Inuyasha: - ¿Feliz?
Kagome: - Sí mucho. (Dijo llevándose a la boca una gran cucharada de tarta).
Inuyasha: - Deberías dejar de comer tantos dulces, parece que has subido de peso en este último tiempo.
Kagome: - ¿QUEEÉ? (Preguntó avergonzada) - ¿Lo dices en serio? (Deprimida).
Inuyasha: - No tonta, solo jugaba contigo, además así tendré más de ti para amar.
Kagome: (Lo vio con tristeza) – Tonto. (Y arrojó el plato con tarta sobre su cabeza).
Inuyasha: - ¡¿Qué sucede contigo?!
Kagome: - Eso te pasa por decir que me veo gorda. (Lloró tontamente).
Inuyasha: - Lo siento, era solo una broma. (Trató de redimirse).
Kagome: - Vete… (Volteó el rostro ofendida).
Inuyasha: - ¿Qué hay de ese cambio de ánimo tan repentino? (Se quejó) – Iré a dúchame.
Kagome: - Adiós.
Inuyasha: (Suspiró) – Mujeres… (Se fue).
Ya casi amanecía y la gente comenzaba a irse lentamente, dejando en la misión un indescriptible desorden, evidencia de una gran noche.
Sesshomaru: - ¿Cómo va todo? (Llegando donde ella estaba).
Kagome: - Me siento tan cansada, lo único que quiero es dormir.
Sesshomaru: - Te creía mas fiestera. Pero parece que a tu edad ya estás hecha una vieja. (Dijo en broma).
Kagome: - ¿Qué sucede con ustedes? (Le arrojó con su chaqueta) - Uno me dice gorda y el otro, vieja. Par de tontos. (Se dirigió a la cocina molesta).
Sesshomaru: - Kagome… (Gritó) - ¿Te enojaste? Solo bromeaba. Espera. (Salió detrás de ella).
Kagome: - Ja- ja. Tal parece que ahora todos son bromistas. (Volteó para verlo, pero sin dejar de caminar hacia adelante).
Sesshomaru: - Por favor… ¿Desde cuándo te tomas lo que digo tan en serio? (Persiguiéndola).
Kagome: - ¡Desde hoy! (Gritó molesta).
Apenas terminó de hablar, un fuerte dolor de cabeza la invadió, haciendo que su vista se nublara y cayera inconsciente al suelo. Si no fuera por Sesshomaru que estaba a escasos centímetros, hubiese inevitablemente, caído al piso, dándose un fuerte golpe.
Sesshomaru: - ¡Kagome! ¿Oye me escuchas? (La interrogó entre sus brazos).
Inuyasha: - ¡Kagome! (Gritó desde la otra punta de la sala, al verla desmayada) - ¿Qué le hiciste? (Dijo arrebatándola de sus brazos).
Sesshomaru: - Nada… Solo se desmayó. (Se justificó).
Inuyasha: - Myoga… (Lo llamó a gritos. Lo cual hizo que el susodicho llegara rápido al encuentro) – Llama una ambulancia.
Myoga: - Sí amo, de inmediato.
Sesshomaru: - ¿Qué crees que le haya ocurrido?
Inuyasha: - Tal vez se bajó su presión.
Sesshomaru: - Mencionó estar cansada. Quizás sea eso.
Inuyasha: - Puede ser. La llevaré a su cuarto. (Comenzó a subir con cuidado las escaleras).
Sesshomaru: (Iba tras de ellos).
Inuyasha: (Se detuvo) - ¿Y tú a dónde crees que vas?
Sesshomaru: - ¿Dónde más? También me preocupa Kagome, imbécil.
Inuyasha: - No necesitamos tu ayuda.
Sesshomaru: - ¿Quién te crees para decirme lo que tengo que hacer?
Sango: - Oigan ¿Y ahora por qué pelean? (Vio a Kagome inconsciente) – Ohh por dios. ¡¿Qué le ocurrió a Kagome?!
Inuyasha: - Se desmayó. YO, la llevaré a su cuarto. (Dijo viendo con cólera a su hermano).
Sesshomaru: - Y YO ya dije que iría contigo. (Clavó su mirada en la del otro).
Sango: - Basta. Mejor muévanse.
Inuyasha: - Já…
Sesshomaru: - Hmm
En la habitación…
Doctor: - ¿Kagome, puedes oírme?
Kagome: (Abrió los ojos despacio) - ¿Dónde estoy?
Sango: - Es tu habitación.
Kagome: - ¿Sango?… ¿Qué pasó? (Preguntó mientras se sentaba en la cama).
Sango: - Te desmayaste asique te trajeron aquí y llamaron a un doctor.
Kagome: - Ohhh. ¿E Inuyasha?
Sango: - Afuera con Sesshomaru, esos dos no dejaban de pelear, asique los eché.
Doctor: - ¿Me dejaría hablar con la paciente a solas, señorita?
Sango: - Sí lo siento. Estaré afuera, ¿sí?
Kagome: - Está bien…
Afuera de la habitación…
Inuyasha: - ¿Y Kagome?
Sesshomaru: - ¿Ya despertó? (Interrogaron a Sango).
Sango: - Sí tranquilos. Estás hablando con el Doc en este momento. Será mejor que no molesten.
Inuyasha: - Es él el que molesta aquí. (Señalando a su hermano).
Sango: - ¡Inuyasha! Detente. (Lo regañó cansada).
Sesshomaru: - Já. Kagome disfrutaría más mi presencia que la tuya, idiota.
Inuyasha: - ¡Eso crees! (Dijo con sarcasmo) - Ya lo veremos.
Sango: (Suspiró con resignación).
La puerta del cuarto se abrió y el doctor salió con todo el tiempo del mundo.
Doctor: - Ella ya está bien. Pueden entrar si quieren. (Apenas dijo eso, tanto Sesshomaru como Inuyasha salieron disparados hacia el interior de la habitación).
Sango: - ¡Esos dos juntos le ponen los pelos de punta a cualquiera!
Doctor: (Rió ante el comentario de la morena) - Debo irme.
Sango: - Sí, gracias por venir. (Lo acompañó hasta la salida y luego volvió a subir al cuarto de la azabache. Cuando llegó se encontró a los dos hermanos azotando a la aturdida de preguntas) – Ya basta. ¿No ven que acaba de despertar? Afuera. (Sentenció).
Inuyasha: - ¿Qué? No creas que puedes venir y mandar como si… (Se encontró con la mirada asesina de Sango) – Sesshomaru nos vamos. (Dijo sujetándolo de la camisa y arrastrándolo a la fuerza hacia afuera).
Kagome: - Wooo siempre me sorprendes Sango. (Rió).
Sango: (Sonrió) – Te ves pálida. ¿Qué te dijo? (Preocupada).
Kagome: - ¿Qué me dijo? (Repitió perdida en sus pensamientos).
Afuera de la habitación…
Inuyasha: (Sentado en el suelo) - Oye…
Sesshomaru: (Soñaba despierto) – ¿Que quieres?
Inuyasha: (Se incorporó) – Quiero que hablar contigo. En serio esta vez, sin peleas y discusiones tontas.
Sesshomaru: - ¿Qué acaso ya no estamos hablando?
Inuyasha: - Me haces poner de malas. (Molesto).
Sesshomaru: - Eres tú él que le da vueltas al asunto, di lo quieras decir de una maldita vez. (Indiferente).
Inuyasha: - Quiero que dejes a Kagome en paz. Se merece ser feliz, pero no podrá si siente que tiene alguna clase de deber contigo. Ella no te ama, acéptalo.
Sesshomaru: - Lo sé. (Dijo viendo el suelo).
Inuyasha: - No, es que tu no entiendes (Justificó deprisa sin prestar mucha atención a las palabras de su hermano) - … Espera ¿qué dijiste?
Sesshomaru: - Eso… Me haré a un lado.
Inuyasha: - Entonces… ¿yo gano?
Sesshomaru: - Ella no es algo que puedas ganar. (Lo vio serio).
Inuyasha: - No me refería a eso.
Sesshomaru: (Se puso frente a él) – Amo a esa mujer y no permitiré que nadie la lastime, ni siquiera tú. Que te quede claro. (Se apartó) - Pero también sé que la felicidad que busca no está junto a mí…asique me haré a un lado, de una vez. (Repitió).
Inuyasha: - Oye Seshh… (Llevó su mano hasta el hombro del aludido, no sería de gran ayuda, pero al menos intentaría disminuir su pena. Dejar a Kagome era un gran sacrificio y lo sabía).
Sesshomaru: (Él lo apartó al instante) – No quiero tu lastima. Tal vez tengas el corazón de Kagome, pero si llegas a hacerle algo, tan solo una pequeña herida, juro que la apartaré de ti. Así me gane tu odio y el de ella. ¿Entendiste verdad?
Inuyasha: (Sonrió) – No tendrás que preocuparte, jamás haría nada que la lastimara.
Sesshomaru: - Recuerda tus palabras Inuyasha Taisho… (Señalándolo) –Porque yo las recordaré y en donde pises en falso, estarás perdido (Sonrió).
Inuyasha: - Me parece justo. (Igualó la sonrisa del otro).
La calma al fin había invadido el lugar. El silencio era notable. Hasta que un grito proveniente de la habitación hizo saltar a ambos hermanos de la sorpresa. Los dos se vieron preocupados, al mismo tiempo que entraban con velocidad al interior del cuarto.
Inuyasha: - ¿Qué ocurre? ¿Sango, por qué gritas?
Sesshomaru: - ¿Están bien?
Sango: (Volteó a verlos) – ¡KAGOME ESTÁ EMBARAZADA! (Dijo emocionada). (◉◡◉)
Kagome: - ¡SANGO! (Gritó histérica). (O/O)
Inuyasha: - ¿KAGOME? (O_O)
Kagome: - ¡SESHOMARU! (◉_◉)
Inuyasha: - ¡¿SESSHOMARU?! (ಠ_ಠ)
Kagome: - ¡INUYASHA! (◉_◉)
Sesshomaru:- ¿INUYASHA? (ب_ب)
Sango: - ¡INUYASHA! (^◡^)
Inuyasha: - ¿QUÉ? (-_-)
Sango: - Ohh Nada solo creí que como todos gritaban tu nombre yo también debía hacerlo… Me callo, lo siento. (Rió por sus adentros).
