(Inner: Queridos lectores, tal como se los prometí aquí está el siguiente capítulo, que está más emocinante que el de ayer ¿A que sí no?) ¿Oye por qué empiezas tu?
Bueno amigos míos, tal como dice mi inner aquí esta el siguiente capítulo, el cual trae muchas más emociones que el que publique anoche, espero lo disfruten (Inner: Claro que les va a gustar, pero lo malo es que los vas a dejar pidiendo el siguiente...) Ya basta, nada de lo que digas esta vez me va a hacer publicar antes del miércoles ¿Está claro? (Inner: Eso lo veremos ¬¬)
Bueno amigos, no los interrumpimos más y nos vemos el miércoles seis de marzo aproximadamente a las 23:00 horas (hora peruana) y si les gusto el capítulo por favor no olviden dejar un pequeño review.(Inner: voy a tratar de convencerlo de publicar antes, aunque esta vez no prometo nada, en especial porque en su oficina le tiene fiscalizado el internet.) Oye no digas ese tipo de cosas.
Bueno mejor me voy antes de que este siga siendo indiscreto.
PD. Cyberakuma1, perdón por la omisión de la "a", voy a corregirlo en este instante y luego me voy a hacer las compras para la semana. ^_^)
Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, los personajes de Tenchu son propiedad de la empresa From Software desde el 2004, anteriormente de Activision quien los compró directamente de Sony Entretainment. Sólo la presente historia es de mi propiedad intelectual y no guarda ninguna relación con el manga/anime o el precitado juego.
Sector Diez
Cuando Naruto apareció en el techo de la academia, se encontró con dos miembros del clan Hyuga quienes estaban custodiandola, por órdenes directas de su capitán, el rubio sabía bien cuál era su misión y no debía perder tiempo montando guardia, él debía encontrar al enemigo e iniciar combate directo, para lo cual debía ubicar a los ninjas de primera línea y ayudarlos a contener al enemigo el tiempo suficiente para que la evacuación se completara y luego patearles el trasero al estilo Naruto Uzumaki.
- Naruto, no te vi llegar. – dijo uno de los guardias que se puso en guardia al ver aparecer al rubio.
- Es imposible que alguien me vea llegar cuando uso ese jutsu, ahora dime en donde está el enemigo, tengo entendido de que vienen hacia aquí. – dijo el recién llegado con total tranquilidad.
- En esa dirección, pero ten cuidado, aparentemente son muchos. – respondió el otro Hyuga señalando al Noreste de su posición actual.
- Perfecto, voy hacia allá, esperen la señal de Shikamaru, muy pronto iniciaremos el contraataque. – dijo el rubio mientras saltaba del techo de la academia y empezaba a correr en la dirección señalada.
- Chico ¿Qué piensas hacer cuando te encuentres con el enemigo? – pregunto el bijuu mientras Naruto intentaba dar caza a los atacantes de Konoha.
- No lo sé Kurama, pero ten por seguro que no pienso contenerme, esos tipos se metieron con la villa y ahora no los puedo dejar ir así como así. – respondió el rubio un tanto malhumorado.
- Está bien Naruto, pero no olvides lo que te dijo Rikimaru, la diferencia entre un buen shinobi y uno excepcional es el grado de control que este tiene sobre sus emociones. – dijo el zorro tratando de recordarle a su jinchuriki la importancia del autocontrol.
- Lo sé, es sólo que detesto que esto pase y no estoy dispuesto a permitir que se vuelva a repetir lo que paso con Nagato. – respondió Naruto bastante serio.
Ante las palabras de Naruto, Kurama sabía que debía estar preparado para cualquier cosa, pues su jinchuriki no era de los que se andaban con bromas cuando de la seguridad de la villa se trataba y era más que seguro que esta vez no iba a ser la excepción.
Al cabo de un par de minutos Naruto pudo divisar a seis ninjas de Konoha que estaban bajo un violento ataque de tres shinobis vestidos de negro de pies a cabeza, los cuales llevaban un protector en la frente con el kanji de caos grabado en ellos.
- No tengo idea de quienes sois ustedes, pero lo que sí sé, es que les voy a patear el trasero tan fuerte que lo van a sentir hasta sus nietos. – dijo el rubio haciéndoles frente.
- Así que finalmente te encontramos héroe de la alianza. – dijo uno de los atacantes mientras sus compañeros continuaban su ataque sobre los defensores de Konoha.
- ¡Naruto sal de aquí estos sujetos están tras de ti! – grito uno de los defensores de la aldea
- ¡Así que atacaron a mi aldea y a mis amigos sólo porque estaba detrás de mí! – dijo el rubio visiblemente malhumorado.
- No te creas el importante, atacamos esta miserable aldea no por matarte, sino para debilitar a la alianza, el Ranmakyukage (sombra del caos) te quiere muerto. Pero también quiere que su patética alianza se desmorone como un castillo de naipes. – dijo el atacante mientras asumía su posición de combate.
- ¿Qué cosa kage? – dijo el jinchuriki mientras se preparaba para luchar.
- Tu insolencia será tu perdición jinchuriki. – dijo el interpelado mientras lanzaba un kunai hacia Naruto, el cual el rubio esquivo con suma facilidad.
Mientras Naruto combatía contra su adversario, los otros seis shinobis de Konoha luchaban desesperadamente para mantenerse con vida, lo que no pasó desapercibido para Naruto.
- Maldición este sujeto es demasiado rápido, necesito encontrar una apertura pronto o de lo contrario esos seis estarán muertos. – dijo el rubio mientras esquivaba otro kunai con sellos explosivos.
- Vamos eso es todo lo que tienes Naruto, me dijeron que al menos serías un reto digno, pero ya veo que el capitán se equivocó. – dijo el agresor mientras lanzaba una lluvia de kunais contra Naruto arrasando con todo a su paso.
Cada vez que el rubio trataba de crear una apertura, su adversario lo atacaba aun con más ferocidad que antes, al parecer no sólo era un especialista en armas, sino también tenía un alto grado de control de chakra, pues muchos de los kunais que lanzaba explotaban al contacto con alguna superficie.
Sin embargo, lo más peligroso de este sujeto no eran sus kunais, sino las cadenas que llevaba atadas a las muñecas, las cuales abanicaba como si se trataran de dos inmensos látigos, estos mortales látigos de hierro no sólo eran capaces de despedazar la roca, sino que además podían devorar el chakra de cualquier persona que quedara atrapada en ellos, para luego transferirlo a su esgrimidor.
- ¿No es genial acaso lo que puedes hacer con u poco de hierro fundido y algo de chakra? ¿Tú que dices Naruto? – dijo el atacante mientras volvía a atacar a Naruto con aquellas peligrosas cadenas.
Sin embargo, a diferencia de las veces anteriores esta vez Naruto no sólo esquivo el ataque, sino que además fue capaz de crear una apertura que le dio los dos segundos que necesitaba para crear a dos kage bunshin, uno de los cuales se dirigió de inmediato hacia donde se encontraban sus compañeros dos de los cuales ya estaban gravemente heridos.
- Kurama voy a necesitar tu ayuda ¿Estás listo amigo? – dijo el rubio al inmenso zorro que habitaba en él, mientras su kage bunshin intentaba atacar al enemigo con un odama razengan.
- Claro que sí chico. – dijo el zorro mientras empezaba a transferir su chakra a Naruto, quien lo libero rápidamente mientras su piel era cubierta por un manto dorado y algunas marcas de color negro.
El pequeño respiro de Naruto duro muy poco, pues su adversario no tardó mucho en darse cuenta de la pequeña estratagema y decidió ponerle fin a la misma en forma inmediata, partiendo por la mitad al bunshin antes de que pudiera completar su razengan, para luego lanzarse contra el Naruto original, atrapándolo en sus mortales cadenas.
- Te tengo mocoso imberbe. – dijo el sujeto de las cadenas sonriendo ampliamente.
- ¿Quién tiene a quién? – respondió el jinchuriki mientras usaba dos de sus colas para sujetar las cadenas que lo apresaban y una tercera para atacar a su captor.
Aunque el ataque de Naruto fue bastante despiadado, el astuto shinobi fue plenamente capaz de esquivarlo aunque tuvo que sacrificar sus formidables armas, usándolas como escudo para salvar su propia vida.
Un solo ataque de las colas de Naruto fue más que suficiente para terminar de destrozar las cadenas como si se tratase de simples fideos, lo que forzó al shinobi de negro a retomar el combate a una distancia segura.
Mientras tanto el kage bunshin de Naruto, emulando al original atacó a los dos invasores restantes empleando cuatro de sus cinco colas, mientras usaba la quinta para poner a salvo a sus camaradas.
- ¡Váyanse de aquí! Yo me haré cargo de esto. – anunció el jinchuriki con serenidad.
- ¡De eso nada! No podemos dejarte solo contra ellos dos, son demasiado fuertes, incluso para ti. - dijo uno de los recién rescatados.
- Sé muy bien lo que sienten pero ahora nuestros amigos necesitan asistencia y la Hokage debe saber que es exactamente lo que está ocurriendo, lleven a los heridos al sector trece e informen a la Hokage lo ocurrido.
- Pero Naruto. – reclamó uno de los aludidos.
- Olvídalo, Akabane, cuando a Naruto se le mete algo en la cabeza no hay quien lo haga cambiar de opinión. Lo dejamos en tus manos Naruto, enviaremos ayuda tan pronto podamos. – dijo una kunoichi de cabellos azules, mientras ayudaba a uno de los heridos a ponerse en pie.
- ¡Está bien capitana, como usted diga! – respondió el aludido mientras la ayudaba con el herido.
- ¿En serio piensan que los dejaremos escapar? ¡Eso es muy gracioso! ¿No es así Matusumura? – dijo uno de los shinobis de negro mientras iniciaba una compleja secuencia de sellos.
- En efecto lo es, primero matemos a los insectos y luego nos encargaremos del gran héroe, el todo poderoso Sr. importante que se la pasa lanzando bravatas. –dijo el aludido mientras iniciaba su propia secuencia de sellos.
- Váyanse ahora, yo los cubro. - dijo el bunshin mientras preparaba su propia secuencia de sellos.
- "Fuuton Kaze no kiri (Barrena de Viento)"/"Katon: Honoo Bakudan" (Bombardeo de flamas). – dijeron en simultaneo los shinobis de negro.
Luego de completar su jutsu, las manos del primer atacante se convirtieron en dos enormes garras de viento que arrasaban con todo a su paso, mientras que entre las manos del segundo atacante se formaba una enrome esfera de fuego de la cual salían decenas de pequeños pero muy letales proyectiles del mismo elemento, los cuales explotaban al contacto.
- "Katon: Maquma no seki" (Barrera de Magma). – dijo el bunshin mientras una inmensa pared de roca volcánica de cuatro metros de alto por cinco de ancho y dos de grosor, emergía desde el suelo cubriendo la retirada de sus compañeros.
Mientras tanto, en otro lugar de la aldea un shinobi de cabello negro y ojos rojos como la sangre caminaba a través de un bloque de celdas aparentemente buscando a alguien en particular.
- Es hora Juugo, debemos salir de aquí, avísale a Suigetsu. – dijo el shinobi de cabello azabache dirigiéndose a un hombre corpulento de cabello naranja.
- Muy bien Sasuke ¿Cuáles son tus órdenes? – preguntó el aludido.
- Dile a Suigetsu que nos vamos a unir a la batalla. – se limitó a responder el Uchiha.
- ¿Qué bando tomaremos? – pregunto su compañero mientras se preparaba a atar una pequeña nota a un ave que siempre lo visitaba.
- El ganador. Te veo en el techo en dos minutos. – dijo el de los ojos rojos antes de desaparecer en medio de una pequeña nube de humo.
- Así que finalmente te decidiste, bien Sasuke, será como tú digas. – dijo el corpulento hombre mientras dejaba libre la pequeña ave para luego partir la puerta de su celda con una patada.
Una vez en el techo de la prisión esperaron un par de minutos adicionales a que un tercer shinobi de cabello celeste hiciera acto de presencia y luego de recibir las instrucciones del Uchiha sus compañeros partieron raudos a la batalla, mientras él permaneció en su lugar esperando una señal del lugar al cual debía dirigirse.
En tanto el Uchiha observaba pacientemente el horizonte, el kage bunshin de Naruto había demostrado ser un digno rival para los dos hombres de negro, quienes a pesar de haber usado jutsus de gran poder ofensivo, no fueron capaces de superar la defensa del clon.
- Sois unos inútiles, aún no han podido derrotar a un simple bunshin. – grito un sujeto vestido de negro quien parecía estar huyendo de alguien.
- En vez de preocuparte por ellos, porque mejor no te preocupas por ti. – dijo Naruto mientras aparecía detrás de ese shinobi razengan en mano.
- De nuevo con ese tonto ataque. Bien jinchuriki, ven aquí y dame tu mejor golpe. – dijo el shinobi de negro parándose en seco y girando sobre sus talones con una actitud desafiante.
Tan pronto Naruto alcanzo a su adversario este se desvaneció en una densa nube de humo, la cual no sólo nublo la visión del jinchuriki, sino que aturdió temporalmente sus sentidos, provocando que el razengan impactara contra un árbol cercano, partiendo en dos.
- Escuchen bien inútiles, así es como uno se deshace de un bunshin. – dijo nuevamente el hombre de negro, apareciendo en la copa de un árbol cercano mientras cerraba sus puños y los cruzaba frente a su rostro. – "Ninpou: Kōtetsu bakudan" (Arte ninja, bombardeo de acero).
Tan pronto el astuto shinobi terminó de pronunciar el nombre de su jutsu, este extendió sus manos frente a él y de ellas emergieron cientos de kunais que salieron disparados hacia el kage bunshin de Naruto quien los esquivo con mucha dificultad.
Sin embargo, cuando la lluvia de cuchillos cesó y el kage bunshin empezaba a clamar victoria, el rostro de su atacante esbozo una siniestra sonrisa y todos los kunais que rodeaban al bunshin explotaron en simultáneo destruyéndolo por completo mientras hacía pedazos su gruesa pared de roca volcánica.
- ¿Ahora que harás gran héroe de la guerra? Somos tres contra uno y pese a tu gran poder no creo que puedas con nosotros. - dijo el maestro de armas mientras saltaba en medio de sus compañeros.
- Tal vez tengas razón. – dijo Naruto mientras se ponía de pie y terminaba de poner en orden sus ideas.
- Claro que tengo razón grandísimo bocazas, ya estás acabado, después de todo hasta ahora sólo he jugado contigo como he querido. – añadió el más poderoso de los atacantes presentes.
- Está bien creo que es hora de igualar el tablero. "Kuchiyose no jutsu". – dijo el rubio mientras justo debajo de él aparecía Gamabunta.
- Tiempo sin verte Naruto. Ahora mocoso, más vale que sea importante porque de lo contrario te vas a arrepentir de haberme hecho venir. – dijo el enorme sapo mientras guardaba su gran pipa.
- Ya veo, así que a eso se refería, pues bien aunque eso nos pone en mala situación creo que es hora de que nos juguemos nuestra carta de triunfo. – dijo el usuario de Fuuton.
- Tienes razón Matsumura. "Ninpou: Hone no Hishu" (Arte ninja: Cruz de Huesos). – dijo el usurario de katon mientras quince enormes cruces de hueso emergían desde debajo de la tierra.
Cuando Naruto observo detenidamente cada una de las cruces sintió que su corazón se detenía pues cada una de ellas tenía aprisionado a un pequeño niño de no más de doce años de edad, al parecer tres de ellos eran genins y los otros simples estudiantes de la academia.
- Bueno Naruto tu escoges, tomamos tu vida o la de ellos. Sin importar cuál sea tu decisión no nos iremos con las mano vacías. – dijo el usuario de armas mientras hacía emerger dos enormes garras de hierro sobre el dorso de sus manos.
- ¡Está bien ustedes ganan! – Anunció el jounin mientras se rendía ante sus adversarios.
- ¡Miserables, os aseguro que si tocan al chico yo mismo los mataré! – Bramó el enorme sapo mientras sacaba su espada.
- Una vez que el muera tú te iras por donde viniste. – dijo aquel que respondía al nombre de Matsumura, sonriendo, provocando la ira del enorme sapo.
- Tranquilo Jefe, podrías lastimar a los niños. - dijo Naruto mientras bajaba sus manos y caminaba lentamente hacia sus adversarios.
