El rey dice...
Notas previas:
HEY, ALERTA. AQUÍ LOS POV'S SON EN UNA VERSIÓN DEL FUTURO.
Por mí que ni me hablen, no necesito personas desagradables llamadas 'amigas' en mi vida.
MOTIVOS X LOS QUE NO ACTUALIZO:
1. MI PC ESTA BN MAL. NO jala. Tengo que apagarla a lo primitivo duro como horas esperando a que se le hinche el pinche huevo a la maquina.
2. Una FRANCESA se keda en mi casa y pues la neta viene de otro país a conocer este, así que...La acompaño a salir y por eso.
3.-ME LEVANTO TARDE Y SE ME ACABA EL DÍA. POR ESO A VECES NI TOCO LA PC.
4.-SOY IRRESPONSABLE PQ SOY UNA ADOLESCENTE PERO EN CUANTO ELLA VAYA DE REGRESO A CASA DE MI TIA, YO EMPEZARE A ACTUALIZAR.
Órden 37: Miedo.
"& si haces que mi cuerpo sufra cambios drásticos de humor"
KAGOME'S POV.
Si yo no te hubiera conocido, no hubiera sentido las lágrimas, los celos o la traición. Si no te hubiera conocido no me hubiera sentido amada, protegida. Tampoco hubiera experimentado las sensaciones exageradas de mi corazón, la verdad es que si yo no te hubiera conocido no hubiera sentido la extrema felicidad que tu me inyectas con tus palabras.
Así que cuando tú me preguntaste por primera hace más de cinco años, si yo era feliz. Te diría que si, porque tu me diste cosas que nadie pudo darme de esa forma. Quitaste mi sentido del razonamiento haciéndome actuar como una mujer cavernícola y al mismo tiempo cambiaste mi forma masculina de actuar transformándome como un cisne. Algo más gay no pude decir, pero yo se que tu lo sabes.
"Kagome, sostén tus lágrimas y mira el cielo. Yo siempre estaré contigo, Kagome. Siempre debes de estar conmigo"
Siempre fuiste arrogante, en realidad creo que tu arrogancia fue lo que más me enamoro de ti.
¿Cuánto tiempo paso de esa plática? Me sorprende que aún la recuerde.
Inuyasha yo siempre creí que eras como un río, interminable. Eres violento, apresurado y tranquilo. La yo que tenía dieciocho años jamás imagino cuando te iba a amar, el tu de dieciocho años jamás imagino los errores que iba a cometer; Aun sigo sin perdonarte por haberme hecho sufrir un poco, pero ¿sabes que me dijo mi mamá? Mi mamá que en realidad no es mi mamá me dijo que el amor es como una caja de chocolates, muchos momentos pueden ser dulces, otros más agrios...El caso es de qué cualquier momento es diferente.
Si pudiera regresar el tiempo, me diría que...Este amor iba a ser largo, cruel y peligroso. Pero creo que perdería cualquier importancia si lo dijera.
Te amo Inuyasha.
El amor que decía tenerte no se compara con el amor que te tengo ahora.
END KAGOME'S POV.
El no recordaba mucho de lo que había estado haciendo durante tanto tiempo, llevaba días, horas siguiendo un camino trazado por el mismo y por sus amigos. Y entonces por esa simple vez su camino estaba oscuro, literalmente. Nidia no se despegaba de el y tuvo poco tiempo de ver a Kagome, su mente estaba trabajando horas extras y su cuerpo estaba ligeramente pesado. Cansado. Agitado.
Desearía tenerla cerquita de el; No sabía donde estaba Kagome pero ya la había visto en esas fiestas con Hojo, tomados de la mano y mirándose como si para el mundo fueran sencillamente ellos dos. Sintió rabia y celos porque el jamás había recibido esas miradas tan reales, bebió la copa de champagne que todos los meseros habían estado repartiendo y se aseguro de que Nidia no se diera cuenta de a quien estaba viendo. Sentía que Nidia era la voyeur y el era su victima, el vals estaba tocándolo una orquesta muy conocida pero en realidad el no la conocía y de hecho estaba aburrido de esa asquerosa música.
Y bebió más esa noche, apenas eran las ocho y media. Normalmente en esos eventos el siempre estaba rodeado de chicas y de sus amigos, pero esta vez era diferente estaba con Nidia, Sesshoumaru que era la pareja de Rin. Deseaba irse porque no le gustaba esa clase de espectáculo.
La cabeza de Inuyasha estaba por explotar sencillamente porque Ayumi reía de alguna estupidez que Naraku había dicho, la verdad es que esa mesa era la más seria de todas. No estaba enojado con Kagome, estaba enojado con Hojo porque bailaba y le sonreía, y cuando por accidente sus miradas se encontraron Kagome lo ignoro.
El diablo tenía nombre y era Rin.
Inuyasha estaba sintiéndose enfermo, tanto alcohol estaba alocando su mente y se estaba volviendo más paranoico. Su nariz ardía, sentía una molestia dentro de ella. Daba comezón dentro de su nariz, su garganta ardía y no era debido al cigarrillo que estaba consumiendo en ese momento. Tenía un ligero dolor en su cuello, estaba sintiendo frío. Se levanto y con su mejor sonrisa pidió ir al baño, Nidia sonrió al momento en que bebía esa bebida tinta.
Nidia debía de beber champagne, ya que champagne es para festejar.
Inuyasha entro apresurado baño, un choque eléctrico en su cerebro. Sus ojos estaban brillando ya que las lágrimas deseaban salir, estaba sintiéndose asfixiado así que deshizo un poco su corbata. El aire acondicionado del baño no entraba a su cuerpo, su cabeza empezó a punzar. Su cabeza estaba sobre el retrete, su estomago tuvo una grande batalla. Escupió miles de veces y sintió que su cuerpo estaba vibrando debido a algo.
Después de la cuarta escupida, vino el vomito.
Un vomito que se parecía a los macarrones con un toque amarillento y leves puntos rojizos.
Estaba temblando.
Y no tenía frío o miedo, se quedo sentado en ese baño mientras tomaba grande bocanadas de aire. Sentía ese malestar en su boca debido al vomito que había expulsado, sus ojos soltaron leves lágrimas debido a la fuerza en que su estómago había expulsado todo. Tenía una extraña enfermedad llamada ansiedad. Iba a admitirlo se había drogado hace una semana como un adicto, marihuana, cocaína, éxtasis.
Incluso se encerró en su cuarto con Nidia e inhalo con fuerza. Se drogo con pintura una vez y con foco, unas drogas que simplemente usaban las personas desesperadas. Y gracias a esa semana de perdición estaba sintiéndose así, el collar de Nidia tenía una abertura especial para consumir cocaína. Siguió respirando con tranquilidad mientras su espalda se sostenía con la pared.
No recordaba que había hecho en esa semana, recordaba partes. Y la verdad es que...Había traicionado a la única persona que estaba allá afuera haciendo que el estuviera tranquilo. Su coraje regreso y esta vez estaba enojado con el mismo, sus emociones eran como los juegos de azar jamás se sabía cuando iba a pasar violentamente de un estado de humor a otro.
Los celos no ayudaban mucho, vomito otra vez pero esta vez vomito algo más amarillento. No hubo algo rojo, decidió quedarse en el baño otros dos minutos. Se levanto sintiéndose mareado y con asco de ver todo ese vomito rezagado en el retrete. Le bajo al baño y decidió salir con el rostro más jodido que alguien hubiera visto. Sus ojos estaban rojizos debido al esfuerzo que se produce al vomitar, limpió su rostro y enjuago con agua su boca. Enjuago su boca más de tres veces, acomodo un poco su corbata y noto como su mano estaba temblando, sintió temor y trato de meter su mano en el bolsillo. Salió apresurado y fue a beber más alcohol.
Muchas veces se dijo antes de drogarse: Yo valgo verga. Pero eso esta bien. Y también dijo la clásica esta será la última vez.
No estaba tranquilo ante la idea de que Nidia tenía droga colgando en su cuello, ni siquiera deseaba que Kagome se enterara de su semana de perdición. Le dio una mirada más y pudo notar que ella cada vez estaba más lejos de el, estaban en un famoso hotel, con sus ojos dorados siguiéndola de vez en vez pudo darse cuenta como ella salía con Hojo.
Cegado por los celos pudo hacer algo cruel, abrazó a Nidia y beso sus labios justo cuando se levantaba para ir a bailar con ella.
No iba a entrar en detalles pero la noche fue un asco.
---
Se iba a retirar porque necesitaba ir a la empresa, se despidió de esas personas y tubo que aguantar las ganas de golpear a Nidia cuando vio por accidente el beso que Inuyasha le estaba dando, pero era lo justo ella no había podido ir a verlo y según Bankotsu había estado muy enfermo, se había mudado a una casa de dos pisos. Era cómoda pero su abuelo parecía no adaptarse a algo pequeño.
Tenía que cocinar y lavar la ropa, como Rin estaba manejando la empresa los negocios no se ejecutaban de la mejor manera.
Y cada plan que ella tramaba Rin lo adivinaba.
Así que su empresa estaba perdiendo dinero y pues...Simplemente Rin podía manejar tanto dinero, nada más había sido invitada a esa fiesta para que todos miraran como la que alguna vez hizo algo importante perdía todo en un parpadeo. Iba a mentirse por unos momentos mientras cocinaba la cena de su abuelo, iba a mentirse y a decir que no le gustaba tener ese liderazgo alrededor de las personas, pero iba a hacer otra cosa. Su abuelo estaba siendo el segundo al mando en la empresa pero Rin no aceptaba comentarios de ayuda, sonaría tonto pero su abuelo deseaba destruirla.
Los grandes tenían muchos planes, hacían de todo para hacerla resignarse.
Bebió cerveza esa noche mientras esperaba la llegada de su abuelo, vio el juego del domingo por la noche y gritó con entusiasmo.
Su vecino estaba teniendo una fiesta pero bueno no era tan importante. El sonido de la música le incitaba a competir con el sonido de la televisión, pero ¿Cómo compararía el sonido de la televisión con música demasiado ruidosa que a ella le gustaba? Iba a descansar un poco, iba a desaparecer del plano de todos por un par de días.
Su abuelo no regreso es anoche, y ella se acabo las seis cervezas que había comprado esa mañana. Y se quedo dormida en el sillón con la televisión encendida. Después se levanto con dolor de cabeza, frío y un malestar en la garganta y se fue a su cuarto a dormir.
Despertó tarde y fue a ver que la cena que le había preparado a su abuelo aun continuaba en la cocina. Tiró la comida y preparo el desayuno, un café. Iba a buscar otro trabajo, si su abuelo deseaba seguir en la empresa entonces iba a aceptar que estuviera en ella. Pero ella iba a hacer algo diferente, iba a comenzar en Enero la universidad e iba a estudiar algo que le gustara.
No hizo nada más que bañarse y ver un poco la televisión.
Pudieron haber seguido con la mansión pero mantenerla hubiera sido un grande gasto. Así que Rin no planeaba quitarle la empresa, simplemente planeaba destruir lo que su familia que jamás había conocido creo.
Era tan pequeña que no sabía que podía hacer, todo lo que hacía no valía la pena. No había ningún efecto en las personas, estuvo escuchando la televisión y esos comerciales ridículos. Los canales de televisión eran aburridos, principalmente porque en la mañana en la mayoría de canales pasaban comerciales sobre cosas que se pueden comprar por teléfono y sinceramente no podía ver esos programas. Decidió ver las caricaturas, pero de nuevo esas caricaturas eran muy infantiles.
Le pico a un canal y creyó que era el correcto pero su sorpresa fue el ver el rostro de Inuyasha en la noticia.
"¡Es oficial! Inuyasha Taisho y Kagome Higurashi terminaron su relación. No hay muchos detalles pero al parecer debió de haber sido un engaño por parte de ella ya que ella salió de la mano con el modelo Hojo. ¡Pero Inuyasha y Nidia! Hacen una hermosa pareja. Dos familias tan poderosas como esas son difíciles de encontrar y claro a estos dos adolescentes les atraen el peligro. ¡Y ahora existe una nueva Kagome Higurashi, llamada Rin...No tan buena en los negocios como Kagome pero algo parecido"
Bueno de eso se trataba de terminar la relación con Inuyasha, no creyó en esos rumores. Ni aunque pasaron frente a la televisión la imagen de Inuyasha besando a Nidia, saliendo con ella de un hotel y de otros lugares que a ella jamás la había llevado.
Apago la televisión.
No iba a ponerse celosa porque los celos simplemente no valían la pena. Su abuelo no llego esa noche, ni la siguiente.
Esa mañana/tarde despertó sacudiendo su cuerpo, estirándose demasiado como si planeara tocar el cielo. Desayuno un café, coloco su ropa normal y salió a buscar trabajo. Lo había decidido iba a desaparecer de eso de los negocios, no había podido contactar a Inuyasha porque su línea del celular estaba cortada y no sabía donde estaba su abuelo así que no podía pedirle dinero a alguien.
Camino por centros comerciales, plazas y edificios en busca de un trabajo. Rin había hecho una buena inversión, eso era lo único que sabía.
"¿Dónde esta Kagome Higurashi?"
"Extra, extra...Rumores de que Kagome Higurashi esta en rehabilitación"
"Amenaza a Rin por parte de Kagome"
Había tantos rumores y es por eso que encontrar era más difícil, aparte de que el aroma a cigarrillo se quedaba impregnado a su ropa y la gente dudaba en cuanto la veía. Visito a Sango con Ayame y las dos olían a perfume de hombre porque también las dos estaban pidiendo empleo en la plaza del centro comercial. No había podido hacer mucho porque su abuelo todavía no llegaba.
Así como todos se hartaban de ella, así también el lo había hecho. Llegó a su departamento con mucho cansancio, dolor de su espalda y una débil sonrisa en su rostro. Ese particular día estaba más cansada, ella había aceptado que iban a pretender que Inuyasha y ella no eran novios pero ¿por qué cuando menos creía que no lo iba a necesitar lo necesitaba?
No podía decir otra cosa, lo iba a decir así: ¿Qué vergas pasaba?
Entro a su cuarto y pudo escuchar su celular sonar con rudeza. El sonido de la canción que le tenía a Inuyasha, como niña enamorada suspiro, sonrió y leyó el mensaje.
Para: Kagome.
De: Inuyasha.
Tenemos que terminar.
Abrió sus ojos sorprendida y le marco al celular. ¿Terminar?
El contesto con una voz terriblemente desilusionada.
-¿Terminar? ¡No! ¿Qué vamos a terminar?-Inuyasha se rió mientras Kagome trataba de comprender lo que estaba pasando. Se escuchaba una música muy relajante y risas de personas, mujeres, hombres y sonidos extraños-
-Nuestra relación -Quiso reír ante lo que el había dicho, pero la risa no podía llegar a ella-
-¿Por qué?-Trato de preguntar mientras escuchaba algo extra, Inuyasha soltó un suspiro y simplemente tosió un poco-
-Porque ya me harte...-Deseo llorar en ese momento pero simplemente colgó la llamada. Guardo el celular en el bolsillo de su pantalón y fue a la casa de Inuyasha-
Fue fácil llegar a la mansión de Inuyasha lo sorprendente es que Inuyasha no estaba afuera de su casa en la noche. Kaede le abrió la puerta un poco preocupada.
-¿Esta Inuyasha, Kaede?-Preguntó con una débil sonrisa mientras Kaede comenzaba a guiarla hacia la habitación de Inuyasha-
-Me extrañaba que no hubieras venido, tu eres una de las pocas que se preocupa por Inuyasha...-Kagome frunció el entrecejo-¿Quién te dijo? Inuyasha me rogo que no le dijera a nadie-No entendía que estaba pasando, pero por lo que Kaede decía tenía que ser grave. Su voz estaba mezclada con dolor-
-¿De que hablas?-Pregunto en un susurro que fue llevado por el frío viento del aire acondicionado-
-¡KAEDE!-Escuchó un profundo grito proveniente del cuarto de Inuyasha. Kaede no entro a la habitación, simplemente se retiro para dejar que Kagome entrar a esa habitación. Inuyasha continuaba gritando el nombre de Kaede, cuando escucho que entraban a su cuarto se giro y pudo ver con temor a Kagome-
Los ojos dorados habían perforado con 'odio' la mirada café de Kagome.
Un temor se creo en Inuyasha y el nerviosismo comenzó, ella simplemente trataba de estar tranquila. No entendía, por eso lo había venido a ver.
-¿Qué haces aquí? Tu y yo terminamos-Dijo el mientras dejaba de ver su cuerpo en el espejo de cuerpo completo, en ese momento ella ya no se veía muy divertida. El trago saliva con dificultad y tomo asiento en su cama. Ver a Kagome le dolía profundamente, el silencio fue eterno-
-Dame una explicación-Iba a tolerar que el le hablara así solamente por ese momento. El apretó sus labios y ella supo interpretar ese gesto, el estaba sufriendo y ella no era tonta. Había aprendido muchas cosas de el y sabía perfectamente que el estaba ocultando algo, ese rostro cansado, esas profundas ojeras...-
-Esa es la razón-Dijo el como si esa relación no hubiera sido nada; Trató de hablar con hostilidad pero no pudo, el verla aun lo ponía nervioso y desesperado. Ella entonces se acerco a el sin cuidado-
-¿Cuál razón?-Se quejo ella casi gritando mientras el rolaba sus ojos, era muy difícil pretender ser el chico malo-¡Yo te amo! ¿Por qué tenemos que terminar algo?-No entendía-Se que no he podido pasar mucho tiempo contigo y te pido perdón pero... ¡Eres el único del que me he enamorado!-Dijo en susurro y con sus mejillas coloradas mientras el pasaba la saliva con dolor-
-Tenemos que terminar Kagome-Como cualquier niña caprichosa que va a perder algo que quiere mucho, ella se aferro del cuerpo de Inuyasha, no deseaba dejarlo ir. Solamente el la había aceptado con sus ataques histéricos. El se soltó de manera brusca y la miro con repulsión-
-Vete... ¿O quieres ver como tengo sexo con Nidia?-Preguntó el de manera sátira haciendo que Kagome sintiera asco de imaginarse el cuerpo de Inuyasha con el de Nidia-
-Eres un idiota...-Dijo mientras lo empujaba con su fuerza y le daba una patada en la espinilla-¡Te odio, Inuyasha! ¡Te odio!-Le gritó con sus ojos llenándose de lágrimas. El líquido salino cayó de sus ojos y solamente se fue con el recuerdo de la cara llena de dolor de Kagome-
Siempre pasaba eso en todas las películas, entregabas tu corazón y te dejaban. Salió de esa mansión sin deseos de regresar, choco contra el cuerpo de Kaede, se disculpo creyendo que eso había dicho y continuo yéndose hacia el departamento. Iba a dormir a darse un baño e iba a dejar de pensar en Inuyasha. Inuyasha era un idiota y no valía la pena pensar en el.
En ese momento la herida nueva dolió demasiado y lo que dolió más fue el hecho de que la imagen de Nidia e Inuyasha fue la sal y el limón que esa herida necesitaba para doler y arder aun más. Era gracioso porque dentro de ella siempre supo que creer en esas historias de niñas pobres con niños ricos eran simplemente historias. ¿De cuando acá se veía al presidente casado con una mujer de un rancho? ¡Ni en el trip más fantoche!
El había jurado que iba a sentir cuando su novia sintiera dolor pero en ese momento el estaba experimentando más dolor que ella. Ella solo quedo en su departamento bebiendo café al momento en que fumaba, el estrello sus puños contra las paredes y trato de destrozar su cuarto. Nadie sabía lo que le pasaba, porque nadie se había detenido a preguntarle.
Y aunque no fuera tan saludable esa relación, era lo que a el le brindaba felicidad. Sentir la piel de Kagome contra la suya era un grato deseo que deseaba sentir aun más.
Pero iba a ser el cielo para así poder ver lo que ella hacía, como todo un acosador pero con más clase.
---
Había perdido un par de kilos así que estaba en su peso ideal, lo único que podía comer era helado y cuando era hora de la comida no tenía hambre. Necesitaba ver a su abuelo, pero aun se engañaba en que el estaba en algún negocio. Tenía miedo de prender la televisión porque estaba segura de que vería el rostro de Inuyasha cercano al de Nidia, y no podría tolerar ver algo así.
¿Por qué había terminado todo?
Ah si, porque el quiso. A veces olvidaba las cosas con mucha facilidad.
Joven y estúpida fue dejada de esa manera. Las mentiras llegaban como el golpe de alguna pelota a su cara, sin anestesia y provocando un profundo dolor. Pretendió que ella estaba bien, debía de ver el lado positivo de las cosas. Ahora podía pasar más tiempo con sus amigas, podía hacer cosas que al tener novio no pudo. Trato de no golpear más su almohada contra su rostro, la verdad es que tener novio no era algo tan necesario...Se levanto de la cama y fue al baño simplemente a lavarse los dientes. No deseaba dejar su departamento porque estaba segura de que todos sabían que Inuyasha la había dejado por alguien más delgada e incluso su autoestima estaba tan abajo que creyó que Nidia era más bonita.
No entendía los motivos por los que Inuyasha la dejo, tal vez si era un poco celosa, o mejor dicho rara vez se ponía celosa. No demostraba que amaba mucho a Inuyasha, frunció su entrecejo y escupió la pasta de dientes. El no podía dejarla porque el fue el primero que vio cosas que nadie había visto, se sonrojo y se metió a la cama sonrojada, ¿Quién la iba a querer? Nadie, todos querían tener el todo. Y ella ya no iba a poder dar el todo, su forma anticuada de pensar la estaba deprimiendo un poco.
Tenía frío.
Inuyasha jamás la había llevado a tomar el café. Tomo un grande suspiro y decidió girar un poco en la cama, estaba aburrida. Se quedo acostada en esa cama durante horas, sin desear moverse, parpadeando y respirando.
Y hubiera seguido como vegetal si Ayame no hubiera llegado, se levanto de la cama y fue a abrirle. El rostro levemente irritado y con lágrimas en los ojos le provoco preocupación a Kagome.
-Lo siento-Aceptó el abrazo y entonces noto como Ayame lloraba por ella lo que ella había tratado de no llorar; El abrazo de Ayame fue el acontecimiento que dio paso a sus lágrimas-El es un idiota...-Dijo con más calma mientras se separaba y aceptaba las lágrimas de su amiga-No sabe lo que esta dejando ir, iremos y violaremos a más adolescentes ¡Me vale que Kouga se entere que le fui infiel!-Dijo entre una broma mientras Kagome trataba de reír pero era imposible-
-Me dejo...Por otra...-Todo ese tiempo ella se había tratado de proteger de él y el término dañándola de esa forma. Su protección fue el odio que fingió tenerle desde que lo conoció y terminaba llorando en brazos de su mejor amiga-
-¿Qué quieres hacerle? ¿Poncharle las llantas de su carro? ¿Tirarle huevos a su casa? ¡Di lo que quieras, nosotras lo haremos!-Dijo mientras Kagome se animaba con una sonrisa. Ayame era así, sentía lo que casi muy pocas amigas sentían. Ayame jamás te iba a criticar, ella iba a sonreír y te iba a apoyar-
-Ayame...Inuyasha para mi fue un hermoso error, para empezar somos muy diferentes...El no buscaba algo duradero, yo simplemente me enamore porque el era el tipo malo que hacia ver gay al príncipe encantador...Supongo que aunque era un mujeriego simplemente fue un error-Ayame comenzó a carcajearse aun con rezago de lágrimas en sus ojos-
-Kouga es mi perfecto error entonces, ¿Crees que no se todo lo que hace? Pero el me necesita Kagome porque el esta desubicado, no necesita lástima...El necesita amor igual que Inuyasha, en cierto modo son parecidos...Buscando amor en todos los lugares equivocados así es como ellos son-Kagome sonrió soltando un pequeño suspiro mientras invitaba a sentarse a su amiga-
Ayame se quedo con ella casi toda la tarde/noche. Se retiro porque Kouga tenía que hacer una tarea y no le entendía, con una débil y fingida sonrisa la despidió. Y se metió en el sofá cubriendo su cuerpo con una cálida manta, antes de eso saco una cerveza del refrigerador y después de acomodarse en ese sofá encendió la televisión. El primer canal fue algo de las noticias, y la verdad es que en esos momentos no tenía interés alguno en ver lo que pasaba con la ciudad o el país. Y por desgracia en casi la mayoría de canales estaban pasando películas románticas con finales trágicos.
Bebió su cerveza y escucho como sonaba el teléfono por primera vez en el día en su departamento. Lo contesto con pereza aun sujetando la cerveza en su mano y con su voz grave dijo "hola".
-Ella habla.-Hubo una grande pausa en el otro lado, ella bebió un poco más y le cambio a la televisión con el control remoto-¿Esta segura? ¿En que hospital?-Colgó la llamada y fue a cambiarse de manera apresurada. No tubo tiempo de bañarse ni de pensar, con sus manos temblando debido a los nervios o al frío ella manejo hasta el hospital aquel en donde había visto por primera vez a su abuelo-
El caso era sencillo su abuelo había ido a un chequeo y termino siendo internado. No supo mucho, pero llego al hospital después de cuarenta y cinco minutos con su corazón agitado al igual que su respiración. Le faltaba el aire y los pasillos del hospital para llegar con la enfermera eran pasillos blancos y eternos. Llegó y se colgó de la barra para buscar a la señorita, la única persona que estaba en la sala era un señor que sujetaba su estomago y un niño que dormía plácidamente en esas cómodas sillas.
-¿Es usted la señorita Higurashi?-Ella asintió tragando saliva con dificultad y respirando todo el oxigeno que sus pulmones podían capturar. La enfermera se veía amigable, pero no se sabe lo que una persona piensa así que el agradable lo ponía como un adjetivo cortes. Simplemente asintió en cuanto escucho esa pregunta, el aire estaba un poco frío y no lograba escuchar el sonido de las otras pisadas, escucho gritos de dolor pero aun así su concentración no se rompió-No se preocupe su abuelo se encuentra estable...Llegó con un terrible dolor en su cabeza, decidimos darle tratamiento pero ese tratamiento lo agotaba un poco así que hasta ahorita nos fue posible hablarle aparte de que el no deseaba preocuparle ¿Desea verlo?-Ella asintió y la enfermera salió con mucha calma del cubículo para guiarla a la habitación donde se encontraba su abuelo-Fue el estrés, llegó con un poco de anemia y su estomago se encontraba irritado debido al exceso de café-Kagome estaba escuchando lo que la enfermera decía, subió al elevador y se aprendió con facilidad el camino de la entrada hasta la habitación de su abuelo-
La enfermera sonreía demasiado, su amabilidad la estaba exasperando. La enfermera abrió la puerta y dejo ver algo muy normal, un hombre adulto yaciendo en la cama, con suero en su brazo y un rostro pálido. Aunque al rostro que había traído un par de semanas este rostro lucia más repuesto. Su abuelo dormía, entro y tomo asiento en la silla cercana y la enfermera se despidió diciendo que podía llamarla por el teléfono con el número 3.
Se quedo viendo a su abuelo, ¿Desde cuando todo lucía mal para ella? Desde que descubrió que su familia era millonaria o algo así. Eso era enfermo, ella nació siendo la hija de una sirvienta no podían ponerle un vestido lujoso porque entonces no sería la misma. Beso la frente de su abuelo y agradeció que el estaba bien.
No se despego de su lado por varios días, iba a su casa, se bañaba y regresaba con esa sonrisa juvenil que aprendió a crear de tanto practicar frente al espejo. Y justamente después de su décimo día de haber sido dejada, harta maquillo sus parpados y con una sonrisa digna de una cabrona se dijo: "Deja de valer verga, estas joven" Y se regalo una sonrisa para irse al hospital.
Subió al elevador y antes de levantar su vista pudo ver el rostro cansado de Inuyasha. Sintió que había visto un fantasma y que todo lo que había tratado de desayunar caía fuertemente hasta golpear con el suelo. Sintió escalofríos y lo peor que paso fue que el no separo su mirada de el.
-"Tranquila, respira...El ya no te afecta"-Se dijo a ella misma mientras rascaba un poco su cabeza y notaba la inconformidad que simplemente le producía la presencia de Inuyasha. El perforaba su cuerpo con su mirada y hacia que el aire que los rodeaba fuera más denso, respirar era difícil y mantener los pensamientos centrados era algo que no podía hacer. El respiro un poco de manera ruidosa, ella simplemente trato de mirar el suelo y de preguntarse porque el elevador subía de manera lenta al piso donde se encontraba su abuelo. Deseaba preguntarle que demonios estaba haciendo en el hospital, pero no se atrevía-
-Vine a ver a tu abuelo...Mi mamá esta ya con el-Asintió fingiendo que no estaba interesada y justo en ese momento el elevador abrió sus puertas, ella pudo tomar grandes bocanadas de aire. Y dejo de sentir el perfume que el traía en su cuerpo, se apresuro a llegar a la habitación de su abuelo y noto que Inuyasha estaba siguiéndola con unos pasos más lentos. Entro con una sonrisa y noto como su abuelo estaba firmando un par de documentos y la mamá de Inuyasha estaba leyéndole un par de cosas-
-Kagome, ¿Viste a Inuyasha?-Preguntó levemente preocupada la mujer de ver como entraba Inuyasha después de Kagome; Kagome simplemente asintió, Inuyasha le hizo una mirada a su mamá e Izayoi simplemente decidió mantener su tristeza en sus ojos cafés-Ah y firmas esto, Kagome ocupo tu sonrisa aquí-Dijo mientras Kagome asentía y tomaba la pluma para poner su firma-
-¿Cómo se encuentra abuelo de Kagome?-Kagome no deseaba escuchar su nombre de la boca de Inuyasha, pero al menos el estaba ahí. Y ella podía verlo con esa prudente distancia-
-Mejor...Fue algo que no me esperaba y no deseaba que Kagome estuviera sola...Pero bueno estando contigo-Inuyasha tosió y Kagome simplemente le entrego la pluma con nerviosismo e inconformidad a Izayoi-¿Pasa algo? ¿Me perdí de una de sus ondas?-Preguntó el tratando de reírse-
-Ya no somos novios, el...Es novio de Nidia-Izayoi trato de ocultar su mueca de disgusto mientras Gyoma notaba como su querida nieta mostraba una mueca de desagrado parecida a la de Izayoi-
-¡Ah! Bueno...-El momento se hizo incomodo, todos lucían incómodos en especial Izayoi y Kagome-
-Iré por un café ¿Quieren algo?-Kagome no le contesto e Izayoi simplemente agito su cabeza, Gyoma acaricio la cabeza de su nieta y beso la mano de su nieta. El cansancio desapareció en cuanto vio a su querida nieta-
Le sonrió a su abuelo y miro a Izayoi.
Iba a sonreír porque el sonreír la hacia sentirse bien, ¿Y qué si olvidar a Inuyasha jamás sucedía? Todo iba a estar bien, si su destino es estar juntos entonces el regresaría a ella.
-Y el verdadero plan empieza...-Dijo Izayoi mientras los dos Higurashi la miraban, ella con confusión y su abuelo con una sonrisa llena de satisfacción-Kagome, ¿Quieres ver el verdadero poder de tu abuelo?-Kagome asintió sin saber en las consecuencias-
Lo gracioso es que Inuyasha no regreso al hotel, y su mente pensó en todas esas cosas que podía estar haciendo con Nidia.
Siempre tuvo miedo de perderlo y ahora lo estaba perdiendo, jamás tuvieron un lugar donde los dos pudieran estar juntos. Pero el siempre lograba decir cosas que alteraran el ritmo de su corazón. Y lo amaba por eso.
CONTINUARÁ.
N/A:
Uhm, perdón x las lentísimas actualización pero ya mañana actualización de TODO.
"Una mente retorcida que no conoce el perdón"
DEJEN REVIEWS. DEJEN REVIEWS.
By:willnira.
