36- Sorpresa.
Bella POV.
Conduje hasta mi casa, estaba entusiasmada con todo esto, como nunca pensé estarlo por una sorpresa.
Al llegar baje todo con máximo cuidado, no quería que nada se dañara. Al entrar pude ver una nota de mi padre pegada en la entrada. Deje todo sobre el sillón y volví por la nota.
Bella, Edward me llamo para pedirme permiso para salir con el, le dije que si por lo que me voy donde Billy veremos un partido, pásalo bien. Charlie.
Bueno ahora ya sabía como Edward consiguió mi permiso.
Volví a tomar todo para dejar en mi habitación.
Baje a comer muy rápido, solo me quería arreglar y poder salir con Edward.
¿A dónde me llevaría? ¿Seria aquí en Forks o fuera? ¿Habría más gente? Tenía muchas preguntas en mi mente, pero solo tenía que hacer las cosas para que e tiempo pasara rápido.
Ordene un poco y después me fui en dirección al baño, donde me di una ducha muy larga. Lave mi cabello con cuidado, tenia que ir presentable en todo sentido.
Deje mi cabello suelto, ya que era la única forma de que las ondas tomaran forma sin necesidad de llamar a la experta en peinados. Rose.
Entre en mi habitación seque mi cuerpo, comencé a esparcir cremas por el.
Saque el vestido con cuidado de su cajita y lo mire, aun no me lo pondría primero arreglaría mi cabello y después mi maquillaje. Esperaba que eso me saliera bien, nunca antes me había preocupado tanto por mi forma de vestir.
Me envolví en mi bata y comencé a buscar mi cepillo del pelo y maquillaje. Sabía que tenía, el problema era donde estaba.
Entonces recordé que dentro de la bolsa aparte de los zapatos había un estuche. Lo busque y si había un estuche. Al abrirlo fui salvada. Edward debió pedirle ayuda a Alice en todo esto.
Había toda clase de maquillaje y lo mejor es que solo había colores que combinaran con el vestido.
Recordaba un poco algo de lo que Alice me había dicho sobre el maquillaje. Así que trate de hacerlo lo mejor posible. Me delinee los ojos. Me coloque sobra de color morada un poco más clara que mi vestido. Me puse mascara de pestañas, un poco de rubor en mis mejillas, ya que por si sola estoy ruborizada.
Cuando termine con eso, era hora de mi cabello. Las ondas habían quedado perfectas y solo debía ordenarlas. Con mucho cuidado, comencé a tomar mi cabello con pinches, lo fui arreglando para que no se viera tan recogido, pero me diera una forma. La mitad de mi cabello caía sobre mis hombros y espalda y el resto estaba afirmado con los pinches. Me mire en el espejo y me sorprendí que me aya quedado bien. Todo se veía en su lugar.
Cuando termine y mire el reloj me sorprendí de que ya eran las siete, me había demorado bastante en maquillarme y peinarme. Así que tome el vestido con mucho cuidado y me lo coloque.
Se veía muy bien, no era tan largo, pero tampoco corto y estaba hermoso. Ceñido a mi cuerpo, era como hecho a mi medida. No se cuanto tiempo me mire en el espejo, pero al parecer fue mucho.
Trate de ordenar un poco, tome una chaqueta blanca, que Alice me había regalado. Un bolsito donde guarde mi celular, un poco de brillo y sombras por si a caso.
Baje con cuidado las escaleras, no me quería caer en este momento y arruinar la noche. Solo de pensar en la noche se me erizaban los bellos del cuerpo. ¿Podría pasar algo esta noche?
Deje mi mente ahí, hoy solo me debía preocupar de estar con Edward, de disfrutar la noche y pasarlo muy bien.
Entonces el timbre sonó y me coloque nerviosa, había llegado Edward y comenzaría la sorpresa.
Fui hasta la puerta y la abrí lentamente, como tratando de retrasar mas el momento, aunque lo que mas quería era saber ya todo.
Delante de mí apareció el hombre más guapo del planeta. Estaba vestido con unos pantalones negros, una camisa negra y un saco negro. Los primero botones de su camisa, estaban abiertos dejándome ver su piel blanca. Continué subiendo mi vista y me encontré con sus ojos verdes, los cuales me miraban con admiración, de la misma forma que yo lo estaba mirando. Y sus cabellos, estaban más revueltos que cualquier otro día, al parecer estaba nervioso.
-Hola Bella- me tomo de la mano y me acerco a el- estas hermosa.
Antes de que pudiera contestar ya tenía sus labios sobre los míos, en un beso tierno y cargado de amor.
Nos separamos y me miro tan intensamente, que pensé que podría ser todo un sueño.
-Estas preciosa- me ruborice.
-Garcías, tu igual te ves muy bien.
-No tanto como tu- me dio un corto beso- ¿Estas lista?
-Si.
-Bien, entonces lo primero- me tío su mano entremedio del saco y la camisa y saco un ramillete- es para ti y veo que queda precioso con el vestido.
-¿Iremos al baile de graduación?
-No, pero será algo parecido y debía darte uno de estos- me sonrió.
-Entiendo.
Con cuidado lo coloco en mi muñeca. Me dio un beso en la mano y después en mis labios.
-Vamos.
Tome mis cosas y salimos. El ambiente estaba calido, no parecía un día en Forks. Se lograban ver las estrellas.
Estaba estacionado el volvo de Edward y me ayudo a subir a el. Condujo por las calles principales. Pasamos por delante del instituto y podía ver a la gente, con trajes de gala y vestidos muy hermosos. Todos arreglados para el baile.
Por la dirección que llevamos estaba casi segura de que iba a la casa de Edward, pero eso cambio cuando dejamos atrás el camino que debía tomar a su casa.
Pasaron unos pocos minutos cuando tomo otro camino, hacia el interior del bosque.
-¿Dónde vamos?
-Ya lo veras, es una sorpresa.
No dije nada y trate de ver si algo me parecía familiar. Pero eso nunca pasó, todo lo que veía era negro y más negro.
Entonces apareció una pequeña casa que estaba completamente iluminada. Podía apreciar que era de un solo piso, pero era bastante grande.
Edward paro enfrente de ella y se bajo, para abrir mi puerta. Me tomo de la mano y me ayudo a bajar. Me abrazo a el y me dio un beso.
-¿Dónde estamos?- pregunte cuando me separe.
-Es una casa que compraron mis padres, hace mucho. La compraron para poder tener tiempo a solas.
-Ah.
-Entramos a la pequeña casa, todo estaba rodeado de velas y rosas rojas. Era tan hermoso, que las lágrimas querían salir de mis ojos.
-Esto… es… perfecto- dije.
-Me alegro que te guste, ahora pasemos a comer, que no quiero que se enfrié.
Me gire y bese a Edward, demostrándole cuanto lo amaba.
-Gracias- dije contra sus labios.
-Esto no es nada Amor- dijo Edward.
Me llevo hasta la mesa y me sentó. Desapareció por unos minutos, para volver con dos platos de comida.
Era lasaña y al parecer preparada por el, estaba muy exquisita. Comimos en un ambiente relajado, tranquilo y por sobre todo lleno de amor. Me sentía tan a gusto junto a Edward, que no podía pensar una vida sin el.
Entonces recordé lo de la carrera y quería saber lo que el pensaba hacer, después de sacar su titulo.
-Edward.
-Dime Bella.
-Ya decidí que estudiar.
-¿Enserio? ¿Qué?
-Pero primero quiero saber, que piensan hacer tú. No seguirás en este instituto, eso lo se, pero ¿Dónde te iras?
-Pensaba esperar para contarte, pero veo que tienes muchas dudas.
-Si, tengo algunas- dije.
-Bueno cuando fui a mi universidad hice dos cosas. Llevar tus papeles y buscar un departamento.
-¿Te mudaras ahí?
-Nos mudaremos.
-¿Qué?
-Si, pensé en irnos a vivir juntos. Tú estudiarías en la universidad mientras yo trabajo.
-¿De verdad?
-Estoy hablando completamente enserio. Quiero pasar el resto de mi vida contigo.
Tenía lágrimas en los ojos, nunca pensé que Edward, quisiera seguir conmigo, por más tiempo. Nunca pensé que se lo tomaría tan enserio.
Edward llego a mi lado y me beso.
-Te amo y no quiero separarme de ti nunca.
-También te amo.
Me dio otro beso, cargado de amor, de puro y completo amor. No podía estar más feliz.
-Iré por el postre- dijo separándose.
Espere a que llegara con el postre.
Cuando volvió dejo un exquisito pastel de chocolate, delante de mi. Lo probé y estaba muy bueno.
-Entonces ¿Qué estudiaras?
-Literatura.
-Vaya, es una buena carrera- se quedo pensando- momento, eso quiere decir que en un futuro podrás trabajar conmigo, en el mismo instituto que yo.
-Si eso puede pasar.
-Que bien- dijo Edward muy feliz.
Al terminar, nos paramos y fuimos a sentarnos al salón. Era un sillón blanco grande muy cómodo.
Edward se sentó y me atrajo hacia el. Encendió la radio y se pudo escuchar una hermosa melodía de piano.
-¿Quién es?- pregunte.
-Yo, hice ese Cd con mis mejores canciones. Entre ellas esta tu nana.
-Vaya, gracias.
Estuvimos escuchando las canciones atentamente. Cada una me gusta más que la anterior, hasta que apareció mi nana y fue la única que lleno mis sentidos.
-Bella.
-¿Qué pasa?
-Tengo algo muy importante que decirte- Edward se enderezo y me miro directo a los ojos.
-¿Qué?
-Se que esto es precipitado, pero quiero hacerte una promesa.
-¿Qué promesa?- no aguantaba la incertidumbre.
-Quiero prometerte que te amare por siempre, que algún día nos casaremos y formaremos una familia, se que no sabremos lo que pasara en un futuro, pero se que siempre te amare y si me quieres dejar algún día lo aceptare por que, lo mas importante para mi es tu felicidad y si tu felicidad es con otra persona esta bien, lo aceptare. Pero por mientras te amare con toda el alma, hasta mi último día. Por eso Bella ¿Aceptas estar conmigo hasta que ya no me quieras?
-Claro que acepto y nunca dejare de amarte.
-Entonces acepta esto, como señal de la promesa que te hice.
Edward saco una cajita aterciopelada de su bolsillo y la abrió delante de mí. Había un hermoso anillo, tenía una perla y el lazo era de oro. Era completamente hermoso.
-E… es hermoso- dije.
-Que bueno que te guste.
Tomo el anillo entre sus dedos y me lo coloco, en el dedo anular. Me quedaba perfecto. Me dio un beso en el anillo y después tomo mi cara entre sus manos y me beso.
-Te amo- dijo.
-Te amo.
Me volvió a besar, pero ya no era tierno, era apasionado y muy cargado de pasión. Me recostó contra el sillón y el beso cada ve se volvía más apasionado.
Mis manos fueron a su cabello para atraerlo a mí. Quería tenerlo lo más cerca posible. No quería que se separe por nada del mundo
Sus manos fueron de mis mejillas, bajando por mis hombros, hasta posarse en mi cintura.
Cuando el aire nos falto, no separamos, pero Edward no se separo de mi piel. Comenzó a besar mi cuello. Haciendo que me estremeciera.
-Edward quiero ser tuya- dije entre un jadeo.
El me miro.
-¿Segura?
-Si.
Me volvió a besar y me tomo, delicadamente entre sus brazos.
Lamento la demora, no queria retrasarme pero no tenia inspiracion para esta historia, pero ya volvio y traje este capitulo. El proximo tambien puede demorar, pero esta historia tendra fin de eso pueden estar seguros. Ya no queda mucho solo unos cuatro o cinco capitulos mas asi que esten atentos. Tambien lamento dejar el capitulo hasta aqui, pero queria que esa parte fuera contada por Edward :D. Bueno saludos y gracias por todos sus mensajes. Besos Danii. Dejen Review :D
