Capítulo 37¡Ya no estoy segura!
Una semana después, Jane aun no aprecia y al parecer la o las personas que se la llevaron no tenían ni las más mínimas intenciones de dejarla ir.
- ¡¿POR QUÉ NO ME DIJO ESO CUANDO LE PREGUNTE?! –Grito Sirius en la oficina de Dumbledor.
- Sirius debes... –dijo Dumbledor.
- Calmarte, eso ya la ha dicho tres veces desde que me dijo que Alexander era ahijado de mi padre –dijo Sirius mirando con odio a su profesor.
- Creí que era lo mejor en el momento –dijo Dumbledor sin prestar mayor atención a la actitud de Sirius –pero claramente no pude anticipar que Alexander interferiría en la boda.
- Eso sucedió porque no me lo dijo –dijo Sirius con furia.
- Creo que el saberlo no hubiera cambiado nada Sirius –dijo Dumbledor levantándose para tomar la nota que traía una lechuza que acababa de llegar.
Tomo la nota y se dedico a leerla atentamente y luego la hecho al fuego de la chimenea.
- Te tengo buenas noticias y una mala –dijo Dumbledor girando para ver a Sirius quien se impacientaba al no escuchar la noticia –Ya localizaron el paradero de Jane, pero esta con Voldemort.
- ¿Voldemort¿Por qué iba a estar con él? –Pregunto Sirius desconcertado.
- Creo que sé porque Voldemort quería secuestrarla –dijo Dumbledor volviendo a su escritorio.
- ¿Por qué? –Pregunto Sirius sentándose frente a él.
- Creo que sabe la procedencia de Jane y lo de sus poderes –dijo Dumbledor mirando la chimenea donde se consumía el papel –eso explicaría porque Alexander secuestro a Jane.
- Bueno, entonces debemos ir a buscarla –dijo Sirius impaciente.
- Espera Sirius, las cosas no son tan fáciles –dijo Dumbledor viendo como Sirius intentaba salir de su despacho –cualquier cosa mal planeada podría causarle la muerte a Jane, no sabemos en concreto que es lo que quiere Voldemort.
- Eso lo sé, pero mientras más tiempo pase con ellos más peligro correrá –dijo Sirius sin percatarse que la puerta del despacho de abría para dar paso al jefe de los aurors.
- No te alteres jovencito, mis mejores aurors fueron enviados a rescatar a tu novia –dijo el hombre entrando al despacho.
- Eso me están diciendo hace una semana –dijo Sirius sin siquiera mirarlo.
- Esta vez prometo que la traeremos de vuelta –dijo el hombre antes de que Sirius saliera de despacho.
- Perdónalo, las cosas están siendo demasiado difíciles para él –dijo Dumbledor indicándole al hombre que se sentara.
- No te preocupes, puedo entender la tensa situación que está viviendo –dijo el hombre sentándose frente a Dumbledor...
Sirius caminaba totalmente airado por los pasillos de Hogwarts "¿Cómo es posible que me hayan ocultado eso? Si lo hubiera sabido antes, jamás se hubieran llevado a Jane"
- No puedes asegurar eso –dijo una voz a sus espaldas. La voz de Pytherson.
- Deja de leer mi mente –dijo Sirius si voltear a hablar con él –No puedo creer que estés tan calmado.
- Nadie té a dicho que estoy calmado, solo estoy intentando concentrarme y poder ayudar en la investigación para ser útil, además estoy segura que Jane no va a dejar que la maten tan fácilmente, con todos los poderes que tiene –dijo Pytherson haciendo que Sirius se detuviera.
- Claro que Jane no esta muerta, además ya saben cual es su paradero, pero van a esperar un poco más para poder rescatarla, porque esta lleno de mortífagos, sin contar a Voldemort –dijo Sirius son mirarlo.
- Tranquilo, ella va a llegar sana y salva –dijo Pytherson posando su mano en el hombro de Sirius.
- No puedo entender esa manía de mis padres de alejar a la gente que quiero de mi lado –dijo Sirius con rabia mientras unas lágrimas corrían por su rostro.
- Esta vez no permitiremos que alejan a Jane, Sirius –dijo Pytherson dándole un abrazo que Sirius agradeció de todo corazón...
No sabía cuanto tiempo había pasado en realidad y estaba segura de no querer saberlo ya que las voces que escuchaban no le daban muy buena espina.
- Deberíamos hacer que despertara, el señor se esta impacientando –dijo una voz ronca desde algún lado de la habitación.
- El señor tenebroso no esta tan impaciente, solo quiere que esté bien para poder someterla completamente –dijo una voz que reconoció como la de Alexander.
- Veo que tienes un interés especial por ella –dijo la voz ronca entre risas.
- Ella es mi carta para entrar a ocupar el lugar de Sirius en la familia Black y de paso será MI mujer –dijo Alexander ahora mucho más cerca de ella –ahora ándate, yo la vigilaré.
- Esta bien –dijo la voz ronca antes de escuchar una puerta cerrarse y unos ruidos que cesaron muy cerca de ella.
- Ya puedes abrir los ojos, se fueron todos los demás –dijo Alexander cerca de su oído haciendo que Hermione abriera lentamente los ojos.
- ¿Por qué hiciste esto? –Dijo Hermione mirando directamente al techo.
- Porque me convenía más que unirme a los buenos –dijo Alexander recostándose en la silla.
- ¿Qué relación tienes con los Black? –Pregunto Hermione de la misma firma que antes.
- El padre de Sirius es mi padrino –dijo Alexander con una media sonrisa.
- Claro, como no me di cuenta –dijo Hermione recriminándose.
- Bueno pequeña, por ahora el interrogatorio se acabo. Alguien quiere hablar contigo –dijo Alexander en el momento que la puerta volvía a abrirse y se levantaba rápidamente.
- Puedes irte Alexander, has hecho un excelente trabajo –dijo la voz dulcemente aterradora.
- Gracias señor –dijo Alexander antes de escuchar el cerrarse la puerta y toda la habitación quedara completamente en silencio.
- ¿No vas a saludarme? –Pregunto Voldemort, pero no obtuvo respuesta -Esta bien, como quieras. Entonces yo comenzare y te informare porque estas aquí.
- Necesito tus poderes y tu conocimiento del futuro para mis planes –dijo Voldemort haciendo que a Hermione se le helara la sangre.
- Yo... yo no puedo ayudarte –dijo Hermione intentando parecer convincente, pero fracaso rotundamente.
- O claro que puedes. El hecho de que vengas del futuro y que tengas esos extraordinarios poderes, me ayudaran mucho –dijo Voldemort muy confiado.
- Te equivocas, yo no tengo poderes extraordinarios ni vengo del futuro –dijo Hermione ahora un poco más confiada.
- Bueno como quieres, si no cooperas por las buenas lo harás por las malas –dijo Voldemort levantándose de su silla según Hermione, para torturarla, pero no fue así.
- ¿Qué va a hacer? –Pregunto Hermione temerosa al ver como Voldemort tocaba un espejo.
- Quiero que elijas a la primera persona que matare –dijo mostrando a un sin fin de personas encerradas aparentemente en el espejo.
- NO –grito Jane aterrada al imaginar que alguna de esas personas moriría y sin darse cuenta hizo explotar un vaso que se encontraba cerca de ella.
- Vaya, vaya, veo que tus poderes aun están descontrolados –dijo Voldemort con una gran sonrisa –te propongo algo. Yo te ayudare a controlar esos poderes, si tu me ayudas a llegar al poder... ¿qué opinas?
- No –dijo Jane secamente haciendo que Voldemort riera estrepitosamente.
- Esta bien, entonces tendré que dedicarme a contarle a todo el ministerio que vienes del futuro –dijo Voldemort muy seguro de que eso serviría para convencer a Jane.
- Para eso necesitas pruebas –dijo Jane con la misma seguridad.
- Y las tengo querida, claro que las tengo –dijo sacando un pequeño letrero con unas siglas extrañas bastante deshecho -¿Te parece conocido esto? –Pregunto mientras los ojos de Jane se abrían desproporcionadamente –Veo que sí.
- ¿De donde lo sacaste? –Pregunto Jane muy asustada ya que entendió que tendría que someterse a lo que Voldemort quisiera.
- Mm, es un secreto –dijo Voldemort dejando el trozo de madera en una mesa para sentarse cerca de ella en una silla.
- ¿Qué quieres? –Pregunto Jane con rabia.
- Quiero que me ayudes... tu puedes ser muy útil de este lado más que del de ellos, en especial del lado del hijo de Black –dijo Voldemort con una voz bastante tranquilizadora, cosa que en el fondo aterraba más a Jane –No tienes porque seguir con ellos, tu tienes una misión que cumplir y si sigues con ellos no podrás cumplirla.
- ¿Tu que sabes? No sabes nada, no tienes idea de lo que tengo o lo que no tengo que hacer –dijo Jane con ira.
- De verdad no sé porque te enfadas –dijo Voldemort levantándose nuevamente –Solamente te estas concentrando en ti y tus amoríos y no necesariamente en lo que te encomendaron.
- Deja de decir estupideces, no sabes de lo que hablas –dijo Jane más enfurecida aun.
- Di lo que quieres, pero tarde o temprano tienes que darte cuenta que te estas desviando de tus propósitos –dijo Voldemort antes de salir de la habitación y dejar a Jane sola con sus pensamientos.
"Eso no es cierto, yo estoy haciendo las cosas de la mejor manera, él solo quiere confundirme para que me alíe con él" decía Jane mentalmente mientras que sin ella darse cuentas la puerta se volvía a abrir, pero esta vez dejaba pasar a un mortífago pequeño quien se acercó sigilosamente a Jane tapándole los ojos dándole un susto de muerte.
- Tranquila, debes estar tranquila pequeña, vienen por ti, vas a estar bien –dijo el mortífago mientras sacaba su varita de su bolsillo y se lo colocaba en la nuca a Jane.
- ¿Quién eres? –Pregunto Jane asustada.
- Solo soy una persona que te quiere y quiere verte bien –dijo el mortifago colocando su varita más cerca de ella –y la única forma es sacándote de aquí –dijo haciendo que Jane cayera inconsciente.
Le coloco una túnica y una mascara de mortífago para que nadie la reconociera, pero antes se quito la suya para poder besar a la chica que tanto amaba dejando ver su rostro, el inconfundible rostro de un Black, del menor de los Black...
Eran cerca de las 12 de la noche y un gran numero de aurors se preparaba para asaltar la casa donde supuestamente estaba Jane.
- Ya todos saben las instrucciones, la chica es la prioridad, si pueden atrapar a mortífagos, haganlo, pero no quiero que ninguno arriesgue a vida de la chica –dijo el jefe de los aurors a todos los agentes presentes en el lugar –y no olviden que deben traer a ese bastardo de Alexander vivo para poder mandarlo a Azkaban por traidor.
- Sí, señor –dijeron todos los aurors y se replegaron a sus puestos de ataque.
Dentro de la casa...
- ¿Cómo es posible que estos idiotas nos hayan descubierto? –Preguntó Voldemort mientras todos los mortígafos se miraban aterrados.
- Señor, tenemos que salir de aquí –dijo uno bastante asustado.
- No seas idiota, esos tontos jamás podrán atraparme, ellos solo vienen por la chica así que solamente hay que sacarla de aquí para que no la encuentren y así... –dijo Voldemort, pero la interrupción de un mortífago que entro desesperado a la sala lo interrumpió.
- Amo, la chica no esta y tampoco Alexander ni William –dijo al chico.
- ¡¿Qué¡¿Cómo que la chica?! –Pregunto Voldemort indignado.
- no señor, se la llevaron... –dijo el chico antes que un rayo proveniente de la varita de Voldemort lo matara.
- ¡¿Qué esperan imbéciles?! Vayan a buscarla –grito Voldemort mientras todos sus sirvientes salían corriendo en busca de Jane y los dos desaparecidos –no puedo creer que esos dos me hayan traicionado...
William corría por la parte trasera de la casa con Jane en brazos intentando desaparecer del lugar lo más rápido posible para poder ocultar a Jane de los mortífagos que a esas alturas ya abrían de estar buscándolos por todos lados.
- ¿Dónde crees que van? –Pregunto Alexander desde unos matorrales.
- Sal de aquí Alexander –dijo William deteniendo su marcha.
- Claro que me iré, pero con ella –dijo Alexander sacando su varita al mismo momento que William.
- Lo siento, pero no voy a permitir que te la lleves –dijo William recostándola cerca de un árbol.
- No entiendes verdad. Ella jamás va a ser tuya –dijo Alexander acostando la distancia entre él y William.
- Lo sé, pero prefiero verla con Sirius que contigo –dijo William comenzando un duelo similar al que se llevaba a cabo dentro de la casa...
- TODOS AL SUELO –gritaban los aurors mientras entraban a la casa y atrapaban a los mortífagos que no alcanzaron a escapar con Voldemort.
- DONDE ESTA LA CHICA –gritaba una de los aurors a un mortífago.
- Aunque lo supiera no te lo diría –dijo al mortífago desafiante.
- RESPONDE IMBËCIL –grito el aurors golpeándolo en el estómago.
- Se... se la llevaron –dijo el hombre tirado en el suelo por el dolor.
- Se la llevaron –dijo al auror a Pytherson que entraba en ese momento a la sala.
- ¿Quién se la llevo? –Pregunto Pytherson, pero el hombre había caído inconsciente –llévenselo y busquen en los alrededores.
- Sí, señor –dijeron todos los presentes desapareciendo del lugar.
- ¿La encontraron? –Pregunto Sirius entrando a toda velocidad a la sala.
- Sirius ¿Qué haces aquí¿Deberías estar en el colegio? –Pregunto Pytherson acercándose al chico.
- ¿DONDE ESTA? –grito Sirius ignorando la pregunta de Pytherson.
- Se la llevaron antes de que entráramos –dijo Pytherson bajando la mirada.
- No puede ser –dijo Sirius mientras entraban tras el James y Remus.
- ¿Ahí algo? –Pregunto James.
- Nada, se la llevaron antes de que llegaran –dijo Sirius golpeando a una mesa cercana.
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- De verdad eres bueno William, pero no puedes ganarle a un auror calificado –dijo Alexander lanzando un rayo que desarmo a William.
- Lo sé, pero al parecer si soy más astuto que tú –dijo William sacando una varita del interior de su túnica para lanzar unos rayos rojos al cielo llamando la atención de los aurors que estaban en los alrededores –a ver como te las arreglas ahora Alexander... nos vemos –dijo William desapareciendo por entre los arbustos no sin antes llevarse su varita para no dejar rastro alguno de su presencia.
- Maldito –dijo Alexander mientras trataba de desaparecer al igual que William, pero ya los aurors estaban muy cerca como para que no lo vieran así que intento aparecerse de otro lugar, pero en el momento en que lo intentaba un rayo de u auror lo hizo caer inconsciente.
- Ya lo tenemos –grito al auror que lanzo el hechizo.
- Busquen a la chica –grito el jefe de los aurors que corría al lugar seguido de cerca por Sirius, James, Remus y Pytherson.
- AQUÍ ESTA SEÑOR –grito otro desde un lado de los arbustos mientras todos, en especial Sirius se acercaban al lugar.
- La tenían con esta capa y esta mascara para que no la reconociéramos –dijo el auror que la encontró.
- Déjame verla –dijo Sirius quitando al hombre del lado de Jane para poder acercares a ella y poder cerciorares de que estaban en buenas condiciones.
- Debemos llevarla al castillo de inmediato –dijo Pytherson con intenciones de cargarla, pero Sirius se le adelanto y la tomo en sus brazos para emprender el camino hasta la casa, para poder llegar al castillo por la red flu.
- No quiere que nadie vuelva a alejarla de su lado –dijo James a Pytherson al ver que este iba a decir algo acerca de la actitud de Sirius.
- Es totalmente entendible –dijo Remus siguiendo el camino que siguió Sirius hasta la casa seguido de James y Pytherson mientras que el resto de los aurors se encargaban de Alexander...
AL llegar al castillo Sirius se dirigió directamente a la enfermería para que Madame Pomfey revisara a Jane y pudieran cerciorarse de que estaba bien.
Habían pasado cerca de tres horas desde que Sirius había dejado a Jane en la enfermería y Madame Pomfey les había dicho que estaba bien, que solo estaba dormida y que en algunas horas despertaría pero esas horas se estaban haciendo eternas para Sirius y los demás, que estaban esperando en la enfermería.
- ¿Cómo alguien puede dormir tanto? –Se quejaba James mientras veía a Sirius pasearse de un lado a otro –Canuto estáte quieto, vas a marearme.
- Odio esperar Cornamenta –dijo Sirius mientras se paraba para mirar por la ventana y seguía con su absurda caminata.
- Lo sé, pero con pasearte así no vas a hacer que despierte más rápido –dijo James.
- Eso también lo sé, pero estoy muy preocupado –dijo Sirius sin detenerse.
- Pero Sirius Madame Pomfey dijo que estaba bien –dijo Meggan mirando a Sirius desde el otro lado de la sala de espera.
- Sé lo que dijo Madame Pomfey, pero necesito cerciorarme de que Alexander no la "TOCÓ" –dijo Sirius enfatizando en esa última palabra para que pudieran entenderlo.
- No creo que Alexander fuera capaz de eso –dijo Lily ganándose una mirada de reproche de Sirius y de James.
- Lily, creo que ese imbécil a hache bastantes cosas como para que te des cuenta que es un patán –dijo James enfadado.
- Esta bien, lo siento –dijo Lily mirándolo enfadada.
- Señor Black, la señorita Dumbledor despertó, ya puede pasar –dijo la enfermera indicándole que la siguiera.
Al entrar vio que Jane estaba mirando por una ventada sentada en la cama sorprendiéndolo porque parecía muy triste.
- Jane –dijo Sirius acercándose a Jane para besarla, cosa que pareció devolverle el alma al cuerpo a ambos.
- Sirius –dijo Jane aferrándose a su cuello con fuerza.
- Ya princesa, ya estas aquí, conmigo –dijo Sirius aferrándose más a ella para poder consolarle.
- Él sabe de mis poderes y que vengo del futuro –dijo Jane separándose un poco de él para mirar a suelo mientras unas gruesas lágrimas corrían por su rostro.
- Bueno... no podemos hacer nada contra eso, pero ahora nadie nos va a separar –dijo Sirius volviendo a su abrazo, pero Jane lo rechazo.
- No entiendes ¿Verdad? Él quiere que lo ayuda a llegar al poder y va a hacer lo que sea para que lo ayude, incluso hacerle daño a ustedes –dijo Jane separándose de Sirius –tengo que alejarme de ustedes para que no corran peligro.
- Jane deja de decir tonterías –dijo Sirius intentando acercarse a Jane, pero ella no se dejaba.
- Sirius lo siento, pero... lo nuestro debe terminar –dijo Jane evitando la mirada de Sirius.
- Jane no juegues –dijo Sirius intentando asimilar las palabras de Jane, pero le parecía increíble estar oyendo eso.
- No es un juego Sirius, me tengo que alejar de ustedes, están corriendo peligro conmigo –dijo Jane bajándose de la cama para poder alejarse de Sirius y poder seguir con esto que era tan doloroso para ella –Me estoy desviando de mi misión Sirius, me he preocupado tanto de mi que he olviidado a que he venido.
- Y ¿A que has venido? –Pregunto Sirius enfadado al escuchar esas palabras de Jane.
- Vine a cambiar el futuro de las personas que no merecían el futuro que tenían –dijo Jane percatándose de la molestia de Sirius.
- Y ¿Yo no estaba dentro de esas personas? –Pregunto Sirius levantándose de la cama para acercarse a Jane.
- Claro que estabas... tanto tú, como Remus y mucha gente más estaban en esas personas.
- Entonces explícame algo... ¿No se suponía que venías a hacer un poco más feliz la vida de esas personas que tato han sufrido? Pues fíjate que lo único que estas logrando al alejarte de mi es hacerme el hombre más infeliz en la tierra –dijo Sirius tan cerca de Jane que podían percibir sus respiraciones.
- Sirius... –dijo Jane saliendo de esa situación incomoda para ella en ese momento.
- Jane, toda mi vida he pensado que mi futuro es vivir de la felicidad de James, siendo el padrino de su boda y el de sus hijos... y hasta tal vez por imbécil me meterían a Azkaban por algún crimen que yo ni siquiera cometí –dijo Sirius mirando como Jane bajaba la mirada y las lágrimas salían con mayor frecuencia de sus ojos.
- Sirius debes entenderme, yo me moriría si te pasara algo –dijo Jane mirando a los ojos azules de Sirius implorando algo de comprensión.
- Y tu entiende que yo me moriría si me quedo sin ti –dijo Sirius tomando el rostro de Jane en sus manos –Jane, nosotros sabíamos que al estar juntos las cosas se nos harían muy difíciles y que hasta tendríamos que dejar mucho, pero decidimos aceptar en reto y seguir juntos.
- Lo sé Sirius y créeme que lo haría gustosa, pero tengo que pensar en ustedes –dijo Jane mirando a los ojos a Sirius.
- No Jane... estas pensando solamente en ti, no en nosotros... estas buscando la manera más fácil de salir del problema y listo –dijo Sirius aferrándose con más fuerza al cuerpo de Jane.
- Eso no es cierto –dijo Jane enfadada ante la terquedad de Sirius.
- ¿A no? Entonces dime ¿De donde sacaste esa idea? Porque no pensabas así cuando íbamos a casarnos –dijo Sirius sin dejar que Jane se soltara de sus brazos.
- Sirius... no has escuchado una sola palabra que he dicho... Voldemort... –dijo Jane pero Sirius nuevamente no la dejo terminar.
- Voldemort, apuesto a que fue él quien intentó hacer que te unieras a él haciéndote pensar que te has desviado de tu camino y que necesitas alejarte de nosotros porque o sino él se encargaría de corrernos del camino ¿Verdad? –Dijo Sirius sorprendiendo a Jane.
- Yo... no... –dijo Jane intentando poder rebatir alguna de las palabras de Sirius pero le era imposible.
- Jane, Voldemort solamente quería hacer que te alejaras de nosotros para hacerte más vulnerable a sus influencias y así hacer que te unieras a él –dijo Sirius.
- Sirius, tiene razón, he dedicado mi tiempo a hacerme feliz a mi misma y no me he concentrado en cambiar la vida de los demás –dijo Jane casi como suplica.
- Eso no es cierto Jane... por dios, solo mira a tu alrededor, has hecho más bien del que te imaginas... lograste ayudar a Remus con su maldita enfermedad, ayudaste a Meggan a poder elegir sobre su futuro, lograste que James y Lily dejaran de pelear y se amaran, me hiciste el hombre más feliz de todo el mundo y quizás a cuantas personas no has ayudado con el solo hecho de haber llegado hasta aquí... pequeña debes entender, él solo quiere alejarte de nosotros porque es aquí donde eres más fuerte, es aquí donde puedes derrotarlo, no dejes que te aleje de tu verdadera misión, amor –dijo Sirius acercándose más hasta los labios de Jane quien solamente suplicaba para que no la besara o toda su fuerza de voluntad se desvanecería.
- Sirius... no... por favor –dijo Jane antes de que esos labios que tanto amaba se posaran sobre los suyos y lograran desbaratar cualquier idea de separación.
- No me dejes –dijo Sirius mientras lograba abrirse paso por los labios de Jane hasta introducirse en la boca y jugar con su lengua que parecía en total desacuerdo con su dueña.
- Porque me haces esto, sabes perfectamente que ese es mi punto débil –dijo Jane son siquiera abrir los ojos después de terminado ese interminable beso.
- porque no voy a dejar que la felicidad se me escape –dijo Sirius mirando como Jane luchaba por recuperar su postura, pero fracasaba estrepitosamente.
- Sabes que será más difícil que nunca lograr estar juntos –dijo Jane mirando a los ojos a Sirius quien tenía una gran sonrisa al ver que su cometido estaba cumplido.
- Lo sé, pero no me interesa con tal de estar contigo –dijo Sirius besándole nuevamente, pero esta vez con más pasión aun.
- Ejem... oigan podrían dejar de hacer eso –dijo James mientras entraba seguido de Lily y los demás.
- Lo siento Cornamenta, pero estaba muy ocupado convenciendo a esta niña terca de algo –dijo Sirius llevando a Jane a la cama nuevamente.
- ¿Convenciendo de que? –Pregunto Meggan.
- De que no nos dejara –dijo Sirius terminando de tapar a Jane quien estaba totalmente sonrojada y miraba fijamente los cobertores de la cama.
- ¿Por qué ibas hacer eso? –Pregunto Lily asustada.
- Porque Voldemort sabe todo sobre mí y al estar ustedes cerca correrán mucho peligro –dijo Jane sin levantar la mirada.
- Jane, nosotros no somos tus amigos por tus poderes o tu pasado –dijo James.
- nosotros somos tus amigos porque te queremos como eres y vamos a estar contigo en las buenas y en las malas –dijo Meggan sorprendiendo a Jane al darse cuenta que ellas sabían de sus poderes pero prefirió no decir nada al respecto.
- Las cosas van a ser muy difíciles –dijo Jane intentando disuadirlos
- Lo sabemos, pero vamos a correr el riesgo –dijo Remus apoyado por todos.
- Esta bien... pasaremos esto juntos, pero... deben prometerme que van a cuidarse –dijo Jane ganándose una respuesta afirmativa de parte de todos los presentes quienes intentaron relajarse un poco ya que sabían perfectamente que solo quedaba una semana de clases para estar tranquilos y después de eso... tendrían que enfrentarse abruptamente a la realidad... realidad que seguramente les sacaría muchas lágrimas.
Continuara...
Sigan, que aun no acaba...
