Crepúsculo no me pertenece, es de Stephenie Meyer, llorare.
~Sueños rotos.
Capitulo 35– Ahora… ¡Si hay bebe!
Bella POV
Alice y Rosalie se sentaron a los pies del sofá, Edward me rodeo son sus brazos y me quede pensando en lo extraño de esto, resople.
– ¿Qué sucede? –pregunto Edward.
–Nada –conteste.
–Claro que pasa algo, Bella, haces ese sonido de 'humpf, esto no me gusta' –replico Alice.
–Eso no es verdad –no lo era, ¿Cierto?
–Claro que sí.
–No, no lo es.
–Sí lo es.
–No, no es así.
–Si es así, Bella.
–Bueno, ya, Alice: ya sabemos lo que parece, Bella: parece que algo te molesta –aclaro Rosalie.
–Humm, es solo que…
– ¿Qué? –preguntaron.
–No me termine mis hot cakes…
Alice rio y se levanto, segundos después me trajo mi plato de panques, sonreí y comencé a comerlos.
– ¿Quieres? –le pregunte a Edward, el asintió ignorando a Rosalie y Alice que negaban con la cabeza.
Le di un poco y el hizo una mueca pequeña, mastico y lo trago.
–Que… ricos –musito.
–Lo sé, Alice y Rose me los prepararon.
Edward se aclaro la garganta.
–Genial, gracias chicas.
–De nada idiota, nosotras te advertimos –Rosalie se encogió de hombros.
–Es tu culpa por creerle a…
–Le llamas bruja y me olvidare de que eres mi hermana –siseo Edward.
–Gruñón –chillo Alice.
–Exagerado –gruño Rose–, Edward, Bella nos permitió llamarla bruja maldita, a ti no te molesta que te llamemos idiota ni a mí que me llames Barbie, así que Bella, ¿quieres cambiar tu nombre? –me pregunto.
– ¿Qué? ¿Y dejar de ser bruja maldita? Ni lo pienses.
–Bella… –susurro Edward.
–Lo sé, pero calma Edward, jamás te llamare idiota.
–Bien, ustedes derrochan miel y eso llega a ser empalagoso, me voy –Rosalie abrazo a Alice y beso mi mejilla, golpeo el hombro de Edward.
–Conozco la salida, adiós idiota –le sonrió.
–Adiós Barbie, que Emmett no te vea con Ken esta noche.
–Calma idiota, no lo hará, bruja maldita te quitara lo gruñón.
–Adiós Rose –sonrió Alice.
–Adiós, y felicidades –canto en un tono extraño.
Suspire cuando Rosalie salió por la puerta, Edward se recostó en un sofá y me extendió los brazos, me sentí una bebe cuando gatee y me recosté en su pecho, reí.
– ¿Qué es tan gracioso? –pregunto Edward.
–Nada.
El enarco una ceja.
–Si, lo sé, lo sé, "eres una pésima mentirosa, Bella" y aun así lo intento, ¿No soy genial?
Edward rio y beso mi frente, me removí en sus brazos hasta poder esconder mi rostro en su cuello y cerré los ojos.
–Bella, ¡Bella! ¡Despierta!
Abrí los ojos y escuche la estruendosa risa de Alice, gruñí.
– ¿Qué? ¿Planean dormirse en la sala? Por mi no hay problema, pero creo que estarán incómodos.
Mire alrededor, estaba sobre Edward, el tenia los ojos cerrados y parecía estar dormido, Alice me miraba sonriendo, trate de levantarme pero los brazos de Edward me jalaron hacia él.
–Es un posesivo… –mascullo Alice.
Me recosté de nuevo sobre Edward y Alice comenzó a jalarme hasta que los brazos de Edward me soltaron y me caí hacia un lado.
–Auch –gemí, Alice rio.
– ¡Bella! –Grito Edward, me miro en el suelo y se acerco– ¿Qué paso? ¿Te caíste? ¿Te golpeaste?
Sus manos revolotearon buscando heridas visibles y de pronto se detuvieron en mi vientre.
–Exagerado –Alice lo señalo.
–No paso nada, si, me caí, no, no me golpee… –demasiado.
–Bien, vámonos.
Me puse de pie y tome su mano.
Edward camino conmigo hasta su habitación, me recosté en su cama y lance mis zapatos lejos, me metí entre las sabanas y Edward se acurruco a mi lado.
–Buenas noches, mi Bella –susurro y me beso.
–Noches… –musite.
Edward rio haciendo que mi cuerpo vibrara con el suyo.
–Estas demasiado cansada, Bella.
–Claro que no –trate de decir.
–Duerme mi Bella, descansa…
Tal vez si estaba demasiado cansada, no logre terminar de escuchar la frase de Edward y… me uní a la tranquilidad del sueño.
Desperté, sobresaltada, ¿Quién sueña con pavos? Bella. ¿Quién sueña con pavos y quiere que sea Navidad? Bella. Debería sentirme avergonzada, ellos no trataron de comerme.
Parpadee varias veces para enfocar bien y Edward me miraba, divertido.
– ¿Hola? –pregunte.
–Hola.
No dijo nada más, pero supe que quería hacerlo, espere.
–Dilo –gruñí.
– ¿Quién es Mr. Turkey?
Me ruborice.
– ¿Cante la canción?
Edward rio, escondí mi rostro en las almohadas.
–Sabes que me gusta tu voz, Bella.
–Pero la canción de Mr. Turkey es otra cosa.
– ¿Por qué soñabas con pavos?
–No tengo idea.
– ¿Quieres que te lo recuerde? –me pregunto, acercándose.
–Mmm, creo que sería de ayuda.
Bese sus labios, tan suaves y dulces, la corriente eléctrica corrió por mi cuerpo y sonreí mientras las mariposas revoloteaban por mi estomago.
Esperen, eso no eran mariposas.
Empuje a Edward lo más lejos que pude.
–Bella, ¿Qué…?
Salte de la cama cubriendo mi boca y corrí hacia el baño a vomitar mis hot cakes.
– ¿Bella? ¿Estás bien? –Edward levanto mi cabello y me miro, preocupado.
–Vete, Edward –musite y lave mi boca.
– ¿Qué sucede?
– ¡Estoy vomitando! Mira guac, deben ser los estúpidos hot cakes, pero eran tan deliciosos… –solloce.
El me abrazo, aun preocupado.
–Bella, calma, ya amor… está bien, comerás más…
Bien, estaba llorando en el hombro de Edward por vomitar hot cakes, ¿Qué tan raro era aquello?
–No es verdad, Rose no está aquí para preparármelos.
–La traeré de vuelta.
Edward acaricio mi espalda tratando de calmarme.
–Eres el mejor, el mejor de los mejores –suspire.
–Gracias, espero que sea verdad y no solamente porque te estoy tranquilizando. ¿Te sientes mejor?
Sus dedos levantaron mi rostro, le sonreí al darme cuenta de que el mareo se había ido tan rápido como vino.
–Sí.
Todo era tan estúpido, como una película frente a mis ojos, Edward me miraba, con la preocupación pintada en su rostro y bajamos a desayunar algo, entonces devore dos tazones de cereal con azúcar, oh, eso también era delicioso.
–Veo que tenias hambre… –musito.
–Si, demasiada –conteste.
Alice bajo las escaleras sonriendo, se estiro y nos saludo.
–Hola Edward, hola Bella, hola… –miro mi estomago un segundo y comenzó a servirse cereal.
– ¿Por qué a Bella la saludas dos veces? –pregunto Edward.
–No lo hice.
–Si lo hiciste.
–No, Edward, no lo hice, ¿Te sientes bien?
Y esa era Alice confundiéndote y mezclando tus palabras, reí.
–Si, me siento bien, Alice, gracias por preguntar.
– ¿Se lo dijiste? –pregunto.
Tanya… No… no se lo había dicho, de hecho, lo había olvidado.
–No… Alice, se lo diré.
–Hazlo rápido.
–Espera, ¿Hablas de…?
Alice espero, rodé los ojos y ella señalo discretamente su vientre.
–Ah, ¡Ah! ¡No, eso no! ¡Creí que hablabas de…!
Alice rio.
–No, bueno si, pero… está bien, al fin que tu se lo dirás.
– ¿Decirme que?
Oh, oh, lo mire, Edward enarco una ceja.
–Es… complicado.
–Creo que podre comprenderlo.
–Si Bella, lo comprenderá, no es tan idiota.
Alice salió de la cocina, feliz, dejándome con la furia de Edward.
– ¿De qué hablan? –pregunto.
–Sobre Tanya… –susurre.
–Bella… –me llamo, Edward trato de llamar mi atención, sin éxito, así que se acerco y levanto mi rostro con sus manos–, Bella, yo arreglare eso.
–No, Edward… es solo que… ya se arreglo.
– ¿Cómo? –pregunto sorprendido, ahora, ¿Cómo se lo diría?
–Tengo algo que decirte –balbucee, ¿De verdad?
Lo mire, Edward me miro, extrañado, muy extrañado…
Trague saliva y mordí mi labio, no podía decírselo, no podía.
–Dímelo, Bella –susurro.
–El bebe… el bebe de Tanya no es tuyo.
Listo, lo dije, claramente, no tendría que repetirlo ni nada de eso.
– ¿Qué dices?
Gruñí.
–Edward, lo dije con claridad, no lo repetiré.
– ¿Por qué dices que el bebe de Tanya no es mío?
Lo mire, note que trataba de entender, trataba, pero no lo suficiente…
– ¿Quisieras que lo fuera?
– ¿De qué hablas?
– ¿Quisieras que el bebe de Tanya fuera tuyo? ¿Su bebe?
–Bella, estas mezclando las cosas…
– ¡Contesta!
Bufo y tomo mi rostro entre sus manos, me obligo a verlo a los ojos.
–No. No quisiera, los únicos que desearía de verdad son nuestros hijos, tuyos y míos, Cullen Swan, solo esos, ¿De acuerdo?
– ¿Cómo se que no lo dices solo para que no peleemos?
–Porque ya estamos peleando y porque no puedo imaginarlo de otro modo, ¿Tú puedes? ¿Desearías tener hijos con alguien más que no fuera yo?
–No, claro que no. ¿Por qué lo preguntas?
–Porque si tu no lo deseas, yo tampoco, ¿Es difícil de comprender?
–Idiota… –musite, bueno, rompí mi promesa, lo llame idiota.
El sonrió, de lado, oh Dios, solo eso basto para que mi mente ideara miles de formas de jalarlo a su cama, yo y mi mente pervertida, rayos.
–Pero… –ronroneo– soy tu idiota.
Mierda, mierda, mierda,…
– ¡Me estas distrayendo del tema!
Si, buena idea gritarle, si no me enfadaba con el saltaría sobre sus labios.
–Bien, continua, ¿Por qué crees que el bebe de Tanya no es mío?
–Porque… Rosalie y Alice le sacaron toda la verdad.
El enarco una ceja.
– ¿Cómo?
–No lo sé, creo que la torturaron.
Edward no agrego nada, solo me miro.
– ¡Era broma! ¿De acuerdo? Rayos, deja de verme como si estuviera loca, no lo estoy Edward Cullen.
–Lo sé, Bella, no te estaba viendo de ningún modo.
Suspire y recargue mi frente en la mesa de la cocina, Edward suspiro también.
–Alice y Rose se llevaron a Tanya de aquí el otro día, y… hicieron que hablara, no sé cómo pero Tanya… les dijo lo que paso esa noche.
Suspire de nuevo y los brazos de Edward me levantaron el rostro.
–No lo recuerdo, Bella… –musito mirándome.
–Lo sé.
–Nada de lo que Tanya diga es verdad, nada, Bella…
–Pero, esto sí es verdad –musite.
–No, no lo es, no lo es Bella, te amo.
Reí, Edward me abrazo con fuerza contra su cuerpo, suspire.
–Tanya dijo que no paso nada –balbucee contra su hombro.
– ¿Qué? –pregunto.
–Dijo que estabas tan borracho que te dormiste en su cama… o algo así.
–Entonces: ¿No está embarazada? –pregunto.
–Al parecer si, de Benjamín.
– ¿Benjamín? ¿El jardinero?
El jardinero sexy, pensé.
–Aja.
Edward se quedo en silencio, pensativo.
– ¿Te molesta?
– ¿Qué? –pregunto.
–Que te engañara Tanya.
Se tomo un respiro antes de contestar.
–Me molesta todo lo que hizo, porque eso pudo separarme de ti, todas sus mentiras y engaños pueden haber provocado que te alejaras de mí para siempre, y eso es lo único que me enfada.
Sentí sus puños apretarse y lo abrace con más fuerza, Edward trato de alejarse.
–No… no lo hagas –musite.
–Tengo que hablar con ella –gruño.
–Edward, ya no tienes nada que hablar con ella, todo se aclaro, no tienes que ir a reclamarle, solo… olvídala.
El siguió tratando de alejarse así que… lo solté.
Me miro sorprendido, tal vez pensó que no lo dejaría.
–Haz lo que quieras, no me importa –gruñí y pase mis manos por mi cabello, me levante y camine hacia mi habitación, si, la mía, la de huéspedes, no la de Edward.
Pero el me detuvo, sus brazos me rodearon por detrás y enterró su rostro en mi hombro.
–Lo siento, lo siento, Bella… esto es demasiado estúpido.
Recargue mi cabeza en la suya y asentí.
–Lo sé… pero lo… más o menos bueno es que ya se aclaro todo y no te tendrás que casar con Tanya, hay que ver el lado bueno de las cosas.
Edward movió sus brazos hacia mi vientre, me tense.
–Si, hay que hacerlo.
¡Oh, por Dios! ¡No podía saberlo! ¡No podía saberlo!
Me gire en sus brazos hasta quedar de frente a él, Edward me abrazo y suspiro en mi cabello, no… no podía saberlo…
–Esto es lo mejor, ¿no? Ahora podrás decir que soy tu prometida con libertad –reí.
–Claro, y podre casarme contigo más rápido de lo que creí.
–Claro que no.
–Si, Bella, nos casaremos pronto…
– ¿Cuál es la prisa? –pregunte, aunque sí debería tener prisa, mucha prisa, tenía que decirle lo del bebe ahora mismo.
Y… como siempre, mi bebe hizo acto de aparición.
Sentí el piso moverse y Edward me miro con preocupación.
– ¿Bella?
Deje de escucharlo y corrí al baño, odiaba esta parte del embarazo.
Casi llore al vomitar, ¿Por qué? ¡A mi si me había gustado el cereal! ¿Por qué…?
Edward me observaba mientras me ayudaba a quitar mi cabello de mi rostro, divertido, ¿Qué tenia de divertido verme casi muriendo al vomitar?
Me levante del piso del baño y me limpie los labios, me gire para ver a Edward y le fruncí el ceño.
– ¿Qué? –me pregunto.
–Eres un idiota insensible, aléjate –le gruñí.
–Bella, amor…
–Eres más que un idiota, por eso Rosalie te dice idiota, idiota.
El rio.
– ¿Qué esperas? ¡Vete! –le grite.
–Espero que me digas la causa de tus vómitos y mareos, de que duermas muchas horas y ya no despiertes temprano, de que cambies de humor con rapidez y de que Alice comenzara a buscar catálogos de ropa para bebes.
¿Qué?
–Amm, ¿Indigestión? –bromee.
Edward enarco una de sus cejas perfectas, cerré los ojos con fuerza.
El no bromeaba, sabía que el debió notar los mareos y el vomito (todos lo notaron), yo no había notado lo de dormir muchas horas pero si era obvio que no despertaba temprano, creí que lo de los cambios de humor era por bipolaridad pero lo de Alice si había sido exagerado, ella lo hizo a propósito.
–Bien, chico-arruina-sorpresas, yo… estoy… un poco embarazada.
Edward rio.
– ¿Un poco? ¿Crees que debería esforzarme más?
– ¿Qué? ¿No deberías estar en shock o gritando: "Voy a ser papá, voy a ser papá y espero que sea un niño"?
–No, porque espero que sea niña y… –Edward me abrazo y me levanto del suelo…
Reí cuando comenzó a darme vueltas en el aire.
–Te amo, te amo, te amo, te amo… –susurro.
–Y yo te amo a ti… –lo bese–, pero si no paras te vomitare a ti.
Edward rio y me bajo hasta que mis pies tocaron el suelo.
–No bromeo –le dije, Edward abrió los ojos como platos, sonreí.
Suspire, de algún modo todo parecía haberse arreglado, todo estaba en su lugar, en un buen lugar.
– ¿No te… molesta? –si, ahí estaba mi inseguridad.
–No, nunca pienses eso Bella, no me molesta, en absoluto, no… puedo pensar nada mejor que esto, seré padre… seremos padres… una pequeña niña de cabellos castaños…
–Hey, hey, hey, ¿Qué te pasa? No, será un niño, de cabello cobrizo…
– ¿Niño? ¿Qué te hace creer que será niño?
Me encogí de hombros.
–El hecho de que Alice dijera que sería niña.
–Nunca apuestes contra Alice –sonrió.
–Yo he apostado contra Alice y no me he equivocado, ella no tiene razón cuando se trata de mí.
– ¿Apostaremos? –pregunto.
–Depende de lo que apuestes.
Edward sacudió la cabeza.
–Lo pensare.
–De acuerdo.
Lo abrace y Edward me levanto del suelo, me llevo al estilo novia a la sala, Esme nos miro y sonrió.
–Hola Esme, buenos días –salude.
–Hola niños, hey, Edward, eso se hace hasta después de la boda, cuando la cargas hasta la habitación.
–Si, mamá, pero nosotros hacemos las cosas con un orden diferente.
Esme sonrió, no sabía cuan diferente era el orden.
–Bien, chicos –acaricio la mejilla de Edward y después la mía, fue un gesto demasiado maternal- hare algo para comer, lamento no haber hecho desayuno pero estaba exhausta, así que… les recompensare.
–Gracias Esme, no es necesario –musite.
–Claro que lo es, Bella, ya vuelvo –sonrió y camino hasta la cocina.
–Debería ayudar a tu madre… –musite.
–No… soy egoísta y lo sé pero no te alejes…
Rodé los ojos y Edward se sentó en el sofá, tomando mi gesto como un sí, lo abrace y suspire.
–Tu madre pensara que soy una huésped desobligada.
–Esme no pensaría eso, le agradas –sonrió Alice, entrando y sentándose frente al televisor.
–Creo que ya no le agradare mas –le sonreí.
Edward me miro y se acerco, me beso un segundo y después sonrió.
– ¿Lo ves, Bella? Todo se arreglo, ahora solo debo conocer a tu padre y decirle que nos casaremos.
Reí, se notaba que Edward no conocía a mi padre, Alice rio.
–Tú no querrás conocer a Charlie.
–Claro que quiero –sonrió Edward.
–No es verdad, Edward…
–Quiero hacerlo.
–No, no quieres –reí.
–Pues eso no importa, porque Charlie viene para acá –canto Alice.
– ¡¿Qué?! –grite.
–Tu padre llamo –Alice se encogió de hombros, ¿Cómo podía estar tan… tranquila?
– ¿Qué le dijiste?
–El estaba preocupado, ni una llamada en mucho tiempo, así que… le dije que podía venir.
– ¿Por qué Alice? ¿Por qué hiciste eso?
–Edward quería conocerlo, duh, además no nos iremos de nuevo a Los Ángeles, Charlie entenderá todo.
– ¡No! No lo hará, Charlie no entenderá, el es un policía, un policía que lleva su arma a cualquier lugar al que va, ¿Tanto deseas que le disparen a Edward?
–No, no lo deseo –lo pensó un segundo– no, no lo deseo, es mi hermano, el único, así que no deseo que Charlie lo asesine, pero tenía que enterarse tarde o temprano Bella y siempre es mejor temprano.
–Palabras motivadoras: "es mejor morir temprano que tarde" wow, gracias Alice.
–Sabias que tarde o temprano Charlie le dispararía a Edward, ¿Qué mejor que eso suceda cuando Carlisle este aquí?
La mire, tratando de que de mis ojos salieran rayos que la evaporaran, pero eso no paso… gruñí.
– ¡¿Por qué lo hiciste?!
–Bella, calma –suspiro Edward.
–Porque ustedes necesitan ser presionados, no esperare hasta que mi sobrinita tenga 17 años y decidas presentársela a su abuelo, solo porque no querías que asesinaran a Edward, además con la impresión y el pánico ni le dolerá a Edward la bala de Charlie.
La mire, horrorizada, no dejaría que Charlie se acercara con su arma a mi Edward, nunca de los nuncas.
–No, Charlie solo llamo para preguntar, nunca debiste pedirle que viniera.
–Duh, Bella, cállate, les hice un favor, Edward le dirá lo de ustedes, luego pedirá tu mano -asegúrate de llevar chaleco antibalas, hermanito- y luego… Esme, Rosalie y yo planearemos la boda, ¿A que es genial?
Me puse de pie y camine hasta Alice, oh sí, mi bebe se quedaría sin tía, pero eso no importaba, nadie quería una tía entrometida.
Edward si quería que la tía entrometida viviera, así que me detuvo.
–Bella, Bella, amor, piénsalo, es lo mejor, tu padre llegara a nosotros, no tendremos que ir a él.
–La montaña viene a nosotros, ¡pero esta montaña nos va a aplastar! Por favor Edward, por favor, sabes que no la asesinare.
–No queremos tener que explicar el porqué de que Alice tenga moretones en su rostro, así que la dejaremos vivir, por ahora.
Alice se puso de pie, Edward y yo la miramos.
–A veces… a veces ustedes me dan miedo –susurro.
–Créeme Alice, a mi me pasa lo mismo –le sonreí.
– ¡Oh por Dios! ¡Bella, no me mataras, te amo!
–Claro que no te matare Alice, Edward me está deteniendo.
–Los quiero –sonrió.
–Es increíble que Alice no sienta culpa –musite.
–Trata de arreglar algo que ella cree que está mal, aunque complique las cosas, debo admitir que tiene toda la razón.
– ¿La razón? ¿Qué tiene de razonable que mi padre te asesine? Dímelo Edward, quiero entender…
–No, solo que estoy seguro de que tu desearías alejarte, desearías ir a Los Ángeles tu sola para hablar con tu padre y yo no soportaría alejarme de ti ni un segundo, Bella, no quiero…
– ¿Sabes lo extraño que es esto? Alice traerá a este lugar la cosa a la que más temo en estos momentos y aun así no me importa… porque estoy junto a ti… porque estoy contigo.
–El que estés conmigo me da la fuerza para hacer eso y mil cosas más –sonrió.
–Mas te vale siempre estar ahí, siempre ayudarme a seguir aquí –susurre.
–Juro que lo hare Bella, lo juro.
La fuerza de las palabras de Edward me llevo a cerrar los ojos, sentí su dulce aliento en mi frente, moviendo mis cabellos como la brisa suave y cálida del verano, sus manos llegaron para acunar mi rostro con ternura y me acerco a sus labios.
–No sabes cuánto te amo, Isabella Swan –musito.
Abrí los ojos y me interne en sus orbes doradas que ardían con intensidad.
–Creo tener una idea de ello, pero solo es una teoría y se asemeja a lo mucho que te amo Edward Cullen –sonreí.
–Entonces creo que si lo sabes.
–Yo también –tome el control y me puse de puntillas para unir nuestros labios.
En un beso dulce, tierno, pero trate de demostrarle que lo amaba y que estaba ahí para el… siempre lo estaría.
Alguien carraspeo, me ruborice y me aleje de Edward para ver a Carlisle sonriendo desde las escaleras, aww, bravo Bella, ahora Carlisle debía odiarme.
–Lo siento chicos, no…
–No, lo siento señor Carlisle, fue inapropiado que lo hiciera, lo siento, lo siento –balbucee.
–Calma Bella –el rio, baje la vista– entiendo, entiendo y no me molesta, me alegra ver que esto si va en serio y Bella, no vuelvas a llamarme señor Carlisle, me siento viejo.
Reí con histeria, claro, el viejo, que esperara a ver a mi padre.
¡Lo siento, Charlie, lo siento, pero sabes que es la verdad!
–Calme… Carlisle, de acuerdo, entendí.
El sonrió y miro a Edward de pronto.
–Quisiera hablar contigo, hijo.
Edward asintió, lo mire esperando descubrir de qué se trataba.
–Claro papá, ya te alcanzo.
Carlisle camino en dirección a su despacho, Edward rio.
–Calma Bella, solo era mi padre.
–Entiendo, tu padre es bueno, pero créeme que nunca me escucharas decir eso de Charlie.
– ¿Por qué no? Alice ha dicho que Charlie es bueno.
–Con ella –replique– a veces, pero Charlie es un padre, los padres normales te asustan y como mi padre es en cierto modo normal, déjame vivir aterrorizada.
Edward rio.
–Bella, respira, al único al que le disparara es a mí.
Lo mire frunciendo el ceño.
–De acuerdo, de acuerdo –admitió– mala broma, lo sé.
–Debes ir a donde tu padre –le recordé.
–Bien, ya vuelvo.
–Iré a ayudar a Esme –anuncie.
–De acuerdo, te veo luego.
Dejo un suave beso en mis labios y se alejo, camine hacia la cocina, Esme estaba feliz tarareando una canción y me sonrió.
–Hola Bella, hola…
Fruncí el ceño.
–Hola… Esme.
Ella siguió mezclando algo en un enorme bol, el olor llegaba hasta mí y se me hizo agua la boca.
– ¿Qué prepara?
Ella rodo los ojos, si, le molesto que la llamara de usted, sonreí disculpandome.
–Preparo tarta de manzana, la podremos cenar de postre, tengo listo el relleno –me mostro trozos de manzanas con azúcar– ¿Quieres?
Oh Dios, ¿Sería cierto que si no comía un poco mi bebe tendría cara de manzana? Mejor no arriesgarse.
Tome una cucharada y sonreí, era delicioso.
–Sabrá… genial, Esme.
Ella sonrió y dejo el relleno en el refrigerador.
– ¿Necesita ayuda? –pregunte.
–Pues… si… ¿Puedes calentar el horno?
–De acuerdo –me acerque a la estufa y lo encendí según sus indicaciones, Esme converso conmigo acerca de su boda -había sido grande y hermosa- y me pregunto que tenía pensado para la mía.
Me ruborice y balbucee: "Pues… una boda… normal… con un pastel y… música… una boda" ahora no era la única que sabía que no tenía ni idea de que se hacía en una boda.
Mientras ayudaba a Esme a hacer la masa… la note mirándome, demasiado… la mire y ella me sonrió con ternura… sus brazos me rodearon.
–Gracias por hacer a mi hijo feliz –musito.
Le devolví el abrazo con suavidad.
–Esme… tu hijo es el que me hace feliz, debería agradecerte a ti por traerlo al mundo.
–Tonterías, no tienes idea de lo feliz que me hace el saber que mi hijo encontró a la mujer con la que quiere pasar el resto de su vida, pero creo que pronto lo sabrás.
Me ruborice, no tenía idea de cuan pronto.
–Escúchame Isabella, quiero muchos nietos de mi Edward y tuyos ¿De acuerdo? Muchos pequeños que llenen mi vida de alegría, se que serán hermosos por que estarán rodeados de amor, así que… manden muchas cartas a la cigüeña.
Reí y mordí mi labio, ¿Debía decírselo? Primero debía hablarlo con Edward, así que solo respondí al abrazo de Esme con timidez.
Termine de ayudar a Esme de hacer la tarta y salí en busca de Alice, ella estaba con Rosalie, le sonreí a Rose y me senté junto a ellas.
–Bella, ¿Ahora ya no vomitas nada? –bromeo.
–Calma Rose, aun puedo vomitar tu blusa.
Ella rio.
–Debes decírselo a mi padre –sonrió Alice.
– ¿Para qué?
–Necesitas un doctor Bella y Edward no cuenta.
Reí.
–De acuerdo, tal vez se lo diga a tu padre… –susurre.
–Claro, ya quiero ver los ultrasonidos –chillo Alice.
–Yo también –suspire.
–Mi sobrinita debe ser hermosa ahora mismo.
Rosalie rodo los ojos.
–Vamos, es un chico, déjenlo tener su intimidad, acosadoras –rio.
–No, tenemos que verla ahora, Rose, no podemos esperar más.
Rosalie asintió con la cabeza, Carlisle entro a la sala y nos sonrió, entonces Rose se giro hacia él.
–Eh, Carlisle.
– ¿Qué sucede, Rosalie?
–Bella está embarazada y le gustaría que la checaras.
¡Maldita!
Bueno, Bella pensó algo mas como "P*TA!" pero… no la dejaría decirlo XDD horario familiar, Bella, así que… me confundí aun mas al preguntar, la mayoría voto por una niña… pero una de ustedes voto por un niño… es cierto, la mayoría de las veces nace una niña… pero aun así sigo aceptando opiniones ;) & todo se apresura, ahora solo llegara Charlie a Forks & hara preguntas (ruego que Charlie no lleve su arma y no mate a Edward, AMEN'!) & creo que ya casi termino este fic (:
P.D: si, lo se, no he actualizado ni GGGB ni UH, pero quiero terminar este para poder dedicarme a esos dos, estoy de vacaciones pero tengo demasiada tarea, pondre a mis esclavos a hacerla y me dedicare a FF.N (:
¿Amaron el cap? ¿Lo odiaron? ¿Quieren ver a Charlie por Forks?
Ok, la canción del pavo: Mr. Turkey, Mr. Turkey, run away, run away, if you don't be careful you will be a mouthful Thanksgiving day, Thanksgiving day.
Hahaha, ok, solo yo la entiendo XD
Aimee
