Las 9:30 de la mañana empezaban a ser marcadas por el reloj. Issei empezaba despertarse mientras sentía un pecho un poco más pesado. Al abrir bien los ojos, vio todo muy oscuro y sentía que se le hacía cada vez más difícil respirar, trato de llevarse las manos al rostro pero dos cosas esponjosas y firmes impidieron que estás llegaran a su destino. Al sentir que cada vez le faltaba más el aliento, empezó a estrujar estas dos cosas con poca fuerza, sintiendo que a pesar de que eran firmes tenían una gran flexibilidad. La falta de oxígeno empezó a desesperar a Issei que empezó a mover las piernas instintivamente, y al levantar su pierna derecha se detuvo con algo y…
-Kya~- eso termino de alertar a Issei que salió de ese lugar con ayuda de magia. Al ver finalmente quién estaba encima suyo, se encontró con que Akemi era que estaba encima suyo apoyando sus prominentes pechos en donde antes estaba su rostro. Al parecer había cambiado de posición muy recientemente y por esa razón no se había despertado antes. El estaba totalmente sonrojado por sentir algo así entre sus manos y rostro, aunque fue de manera inconsciente. Después de un tiempo, que utilizo para tranquilizarse y desacelerar su corazón, se dio cuenta de que necesitaba una cama más grande si las chicas iban a empezar a dormir en su habitación, aunque eso le molestará e incomodara un poco.
-En verdad va a ser una batalla el despertarse cada mañana… por lo menos por ahora, tal vez me acostumbré a esto… como lo he hecho a muchas cosas más…- hablo Issei para sí mismo. -Bueno… hace mucho que no lo hago… pero tal vez ya va siendo hora de retomar la rutina- dijo el castaño mientras volvía a entrar a su habitación, asegurándose de no mirar la cama, y sacando de su armario un par de ropas deportivas. El Sekiryuuttei decidió cambiarse en la baño por si alguna de ellas se despertaba y lo encontraba de esa forma. Al ya estar con un pantalón deportivo, una camiseta blanca y una campera juego con el pantalón azul, decidió bajar a la segunda planta subterránea, donde se encontraba la sala de entrenamiento. Dentro de la misma se podía ver a Issei parado mirando a la nada… concentrándose solo en su poder.
-Grah! Drhaaaaaaaaaaaaa!- con fuerte y poderoso grito, el joven Sekiryuuttei expulsó todo su poder. Issei empezó a ver sus brazos dándose cuenta de una cosa importante. -Uno de los sellos se perdió… siento mi poder más libre- dijo Issei con una expresión tranquila dejando de expulsar su poder poco a poco.
[Eso es porque los sellos que retiene tu poder están encadenados a tus piezas demoniacas. Podrías haberte liberado de ellos si por lo menos dejaras de oprimir tus poderes demoníacos y dejaras fluir el dragoneó en tus piezas…] Issei cambio su expresión a una más seria.
-Ddraig… sabes perfectamente que no lo haré- Issei estaba totalmente firme en su decisión.
[Haz estado investigando tus piezas de peón desde hace dos meses… descubriste cosas que posiblemente solo el creador de estas sabe… si no vas a utilizarlas a tu favor… por lo menos, comparte tu conocimiento con los otros dos peones, tus amigos] Issei relajó su mirada… entrando en una profunda meditación.
-Tienes razón, pero por ahora tengo que entrenar… bueno, compañero cual era mi rutina de entrenamiento?- dijo Issei tratando de evitar seguir hablando del tema. Algo que funcionó muy bien, ya que Ddraig se concentró en lo que su compañero necesitaba.
Mientras Issei empezaba a moverse y hacer ejercicios de calentamiento en el segundo piso subterráneo. En la habitación de sus padres, Kyouko empezaba a despertar, estirando sus brazos para poder alejar esos sentimientos de pereza en su ser. Se levantó y se dirigió al baño de la casa. Una vez allí empezó a sacarse la ropa poco a poco, sin prisa alguna… una vez completamente desnuda fijo su mirada en el espejo que tenía enfrente. Estaba despeinada y tenía lagañas por los ojos, decidió mojarse un poco la para despejarse el sueño que todavía tenía. Justo en ese momento alguien llamo a la puerta.
-Esta ocupado?- apenas escuchar esa voz Kyouko la reconoció, era Hikaru que al parecer acababa de despertar.
-Pasa Hikaru- dijo Kyouko mientras se enrollaba una toalla en el torso. La mencionada se adentro al baño y allí, Kyouko pudo ver que estaba vestida como ella antes de entrar al baño; o sea con pijama.
-oh… también vas a bañarte, Kyouko?- pregunto Hikaru dando una pequeña sonrisa mientras todavía estaba algo somnolienta.
-Si, buenos días pequeña Akane-chan- sip, así es. La pequeña Akane también estaba junto a Hikaru.
-Buenos… días- la pequeña todavía estaba algo dormida, y dijo esas palabras mientras se frotaba sus ojitos.
-Bien, vamos… hay que sacarse la ropa, vamos a bañarnos- dijo Hikaru mientras se ponía de rodillas y empezaba a sacarle la ropa a su hija menor.
-Vaya… que curioso encontrarlas aquí- la que entró al baño fue Grayfia, que ya estaba lista para entrar a la ducha, es decir, con el cabello suelto y con una toalla que cubría su cuerpo. Aunque su vientre ya estaba bastante crecido, seguía siendo muy hermosa.
-wow, que coincidencia- Griselda entraba mientras llevaba una toalla en sus brazos.
-Si, es verdad ya estamos casi todas aquí… solo faltan Sara, Gabriel-san y Penemue-san- dijo la madre de Irina ya estando solo en toalla y con su hija en brazos que estaba de la misma forma.
-Me hablaban?- dijo Sara entrando también al baño de la misma forma que Grayfia; totalmente desnuda y envuelta en una toalla, con su cabello suelto y sin sus lentes.
-Y a mi?- de la nada Gabriel apareció vestida con su pijama.
-Y a mi?- Penemue solo llevaba puesto un vestido que era algo translúcido y dejaba ver claramente su ropa interior negra.
-Vaya… al parecer ya estamos todas aquí. De repente en toda la casa se sintió un temblor, bastante suave, pero aún así las asustó un poco.
-Que fue eso?!- pregunto Griselda algo alterada mientras todavía le faltaba sacarse la mitad del pijama.
-Seguramente es Issei… ya está despierto- dijo Grayfia mientras convocaba un círculo mágico donde se podía ver al joven castaño respirando agitadamente mientras una gran cortina de humo empezaba a despejarse.
-Issei está entrenando… pensé que en verdad era un sismo- dijo Gabriel un poco más tranquila. El castaño se arrodilló estando un poco cansado. Solo para volver a levantarse y encender su cuerpo en llamas y empezar a atacar a Ddraig, que estaba usando la apariencia de su compañero.
-Ese chico… se esmera mucho en su entrenamiento. Si, aunque todavía tiene que liberarse de los sellos que todavía retienen su poder- dijo Sara mientras entraba al gran baño de la casa, seguida de todas las demás.
-Si… hablando de despertarse, más le vale a Irina ya estar despierta- dijo Hikaru recordando que su hija ya debería estar despierta.
-Si… Xenovia también debería estar despierta- dijo Griselda mientras enjabonaba su cuerpo.
-Eri también debería de estar despierta… aunque las demás también- decía Kyouko enjabonando a la pequeña Akane mientras su madre hacia lo mismo pero con su cabello.
-Muy bien… si ellas no llegan a estar despiertas, que les parece si les arrojamos agua?- pregunto Grayfia mientras se acomodaba el cabello para poder entrar a la gran bañera del lugar. Todas las madres se miraron, y sonrieron con complicidad, incluso Penemue que quería despertar a su hija de esa forma. Gabriel se quedó al margen de la conversación ya que ella no tenía hijos.
-Por cierto Gabriel… que les parecería a Michael y a ti, quedarse en nuestra casa?- pregunto Sara, cambiando el tema de conversación. A la serafín esto le pareció un poco extraño, pero ya sabia que responder.
-No lo creo posible. Michael y yo tenemos que aclarar muchas cosas en el cielo. Desde que Metraton nos traiciono, y de que se dieran cuenta de que el Sekiryuuttei solo quería lo mejor para las facciones, empezaron a surgir muchas ideas de como poder llegar a ese objetivo. Y queremos atenderlas todas. Los ángeles quieren vivir sin temor alguno a que una guerra se desate entre nosotros. Y como sus líderes queremos cumplir con sus sueños. Además de que también es un sueño personal- dejo Gabriel desestimando la idea de vivir en la casa Sitri y justificando su respuesta.
-Lo mismo también aplica para mi- dijo Penemue viendo como Sara estaba por ofrecerle lo mismo que a Gabriel. –Mi facción tiene casi los mismo problemas que los ángeles, la diferencia es que algunos de ellos no aceptan la unión de las facciones, no quieren una guerra pero tampoco la unión. Yo solo espero que podamos resolverlo- justifico Penemue su respuesta mientras se adentraba en la bañera junto a casi todas las demás. Solo faltaba Griselda que ya acababa de enjuagarse el jabón del cuerpo.
-Bien… solo espero que esos problemas se resuelvan pronto- dijo Sara resignándose a solo esperar que Issei los invite a la reunión estipulada para el 22 de marzo del próximo año y que todo salga bien en aquella junta. Después de esa pequeña charla, las mujeres en el lugar empezaron a charlar de cosas con poca importancia y más amenas.
En la habitación del joven Sekiryuuttei… Hany empezaba a despertar, se frotó los ojos de forma muy tierna, y procedió a levantar a su hermana, Miyuki.
-Onee-chan… que pasa?- pregunto la pequeña niña peliblanca con algo de sueño.
-Vamos a ver qué está haciendo papá?- pregunto la niña algo entusiasma, por saber qué clase de actividades tenía su nuevo papá, y también las actividades de sus madres pero ella estaban durmiendo. Ambas, todavía vestidas con las camisetas rojas que Issei les había dado, se aventuraron a bajar por la casa.
-Por dónde vamos?- dijo Miyuki algo más animada por conocer más a su papá.
-Pues… nose- dijo la pequeña algo desanimada. -Pero… que tal si comenzamos por los sótanos! Y vamos de abajo a arriba- propuso la pequeña pelinegra a su hermana peliblanca. Miyuki por un momento se desanimo, pero finalmente apoyo la idea de su hermana. Así ambas, con mucho cuidado, empezaron a bajar por las escaleras que iban a los sótanos de la casa. Fue en el segundo piso en donde se detuvieron a curiosear, pues la puerta de ese sótano estaba abierta.
-Oh! Ahí está!- Issei estaba parado en medio de la habitación mirando haciendo el frente mientras les daba la espalda a las niñas.
-Si, es papá!- dijo la pequeña Miyuki más entusiasmada al ver a su papá. De pronto Issei comenzó a lanzar patadas y puñetazos al aire, pero estos no contenían mucha fuerza, solo quería ver qué tan rápido se había vuelto. Después de un momento, el castaño…
-Rooaaaaaaagh!- con un poderoso rugido encendió su cuerpo en llamas, esto sorprendió mucho y aterro un poco a las niñas, que de ocultaron detrás de la pared. Issei junto sus manos hacia el frente y concentró la gran cantidad de fuego en su cuerpo en sus manos creando una pequeña esfera de fuego comprimido, para luego lanzarla hacia el frente. Una vez choco contra la pared, explotó dispersando una gran onda expansiva no haría nada a Issei, pero que dañaría a las niñas.
-Kyaa!- ante la explosión, ambas niñas soltaron un pequeño gritó, que alertó a Issei. Así, el joven Sekiryuuttei, creo rápidamente una pared de hielo, que lo protegería a el de daños menores, y a sus pequeñas hijas de grandes daños. Una vez la onda expansiva termino, Issei miró a su espalda y con una voz totalmente sería hablo.
-Hany, Miyuki… vengan aquí- el castaño estaba mirando en dirección a la puerta, esperando pacientemente a que las niñas tomarán valor y fueran a dónde él se encontraba. Hany fue la primera en salir, pues creía que ella era la responsable, y estaba dispuesta a aceptar la culpa y el castigo.
-D-Discúlpanos por interrumpirte en tu entrenamiento papá… no fue nuestra intención molestarte- antes de que la pequeña Hany pudiera hablar, Miyuki tomo la palabra y dijo estás palabras. Issei se arrodilló y las abrazó, sorprendiendo a las niñas por su comportamiento.
-No tienen que disculparse… si? La próxima vez, solo digan que están aquí, así tendré más cuidado al medir mi fuerza y mi magia… de acuerdo?- Issei no las regaño, las aconsejo…
-No… no estás molesto con nosotras?- preguntó Hany un poco insegura.
-Mira, Hany… yo no voy a hacerles nunca… jamás lo haré, ni a ti… ni a Miyuki. Ustedes son mis hijas… no les haré daño y tampoco dejaré que nadie más les haga daño- el joven portador de Ddraig, abrazo de nuevo a las niñas y estás correspondieron al abrazó. -Les parece si vamos a desayunar?- pregunto Issei libertad cargaba a las dos en sus brazos.
-Si!... Pero- curiosamente ambas niñas hablaban al unísono. -Que es desayunar?- preguntaron las niñas mientras ladeaban sus cabezas hacia un costado y ponían su dedo índice sobre sus labios. Aquella pregunta, dejo completamente en shock a Issei… que decidió sacar eso de su mente, y concentrarse en sus pequeñas niñas.
"Bueno… no debe sorprenderme, ellas solo comían pan y agua, y en ocasiones leche y carne… pero no tenían un horario fijo. Pero ahora ellas están aquí… ya no tendrán que pasar por nada de eso" pensó el castaño mientras se dirigía hacia la cocina. Al llegar, hizo que las niñas se sentaran en una mesa pequeña que había dentro de la habitación. -Bien… veamos, que podemos hacer?- pregunto el castaño mientras ponía una de sus manos en su mentón. -Creo… que un poco de leche caliente, si… sí creo que si- Issei saco un poco de leche del refrigerador, la coloco en una cacerola pequeña y la empezó a calentar. – Aunque… no cambiaría nada, sería lo mismo solo que caliente. Tal vez con un poco de vainilla… la cosa cambie- dijo Issei mientras que con un poco de magia hacia aparecer una flor de vainilla y la colocaba junto con la leche para calentar. Pasado unos minutos, la leche ya estaba lista, ni muy caliente ni muy fría… le agrego un poco de azúcar y lo coloco en dos pequeñas tacitas. -Aquí tienen… espero les guste. Oh, y aquí tienen un poco de pan con mermelada- Issei se sentó al lado de las niñas, y observaba como ellas tomaban su desayuno de forma muy animada. Dando cuenta, aunque no se lo hayan dicho, de que les había gustado mucho.
-Está muy delicioso papa! Muchas gracias!- dijo Hany de una forma muy dulce, tal y como su nombre indica.
-M-Muchas gracias papi…- Miyuki era la más tímida, pero aun asi, agradeció a su nuevo padre y al único que conoció.
"Ddraig tiene razón… en que estaba pensando? Porque ira a buscar venganza de algo que ya paso hace mucho tiempo? Ellas son mis hijas ahora… y no dejare que nada les suceda. Aunque tendré que hablar con sus madres para que aprendan a ser unas madres como tal. Aunque lo mejor para ellas será ir de a poco… que disfruten un poco más la vida sin tantas responsabilidades. Gracias Ddraig… por aconsejarme" Ddraig no respondió, pues estaba durmiendo. A Issei no le importó, es más… tuvo una idea.
-Bien niñas… que les parece si vamos a comprar?- las niñas volvieron a ladear la cabeza en señal de que no sabían a que se refería Issei con esas palabras.
-A que te refieres papá?-
-Si papi a que te refieres?- Issei sonrió con algo de malicia y dijo.
-Bueno… se los contaré luego. Pero ahora… no quieren ver algo gracioso?- pregunto el castaño mirando hacia el techo mientras sonreía. Pues claro… ya eran las 11 de la mañana… y las chicas no se levantaban. Las niñas ya habían terminado su desayuno y ahora estaban siendo cargadas por Issei, que se dirigía a su habitación. Al terminar de subir las escaleras, se encontró con su madre, Hikaru, Sara, Grayfia, Griselda y Hikaru, todas estaban paradas enfrente de la puerta donde estaban sus respectivas hijas. Es decir, Griselda y Hikaru estaban enfrente de la habitación de Irina y Xenovia, y su madre, Sara y Grayfia estaban enfrente de la puerta de su habitación. Todas tenían cubetas con agua fría, Issei solo sonrió de forma maliciosa mientras dejaba a sus hijas en el suelo. Creo un círculo mágico y de él, salieron dos pistolitas de agua.
-Tomen… con esto podrán acompañar a sus abuelas a mojar a sus madres- dijo Issei mientras les entregaba las pistolitas a sus hijas.
-Mojarlas?-
-Por que?- preguntaron las niñas.
-Porque sus madres son unas holgazanas que deberían haberse despertado hace mucho tiempo, al igual que sus tías- Issei ya se estaba encargando de asignarle un rol a cada miembro de su familia con respecto a las niñas. Miyuki y Hany corrieron hacia donde estaba Kyouko, quien al ver a las niñas con las pistolitas y la cara picara de su hijo, capto de inmediato lo que quería hacer.
-Bien niñas… abriremos la puerta en silencio, cuando estemos adentro. Nosotras les tiraremos agua a todas las que están adentro. Es ahí cuando ustedes también nos ayudaran- las niñas solo asintieron de forma linda. Fue justo en ese momento que la puerta de la habitación se abrió dejando ver a Eri totalmente despeinada, sus lentes chuecos y con su pijama desarreglado. Eri se frotaba los ojos mientras soltaba unos pequeños bostezos. Cuando vio a las personas que estaban enfrente de ella y que estaban con baldes de agua, se puso tan blanca como la nieve. El miedo y el nerviosismo se apoderaron de ella, y sus ganas de ir al baño se incrementaron a niveles extremos.
-Bien… Eri, que bueno que despertaste- Issei se acercó a la joven pelinegra, para quedar enfrente de ella mientras hablaba lo más bajo posible y le dio un pequeño beso en los labios. Eri había quedado perpleja por lo que Issei había hecho, y sus ganas de ir al baño quedaron opacadas por la gran vergüenza que empezó a sentir en ese momento. Ninguna de las presentes dijo algo, ya que ya habían supuesto esto. -Bien Eri, ahora me ayudaras a grabar esto- dijo el castaño mientras le entregaba a Eri su celular, mientras él se adentraba a dentro de la habitación y tomaba el celular de ella mientras guardaba mucho silencio.
-P-Pero… no crees que se molestaran?- pregunto Eri un poco más recompuesta por esa sorpresa anterior.
-Ellas se lo buscaron… tú también ibas a ligarla, pero te despertaste justo a tiempo- dijo Issei mientras le restaba importancia. –Bien mamá… a tu señal- el castaño miraba a su madre que se adentraba en la habitación, solo para encontrarse a todas las demás chicas durmiendo sin ninguna preocupación.
-Mamá… enserio vas a ayudar a Issei con esto?- pregunto Eri mientras miraba a Kyouko que decidió no prestarle atención.
-Para tu información Eri… ellas lo planearon todo- dijo el castaño mientras estaba a punto de entrar a la habitación junto con sus hijas. –Ahora, por favor… graba a Irina y a Xenovia, por favor- dijo Issei antes de entrar a la habitación.
-Bueno… su fue idea de ellas, por mi bien. Y menos mal no la ligue yo también- dijo la joven de lentes mientras se adentraba a la habitación de las hijas de Hikaru y Griselda. Esa mañana, todas las chicas quedaron totalmente mojadas de pies a cabeza, junto con el colchón y la habitación. Después de que las chicas se bañarán para no enfermarse, todos estaban en el comedor desayunando, que más que desayuno era almuerzo por lo tarde que se habían levantado.
-Issei… podrías acompañarme a mi antiguo apartamento- dijo Eri mientras observaba como Issei terminaba su desayuno.
-Mm? Porqué quieres que te acompañe?- dijo Issei mientras cargaba a Hany que tenía un oso de peluche en sus manos… obviamente de Sona.
-Lo que pasa es que, como ya no vivo ahí… creí que debería de traer mis cosas y desocupar el lugar- dijo la pelinegra mientras alzaba a Miyuki que también tenía peluche de Sona, solo que este tenía la forma de un gato.
-Bien… no tengo problemas, cuándo irás?- dijo el castaño mientras le daba de comer galletas remojadas en leche a su pequeña hija.
-Pensaba ir hoy… si no te molesta- Eri se mostraba un poco tímida al hablar con el castaño, al parecer había algo más que desocupar su antiguo apartamento.
-Claro… no tengo problema, además tengo que comprar algunas cosas- dijo Issei mientras le limpiaba la boquita a su hija.
-Muchas gracias…- dijo Eri un poco más tranquila. Después de desayunar Issei y Eri emprendieron marcha hacia su departamento. Mientras tanto el resto se quedaría a hacer los preparativos de la noche. En el camino hacia el departamento, Eri e Issei se habían mantenido callados, formando así un silencio algo incómodo. Issei había decidido no hablar, pues sabía que Eri ocultaba algo y esperaba a que ella misma se lo contara. Pero Eri tenía otras intenciones, no quería contarle nada a Issei hasta llegar a el lugar. Al llegar al apartamento, Eri se detuvo en la puerta, ya que está estaba abierta.
-Hay alguien adentro- dijo Eri para sí misma, aunque fue escuchado por Issei que solo miraba atentamente la puerta.
-Son diez… hay dos sentados en una mesa y el resto está revisando tus cosas, además de que hay uno en la puerta esperando para sorprendernos- susurró Issei al oído de Eri.
-Entra después de mi, de acuerdo?- dijo la joven ojirubi solo para recibir un asentimiento del castaño. Eri abrió la puerta, solo para encontrarse al final del pequeño pasillo a un hombre sentado en la mesa de su comedor junto a una mujer. Eri se adentro a la casa sin temor alguno, mientras era seguida por Issei que guardaba absoluto silencio.
-Vaya… creí haberte prohibido que invites chicos a tu departamento, especialmente si no soy de la misma clase que nosotros- dijo aquel hombre observando la vestimenta de Issei. Pero el castaño no le estaba prestando atención, solo miraba los alrededores de la cocina y las cosas que los rodeaban.
-Eso no le incumbe señor Harou- dijo Eri mirando seriamente a su padre.
-Claro que me incumbe Eri- dijo el hombre levantándose de la mesa mostrando que era más alto que ella. Eri sintió miedo, pero cuando sintió que Issei le tomaba la mano se tranquilizó. Ello lo había llevado a él ahí porque creía que necesitaría apoyo moral, menos mal no se equivocó.
-Mas te vale que sueltes su mano… si no quieres morir- de un momento a otro, Issei tenía a un tipo apoyando una navaja en su cuello de forma amenazante.
-Vaya… parece que solo trajiste a alguien a morir, hija- Issei levantó las cejas sorprendido por las palabras de aquel sujeto.
-Dile que lo suelte papá!- el padre de Eri era un hombre alto, de cabello negro y ojos celestes. Llevaba un traje de color negro al igual que la corbata y los zapatos, excepto por la camisa que era de color blanco. Al parecer tenía buena complexión física y tenía un aire soberbio.
-Dime… muchacho, quién eres?- Harou empezó a caminar enfrente de Issei de un lado a otro. Por su parte el castaño, se mantenía tranquilo.
-Hyoudou Issei, un estudiante de preparatoria- respondió Issei con un tono de total calma, tratando de contagiarle esa calma a Eri.
-Tranquila cariño… si el obedece todo lo que le digamos, tal vez nos lo quedemos como mascota- dijo la mujer que estaba sentada en la mesa.
-Cállese señorita Chiasa- dijo Eri con rabia contenida. Chiasa era una joven mujer un par de centímetros más alta que Eri, ojos de color celeste claro y de rubios cabellos.
-Vaya… esa no es forma de hablarle a tu madre- dijo la rubia con un claro tono dolido, pero falso.
-Tú no eres mi madre!- grito Eri mientras ya perdía la paciencia.
-Bueno muchacho… que relación tienes con mi hija?- dijo Harou mientras ignoraba la discusión de su "mujer" y su hija.
-Soy su prometido… hay algún problema con eso?- dijo Issei mientras lentamente acerco su mano al brazo del tipo que lo estaba amenazando con degollarlo.
-Asi que eres su prometido… y acaso sabes quién soy yo? O si quiera pensaste en pedirme su mano?- El padre de Eri parecía que estaba empezando a enojarse.
-Porque debería pedirle la mano al padre? Acaso me voy a casar contigo? Además, porque debería pedirte matrimonio a ti… aquel que solo tuvo a Eri para tener una heredera, aunque sé que te hubiera gustado tener un hijo- dijo Issei mientras estrujaba el brazo de aquel hombre, logrando que suelte la navaja y caiga de rodillas mientras se sostenía el brazo.
-Que dices?- el tono de Harou paso de ser neutro a estar cargado con un poco de enojo.
-Que te hubiera gustado tener un hijo, para poder criarlo a tu semejanza- dijo Issei mientras se acercaba de forma desafiante a ese hombre. -Por esa misma razón, por ese desprecio injustificado que le das a tu hija… es que considero que no tengo que pedirte ningún permiso- Issei se mostraba seguro de lo que decía y no mostraba ninguna sentimiento al decir esas palabras.
Issei… porque me defiendes? No conoces nada de él, aún así como puedes saber eso? Esas preguntas y más son las que se forman en mi mente mientras sigo observando la escena.
-Soy su padre!-
-No, no lo eres… un padre es alguien que siempre apoyará sus hijos, es alguien que no los discrimina, alguien en el que puedes confiar. Aún amigo, un concejero, un apoyo… eso es lo que es ser un padre- el me está defendiendo, y está poniendo a mi padre en su lugar.
-Y tu que sabes de ser padre?!- mi padre trataba de defenderse levantado la voz para poner autoridad.
-Tanto como Eri sabe lo que es ser madre- más haya de lo que dijo Issei; que provocó una gran sorpresa en mi. Mi padre se puso pálido, no creyendo lo que decía Issei.
-C-Como?...- pregunto mi padre temerosamente.
-Si… se llama Hany- Issei saco su celular y le mostró una foto de la pequeña Hany, mientras estaba durmiendo al lado mío. La cara de mi padre no tiene precio. Lentamente y de forma titubeante tomo el celular de Issei solo para después sentarse por casualidad en la silla que tenía detrás, y solamente observar esa foto.
-Y-Ya soy abuelo?- pregunto Harou, que más para el resto era para sí mismo.
-No… ella solo tiene a mis padres de abuelos. Fueron ellos los que nos brindaron apoyo. Tu estabas desaparecido haciendo quién sabe que… ella es nuestra hija y solo tiene abuelos paternos. Por qué Eri… no tienepadres-,- Issei se acercó a mí y me abrazó cubriendo mis lágrimas que amenazaban con salir. Obviamente yo también correspondí al abrazó.
-Claro que si tiene abuelos maternos… seremos nosotros- mi padre saco un arma de su bolsillo para apuntarnos. Por miedo y casi por instinto abracé más a Issei.
-Vaya a dejar crecer a nuestra hija sin padres!?- grito Issei mientras deslizaba su mano por mi cuerpo hasta llevar al bolsillo donde tenía mi celular, de reojo pude ver que lo había puesto en modo para grabar la conversa que estábamos teniendo. Que planeas hacer Issei?
-Nosotros la criaremos, no le hará falta nada… tendrá de todo y solo lo mejor!-
-Ahí es donde te equivocaste una y otra vez… creer que el dinero paga la felicidad, es una estupidez más grande que tú soberbia- no podría estar más de acuerdo contigo Issei.
-Claro que se puede pagar la felicidad… solo tienes que saber dónde y cuándo gastarlo- eres un estúpido papá.
-Lo dice aquel que no sabe nada de su propia hija- es verdad, mi padre nunca le interesó conocerme o conocer mis gustos. -Nunca te has interesado por ella, nunca comprenderás lo que ella tuvo que pasar, nunca sabrás cuantas veces ella lloro en silencio por tu culpa- el… el lo sabía… p-pero como? Cómo supiste eso, Issei?
-Por que tendría que importarme, si después de todo en un momento estarán muertes- dijo ese hombre mientras le sacaba el seguro a el arma.
-Enserio piensas dejar a nuestra hija huérfana!?- grite eso tratando de evitar que ese estúpido disparé, aunque fue en vano. El sonido característico del disparo retumbó en toda la habitación, alertando a los vecinos. El disparo había dado en el hombro de Issei que de mantenía impasible, aunque tenía muecas de claros signos de dolor.
-Si que tienes valentía chico!... Pero eso no servirá en estos momentos- por alguna razón Issei sonrió, y dijo.
-Eso es lo que tú crees… solo debía de hacer tiempo- en es preciso momento, la puerta empezó a ser pateada. Para que unos segundo después se abierta de forma brusca, dejando ver que los que habían entrado habían sido los policías de Japón. A la par, las ventanas también habían sido rotas mientras unas policías entraba en la habitación y apuntaban a mi padre y a sus hombres. En cambio Issei me tomo de la cintura y lentamente, junto con el, empezamos a arrodillarnos. Unos policías se pusieron enfrente de nosotros como alguna forma de protegernos.
-Harou Kasamoto… queda arrestado por intento de homicidio, por estafas nacionales e internacionales, además de evadir la paga de sus impuestos- un hombre mayor y de buen porte físico dijo eso mientras entraba a la habitación tranquilamente. Su cabello era de color blanco, evidenciando más su avanzada edad, y lleva un traje debajo de un abrigo de cuero, a la vez que estaba fumando un cigarrillo… aayy como odio esa cosa.
-Je, no tienen ninguna prueba de eso. No pueden arrestarme- mi padre siempre ocultando sus negocios sucios… maldito bastardo.
-Eso es lo que tú crees… pero el informe de uno de nuestros espías dice lo contrario… así que acompáñanos de la forma buena, o mañana mismo tendremos un funeral- dijo ese detective desafiando a mi padre, y para afirmar su posición los demás oficiales que estaban con el cargaron sus armas y les sacaron el seguro, listos para disparar.
-Vaya… así que no irás para atrás… bien- mi padre soltó el arma que al caer contra el suelo se disparó y dio a Issei en la pierna derecha. Si será hijo de puta…
-Ya! Llévenselo de mi vista- Issei aguantaba el dolor de los disparos apretando los dientes.
-Issei estás bien?- que estúpida pregunta… soy una tonta.
-Si Eri… no es nada comparado con las balas o lanzas de luz- Issei me regalaba un sonrisa mientras me miraba, mis lágrimas inevitablemente salieron de mis ojos. La persona que amo me había apoyado en un tema como este… a pesar de que mi padre es un idiota, no me compara con el ni nada de eso.
-Ya, Ya… tranquila, no llores- como puedes decirme eso mientras te hirieron por mi culpa? Él me abrazó y empezó a darme pequeños besos en la mejilla, tratando de que yo dejará de llorar.
-Disculpe jovencita, pero su pareja necesita ser atendido de sus heridas- una oficial se me acercó y me dijo eso para que me separará de Issei, para que ellos puedan hacer su trabajo.
-Vamos joven, debemos ir a un hospital- dijo aquella mujer mientras era ayudada por otro oficial a levantar a Issei. Sé porque Issei dejo que sus heridas- continúen, si los humanos se dan cuenta que su herida sanó por si sola, empezarán a hacer muchas preguntas. Dos horas habían pasado desde eso, Issei había entrado a una sala donde sólo podían ingresar doctores y enfermeras. Luego de un momento más de espera, Issei salió del lugar caminando, un poco mal, pero caminando.
-Bien señorita, estas son las condiciones que su marido debe cumplir estrictamente para que se recupere de la mejor forma posible- que le habrás dicho Issei… tome la hoja con las recomendaciones, le di una leída rápida y la guarde en mi bolsillo.
-Muchas gracias por atenderlo doctora- dije mientras inútilmente trataba de aguantar mis lágrimas que amenazaba con salir. Al final, ellas salieron y no hubo nada que se los impidiera. Solo sirvo para causarle más problemas y dolor a Issei… como puedo mantenerme firme en mi promesa su al día siguiente hago que hieran a Issei?... Cómo puedo ser tan inútil?... Cómo puedo ser tan estúpida!?... Cómo!? Cómo puedo proteger a la persona que amo?!
-Ya tranquila… no pasa nada- Issei me dijo eso mientras me abrazaba. -No importa, esto no fue tu culpa… nadie sabía que esto podría llegar a pasar. Tu no me lastimaste… y sé que nunca me lastimaras- Issei me susurró eso al oido. Yo solo me limite a abrazarlo más y a descargar toda mi impotencia en su pecho.
-Porque… a pesar de todo… nunca te enojas con nosotras… nunca nos gritas… nunca nos tratas mal- dije eso, aunque no tiene sentido; ya que me lo había explicado antes.
-Porque son mi luz… porque las quiero… y porque ustedes me volvieron a enseñar que es el amor… que es amar… y también mantienen cuerdo en esta asquerosa y pútrida maldición, a la que llamo vida- el me dijo eso, yo me separé de él y lo miré… sus lágrimas mancharon mi rostro, mi corazón se estrujó y un gran arrepentimiento surgió en mí. -Me duele seguir viviendo Eri… odio mi vida, odio todo lo que me pasó… pero ustedes son mi luz, mi anestesia y las que me enseñaron a volver a amar- Issei tomo mi mejilla y junto su frente contra la mía, a la vez que cerraba sus ojos. Yo, por impulso, hice lo mismo. -Por esa razón no quiero enojarme con ustedes… porque yo sé que no tienen malas intenciones y se que nunca me harían daño… además esto no es culpa tuya…no me importa por cuántas de estas cosas tendré que pasar… si logro verte de nuevo, si logro hacerte sonreír… no me importaría morir- Issei…
Chuu~
E-El… m-me dio un beso d-de nuevo… n-no sé si ponerme feliz… o roja de la vergüenza de ser besada en público. Después de esas palabras me había quedado claro… Issei siempre nos ayudaría… siempre estaría ahí para nosotras… si nosotras estamos ahí para él, para cuando nos necesité. Él estuvo ahí para mí, para darme fuerzas y valentía… y yo estaré para el cuando me necesite y para lo que me necesite. No dije nada después de eso… solo me mantuve a raya, mientras seguíamos caminando por las calles de la ciudad de Kuoh, solo seguía a Issei, no tenía a otro lugar donde ir. Miraba al suelo, mientras seguía a Issei que me tomaba de la mano, estaba meditando lo que me había dicho antes… él se siente muy solo, nosotras no podemos comprenderlo porque gracias a él no estamos así.
-Mira Eri…- levante la mirada y lo vi a el mirando una vidriera de una tienda de electrodomésticos. Observe la vidriera y quedé totalmente perpleja… el símbolo de Mortal Kombat estaba en una de las pantallas de exhibición. Casi por impulso me acerqué lentamente a esa vidriera junto con Issei. Y quedamos maravillados con lo que estaba ahí… el tráiler de Mortal Kombat 11.
-No jodas… mira esos gráficos- decía Issei casi hipnotizado por la pelea que tenían Scorpion y Raiden corrupto.
-No! Scorpion no puede morir!- eso solté yo mientras veía como el Dios del Trueno le daba una brutal golpiza a mi querido Scorpion solo para después electrocutar su cabeza y hacerla explotar.
-Un momento… ese es!- Issei no pudo terminar de hablar por quedar asombrado con lo que vimos, bueno… quién no se emocionaría con ver al verdadero Scorpion aparecer, encender su cuerpo en llamas y atravesar a Raiden dejando solo la columna vertebral casi hecha cenizas, solo para después cortar su cabeza , dar una vuelta en su eje, patear su cabeza para finalizar con su característico…
-Get over here!- y empalando su kunai en la cabeza de Raiden de tal modo que la punta salió por la boca del Dios Caído.
-Quien rayos es ella!?- dije sin ninguna vacilación, pues una mujer extraña apareció mientras estaba al lado de un gran reloj de arena.
-No mames vuelve Shao Khan!- pero la parte más época de todo el tráiler, fue la parte final… Shao Khan aparecía al final junto con un mensaje de que venía incluido con la pre-orden del juego. Ambos estábamos completamente impactados, pero lo que más nos impacto, es que la pre-orden salía el 25 de Diciembre… es decir, mañana. Nos miramos, y vimos la emoción del otro en nuestros ojos… todos los problemas se fueron al carajo… fue ese bendito juego, que hizo que me olvidará de todo, y que sólo piense en cómo se sentirá jugar esa magnífica obra de arte, junto a la persona que amo. Después de platicar un poco sobre cómo sería la historia del juego, los personajes que aparecerían y cómo sería la mecánica de juego, llegamos a una gran juguetería.
-Me ayudas a elegir un regalo para las niñas?- yo miré a Issei un poco confusa, pero luego se me pasó porque recordé que ahora están las pequeñas Miyuki y Hany.
-Claro, no tengo ningún problema- dije mientras nos disponíamos a entrar a la tienda. Había de todo, muñecos, juegos de mesa, trenes, autitos, aviones, un kit de cocina e incluso peluches. Issei y yo pasábamos mirando cada una de las estanterías que estaban totalmente repletas, mientras varios se apresuraban a comprar, el y yo pasábamos con mucha tranquilidad. Viendo sin ninguna prisa la cantidad de juguetes que había, mientras buscábamos encontrar el mejor para las niñas. Al pasar un rato, vimos a lo lejos dos peluches gemelos, es decir iguales, solo que el color era diferente. Uno era un gatito de color negro con ojos de color verde, y era de más o menos 30 cm. Y el otro era también un gatito totalmente igual, con la única diferencia de que era blanco y tenía ojos de color celeste. Issei sin dudarlo ni un momento tomo a los dos gatitos de peluche, y nos dirigimos a la gran fila que había para pagar lo que llevaríamos, después de todo ambos estábamos de acuerdo con llevar a esos dos peluches. Después de casi un maldita hora de espera, por fin pudimos pagar y nos fuimos de ahí. Issei y yo nos dirigimos a un callejón para que él pudiera mandar los regalos a la casa mediante un círculo mágico. Después de eso… empezamos a caminar devuelva a casa… a paso lento, pues no teníamos ninguna prisa… él y yo estábamos muy tranquilos, ni siquiera se porque… pero apoye mi cabeza en su hombro mientras caminaba y cerré mis ojos, dejando que el me guiará.
-Eri… hay algo, que quiero… mostrarte más que decirte- mire a Issei, y en su rostro vi lo afligido que estaba, al parecer estuvo pensando en algo durante todo este tiempo.
-Que es Issei?- pregunté mientras en verdad demostraba mi preocupación.
-Mejor… te lo nuestros junto a las otras, si?- debe ser algo muy importante si quiere incluir a las demás en esto. En ese momento ví a Issei afilar la mirada y desviar su mirada hacia un lugar en particular.
-Que pasa Issei?- era obvio que a Issei le pasaba algo, pero no sé qué.
-Eri… ve a casa, yo iré en un momento- el se alejó de mi y se un momento para otro ya estaba vestido con su traje de batalla. Y así, sin decirme nada mas, convocó un círculo mágico y se dispuso a entrar en el… yo, cansada de que Issei me deje de lado, también fui con él.
-Te dije que te fueras a casa!-
-Y yo no tengo porqué obedecerte!- no sé porque estaba susurrando, pero yo también lo hice.
-Dajanos en paz!- pronto se escuchó una voz provenir desde algún lugar. Issei se acercó a una barandilla del lugar y miró para abajo, ni corta ni perezosa también me dispuse a hacer lo mismo. Allí pude ver a cinco personas. Tres hombres y dos mujeres, aunque estas últimas y dos hombres estaban tirados en suelo mientras estaban muy heridos. Y el otro hombre solo estaba parado en medio de estos. Se acercó a una de las mujeres que estaba tratando de levantarse, y apoyo su pie en cabeza.
-Draaaaaaaaah!- la mujer grito del dolor que le estaba causando aquel maldito desgraciado.
-Ahora… díganme… donde está el Sekiryuuttei!?- en ese momento Issei salto por la barandilla, y aterrizó en justo enfrente del hombre que trataba de aplastar la cabeza de la mujer. Al ver a Issei, ese hombre dejo de pisar a la pobre mujer, que rápidamente fue socorrida por los otros tres.
-S-Sekiryuuttei-sama… n-nosotros-
-No necesito explicaciones… solo ayúdenla y protejan a los demás- demás?... Acaso hay más personas en este lugar?
-Vaya… a ti te quería encontrar- ese hombre, era mayor, casi de cuatro décadas de edad… llevaba un traje de color negro, incluida la camisa, y estaba cubierto por una gabardina totalmente negra.
-Acaso eres tan cobarde como para venir a este lugar a pedir como encontrarme?- por su tono de voz, Issei está totalmente enojado.
-Yo? Un cobarde? No señor… estaba buscándolos porque quería proponerles un trato, al igual que al resto de los demonios en este lugar… pero al parecer, solo van a obedecer tu voluntad- ese desgraciado dijo eso mientras miraba con desprecio a esos cuatro.
-Ya veo… y se puede saber que es ese trato?-
-Unirse a mi legión… que se iban a mi ejército para acabar con los que les causaron dolor…- con lo que les causaron dolor?
-Y con ellos te refieres a los demonios de sus antiguos clanes verdad?- Issei hablo de tal manera que su voz se escuchaba en cada rincón del lugar. -Tu perteneces a la facción de los Antiguos Reyes Demonios, verdad?- Antiguos Reyes Demonios?
-Vaya… y se podría saber cómo sabes tanto de nosotros Sekiryuuttei?- esa misma pregunta tengo yo.
-Lo leí en unos documentos de hace mucho tiempo… también leí que era mi "opuesto" el que la mantenía a raya- su opuesto? A qué se está refiriendo?.
-Vaya que sabes mucho Sekiryuuttei… pero me sorprende que el resto de los demonios de clase alta no lo sepan- posiblemente Sona nos este observando, así que dijo eso para tratar de meter presión a Issei.
-Ellos y tú a diferencia de mi, ya tienen una creencia impuesta en su ser… y no es fácil cambiar ese hecho- vaya, parece que el Kratos de god of war 4 si le fue de ayuda un poco, al menos le dejo enseñanzas.
-Vaya… un tipo sabio, eres bastante listo para tu tan corta edad-
-A diferencia de muchos, yo he tenido que madurar muy rápido- eso es verdad, a veces cuando hablo con el, siento que hablo con alguien con el doble de mi edad, pero él tiene solo 18 años. -Además, tu y varios más tienen una idea corrupta de los antiguos mandatarios del Inframundo. Ellos no eran 4, eran 7… y ellos, no deseaban la guerra contra nadie… fueron los mismos imbéciles del vaticano los que cambiaron eso y lo moldearon a su gusto… y te voy a decir una cosa más…- Issei desapareció y apareció nuevamente en frente de aquel sujeto, que solo mostraba asombro en su expresión.
-Yo no voy a ser parte de plan… no quiero tu asqueroso trato, y te quiero fuera de mi territorio ahora- Issei dijo eso mientras liberaba parte de su poder, el ya estaba totalmente recuperado... Y no tenía ninguna restricción.
-Te vas a arrepentir de tu decisión…- Issei no respondió nada y solo observó cómo aquel hombre se dio la vuelta lentamente, solo para después volverse a dar la vuelta rápidamente y tratar de atacar a Issei por sorpresa.
-Sabes… no eres el primer idiota que trata de atacarme de esa forma tan cobarde- Issei no estaba de buen humor como para soportar esta clase de idioteces y nunca bajo la guardia. Fue por esa razón que pudo detener el ataque de ese maldito a tiempo. -Pero serás el último que salga impune…- dijo Issei mientras se iba con ese tipo mediante un círculo mágico. Yo me quede sola, junto con los demás que habitan el edificio. Un poco temerosa empecé a bajar por las escaleras que habían en el lugar… sentía las miradas de todos los que vivían aquí. Ninguna demostraba odio… más bien, demostraban temor. Llegué a donde estaban los demás y me acerqué despacio.
-Usted es acompañante del Sekiryuuttei-sama, verdad?- me preguntaron eso mientras veían como le acercaba.
-Si… soy su pareja- dije mientras me acercaba con un poco más de confianza. -Ella se encuentra bien?- pregunté mientras terminaba de acercarme a ellos.
-Esta grave… si no hacemos algo rápido, la perderemos- dijo la otra demonio con mucho pesar. Pero acaso ellos no son renegados? Que no acaso eran todos malos?
-Espero que Issei llegue pronto… él puede curarla- pronto vi como uno de los dos demonios presentes me miró con esperanza.
-Es verdad lo que dice señorita? En verdad el Sekiryuuttei-sama tiene esa habilidad?-
-Si, el tiene esa habilidad… y diganme Eri, no es necesario tanta formalidad- dije porque me sentí un poco incómoda al ser llamada señorita. Pronto un círculo mágico apareció a un par de metros de nosotros. De él salieron Irina, Xenovia, Sona, Sara y Tsubaki; además de Yami y Akemi.
-Como estás Eri?- pregunto Sona apenas me vio en el lugar. En ese momento la mujer que estaba tendida en el suelo, empezó a levantarse poco a poco… al parecer haciendo un gran esfuerzo.
-Estoy bien Sona…- me levanté y me puse enfrente de ella, no sé porque… pero siento que algo malo va a suceder si no intervengo.
-Menos mal…- dijo ella con un tono de alivió.
-E-Es un gusto conocerla señorita Sitri- dijo la mujer que antes estaba en el suelo, se la notaba muy débil y que estaba haciendo un gran esfuerzo. -Mi nombre es Asa, y ellos son Aiko, Hideki y Hajime-
-No es necesario tanto respeto, ni tanta formalidad… no hemos venido a hacerles nada… las bien hemos venido a ver en qué podemos ayudarles- con aquellas palabras salidas de la boca de Sara, la mujer que estaba en el suelo ahora identificada como Asa, volvió a decaer. Justo en ese momento Issei regreso por medio de una llamarada de fuego, y no mostraba una cara amigable. Después de que llegó nadie dijo nada, pues el mismo se había dirigido a ayudar a Asa con sus heridas. Pronto vimos cómo poco a poco la expresión de Issei empezó a relajarse.
-Muchas gracias, Sekiryuuttei-sama- Issei se puso de pie y luego me miró. Mi cuerpo se puso tensó, pues no solo el me miró… sino que las miradas de los demás se concentraron en mí. Pero una vez más… volvió a bajar la mirada y observar el suelo.
-Issei… quién era ese?- Sara pregunto con total autoridad.
-Ese tipo era un mensajero… de la Facción de los antiguos reyes demonios… una facción terrorista que quiere derrocar a los actuales reyes- Issei mostraba afligió, y al parecer no quería hablar más del tema. -Ellos están reclutando gente para poder tener el suficiente poder militar para derrocarlos- eso es muy grave…
-Bien… entonces le diremos a los reyes para que tomen cartas en el asunto- dijo Sara de una forma totalmente autoritaria.
-Y poner a todo el Inframundo en alerta sin tener nada concreto? No gracias- dijo Issei tomando totalmente su posición como líder.
-Y que piensas hacer? Dejar que ellos ataquen primero?- recriminó Sona poniéndose del lado de su madre, yo sinceramente me siento un poco intranquila con esta situación.
-No Sona… tengo una idea, los atraeremos a que ataquen durante la reunión de facciones… los haremos salir antes de que estén preparados… adelantaremos la reunión para dentro de un mes, el 25 de enero del próximo año- esa no me parece una mala idea, y al parecer al resto tampoco.
-Pero atacaran mientras los líderes estén presentes… como harás para que no les suceda nada malo?- en eso Tsubaki tiene razón, como haremos para protegerlos a todos?
-Porque los mismos líderes atacaran…- como?
-Acaso estás loco?! Como mandaras a los líderes al frente?!- recriminó Irina, que en verdad tiene razón.
-Es una gran oportunidad para demostrar que los líderes están dispuestos a luchar juntos… y a no dejar morir a nadie, pero tendremos que atraer aquí a por lo menos dos líderes más… específicamente de la facción de los demonios- okey, ese es un buen plan… muy arriesgado pero al final un buen plan.
-Entonces planeas hacer que los líderes se relacionen entre sí, para generar confianza en ellos…- eso lo dijo Xenovia mientras analizaba bien las cosas.
-Mas específicamente tratas de generar compañerismo en ellos, para así a la hora de la pelea se cuiden unos de otros… verdad?- ahora sí me quedó claro, es un plan absolutamente riesgoso, pero si al final resulta… podría ser el comienzo de una por fin! Una era de paz.
-Ya tenemos a Gabriel, Michael, Azazel y Penemue en casa- Akemi hablo por primera vez desde que llegó… bueno, ya era hora.
-Bien, eso quedó claro… pero la verdadera pregunta es… que líderes demoníacos vendrán?- eso lo pregunto Yami también haciendo su aparición en la casi tarde noche.
-Bueno eso no será difícil… la esposa de uno de ellos está en casa- dijo Issei mientras recordaba a Grayfia. Es verdad… ella estaba cocinando junto a nuestras madres… ojalá hayan preparado un poco de flan de chocolate.
-Y bueno… también está otra Maou que tienen a su querida hermana contigo- está sugerencia la dio Sara mientras golpeaba con su codo en repetidas ocasiones a su hija, logrando hacerla enojar. Y Sona cuando se enoja con nosotros parece un león que le quitaron su cena, pero con su mamá queda quiera como… como… como payaso que se golpeó de verdad. Si así.
-Bien… entonces está todo decidido. El plan se ejecutará mañana, después de la cena. Y hablando de cenas…- todos miramos como Issei se dio la vuelta y miró a la señorita Asa a los ojos. -Necesitaras ayuda para la cena de esta noche?- pregunto Issei recuperando su habitual humor. Los demonios enfrente solo lo miraron sorprendidos y solo sonrieron mientras miraban al suelo.
-No hay una gran cena, Sekiryuuttei-sama- eso lo dijo la otra mujer aparte de Asa, así que asimiló que se llama Aiko.
-Nosotros solo tenemos lo justo y necesario para sobrevivir… y no podemos darnos esos lujos- eso lo dijo uno de los hombres en frente de Issei.
-Es como dice Hajime Sekiryuuttei-sama… no tenemos los recursos necesarios y no queremos molestarle con algo de tan poca importancia- así que si el anterior se llama Hajime, el se llama Hideki.
-No es de tan poca importancia, es importante… porque el día de hoy no es cualquier día, y no voy a hablarles sobre la costumbre cristiana… sino de lo que en verdad se celebra el día de hoy. El día de hoy será para reflexionar nuestros actos y todo lo que hemos hecho hasta ahora… es un momento para pasarla en familia, y festejar con ella…- dijo Issei mientras que con un solo chasquido de sus dedos, un círculo mágico aparecía y junto con él, un montón de bolsas llenas de comida y varios ingredientes para preparar una gran cena. -Espero aquí… yo iré a buscar a los demás- dijo Issei con intensiones de marcharse, pero yo no tenía intenciones de dejarlo ir. Así que cuanto activo su círculo mágico, tome su brazo y me transporte con él.
-Eri te pedí que te quedarás…-
-Y yo desde cuándo te hago caso?- respondí desafiante. El miró a un costado, solo para después mirarme mientras sonreía.
-Si te digo la verdad… nunca me hiciste caso- dijo Issei mientras se adentraba a la casa. No tuvimos que hacer mucho esfuerzo para convencer a todos de pasar la navidad junto a los demonios renegados que habitaban ese viejo edificio. La fiesta se organizó de la forma más pronta posible, y gracias a que la mayoría de los que estaban en el edificio eran Demonios, terminamos muy rápido. Y al final, llegó la hora del brindis, e Issei tomo la palabra.
-En lo personal, este año… me han pasado cosas muy raras, malas, incómodas… pero también buenas. Cuando estuve a punto de caer en la desesperación… incluyendo el suicidio, fueron varios de ustedes quienes me ayudaron a sobrellevar ese momento. Fueron muchos de ustedes a los que les debo mucho… cuando comencé como demonio, nunca en mi vida espere terminar así… con una gran familia, que me apoya y me quiere. Les agradezco tanto… que no puedo ponerlo en palabras. Aún así… hubo muchas cosas malas también, una de ellas fue la perdida de mi querida amada, Asia Argento- Issei se mostró un poco afligido por un momento… y las palabras ya no salían de su boca. -Brindemos… espero lo mejor para todos- dijo Issei mientras todos brindábamos con él. Pero por el resto de la celebración… se vio con la mirada perdida, fingiendo una sonrisa y muy distraído… por lo menos hasta ahora.
-Haber Issei… di ah~- no sé qué cara tenga en este momento, pero lo que veo no me gusta para nada. Yami se acercó abruptamente a Issei tratando de darle de comer en la boca.
-Oye para! No puedes hacer eso!- menos mal, Yura empujó a Yami lejos de Issei, que ahora parecía totalmente enfocado en lo que pasaba en frente de él. -Issei… di ah~- y así, cada una de las demás trato de darle de comer a Issei en la boca, comenzando por Yami, y terminando por una tímida Sona. Pero yo no me quedare atrás… espero esto salga bien.
-Issei!- grite con forma autoritaria mientras estaba parada en un lugar específico del edificio. Issei me miró, y lentamente se acercó hacia mi, al parecer piensa que le voy a regañar.
-Que sucede Eri?- pregunto Issei un poco nervioso mientras se acercaba. Porque el tiene que estar nervioso?... Si la más nerviosa aquí soy yo! Buen Eri… vamos, se valiente. Muy bien… aquí voy.
Kiss~
-E-Eri… p-pero… porque?- antes de que termine de hablar, puse mi dedo índice en su labios y apunte para arriba. -M-Muerdago?- después de eso, me di la vuelta y me encamine hacia el baño, tratando de ocultar mi súper sonrojo. Al llegar al baño miré al espejo y palpe mis mejillas sonrojadas.
-Ahora me toca a mí!-
-No me toca a mí!- puede escuchar un montón de gritos y quejas provenientes de afuera, que seguramente causaban un gran alboroto. Volví a mirar mi reflejo y sonreí.
-Feliz Navidad a todos- dije mientras me disponía a volver a la fiesta, a tratar de calmar está locura.
Comentarios:
Narutodx: me parece bien, comienza con tus teorías y tal vez luego me pase a leerlas. Y sobre lo de los acontecimientos… pues será muy distinto… todo esto representa un cambio, será similar pero a la vez muy distinto.
Werand: ha pasado mucho tiempo, creo que tenías razón con el capítulo anterior, pero quería adelantar un poco las cosas. La verdad es que este arco tendrá muchas cosas nuevas, e inesperadas. Y si, ya se viene la visita de los padres y la reunión de las facciones, pero como has leído aquí… ya no será una simple reunión. Sobre las fusiones de las espadas con la Boosted Gear… a veces pienso que era un brujo, esa idea la tenía desde el capítulo 10 de esta historia. Bueno, nos leemos en un próximo capítulo.
Sil-celestion-boos imperial: si, la raza de las dos gatitas es la misma que de las de Kuroka y Koneko. Aunque esa raza está casi extinta.
Incursio Graal: si, que recuerdos aquellos y ya te dije. Con el tiempo vendrá la sangre.
Aten92: la verdad es que si, hace muchísimo tiempo que no pasas por aquí. Me alegra que te parezca bien cómo avanza la historia, y la verdad… si, la historia tendrá muchísimos cambios, que si todo sale bien… creo que le gustará a muchos. Nos vemos en algún próximo capítulo.
AsprosZ: ah, ahora entiendo. Nos leemos en un próximo capítulo.
TiangLongYi: muchas gracias. Aunque soy una chica, pero no hay problema. Y no, Vali no será mujer en este fic. Espero y este capítulo te haya gustado. Hasta otro capítulo!
Jorge-armando2634: muchas gracias y espero te haya gustado en capítulo. Hasta pronto!
Hola cómo están! Espero y estén pasando una gran navidad. Quería decirles una cosita. Para los que leyeron los comentarios del fic, se qué tal vez han visto uno que otro comentario sin sentido o de mal gusto. Solo les pido que no les presten atención, no vale la pena enojarse o reaccionar ante tales comentarios sin algún fundamento. Espero y la pasen genial junto a su familia, amigos y/o pareja.
Feliz navidad a todos!
