis manos en rendición. "No, cariño. Todos los días eres bastante picante. Pero a esta olla de salsa… tienes que ponerle un poco más de pimentón."

Rocía otra media cucharadita en la olla. "¿Puedo?" Pregunto, agarrando la cuchara de madera y empezando a remover. La llevo a mis labios y pruebo.

Y ahí está… la perfección.

"Prueba." Llevo la cuchara a sus labios y ella envuelve delicadamente su boca en el borde, mientras me mira a los ojos.

"Mmmm," gime, sus ojos rodando dentro de su cabeza. Y de repente, mi polla despierta por enésima vez esta mañana. "Tienes razón. Eres el master chef. Sabe fenomenal," dice, lamiendo sus labios y pasando su pulgar por la comisura de su boca para asegurarse que esté limpia.

Respiro pesadamente. Esta apuesta tal vez haya sido un gran error. Ella no ha transigido en lo más mínimo, y yo estoy listo para desplomarme como un maldito castillo de naipes.

A la mierda.

La agarro por las caderas, la levanto con facilidad y dejo su trasero desnudo sobre la isla.

Me da una sonrisa perversa una vez que recupera el aliento después de mis repentinos movimientos. Me lanzo hacia su boca y ella echa su cabeza hacia atrás.

"¡Ah, ah, Ahhh!" Intenta empujar mi pecho hacia atrás. "¿Estás preparado para declararme victoriosa por la sesión de la mañana?" Pregunta, sus cejas levantadas por la sorpresa y el asombro.

Empujo mis caderas hacia adelante para forzarla a abrir sus piernas y entonces, de forma atrevida subo mi mano hacia la cumbre entre sus piernas, buscando su empapada entrada. Suavemente deslizo dos dedos dentro de ella, y jadea asombrada, revoloteando sus pestañas.

"Creo que es seguro decir que los dos vamos a ser ganadores después de esto, ¿no crees?" Murmuro al empezar a bombear mis dedos lentamente mientras masajeo su clítoris con mi pulgar y lamo el lóbulo de su oreja.

Ella traga, sus dedos sujetándose de mis hombros sin misericordia. "Mmmmm," gime, asintiendo rápidamente.

No pierdo tiempo volviéndola loca hasta el punto del orgasmo, sino que saco mis dedos y los lamo hasta dejarlos limpios. Respira pesadamente mientras bajo la cintura de mis pantalones de chándal para liberar mi polla, lista para atacar.

Meto mis manos debajo de su trasero y la muevo hacia adelante hacia el borde de la encimera y la obligo a recostarse al mismo tiempo que me alineo con su entrada y la penetro con una suave estocada.

"¡AHHHHHH!" Grita, arqueando su espalda sobre el frío granito mientras sujeto sus caderas y empiezo a bombear con vigor. Con cada estocada, su slip de encaje y sus tirantes sueltos se mueven, descubriendo su pecho izquierdo primero y luego el derecho. Sus pezones se contraen, llamándome… tentándome. Veo, incluso más excitado, como su pecho se eleva y desciende, los bordes de sus costillas moviéndose como pequeñas ondas de agua bajo su cremosa y delicada piel.

Centro mi atención en mi polla, que brilla con el exceso de humedad al entrar y salir de ella. "Jesús, joder… Bella." Mis caderas empiezan a moverse cada vez más rápido, los sonidos de nuestros gruñidos y mis caderas chocando con su trasero es la única banda sonora que nos rodea. Se siente tan bien. Jodidamente bien.

"Maldita sea, Bella, cariño… me corro… me corro." Ella chilla en respuesta. Supongo que está de acuerdo con ello porque la siento empezar a tensarse y sus muslos aprietan mi cadera al mismo tiempo que se queda inmóvil, concentrada en su placer. Creo que toda la tensión sexual de esta mañana provoca que esa caída libre se acerque más pronto de lo usual para ambos.

En realidad, no creo que nos importe una mierda en este momento. Los dos caemos del precipicio y mi pecho se desploma sobre su terso estómago cubierto por el satín.

Después de unos segundos de pesada respiración, deslizo mis manos por su torso, arrastrando su slip para poder besar su piel. Normalmente, me encanta verla desnuda… pero esta breve y rápida aventura en la cocina no nos permitió desvestirnos. De todos modos… necesito mis besos en su vientre. Es jodidamente comestible… cada centímetro de ella.

Después de rendirle homenaje a su piel perfecta, me levanto, salgo de ella y me subo los pantalones. Sin decir nada, me da su mano pidiendo que también la levante. Cara a cara, la beso. Nuestros labios y lenguas se enredan, al mismo tiempo que entrelazo mis dedos en su cabello y aparto mi rostro, pero no antes de añadir unos últimos besitos.

"Te amo, Bella… Cullen," añado con una sonrisa pícara.

Su rostro se ilumina al escuchar el título. "Pronto." Suelta una risita. "No lo bastante pronto."

~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~

¿Dónde estaba?

El sexo con mi prometida me hacía eso. Me hace perder por completo la concentración. Oh, ¿a quién estoy engañando? Ni siquiera se necesita el sexo. Ayer en la mañana se presentó con ese negligé de encaje y supe que estaba perdido.

Dimos por terminado el embargo sexual después de nuestro jugueteo sobre la encimera de la cocina. Decidimos hacer un poco de pasta para acompañar con todas las salsas que le enseñé a preparar y básicamente tuvimos una barra de pastas por el resto del día.

También fue una buena decisión. Siempre dicen que consumas muchos carbohidratos cuando sabes que tienes que mantener una gran resistencia al día siguiente.

A estas alturas, no sé si nos ayudará con la resistencia sexual o a trabajar como negros en la estufa preparando todas esas recetas… pero puede que hoy termine siendo otra pérdida de tiempo. Ya casi es mediodía porque nos quedamos dormidos hasta tarde y luego tonteamos en la ducha. Y aunque deseaba mantener mi compostura por el resto del día, creo que se me acabó la jodida suerte porque ella acaba de entrar con un puto bikini puesto.

"¿Qué estás haciendo?" Le pregunto estupefacto, mirando a su pequeñísimo traje de baño de dos piezas.

"Supuse que sería otro día de ejercicio en la cocina caliente. ¡Estoy tratando de reducir la cantidad de ropa sucia!" Suelta una risita al mismo tiempo que la agarro por la cintura y ataco su cuello con besos y mordiscos juguetones.

"¡Eres una maldita tramposa y lo sabes!" Me quejo y me aparto.

Momento de otro viaje al baño.

Cuando regreso a la cocina poco después que ocuparme del problema en el piso de arriba, miro alrededor preguntándome cuál había sido mi plan para hoy antes de que fuera brutalmente boicoteado.

Veo la sartén eléctrica y entonces lo recuerdo. "Ven aquí, tú. Es momento de amasar algo de pasta para el calzone y stromboli."

Se acerca a mí, sonriendo. "¿Ya terminaste lo que estabas haciendo en el baño?"

Le arqueo una ceja en vez de responder a su burla. Sujetando su mano, la coloco entre la encimera y yo, frente al bulto de masa cruda y le indico que la revuelque en la harina y que luego use el palo de amasar para aplanarla.

La enharina y luego empieza a aplanarla. Cada vez que aplasta la masa y rueda el palo lejos de ella, expulsa un gruñido entrecortado y saca su exquisito trasero, rebotándolo en mis muslos.

"¿Necesitas algo de ayuda, cariño?" Susurro en su oído, tratando que transija un poco. Tengo que admitirlo, me está dando una paliza en el departamento de tensión sexual. ¡Actúa como si nada haciendo todas estas tareas y yo me estoy ahogando!

"Sí, por favor," gime una súplica final, su masa extendida solo unos diez centímetros más allá de donde comenzó como una bola redonda. Restriega su trasero contra mis caderas y busca mi mirada por encima de su hombro.

Oh, ¿en serio?

Tomo eso como una gran invitación. En seguida desato un lado de la parte de abajo de su bikini y lo bajo junto con mis pantalones cortos. Agarro mi polla y la froto entre sus piernas buscando la humedad que sé que me está esperando. Ella separa sus piernas y empuja más sus caderas hacia atrás, apoyando sus brazos en la orilla de la encimera.

Doblo mis rodillas y me deslizo dentro de ella, gimiendo por la sensación. Ella suspira al mismo tiempo que su cabeza cae hacia atrás y deslizo mi mano derecha por su tersa espalda y sujeto su hombro para un impulso extra. Me muevo lento y constante, prolongando el placer para ambos y luego rodeo su pequeña cadera con mi mano izquierda y estimulo su clítoris con la humedad que puedo sentir acumulándose donde estamos conectados.

"Santo… oh…uhh," Bella se vuelve incoherente cuando la siento empezar a ceñirse y pulsar en torno a mi polla. Empujo sus hombros hacia adelante un poco más y doy un paso hacia atrás mientras nuestras caderas siguen unidas, a fin de conseguir un ángulo diferente, más apretado… nnnngh… eso es todo. Aguanto dos… tres estocadas más y me dejo llevar por lo que se ha acumulado.

Jesús. Cada jodida vez… cada jodida vez… como quieras entender esa frase… es malditamente increíble con el amor de mi vida aquí conmigo.

Me inclino hacia adelante y beso su espalda baja después de salir de ella y agarramos unas cuantas toallas de la lavandería y nos dirigimos arriba.

Es momento de otra ducha.

Una vez que volvemos a la cocina, limpios y aún con muy poca ropa, nos acercamos otra vez a la encimera donde dejamos la masa hace media hora. Justo cuando la recojo y la manipulo para dejarla un poco más maleable, mi teléfono empieza a sonar y el de ella suena con un mensaje de texto.

"Wow. ¡Debemos ser populares! ¡La gente nos busca al mismo tiempo!" Dice con una risita.

Cojo mi teléfono y veo la foto de James justo cuando la veo a ella fruncir sus cejas mientras lee su mensaje.

"¿Qué pasa, J?"

"¡Viejo! ¡Enciende la maldita televisión en este momento!" Se escucha emocionado y exasperado al mismo tiempo. Me doy la vuelta para ver que Bella ya está alcanzando el control remoto sobre la mesita de café. "En el canal seis, las noticias de las doce en punto."

Respondo con una risita, "Bella ya la tiene encendida, creo. ¿Qué está pasando?" Abro el refrigerador para agarrar un par de botellas de agua antes de volver a nuestra lección de la tarde.

"¡OH DIOS MÍO!" Escucho que Bella grita desde la sala. Azoto la puerta y me acerco corriendo a donde está ella y fijo mis ojos en la televisión justo cuando James dice, "Son los Braswell. ¡Tal parece que Jack la jodió en serio!"

Mis ojos se amplían, viendo la escena desarrollarse en mi pantalla. "James—"

"¡Sí, sí! ¡Llámame, también quiero verlo!" Termino la llamada y subo el volumen, cayendo sobre el sofá mudo por el asombro cuando el reportero empieza a hablar…

"Hoy, noticias impactantes de Long Beach Island, New Jersey. Un prominente hombre de negocios local ha sido vinculado a varios casos de incendio premeditado en California. Hace dos semanas, un incendio se extendió en el Boulevard Wilshire dañando varias tiendas y oficinas privadas, al parecer originándose en un restaurante vacío que ha estado en el mercado por casi seis meses. Lamentablemente, un bombero resultó herido combatiendo ese fuego y actualmente está en soporte vital. Se dice que el señor Jack Braswell de Harvey Cedars, New Jersey es el dueño de la propiedad donde inició el fuego y se le acusa de ser el autor intelectual. No fue un sospechoso inmediato, pero aparentemente aquellos que en un principio fueron aprehendidos han cooperado con las autoridades, implicando al señor Braswell. Ha sido detenido en New Jersey y será extraditado a California donde aguardará que se formulen los cargos por los delitos de conspiración y ejecución para cometer incendio premeditado agravado, y la conspiración y ejecución de fraude al seguro. De encontrársele culpable, los cargos por incendio premeditado conllevan diez años de prisión cada uno, y una multa de hasta $150,000. Cada uno de los cargos por fraude conlleva cinco años de prisión y una multa de $15,000. Las multas financieras podrían incrementarse considerablemente si los fiscales prueban que el señor Braswell podría ganar financieramente por los daños del incendio. Action News estuvo ahí cuando fue detenido esta mañana en Surf City, pero no dio comentarios."

Mi boca está abierta cuando me vuelvo para ver la reacción de Bella al ver la conclusión del reporte.

"Mierda." Es lo único que se me viene a la mente en este momento.

Bella deja escapar una larga exhalación y asiente, volviéndose para verme. "Sí… o sea… ¿crees que él haría eso?"

Empiezo a encoger mis hombros pero luego permito que vuelvan a caer. Ese es Jack jodido Braswell. El mismo pendejo que trató de comprarme, a mi hermano, a Tori y Dios sabe a quién más durante su vida.

Todavía en shock, empiezo a mover mi cabeza de acuerdo. "Sí, creo que lo haría. Apuesto a que lo hizo. Probablemente tuvo muchos jodidos problemas tratando de vender el restaurante y la casa. Cuando ya no los necesitó, decidió ganar dinero de ello del mejor modo que conocía— haciendo trampa." Sacudo mi cabeza y me rio. "Es su modus operandi, ¿no es así? Quiero decir, trató de comprarme, comprar mi futuro… es a su manera o nada. Y cuando las cosas no funcionan de la forma en que Jack quiere, lo hace de todos modos, sea acertado o no. Pero esta vez, lo atraparon."

"Jesús." Bella susurra, sus ojos amplios. "Quiero decir, sin duda me pareció implacable el verano pasado… pero, ¿quebrantar la ley de esa forma? ¿Y ahora alguien puede morir por ello?"

Froto mi rostro, tratando de racionalizar lo irracional. Aunque claramente no va a funcionar. "A él no le importa, cariño. Si la gente se interpone en su camino… él los agarra y los quita."

Agarro el control remoto y presiono el botón de encendido. Diría que estoy sorprendido, pero creo que en realidad no lo estoy. No consigues llegar donde está Jack y tener el tipo de poder e influencia que tiene sin saber cómo hacer que el sistema funcione para ti, y cuando no lo hace, lo moldeas a tus necesidades. Siempre ha sido un cretino. Finalmente lo ha atrapado. Me pregunto si Tori e Irina también se vieron atrapadas en ello. Me doy solo un momento para considerarlo y luego sacudo mi cabeza indignado.

Ya no es mi problema. Ese barco zarpó hace más de siete meses y nunca he mirado hacia atrás… ni por un minuto.

Me levanto del sofá y Bella me mira, expectante. Le extiendo mi mano. "Vamos, de vuelta al trabajo. No hay nada de interés aquí."

Toma mi mano con una sonrisa pensativa. La atraigo a mi pecho e inhalo profundamente. Justo aquí, en mis brazos. Ella es la que siempre ha pertenecido aquí.

~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~

En este momento, tenemos horneando tres tipos de stromboli. El primero es de pepperoni y mozzarella con una masa sazonada con hierbas. El segundo es con Genoa salami, provolone y rajas de pimientos rojos asados y el tercero es con jamón y queso suizo; esos dos últimos están en masa simple. Ya estoy jodidamente hambriento porque todos huelen fantástico.

Bella finalmente le cogió el truco a extender la masa con el palo de amasar hasta el tamaño que necesitábamos para las hogazas. La tenía riendo cuando los dos tomamos el palo y empujamos por aquí y por allá, con mi nariz enterrada en su cuello. Cosquillas, lamidas y mordiscos en el proceso como una divertida distracción. Los armamos y ahora se hornean a la perfección.

"Muy bien, jefe, ¿qué sigue?" Coloca el plato de trozos de jamón de pavo picados frente a mí mientras mezclo el preparado de ricota, los cubos de mozzarella, ajo y orégano para el calzone. Agarro un tenedor y tomo un poco de lo que espero sea una mezcla deliciosa y la acerco a su boca.

"Abre."

Primero, me da su sonrisa coqueta, luego obedece. "Ohdiomio," murmura detrás de su mano. "Eso es increíble."

Sonrío y asiento, "¡Excelente! Entonces lo estamos haciendo bien. ¿Puedes vaciar el jamón ahora?" Agarra el plato y empieza a vaciar los pedacitos de carne mientras sigo revolviendo el tazón con el relleno.

"Bien," corto una sección de la masa extendida y pongo aproximadamente un cuarto de taza de la mezcla en medio, "¡ahora dóblala y pellizca los bordes para asegurarnos que esté bien cerrada! No queremos que nada de esa delicia de queso caiga en el aceite."

Bella hace lo que le digo y su primer calzone se ve bastante bien. Asintiendo hacia el aceite, empiezo a hablar de nuevo. "Ahora, agarra esa cuchara de metal y sumerge el calzone con cuidado. Una vez que los costados se vean dorados, les das vuelta cuidadosamente y se freirá del otro lado. Si lo hacemos correctamente, la masa saldrá crujiente por fuera, y la mezcla de ricota estará derretida y fantástica cuando le demos una mordida."

Unos minutos después, Bella retira exitosamente del aceite su primer calzone. Una vez que le coge el truco, fríe cuatro a la vez que es todo lo que el sartén eléctrico puede soportar sin hacer un desastre.

"¿Qué hay en la lista para mañana y el resto de la semana?" Bella pregunta, dándole vuelta al calzone.

"Desayunos y postres. Muffins, panes, un par de estofados, quiches, tartas… ¿qué te parece eso?"

Sonríe. "Perfecto," hace una pausa, pensativa. "Gracias, cielo, aprender de ti en los últimos días… el tiempo que te tomas conmigo… es asombroso."

"Ha sido realmente asombroso… y lo seguirá siendo…" Mi voz se apaga, pero los dos sabemos lo mucho que significamos el uno para el otro.

Por unos minutos más, observo a Bella hacer su montaje de calzones y freírlos con gran concentración.

Mi chica hermosa. Y puedo pasar el resto de mi vida con ella.

Mientras hace su primera incursión en el arte de crear calzones hechos en casa, saco el stromboli del horno y mi boca se hace agua. Mirando alrededor de la cocina a la excesiva cantidad de comida que estamos creando, tengo que reírme. Decido rebanar las hogazas y tomar unas cuantas rebanadas de cada una para que Bella pueda probarlas todas, luego envuelvo el resto en plástico y aluminio.

"Oye, cariño, cuando termines con todo tu relleno, vamos a llevar estos al bar y dárselos al personal… a los clientes… a quien sea. Ya tenemos suficiente para alimentar un regimiento."

Sus ojos se ponen vidriosos cuando ve toda la comida esparcida, enfriándose en la encimera, y suelta unas carcajadas. "¡Sí, será mejor que saquemos toda esta comida de aquí! Vamos a comer durante años si nos la quedamos; ¡más vale que compartamos esta delicia de la maestría culinaria de mi hombre!"

Meh… tal vez el viaje a Last Call puede esperar un poco… mi chica no.

Coincidiendo perfectamente con ella retirando el último calzone de la sartén y colocándolo sobre toallas de papel para absorber el exceso de aceite, abro el refrigerador y saco el bote de crema batida, jarabe de chocolate Hershey's, salsa de caramelo y chispas. Entonces voy al congelador.

Hora del postre.

"Bueno, ¿qué tienes aquí, chico de la cabaña?" Pregunta, acechándome mientras me recargo en el refrigerador con una sonrisa de idiota en mi rostro.

"Pensé que hemos estado trabajando muy duro y centrándonos solo en los platos principales, y esos calzones están demasiado calientes para dejar que nuestros amigos los muerdan de inmediato, así que, vamos a esperar un poco. Es hora de darle algo dulce a la vida." La vuelvo hacia la encimera donde monté la estación para un sundae de helado. "Se me antoja un Banana-Bella Split," susurro, acercándola a mí, mientras subo y bajo mi nariz por un lado de su rostro. La siento estremecerse en respuesta.

"Mmmm," suspira, contenta, "Ahora que lo mencionas, podría comerme un Cono del chico de la cabaña," gira su cabeza por encima de su hombro, con un sexy brillo en su mirada. "¿Quién necesita a Cold Stone Creamery (1) cuando aquí tenemos un perfecto bloque de granito?" Pregunta, estrellando su palma en la isla frente a ella.

Le doy una sonrisa y la acerco a la encimera, con mis manos en sus caderas, tirando de los cordones de su bikini.

"Usted come primero, mi lady. Bienvenida a Cullen Stone Creamery… con extra crema," le guiño un ojo "…. ¡se le sirve en seguida!" Me subo de un salto a la isla después que ella me despoja de mis pantalones cortos.

Sacude el bote de crema batida y luego chorrea toda la cobertura sobre mi rígida polla mientras termino de desatar la parte superior de su bikini.

Desnuda, impactante y completamente mía, se para entre mis piernas y desciende su boca. Saca su lengua y le da una impresionante lamida a la punta.

"Pero algo le falta a mi cono," murmura, mientras mis ojos ruedan dentro de mi cabeza, su lengua ya está ejecutando trucos acrobáticos subiendo, bajando y rodeando mi polla cubierta de crema batida.

"¿Q-Qué le falta, cariño?" Logro gemir a través de mi euforia sexual… sorprendido de siquiera formar palabras a estas alturas, pero abro mis ojos para concentrarme en lo que está por decir.

Me mira, tragándome una vez y luego volviéndome a sacar con un pop de sus labios.

"Cerezas, por supuesto. Quiero mis tres cerezas extra."

~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~


(1) Cold Stone Creamery es una cadena de heladerías estadounidense. Con sede en Scottsdale, Arizona, la compañía es propiedad y está operada por Kahala Brands. Cold Stone en español es piedra fría, por eso Bella dice que aunque no están en esa heladería tienen el bloque de granito que también es frío, para servirse su, ejem, helado ;)


Estos dos hacen que se antoje cocinar jajajaja y eso que no me gusta, pero con un maestro así uffff Terminan como empezaron, una pareja muy sexual y claro, por eso no nos extraña que terminaran con tantos niños jajajaja. Espero que hayan disfrutado de esta otra probadita de Last Call y solo queda un último outtake para terminar con esta historia. Disculpen la tardanza, he estado algo ocupada y no he podido traducir como antes, además de que hay mucha demanda del mis otras traducciones, sobre todo de Breakaway Bella. Que si no han leído, los invito a echarle un vistazo para ver si les gusta. En fin, como siempre, espero ansiosa sus reviews para saber qué les pareció el outtake. Recuerden que sus reviews es el único pago que recibimos, tanto autoras como traductoras por dedicar tiempo a SU diversión. Y corresponder con ellos en realidad no les cuesta nada, solo unos minutos de su tiempo para escribir un saludo, un gracias o hasta una carita feliz. Y si dicen que les pareció, mucho mejor. POR FAVOR, sean agradecidos.

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el outtake anterior: Antonia, somas, Esal, torrespera172, Jeimmy, Vrigny, PRISOL, freedom2604, debynoe12, YessyVL13, Ali-Lu Kuran Hale, Vanina Iliana, paupau1, kaja0507, Maryluna, Rosy Canul, ludwikacullen, Jade HSos, Pam Malfoy Black, Gabriela Cullen, saraipineda44, Adriu, Tata XOXO, JessMel, Lizdayanna, Say's, Liz Vidal, cavendano13, alejandra1987, Yoliki, Tecupi, Manligrez, Lady Grigori, glow0718, BereB, jupy, Marie Sellory, Sully YM, lagie, piligm, Mafer, EriCastelo, patymdn, carolaap, tulgarita, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el último.