Capítulo 36: Hikarigaoka. Tumba de la Oscuridad

-Te equivocas.- Yami y Kari están fuera, a la puerta del restaurante, ya es de noche y, antes de terminar el día con la parte correspondiente a lo que sucedió en Hikarigaoka, Yami quiere hablar con Kari. -Sí que sabía lo que sentías por mí… Hace tiempo que lo sé y también sé que gran parte de ese sentimiento se forjó cuando viste mi pasado, cuando viviste los momentos más difíciles de mi vida desde mi perspectiva.-

-Tienes razón… Aunque ahora me avergüenza, creo que antes de eso no te quería realmente, creo que, antes de eso, lo que me unía a ti era una amistad sin medida y…- Kari se ruboriza y Yami sonríe amargamente.

-Lujuria…- Yami susurra lo que ambos están pensando.

-Tú eres mucho mejor que yo, Yami, siempre lo has sido.- Yami hace ademán de interrumpirla pero Kari le hace un gesto para que la deje terminar. -Desde siempre has sido el mejor del grupo, nunca te ha importado lo malo que pensásemos de ti, siempre has intentado quedarte con lo bueno de cada uno…-

-Vuelves a equivocarte, vosotros me enseñasteis el significado de la Amistad, yo nunca había tenido amigos de verdad, puedes llevarte bien con mucha gente pero de ahí a ser amigos… Y no sólo eso, tú me enseñaste el verdadero sentido de la vida, lo que para mí significa vivir, lo que hace que merezca la pena seguir respirando y dando hasta el último aliento sin rendirme jamás… Vosotros me hacéis mejor persona, yo jamás sería así si no os hubiese conocido…- Yami, vuelve a entrar en el restaurante para sentarse junto a sus amigos y comenzar el relato. Por otro lado, Kari se queda un rato más fuera, mirando las estrellas y, cuando entra, Yami ya ha comenzado.


Sakuyamon, Omnimon, con Tai y Matt, Lilymon, con Mimi, y Aquilamon, con Yolei, Cody y Armadillomon, aterrizan en Hikarigaoka al tiempo que Azramon vuela en vertical hacia arriba en dirección a la enorme grieta que une el Mundo Real con el Área Oscura.

Nada más aterrizar, un enorme pañuelo blanco cae sobre todos ellos pero Omnimon, demostrando unos reflejos extraordinarios, lo parte a la mitad con su Espada Trascendental.

-Es él…- El murmullo de Omnimon es perfectamente audible por todos y, asimismo, todos entienden perfectamente a quién se refiere.

-¡Cuidado!- Sakuyamon crea una barrera justo a tiempo para detener un enorme haz de energía que ha estado a punto de matarles a todos.

-Pero bueno… ¿Es esa manera de recibir a unos viejos amigos?- Piedmon aparece ahora frente a todos los Elegidos con una sonrisa en los labios mientras que MetalSeadramon se mantiene en el aire, volando grácilmente de un lado a otro, como tanteando a su presa.

-¡Cállate, Piedmon!- Tai, que no tiene paciencia suficiente para aguantar las fanfarronadas del payaso, habla en tono autoritario.

-Bah, habéis crecido pero sois los mismos estúpidos malcriados de hace 12 años… Sí, 12 largos años han pasado desde que me derrotaseis pero, esta vez, no veo a MagnaAngemon por ningún lado para rescataros en el último momento…- Piedmon compone una sonrisa cruel que hiela la sangre de todos sus enemigos.

-¡Déjate de juegos, Piedmon! ¡Quiero matar a Omnimon personalmente!- MetalSeadramon se abalanza sobre su pretendida presa pero Piedmon le detiene con un gesto lánguido.

-No te precipites, por favor, Omnimon es mío. WarGreymon y MetalGarurumon fueron mis verdugos, creo que es lo más justo.- Piedmon habla con tono razonable pero todos detectan el peligro que conllevaría contradecirle.

-Está bien, pues me quedo con la chica.- MetalSeadramon encara a Lilymon y Mimi y ésta última hace un gesto de fastidio.

···

-Yolei, Cody, ayudad a Lilymon, nosotros nos las apañaremos con Piedmon.- Matt usa un tono que no admite réplica, pero alguien no está dispuesto a que Cody y Yolei cumplan la tarea asignada por el Elegido de la Amistad.

-Mira, mira… Pero si son…-

-Nuestros queridos enemigos…-

Frente a los dos, aparecen dos personajes bien conocidos para Yolei y Cody.

-¡Arukenimon y Mummymon!- Los dos amigos gritan al unísono los nombres de sus dos viejos enemigos que les contemplan con aire amenazador en su forma humana.

-¡Vaya! No podíais estar más acertados…- Arukenimon comienza una frase que Mummymon se apresura a terminar.

-Y más errados al mismo tiempo.- Tras su estancia en el Área Oscura, su actitud parece haber cambiado bastante, mientras que antes estaban siempre peleándose, ahora parecen más compenetrados.

-¿Sabéis una cosa? El Área Oscura nos ha cambiado en muchos sentidos.- Ahora es Mummymon quien habla. -Estar rodeado de Oscuridad es algo que deja huella y, si no eres lo suficientemente fuerte, tienes que apoyarte en quien puedas confiar de verdad y hacerte fuerte a su lado.- Casi habla como si entre él y Arukenimon hubiese crecido una verdadera relación de compañerismo.

-Exacto, y pronto descubrimos que formábamos un equipo mucho mejor del que habríamos sido capaces de imaginar…- Ahora Arukenimon sonríe malignamente mientras su forma comienza a cambiar. -Y fue así como, al ayudarnos entre nosotros, nos hicimos fuertes y pudimos sobrevivir en un mundo que siempre intentó sojuzgar nuestra voluntad.- Pero resulta que, tras el cambio final, ya no se trata de Arukenimon quien está frente a Cody y Yolei, en su lugar, una Parasimon les mira fijamente con su único ojo.

-Y yo no me he quedado atrás…- Ahora Mummymon también cambia y se hace ligeramente más grande, además de que una gruesa piel de metal dorado cubre todo su cuerpo, dándole el aspecto de uno de esos faraones que los egipcios representaban en sus jeroglíficos.

-Contemplad a Parasimon y Pharaohmon, la dupla perfecta.- Los dos digimons malvados hablan al unísono y Cody hace digievolucionar a su compañero inmediatamente.

-¡Vamos Ankylomon!- El grito de Cody hace que su compañero cargue contra Pharaohmon, que detiene su embestida con una facilidad insultante.

-¡No eres nada comparado conmigo! ¡Puño del Nilo!- De un puñetazo, Pharaohmon manda por los aires a Ankylomon, que cae derrotado fácilmente. -No eres más que un digimon de cuerpo Maduro. No tienes nada que hacer contra mí, que estoy en mi nivel Supremo.- Pharaohmon camina hacia Ankylomon con una sonrisa malévola en su rostro.

Entre tanto, Parasimon esquiva con tremenda facilidad los ataques de Aquilamon, que parece bastante desmoralizado por la situación de la batalla.

-¡Jajajá! ¿Qué se siente al no ser más que un inútil?- Parasimon salta sobre la fachada de un edificio y, tras quedarse pegado a ella, lanza sus tentáculos contra Aquilamon y lo rodea completamente para inmovilizarlo. -¡Atadura Eléctrica!- Un simple ataque es suficiente para dejar fuera de combate a Aquilamon que no puede resistir la potente descarga eléctrica recibida.

-Y ahora… A recrearse en la victoria…- Parasimon salta hacia Yolei mientras ésta corre hacia su compañero digimon y se pega a su espalda para dominar su voluntad.

-Ataca al chico…- La orden de Parasimon sólo es escuchada por Yolei, que se dirige rápidamente hacia Cody y le promina una bofetada mientras que Pharaohmon se dedica a lanzar a los desmayados Aquilamon y Ankylomon por los aires.

-¡Yolei! ¿Qué haces?- Cody se recupera de la bofetada y recibe otra al instante. Es entonces cuando se da cuenta de que Parasimon no está por ninguna parte… -¡Ya entiendo! ¡Es lo mismo que le pasó a Rika!- Cody esquiva otra bofetada de Yolei y la chica decide coger una piedra de una pila de escombros cercana. -¡Yolei no!- Cody esquiva la piedra por los pelos pero se cae al suelo y Yolei se acerca con gesto aterrador para terminar con él.

Es entonces cuando el D-Watch de Cody comienza a brillar y los Emblemas del Conocimiento y la Honestidad aparecen en el display holográfico…

-¿Qué dem…?- El brillo del D-Watch hace que Parasimon se separe de Yolei y que Ankylomon, al que Pharaohmon está humillando en estos momentos, comience a brillar.

-¡Qué me has hecho! ¡¿Cómo te has atrevido?!- Yolei, que ya ha recuperado su mente, está tremendamente indignada y su D-Watch también muestra los Emblemas del Amor y la Inocencia al mismo tiempo que brilla con intensidad.

-¡Yolei!- Cody se pone al lado de su amiga y la mira con gesto decidido.

-¡Sí!- Yolei interpreta correctamente la mirada de Cody y asiente con una sonrisa en los labios a la par que dirige una mirada envenenada a Parasimon.

-¡Aquilamon UltraDigievoluciona en…!-

-¡Ankylomon UltraDigievoluciona en…!-

Los dos digimons comienzan a cambiar en medio de un par de refulgentes luces.

Aquilamon se estiliza y se hace más grande, sus cuernos desaparecen y su cuello y su cola se alargan al tiempo que le crecen unas garras en los extremos de las alas. Todo su cuerpo se vuelve algo escamoso y unas plumas azules y rojas rodean su torso y hacen de terminación en las alas. Una máscara rosada le cubre completamente el rostro dejando solo libres los ojos y la boca.

Ankylomon, por otra parte, se yergue sobre sus patas traseras y sus delanteras se transforman en dos grandes garras. Unas grandes cuchillas le crecen en la espalda y adopta la apariencia de un gran dinosaurio con el hocico alargado y la piel escamosa. Sus escamas son broncíneas y doradas y numerosas espinas rodean las cuchillas de su espalda.

-¡… Ornismon!-

-¡… Spinomon!-

Ornismon y Spinomon, los compañeros de Yolei y Cody, respectivamente, digievolucionados a su cuerpo Supremo, se alzan amenazantes sobre Pharaohmon y Parasimon.

-Ahora la balanza de nivel está igualada pero…- Ornismon habla con la potente voz de Aquilamon ligeramente teñida con un gruñido reptiliano.

-¿Tendréis alguna posibilidad contra nosotros?- La frase la termina Spinomon cuya voz es ligeramente más aguda que la de Ankylomon.

Parasimon y Pharaohmon retroceden impresionados y asustados a partes iguales.

-¡Rayo Cósmico!- -¡Tristeza Suprema!- Ornismon y Spinomon fusionan sus ataques en un todopoderoso rayo rojo envuelto en llamas azules que impacta contra Pharaohmon y lo pulveriza sin dejar ningún rastro de él más que un montón de polvo de datos.

-¡Pharaohmon!- Parasimon vuelve a su forma humana y se arrodilla ante los restos de su compañero. -¡Malditos!-

-¡Garras Afiladas!- Spinomon acuchilla a Parasimon con sus garras y ésta cae tumbada sin poder moverse.

-¡Tempestad!- Produciendo un gran viento con sus alas, Ornismon eleva a Parasimon en el aire y la fulmina con un rayo de su boca.

···

MetalSeadramon intenta embestir a Lilymon pero Sakuyamon llega providencialmente para ayudarla.

-¡Eh! No tienes por qué luchar sola.- Con una sacudida de su vara ceremonial, Sakuyamon, que está en Modo Miko, desvía a MetalSeadramon.

-Gracias…- Lilymon agradece a su amiga la intervención y posa a Mimi a una distancia prudencial de la zona de batalla.

-¡Vamos chicas!- Mimi anima a sus dos amigas y ellas se preparan para plantarle cara a MetalSeadramon, el Amo Oscuro de los mares.

-¡Cañón de Flores!- Lilymon lanza un rayo hacia MetalSeadramon, que éste esquiva fácilmente.

-¡Izuna!- Por su parte, Sakuyamon manda a cuatro zorros de distintos colores contra MetalSeadramon.

-¡Corriente Definitiva!- El Amo Oscuro destruye completamente el ataque de Sakuyamon y, de paso, ataca a sus dos enemigas.

-¡Cuidado!- Sakuyamon y Lilymon se apartan del ataque de MetalSeadramon y éste derrumba un edificio cercano provocando una gran humareda que, además, el Amo Oscuro puede aprovechar para atacar por sorpresa a Sakuyamon y Lilymon.

Entre tanto, dentro de la humareda, Sakuyamon protege con una esfera de energía a Mimi y Lilymon mientras una lluvia de cascotes cae sobre las tres.

-Gracias, Sakuyamon…- Lilymon, que se siente bastante inútil en comparación con su amiga, no parece muy alegre.

-¿Qué pasa, Lilymon?- Mimi se preocupa por su compañera mientras Sakuyamon, que sabe perfectamente lo que sucede, se mantiene alerta por cualquier posible represalia de MetalSeadramon.

-Es que…- Lilymon baja al suelo y les da la espalda a Sakuyamon y Mimi. -Es que no creo que pueda hacer nada aquí.- Lilymon se sonroja y Mimi se acerca a ella para darle ánimos.

-No digas eso… Eres mi compañera… Si tú no puedes hacer nada, ¿qué puedo hacer yo entonces?- Mimi coge a Lilymon de las manos y la mira fijamente.

Entre tanto, fuera de la humareda, MetalSeadramon vuela en círculos intentando decidir cómo destruir a las malditas Elegidas sin demasiado esfuerzo.

-Hmmm, podría calcinar toda la zona y confiar en que no puedan protegerse… Aunque eso revelaría mi posición y podrían intentar algún tipo de contraataque…- MetalSeadramon sigue dándole vueltas en su cabeza mientras ve cómo Parasimon y Pharaohmon están a punto de tener un buen disgusto.

-Tsk, los demás Elegidos lo están haciendo bien…- Ahora el Amo Oscuro mira hacia Piedmon y contempla, con regocijo, que su compañero parece arreglárselas bastante bien con Omnimon. -Al menos Piedmon no ha perdido su toque… Es más, creo que incluso se ha hecho más fuerte.- MetalSeadramon sigue hablando sólo mientras le da vueltas a la cabeza.

-Ya sé, puedo usar mi Corriente Definitiva y fulminarlas de un golpe… Aunque si fallo estamos en las mismas, podrían contraatacar y esa Sakuyamon es muy fuerte…- Es entonces cuando se le ocurre la gran idea, no necesita elegir realmente qué hacer, si actúa con la velocidad suficiente, no hay posibilidad de contraataque.

Con su estrategia en mente, MetalSeadramon asciende un poco más y abre sus fauces en gesto amenazante.

-¡Láser de Fuego!- Una gran llamarada comienza a salir de su boca y cubre toda la zona, despejando la humareda.

Desde el punto de vista de Sakuyamon, una lluvia de fuego cae sobre su barrera protectora y la debilita provocando que ella tenga que volcar más energías en mantenerla y haciendo que se canse más rápido.

(Mierda, no podré aguantar mucho más.)

-¡Lilymon, tienes que hacer algo! Rika necesita tu ayuda…- Mimi intenta que Lilymon se mueva pero, para cuando hace ademán de ello, ya es demasiado tarde.

La barrera de Sakuyamon se rompe y la digimon Miko cae de rodillas haciendo un último esfuerzo para extinguir todo el fuego de MetalSeadramon.

-¡Corriente Definitiva!- Aprovechando la caída de la barrera protectora, MetalSeadramon lanza por su cañón un enorme haz de energía directo hacia Mimi y Lilymon que no serán capaces de esquivarlo.

-¡Nooo!- Sakuyamon, reincorporándose con gran esfuerzo, salta hacia sus amigas y les sirve de escudo, contra el ataque de MetalSeadramon, con su propio cuerpo.

-¡Sakuyamon!- Mimi y Lilymon gritan al unísono mientras su amiga cae al suelo y se divide en Renamon y Rika, ambas inconscientes y bastante magulladas.

-Bueno, da igual en que orden muráis, el caso es que ahora sólo quedáis vosotras… ¡Giga Rayo Helado!- En lugar de fuego, ahora MetalSeadramon lanza un rayo congelante directamente hacia Mimi y Lilymon.

(Rika y Renamon se han sacrificado para protegernos… Yo tendría que haber detenido ese ataque… Mimi es mi compañera y yo, en lugar de defenderla, no dejo de autocompadecerme por mi debilidad… ¡Se acabó!)

-¡No te saldrás con la tuya, MetalSeadramon! ¡El Mal nunca vencerá!- La actitud de Lilymon está haciendo que el D-Watch y el Emblema de Mimi brillen con fuerza y la propia hada digimon comienza a notar una extraña energía entrando en su cuerpo.

-¡Lilymon UltraDigievoluciona en…!- El cuerpo de Lilymon se torna más estilizado y adulto al tiempo que su vestido desaparece para dejar lugar a uno más ajustado y de color rojo en lugar de rosa. Sus botas verdes pasan a ser negras y ahora tienen el tacón alto mientras que su corona de pétalos rosas se hace más grande y se transforma en una gran rosa que cubre la mitad superior de su rostro, dejando solo al descubierto la boca y la barbilla. Una capa blanca y verde le cubre la espalda y porta una fusta de madera en su mano derecha y un látigo espinoso en su mano izquierda. Además, una joya verde con el Emblema de la Inocencia le sirve como broche para sujetar su capa.

-¡… Rosemon!-

La forma Suprema de la compañera de Mimi mira fijamente a MetalSeadramon y se prepara.

-¡Tentación Prohibida!- Rosemon produce una haz de energía rojo con la joya de su cuello, que despide inconfundibles pétalos de rosa, para contrarrestar el ataque de MetalSeadramon.

Las dos ráfagas de energía colisionan en el aire y una enorme explosión despeja los restos de la humareda pero no daña ni a Mimi ni a Rika y Renamon.

-¡Cuna de Rosas!- Un prado inmenso adornado de rosas comienza a cubrir toda la zona en ruinas y MetalSeadramon parece quedarse ligeramente atontado por este ataque de Rosemon.

-Y ahora, MetalSeadramon, toca tu final… ¡Abrazo de Hiedra!- Con las hiedras que tiene alrededor de sus brazos y su látigo, Rosemon rodea al adormecido Amo Oscuro y aprieta sin piedad hasta que queda reducido a un amasijo de datos que vuelan de vuelta al Área Oscura.

-¡Lo has hecho! ¡Te dije que lo conseguirías!- Mimi corre hacia su compañera y, tras un breve abrazo, las dos se centran en Rika, que permanece inconsciente.

···

-Mira qué suerte, mis enemigos, en lugar de multiplicarse, son cada vez menos…- Piedmon se carcajea de su propia ocurrencia mientras Omnimon le observa con aire enfadado. -¿Qué pasa? ¿No te ríes? Aguafiestas…- Piedmon, tremendamente ofendido por la actitud de su enemigo, se acerca a él caminando.

-¡No te acerques!- Omnimon blande su espada ante Piedmon y éste salta para posarse sobre ella y seguir caminando.

-Vamos, vamos, te noto muy tenso… Necesitas un buen espectáculo que te haga morir de risa.- Piedmon pone un énfasis aterrador en la palabra 'morir' y Omnimon apunta su cañón hacia él.

-¡Cañón Supremo!- Aunque Omnimon dispara casi al instante, Piedmon se desvanece dejando tras de sí un pañuelo que Omnimon parte por la mitad antes de que pueda causarle problemas.

-¡¿Dónde estás?!- Omnimon mira en todas direcciones y Matt y Tai se miran el uno al otro, conscientes de la tensión que invade a su compañero en estos momentos.

-Pero bueno, qué impaciente… ¿No deseas escuchar un emocionante relato, intenso como la vida misma pero, a la vez, fantástico y poético?- Piedmon, sin esperar respuesta de su enemigo, comienza.

-Lo he llamado "La Ironía del Bufón"… ¿Te gusta el título?- La voz de Piedmon proviene de todas partes y de ninguna y Omnimon gruñe mientras busca a su enemigo. -Interpretaré eso como un sí… Bien, empecemos.- "Érase una vez un alegre payaso que fue exiliado al lugar más tenebroso del ancho mundo por unos malvados niños que no sabían divertirse…"

-¿Qué tal el comienzo?- Piedmon ríe socarronamente solo de imaginarse los pensamientos que rondan ahora las mentes de sus enemigos.

"En ese mundo de tinieblas, el humilde payaso fue el Rey durante un tiempo hasta que el Rey No Muerto extendió su podrida influencia por el lugar. El pobre bufón tuvo que verse relegado a la categoría de sirviente de aquel nuevo Rey, pero en su mente seguía jurándose a sí mismo que lograría venganza por lo que aquellos despreciables niños le habían hecho."

-Va mejorando, ¿verdad?- Piedmon adopta un tono amargo pero lleno de Orgullo para la siguiente parte.

"El humillado sirviente de la Oscuridad comenzó a atesorar poder, se hizo con las fuerzas de las tinieblas y aprendió a manejarlas a voluntad. Tras largos años de servilismo, el terrible arlequín recuperó su merecido trono sobre todos los seres oscuros tras mantener una terrible lucha contra el Rey No Muerto."

-Ahora viene lo mejor, tranquilos…- Piedmon se carcajea de una forma bastante sádica, que hiela la sangre.

"Fue tras 12 años cuando por fin se presentó la gran oportunidad, el Gran General Demonio, el Comandante del Ejército de la Pesadilla, se presentó en el Mundo de Tinieblas y ofreció, a los que allí se hallaban presos, lo único que les motivaba a seguir viviendo: Venganza. Pero a cambio debían servir a su propósito y obedecer todas sus órdenes. Ninguno protestó, el mero hecho de poder matar con sus propias manos a los verdugos que todos tenían en común era motivo suficiente para hacer cualquier cosa. Y fue así como el Gran Piedmon volvió al mundo de los vivos de la mano de su Señor, Demon, para cumplir su palabra y cobrar venganza de los indeseables que lo habían encerrado."

-Aún me falta el final pero…- Ahora Piedmon aparece de la nada frente a Omnimon y saca sus espadas. -Creo que ya se me ha ocurrido uno… ¡Cartas Espadas!- Piedmon lanza sus espadas contra Omnimon y éste las rechaza con facilidad. -¡Maravilla Tramposa!- Ahora sí, Piedmon lanza a Omnimon por los aires con una potente ráfaga de aire que lo incrusta contra un edificio.

-¡Omnimon, vamos, tú puedes!- Tai y Matt dan ánimos a su compañero y éste vuelve a la batalla con presteza.

-¡Espada Trascendental!- Omnimon arremete contra Piedmon con una estocada fatal, pero el payaso está de sobra preparado.

-¡Hechizo Final!- Una ráfaga sónica golpea a Omnimon y éste cae de espaldas al suelo. -Deja de intentar derrotarme, soy muchísimo más fuerte que antes, a diferencia de mis queridos compañeros, yo he conseguido adaptarme tremendamente bien a la presión que ejerce el Área Oscura sobre los condenados que son desterrados a ella. No podrás vencerme.- Pero Piedmon no logra que Omnimon se rinda, el digimon fusionado de Tai y Matt vuelve a levantarse y apunta su cañon al Amo Oscuro.

-¡Cañón Supremo!- El ataque de Omnimon falla y Piedmon comienza a carcajearse de nuevo.

-¡Patético! ¡El gran Omnimon, el Caballero Real, derrotado por un payaso!- Piedmon continúa carcajeándose mientras Omnimon, de pura impotencia, lanza un rugido al aire.

-¿Quieres poder?- Una voz grave y fría resuena en la cabeza de Omnimon y tiene la certeza de que nadie más la ha oído.

(Sí, quiero poder, ¿puedes concedérmelo?)

-Alza tu Espada Trascendental, Omnimon y acepta mi regalo Oscuro…- Omnimon hace lo que la voz le dice y un enorme rayo negro cae sobre él desde la Zona Oscura. Pero el rayo no le fulmina, crea una humareda a su alrededor y, aparentemente, no hace nada. Pero el aspecto de Omnimon ha cambiado, ahora tiene una apariencia más bestial, las garras de sus pies se han alargado y afilado, su escudo WarGreymon es más grande y robusto, su cañón MetalGarurumon también se ha hecho más grande y parece más poderoso. Sus hombreras de la Amistad y el Valor refulgen más brillantes y su casco también es diferente. Su apariencia a pasado de ser simplemente imponente a inquietante a la par que aterradora sin perder una pizca de ese aire que infunde respeto a quien le contempla.

-¿Qué ha pasado?- Piedmon, Tai y Matt se hacen la misma pregunta ya que los tres, momentáneamente cegados por el rayo, ven a Omnimon ligeramente borroso.

(¿Ha sido cosa de Azramon?)

-Me he hecho más fuerte. ¡Compruébalo por ti mismo! ¡Cañón Supremo!- Piedmon esquiva, esta vez con más dificultad, el disparo de Omnimon pero la velocidad del susodicho también ha aumentado. -¡Espada Trascendental!- Piedmon logra desaparecer con uno de sus pañuelos justo antes de ser empalado pero comienza a sentirse acorralado pues Omnimon no cesa de atacarle y apenas tiene tiempo para respirar siquiera.

-¿Tú qué crees que ha pasado?- Tai mira a Matt como esperando recibir una respuesta con sentido pero Matt se encoge de hombros.

-¿Cómo quieres que lo sepa? Parece que se ha hecho más fuerte pero no sé cómo… Quizá ese rayo…- Matt mira al cielo y ve dos puntitos brillantes que no dejan de moverse en el Área Oscura, aquellos deben ser Demon y Azramon y el rayo debía tener algo que ver con ellos.

-¡Borrado Definitivo!- El rugido de Omnimon atrae la atención de Matt, que baja la mirada a tiempo para ver cómo Omnimon reduce toda la existencia de Piedmon a un puñado de datos inconexos que se elevan hacia el campo de combate en el que Yami se está jugando la vida.

···

Azramon entra en el Área Oscura con la determinación de quien sabe que está ante un momento decisivo de su vida. El miedo, la presión y la desesperanza no tienen cabida en la mente de Yami mientras éste busca a su enemigo, el Rey Demonio de la Ira. Pero su determinación no le impide sentir el enorme poder que atesora esta parte del Mundo Digital, el Área Oscura es, probablemente, el lugar más impresionante que Yami y BlackGatomon jamás hayan visto y se sienten una minucia en comparación con la terrible majestuosidad que les rodea.

Un mundo ennegrecido, como podrido, manchado o corrompido por el poder del Mal absoluto entremezclado con la más absoluta, impenetrable e ineludible Oscuridad. La sensación de que todo flota en el vacío le da un aspecto aún más etéreo y fantasmal a todo. Si esto es el Infierno, las representaciones que se hacen de él se quedan cortas, muy cortas.

-Bienvenido al mundo de los demonios, mi mundo y… tu mundo…- La voz de Demon resuena en un eco vacío que rebota contra las irregulares estructuras de piedra que flotan por toda la zona.

Azramon mantiene la calma pues sabe que de nada le serviría indignarse o enfadarse.

-Ni siquiera te has inmutado al entrar aquí… Maravilloso, siempre dije que eras especial, lástima que Lucemon no sea de la misma opinión. Como ya sabrás, mi misión es destruirte…- Demon hace acto de presencia frente a Azramon, que no mueve ni un músculo.

-Lo sé Demon, por eso nos has dividido… Muy inteligente por tu parte, os estáis jugando toda la misión a una sola carta… ¿Crees que podrás derrotarme? La última vez…- Azramon no puede terminar la frase porque Demon se carcajea.

-La última vez te derroté de una manera bastante impresionante… ¿Acaso no has entendido que hay muchas formas de conseguir una victoria? Todo depende de qué objetivos te plantees desde un principio.- Demon sonríe socarronamente pero Azramon sigue sin perder la calma.

-¿Significa eso que mi supervivencia supondría una derrota para ti y los tuyos?- Azramon pregunta en tono sarcástico y Demon adopta un gesto más serio ahora.

-Yami, Yami, Yami. ¿Qué importa eso ahora? Estoy ansioso por comenzar la batalla contra el único Elegido al que respeto sinceramente. Una batalla que decidirá el destino de ambos Mundos, el Digital y el Humano.- Demon se inclina en una respetuosa reverencia y Azramon hace lo propio.

-Confieso que he llegado a respetarte, Demon. Pero hoy morirás.- Azramon coge su guadaña y despliega la afilada hoja de plata.

-Ya veremos… ¡Uña Destajadora!- Demon embiste a Azramon a la velocidad del rayo pero el Ángel de la Muerte bloquea el golpe con su arma.

-Tsk, tsk. Así no. ¡Segadora de Almas!- Ahora es Azramon quien ataca pero Demon también está preparado.

-¡Puño Martillo!- Con un potente golpe, Demon desvía la trayectoria de Azramon y prepara su siguiente ataque. -¡Fuego Infernal!- El ataque de Demon envuelve a Azramon pero éste desaparece en medio de la Oscuridad como si se hubiese fundido con las sombras.

-No está mal… Nada mal. Eres muy bueno.- Demon mira a uno y otro lados mientras elogia a Azramon.

-Lo mismo digo, pero solo estaba calentando. Ahora empieza lo bueno.- Azramon comienza a aparecer en distintos sitios a una velocidad de vértigo. Su poder para moverse entre las sombras a gran velocidad le permite casi teletransportase de un lugar a otro tan rápido que, por momentos, parece haber más de un Azramon.

-Estás aprovechando al máximo la Oscuridad de este lugar pero olvidas algo…- Demon extiende su brazo izquierdo y atrapa a Azramon en el mismo instante en que aparece frente a él para atacar. -¡Te tengo!-

-¡¿Con quién hablas?!- El Azramon que Demon tiene apresado se desvanece de inmediato y el verdadero arremete contra el Rey Demonio con su guadaña en alto. -¡Segadora de Almas!- Pero Demon supera rápidamente su sorpresa y se gira.

-¡Doble Polvo!- Demon detiene la guadaña de Azramon con sus manos desnudas y la parte por la mitad. Pero eso no supone un problema para Azramon pues, inmediatamente, hace que las dos mitades se transformen en dos hoces.

-¡Hoz Letal!- Con rápidos movimientos, Azramon acosa a Demon con una lluvia de cuchilladas que el Rey Demonio esquiva con gran maestría al tiempo que se deleita con el gran poder de su enemigo.

-Es increíble lo mucho que has mejorado… Pero…- Con un movimiento brusco de su garra, Demon desgarra la mitad de las alas de Azramon y éste, herido, cae al vacío y aterriza contra un duro suelo de piedra que cede un poco ante su peso, formando un pequeño cráter a su alrededor.

Sin embargo, una sonrisa se dibuja bajo el casco que cubre toda la cabeza de Azramon.

Casi un segundo después de la caída de Azramon, Demon también cae de cara contra la piedra, con dos hoces clavadas a la espalda. Azramon había aprovechado la guardia baja de Demon durante su ofensiva para clavarle sus dos hoces en los nacimientos de sus alas de forma que ahora ninguno de los dos puede volar.

El Ángel de la Muerte se levanta con torpeza y, con un simple gesto de su mano, las hoces vuelven hacia él y, tras unirse en el aire, Azramon vuelve a contar con su guadaña.

Demon también se levanta y mira con gesto entre admirado y enfadado a Azramon.

-Reconozco que eso no me lo esperaba…- Demon sonríe pero ni Yami ni BlackGatomon saben si lo hace de forma sarcástica, cruel u orgullosa.

-Tú tampoco luchas mal… La estancia en el Mar Oscuro te sentó bien.- Azramon mantiene su guadaña en alto, en estado de alerta, y sabe que Demon está tan atento como él.

-Yami, estamos muy igualados… Necesitamos algo más, un empujón, algo que nos dé fuerzas…- La voz de BlackGatomon resuena en la mente de Yami pero el chico sabe perfectamente que, de seguir así, la batalla no terminará jamás.

(Voy a tener que hacerlo…)

Azramon eleva las manos hacia el cielo y se concentra mientras Demon, que se da cuenta enseguida de lo que está planeando, le embiste con fiereza.

-¡No te lo permitiré!- Demon concentra dos esferas de energía en las palmas de sus manos. -¡Fulgor del Caos!-

(Demasiado tarde, Demon.)

-¡Ascensión Demoníaca!- Azramon apunta a la enorme bola de energía que le ha lanzado Demon y la pulveriza con un rayo negro. A continuación, como si sus dedos fuesen pistolas, apunta a Demon y le lanza rayos de Oscuridad tremendamente fortalecidos por el Área Oscura. Una y otra vez, Demon esquiva los ataques pero Azramon cada vez está más cerca de golpearle.

Entonces, uno de los rayos de Azramon cae hacia el Mundo Real y Demon se detiene el tiempo justo para que el Ángel de la Muerte pueda acertar.

-¡Muere!- El siguiente rayo golpea de lleno a Demon y lo atraviesa de parte a parte por el pecho.

Ahora que Demon parece completamente derrotado, dos corrientes de datos, mucho mayores y más densas que las que han ido llegado hasta ahora, confluyen en el cuerpo del Rey Demonio y Azramon ve, por un momento, a Lilithmon y Belphemon asistir a su compañero.

Demon comienza a brillar y a hacerse más grande con el poder de sus dos hermanos mientras Azramon le contempla estupefacto.

Tras un rato, la presencia de los Reyes de la Pereza y la Lujuria se atenúa y Yami comprende que Demon ha absorbido sus datos y sus DigiNúcleos.

-Ahora verás lo que de verdad te teníamos preparado…- Demon extiende su garra izquierda y lanza una llamarada contra Azramon que éste esquiva con dificultad pues comienza a notar el cansancio de la batalla.

(¿Cómo puede haber sido tan oportuno? ¿Cómo pueden haber caído justo cuando Demon lo necesitaba? ¿Cómo podían saber que…? ¡Mi rayo!)

Azramon no deja de darle vueltas a la enorme casualidad que ha terminado con un Demon casi invencible delante de él.

-¡Fulgor del Caos!- Otra bola de energía caótica se dirige hacia Azramon pero éste, consciente de que no puede esquivarla y haciendo acopio de todas las fuerzas que le quedan, la parte a la mitad con su guadaña. No es suficiente, las garras de Demon se cierran en torno al Ángel de la Muerte y comienzan a apretar para pulverizarlo.

···

Desde Hikarigaoka, donde ya están todos los Elegidos, se puede ver perfectamente la batalla que libran Demon y Azramon.

-¡Vamos, Yami!- Kari grita para darle ánimos a su novio pese a que no puede oírla, pero no puede hacer otra cosa, Demon acaba de atrapar a Azramon y está a punto de matarle. -Gatomon…- Kari pulsa algo en su D-Watch y se convierte al instante en Ophanimon que, aunque está cansada, deja a sus amigos en tierra y vuela hacia la brecha en el cielo para intentar entrar al Área Oscura. Sin embargo, una barrera se lo impide.

-¡Maldita sea! ¡Yamiiii!- Ophanimon ataca la barrera sin mucho éxito pero algo sucede en el Área Oscura y todos los sonidos de la batalla inundan la mente, no sólo de Kari, sino de los demás Elegidos también.

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-¡Yamiiii!- La voz de Ophanimon resuena en toda el Área Oscura y Demon mira hacia abajo.

-Pero si tenemos espectadores… Fantástico, así podrán ver la muerte de su amigo…- Demon aprieta más pero las fuerzas vuelven al cuerpo de Azramon, es como si el grito de Ophanimon hubiese activado algo dentro de él.

-¡Esencias de Plutón!- Una enorme explosión separa las manos de Demon y Azramon sostiene su guadaña sin apenas saber cómo lo hace.

-Yo que tú, no intentaría nada…- Demon sonríe como quien está ante su momento cumbre, como quien está a punto de demostrar quién es de verdad. -No te lo he dicho, pero tengo un 'Plan B' por si no lograba derrotarte…- Tras volver a su tamaño normal, Demon presenta un estado casi tan malo como el de Azramon pero Yami y BlackGatomon saben que, en este momento, ellos tienen ventaja.

-¡¿De qué se trata?!- La voz quebrada y agobiada de Azramon delata su estado crítico y a Demon no se le pasa por alto.

-Si me matas, mi DigiNúcleo y los de Lilithmon y Belphemon se unirán a tu cuerpo… Como ha ocurrido con los de nuestros hermanos, con la salvedad de que todo está preparado para que podamos encerrarte aquí para siempre.- Demon sonríe y Azramon le mira con incredulidad.

-¿Cómo es eso?-

-Verás, al igual que tu predecesor usó las Virtudes para sellarnos, yo tengo pensado usar los Pecados, seis de ellos al menos, para sellarte a ti y que no puedas salir nunca más del Área Oscura.- Demon sigue sonriendo y mira hacia abajo, hacia Hikarigaoka. -La cosa está así, puedes quedarte, matarme y ser apresado aquí por siempre o puedes huir, dejarme vivo y mirar mientras Lucemon y yo conquistamos la Tierra. ¿Ves lo que te decía? Esta es una batalla que yo no podía perder porque todo estaba preparado desde un principio, y todo gracias a que tus queridos Seraphimon y Ophanimon han hecho muy bien su trabajo y han destruido a mis hermanos… Lilithmon y Belphemon ya sabían que iban a morir, se sacrificaron para darme la victoria definitiva…- Demon ríe a carcajada limpia, seguro de su victoria, sin saber lo que pasa por la mente de Azramon.

(Entonces nunca he tenido ninguna posibilidad de vencer… Al final he vuelto a perder… ¡Creí que podría hacer algo! ¡Creí que el bien triunfaría sobre todo lo demás! He sido un necio, un iluso, pero mi último aliento no se desperdiciará en una huida cobarde.)

-¡Te mataré, Demon!- Azramon grita con tono autoritario en un rugido indescriptible.

-¿Tanto aprecias ese mundo que estás dispuesto a sacrificarte por él?- Demon mira con extrañeza a Azramon.

-¿Ese mundo? No es por eso por lo que me sacrifico, mi sacrificio es por Tai, Matt, Sora, Izzy, Mimi, Joe, T.K., Davis, Ken, Yolei, Cody, Takato, Henry, Rika, Ryo y Jen. Pero, por encima de todo, me sacrifico por Kari, porque no permitiré que le pongáis una mano encima. Si el precio a pagar es una eternidad aquí encerrado… ¡Estaré encantado de afrontarlo!- Azramon hace desaparecer su guadaña y coloca sus manos frente a sí. -¡Esencias de Plutón!- El ataque de Azramon da de lleno a Demon, que tampoco hace nada por evitarlo, y comienza a desintegrarse.

-Idiota…-

-Da igual lo que digas, si ellos están a salvo, para mí es una victoria.- Azramon nota cómo las fuerzas de los Reyes Demonio comienzan a inmovilizarle pies, manos y cuello como si de unas cadenas invisibles se tratase y, por último, tras la muerte de Demon, una presión se instala en su pecho y le impide romper la digievolución conjunta.

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-¡Nooooooooooooooo!- Ophanimon golpea la barrera que la separa de Azramon mientras la brecha en el cielo se cierra y ve cómo el Ángel de la Muerte se queda inmóvil, paralizado por el sello de Demon. Cuando la conexión con el Área Oscura termina de cerrarse, Ophanimon se marcha volando hacia el horizonte sin saber adónde va o qué va a hacer. Ahora solo le apetece llorar, lo mismo que están haciendo el resto de Elegidos que han escuchado y presenciado los estertores finales de la última gran batalla entre la Ira y la Muerte.


-Y fue así como quedé encerrado en el Área Oscura, rodeado de los digimons a los que, tanto yo como vosotros, habíamos destruido para defender nuestros mundos, el Digital y el Real. Todos ellos me odiaban y me demostraron hasta qué punto. Como estaba encerrado en el Infierno, no podía morir porque era como si estuviese muerto, pero eso no me eximía de sufrir todo el dolor con el que me torturaron.- Los ojos de Yami muestran una mirada dura y aterradora al mencionar aquello y todos se quedan callados pues nunca antes le habían oído hablar de su etapa en el Área Oscura, ni siquiera Kari se había atrevido a mencionárselo, consciente de lo terriblemente doloroso que debía ser para él recordarlo.

-Mejor seguimos mañana, hoy ya es muy tarde…- Intentando, sin necesidad, que sus amigos no hagan ninguna pregunta ahora, Kari se levanta y coge a Yami por el brazo, para que la siga, y los dos se marchan en silencio junto a sus compañeros.