Capitulo #35

-¡Maldita sea! ¿porque ahora?- Sigo diciendo, ya estoy sufriendo con dos presiones, al menos Rebecca sabe todo lo que necesito para que nasca bien mi bebe.

-Iré rápido por las armas- Dice Jill y baja al sótano.

Jill

Dios que mal momento para que nasca el bebe de Leon y Ada, debo darme prisa, cuando llego al sótano veo una gran caja de metal, debe de ser donde están las armas.
¡Demonios! Esta cerrada electrónicamente. Veo un panel a la derecha, creo que haré lo mismo que hize en el Queen Zenobia, ocupo un destornillador, busco entre las cajas alguno y... Bingo aquí esta, me dirijo rápido y lo abro, hay suficientes armas para aguantar a unas ordas de zombies, eso si son de los débiles.
Tomo una mochila que encontré meto las que puedo, escucho un estruendo, volteo y hay un ¡zombie!
Le doy una fuerte patada y cae, cuando esta tendido en el suelo piso fuerte su cabeza y explota.
La puerta que esta al patio esta rota y viene una gran orda de zombies, debo ir rápido con las chicas.
Subo y me dirigió a la sala, no sin antes bloquear la puerta por la que pase.

Ada

Jill trajo armas que guardaba en el almacén del sótano, le pido una y duda pero me la da, necesito protegerme yo tambien y quiero ser útil en algo, pero apenas y puedo concentrarme esto duele mucho, ya me tranquilize un poco gracias a Rebecca, pero ahora están cercas esas cosas, están por llegar.

Escuchamos que se rompe algo, debe ser con lo que bloqueo la puerta Jill, demonios aquí vienen. Veo como toda una gran orda de zombies llegan y tambien unos grandes monstruos con garras afiladas, fácil miden dos metros, nunca había visto algo así y si que visto muchas criaturas, yo estoy en una esquina de la habitación con una escopeta antidisturbios y un rifle semiautomático, las ayudo, aunque me duele mucho, puedo apuntar bien, es lo bueno de acostumbrase a esto, pero aaaahhh, no no no, ya regresaron mas fuertes.

-Ada resiste- Me dice Rebecca que esta a mi lado.

-Rebecca no puedo ¡ya va a nacer!-
Grito desesperada.

Veo que Jill se acerca con Helena y me cargan entre las dos, pasamos por la puerta de entrada que dejaron libre de BOW'S y me suben a la camioneta de Jill.

-Listo termino el pelig...- Dice Jill pero truena un neumatico-¡Hijo de... Maldición!-Grita Jill.

Se vienen acercando más los zombies y esas criaturas, demonios ahí viene el bebe.

Rebecca esta conmigo aquí ayudandome a respirar, Jill, Sherry, Helena disparan, Moira esta conmigo y Hunnigan también.

Se acerca la misma criatura de dos metros y tiene un especie de machete enorme, tira un golpe con el machete que hace que se separen de mi las demás chicas y yo estoy casi agonizando del dolor en el pavimento, ¡Demonios! No me puedo levantar, ni tengo un arma.

-Lo siento Leon- Susurro y cierro los ojos.

Espero el golpe pero escucho un disparo y abri de golpe los ojos ¿quien fue? Veo que también les disparan a las demás BOW'S.

Cuando todas las BOW'S están neutralizadas, se acercan a mi todas las chicas.

-¡Ada! ¿Estas bien?- Pregunta Jill.

-Algo- Digo con voz algo cortada, sigo sintiendo estos terribles dolores.

-¿Que paso? ¿quien nos ayudo?- Pregunta Sherry.

En eso veo que se acerca un hombre.

-Hola Jill, tiempo sin verte- Dice el hombre con barba y cabello largo.

-¿Parker? ¿Que haces aquí? ¿fuiste tu quien nos salvo?- Dice Jill sorprendida.

-Lo se tienes muchas preguntas, pero no solo yo los salve- Dice Parker y apunta a su lado derecho y de un salto llega un hombre de cabello negro y una que otra cana.
¡Dios es...!

-¿Ada?- Dice el hombre que resulta que es mi padre.

-Hola papa, ya casi seras abuelo-
Digo aún agotada y el sonríe, hace tiempo que no lo veo sonreír, hace tiempo que no lo veo a el.

-Esto no me lo esperaba,¿eres su padre? ¿El general de la BSAA del este?- Dice Jill muy sorprendida.

-Exacto, no te veo en unos años y parece que ya me tienes esperando nietos, pero ahora no es el momento ni el lugar para hablar de esto- Dice mi padre sin quitarme la mirada de encima.- Vengan a la camioneta, las sacaré de este lugar, Parker lleva a mi hija- Le ordena.

-Si señor- Dice parker y me levanta.

Nos dirigimos a un vehículo blindado, una vez dentro, nos llevan a los limites de la ciudad pero esta sellado con unos grandes muros.

-¿Cuando hicieron esto?- Pregunta Helena.

-Mierda, Wesker bloqueo las salidas, tendremos que hacer algo pronto, lanzaran un misil nuclear que destruirá la ciudad y sus alrededores- Comenta furioso mi padre.

-Y Ada esta por dar a luz, necesitamos un equipo apropiado, no podemos comunicarnos con los chicos, seguramente han de estar de camino a casa de Ada y Leon- Dice Jill.

-¿Leon?- pregunta mi padre y me mira.

-El es el padre de su nieto señor- Dice Sherry.

-Ya veo, bueno iré a buscarlos, Parker acompañame, ustedes Chicas cuiden de mi hija, no tardamos- Dice mi padre y todos asienten con la cabeza.
-Vamos a esta casa, se ve fuerte, primero hay que inspeccionarla y ponerla segura- Sigue diciendo y se baja, después de quince minutos regresa.
-Esta limpia- Dice y bajan, Parker me lleva a dentro y me deja en una cama que pusieron en la sala.

-Me pueden dejar a solas con ella por favor- Pide y todos se retiran.

-Se que tienes muchas preguntas, pero no es el momento de responderlas- Le digo cuando todos se fueron.

-Solo quería felicitarte, no sabes cuanto espere esto, pero no así, traeré a su padre, no cometera el error que cometí de no estar con mi hija cuando lo necesito- Dice mi padre, y se acerca.

-Papa- Digo con voz cortada, necesito algo que me calme este horrible dolor. Hago una mueca de dolor y mi padre palidece.

-No tardare, resiste, eres fuerte, lo he comprobado- Dice y se retira.