" Declaración: Todos los personajes reconocibles de la Saga Harry Potter son propiedad de JKR. Sin embargo, la trama es Total y absolutamente mía y no hay permiso para publicarlo en otro lugar (Texto con Copyright). Esta historia está disponible en Wattpad y fanfiction. net, con la autoría de AliceMlfy (Firma Alice~). Di no al plagio "
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Capítulo 37: Regalo de navidad, otra vez.
Hacía un año que Mirack había muerto. Su presencia aún hacía falta y dejaba un vacío que sabía nada ni nadie podría llenar. Había hablado con Winky y había intentado llegar a un acuerdo en que ella serviría a la nueva familia Malfoy igual de libre como estaba. Sin embargo, la elfina no estaba de acuerdo con eso, por lo que Draco había ofrecido comprarla al director. La elfina estaba feliz con su nuevo amo y ama, y prometió ser la mejor elfina. Incluso había dejado de beber, según el mismo Dobby, pues no había abandonado las cocinas de Hogwarts hasta que él se lo ordenara.
Draco estaba en su casa. Habían salido de vacaciones de navidad y Astoria estaba con él en la misma habitación, pero acostada en una cama muy cómoda justo en frente a la de él. La muchacha dormía abrazada a su almohada mientras que Draco miraba el techo. Su barba estaba larga, y su cabello seguía en sus hombros. Había prometido no cortárselo hasta que la guerra acabara, pero la barba ya estaba molestándole.
Se levantó al baño y comenzó a afeitarse como era debido.
Ya no era un niño. Hace un año era un chico enamorado de su mejor amiga y que por buena suerte del destino habían comenzado una linda relación. Hace un año había ido a la madriguera con Ángel y Mirack a celebrar navidad como correspondía con sus amigos. Hace un año Mirack había muerto. Hace un año había sido marcado como ganado.
Vio su reflejo recién afeitado y suspiró. Sus 17 años estaban haciendo mella en él, y sabía que solo era un niño. Sabía que lo que estaba haciendo era correcto, pero el precio era demasiado alto. Era la noche del 23 de diciembre y sabía que mañana sería un día algo doloroso, pues recordaba lo que habían hecho.
Hacía un par de días que entraron a una casa. Los ocupantes eran hijos de muggle, ambos, y sus hijos eran mágicos. Revisaron todo, los ataron y torturaron, y para cuando terminaron, Bellatrix levantó la varita. Draco tuvo la deferencia de recordarle su bebé, y que la maldición asesina era peligrosa para este. Se quedó ahí mirando como Draco lanzaba el avada y luego salió para que el chico siguiera registrando...
Pero nunca los mató.
Abra cadabra salió a la luz y pudo rápidamente hacer las réplicas de las personas con las plantas, ocultando a las reales bajo a la escalera. Ellos prometieron no decir nada y huir a algún lugar lejano fuera de Europa. Draco les entregó solo una varita, pues debía quedarse con una de ellas al menos y los dejó desaparecer. Bellatrix entró para ver porqué se demoraba y encontró a Draco al lado de un "cadáver" mientras le sacaba algo del bolsillo… Nada útil había dicho el rubio antes de desaparecer con su tía.
Pero esa noche en San Mungo no había podido salvarlo… esperaba que todos estuvieran bien y lo perdonaran, pero todo lo había hecho por el bien de la orden.
Draco suspiró y volvió a la cama. Tal vez dormir un poco podría dejarlo tranquilo.
OoOoOoOoOoO
― Se confirma la muerte de los sanadores Jack Ryan y Alicia Duran y del Medimago Justin Fletcher… Que Merlín se apiade de sus almas— dijo la penosa voz de Lupín desde la radio. Hermione se tapaba la cara mientras que Harry y Ron no podían creer lo que escuchaban.
― Santo cielo, Alicia— dijo Hermione a tiempo que unía sus manos y comenzaba a llorar, murmurando algo que Ron no entendía, mientras Harry se colocaba a su lado y repetía sus rezos por el alma de su amiga y locutora favorita.
― Soy Lunático y esto ha sido por hoy en Potter vigilancia. Recuerden que la clave para la siguiente transmisión es "Código 2059". Muchas gracias.
La canción "The Scientist" del grupo Muggle "Cold Play" comenzó a sonar. Ron sabía que esa era la canción favorita de Alica y siempre se la cantaba a Fred con amor. Una lágrima involuntaria se escapó y simplemente se sentó al lado de sus amigos y colocando la cabeza en el hombro de Hermione comenzó a llorar en silencio. La sensación de vacío recorrió la estancia.
― Esto tiene que acabar— dijo Harry saliendo de la carpa cojeando un poco aún—. No puede morir más gente. Hace unos días anunciaron la muerte de Edward Tonks y ahora Alicia— dijo el pelinegro aún con su varita en la mano—. Quiero ir a Godric Hollow. Mi pie está bien ahora.
― Pero Harry— comenzó Hermione secándose las lágrimas-, aún cojeas.
― Hermione, no hay opción— dijo Ron saliendo con ellos—, ya es tiempo.
Hermione miró a sus compañeros y firme comenzó con su varita a ordenar todo. Harry le ayudaba a tiempo que Ron colocaba los hechizos de protección aún más cerca de la carpa.
― Khan, vamos— llamó el pelirrojo. La serpiente se acercó y se colocó a su altura—. Iremos a un lugar que creo que es peligroso, amiga— dijo acariciando la cabeza de la Liasis sabiendo que ella entendería—, necesitamos que te quedes cerca y protejas a tu amo como es debido, ¿de acuerdo?
La serpiente asintió y al verse convencido, Ron comenzó a ayudar. La carpa estaba lista y colocada en la bolsa de cuentas de Hermione. Se tomaron las manos cuando Harry ya tenía a Khan enredada en la pierna y se aparecieron.
Godric Hollow, o el valle de Godric, era un lugarcito encantador. Había muchas casas pintorescas, pero muy oscuras. Caminaron los tres por la calle solitaria, siempre con Khan a su lado. Una iglesia estaba con las luces encendidas. Cerca a ella un lote baldío. Harry se acercó movido por la curiosidad a tiempo que veía aparecer una casa a medio destruir.
― Es aquí— dijo Harry mirando la casa. A un costado había una hermosa estatua de sus padres y él de bebé. Sonrió ante esto. Hermione la miró
― Hay una placa— dijo Hermione acercándose— "permanece en ruinas como monumento a los Potter y como recordatorio de la violencia causada por las artes oscuras y los que las practican, la cual destrozó a una familia" … y aquí dice "confiamos en ti, Harry", "eres nuestra esperanza", "bien hecho"— leyó la castaña con una sonrisa conmovida para ver luego a su amigo quien sonreía con tristeza.
En el sueño que tuvo alguna vez en Hogwarts, donde estaban Marie y Jack, estaba ambientado en esta casa, estaba seguro. Quiso entonces entrar, pero Ron caminaba hacia la iglesia.
― ¿Creen que la tumba de los padres de Harry esté por aquí?
― No lo sé— dijo Hermione siguiéndolo.
― Seria lindo tener un lugar dodne visitarlos… desde luego si consideramos lindo que ese lugar sea un cementerio— dijo Harry caminando tras ellos.
― Es mejor que nada, señor— dijo Khan a tiempo que Harry sonreía condecendiente.
Ahí estaban, con un epitafio que rezaba "El último enemigo que será derrotado es la muerte". Harry se quedó mirando la tumba de sus padres a tiempo que Hermione hacía flores con su varita para adornarla. Estaba cubierta por la nieve y se veía que en 16 años nadie había venido. Harry se prometió venir mínimo cada año sin falta. Ellos estaban en su corazón, aunque solo los recordara en sueños.
Khan se dio vuelta, una presencia le asustó y comenzó a silbar. Los muchachos miraron hacia donde la serpiente miraba.
Una mujer muy vieja y con la mirada ceñuda se les acercó, haciéndole movimientos con la cabeza.
Los muchachos, sin entender mucho, la siguieron.
― Amo… ese ser no es de confianza. Puedo olerlo.
― Tranquila, Khan— dijo cuando la mujer se dio vuelta y los guio a una casa.
Hermione al entrar pudo ver varias cosas. Lo primero fue una nota de Ritta Skitter. En ese momento pudo notarlo.
― Usted es Bathilda Bagshot— reconoció Hermione emocionada. La mujer miró a Harry y pidió que lo siguiera.
― Quédense aquí
― Iremos contigo.
― No te preocupes, Ron, puedo solo.
― Cada vez que dice eso pasa algo— dijo Ron a Hermione quien revisaba la casa.
Las cosas comenzaron a desenfrenarse. Por un lado, Khan siguió sigilosamente a Harry a tiempo que Ron abría una puerta. Su grito se hizo presente a tiempo que Hermione corría tras él. En ese momento se escuchó una pelea en el segundo piso. La castaña tomó la varita y lanzó lumus para ver qué había hecho gritar a Ron. El cuerpo de Bathilda estaba en avanzada descomposición.
Salieron de la casa corriendo a tiempo que veían a Harry caer por la ventana a Khan enredada con una serpiente enorme, el doble de su tamaño que jamás habían visto.
Una mordedura de ambas serpientes, sangre y un depulso de parte de Ron a la extraña serpiente fueron suficiente para que Hermione tomando a Harry desmayado, Ron y Khan se apareciera en otro lugar.
― Te dije que algo pasaría— alegó ron desde el suelo—, pero nadie escucha a la comadreja.
― ¿Por qué siempre terminas desmayado, Harry? — murmuró Hermione a tiempo que lo levantaba con la varita y lo colocaba en la carpa que Ron sacaba en ese momento de la bolsa e instalaba con agilidad.
― Porque tiene partida la cabeza, por eso— dijo Ron en una forma muy Malfoy haciendo sonreír a Hermione con el recuerdo de su novio.
― ¡Nigini! —gritó Harry levantándose de golpe.
Hermione estaba a su lado mientras Ron colocaba algo de Díctamo en la herida de Khan.
― Amiga mía. Me salvaste la vida— dijo Harry a la serpiente.
― le dije que era extraña, amo.
― Lamento no haberte escuchado, Khan. Chicos, gracias a ella estoy vivo. Me salvaste la vida amiga. Has saldado tu deuda— dijo Potter con las cejas alzadas en tristeza.
― Hasta que el amo no esté completamente a salvo, Khan no se irá de su lado, señor.
― ¿Qué te dice? —preguntó Ron.
― Que no se irá de mi lado hasta que esté completamente a salvo.
― Eres tan linda— dijo Ron acariciando la cabeza de la liasis.
― ¿Ya no te da miedo?
― Nah. Me recuerda un poco a Pansy—dijo sonriendo. Luego se colocó serio—. Por favor no le digan que dije eso o me matará.
― No lo haremos— dijo Harry sonriendo y levantándose—, ¿y mi varita?
― Ay Harry— dijo Hermione acercándole una rama en pedazos—, caíste de la ventana encima de ella. Intenté repararla, pero no pude, lo siento.
― No… no te preocupes— murmuró Harry triste—, ¿préstame tu varita? Iré a vigilar el bosque. Vamos Khan.
OoOoOoOoOoO
Dumbledore estaba recostado en la cama. La negrura de su mano estaba llegando hasta la mitad del brazo. Snape estaba haciendo, a su parecer, un trabajo excelente como espía de la orden y estaba ahí como cada noche para cuidar de él y acompañarlo. Había ido a cuidarlo esa noche nuevamente y había llevado las pociones necesarias junto con la información que necesitaba.
― ¿La chica Durán está muerta? — pregunto Albus para luego beber la poción, con preocupación en su voz.
― No lo sé, Albus— contestó Snape—. No he podido hablar con Draco. Se dedicó a comandar el ataque a San Mungo. Debe estar en su casa.
― ¿Comandar?, ¿ya está en ese cargo?
― Es el reemplazo permanente de Bellatrix; es la mano derecha del Lord Tenebroso.
― Bien… Y qué has sabido de Vol…— Snape le miro penetrante—, ya sabes quién— dijo a regañadientes.
― Está quedándose aún en la casa Ryddle, pero con el embarazo tan complejo que ha tenido Bellatrix me ha dicho que quiere irse a vivir a la mansión Malfoy. Allá tendría los cuidados de Lucius y Narcissa como ex médicos.
― Sí… que los Malfoy hubiesen estudiado medimagia, aunque no lo hayan ejercido o terminado, nos beneficia enormemente.
― ¿Qué haremos con ese bebé?
― Es probable que ni siquiera llegue a término, por la edad de Bellatrix y todas sus complicaciones— dijo Albus pensativo sintiéndose mucho mejor con la poción en el cuerpo—, sin embargo, si llega a nacer, y cómo bien dijo Lucius, su historia será diferente. No nacerá para crecer en un orfanato. Narcissa juró protegerlo y cuidarlo como a su hijo, y eso ya nos deja un precedente.
― ¿Explícate?
― Quien ya sabes nació en un lugar hostil, concebido por culpa de una pocion de amor por lo que es muy poco probable que ame. Y si lo hace no lo aceptará del todo, pues piensa que lo hará débil.
― En parte tiene razón— dijo Snape sentándose a su lado. Albus sonrió con ternura.
― ¿Qué pasaría si estuviese tu hijo en peligro? — pregunto Albus. Snape lo miro inexpresivo—, exacto. El amor te hace más fuerte. A propósito, ¿dónde está el muchacho?
― En el colegio. No quiso volver a su casa, lo que me alegra enormemente, pero siguiendo con el tema…
― Sí, el Lord; su hijo, por el contrario, muera o no Bellatrix, tendrá una madre que le dará amor. Si no se lo da Bella, se lo dará Narcissa y eso marca la diferencia definitiva.
― De todas maneras, esperemos que todo salga bien. Lucius no ve la necesidad de matar a la criatura.
― Yo tampoco.
― Si llega a ser niña, el mismo Lord será el encargado de matarlo.
― Esperemos que todo salga bien— dijo Albus apoyándose para descansar—. Quiero pedirte disculpas, Severus.
― ¿Cuál es el motivo ahora? — preguntó Snape socarrón.
― Theo.
OoOoOoOoOoO
La navidad en Hogwarts ese año era muy distinta a la que recordaban. Las serpientes se encontraban en la sala común de Gryffindor junto a la gran mayoría del ED. Solo algunos habían logrado ir a casa. Tenían noticias sobre el exterior gracias a la radio que Hermione había dejado, y la noticia acerca de la desaparición de Dean Thomas y Luna Lovegood, y la muerte de Edward Tonks los había consternado a todos, en especial a Theo, quien muy preocupado tenía un teléfono en la mano y hablaba desde la ventana.
― ¡Júrame que está bien!
― Lo está hermano, tranquilo. La estoy cuidado de cola gusano. Lo prometo— dijo Draco desde el otro lado de la línea—, solo tenme paciencia para poder sacarla de aquí. Habla con Snape, recién llegó a las mazmorras y el Lord está aquí— susurró—. Te tendré noticias durante la noche. Debo irme— dijo para luego colgar el teléfono.
― ¿Lobo?, ¡diablos! — dijo el castaño cerrando el celular y guardándolo en su chaqueta.
― ¿Qué averiguaste? —preguntó Finigan.
― Lunita está en la mansión Malfoy… la secuestraron desde su casa. Le dije que no fuese para navidad— murmuró agarrándose el cabello.
― No sabíamos que esto pasaría, Theo— dijo Pansy acariciándole el brazo—, si está con Lobo estará bien; lo sabemos.
― ¿Y de Dean? — preguntó Blaise.
― Desaparecido. No lo han encontrado. Cuando mataron a Teddy estaba con él, pero Draco dijo que Dean alcanzó a escapar de su hechizo. Está desaparecido, pero no saben dónde está. Dicen que es un "sangre sucia" que deben eliminar. Draco ya ha limpiado sus huellas y espera que se vaya pronto del país… pero es un Gryffindor; no se irá, estamos seguros— dijo Theo sentándose al lado de Ginny quien le acarició el dorso de la mano—, y ahí me dijo lo de Lunita.
― Tranquilo; mi amiga es fuerte. Todo saldrá bien― confortó la pelirroja. Theo solo sonrió agradecido.
OoOoOoOoOoO
Un grito de desesperación despertó a Luna de su sueño. Concentró su aturdida consciencia para poder leer algo de las cabezas que había en su celda. Podía sentir tres. Colagusano era uno de ellos; sentía cómo estaba aturdido y con miedo. La segunda persona era el señor Olivander quien dormía y soñaba con un pequeño de piel pálida que corría a su encuentro. Al parecer era un recuerdo de su hijo años atrás o su nieto; no estaba segura. La última persona era Griphook. El duende era un viejo muy malhumorado y en ese momento estaba pensando en cómo eliminar a quien estuviese en su camino.
Colagusano fue llamado al primer piso a tiempo que Luna sentía 9 presencias y dos medias presencias arriba.
Podía percibir un pequeño ser, supuso que era el bebé de Bellatrix. Eso quería decir que ya estaba bien. Podía sentir incluso que el bebé era luz, aunque había una parte más negra. Luna estaba segura que dentro de Bellatrix había dos niños, y tenia miedo que esa parte más oscura eliminara a la luz que ella sentía.
Colagusano llegó abriendo la puerta y colocó a dos nuevos prisioneros. Pudo saber de inmediato quienes eran y el alma se le cayó al piso.
― ¿Harry? ¿Ron? — pregunto saliendo a la luz.
― ¡Luna! — dijo Ron alcanzándola para abrasarla—, ¿qué diablos haces aquí?
― Me tomaron prisionera desde casa.
― Tú padre nos tendió una trampa; fuimos a preguntarle por las reliquias de la muerte y luego de eso nos entregó a los carroñeros. Logramos escapar hasta que— Ron miró enojado a Harry.
― Dile el nombre de ya sabes quién en voz alta…
― Pero Harry— dijo Luna tapándose la cara acongojada.
Escucharon un grito estridente desde el primer piso. Los tres amigos fueron a la puerta y comenzaron a gritar por ella; era Hermione.
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― ¡No sé nada de eso! — gritó Hermione luego del crucio que Bella le había lazado. La mujer de pelo negro estaba con un vientre prominente.
― Tía— dijo Draco quien estaba atrás de Hermione—, esto le hace mal al bebé, déjame encargarme yo de esta sangre sucia en la mazmorra.
― Lo agradezco, Draco, pero esta inmunda me tiene que decir de dónde sacó la espada de Gryffindor.
― Ya te lo dije— dijo Hermione cansada—, apareció en un lago. La saqué de ahí sabiendo que era la espada de Gryffindor.
― Mientes— dijo la mujer lanzándole otro crucio—, ¡la sacaste de mi bóveda! —dijo hincándose sobre ella—, ¡¿qué más sacaron?!, ¡¿qué más?!
― ¡No hemos entrado a tu bóveda!
― ¡Crucio!
El grito de la muchacha paralizó a Draco. En un momento no pudo más y se abalanzó ante su tía. Sin embargo.
― Petríficus totalus— murmuró Narcissa cuando Draco había sacado la varita y ahí se quedó, inmóvil viendo como torturaban a su novia.
― Dime, maldita, ¡dime! —Gritó Bellatrix a Hermione quien intentaba descansar antes de la siguiente imperdonable.
Un hilo de sangre comenzó a salir de la muchacha por su parte inferior, haciéndole entender a Narcissa lo que podría estar ocurriendo.
― Hermana. La magia te está dañando— dijo Narcissa tranquila.
― Tienes razón. Mi hijo está primero— dijo guardando su varita para luego sacarse el pelo de la cara—, pero esta sangre sucia no se saldrá con la suya— dijo para luego abalanzarse sobre la muchacha, sacando una daga de entre sus ropajes para luego comenzar a marcarla en su brazo izquierdo.
La palabra sangre sucia se formó lenta y tortuosamente con el puño y letra de Bellatrix Lestreange haciendo que con cada rasgadura de su piel gritara. Bellatrix le preguntaba y ella seguía repitiendo que no sabía. Hermione sentía como un líquido viscoso salía de su interior. ¿Justo ahora se le ocurría aparecer su periodo? Dentro de su dolor pudo pensar en solo una cosa… ¿las pastillas habrán funcionado todo este tiempo?
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Fleur Weasley, Delacour de soltera, estaba limpiando un par de platos en la casa de Tinworth, Cornwall, "El refugio" lo había llamado su esposo. Miraba por la ventana de la cocina mientras pensaba en su hermosa hermanita Gabrielle. era increíble que ya no estuviera. Le quedaban tantos años por vivir, por correr… suspiró entrecortadamente por la boca y tragó grueso a tiempo que limpiaba una lágrima involuntaria de su lado derecho. Bill apareció de un costado llevando una bolsa de plástico; había ido a hacer las compras semanales al pueblo muggle cercano. Se había hecho de una motocicleta y con ella viajaba mucho más rápido para comprar la comida muggle que a su esposa le gustaba, en especial la pasta y las bebidas de fantasía. Un plop los hizo colocarse en alerta; Fuera de los lindes de la casa de seguridad, Luna Lovegood estaba parada junto a Dobby y un hombre muy mal trecho.
Los Weasley se miraron y corrieron al encuentro de ellos.
― ¡Luna! — gritó Bill alegar a su encuentro. Dobby se había esfumado.
― ¿Dónde estamos?
― En la casa de seguridad. ¿qué haces aquí? Supimos que te llevaron los mortífagos― dijo Bill a tiempo que Fleur atendía al hombre. Estaba muy débil.
― Te contaré adentro, el señor Olivander está muy débil.
Mientras entraban a Olivander, El cuerpo de Harry, Hermione, Ron y un duende que los Weasley no conocían del todo aparecieron por la playa. Dobby había sido herido de gravedad y Hermione estaba tendida junto a las olas, sangrando también.
― Merlín vendido― pudo decir Fleur a tiempo que comenzaba a organizar en su cabeza cómo llevarlos a todos a casa.
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Dobby estaba muerto. Ya nada se podía hacer ante eso. La daga que Bellatrix había lanzado a tiempo que Dobby desaparecía le había llegado en el pecho, matándolo de manera agónica. Harry estaba enterrándolo. Ron estaba junto a él, pero Hermione estaba recluida en una de las habitaciones, siendo revisada por Fleur.
― Lo lamento, Hegmione― dijo complicada―, necesitamos un médico. Yo no puedo haceg nada al respecto. La llamé y viene en camino.
― ¿Pero qué me pasa Fleur?
― Que te lo diga ella, yo...
La puerta se abrió y la pelirroja Alicia duran entró a la estancia.
― ¿Qué diablos le pasó, porqué hay tanta sangre? ― dijo la muchacha con un maletín y entrando a la estancia.
― No… no puede ser― murmuró Hermione―, tu… te dieron por muerta en la radio.
― Pues feliz navidad― dijo Alicia sonriendo―, dime qué te pasó y luego te cuento mi historia.
― Crucio… muchos crucis― dijo Hermione mostrándole además su marca en el brazo―. ¿Qué te pasó a ti?
Alicia solo sonrió a tiempo que Fleur insonorizaba la habitación y cerraba con llave la puerta.
… un tiempo antes
Una explosión resonó en los pisos superiores de San Mungo a mitad del turno de noche. Alicia corría con su varita en alto, con su vestido de sanadora y lanzando hechizos a unos magos de negro tras ella. Dos sanadores estudiantes al igual que ella y dos Medimagos iban flanqueando. Un rayo verde llegó de lleno al Medimago más cercano provocando que Alicia gritara.
― ¡Ali corre! — gritó el medimago en jefe—, ¡avisa!
― ¡No los dejaré!... ¡Incarcerus! —gritó a tiempo que derribaba a un mortífago—, no me iré sin ustedes, muévanse, ¡ya, ya!
La pelirroja corrió más rápido aún seguida por sus compañeros, pero un filipendio cortó parte de su brazo, haciendo que este callera de un lado con un grito de dolor. Aún así, siguieron corriendo y cuando pudieron al fin salir se apareció en la madriguera de la mano del sanador jefe y de uno de los sanadores.
― ¡Y Ryan! —gritó Alicia en el patio de la casa con su mano derecha en el brazo casi cayéndose.
― Le llegó un rayo verde— dijo el sanador a su lado, sudando y con dificultad—. Soltó mi mano cuando ocurrió; no sé dónde estará su cuerpo.
― Por Merlín— murmuró la muchacha agarrándose la cabeza. El Medimago en jefe se acercó para atenderla. Pudo colocar el brazo donde correspondía y detuvo la hemorragia con un torniquete hecho con su túnica.
― Fuiste muy valiente— murmuró—. Perdón por venir aquí. Necesito que te coloques esencia de díctamo aquí o te pasará algo peor…
― Perdón por ser hija de muggle— dijo con dolor—, ustedes son sangre pura, nos les harán nada… vayan a casa.
― Está bien— dijo el hombre acariciando la mejilla de la pelirroja—. No te quiero en San Mungo. No solo estarán en peligro los pacientes; tú me preocupas mucho más… haré las gestiones para que el papeleo de tu título se mantenga en Stand By para que no puedan localizarte hasta que la guerra acabe, pero ya lo tienes. Tres meses no son nada… O'Dolly, ¿estás con tu varita operativa? ¿Puedes aparecerte en tu casa?
― Sí, señor…
― Ve y sal del país, que no sepan de ti— ordenó—, a ninguno lo quiero en San Mungo.
― Sí Medimago Sanders— dijeron los muchachos a coro.
Sanders sonrió de medio lado y, cansado, se desapareció. O'Dolly besó la mejilla de Alicia e hizo lo propio.
Alicia suspiró. Lo único que faltaba era que la retiraran de San Mungo a tres meses de convertirse en Medimago. Vio como la puerta de la cocina se abría y una Molly con las manos en el pecho suspiraba aliviado. Cuando vio su brazo su rostro palideció. Alicia no pudo más y se abrazó a Molly para llorar tranquilamente.
― Ya, mi niña, todo está bien… estás a salvo.
― Mataron al Medimago Fletcher y a Ryan— dijo entre hipidos.
― ¿Cómo fue?, vamos entra y cuéntame, necesito curarte esto— dijo llevando a la llorosa niña a la cocina donde se sentó.
― ¿Tiene esencia de díctamo?
― Accio Díctamo— dijo Molly a tiempo que un frasco volaba a sus manos. Alicia se sacó la camiseta y quedó en una sin tirantes para ver la horrible herida que tenía. Molly comenzó a poner la poción, a tiempo que la pelirroja no Weasley le contaba lo sucedido.
― Estábamos en el turno largo, el de 24 horas —explicó—. El Medimago Fletcher nos enseñaba a relajar los músculos hasta que sentimos que entraban. Preguntó qué querían y me apuntaron. Fletcher lanzó un Protego justo a tiempo y salimos corriendo por la entrada lateral. Nos siguieron hasta que pudimos arrancar. Lanzaron un avada a Fletcher y yo lance un incarcerus. Ahí me atacaron con un filipendio— dijo a tiempo que sudaba por culpa del dolor. La herida estaba cerrando—. Uno de ellos me arrancó algo de pelo cuando corríamos, pero salimos corriendo. Los perdimos de vista, pero uno nos miró. Lanzó el avada a tiempo que nos aparecimos todos juntos aquí, pero Ryan se soltó de la mano de O'Dolly. Me sacaron de San Mungo, mamá Molly, no puedo aparecerme por allá, aunque esté muriendo… ¡todo por ser hija de muggle! — alegó la chica a tiempo que Molly hacía aparecer un té en sus frías manos y ella se colocaba de nuevo la camisa.
― Estás a salvo, Ali. Ya estás bien.
Se escuchó el sonido de la chimenea y la cabellera roja de Fred y George aparecieron por la puerta. Fred se abalanzó hacia Alicia y se arrodillo para abrazarla. George suspiró aliviado.
― Gracias a Merlín— susurró Fred a tiempo que comenzaba a llorar.
― ¿Qué pasa Cariño? —preguntó la chica abrazándolo fuerte.
― Llegaron informes a la radio— dijo George—. Decían que mortífagos habían ido a San Mungo y que habían matado al medimago Justin Fletcher y a los sanadores Jack Ryan y Alicia Duran. Llegamos aquí corriendo y Lupín se quedó en la estación.
― Estás a salvo, estás a salvo— susurró Fred abrazándola.
― ¿Por qué salía yo en la lista de muertos?
― Encontraron tu cadáver afuera del hospital. Lo están revisando.
― Eso es imposible… Ali está aquí— murmuró Molly.
― Esta es obra de Draco— dijo la pelirroja mirándolos y recordando los cabellos arrancados.
― George— llamó Fred—, averigua si ese cadáver tiene el símbolo de las reliquias de la muerte en el cuello. Draco nos habló de ello, ¿recuerdas?
― Estoy en eso— dijo a tiempo que se desaparecía por el recibidor y entraba a la chimenea.
― Prendan la radio— dijo Molly a tiempo que Fred se separaba de Alicia para hacerlo. La voz de Lupín se escuchó fuerte y claro.
― Se confirma la muerte de los sanadores Jack Ryan y Alicia Duran y del Medimago Justin Fletcher… Que Merlín se apiade de sus almas.
― Así estás más a salvo que viva― murmuró Fred volviendo al lado de su novia.
¿Pueden creer que he vuelto?, ¡yo tampoco! Llevo escribiendo este capítulo y esperándolo por mucho tiempo. Como saben ya se está acercando el final. No sé cuantos capítulos más, pero estamos ya en el ultimo tramo de la historia.
Si bien hay muchas cosas que son como el libro, hay muchas otras que no, y con ello quiero jugar.
Quiero darles las gracias a todos y a todas por estar aquí conmigo, de verdad leer sus Reviews ha sido muy buena terapia para todo lo que me está pasando. Gracias.
Espero poder subir pronto el siguiente capítulo, y reitero la información: ¡ESTO NO PARA SEÑORES!
Besos!
Alice~
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Click si quieres saber qué diablos tiene Hermione.
