Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto
CAPÍTULO 34 – Empiezan los Exámenes
Era sábado por la mañana y Sakura acababa de despertar en casa de Naruto. Por algún motivo la pelirrosa se despertó muy contenta aquella mañana. Su novio todavía dormía a escasos centímetros de ella.
Estiró su brazo para coger su móvil para poder ver qué hora era. Eran poco más de las nueve de la mañana. Se incorporó en la cama mientras estiraba ligeramente su espalda ya que la tenía un poco agarrotada.
Se giró hacia la izquierda cuando sintió un pequeño ruido, era Naruto abriendo los ojos y moviéndose un poco entre las sabanas.
- ¿Te he despertado? – Preguntó Sakura sintiéndose ligeramente culpable.
- Eso parece… - Respondió Naruto sonriendo. – Pero no pasa nada…
Naruto se incorporó también y se quedaron unos segundos sentados en el centro de la cama mirándose a los ojos.
- Buenos días. – Le dijo Naruto sonriendo. Sakura sonrió también.
- Buenos días.
Acto seguido el rubio le puso una mano en la cintura y se acercó a ella para besarla. Sakura puso una de sus manos en el rostro de Naruto.
Cuando bajaron al comedor Ino se estaba despertando también. Ella les dijo que Sai ya se había marchado ya que tenía obligaciones familiares durante casi todo el día. Así que terminaron desayunando Naruto, Sakura, Ino y Yumi en la cocina.
- ¿Quieres que quedemos esta tarde Sakura? – Preguntó Naruto.
- Lo siento, no voy a poder. – Sakura se sintió un poco mal. – Los exámenes empiezan el miércoles que viene… y quiero empezar a estudiar ya mismo.
- Ah, claro. No te preocupes, lo primero es lo primero. – Respondió Naruto sonriendo.
- ¿No te molesta?
- Claro que no. Vaya pregunta… - Se quejó Naruto terminando el desayuno. – Estudia todo lo que necesites.
- Si quieres podemos quedar nosotros. – Le dijo Ino sonriendo.
- ¿Tu y yo? – Preguntó Naruto ligeramente extrañado.
- Claro, Sai y Sakura hoy no pueden. ¿Te parece mal?
- No, no es eso. Es solo que sería la primera vez. – Contestó Naruto tratando de no quedar mal.
- Mira, así yo me sentiré mal por dejaros tirados. – Añadió Sakura riendo.
- Venga. ¿Qué quieres hacer? – Preguntó Naruto.
- Pues me gustaría pasar por el centro comercial, quiero comprar unas cosas. – Respondió Ino velozmente.
- De compras con Ino… - Susurró Naruto haciendo reír a Yumi y a Sakura.
- ¡Ya no puedes echarte atrás! – Bromeó su novia.
- Nos lo pasaremos bien, ya verás. – Le aseguró Ino muy motivada.
Cuando terminaron de desayunar cada uno volvió a sus casas. Sakura se despidió de Naruto y se fue totalmente decidida a estudiar intensamente. El miércoles tenía el primer examen y el último seria el martes de la semana siguiente.
Nada más volver a casa se fue directa a su habitación donde se pasó toda la mañana estudiando. Realmente estaba bastante orgullosa de haber sido capaz de mantener una media de sobresaliente desde hacía tres años, pero la verdad es que la presión se hacía demasiado dura cada vez que llegaba la época de exámenes.
Estudió durante todo el día, solo descansó durante la hora de la comida y de la cena. No se fue a dormir muy tarde, sabía que no era bueno estudiar con sueño. Antes de dormir le escribió a Naruto para desearle buenas noches.
Él respondió casi al instante diciéndole que la había echado de menos y que también esperaba que durmiese bien. Aquel pequeño detalle hizo que Sakura se fuese contenta a dormir.
A la mañana siguiente Sakura repitió toda la rutina. Se pasó estudiando toda la mañana. A eso de la una y media escuchó que alguien llamaba a la puerta y rápidamente fue abierta.
- "Tendrán visita mis padres." – Pensó Sakura volviendo al trabajo.
Cerca de las dos su madre le indicó que la comida ya estaba lista. Salió de su habitación y cuando llegó al comedor se llevó una gran sorpresa.
- ¿¡Naruto!? – Preguntó sorprendida al verlo sentado al lado de Satoshi en la mesa.
- Hola. – Le dijo sonriendo.
- ¿Qué haces aquí?
- Tus padres me invitaron a comer. – Le respondió rápidamente.
- Era una sorpresa. – Respondió Kizashi trayendo platos a la mesa y sentándose después.
Sakura se acercó ágilmente a su novio y le dio un beso en la mejilla. Originalmente quería darle un beso en los labios pero después pensó que le resultaba un poco violento hacerlo frente a su padre.
- Haberme avisado.
- No quería molestarte, estabas ocupada. – Respondió Naruto rápidamente.
- Tienes un novio muy considerado. – Dijo Mebuki sentándose también en la mesa, ya estaban todos.
- Además he estado hablando con tu hermano y tu padre. No te preocupes.
Sakura al principio tenía algo de miedo por el posible encuentro entre su padre y Naruto. Pero paree ser que el rubio había logrado caerle bien a Kizashi. En ese sentido Sakura se sentía muy aliviada.
Comieron todos juntos, la verdad es que era un ambiente bastante familiar. Luego se quedaron charlando cerca de veinte minutos de sobremesa. Además Mebuki había preparado un bizcocho para celebrar la visita de Naruto.
- Supongo que yo me iré ya. – Dijo Naruto cuando ya la gente empezó a levantarse de la mesa.
- ¿Por qué no te quedas un rato? – Le propuso Sakura que echaba de menos estar con él.
- ¿Seguro? ¿No tienes que estudiar? – Preguntó Naruto.
- Si, pero no es bueno estudiar tanto tiempo seguido. Es bueno tomarse algún descanso para que la información se asiente bien en la memoria a largo plazo.
- Entonces… me sacrificaré y te ayudaré a retener la información. Lo hago por ti. ¿Eh? – Bromeó Naruto haciendo reír a la pelirrosa.
- Muchas gracias. – Respondió Sakura continuando con la broma.
La verdad es que Sakura llevaba dos días de estudio bastante intenso y distraerse un rato con su novio le apetecía demasiado. Algo dentro de ella le hacía sentir mal por aquello pero sabía que tampoco pasaría nada por una o dos horas.
Fueron juntos a la habitación de Sakura, la pelirrosa cerró la puerta y después se sentó en su silla. Naruto se había quedado mirando la ingente cantidad de papeles que había por la mesa de la chica. Después se sentó en la cama.
- ¿Qué tal lo pasaste ayer con Ino? – Preguntó Sakura con curiosidad.
- La verdad es que lo pasé bien. Al principio pensé que quería comprar ropa y estaba asustado. – Dijo haciendo reír a Sakura. – Pero resulta que quería un libro que acababa de salir… después fuimos a tomar un café y a dar una vuelta.
- Un plan tranquilo.
- Si... bastante mejor que estar solo sin duda. – Respondió sonriendo.
- Me alegro. – Sakura realmente se sentía feliz de saber que su novio y su mejor amiga se llevasen bien. También es verdad que Ino ahora le consideraba casi como de la familia por ser el primo hermano de su novia.
Estuvieron charlando un buen rato, la verdad es que por desgracia el tiempo estaba pasando demasiado rápido. Sakura se quedó mirando la puerta cerrada de su cuarto y después se sonrojó.
- ¿Qué pasa? – Preguntó Naruto extrañado.
- Mis padres deben pensar que estamos haciendo… cosas malas… - Sakura se sentía muy avergonzada ahora.
Naruto no pudo evitar reír al escuchar aquella reacción.
- Si quieres abrimos la puerta. – Le propuso Naruto divertido.
- Bueno, ya da un poco igual.
- Entonces… hagamos cosas malas. Si ya piensan que lo hemos hecho. – Dijo Naruto levantándose de la cama y acercándose a ella.
- ¡Si hombre! Con mis padres al lado. ¡Ni hablar!
Naruto rio y se acercó del todo a ella para besarla.
- Tranquila… que era broma. Seria… violento. – Le dijo Naruto riendo.
Sakura cogió la mano de Naruto y le hizo agacharse para besarlo de nuevo. Después se levantó sin soltar la mano de Naruto. Le guio hasta la cama y se tumbaron juntos.
- Te veo muy contenta. – Dijo Naruto abrazándola por la cintura.
- Acabo de recordar que el viernes me dijiste que me querías. – Sakura sonrió al ver que Naruto enrojeció un poco.
- ¿Y eso te hace feliz? – Preguntó Naruto ligeramente avergonzado.
- Por supuesto. ¿No te hace feliz saber que yo también te quiero? – Preguntó Sakura frunciendo el ceño.
Naruto sonrió bastante al escuchar aquello. La verdad es que ahora mismo si parecía bastante feliz. El rubio le respondió con un buen beso. Se quedaron tumbados en la cama durante un buen rato charlando, besándose y en general disfrutando de la compañía del otro.
Cerca de las cinco de la tarde Naruto se encontraba a las afueras del piso de Sakura. Ya se había despedido de Kizashi, Satoshi y Mebuki y ahora estaba fuera despidiéndose de su novia.
- Gracias por tu visita… me lo he pasado muy bien. – Le dijo Sakura poniendo una mano en el pecho.
- No me des las gracias. Yo también me lo he pasado muy bien. – Contestó sonriendo. – Yo te imitaré y también estudiaré un poco esta tarde para el examen del miércoles.
- ¡Me parece muy bien! – Le animó Sakura sonriendo.
Volvieron a darse un último beso a modo de despedida. Naruto volvió a su casa y Sakura regresó a su cuarto para seguir estudiando. Definitivamente esta pequeña pausa le había venido muy bien para despejarse.
Durante los dos días siguientes, el lunes y el martes, tuvo que asistir a clase con normalidad así que solo podía estudiar por las tardes. Por eso había estudiado mucho durante el fin de semana. Aquellos dos días Sakura solo vio a Naruto y los demás durante las horas de clase. En realidad ellos también estaban estudiando, todos estaban igual durante los últimos días.
Pero el miércoles comenzó todo. Iban a tener dos exámenes diarios durante tres días consecutivos. Después estaría el fin de semana y de nuevo el lunes y el martes tendrían dos exámenes cada día. Sakura había tratado de planificar el tiempo lo mejor posible para estudiar lo máximo posible para cada asignatura.
Los días fueron pasando y con ellos aumentaba el estrés, los nervios y la ansiedad. Cuando llegó el fin de semana se sintió algo más tranquila. Los seis primeros exámenes le habían salido bastante bien.
El sábado quedó un rato por la tarde con Sai, Ino, Neji, Tenten y Naruto. Solo estuvieron un par de horas que dedicaron a ir todos juntos al cine a ver una película que tenía muy buena pinta que acababan de estrenar.
El domingo al mediodía Naruto la invitó a comer con Yumi y con él. Así que estudió toda la mañana y después comió con su novio y su cuñada. Después de la comida se quedó un par de horas más allí, aunque no salieron de su habitación.
- La verdad es que te había echado mucho de menos. – Dijo Sakura, ambos estaban tumbados en la cama abrazados y con muy poca ropa.
- Yo también, ha sido una semana extraña…
- Al menos nos hemos visto todos los días. – Dijo Sakura sonriendo.
- Mi cielo… estudiabas hasta en la hora del almuerzo. – Le respondió divertido.
- Lo siento… - Respondió deprimida. – Por cierto… te ha quedado muy tierno eso de "mi cielo".
- ¿Tú crees? En verdad ha sido un poco cursi… nunca imaginé que terminaría siendo un novio cursi.
- Si… te entiendo. A mí me pasa lo mismo. – Respondió Sakura riendo un poco.
Tras reír Sakura llevó su mano a la mesita de noche donde estaba su teléfono móvil, vio que eran casi las seis de la tarde.
- ¿Tienes que irte? – Preguntó Naruto incorporándose y dándole un beso en el hombro.
- No se… la verdad es que no me apetece nada irme. – Sakura suspiró al decir aquello.
- Deberías ir a estudiar. – Dijo Naruto, Sakura se giró para mirarlo. – A mí también me gustaría que te quedases. Pero… solo quedan dos días. Dos días y empiezan las vacaciones de primavera.
- Es verdad. Gracias Naruto. – Le respondió sonriendo. – Menos mal que tengo un novio responsable.
Sakura se levantó de la cama y comenzó a buscar su ropa que estaba diseminada por la habitación. La verdad es que sin duda estas cuatro horas alejadas del estudio habían sido muy buenas.
- Entonces me vuelvo a mi casa. Estudia tú también. ¿Vale? – Preguntó Sakura señalándolo.
- Supongo que será lo mejor. Yo también quiero aprobar. – Respondió Naruto levantándose también.
Ambos tardaron poco en volver a vestirse.
- Te acompaño fuera. – Le dijo Naruto poniendo una mano en su hombro.
Fueron juntos hasta el piso de abajo. Naruto la acompañó hasta la calle, se quedaron unos segundos despidiéndose. Después se separaron y Sakura volvió a casa a terminar de estudiar para los exámenes del lunes. Definitivamente estaba deseando que llegase el martes por la tarde para ser libre por fin.
El lunes y el martes fueron muy parecidos al a los demás días. Sin embargo el martes después del último examen todos los alumnos se quedaron en el instituto esperando pacientemente. Eran las 13:00 y teóricamente dentro de una hora los profesores publicarían las notas en los tablones del primer piso.
Sakura y los demás estaban en el patio principal sentados en unos bancos tratando de hacer tiempo. En realidad estaban hablando en pequeños grupos. Sakura estaba ahora hablando con Naruto.
- ¿Por qué estás tan nerviosa? Si ya sabes que has aprobado. – Le dijo Naruto mientras jugaba con un mechón de su rosado pelo.
- No se trata de eso… es que debo mantener la media de sobresaliente. – Le dijo Sakura algo angustiada.
- ¿Por qué? – Preguntó extrañado.
- Necesito esa media para poder pedir la beca en la universidad en la que quiero estudiar. Es una privada. – Respondió Sakura mirándole.
- ¿Qué tiene de malo la pública
- No es eso. – Sakura parecía algo avergonzada ahora. – Mis padres… ni siquiera pueden pagar la matrícula de la universidad pública. Pero no puedo pedir beca para la pública ya que los ingresos de mi familia superan el límite.
- Es un poco irónico que tus padres no puedan pagar la matrícula y a la vez tengan suficientes ingresos como para no poder pedir una beca…
- La verdad es que sí. Habrá que vivir debajo de un puente para poder pedirla o algo así… - Sakura se permitió reír un poco con aquel comentario.
Naruto se acercó a Sakura y le dio un beso en la cabeza.
- Estoy seguro de que todo habrá salido bien. – Le animó sonriendo.
- Probablemente mis padres pudiesen lograr pagar la matricula… con un préstamo o algo… pero si puedo ahorrárselo lo prefiero. De momento tengo una media de 97. Si consigo mantenerla por encima de 95 me darán la beca.
- Que pasada… que novia más lista tengo. – Le dijo Naruto cogiéndola de la mano.
Los minutos fueron pasando muy lentamente. Por lo menos tenía buena compañía con todos sus amigos. En general estaban hablando de las vacaciones de primavera, todos estaban muy ilusionados. Aunque Ino era la que más.
- ¿Qué vais a hacer estas vacaciones? – Preguntó Sakura con curiosidad mirando a Ino.
- Karin me dijo que vendría. Todavía no sabía exactamente cuándo… pero tiene pensado venir a Konoha. – Ino echaba muchísimo de menos a su novia.
Hablaban casi cada día por Skype, sobre todo por las noches. Pero no era lo mismo y la espera se estaba haciendo demasiado larga. Pero con las vacaciones a la vuelta de la esquina Ino no podía sentir otra cosa que no fuese ilusión e impaciencia.
- A mí me dijo lo mismo. – Añadió Naruto. – Se quedará en mi casa como la otra vez. Puedes quedarte a dormir siempre que quieras tú también durante las vacaciones.
- Tampoco quiero molestar Naruto… - Respondió Ino.
- No digas tonterías. Sabes que hay sitio de sobra y para una o dos semanas que Karin estará aquí…
- Gracias… eres un cielo Naruto. – Ino sonrió al responder. Realmente estaba muy ilusionada y como Naruto no cambiase de opinión se veía viviendo en su casa durante todas las vacaciones.
- Tú también puedes dormir todas las noches en mi casa si quieres. – Añadió Naruto pasando su brazo por la espalda de Sakura.
- No suena mal… - Respondió sonriendo.
Después de la horrible semana pensar en todas unas vacaciones junto a sus amigos y a su novio sonaban como una bendición.
A pesar de que pareció toda una eternidad al final llegó la hora. Todos los alumnos comenzaron a entrar de nuevo en el edificio. Sakura sintió su corazón latiendo a cien por hora mientras iba entrando. Por lo menos Naruto se quedó a su lado sujetándole de la mano.
Los chicos se estaban aglomerando frente a los carteles. Tuvieron que abrirse paso a empujones para poder llegar a algún sitio donde se viesen las notas.
Sakura pasó unos segundos buscando su nombre en las tablas. Estas tenían las notas de los diez exámenes y al final la media de todos ellos.
Por fin lo encontró, sus ojos se movieron rápidamente por la fila observando las notas de cada examen. Eran bastante diferentes entre ellas desde el peor de todos con un 89 a varios exámenes en los que había conseguido llegar al 100.
Llegó a la última nota, la que era la media de todas ellas. Suspiró profundamente aliviada al ver que había conseguido un 96 de media. Todavía seguía salvada.
Sintió su cuerpo relajarse del todo, fue una sensación realmente increíble. Toda la tensión y el agobio estaban desapareciendo a gran velocidad. Dio un pequeño grito de alegría y se abrazó a Naruto.
- Felicidades. – Le dijo sonriendo divertido por aquella reacción.
- ¿Tu qué tal? – Preguntó después al separarse.
- Lo he aprobado todo… un poco justo pero nada suspendido. – Respondió sonriendo.
Todo había salido bien al final. Y justo en este mismo instante acababan de comenzar oficialmente las vacaciones de primavera. 14 días enteros para descansar y no pensar en nada más. Iban a ser dos semanas increíbles.
CONTINUARÁ…
Últimamente los capítulos están quedándome bastante mas largos. Originalmente eran de unas 2.000 palabras y ahora todos rondan las 4.000. Quiero pensar que eso tampoco es algo negativo aunque si hace que tarde mas en terminarlos. Quiero que entendáis que si ahora tardo tres días en poner la continuación en lugar de dos es porque los capítulos son, literalmente, el doble de largos. El capítulo de hoy tiene 3.000 palabras, pero el que terminé de escribir ayer tenia 4.500 xD (Es que me gusta llevar una ventaja de dos capítulos, por si ocurre algún imprevisto con el ordenador y me paso una temporada sin poder escribir.)
En esta historia me esta costando tener una continuidad en la longitud de los capítulos por el tema de estar limitado al punto de vista de Sakura o Naruto, recordad que siempre voy alternando los puntos de vista y narro cada capítulo desde el punto de vista de Sakura o de Naruto. Y eso muchas veces hace que el capítulo se me quede corto y tenga que rellenar con mucha "paja" las escenas para llegar a un mínimo. O también lo que me pasa últimamente que un capítulo que podría haber dividido en dos perfectamente tenga que juntarlo todo el uno porque quedaría raro desde la perspectiva del otro. Aun así mantengo que me ha encantado escribir la historia de esta forma, ha sido muy divertido y creo que le ha dado un buen ritmo a la historia.
