Disclaimer: Neon Genesis Evangelion pertenece a Hideaki Anno y a Gainax Studio
Aleksast & Ibrahim Nerost
Present:
NEON GENESIS EVANGELION
"NERV Tech Project"
~- CAPÍTULO TRECE: EL FIN JUSTIFICA LOS MIEDOS -~ Parte Uno -
- ¿Te agrada el color negro? – preguntó Asuka a su amiga, Hikari Horaki, quien estaba feliz de verla con ese brillo alegre que le iluminaba el rostro, bien hará falta explicar el porqué puesto que hacía unas horas que estaba más que enfadada con la chica modelo, Rei Ayanami, quien se cuestionaba sola sobre la misma cuestión: el color del vestido. Hikari hizo una mueca de negación, y Asuka volvía a mostrar otro conjunto del mismo color, más discreto, más serio, mucho más conservador.
- Ese puede ser un buen conjunto, Asuka… no dice mucho y reserva bastante bien tu figura – indicó casi sacramentalmente la chica de cabellos cafés, como proliferando los versos de un evangelio, lo que causó la risa de la alemana.
- Será para una cita, no para ir a confesión, Hikari – indicó entre carcajadas, guardando el muy discreto vestido en su clóset, y en ese instante recordó el porqué estaba eligiendo entre tantas vestimentas, recordaba que era una ocasión especial, y se sonrojó un poco al acordarse de las condiciones en las cuales aceptó, hace siete días exactos.
|| Crónica de una súplica, parte uno ||
Ikari y Nagisa se habían encerrado literalmente en su habitación, se dedicaban unas miradas de complicidad y seriedad, Kaworu se congratuló finalmente de que las siguientes pruebas fueran en unas semanas con exactitud, y poco después comenzó a explicar hasta donde llevaba planeado. Shinji, dispuesto a escuchar las ocurrencias de su fiel colega y ocasionar confidente.
- Comenzando con el cómo convencer a Asuka, aprovecharé estos días para irme relacionando más con ella, y se me ha ocurrido que pueda facilitar las cosas cuando se lo pida… como plan B tengo que pronto serán los exámenes, podría quedar con ella para estudiar, y al cabo de unas horas podría confirmar que Asuka estaría asistiendo a la cita donde intentaré convencerla, para ti tengo un plan con todo lujo de detalles; comenzarás por abordar a Rei a cada final de clases, pasa tiempo con ella, intenta saber que lee, dado que esa es una de tus dudas, y poco a poco, sin ser bastante insistente o repentino, invitale a una cena especial. Deberás seguir mis consejos paso por paso para que todo salga al hilo de la letra. Prudencia, perseverancia y perspicacia. Tres cosas que debes tener para que el plan funcione, mi querido kamerad, lo que me preocupa es que si Asuka se niega a venir a la cita, habré gastado esfuerzo y pensamiento en planearlo todo… ahora bien, volviendo contigo, deberás guardar cierta distancia un día antes de la cita, habrá que darle un poco de suspenso a esto, así que atento a todo lo que te diga, día por día planearemos lo que vamos a hacer, ¿comprendes? Un error y podríamos tener que volver a planearlo todo dentro de un mes – indicó con severidad el joven albino, tras explicar con gran destreza todo su plan, miró la expresión de susto en Ikari, que estaba por delante de la ventana con las persianas corridas abajo, y le tomó de la cabeza con suavidad – El fin justifica los medios, y veo miedo en ti… veo que temes fracasar, pero no te preocupes, estoy yo para apoyarte y tu para hacer lo mismo.
- Nunca había hecho semejante cosa… de todas maneras, lo intentaré, pero ¿cómo se invita a alguien a salir? – preguntó con cierto pavor.
- Nada del otro mundo, con el tiempo que pases con Rei encontrarás la forma de hacerlo – indicó Nagisa, confortando a su temeroso amigo con un simple abrazo fraternal. Shinji se sentía más seguro, aunque fuera por unos instantes… el plan era prometedor, Kaworu había analizado todo con sumo detenimiento, y aún así faltaban pulir detalles del día a día antes de la fecha final: la cita que cada uno tendria con las chicas, individualmente, claro está.
- ¿Qué crees que pueda suceder pronto con el proyecto de los Kuro S-Type, cuando finalmente estén listos y no haya más que hacer con ellos? – intentó cambiar el tema, en el momento en que Kaworu se sentaba a un costado suyo.
- Realmente no lo sé, es peligroso siquiera pensar en qué será la utilidad final de tal proyecto. Por sí mismo creo que estarán destinados al hangar de los recuerdos, y sólo serán activados cuandro realmente sea necesario, sinceramente hago esto más por el gusto de tener una nave en mis manos que por hacer algo por nuestra especie, sé que no es de gran utilidad, lo acepto, pero como pasatiempo parece increíble ser único entre miles, millones de humanos que compartimos tiempo y planeta. No hay más que pensar, lo que nos es conveniente es seguir nuestras vidas a modo de lograr lo que nos proponemos… además, viendolo por el lado positivo, es una conección más con Asuka, Rei, y por supuesto que contigo. No me arrepiento de haber estado aquí… ¿a qué es genial planear una cita como dos niños construyendo un castillo de arena? Que divertido puede ser, el pensar sólo que hace unos meses, un par de ellos que nos conocimos y tu me decías que debía estar muerto, es increíble cuanto ha pasado en un parpadeo de ojos – suspiró el chico de ojos rubíes, que miraban intersados el pequeño reloj sobre la pared.
- Hace tan poco y parece que ha pasado una eternidad desde el inicio de las clases… ¿qué sucederá después de la cita? – interrogó Ikari, con ansias de saber lo que debería ser después.
- Eso está a la suerte de los resultados, cuando suceda, veremos que hacer, es malo andar pensando en cosas antes de que sucedan y menos cuando son dependientes de eventos que estan por pasar, cuando se dé la cita, sea lo que sea que pase, podremos hablar sobre ello, ahora lo que queda es descansar un poco para recobrar fuerzas, mañana puede ser un buen día – dijo Kaworu con entusiasmo, dando una palmadita en el hombro de su amigo y echandose a su cama, cosa que Ikari segundos después haría.
