¿Qué es esto? Ah sí, aunque ustedes no lo crean es un capitulo nuevo, de verdad, yo tampoco lo podía creer pero aquí está… humm… ¿Qué puedo decir en mi defensa? No mucho, sinceramente me dio flojera de escritor y ahora que estoy de vacaciones resulta que sí tengo algo de vida social después de todo, pero ehh… bueno… ¡No me maten! Para aclarar, pronto subo una actualización con los personajes, para que no se pierdan jjjj...

Disclaimer: Hetalia no es mía, el Fanfic sí xD es lo único que tengo…

Advertencias: Muerte de un personaje, (no me maten) Incesto, personajes nuevos y trulululu.

Canción: (Sunset) by The XX.
"I saw you again; it felt like we had never met. It's like the sun set in your eyes and never wanted to rise, what have you done with the one I loved? When I look into your eyes I see no surprise? I always thought it was sad the way we acted like strangers, after all that we had, We act like we had never met."

+++Now it feels like you see trough me+++

Ella caminaba tranquila, sus pasos apenas rompían el silencio de la noche, estaba contenta pues se reuniría con sus hermanas y por fin le darían una misión importante, había trabajado duro por ello y sabía que se lo merecía, aún más que todas las otras, pero respetaba las reglas y aceptaba las ordenes de su reina, todas ellas habían hecho un juramento con sangre y con sangre tendrían que pagar si se atrevían a romperlo. Ella no tenía ese problema, la rebeldía le era natural pero por alguna razón no sentía gana alguna de desobedecer o alejarse del sendero que había elegido, había hecho una buena elección.

Blue tenía un caminar despreocupado pero sus hombros no caían, su espalda estaba erguida y su cabeza en alto, era orgullosa y se notaba desde lejos, su cabello lizo caía en ondas de plata casi imperceptibles, demasiado delicadas para el ojo común, su piel blanca como la leche y su antifaz de encaje blanco, la mayoría de las suyas vestían encaje para proteger sus identidades, era un rasgo que tenían en común y que las hacía resaltar, las distinguía de los héroes y villanos comunes, ellas no eran ninguno de ellos, ellas eran Amazonas y no respondían ante nadie.

Cuando llegó a la sala donde solían reunirse se encontró con todas sus hermanas, era sorprendente que llegara de última pero aún así estaba cinco minutos temprano, se encogió de hombros y fue a tomar su lugar en la enorme mesa ovalada en la que se sentaban a discutir sus decisiones, cada una era tratada como una princesa , habían seis sillas alrededor de la mesa y estaban adornadas en motivo de su ocupante, una de ellas permanecía vacía, y lo que se podría definir como un trono esteba apostado a la cabecera, ese era el lugar de su reina, quién también estaba ausente, aunque solo por unos segundos.

-Buenas noches, me agrada ver que están todas aquí, les traje una sorpresa- Bloody Mary era su reina, ocupó su lugar en su trono y sonrió, llevaba un traje pomposo,un atuendo azul oscuro que recordaba ligeramente al uniforme de una colegiala, camisa manga larga con un listón rojo en el cuello, falda de holanes muy corta, medias altas y zapatillas de ballet blancas, todo tenía detalles en ese color, llevaba una tiara de oro con un rubí en el medio sobre su largo cabello rubio claro, sosteniéndola con un par de prensas metálicas cruzadas y un antifaz de encaje dorado que protegía sus ojos azules- Ya tengo quién ocupe esa fea silla solitaria.

De las sombras salió una chica menuda, vestida en oro y planco, se notaba tímida pero ya llevaba el antifaz de encaje, era blanco, así como el de ella. La chica las saludó con una cabezada y tomó asiento donde antes no había nadie, la silla era negra por ahora, con un respaldar alto y sin detalles, pronto tendrían que darle estilo, la de Blue parecía peligrosa, estaba hecha de millones de dagas fundidas, una sobre la otra y aún conservaban su filo, era una silla en la que podías morir si no sabías como sentarte, era suya y de nadie más.

-Así es como me agrada verlas, completas, Gamma será nuestra nueva hermana y ya ha hecho sus juramentos ante mí, espero que la hagan sentir propia- Como siempre, había un ligero tono de amenaza en las palabras de su líder, aún con aquella sonrisa en su rostro- Como sea, pasemos a lo importante, creo que hoy tengo que delegar misiones.

Mientras Bloody Mary iba repartiendo los trabajos, Blue se fijó en sus hermanas, a la derecha de su reina estaba Feather, vestida de rosa y vino, con su corto cabello rubio, ojos verdes y su silla de cristal, delicada y en las reposaderas de los brazos habían dos cabezas de cisne, era una de las piezas que más había costado trabajo conseguir. A su lado estaba Beasty, solían trabajar juntas, ella también vestía de dorado y blanco pero su antifaz era negro como la noche y tenía algo de salvaje con sus ojos azules con pupila similar a la de un gato y su cabellera castaña suelta, sentada sobre una silla de madera trenzada y pieles de leopardo, tigre y cebra sirviendo de cojines, los brazos de la silla tenían forma de garra y las largas uñas de la muchacha parecían una adición al diseño, Blue había aprendido a respetar a aquel par.

Luego estaba Aphrodite, con su sonrisa delicada y las manos reposando sobre sus piernas cruzadas, su vestido era de un color gris muy claro y era más corto adelante que por detrás, donde una larga cola ondulaba a su paso ligero, tenía el cabello negro y extremadamente largo recogido en una trenza que le caía sobre el pecho y un antifaz del color de la luna protegía su rostro, su silla era negra en su mayoría pero estaba cubierta por pequeños círculos de cristales, algunos eran de color rojo, amarillo y azul, pero la mayoría eran plateados, sus ojos oscuros examinaban la sala sin mayor interés. Ice estaba a su lado, su larga cabellera blanquecina le caía sobre la espalda y sus ojos violeta llamaban la atención, aún a través del antifaz de encaje café, llevaba un vestido blanco que parecía una camisa de botones larga, del cuello caía un enorme lazo del mismo material y sobre eso llevaba un saco color caoba, medias negras sobre la rodilla y botas blancas de amarrar un poco más abajo, su silla era una de las complicadas, casi un trono de hielo, hecha con cristales y copos delicados, a su lado había un cetro con una enorme piedra azul, lo utilizaba para dirigir sus poderes. Estas dos trabajaban solas pero tenían un estilo delicado y su trabajo era reconocible, justo como ellas querían.

Temblando un poco por el frío estaba la chica nueva, Gamma, parecía todavía nerviosa pero al igual que ella, parecía estar examinando a sus compañeras mientras Bloody Mery hablaba con Beasty sobre su misión. Luego estaba ella, Blue, a la derecha de su reina, mirando sin mirar a su líder y dirigente, el trono de Bloody Mery era de oro, con un enorme cojín rojo en el centro, rubíes, zafiros y otras piedras preciosas adornaban el marco y en al arco superior tenía inscrito "Reina entre las reinas del mundo".

-Blue, querida, para ti tengo algo especial- Mery sonrió, esta vez honestamente, no con malicia, deseando contarle su importante misión- Ocupamos deshacernos de nuestros más grandes obstáculos, no queremos arriesgarnos así que lo más sencillo sería matarlos, rápido y sin mucho alboroto, este es el tuyo.

La reina le tendió una fotografía, todas tenían una, incluso Gamma, no sería la primera vez que matara para sus hermanas, y sabía muy bien que no sería la última, era sencillo, cuando quería algo espectacular los cortaba en pedazos y hacía una búsqueda del tesoro para los amigos de la victima, cuando lo quería sencillo no hacía más que cortarles el cuello y dejarlos desangrarse en la tranquilidad de la noche, al mirar la fotografía en sus manos se le hizo un nudo en el estomago y miró a Mery directo a los ojos, azul contra azul, su miedo contra aquella sonrisa y supo que no tenía un decir en la situación, pero no podía matarlo…

-Sí, mi señora- Dijo a contra de voluntad, era imposible que hiciera algo como aquello, ella no tenía la fuerza, no era capaz… ¿O sí?

Broke Broke Broke

Mathew estaba sentado en frente de su computador, no había dormido y había vivido de café desde que sus amigos habían desaparecido, había descubierto muy poco en los últimos tres días, mañana sería lunes y sabía que si no los encontraba pronto tendrían problemas, sus identidades serían cuestionadas si no se presentaban a clases, todos los ojos y la atención caerían sobre ellos, no podía permitirlo, no cuando Lovino y Arthur estaban en juego, también habían desaparecido Breeze, Shade e Ignis. Dos de sus compañeros y su "primo" estaban desaparecidos, solo Dios sabría a quién más habían tomado bajo el nombre de Shade pero no quería averiguarlo, quería averiguar dónde estaban y evitar un desastre o dos si era posible. Finalmente consiguió algo, no un algo pequeño, algo enorme, había sido inesperado pero sucedió, la señal del transmisor de Breeze dio una señal de alarma, habían sido meros segundos pero lo había conseguido; sabía donde estaban.

-¡ALFRED!- Gritó al muchacho que estaba en el piso de abajo mientras corría hacía su armario e introducía la contraseña del segundo armario donde estaban sus uniformes y sus herramientas de trabajo, se estaba terminando de poner la camisa cuando su mejor amigo se digno a aparecer- Los tengo, Al, ¡Los tengo!

-¿Qué? Eso es asombroso… de verdad que te vistes rápido- se notaba que estaba sorprendido por la noticia y por el hecho de que Mathew se había convertido en Blackbird en tan solo unos segundos- ¿Dónde están?

-En la chatarrería, no puedo creer que Magnet se haya atrevido- El canadiense terminó de introducir sus armas en el cinturón y cerró el armario otra vez, Alfred se estaba vistiendo allí mismo, por lo visto cargaba con su uniforme en la mochila todo el tiempo- Es sorprendente que no te hayan descubierto aún.

-¿Qué puedo decir? Nadie busca en los lugares obvios, es demasiado obvio- Se encogió de hombros y se acomodó el antifaz, ambos estaban listos y ahora parecían peligrosos, había un brillo extraño en los ojos de Al- ¿Sabes quién es Magnet? Siempre he tenido la impresión de no solo es un cretino cuando lleva la máscara.

-Lo sé, pero no puedo decírtelo, está en el contrato y ya te he dicho mucho, lo siento- Mathew tomó sus llaves y abrió la ventana, Alfred lo miró extrañado- ¿Qué? ¿No esperarás que salga por la puerta vestido así? Francis y Monique viven aquí, ¿Lo sabías?

-Claro, ¿Cómo no se me ocurrió antes?- La risa del rubio sonó algo nerviosa, pero tenía sentido, ambos estaban aterrorizados con la idea de lo que podrían encontrar- En marcha.

Salieron por la ventana y caminaron un par de cuadras antes de llegar a una vieja casa abandonada, Blackbird abrió el garaje y BBoy sonrió al ver la motocicleta negra esperando por ellos, llegar a la Meta City no había tomado más de cinco minutos, en un vehículo normal les habría tomado treinta, pero allí estaban y el viento se sentía increíble contra la piel a aquellas velocidades, Alfred nunca habría podido relacionar a su mejor amigo con el Ignorance que estaba sentado frente a él, eran simplemente demasiado distintos, quizá ahí estaba la gracia en ocultar tu identidad. No es que quisiera admitirlo pero estaba aterrado, ¿Qué le habrían hecho esos salvajes a Arthur? Además, Magnet era conocido por ser demasiado grosero y agresivo, le gustaba jugar con la comida.

-Es extraño- Comentó Blackbird, deteniendo la moto y mirando alrededor- Entramos a su territorio y no ha pasado nada, ¿Dónde está?

-Es cierto- Todo estaba en silencio, en demasiado silencio, su amigo se encogió de hombros y prosiguió su camino, aunque se notaba que estaba alerta a cualquier cosa que pudiera suceder y buscaba trampas con disimulo- ¿Qué tan lejos estamos?

-Deberían de estar justo… Aquí- Se detuvieron de nuevo, esta vez en frente de una pequeña casa de hojalata, Alfred podía notar lo tenso que estaba el cuervo, estaba resultando fácil- Demasiado fácil, ¿Crees que sea una trampa?

-No lo sé, averigüemos- Él no tenía ganas de pensar en las consecuencias, no le importaba, solo quería saber que Arthur estaba bien y todo lo demás valía un pepino en comparación, por él que se desatara la guerra allí mismo, siempre y cuando tuviera a Ghost a su lado- Venga, no tenemos toda la noche.

No espero a escuchar las quejas de Matt, no quería que le dijeran que tenía que ser cauteloso, que podría ser una trampa, que quizá los mataría a todos, se encogió de hombros y contuvo el aliento antes de intentar abrir la puerta, como esperaba; no la movió ni un centímetro. Miró a Mathew pidiéndole ayuda, él sabía que el otro podía abrir la puerta a como fuera, si no había de otra le tocaría a él arrancarla con su súper fuerza pero aquello era último recurso, no querían arriesgarse a hacerles daño a los rehenes, Blackbird inspeccionó la pared y encontró el panel que exigía una contraseña para abrir, el ignorance introdujo un montón de números y Alfred perdió la cuenta luego de un minuto, no pasó mucho tiempo antes de que el dispositivo pitara y les accediera la entrada.

-¿Hola?- Ahora fue el turno de BBoy de volver a mirar a Blackbird como si quisiera matarlos a todos, el rubio había encendido una linterna y apuntaba al interior, casi gritando "Aquí estamos", se sorprendió al encontrar a cinco Metahumanos metidos en una jaula de hielo al fondo de la casita- ¿No hay nadie más aquí?

-Hay algo mal con todo esto- Comentó, Ghost negó con la cabeza, todo estaba resultando demasiado bien, demasiado, no había forma de que Magnet fuera tan descuidado, contuvo el aliento mientras avanzaba hasta la jaula y notó que podía tocarla, podía jalar de los barrotes y no pasaba nada- Blackbird, esto es irreal.

-Lo sé- Contestó el muchacho, sus ojos estaban fijos en White Runner, los cinco parecían ilesos, solo un poco mallugados y sucios pero estaban vivos, conscientes y enteros, las únicas muestras de que estaban cautivos eran que estaban atados, amordazados y en una jaula- Dame espacio.

-¿Qué vas a hacer?- Preguntó tomando tres pasos hacia atrás, su respuesta fueron unas suaves llamaradas saliendo de las manos de su amigo, Blackbird movía sus dedos mientras las controlaba y estas se encargaron de besar el hielo hasta derretirlo, sin quemar un solo cabello de los prisioneros, una vez que estuvieron libres se encargaron de liberarlos de sus ataduras y silenciadores- ¡Ghost! Estoy tan feliz de verte, ¿Estás bien?

-Sí, sí, estoy bien, ahora larguémonos de aquí- Todos esperaban voltearse y encontrar la puerta cerrada o salir y encontrar un grupo de villanos esperándolos, nada sucedió, todos y cada uno de ellos estaba completamente sorprendido- ¿Qué diablos? Tanta molestia por secuestrarnos… fue tan fácil liberarnos.

-Bueno, a mi no me importa- Comentó White Runner, él y Breeze se habían plantado uno a cada lado de Blackbird, Shade les había dado una reverencia silenciosa a modo de gracias y había desaparecido en cuestión de segundos- Sigamos el ejemplo del niño cuchilla y vayámonos antes de que nuestra suerte se acabe, maldición, ocupo un baño…

-Creo que es lo mejor, gracias- Dijo BBoy, tomando el papel de héroe que simplemente se había puesto de acuerdo con un cuervo por emergencia, no era Al y no estaba sonriéndole a Matt- Creo que es obvio, nadie espera que busquen en los lugares obvios.

Broke Broke Broke

Ignorante de lo que sucedía en su pequeña bodega con sus nuevos juguetes, Magnet estaba sentado en su estudio, preguntándose qué tantas probabilidades habían de que su plan fallara, no era una opción viable pero tenía que considerarlo, ocupaba un repuesto, un plan B, ocupaba estar seguro de que pasos seguir y de no arruinarlo, si quería una guerra que funcionara a su favor tenía que calcular todo meticulosamente, ese era el único lado bajo que tenía todo aquello. La puerta de su estudio se abrió y le sonrió a la persona que entró, excepto que la sonrisa le duró muy poco en los labios, no esperaba ver a quién vio a sus espaldas.

-¿Qué haces?- Le preguntó bruscamente, no quería verla, tenerla cerca le daba escalofríos en más de una manera- Pensé que querías la tarde libre.

-Así era, pero me desocupé temprano y pensé; "¿Por qué no ir y divertirme un rato con el jefe?"- Ella sonrió, aquella fría sensación de inquietud creció en su pecho y un nudo se hizo en su estomago, odiaba esa voz tan dulce, le daba ganas de…besarla- Así que aquí me tienes, toda tuya.

-Lo siento, sabes que no puedo- Ella se le había acercado poco a poco, seductora, pero él no podía- Tengo a alguien más en mi corazón.

-¿Quién? Ese niño estúpido no te quiere, ya deberías haberlo superado.- Le dijo, fría y sin morderse la lengua, era obvio que no tomaba bien el rechazo- ¿O alguien más?

-Sí, es alguien más, no es perfecta y no estoy tan loco por ella a como estaba por Matvey, pero le debo mi corazón, se lo prometí- Susurró, Magnet tampoco quería el afecto de esa otra persona, estaba simplemente mal pero para evitar problemas había hecho una promesa, una promesa que nunca podría cumplir- Mi hermana posee mi corazón.

-¿Ah sí? Eso tiene solución, mi querido Iván-El uso de su nombre real hizo que se le pararan todos los vellos del cuerpo y miró a la chica con extrema sorpresa, un poco de miedo corriéndole por las venas- A tu hermanita no le importa que yo sea la que te haga feliz.

-¿Tu que sabes?- Ella solo sonrió y se llevó una mano al rostro, quitándose el antifaz- ¿Natasha?

-Ninguna otra…- Iván estaba anonadado, no sabía que decir ni que hacer y reaccionó muy tarde para detener el beso apasionado que la chica le estaba dando, sus labios eran cálidos pero furiosos, se sentían tan bien sobre los suyos y su cuerpo empezaba a reaccionar ante el afecto, su mente por su parte le gritaba que lo detuviera, ella se separó sola- … Te amo Iván, te amo con todo mi corazón… Lo siento tanto.

Ella volvió a besarlo y esta vez sí que hizo algo, pero no fue detenerla sino que responderle, sus manos corriendo por su sedoso cabello y gimió de placer cuando ella le mordió los labios mientras sus blancas manos se deslizaban en su entre pierna, ella se separó nuevamente, dejándolo sediento de más, aquello era tan incorrecto, tan inmoral que pensó que a eso se debían las lagrimas de su hermana, Natasha se movió, rodeándolo y le abrazó por la espalda, sus brazos en su cuello y su cabeza descansando sobre su hombro, ella lo besó en la mejilla una vez más y sin dejarlo gritar le abrió una sonrisa en el cuello con uno de sus filos.

-De verdad lo siento tanto…