EPILOGO 1:

Estaba parado en el estudio de la casa esperando a que Carlie se acabara de arreglar, era increíble como aun contando solo con 12 años era tan tardada, yo no tardaba mas de 5 minutos… pero en fin, supongo que eso le pasaba por juntarse tanto con mi tía Alice.

-Estoy lista Eddie- canturreo mientras venia hacia mi, era linda, supongo que cuando creciera mas tendría que estar sobre ella protegiéndola de los idiotas, que aunque desde ahora se empezaban a notar, imaginaba que se multiplicarían –como bien me lo había dicho mi papa-

-Ok Cal, vamos por Kevin y Ethan y estaremos listos- le dije tomando su mano y dirigiéndonos a la habitación de nuestros hermanos menores.

-¡Mis bebes!- grito Carlie emocionada mientras los abrazaba y besaba aun en contra de la voluntad de los pequeños, yo solo sonreí ante eso, mi mamá decía que había madurado muy rápido debido a todo lo que nos había pasado, quizás era verdad, pero no estaba seguro.

-¿Listos chicos?, mi tía Alice pasara por nosotros dentro de 5 minutos- los tres asintieron con la cabeza y siguieron en sus charlas y arreglos así que yo me dirigí a la habitación de mi mamá.

Toque la puerta antes de entrar, mi mamá nos había dicho que siempre teníamos que hacerlo por respeto a los demás, pero yo sabía que no era por eso.

Cuando escuche el suave delante de la voz de mi mamá entre lentamente para encontrarla sentada frente al tocador dándome según ella una linda sonrisa.

-Ya nos vamos ma- le dije pasando mi brazo por sus hombros

-Esta bien bebe- hice una mueca y ella rio- sabes que deben portarse bien, cuida a tus hermanitos y por favor no molesten a Carlie entre los 4, sabes como se pone si los encuentra como machos en celo detrás de ella- reí ante su expresión y la abrace mas fuerte.

-¿Estas segura de que no quieres venir ma? Yo creo que papá te extraña- hizo una mueca ante la mención de mi papá y rápidamente negó con la cabeza.

-No bebe, yo tengo muchas cosas que hacer

-Ma, pero no lo has visto en casi un año, debes… deben de extrañarse- le dije recordando la tristeza de los ojos de papá cada fin de semana que lo veíamos y ella no estaba con nosotros.

-Bien, pues eso debió de haberlo pensado antes nene, pero tu no te preocupes que esos son problemas de adultos, ahora abajo que tu tía Alice ya llego- dijo cuando escucho el claxon del coche de mi tía.

-esta bien ma, pero la próxima semana iremos juntos ¿Esta bien? El el cumpleaños de Carlie y mío y lo único que queremos es parecer una familia de nuevo- dije con tristeza, es ese momento vi los ojos de mi mamá ponerse vidriosos y supe que era el momento de marcharme.

BPOV

Vi la espaldita de Eddie salir por la puerta de mi recamara y al segundo siguiente me derrumbe, hace casi un año que no vivía mas que para mis hijos, esta mal, destrozada y herida, y todo por la culpa del maldito de Edward, por su culpa tenia que ver los ojos tristes de mis hijos cada vez que preguntaban por que su papá y yo no estábamos juntos ya, Eddie y Carlie parecían haberlo entendido mejor, pero Kevin y Ethan aun preguntabas de vez en cuando por el… lo siento hijos, su padre me dejo por otra esa no era una buena respuesta, así que solo les decía que eran cosas de adultos y me salía por la tangente (N/A yo creo que todas conocemos la expresión, pero si no, es una forma de decir, que cambiaban la conversación) así fue como de tener una mierda de vida, pase a tener una hermosa vida, a volver a tener una mierda de vida, solo que ahora había 4 personitas por las cuales luchar, pero todos los recuerdos dolían, y dolían demasiado….

-Bella hoy llegare tarde de la oficina- decía Edward al contestador, sabia que era la hora a la que iba a recoger a los niños, no sabia que pasaba, desde hace algunas semanas se repetía lo mismo, llamaba a la casa a la hora que iba a recoger a los niños y no me llamaba al móvil, siempre dejaba el mismo mensaje, sin alguna gota de cariño o algún sentimiento involucrado, llegaba en la madrugada a la casa, se dormía inmediatamente y se marchaba antes de que yo despertara, aunque en realidad si estaba despierta, pero solo lo notaba marcharse, sin decirme adiós ni darme un beso.

Hace mas de un mes que no hacíamos el amor, y fue un cambio realmente radical, siempre lo hacíamos, de hecho, no podíamos tener las manos para nosotros mismos, y apenas nos alejábamos de la gente y empezábamos a tocarnos con risitas tontas como si fuéramos adolescentes que acababan de tener su primera vez juntos, pero de repente cambio todo, fue como si se apagara la luz, ya no sonreía mas que una fingida para los niños, se olvido de mi, se olvido de todo lo que habíamos pasado para estar juntos, de lo felices que habíamos sido estos 5 años sin separarnos, como una familia, como la mas hermosa familia que pudiera existir, pero como dicen por ahí… los cuentos de hadas no existen, y por creer en ellos lo estoy pagando muy caro.

Borre el mensaje de la contestadora y vi a Eddie que me miraba fijamente entrecerrando sus ojitos, era pequeño, pero aun así yo sabia que se daba cuenta de que algo andaba mal, del cambio que tenia su padre hacia nosotros, intente sonreír con normalidad, no sabia si lo lograba, pero daba mi mayor esfuerzo.

-Bien niños. Vayan a dejar sus cosas y a lavarse las manos que ya vamos a comer.- los cuatro salieron corriendo, hacia sus recamaras riendo y haciéndose bromas entre ellos, sonreí con tristeza y me dirigí rápidamente a la cocina a servirles sus platos.

Hace dos años que la señora Betty se había ido, era demasiado mayor para tanto jaleo en esta casa, Edward había dicho que consiguiéramos a alguien mas, pero yo estaba feliz de arreglar la casa, ahora que los cuatro niños ya estaban en la escuela fácilmente me podía encargar de limpiar y tener todo listo para cuando fuera la hora de recogerlos, y al principio fue hermoso, con la simple compañía de cochinada me dedicaba a limpiar todo el desastre que mis hermosos hijos hacían, pero ahora me sentía sola, Edward nunca estaba mas que los fines de semana y se dedicaba enteramente a los niños, no cruzábamos mas de 10 palabras diarias y estaba empezando a preocuparme. Sabia que quizás tenia problemas en el trabajo, pero aun así tenia miedo, nunca, por mas ajetreado que estuviera, me había tratado con la frialdad que me trataba últimamente.

Asi pase toda la tarde, tratando de distraerme para que no me afectara tanto la distancia de Edward, pero ya lo había decidido, lo quisiera o no, hoy hablaríamos y y me diría que era lo que pasaba…

..

..

..

-Edward, necesitamos hablar- le dije en cuanto sentí que abría la puerta de la recamara, eran las 3 de la mañana y el apenas estaba llegando a la casa.

-Pensé que estabas dormida- dijo con voz cansada, por un momento dude que fuera el momento de hablar con el, sonaba realmente cansado, pero después recordé todo lo que había pasado últimamente y supe que no habría otro momento mejor que este para hablar.

-No Edward, no estoy dormida, ni el mes pasado ni ahora, siempre estoy despierta- prendí la luz de la mesita de noche y lo vi haciendo una mueca, entonces asintió con la cabeza y prendió la luz del cuarto.

-bien, entonces hablemos- dijo con decisión mientras daba vueltas por la habitación.

-Edward, yo no se que esta pasando, quizás tengas problemas con el trabajo pero no.. me siento sola, siento que ya no es lo mismo de antes y quiero arreglarlo amor, yo… no se que pasa.. pero..- me levante de la cama dispuesta a abrazarlo y expresarle todo lo que sentía, a mostrarle mi apoyo, a besarlo como hace mucho tiempo no lo hacíamos, estaba apunto de abrazarlo cundo escuche las peores palabras que había escuchado en mi vida.

-Quiero el divorcio Bella- me quede en shock, totalmente paralizada, no pensé que el desaseara eso, no pensé que estuviera tan dañada nuestra relación, no se cuanto tiempo me quede ahí parada sin hacer nada, hasta que encontré mi voz.

-¿Por qué?- pregunte en un susurro, llena de pánico, esto no podía estar pasando de verdad- Podemos arreglarlo Edward- dije desesperada- no creo que esa sea la solución, cuéntame que problemas tienes, háblame Edward- el negó con la cabeza, y siguió dando vueltas, entonces todos los acontecimientos pasados vinieron a darme vueltas por la cabeza, sus llegadas tardes, la inactividad sexual, el siempre había sido un hombre muy viril, no creía que en el ultimo tiempo se le hubiera quitado eso, todos esos mensaje fríos, esos besos inexistentes… entonces lo supe.

-¿Es que hay otra persona?- pregunte con apenas voz, y cuando vi sus ojos vidriosos dirigirse a mi supe que era verdad..

-Isabella… yo- Isabella…. Isabella….. Isabella… nunca me había llamado por mi nombre completo, ni cuando estaba furioso conmigo… simplemente nunca….

-Déjalo Edward- me levante de la cama- puedes quedarte aquí, yo iré a echarle un vistazo a los niños, y no te preocupes, mañana conseguiré a un abogado, que duermas bien.

..

..

..

Al siguiente día conseguí un abogado y empezaron los tramites de divorcio, desde entonces había sido la mujer mas desdichada del mundo. Ya había pasado casi un año de eso, y no supe más de el, más que un mes después cuando ambos fuimos al juzgado a firmar el divorcio, sin dirigirnos la palabra y tratando de evadir nuestras miradas.

Nunca pensé que nos pasaría eso, nos habíamos casado en un arranque de locura cuando Ethan y Kevin tenia apenas 6 meses, nos fuimos a Las Vegas y nos amamos con locura, Alice y Esme se habían enojado muchísimo con nosotros pero no nos importo éramos los mas felices en ese entonces….

Pero la vida seguía, y tenia que prepararme mentalmente para el siguiente fin de semana, Eddie y Carlie cumplían 13 años, y me habían dicho que lo único que querían de regalo era que saliéramos todos al parque como hacíamos antes, cuando me lo dijeron mi corazón sufrió una sacudida, yo me sentía miserable por el abandono de Edward, pero sabia que aunque mis hijos lo veían cada fin de semana lo extrañaban demasiado.

No sabia nada de el, cada que Alice o Esme trataban de decirme algo las evadía, mis hijos ya sabían que debían hablarme lo menos posible de su padre, lo averiguaron cuando cada que lo mencionaban algunas lagrimas traicioneras bajaban por mis mejillas.

Pero ahora tenia que reunir fuerzas, el próximo sábado lo vería, quizás se había casado con la mujer por la que me dejo, que aunque nunca me lo confirmo yo estaba segura de que por eso me había pedido el divorcio, en fin, tenia que ser fuerte por mis hijos, ellos lo valían y por ellos daría hasta mi ultimo esfuerzo.

..

..

..

-¡FELIZ CUMPLEAÑOS!- gritamos Ethan, Kevin y yo cuando Carlie y Eddie entraron por la cocina, los tres nos habíamos levantado muy temprano para hacer el desayuno para los cumpleañeros de hoy. Los niños se estaban abrazando y felicitando cuando el teléfono sonó.

-Yo voy chicos- les dije a mis hijos- ustedes siéntense que el desayuno ya esta listo- y Salí corriendo de la cocina para alcanzar a contestar el teléfono.

-Diga- conteste aun con la voz alegre por estar jugando con kev y Ethan mientras preparábamos el desayuno… pero no escuchaba nada al otro lado de la línea- Diigaaaa- dije alargando la palabra para ver si me escuchaban.

-Hola… Bella- y supe quien era..

-Oh! Hola Edward- nunca había llamado a la casa, siempre llamaba al móvil de Carlie o Eddie cuando quería hablar con ellos- ¿Quieres hablar con Cal y Edd? Ahora te los paso…

-NO!... No, en realidad, quería hablar contigo

-Oh ¿Enserio?.. hmm bueno.. y ¿que necesitas?- pregunte dudosa y con el corazón latiendo a mil, hace demasiado tiempo que no escuchaba su hermosa voz… pero tenia que recordar que ya no era mio, que seguro había alguien mas quien era la dueña de el.

-Yo.. esto, supongo que los niños te comentaron que querían que saliéramos juntos hoy- lo único que salió de mis labios fue un –aja- pues, yo… quería saber si estaba bien que pasara por ustedes como en una hora, podemos hacer un picnic, no te preocupes, ya lo tengo yo todo preparado, tu solo preocúpate por que los niños estén listos, supongo que están desayunando ¿no? ¿Aun es la tradición preparar el desayuno a los cumpleañeros?- pregunto en un susurro, y yo estaba en shock, no sabia que hacer, suponía que los niños habían olvidado esa tontería de que querían que saliéramos juntos, pero supongo que los subestime demasiado, y aquí estaba yo, hablando con el amor de mi vida que me había botado a la basura.

-Si Edward, aun es la tradición en esta casa- suspire- y esta bien como en una hora.. ¿Puedo llevar a cochinada y a sus bebes? Supongo que los niños te habrán dicho que tiene 3 cachorritos- le pregunte esperanzada, con cochinada ahí podría zafarme fácilmente de cualquier momento a solas con el.

-Si claro que puedes traerlos, y si me contaron… supongo que deben ser hermosos, esta pensando… quizás.. ¿Me podrían regalar uno? Estaba pensando en comprar un perrito…..

-Claro, en un rato mas escoges cual quieres, así los niños tienen con quien jugar cuando vayan a tu casa- dije con sorna- nos vemos en un rato Edward- y colgué el teléfono…. Este iba a ser un día muy largo

-Mamaaaaaaaaaaaa ya llego mi papaaaaaaaaa- Grito Kevin desde la parte de debajo de la casa, y enseguida entro Ethan corriendo.

-Ya vámonos ma!, mi papá ya llego por nosotros…

-Ya voy Ethan, tranquilízate, ahora ve por las correas de los perros y pónselas, irán con nosotros.

-Si- grito Ethan saliendo igual de rápido que como había entrado.

Yo respire profundo y salí de mi habitación antes de arrepentirme, era algo que tarde o temprano tendría que pasar, después de todo teníamos 4 hijos, no era como si pudiera evitarlo toda la vida.

Cuando pase por la cocina vi a los niños con los perros y las correas eran dos machos y una hembra, los machos se llamaban bimbo y vaca (idea de los niños por supuesto) y la hembra se llamaba queso (esa también fue idea de los niños)

Tuve que ir a tomar yo a cochinada, por que estaba tan emocionada que estaba corriendo demasiado y el pobre de Ethan no la podía controlar, así que la tranquilice y la tome yo, cuando salimos de la casa me encontré con una camioneta tipo Hummer, pero que tenia descubierta la parte trasera –yo no sabia de coches ni me interesaba saber- pero se veía realmente gigantesca.

Cuando nos acercamos mas pude ver a Edward recargado en la camioneta en todo su esplendor, ahora recordaba por que me encantaba tanto, era un dios griego, y a pesar de que ambos –el y yo- ya habíamos pasado la edad joven seguía viéndose hermoso, alto y fuerte, sus hombros anchos y su cintura estrecha dando paso a unas piernas musculosas que prometían aguantar mucho peso.

En fin ese ya no era mi hombre y no podía fantasear con el, aunque se viera magnifico en esa playera negra de manga corta pegada a su abdomen marcado y con esos jeans azul obscuro que marcaban cada musculo de su cuerpo…

Respira Bella…. Respira me suplicaba internamente pero no podía llevarlo acabo.

-Feliz cumpleaños niños- dijo agachándose para cargar a Carlie y dándole un fuerte abrazo a Eddie, se dijeron algunas cosas al oído y sonrieron los tres, después bajo a Carlie para poder cargar a Kevin y Ethan que empezaron a gritar como locos cuando Edward les empezó a hacer cosquillas. Y mi corazón se volvió a partir al verlo interactuar con nuestros hijos y recordar que ya no podía tener eso diario en nuestra casa, me sentí realmente mal al ver las caras de emoción de mis pequeños, ellos no merecían lo que por nuestra culpa estaba pasando, así que decidí que debía hablar con Edward sobre esto.

-Hola Bella- La sensual voz de Edward me saco de mis pensamientos, se había acercado mucho a mi y antes de que me diera cuenta de que era lo que estaba haciendo me estrecho entre sus brazos y me levanto del suelo enterrando su cara en mi cuello e inhalando como hacia siempre cuando estábamos juntos. En ese momento me sentí tan bien que olvide todo a mi alrededor por unos momentos hasta que el gritito de " uuuuuuuu" de mis hijos y el gruñido de Edward me sacaron de mi ensoñación y descubrí que seguía entre los brazos de mi eterno amor.

-Hola Edward…. Mmm.. me estas aplastando- susurre quedito y en su oído, lo sentí estremecerse y soltarme poco a poco.

-Lo siento Bella, hace mucho que no te veía y te extrañaba- sonrió de lado y mi corazón se salto un latido. No debía creer nada de lo que saliera de esos sexys labios si no quería salir lastimada al final del dia.

-Bueno, ¿Iremos al parque o no?- escuche la voz de Carlie sofocando unas risitas.

-Claro- contesto Edward- pero primero preséntenme a la nueva familia- y fue así como los niños se engarzaron en una animada conversación acerca de los nuevo cachorritos y como habían nacido. Cuando finalmente terminaron de contarle Edward acomodo a los perros con un arnés especial a la parte trasera de la camioneta y ayudo a subir a los niños ya que era demasiado alta.

Yo estaba planeando mi salto cuando sentí sus grandes manos en mi cintura levantándome para que alcanzara a pisar el escalón de la camioneta, y cuando al fin lo alcance y estaba apunto de meterme para sentarme, mi pie resbalo y para evitar que callera y diera todo un espectáculo Edward me detuvo rápidamente….. con sus manos en mi trasero….