Hola lectores! Aquí les traigo otro cap mas para los que estaban ansiosos de otro cap, quiero informarles que voy a publicar el prologo de una nueva historia llamada "Mago Shinigami" Espero les guste ya que sera una historia muy interesante, pero es posible que sea corto, claro eso depende de mi imaginacion XD.
También invitarles que lean la historia de "Hermanos Imperiales" esta historia es genial, esta llena de batallas y los hermanos se hacen cada vez mas poderosos, espero que también la disfruten por que se vienen cosas mejores.
Responderé a los reviews que me dejaron.
Ana Luisa: Me alegra que te haya gustado.
Axios: Jejeje gracias por tu bendición, sin duda los próximos fics tendrán eso. En este cap sabrá lo que pasa con él.
lalo80: Gracias me alegro que te guste.
Ale74: Jejeje si esta bastante loco, ya casi se acerca su inminente muerte.
Saitamalokus: Jejeje si, gracias por tu comentario.
Anaclara: Me alegro que te haya gustado, espero sigas disfrutando de la historia.
Atochon98: Jejeje puede que si, puede que no, solo les advierto a todos que sera muy interesante.
Erick Dark: Wow es quizás el mejor comentario que he recibido. Gracias por tu comentario y espero sigas disfrutando de la historia.
Pac-man: Gracias por tu comentario, se acerca la guerra y con este la muerte de Voldemort también.
daniel2610994: Oh si, las cosas van a empeorar para él. Ya se vera lo que se hará con el viejo Dumbledore.
Guest: Gracias por tu comentario, espero sigas disfrutando de la historia.
Esos fueron todos los revises, espero más para el poximo cap.
Disclaimer: Los personajes y el Mundo de Harry Potter pertenecen a la escritora J.K. Rowling, no busco animo de lucro. También contiene elementos de las series de Bleach y Naruto que tampoco me pertenecen.
- MMMMM - (Dialogo de personajes)
- MMMMM - (Personaje Pensando)
- MMMMM - (Dialogo de demonios)
- (MMMMM) - (Demonio Pensando)
- MMMMM - (Hechizos y Encantamientos)
- "MMMMM" - (Dialogo de Serpientes)
- MMMMM - (Dialogo de Vampiro)
Créditos: Agradecimiento a AirdaIII por permitirme inspirarme y sacar ideas de su historia. También a una antigua y gran inspiración como blackcirce y el apoyo siempre de mi hermano kurai-sho.
Advertencia: Este capitulo contiene escenas de violencia y lenguaje fuerte. Se recomienda discreción.
Capítulo 34
…
El Rescate y Nuevo Lord
En su casa, Lily de nuevo lloraba desconsolada mientras su amiga le acariciaba el cabello tratando de consolarle, la verdad Amelia estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para no empezar a gritarle a Lily por todo el dolor que le causo a su adorado ojiverde mientras Lily solo lloraba suplicándole el perdón a su hijo que no estaba ya en este sitio, la mujer quería a sus dos únicos hijos de vuelta para no estar sola, fue cuando finalmente Amelia se levantó de la cama donde yacía recostada y tomando una foto del pequeño niño ojiverde hablo.
– Él ya no existe - Dijo simple y directa mientras Lily con sus ojos rojos de tanto llorar le miraba en shock por semejantes palabras, miro a su amiga sosteniendo la foto mientras le miraba calmada y con una expresión seria en su cara – Sé que te duele Lily, pero tienes que aceptarlo, este hermoso pequeño ya no existe, ya no es tu hijo y por mucho que te duela tienes que aceptar que el pequeño e inocente Harry está muerto – Dijo ella mientras la ojiverde esbozaba una cara triste y llorosa mientras su amiga de cabello rojo se daba la vuelta lista para irse – Necesitas meditarlo, me voy, pero recuerda mis palabras, ya no puedes ser la madre de alguien que ya no existe - y sin decir más salió de la recamara de la pelirroja que se dejó caer en la cama abrazando la foto de su pequeño hijo, una vez fuera Amelia caminaba con una expresión molesta y tragándose su coraje.
– Fuiste una estúpida por rechazarlo de esa manera…aunque de no haberlo hecho yo no lo habría conocido ni tendría tan bello futuro por delante – Murmuró la Bones sonriendo mientras divagaba como siempre que estaba en su recamara siendo poseída por su vigoroso hombre que no paraba de hacerla suya una y otra vez.
Hogwarts.
El tiempo en Hogwarts era tranquilo por el simple hecho de que el colegio era mayormente controlado por Hadrian, Lily había renunciado a ser maestra ya que la terrible depresión no la dejaba concentrarse en su trabajo, Severus volvió a ser profesor de pociones y Sirius fue contratado para el puesto de DCAO, era el tercer maestro de ese año, pero podría ser el definitivo, después de todo, Hadrian tenía el control del colegio, era respetado por las cuatro casas ya que nadie se atrevía a meterse con él, él había vencido a Dumbledore y lo había condenado a Azkaban por muchos años, claro, pudo haber ido a Azkaban, pero el viejo era conocido y los periódicos habían dicho que sería enviado allí.
Pero también Hadrian estaba esperando una reacción a este golpe contra él, había echado abajo toda la estantería que el anciano había construido por décadas, estaba seguro que devolvería el golpe, tenía información por parte de Severus que la Orden de Fénix seguía en pie, pero sin líder era inútil, esta tenía una misión importante en el ministerio que era importante para Dumbledore, el estúpido viejo quería algo tan simple como una profecía, la estúpida profecía que lo condenó a él, pero dejaría que las cosas pasen mientras él solo que hacerse más poderoso y ahora mismo estaba en la primera parte de su propósito, gracias a estaba curado de sus oscuras heridas, ahora podía dominar su poder de controlar el fuego, como alguna vez había enseñado en clase, el fuego era el elemento superior, así que este sería el poder que dominaría, pero sus chicas también tenían talento para la magia elemental.
Tanto Luna como Fleur y Hermione tenían un excelente control con el elemento agua, Daphne y Belladonna en el elemento aire y Tracey y Susan con el elemento tierra, a ellas era las que más o les había enseñado o habían aprendido muy bien este poder.
La otra parte consistía en un ritual muy antiguo en el que usaría las reliquias de la muerte para que le concediera un poder increíble que podría hacerlo invencible, y eso era lo que quería, porque la guerra contra Voldemort pronto acabaría, pero una peor se desataría en cualquier momento.
El ritual que debía llevar a cabo debía realizarlo en el antiguo monumento de Stonehenge, un antiguo lugar donde se hacían rituales mágicos, este estaba ubicado al sur de Reino Unido, ahí realizaría uno de los rituales más complicados que ha hecho en su vida y debía serlo a medianoche en la que no habría luna, el ritual haría que el poder de Redhearth se uniera más a él y así llegar a una evolución o llegar a obtener una habilidad increíble.
La guerra con Voldemort pronto acabaría por su mano, acabaría tanto desde adentro como afuera, pero como es obvio, incluso cuando estaban contra la pared, siendo cazados y llevados o a prisión o morían en combate ya que el ministerio había decidido dar de baja a cualquier mortifago y algo le decía que los mortifagos que aún seguían siendo fieles a Voldemort podría hacer de las suyas.
Mansión Nott.
- Crucio - Se escuchó acompañado rápidamente por un agonizante grito de dolor en su estado más puro.
El joven que se encontraba atado en una de las paredes del cuarto volvía a gritar al sentir a la diabólica maldición de la tortura, una de las peores maldiciones de la magia negra volver a golpearlo.
- ¿Qué te pasa, Theodore? ¿No te gusta? jejejeje - Decía su padre mientras con una sonrisa feliz en sus labios apuntaba nuevamente hacia el joven atado – Crucio - repetía con excitación el hombre mayor y el chico volvía a pegar un grito al sentir el dolor en todo su cuerpo.
- Padre, por favor, detente… Detente de una vez - Gritaba el joven Slytherin con la poca fuerza que le quedaba mientras que su padre le respondía lanzándole otra maldición.
- Je, que me detenga, estas seguro, Theo - decía el mayor con algo de gracia - Y tú, te detuviste cuando traicionaste al Señor oscuro, ¿eh, Theo? ¿Te detuviste? – Dijo el mayor de los Nott mientras repitió el tratamiento que le daba a su hijo.
Ninguno de los dos hombres había revisado bien sus alrededores, ya que ninguno de los dos visualizo a la figura, que tenía grandes lagrimas cayendo de sus ojos desde la puerta entre abierta de ese cuarto oscuro.
- No te preocupes, Theo, yo traeré ayuda, lo prometo - pensaba la pequeña hermana del joven que estaba resistiendo a la tortura entregada por su padre y cabeza de la familia Nott.
Horas después, en la mansión McNair sucedía una reunión muy interesante.
- ¿La iniciación? - Pregunto Donovan tragando un poco de saliva, mientras que su tío cabeceaba con una gran sonrisa al imaginarse al heredero McNair junto a él en las filas del señor oscuro.
- Así es, Donovan. Pronto demostraras ser merecedor de poseer la marca tenebrosa, y ser bienvenido entre nosotros, los Mortifagos – Dijo Nott con estima a su sobrino mientras Russett Redstar los observaba con una sonrisa perversa.
- ¿Qué clase de prueba deberé hacer, para demostrar ser digno de la Marca, tío? – Preguntó Donovan demostrando curiosidad y miedo al mismo tiempo.
Su tío lo miro con esos ojos fríos fijos en los de su intimidado sobrino.
- Eso es un secreto muy bien guardado, Donovan – Dijo Alberich mientras el chico iba a comenzar a protestar, sin embargo, una mano alzada de Alberich lo detuvo - Sin embargo, gracias a la posición tan elevada que poseo en el círculo íntimo del señor oscuro, pude averiguar de qué se trata tu Prueba – Dijo Donovan - Bastante simple si me preguntas – Aclaró el hombre.
Donovan observo a su tío con fijeza mientras se debatía como preguntarle, suspirando lo hizo de la forma más simple que podía
- Y bien, ¿de qué se trata? – Preguntó el joven moreno a la cabeza de la familia Nott.
- Simplemente debes eliminar a una rata o traidor como prefieras llamarlo – Aclaró Alberich.
- Un traidor – Dijo Donovan - ¿Quién fue tan estúpido o loco como para traicionar al señor oscuro? – Preguntó Donovan ganándose un cabeceo de su tío quien sonreía ante lo dicho por el chico.
- Cierto, pero fue descubierto. Un soplón, aquel quien le entrego información indirectamente al ministerio de ataque que estaban planeados - Dijo Alberich.
- ¿Encontraron al idiota? – Pregunto con sorpresa Donovan McNair a escuchar lo dicho por su tío.
- Claro, y todo gracias a ti, Donovan – Dijo Alberich satisfecho - Has hecho un trabajo formidable – Aclaró este.
- A mí – Dijo Donovan con confusión.
- Claro que, a tú, gracias a tu muy precisa información, fue que lo encontramos – Le dijo Alberich.
- ¿De qué hablas? Lo único que he informado son nada más mis sospechas sobre… - Dijo, de repente Donovan se quedó callado - No… no puede ser… él no es el traidor – Decía Donovan en un completo shock.
- Oh, pero lo es Donovan, lo es – Aseguró Alberich – Mi hijo Theo es el maldito soplón – Terminó con una sonrisa maligna el hombre salió de la mansión de vuelta a su mansión.
De vuelta a la mansión Nott, la niña iba despacio a hurtadillas sin hacer ninguna clase de sonido, dirigiéndose a donde estaba la cocina de la mansión, Tenía un pedazo de pergamino arrugado en su mano derecha el cual era apretado fuertemente por el puño cerrado de la niña.
Abrió la puerta de la cocina y rápidamente dirigió su vista a la ventana de esta en la cual visualizo al instante a Lancelot sentado en la gran ventana.
El búho negro movió la cabeza al verla y se movió entusiasmado al ver el pequeño pergamino en la mano de la niña.
Beatriz ato rápidamente el pergamino a la pata derecha del búho mientras le daba unas caricias en la cabeza.
- Lancelot debes apresurarte, llévalo a Gabrielle Delacour, rápido – Dijo la niña al búho el cual salió volando a gran velocidad mientras la niña lo observaba partir.
Beatriz lanzo un suspiro al ver como volaba lejos de la mansión de la familia Nott.
- Pasa algo - Se escucho desde la puerta de la cocina.
A la niña se le erizaron los cabellos de todo su cuerpo al escuchar la fría voz detrás de ella.
- Nada, papá - Respondió rápidamente girando hacia su padre quien la observaba con frialdad.
- Con que nada, ¿eh? ¿Y a quien le enviaste esa carta? Si se puede saber – Pregunto con desprecio el mayor de los Nott mientras alzaba la ceja derecha en un gesto de superioridad.
- Es una carta de cumpleaños, papá, para una amiga del colegio - aclaro la chica rápidamente.
- ¿Qué amiga? - Exigió el viejo esta vez frunciendo los labios.
- Gabrielle Delacour – Dijo la chica y tuvo que hacer un gran esfuerzo para impedir que sus piernas temblaran.
- Delacour – Dijo el mayor de los Nott pensativo - No los conozco… No me digas que es una de esas asquerosas impuras, una sangre-sucia – Dijo comenzando a enfadarse el viejo.
- N…n…no, ella proviene de una familia antigua, lo que pasa es que es francesa – Dijo la chica mientras empezaba a temblar como una hoja en medio del otoño.
La cabeza de la familia Nott pareció tranquilizarse al escuchar lo que su hija le dijo.
- ¿A qué casa pertenece? – Pregunto el viejo.
- Ravenclaw – Dijo la chica
El adulto asintió con su cabeza y la chica no dudo en tomar la oportunidad para irse rápidamente ante la mirada vigilante de su padre.
- Mmm, ¿Qué extraño? no ha preguntado por su hermano, como de costumbre - Pensó Nott con una ceja fruncida.
Un momento después se encogió de hombros y se dio vuelta sin dirigirle un segundo pensamiento. Nott siguió su camino rápidamente hacia la chimenea en la esquina del lugar.
Agarrando con su mano derecha un puñado de unos extraños polvos verdes, los echo rápidamente en la chimenea.
- Russett – Dijo a la chimenea en la cual se comenzó a formar la cabeza del rubio hijo de Voldemort.
- ¿Está todo listo, Alberich? – Preguntó Redstar con su clásico rostro frio al ver a su amigo.
- Por supuesto - Respondió Nott.
- En ese caso estaremos por ahí en la noche, si te parece bien – Terminó.
- Los estaré esperando – Dijo Nott y el rostro de Russett desaparecía de la chimenea.
Alberich Nott saco la cabeza de la chimenea y lanzo un suspiro de cansancio mientras se refregaba los ojos.
- Todo terminara esta noche, y tu Theodore, pagaras con tu vida la traición que cometiste, tal y como tu madre lo hizo antes que tu - Termino Nott sin darse cuenta como su hija escucho todo desde la puerta de la cocina.
Mientras tanto, en Hogwarts, Hadrian despertó temprano el día de navidad, Belladonna siguió durmiendo en la cama de este mientras el chico se levantaba.
El chico les pidió el desayuno a los elfos domésticos, para desayunar en el mismo cuarto y siguió con su lectura.
Belladonna se levantó a las diez de la mañana y vio como Hadrian Black seguía como anoche leyendo ese pergamino.
- Sigues con ese condenado pergamino – Dijo ella levantándose y saludándolo con un beso en la boca.
- Si, es realmente mucho más difícil de lo que yo creía que sería – Dijo Black sin dirigirle una segunda mirada a la chica.
Belladonna se cambió rápidamente y lavo su cara, mientras peinaba su cabello, desayuno algo que los elfos domésticos habían traído mientras observaba a su amante leer el pergamino.
- Me voy a la sala común de Slytherin, Hadrian – Dijo la chica entregándole otro pequeño beso antes de partir.
Hadrian respondió al beso y la vio salir por la puerta, para luego suspirar con cansancio y seguir con su lectura.
- El poder elemental depende de los recursos del ambiente… - Leía el chico mientras lanzaba un suspiro y luego lanzaba un gruñido - Para utilizar el poder entregado correctamente se debe ser uno con el poder uno con su magia - releyó nuevamente el joven - ¿Y cómo mierda quieres que me cure? Las heridas que tengo son demasiado letales hechas con la magia más negra de este mundo, no puedo usar este poder sin plena salud, ¿Qué demonios quieres que haga? ¿Qué me regenere? – Dijo mirando el pergamino con furia, para luego palidecer como si se le hubiese ocurrido una gran idea - Podría ser posible – Dijo Hadrian Black sonreía con astucia. Hadrian se sentó en posición de flor de loto y se concentró en sus heridas, Hadrian comenzó a rodearse de un aura dorada pura mientras en su pecho la horrible herida comenzaba a cambiar de color, antes era de un verde muy oscuro casi negro, paso a ser verde claro y luego rojo sangre y rápidamente la herida desapareció dejando la piel intacta. Hadrian sonrió al verse ya curado, ahora se sentía perfectamente.
– Vaya, eso fue asombroso, lograste curarte por completo – Escuchó y se giró a ver a Riddick que lo había llamado para que reportará su misión de espionaje.
- En este pergamino que me dio Luna traducido, dice que al ser uno con su magia puede regenerar las heridas incluso de una herida causada por la más oscura de las magias.
- Ya veo, interesante - aclaro el hombre.
- HADRIAN… HADRIAN - Se escucho desde la puerta.
Riddick sonrió al ver a la pequeña Gabrielle Delacour, pero su sonrisa desapareció en un instante al ver las gruesas lagrimas que adornaban las mejillas de la niña que corría hacia los brazos de Hadrian Black y este la sostenía mientras la niña temblaba.
- ¿Gabrielle, que pasa? – Pregunto un alarmado Hadrian a la chica francesa que temblaba en sus brazos.
- Es B…B…B…Be…Beatriz – Dijo la niña entre los llantos que largaba junto con las lágrimas.
- Beatriz, ¿Beatriz Nott? – Pregunto el profesor Hadrian mientras la chica asentía con su cabeza - ¿Qué paso? – Pregunto el chico mientras la niña le entregaba un pergamino arrugado.
Hadrian lo tomo y comenzó a leerlo
GABRIELLE, SOY BEATRIZ…TIENES QUE AYUDARME. MI PADRE HA ENCERRADO A MI HERMANO Y LO HA ATADO A LA PARED CON MAGIA. LO HA TORTURADO Y CREO QUE LO QUIERE MATAR.
POR FAVOR AYÚDAME. DILE AL PROFESOR BLACK
ESTAMOS EN LA MANSIÓN DE LOS NOTT.
GABRIELLE, AYÚDAME ERES MI ULTIMA ESPERANZA
AYÚDAME, BEATRIZ
- Maldito infeliz – Dijo Hadrian rápidamente mientras lo leía.
- Debemos apresurarnos - Se escucho a Riddick.
- ¿Crees que aun estén en la mansión de los Nott? – Preguntó Hadrian
- No sé - Se detuvo el mercenario.
- Lo está - se escuchó una voz y en la puerta se podía ver la figura de Belladonna respirando con dificultad.
- ¿Cómo lo sabes? – Pregunto Black con una ceja alzada al escucharla.
- Me acaba de llegar esto – Dijo ella mostrándole un pergamino que tenía en la mano a los demás.
Hadrian lo tomo rápidamente y lo leyó en voz alta
BELLA, QUIEREN QUE ME UNA A ELLOS.
QUIEREN QUE ME COLOQUE LA MARCA TENEBROSA
MI TÍO Y TU PADRE ESTAN UNIDOS PARA HACER QUE HAGA UNA INICIACIÓN PARA UNIRME A ELLOS.
NECESITO AYUDA.
PARA ENTRAR CON LOS MORTIFAGOS DEBO PASAR UNA PRUEBA.
QUIEREN QUE MATE A THEODORE, SERÁ ESTA NOCHE EN SU CASA.
BELLA, DEBES DECÍRSELO TODO A HADRIAN, ÉL SABRÁ QUE HACER.
DONOVAN
Una vez termino de leer la carta, Hadrian y Riddick se vieron fijamente y asintieron mientras el segundo colocaba una mano en el hombro del chico y desaparecían.
De vuelta a la mansión Nott, el chico seguía colgado mágicamente de la pared, su padre lo había torturado por horas.
- Vaya navidad - pensaba con ironía Theodore Nott mientras trataba de ver su condición.
La puerta se abrió de pronto y Theodore pudo ver la pequeña silueta de su hermana entrar en la habitación dando pasos pequeños y silenciosos hasta llegar a él.
- Beatriz, ¿Qué haces aquí? – Pregunto el chico mirando a la niña con incredulidad y algo de miedo al verla allí - Si papá la encuentra no sé qué pasara - pensaba frenéticamente el chico al verla
- Vengo a sacarte de aquí, Theo - aclaro la niña con convicción en sus ojos celestes.
- No…Debes irte de aquí lo más rápido que puedas, si papa te llega a ver te hará lo mismo que a mí – Dijo rápida y enfadadamente Theodore Nott mirando fijamente a su hermana.
La niña negaba con la cabeza rápidamente mientras lagrimas comenzaban a salir de sus ojos
- No. Ese Hombre no merece ser nuestro padre – Dijo, negaba la chica - No después de lo que te hizo a ti, ni lo que le hizo a mama. No te preocupes, he pedido ayuda – Dijo la niña llorando desconsoladamente.
- A mamá – Dijo Theodore observando a la chica quien lo miro con una profunda tristeza – ¿Qué quieres decir? - Y la niña comenzó a llorar con más fuerza que antes.
- Lo escuche decirlo… Él la mato – Dijo la chica con un susurro mientras el chico negaba con la cabeza.
- No - susurro con incredulidad el joven Nott mientras que la chica asentía con la cabeza al escucharlo.
- Si - se escuchó desde la puerta y ambos niños giraron sus cabezas para ver a Alberich Nott estar parado con una pose arrogante en la puerta de entrada. El silencio se hizo en el lugar y solo fue roto por Theo segundos después.
- Y bien, ¿es verdad? – Pregunto Theodore Nott aun atado mágicamente a la pared mientras que la pequeña Beatriz se alejaba.
- Si, es verdad, yo mate a tu madre Alicia - Aclaro sin ninguna clase de remordimiento Alberich.
- ERES UNA BASURA – Rugió Theodore ante la risa divertida de su padre y la mirada afligida de su hermana.
- ¿BASURA? ¿CÓMO TE ATREVES TU A DECIRME ESO? …YO SOLO HE HECHO LO MEJOR PARA LA FAMILIA NOTT, LA HE HONRADO, LA HE LLENADO DE HONORES - Grito Alberich Nott con una sonrisa de locura en su rostro.
- LO MEJOR PARA LA FAMILIA, HONORES ¿CÓMO CUÁLES? ¿COMO MATAR A MI MADRE?… ¿COMO TORTURAR A MI HERMANO?... MALDITO - Lloro la niña en una esquina de la habitación.
- SI – Dijo Alberich Nott con convencimiento a su hija - LO MEJOR, LA PUTA DE TU MADRE SE NEGÓ A ENTRAR AL LADO OSCURO COMO YO Y POR SI FUERA POCO SE NEGÓ EN QUE USTEDES MOCOSOS DE MIERDA ENTREN, POR ESO LA MATE, Y BIEN HECHO FUE ESO, POR NUESTRO HONOR Y LA CAUSA - Rugió el mayor de los Nott mientras miraba a los dos más jóvenes con desdén.
- BASTARDO – lanzo Theodore furioso.
- YO NO SOY NINGÚN BASTARDO COMO TU NIÑO, TU QUE NO ERES NADA MAS QUE UN SOPLÓN, UNA VERGÜENZA, UN MALDITO TRAIDOR, UNA COMPLETA DESHONRA PARA NUESTROS ANTEPASADOS… SI, TU THEODORE, TU PAGARAS COMO LO HIZO TU MADRE… ESTA NOCHE TU MORIRÁS DE LA MANERA MAS DURA Y DOLOROSA QUE SEA POSIBLE – Dijo Alberich mirando a su hijo con un crudo e intenso odio el cual parecía mostrar a sus ojos como si estuviesen hechos del fuego del mismo infierno.
- NO - Grito Beatriz
- Tu cállate y dime a quien llamaste – Dijo el mayor de los Nott
- A nadie – Dijo intimidada la chica.
- DIME A QUIEN LLAMASTE, PENDEJA DE MIERDA - Grito furioso Alberich Nott.
- No le digas nada, Beatriz – Susurro Theodore.
- Crucio - lanzo el viejo sobre Theodore el cual grito con dolor.
- No basta, llame a Hadrian Black – Dijo la niña y su padre parecía estar más furioso que nunca.
- Niña estúpida, debo suponer que Black ya debe estar viniendo para aquí, lo que significa que debo apresurarme, ni Donovan ni Russett llegaran a tiempo para terminar con esto - Dijo Alberich en voz baja como un susurro - Entonces te matare yo mismo ahora - Aclaro con una sonrisa maligna la cabeza de la familia Nott.
- NO - Grito la niña arrojándose contra su padre en un intento de empujarlo, pero este la quito de un empujón lanzándola en el suelo con mucha fuerza haciéndola llorar más fuerte.
- Tu cállate que a ti no te matare, o no, no te matare, sino que te entregare al hijo de alguno de mis compañeros, alguien que pueda domesticarte correctamente - Rió el mayor de los Nott.
- NO TE ATREVAS – Rugió Theodore.
- Quien me lo impedirá, Theo, serás tú…No lo creo, estarás muerto para cuando lo haga, quizás lo haga Black cierto, no creo si quiera que haya aun salido de Hogwarts - Rió con fuerza Alberich Nott.
- En realidad, ya estoy aquí - se escuchó desde la puerta y girando su cabeza vieron a Hadrian Black en la puerta del cuarto.
- BLACK - Rugió Alberich.
Hadrian observo la situación y pudo ver como Theodore se encontraba atado y Beatriz en un costado llorando.
- Alberich… libera a tu hijo de inmediato – Dijo Hadrian con una tranquila voz.
- Ni en tus sueños, Avada Kedravra – Dijo, lanzo el mayor de los Nott la maldición asesina, pero con un movimiento de su varita Hadrian la hizo desaparecer.
- ¿Eso es todo, Alberich? – Pregunto Hadrian cansado, lanzo una bola de fuego de su mano y el mayor de los Nott salto a un lado para evadirla sorprendido de que el chico usará magia sin varita.
Rápidamente Alberich salió al ataque usando su varita como una espada se dirigió hacia Black dando sablazo tras sablazo, pero Hadrian simplemente bloqueaba los ataques como si no fueran nada.
- Te has hecho viejo, Alberich, o simplemente estas cagado de miedo – Dijo Black ganándose una vena en la frente de su rival.
- CIERRA LA BOCA ESTUPIDO MEDIA SANGRE - Rugió Alberich Nott desde su posición.
- CON QUE AHORA ME INSULTAS POR QUE SOY UN MEDIA SANGRE ¿EH? ALBERICH, ¿QUE NO LO SABIAS? TU AMO Y SEÑOR ES TAMBIÉN UN MEDIA SANGRE - Rugió Hadrian no con enfado sino con deseo de que todos lo escuchen.
- Y eso que importa, si tiene el suficiente poder para destruir a cualquier enemigo y una causa tan noble y justa como la destruir a esa inmundicia Muggle – Dijo con convencimiento Alberich Nott.
- PODER… NOBLE… JUSTA… ¿QUE DEMONIOS TIENE DE NOBLE O JUSTO LAS MASACRES QUE TU AMO HA REALIZADO? QUE NO LO VEZ ALBERICH… EL MORIRÁ PRONTO, ÉL ESTA SIMPLEMENTE ENFERMO TAL Y COMO TU - Rugió Black y Alberich parecía intimidado, ahora el cuarto por alguna razón se comenzó a sentir más frio.
Alberich pudo ver como la única puerta de salida era tapada por una gran enredadera.
- NO ME DAS MIEDO NIÑO, AVADA KEDRAVRA - Rugió el mayor de los Nott con miedo.
Hadrian volvió atrapar la maldición con su varita y rápidamente lanzo su contraataque con otra bola de fuego mientras que Alberich lo esquivo y contraataco con otra imperdonable.
- Crucio - Lanzo el Mortifago sobre el chico, pero este con un movimiento de su varita desapareció la imperdonable como si nada hubiese pasado en el lugar.
- Depulso – Lanzo Black tranquilamente con su mano y Alberich Nott fue lanzado a más de diez metros hacia tras después de recibir el conjuro.
- ESO NO ACABARA CONMIGO, NO SOY TAN FÁCIL DE DERROTAR BLACK, TE MATARE - Rugió el mayor de los Nott totalmente fuera de si en el acto de furia.
- Si hubiese querido acabarte lo haría sin problemas Alberich, tú no eres el oponente indicado para mí, solo estoy jugando contigo y causarte una muerte muy dolorosa – Dijo Hadrian con tranquilidad.
- CIERRA TU MALDITA BOCA NIÑO MALDITO, INCARCERUS…IMPERIO - Rugió con más fuerza la cabeza de la familia Nott lanzando el conjuro seguido de la imperdonable.
Hadrian ni se inmuta y se quedó en el lugar quieto, las cuerdas lo ataron por completo y la maldición imperius lo golpeo de lleno, Alberich Nott sonrió con locura.
- SI, lo logre - pensaba con una sonrisa
- Eres idiota o te golpe muy fuerte, realmente debes estar muy loco atacándome con lazos y ataques mentales, ¿cierto? – Dijo Black divertido ante la estrategia de su rival.
Un segundo después las gruesas cuerdas habían desaparecido como si nunca hubiesen estado en ese lugar.
Alberich lo miro con incredulidad. Hadrian sonreía divertido
- Crucio - intento nuevamente el mayor de los Nott, pero Black la desvaneció de nuevo.
- Avada… - Dijo, pero Alberich no pudo terminar por que algo más se escuchó y todo se volvió lento.
- AVADA KEDRAVRA – Se escucho de los labios de Theodore que estaba junto a Riddick que lo había liberado, pero cuando el rayo paso al lado de Hadrian este dio un giro rápido atrapando la maldición con su varita y con su mano libre lanzó un rayo que electrocuto a Alberich cayendo de rodillas gritando mientras Hadrian se posaba frente a él con una sonrisa macabra.
– Todo nos llevó a este momento, Alberich, creo que es hora de mostrarte lo que puede hacer la combinación de Crucius y Avadas – Dijo Hadrian mientras posaba la varita sobre la cabeza del hombre. Cuando la varita tocó su cabeza marcas rojas y verdes brillantes recorrían desde la cabeza hasta los pies, sus ojos sangraban, también de su boca y oídos, finalmente el hombre cayó al suelo mientras se sacudía de manera violenta para después caer muerto.
Theodore vio a su padre muerto y no podía estar más aliviado, sentía que se había quitado un enorme peso de encima, pero la manera en que murió le pareció muy curiosa la forma en que Hadrian lo hizo. – Hadrian, ¿Qué le hiciste? – Preguntó Theodore mirando el cuerpo de su padre, Hadrian conjuro una mata y cubrió a Theodore mientras lo guiaba afuera del sótano junto a Beatriz.
– Es un encantamiento que cree, reúne tanto crucius como avadas en la varita acumulándolas, luego lo liberas como lo hice, la combinación comienza a destruir cada nervio, cada músculo, cada parte del sistema nervioso y muscular hasta que todo colapsa y sucede lo que vez, cualquiera diría que murió de un derrame cerebral o bajo un terrible envenenamiento – Dijo Hadrian mientras se llevaba a los dos chicos a Hogwarts.
Al llegar lo llevó a la enfermería donde Madame Pomfrey lo curaría por el tiempo que estuvo siendo torturado, el chico debía quedarse unos días en la enfermería, estaba seguro que al día siguiente todos se entrarían de lo que sucedió.
Hace unas horas se había levantado, y como de costumbre todo el colegio estaba enterado de su pequeña aventura. Y tanto él como Donovan McNair, Theodore Nott y Belladonna Redstar eran interrogados apenas llegaron a desayunar, por su caso como profesor de Hogwarts podía deshacerse rápidamente de los demás estudiantes con un poco de autoridad.
Pero no era el caso de Gabrielle Delacour a quien conocía muy bien, y quien le tenía mucha confianza como para intimidarse por la actitud profesional de Hadrian Black.
- Sino me cuentas se lo diré a Fleur - Decía con malicia la chica mientras el chico tragaba saliva, no quisiera que Fleur se enterara, ella siempre fue muy sobreprotectora con él y más desde que se volvieron a encontrar y podría ponerse muy feo si sabe que se enfrentó a un enemigo aun cuando apenas estaba recién recuperado.
Junto a Gabrielle estaba su mejor amiga inglesa Beatriz Nott quien lo miraba sin perderse nada de la conversación, aunque estaba muy agradecida con el ojiverde de ser salvada y a su hermano.
- Mas tarde te lo contare Gabrielle, pero no le digas nada a Fleur, trato – Dijo el entregándole su mano a quien la niña agarró y esta acepto.
Luego de empezar a comer no pudo evitar sentirse incomodo ante las miradas que recibía de todas partes del salón, intento ignorar a la mayoría de ellas, pero cuando su mirada cayo en la mesa de las serpientes pudo ver que una rubia hermosa estaba esperando que sus ojos lleguen hasta ella.
Se le quedo mirando, Belladonna era realmente hermosa, además había venido con una faldita muy pequeña al Gran Comedor, al verla se quedó en shock, su falda pareció moverse por un inexistente viento que apenas la levanto, pero lo hizo lo suficiente como para mostrarle al heredero de los Black unos muslos blancos musculosos.
El joven volvió a mirarla obteniendo el mismo resultado, luego subió la vista hasta los ojos de la joven quien al parecer estaba divertida ante su expresión, y su mirada era muy interesante.
- Debe haber embrujado su falda de alguna manera – Pensó el chico.
De repente escucho una tos, al parecer, fingida y giro para ver a Terry mirarlo con una ceja alzada. Hadrian encogió sus hombros y se dispuso a desayunar mientras charlaba con Terry sobre la mejor forma para ser un animago.
Mansión Redstar.
En la mansión de Russett, donde estaba refugiado Voldemort, tenía una pequeña reunión con su hijo, Bellatrix y unos cuantos mortifagos más, el hijo del señor oscuro le estaba informado sobre lo que había encontrado al llegar a la mansión Nott, vio el cadáver de Alberich y al parecer como el hijo de este había escapado, además sintió como de repente era expulsado de la mansión, sin duda fue la reacción de esta ahora que tenía un nuevo Lord y que este había tomado posesión de esta mansión, eso lo molestó, pero lo peor fue enterarse de que Hadrian Black había sido el que rescato al heredero de los Nott.
- Al parecer, ese bastardo que se llevó a mi hija es alguien de peligro, pero no podría hacer mucho si se ve acorralado – Dijo Bellatrix mientras miraba a su "señor"
- ¿Propones algo? - Preguntó Voldemort con una sonrisa, mientras que los demás mortífagos buscaban excusas y rogaban piedad, Bella siempre buscaba soluciones, eso era lo que la diferenciaba del resto.
- Es posible, el chico no puede estar en dos lugares al mismo tiempo y el ministerio hará lo posible con tal de cazarnos a todos, creo que es el momento de hacer un ataque importante simultáneo, así se puede causar daño y además mientras los demás están en un lugar tu mi señor y sus más cercanos seguidores podrías entrar al ministerio y tomar esa profecía.
- No me parece mala idea… Pero ahora mismo la prioridad es recomponernos y rearmarnos, está claro que esto ha sido un error y que he subestimado a ese chico. De acuerdo, pues ya saben que hacer…- terminó Voldemort - Aunque ningún fracaso está exento de castigo… ¡Crucio! - Exclamó Voldemort hacia su hijo y Bella. Después de la tortura, se levantaron adoloridos y salieron de la habitación. Voldemort siguió parado en el mismo sitio en el que estaba, estaba esperando a otra persona.
- Ese castigo ha sido patético…- Valoró una voz seca y fría desde una esquina de la estancia.
- No deberías desprestigiar mi cruciatus, tal vez debas recibir uno tú esta noche - Contestó Voldemort sin moverse. Justo después una figura encapuchada salió de las sombras.
- Yo he cumplido mi misión esta noche, no como esos inútiles…
- ¿Lo tienes? - Preguntó Voldemort interesado y volteándose hacia la figura.
- Los tengo, son dos, están en el sótano, en una de las prisiones - Contestó la voz, fría y orgullosamente.
- ¿Quiénes son? - volvió a preguntar Voldemort, al menos algo había salido bien aquella noche.
- Elphias Doge y Mundungus Fletcher. Pero a estas horas la Orden del Fénix ya debe saber que los tenemos nosotros -Informó el encapuchado.
- Perfecto. Entonces organizaré cuanto antes la reunión, y ¿sabes lo que ocurrirá en esa reunión, ¿verdad?
- Sí, maestro - Contestó la figura dejando a un lado su orgullo y arrodillándose frente a Voldemort.
- Pues entonces vuelve a tu entrenamiento - ordenó Voldemort - Buen trabajo.
Mansión Potter.
De regreso a la mansión Potter Lily dormía tras llorar como siempre hasta el agotamiento y de nuevo la cruel pesadilla de la noche en que su pequeño sufría hasta la muerte gritaba y rogaba que alguien parara, pero todo era inútil mientras todo mundo atormentaba al pequeño niño que lloraba suplicado piedad, entonces paso, un destello de luz verde brilló de pronto revelando a sus suegros vivos y furiosos, rápidamente Charlus Potter sometió a su hermana y su gordo esposo mientras la leal esposa del hombre, Dorea Black iba hacía el ojiverde a socorrerlo y abrazar al pequeño que lloraba de dolor mientras el hombre pelinegro encaraba a Lily.
– ¡Esto es tu culpa, maldita! – Gritó el furioso hombre mientras una cuerda envolvía a Lily y la ataba a uno de los postes solo entonces un destello de luz verde la enceguecía, pero luego la escena cambio, ahora veían frente a ella a un niño ojiverde sano y mayor mirándole fijamente mientras una figura desconocida le incitaba.
– Ella es al blanco destrózala, Hadrian – Dijo, las lágrimas cayeron del rostro de Lily al ver como su pequeño resplandecía mientras esas pistolas aparecían y comenzó a dispararle acribillándola.
– Mira lo hice lo logre te amo mucho - Dijo el niño ojiverde saltando a los brazos de aquella desconocida mientras la cabeza sangrante de Lily yacía en el suelo.
– Lo sé, eres mi mayor orgullo, Hadrian – Dijo, y solo entonces Lily despertó con el corazón latiéndole como loco mientras su rostro pálido y cubierto de un sudor frio completaban la escena en su pecho la imagen de su niño ojiverde sonriente aún estaba entre sus manos mientras ella sentía las lágrimas en sus ojos.
- Ese sueño fue tan real…quizá eso es lo que merezco – Dijo la deprimida mujer antes de dejarse caer sobre la cama y tratar de descansar sin saber que ese sería solo el comienzo.
Mansión Redstar.
No eran frecuentes reuniones como aquella. Toda la élite oscura. El círculo interno, la cúspide de la organización tenebrosa. Algo muy importante se debatiría aquella noche para que el Lord los hubiera llamado. Treinta mortífagos, quienes podían tener cualquier tipo de misión encomendada, lo único que les unía era el poder o habilidad que tenían y la fidelidad que guardaban al señor tenebroso. Aunque Voldemort aún no hubiera entrado en la sala, nadie se atrevía a hablar demasiado alto, sólo algunos murmuraban preguntándose que podía ser tan importante como para provocar aquella reunión. Pero esos pocos murmullos se extinguieron cuando Lord Voldemort entró en la sala con la dureza y elegancia que lo caracterizaban.
- Bienvenidos - Saludó el Lord de buen humor a todos los presentes - Se preguntarán por que los he llamado a todos esta noche, ¿Cuándo fue la última vez que no reunimos de esta manera? Si mal no recuerdo fue cuando regresé, aquel momento en que Henry Potter cayó en mis manos, pero este chico demostró que tenía talento, así que obviamente debía enfrentarme a él, pero al final cayó ante mi poder, ¿disfruté matando a este chico? Claro que sí, el demostró su valía y demostró que un chico talentoso y que anhelaba el poder - Contestó Voldemort su propia pregunta - En aquel momento cuando vi ante mí un Henry Potter acabado, decidí tener un alumno. Yo me basto para gobernar el mundo, pero un alumno, Russett es mi hijo, pero al ser un mitad vampiro no podrá acceder a mis grandes talentos. Tener un heredero de mis poderes. No sólo por tener un mago oscuro tremendamente poderoso apoyando la causa, sino por el impacto social que esto supondría. La comunidad mágica no soportaría la idea de luchar no sólo contra un mago tenebroso, sino contra dos magos que se encargarían de sembrar el caos y el horror en todo el mundo – Dijo, Voldemort hablaba excitado por el anuncio que estaba haciendo, mientras los mortífagos escuchaban sin poder creer completamente a su señor - Es un honor presentarles a un mago que inclinará aún más la balanza de esta guerra a nuestro favor, un mago entrenado con extrema exigencia en las artes oscuras, entrenado para convertirse en un Lord tenebroso, les presento a mi alumno: Lord Abel -tras anunciar el nombre, una figura encapuchada, con una majestuosa túnica verde y negra, entró por la misma puerta por la que había entrado Voldemort al principio de la reunión. Sin pronunciar palabra, se dirigió con paso lento hacia la derecha de Voldemort, y tras recibir el permiso de éste, se sentó en una silla que lo había estado aguardando - No pediré respeto ni obediencia hacia él, ya que eso es algo que ha de ganarse y de hecho se ganará inmediatamente. No pasará mucho tiempo hasta que el mundo tema tanto su nombre como el mío. Pero basta de palabrería, Snape, ¿qué cree la Orden acerca de sus dos miembros desaparecidos? - Preguntó el Lord al profesor de pociones, que, como el resto, tardó en reaccionar ante la revelación que se había dado lugar hacía un momento.
- Cree que han sido secuestrados por nosotros, señor. Aunque el hecho de que no aparezcan sus cuerpos les da esperanzas de que continúen vivos - Informó Snape mirando hacia el Lord.
- Destruyamos sus esperanzas entonces…- Murmuró Lord Abel hablando por primera vez y estremeciendo a los mortífagos por el tono frío y grave de su voz. Miró a Voldemort pidiendo aprobación, y con el asentimiento de su maestro, Lord Abel se levantó y extendió sus manos hacia el centro de la mesa. Tras unos movimientos, hizo aparecer a dos hombres con un estado de salud lamentables y encadenados de pies y brazos, aunque era difícil que pudieran moverse en su estado - Les presento a Elphias Doge y a Mundungus Fletcher, dos despreciables miembros de la Orden del Fénix.
- ¡Entonces los teníamos nosotros! -Exclamó un mortifago interrumpiendo al nuevo Lord, un error que supo al instante que no debía volver a cometer. Aún bajo la capucha, sintió la mirada del nuevo Lord clavarse en él, dirigiéndole el mismo odio que recibía cuando interrumpía a Voldemort.
- Sí, los teníamos nosotros - Se adelantó Voldemort a responder - Lord Abel los capturó sin que nadie se percatara…
- Fui uno de los pocos que hizo bien su trabajo - le espetó el Lord a Ruseett, quien agachó la cabeza, entre avergonzado por el fracaso y la muerte de Alberich - Pero volvamos a lo que nos interesa esta noche… Estos dos hombres conocen los movimientos de la Orden y el por qué están tras lo mismo que nosotros buscamos, quizás no saben lo que con tiene, pero si conocen detalles importantes que Dumbledore les ha revelado y que podemos usar a nuestro favor... ¡Crucio! - Exclamó de repente hacia Elphias Doge, quien comenzó a retorcerse sobre la mesa y a gritar de dolor. A pesar de todos los cruciatus que ya había recibido los días anteriores, cada maldición que recibía parecía peor a la otra - Dime lo que quiero saber -ordenó el nuevo Lord sin la más mínima alteración en su voz, en la que tan sólo era evidente un profundo odio.
- Nun…Nunca - Jadeó Elphias casi sin poder mirar hacia su verdugo.
- Tú mismo. ¡Crucio! - volvió a exclamar el Lord hacia el miembro de la Orden. Si una tortura solía ser motivo de diversión entre los mortífagos, aquella no lo era. Un nuevo Lord, poderoso, sin piedad, sin compasión, si uno los atemorizaba, la existencia de dos señores tenebrosos a cuál más cruel los aterraba - Es inútil seguir intentándolo… ¡Craxulus! - Exclamó queriendo aumentar por última vez la agonía del hombre. Elphias Doge comenzó a gritar descontroladamente, sus articulaciones tomaban ángulos imposibles para un cuerpo normal. Sus dedos crujían hasta llegar a tocar el dorso de su mano, sus rodillas se doblaban hacia atrás hasta formar casi un ángulo de noventa grados hacia delante, su cadera se torció completamente rompiendo prácticamente la columna. En condiciones normales, esas lesiones provocarían la muerte de cualquier individuo, sin embargo, la maldición se encargaba de mantener con vida al sujeto unos pocos minutos para que la maldición realizara todos sus efectos hasta el final. Se le dislocaron los hombros y rompieron los codos, algunas costillas se fracturaron y se le rompió la mandíbula, los gritos del hombre eran desoladores, su sufrimiento era mayor al que ningún cuerpo humano sería capaz de soportar, y que, de hecho, no era capaz de soportar. Su agonía acabó cuando por último la maldición giró su cuello bruscamente, matándolo ahora sí, al instante. Un silencio deseado a la par que macabro se apoderó de la estancia, sólo roto ocasionalmente por los golpes que daba contra la mesa Mundungus Fletcher, que estaba temblando e intentaba hacerse pequeño escondiendo su cabeza entre los hombro - Tú decides, Fletcher - Determinó Lord Abel sin que la tortura lo hubiera afectado en absoluto, al contrario de lo que había ocurrido con los mortífagos, quienes pensaban que aquella noche había sido un miembro de la Orden, pero la próxima podría ser alguno de ellos.
- Me…Me matarás igual…igualmente… - Farfulló Mundungus sin atreverse a mirar directamente al Lord.
- Eso depende de ti… Si dices todo lo que sabes, y me agrada esa información, te aseguro que podrás volver al antro que los tuyos utilizan como sede. Tienes mi palabra. Pero para eso debes hablar…-reiteró Abel sin mostrar ningún tipo de sentimiento en su voz, era imposible saber si su promesa sería cumplida o no.
- No… No sé mucho… Sólo sé que dice algo de los Potter y de quien-no-debe-ser-nombrado, no sé demasi…
- Poseo una amplia variedad de torturas, que varían en intensidad, crueldad y originalidad… - Amenazó Lord Abel buscando en el interior de su túnica y sacando una pequeña, pero reluciente varita negra, parecía ansioso por probar esas torturas de las que hablaba - Harán que la muerte de tu amigo parezca… placentera - algunos mortífagos en la sala sonrieron por primera vez con las últimas palabras del Lord, divertidos por su manera de intimidar y amenazar. Aun temblando, Mundungus tragó saliva y levantó la mirada, prefería ir a Azkaban por traidor a morir como acababa de ver morir a Elphias, con un sufrimiento inhumano.
- Dumbledore ordenó a la Orden de que vigiláramos el departamento de misterios, y si era posible, conseguir esa profecía ya que Dumbledore piensa que está mal, pero también piensa que quizás se equivocó en su elección, quiere hacer que el chico Black sea el elegido ahora que su hermano está muerto.
- ¿El chico Black conoce el contenido de la profecía? - Preguntó Voldemort, pero algo le decía que al chico no le importaría eso, además si el chico quisiera, podría enfrentarse a él sin miedo y sin que una profecía se lo dijera.
- No, y no creo que lo importe lo que quiera Dumbledore, estoy seguro que hasta quiere matarlo… Es todo lo que sé, juro que no sé nada más…
- ¡Cállate! - Rugió el alumno de Voldemort callando a Mundungus al instante. Lord Abel iba a rematar el trabajo cuando Voldemort se irguió en su asiento, deteniendo a su alumno.
- No, lo dejaremos libre...- Determinó Voldemort serio, sorprendiendo a todos.
- Es por él…- Apreció Lord Abel repugnado por tener que dejar escapar a su secuestrado y respondiendo la pregunta que nadie quería hacer – Ese maldito que si mucho está acabando con nosotros y no hacemos nada por evitarlo…
- ¡Yo no tengo que dar explicaciones! -Sentenció Voldemort empezando a enfadarse porque su propio alumno lo contradijera en presencia de sus mortífagos. "Te has ganado una sesión de tortura en las mazmorras, y suplica porque no lo haga delante de todos ellos" Bramó Voldemort comunicándose telepáticamente con su sucesor. Él sabía por qué tomaba esa decisión, la Orden del Fénix no acusaría la baja de aquel inútil, no los debilitaría, y podía serles de utilidad para que le contase a Dumbledore de aquella reunión y que le hiciera pensar a la Orden, ¿Tenía algo que ver la actitud de aquel al que Hadrian Black? tal vez sí. Si quería jugar de aquella manera, entraría encantado en el juego, sabía perfectamente como provocar a su oponente en tiempos de guerra, y lo que había hecho Hadrian de acabar con sus mortifagos como si fueran nada era una provocación - Haz lo que quieras con él y devuélvelo vivo, con su amigo…- Ordenó Voldemort a su alumno levantándose de su asiento - Los demás vuelvan a sus respectivas misiones, la reunión ha concluido -Consideró saliendo de la sala dando un portazo.
- Él confía en ustedes. Yo no - Pronunció Lord Abel hacia los mortífagos, quienes habían empezado a levantarse - No confío en ustedes ni para mostrarles mi rostro, pero estamos juntos en esto, así que…mientras sea respetado como me merezco no habrá ningún problema, de no ser así, bueno, ya han visto el espectáculo - Amenazó el nuevo Lord a todos los mortífagos, que no se esperaban tal amenaza el primer día -Y tú…-soltó con asco hacia Mundungus Fletcher- Debo dejarte vivo, pero nadie dijo de qué manera…¡Crucio!
Mientras tanto en Hogwarts, Hadrian abría los ojos lentamente mientras veía al espejo frente él, el lograr entrar en las mentes de las personas sin importar que tan lejos este, solo conociendo u firma mágica y con la ayuda de Redhearth podría ampliar esta habilidad, además incluso este mismo podía hacerlo solo como un método para manipular a alguien, pero ahora sabía todo lo necesario para hacer sus nuevos movimientos y quizás sus movimientos finales en esta inútil guerra.
…
Nota: Ya estoy comenzando a subir nuevas imágenes para que las vean, aunque aun no he colocado los links, pero quizás las puedan ver ya.
LeNashSkoll
