Una vida vacía sin ti
Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.
El resto de los personajes pertenecen a mí y a mi imaginación.
Capitulo 37: viaje
Mentiría si dijera que las cosas mejoraron realmente rápido después de eso. Desde luego mejoraron, con el tiempo, pero finalmente ambos conseguimos sentirnos como lo hacíamos en un principio. El sexo volvía a ser bueno e intenso. Sin lagrimas ni remordimientos, sino con risas y gritos de éxtasis.
Rosalie tenía razón. No tenia caso ya lamentarse por lo que había sucedido, incluso cuando no fuera algo lindo, recordarlo solo iba a empeorar las cosas entre ambos. Y desde luego yo sabía que ella era con quien yo quería tener mis hijos algún día, y entonces las cosas salirían bien.
Tres semanas mas tarde, las cosas volvían a la normalidad y ahora yo estaba empacando mis cosas en una maleta para viajar a Nueva York con mi jefe y el resto del equipo para una convención a la que no podíamos faltar.
-¿vas a llevar esto?- preguntó Rose y enseñándome uno de mis trajes color azul
-preciosa, solo me iré por tres días, creo que con cinco trajes como máximo estaré bien ¿no crees?
-uno nunca sabe- dijo con una sonrisa y volviendo a colgarlo en mi armario- aun no me creo que tengas que irte todo el fin de semana- dijo y poniéndome su mejor cara de perrito- es el único momento en que puedo tenerte para mi sola
Yo sonreí y entonces la bese con dulzura antes de cerrar mi maleta ya lista
-volveré el domingo por la mañana-prometí
-¿seguro que no olvidas nada?
-te llevaría a ti en otra maleta, pero no saldría en todo el día de mi habitación de ser así.
Rose me sonrió y entonces se arrojo sobre la cama haciendo que su corto vestido cubierta hasta el borde de sus bragas, dejándome verlas para luego comenzar a jugar con el borde de este con sus manos
-¿a que hora tienes que estar en el aeropuerto?- pregunto aun si detenerse.
Yo baje mi maleta al suelo y entonces me senté frente a ella, lo suficiente como para poder tocarla sin antes mirar el reloj.
-en hora y media- dije- aunque necesito veinte minutos para llegar hasta allá
-¿así que tienes una hora libre?-pregunto fingiendo ser inocente conmigo, yo asentí siguiéndole el juego. Últimamente eso de hacerse la ingenua conmigo le estaba gustando y a mi me ponía a mil- ¿crees que podamos hacer algo antes de que te vayas?
-¿tienes algo en mente?- pregunte y poniendo mi mano sobre su muslo para empezar a tocarlo arriba y abajo.
Ella contuvo el aire aun mirándome y entonces hizo su vestido hacia arriba alentándome a seguir
-¿estas muy caliente?- Rose asintió con la cabeza y entonces se mordió los labios. Yo apreté su muslo y entonces me fui directo al grano. Pase mi mano por su centro presionando con fuerza aun sobre sus bragas
-si….- dijo ella en un jadeo, así que yo continué. Frote su clítoris y entonces empuje uno de mis dedos en su entrada consiguiendo que su espalda se arqueara hacia delante.-mmm- un gemido se escapo de sus labios y yo comencé a sentir mi erección con fuerza contra mis pantalones. Oh Dios, ella podría tenerme así todo el maldito día.
Hice sus bragas a un lado y entonces continúe tocando, mientras ella me observaba atenta. Uno de mis dedos avanzó en su interior y entonces ella volvió a gemir.
Rápidamente me subí a la cama sobre ella y entonces mis dedos se movieron mas rápido, logré que entraran tres y para entonces Rosalie no daba mas. Había bajado los tirantes de su vestido y ahora estaba tocándose los pechos ella sola, calentándome aun más
-mmm…- gimió y empujando su cadera hacia arriba
-¿quieres correrte nena?-pregunté dándole un ligero chupón a su pezón y consiguiendo que ella se estremeciera y apretara mis dedos en su interior. Ella asintió con la cabeza- dímelo-pedí y ya sin poder mas
-quiero correrme-gimió retorciéndose debajo de mi mas y mas rápido mientras apretaba sus pechos con fuerza. Yo apresure mis dedos mientras con el pulgar comencé a frotarle el clítoris y entonces ella se vino con un buen grito.
Aun con espasmos, la hice darse vuelta sobre la cama y ponerse de rodillas
-Emmett no...-dijo pero no con miedo y sino jugando conmigo
-si, preciosa-dije poniéndome detrás de ella y presionándome contra su trasero. Ella se frotó contra mi y entonces me baje los pantalones y los bóxers para empezara tocarla otra vez.
-pásame un condón-pedí y señalándolos frente a ella en la cama. Rosalie estiró su manos y entonces me paso uno. Yo lo abrí y entonces me lo puse antes de penetrarla con fuerza
-ahhh… dios-jadeo y apretado las sabanas entre sus manos mientras yo empezaba a entrar y salir de su lindo coñito con ganas. Maldición, estaba tan caliente.
Apreté sus caderas en mis manos y pude verla a ella comenzar a tocarse mientras aun se la estaba metiendo, estaba apresura, bien, yo no, así que tendría que esperar.
Le di una nalgada en el trasero y entonces ella me miro sobre su hombro sorprendida pero con una sonrisa empezando a formarse en su cara.
-no puedo creer que estés tan apretada- jadee y entonces sintiendo como mis bolas chocaban con su coño haciendo ruido mientras yo lo hacia cada vez mas rápido
-si, si, si…- ella gimió y entonces arqueando la espalda hacia abajo y tirando su cabeza hacia atrás. Solo un poco mas, me dije, quería sentirla de verdad apretada, así que seguí metiéndosela, mientras apretaba sus pechos con fuerza.
-mmm Emmett- gimió y- por favor, amor- dijo y ya al limite
-bien-acepté y con otras tres estocadas ella se vino, apresándome de tal forma que yo me corrí casi al mismo momento.
Otras dos veces mas, una ducha rápida y y una viaje de veinte minutos me dejaron en el aeropuerto exhausto por completo. Bien, en realidad no necesitaba estar despierto en el avión, así que podría darme una corta siesta antes de llegar a Nueva York.
El resto ya estaban allí cuando llegue, a excepción de Jane y Kate que llegaron tarde como de costumbre.
Era un vuelo de dos horas apenas, pero mis ojos estaban empezando a cerrarse ya del cansancio. Dios santo, Rosalie me había dejado agotado y lo peor es que necesitaba estar lucido para la reunión que nos esperaba al llegar al hotel. Garrett se sentó a mi lado y ya cuando el avion hubo despegado, cerré los ojos entregado por completo.
-te necesitamos despierto en la reunion- dijo Garrett- ¿Acaso tu chica te esta dejando sin baterias?
Yo puse los ojos en blanco y el se rio.
-te ves fatal, descansa un poco-me animo- te despertaré antes de aterrizar.
Yo le agradecí y entonces me dejé caer contra el respaldo en busca de algo de sueño.
Y lo que parecieron apenas diez minutos, habían sido las dos horas de viaje hasta mi destino. Garrett me despertó según el, unas cinco veces, aunque yo solo conseguí abrir los ojos con la ultima sacudida que me propinó.
Nadie mas me había visto durmiendo gracias al cielo.
Casi tan rápido como aterrizamos, tomamos dos taxis que nos dejaron en el hotel y de ahí nos registramos con apenas quince minutos para dejar nuestras cosas en las habitaciones y refrescarnos un poco. Eran habitaciones individuales para mi suerte, ya que me negaba a compartirla con alguien, fuera el que fuera.
Me cambie de camisa en caso de haber traspirado en el viaje y ya con el mismo saco y mi laptop bajo el brazo baje al lobby para encontrarme con los demás. Garrett bajo en el ascensor conmigo y ya abajo estaban Thomas y Kate. Jane, si, ella se estaba tomando su tiempo. Aunque unos cinco minutos después estuvo con nosotros nadie dijo nada al respecto.
La primera reunión fue de presentación. El jefe desde luego se encargo de ello, presentándonos a nosotros, pero en si explicando e que consistiría el trato que les proponíamos a Mansen & Co para contratarnos como su respaldo legal. Hubo varias preguntas de la junta directiva entre las que estaba una chica muy linda, era joven, algo que me sorprendió, pero igual de rápido recordé que se trataba de la hija del director. Cabello castaño claro, y ojos cafés y una traje negro entallado. ¿Qué estaba pensando? Yo no….
En lo que iba de mi relación con Rose muy pocas veces me había detenido a mirar a otras mujeres, no mas que como algo rápido, después de todo, admitámoslo, no es que mirar estuviera prohibido, pero ella… no. No, de ninguna manera, me regañé. Tienes novia y vas a comprometerte con ella, en unos meses. Nada iba a pasar.
Intenté quitarme la idea de la cabeza, pero en cuanto presentamos el contrato, del cual yo me había encargado, ella lo tomó para leerlo rápidamente y hacer algunos comentarios. Desde luego, ella apenas había cruzado la mirada conmigo, pero si me miraba a los ojos a la hora de hablar.
Cerca de unas tres horas después, todos salimos del salón que ellos se habían encargado de reservar y entonces fuimos por algo de comer. Cada uno por su cuenta.
Apenas probé el vino y e comí una plato grande de pasta y un filete bastante grande, para luego subir directo a mi habitación. Había sido un largo día y estaba exhausto. Solo quería un ducha y luego sentir la cama debajo de mi para sumirme en un profundo sueño.
Me quité la ropa tan rápido como llegue a mi habitación y me fui directo al baño donde estuve cerca de media hora metido bajo el agua caliente que consiguió calentarme bastante. Mi cuerpo estaba adolorido por el viaje incomodo y eso sumado al estrés de la reunión de ese día y las que restarían hasta el sábado, significaban que necesitaría un buen descanso.
Ya algo mas relajado me puse mis pantalones de dormir y luego me tomarme una aspirina me metí en la cama. Encendí mi teléfono, cosa que no había hecho en todo el día, ya que lo había dejado en mi bolso junto con el resto de mis cosas que había quedado en la habitación. Entonces me encontré con un mensaje de Rose. Quería saber como había llegado y que tal había ido mi día; bien, lo había enviado a eso de las seis de la tarde, lo que eran mas de cinco horas mas tarde ya para contestarle cuando probablemente estuviera durmiendo.
Aun así, me arriesgue a llamarla.
Marqué su celular y tras el tercer pitido ella contestó.
-como imaginaras llevo bastante esperando al menos una llamada de tu parte-dijo
-lo siento, y no tengo excusa- dije- debí haberte avisado al llegar al hotel al menos, pero estuve de acá para allá desde que llegue
-lo imagine- dijo y entonces la escuche reír- no te preocupes, solo comprobaba cuan culpable te sentías y pasaste- apuntó- ¿ya estás en la cama?
-si- contesté- estoy tan cansado que no lograrías imaginártelo
-y aun estarás otros dos días más allá- dijo decepcionada- no sabes cuanto te extraño
-yo también te extraño amor- dije- pero es importante que firmemos con esta empresa…
-estoy tan sola...- dijo casi exagerando y pude imaginarla haciendo un puchero
-¿por que no me cuentas lo que hiciste hoy?- la alenté
-lo usual, ir a clases, almorzar, luego tuve practica... ah y Jasper y Alice vinieron a cenar a casa
-¿y que estás haciendo ahora?
-hablo contigo claro- dijo- desnuda por completo y acostada en mi cama.
Yo suspiré y afloje el nudo de mis pantalones sintiendo como mi polla daba un respingo. Inesperado y excitante.
-no sabes lo que daría por estar justo ahora allí contigo y poder tocarte
-estoy tan mojada- dijo con un jadeo y yo no pude más que imaginármela tocándose. Ella volvió a suspirar ay entonces yo comencé a calentarme.
-mojada y caliente diría yo- apunté y tocándome aun sobre la ropa muy despacio
-tu voz me pone caliente- dijo con un gemido- y mis pezones están dan duros como a ti te gustan
Dios... pensé y sin quererlo ya mi mano estaba rodeando mi miembro y había comenzado a acariciarlo.
-ahora mismo estoy tocándote justo donde tú lo haces- dije y ella gimió-acaricio tus pechos, chupo tus pezones, tan dulces y duros...
- y yo te quito los pantalones para subirme sobre ti- dijo siguiendo mi juego y yo no pude estar mas agradecido con ella- tan duro y grande- jadeo- te frotó contra mi entrada, necesito tenerte... ah.. quiero montarte y que me hagas gritar
-me como tu boca sin darte tregua mientras dos de mis dedos te penetran con fuerza- dije dándole una fuerte pasada a lo largo de todo mi miembro y con el que logre gemir al igual que ella.
-entran rápido y luego más lento- dijo ella jadeando- y muerdo tu cuello mientras tu no te detienes. ya no puedo más... - dijo y pude oírla gemir bastante agitada del otro lado de la línea en tanto se tocaba
- entonces paro-dije y notando como ella también lo hacía. Por un segundo solo hubo silencio- abro tus piernas y entró con fuerza hasta el fondo- dije y recordando exactamente lo bien que se sentía eso.
-Emmett...- gimió Rose ahora con necesidad- quiero... me montó sobre ti con rapidez mientras tu me acaricias. tu boca juega con mis pechos y tus manos no se quedan quietas
-amo tenerte arriba-dije- como te mueves, como me montas, tocándote… solo necesito un poco más…mmm
-si, si- continuó ella-me toco para ti aun subiendo y bajando, sintiéndote cada vez más grande y profundo, mmm... - dijo- pero quiero que llegues conmigo así que me muevo… como loca, rápido...- su voz estaba agitada- necesito... ahhh
y tras unos segundos más exploté y ella conmigo.
Me limpié con unas servilletas de papel que había sobre a mesa de noche y entonces permanecí en silencio y tratando de recuperar la respiración.
eso fue… estupendo, digo, fue casi como tenerte aquí
Justo como yo lo había sentido.
-si…-yo volví a suspirar-de verdad me has hecho hacer un desastre ¿lo sabes no?
Ella se rió de otro lado de la línea.
-no voy a decir que lo siento, porque sabes que no es así
-lo sé, preciosa y gracias. Necesitaba eso.
-que bueno, porque yo también. Definitivamente haremos esto más seguido cuando no podamos vernos.
-bien- acordé
-¿nunca había hecho esto, sabes? me refiero a …tener sexo por teléfono.- yo me reí apenas sin poder creerlo- no te rías, por Dios, Emmett… se que no soy una mojigata, pero yo…
-ey, no-la detuve- no fue por eso. Sino que pensé que tal vez como estas en eso de la tecnología más que yo ya lo habrías probado. De cualquier manera me alegra ser el primero. De hecho, ha sido un placer.
-más que un placer.
-y te haré más que eso cuando nos veamos-advertí
-y yo estaré esperándote-me aseguró- te quiero
-también yo Rose.
-descansa, hablaremos mañana
-también tu, te quiero-repetí y entonces ella colgó.
La siguiente reunión para discutir las clausulas de nuestro contrato con los Mansen &Co fue por la mañana, gracias a dios, después del desayuno dándome tiempo para tomarme un enorme expresso.
Caroline Mansen, ese era su nombre. ¿pero de que servía saberlo? Siquiera sabia algo de ella o de su vida… esto solo era.. deseo, necesidad…
Había tenido sexo apenas el día anterior y mas tarde por la noche al teléfono con Rose, aun así esta chica me tenia desconcertado. No estaba caliente, no de un modo extremo, pero realmente sabía que necesitaba alejarme de ella.
No la miré en lo que resto de esa reunión, o intenté no hacerlo por dos horas y media mientras Jane redactaba las clausulas a reescribir y revisar.
El almuerzo no fue menos calmo. Además de comer y hablar sobre como llevaríamos esa empresa, Jane, Garrett y yo debimos encargarnos de revisar que todo estuviera en orden antes de presentar el contrato final para firmarlo esa tarde. Solo nos llevo poco más de dos horas. Y el jefe estuvo conforme.
La reunión sería a las 6:30, dejándome con algo de tiempo libre en el que decidí ir a caminar un rato. Claro que al pasar frente a una enorme zapatería Manolo Blanik recordé cuanto Rosalie había sonreído al ver un par de zapatos en el centro comercial unas semanas atrás mientras paseábamos juntos; los mimos que estaban ahora en la vidriera. No había querido probárselos entonces pero yo estaba seguro de que ella los quería y un pequeño regalo por mi ausencia no sería mucho.
Decidido entré a la tienda y con una rápida inspección y su talla justa me los llevé deteniéndome solo a comprar una barra de chocolate para mi viaje de regreso. El estrés y los dulces definitivamente eran mi perdición.
Dejé las bolsas en mi habitación y cuando estaba saliendo camino al ascensor me crucé con Jane.
-¿de compras?
-algo así- conteste y aun caminando hacia el ascensor al final del corredor
-nada para ti por lo que veo
-¿de verdad vas a hablar conmigo sobre compras?- pregunté. Ella me sonrió con suficiencia
-no. Supongo que sigues ocupado con esa…- ella dudo- chica. Me alegro por ti-yo asentí con la cabeza, pero si sonreír antes de presionar el botón sobre la pared- aunque de verdad lamento que lo nuestro no haya funcionado
Mis ojos bien abiertos se volvieron para encontrarse con los suyos
-eso no funcionó por tu esposo y tu hijo-solté sin ningún escrúpulo. Ella casi se traga la lengua- de todas formas, no te juzgo Jane. Cada uno hace lo que puede con lo que tiene a la mano supongo.
-no creí que supieras…-ella tartamudeó
- ya no importa supongo-dije e intentando no hacerla sentir mal- fue bueno, mientras duró- ella me sonrió a medias
-lo fue- concordó
-bien, ahora si me disculpas- dije y entonces metiéndome en el ascensor que acababa de llegar- iré a tomarme unos tragos al bar.
me disculpo con todas por mi enorme retraso al actualizar este fic. Y aun así al ver como me enviaban reviews para que actualizara me pone muy contenta al saber que no se han olvidado de esta historia. Quiero q sepan que voy a terminarla, no puedo darles una fecha estipulada, pero no queda mucho para el final, solo unos cuantos capítulos mas.
La universidad me tiene como loca, ni tiempo para mi, pero en cuanto lo engan actualizare y les dejare propuestas para un posible futuro fic para el cual me gustaría que voten.
En fin, ojala les guste!
Un saludo a todas y gracias por seguir leyéndome
Me encantan sus reviews
Bella McCartney Darcy
