De Excursión en el Bajo Mundo de los Adultos

Pov Nessie

Mi mandíbula se cayo al piso y me sonroje violentamente cuando mama me pregunto si no estaba embarazada.

Como...? Por que...? Que?

-Mama...! Por... por que lo preguntas?

-Edward y yo hemos discutido la posibilidad de que...

-Alto, alto! Tu y papa hablan de.. mi... de mi... -respire profundo- de mi vida sexual?!

-Lo hablamos con Carlisle -con mi abuelo?!-. Nos preocupa... Es decir... Yo quede embarazada de inmediato y...

-Mama! - grite para callarla-. Eras humana. Tenias periodo menstrual. La única sangre que hay en mi es la que corre por mis venas y la de Jake. No puedo... quedar embarazada. Ademas... Jake y yo... usamos... preservativos en... Las Vegas, pero... tuvimos un pequeño... inconveniente -me ruborice de nuevo.

-Que... inconveniente?

-Se... rompían... Creo que fue por el calor de nuestros... cuerpos -me aclare la garganta mirando el suelo-. Tal vez se derretían, o algo. Ya no continuamos usándolos y hasta ahora... nada. Yo... -las lagrimas inundaron mis ojos, pero no derrame ninguna lagrima-. Creo que no puedo concebir, mama. No tengo periodo menstrual.

Sentí los helados brazos de mama a mi alrededor en el segundo siguiente. Recargue el mentón en su hombro.

-Cielo, aun no te has desarrollado por completo. Hemos tratado de comunicarnos con las hermanas de Nahuel, pero nada.

-No se preocupen... Tal vez es lo mejor. No tengo idea de lo que saldrá al combinar nuestros genes. Tal vez un Michael o un Klaus*.

Bella puso los ojos en blanco.

Guarde de nuevo todos aquellos miedos sobre futuros hijos en su caja fuerte correspondiente y me olvide de nuevo de ellos.

Mama me dijo que Alice ya había visto que nuestra casita quedaría como nueva y que me había traído una playera de ambos equipos. Uy! Dos equipos... Cual escoger? A mi familia "sanguinea" o a la política?

Bueno no era tan difícil la elección. Elegiría a Jacob, siempre a Jacob. Ilusamente papa pensó que elegiría a los Cullen, estaba muy, pero que muy seguro de ello que hasta me sorprendió que no apostara. Se enojo, obvio esta, cuando tome la camiseta roja y me la puse frente a el luego de haberle dado el Beso de Judas. Y horas mas tarde mi pobre padre tuvo que soportar nuestro baile de la victoria, al ganar el partido.

Estaba tan contenta que hasta creo que hice el baile del robot, junto con Seth.

Después de ese día no vi a mi familia por dos semanas. Eso era agradable, ya que no llegaban a interrumpirnos a Jake y a mi cuando estábamos en... nuestros asuntos, como los llama el.

Fui a cazar un par de ocasiones con mama y sentí como si estuviera engañando a Jacob con otro. Yo había hecho un trato con el en nuestro pequeño claro: solo bebería su sangre. Así que al llegar de la cacería lavaba el cambio de ropa que había usado y me duchaba a conciencia, para eliminar cualquier olor a ciervo. Definitivamente me sentía como una esposa adultera y por poco Jacob casi me descubre en una de sus visitas sorpresa. Le tuve que inventar que me ensucie la blusa con salsa de tomate, cuando hacia espagueti. Luego me pregunte que por que invente una excusa... Podía convencerlo de cualquier cosa con solo un pequeño toque! Pero... aquello no me gustaba mucho. No me gustaba manipular así a las personas.

Los días continuaron pasando, llovía, tronaba, relampagueaba... Era Forks, así que no era la gran cosa y odiaba no poder tronar con mis pies las hojas que caían de los arboles con la llegada del otoño. Siempre estaban húmedas por la bendita lluvia.

Como era de esperarse, Alice quiso organizar algo para Halloween. Haría un maratón de 24 horas de películas de terror y todos teníamos que llevar disfraz. Los Quileutes pusieron sus condiciones: no usarían un ridículo disfraz y no durarían sentados en la sala de la gran casa blanca todo un día, serian libres de ir y venir cuando ellos quisieran y tenia que haber comida... Mucha comida.

Alice miro a Sam con los brazos cruzados y golpeando su pequeño pie contra el suelo, mientras el hablaba en nombre de ambas manadas.

Yo ya había hablado con Jake y ya teníamos nuestro disfraz coordinado, bueno... mas bien era yo la que se tenia que disfrazar. Y para mi mala suerte mi lindo disfraz solo era vendido en una tienda que no se especializaba en disfraces de halloween, precisamente. Podía pedirlo por internet, pero mi linda casita amarilla no era fácil de localizar por algún repartidor. No podía decirles: de vuelta entre los arboles y siga derecho. Tal vez podía pedirle de favor a mi abuelito Charlie... que lo entregaran en casa, pero... la verdad es que tenia una curiosidad tremenda de ir a una de esas tiendas.

Jake me presto su Alas de Gaviota, para ir a Seattle a comprar mi disfraz. Conducir ese auto era casi tan emocionante como correr por el bosque junto a mi lobo. Sintonice la sofisticada radio, en la estación donde tocaban viejas canciones de rock, de esas que Jasper y Emmett cantan a todo volumen, mientras papa toca el piano, solo para hacerlo enojar e iniciar una pelea amistosa.

Seguí las instrucciones del GPS y gire a la izquierda para entrar al estacionamiento subterráneo del centro comercial. Estacione el auto y baje de el mientras unos chicos me veían con la boca abierta. Tuve la osadía de guiñarles el ojo y caminar con mis altos botines color capuchino. Esa mañana me había puesto unos ajustados pantalones cafés blusa holgada beige con algunos detalles en los tirantes y una chaqueta negra con piel de no se que animal con mangas tres cuartos. Un tremendo anillo en forma de calavera. brazaletes de cuero trenzado y oro, pendientes de plumas, así como una enorme bolsa Prada del color de los botines. Obviamente Alice me había vestido.

Merodee un buen rato en las tiendas, no me atrevía a entrar a Taste My Body, la tienda de artículos para adultos, donde vendían mi disfraz de Halloween. Había otras tiendas donde lo vendían, pero Jake quería ese en especifico, para hacer enojar a mis padres. Me arme de valor y entre después de media hora. Luego de que me dije que no me debería de dar vergüenza. Yo no conocía a ninguno de los humanos que me rodeaban en el centro comercial, ni mucho menos los de dicha tienda.

El establecimiento se veía bastante inofensivo desde afuera, había tres maniquíes en el aparador vestidas de Conejita de Playboy, colegiala y gatita. Tras los maniquíes había unas cortinas rosa fucsia que impedían que uno viera mas allá en la tienda. Pero al cruzar el umbral de la puerta, entendí el por que de las cortinas. El centro comercial era un lugar familiar y lo que vendían ahí no era muy familiar que digamos.

Pero que esperaba? Era una tienda con juguetes para adultos. Pero yo solo tenia siete, así que... que se yo de eso. Todo lo que se es por que lo leí en libros de Carlisle y lo demás me lo enseño Jacob. Ah, Jacob. Las cosas que hago por ti.

Oh por todos los cielos! Que... es... eso?! Eso es...? Cielos, pero que... realista!

Pinzas para... pezo... Que?

Latigos? Quien usa latigos?!

Un tapón para donde? Que?! Quien usa estas cosas?!

Uh, condones de sabores! Al menos eso es mas... normal.

Columpios! Yo quiero uno! Espera... Nop, no es del tipo de columpio que creí.

Esas bolitas para que son? Cielos, yo no quiero nada de eso por... ahí. O si quiero? Mejor le pregunto a Jake.

Cielo santo, que no golpearon a Jesucristo con una cosa de esas?! Quien quiere eso mientras estas...?

Tengo que salir de aquí. No, aun no. Mi disfraz! Donde están los disfraces?!

-Hola, soy Jenny, te puedo ayudar en algo? - pregunto una chica bajita, pelirroja peinada con una simple coleta. Traía jeans, converse y una playera negra que decía: Taste My Body en letras cursivas en rosa fucsia.

-Si, yo... este... -sonreí abriertamente, de manera nerviosa-. Estoy buscando un disfraz que ofrecen en linea... - creo que dije muy rápido.

-Claro, esos están por aquí - con una sonrisa igual de grande que la mía, me guió por la tienda, mientras pasábamos por otras cosas, que realmente tenían proporciones muy ridículas y anatomicamente incorrectas.

Mira, galletitas en forma de... Oh. Definitivamente de esas no nos hornea a Jake y a mi, mi abuelita Esme. A que sabrán esas? Tendré que traer a Jake conmigo a la próxima, el puede orientarme un poco mas respecto en todo esto y para que demonios se usan. O tal vez el este tan perdido como yo... o quien sabe, me ha enseñado cosas bastante...

-Cual disfraz buscabas? -Jenny me saco de mis pensamientos, sonriéndome de nuevo-. Halloween se acerca y ya casi no tenemos disfra...

-Este! Este es el que busco - la interrumpí bruscamente y casi corrí hacia el disfraz.

-Genial. Es el ultimo y es talla chica. La tuya, supongo - sonrió tímidamente viendo mis sobre expuestas curvas y se miro ella.

Oh, linda. Tu también eres bonita. Para los estándares humanos era muy linda, para el sobrenatural en el que me desenvuelvo... mmm... no tanto.

-Si, soy talla chica, ademas si yo fuera una talla mas grande, me lo llevaría de todas formas -inspeccione el modelito de cabo a rabo, para ver si era igual al que promovían en su pagina de internet-. Mi marido dijo: entre mas pequeño, mejor, nena.

-Marido? - Jenny pregunto... desilusionada. Que rayos?

-Este... si.

-Oh - sus hombros se hundieron.

Definitivamente tenia que salir de ahí, pero de inmediato.

-Me llevo este, por favor - le entregue mi vestidito, sin sonreirle.

-Algo mas? - ella si sonrió.

-No, solo eso. Gracias.

En la caja registradora le entregue mi tarjeta de crédito, firme el papelito y tome mis compras. Me despedí de nuevo sin sonrisa y casi salí corriendo de la tienda, con Jenny pisándome los talones.

Gracias al cielo la bolsa del Taste My Body eran gruesas lineas verticales rosas y negras, sin ningún logotipo de la tienda y pude caminar tranquilamente por el centro comercial. Fui a una tienda de ropa y compre unas medias de red, así como unas nuevas botas en una linda boutique. Luego entre a una tienda de ropa para caballeros y le compre a Jacob unos jeans negros, para su "disfraz". Alice no tendría que enojarse, con esos jeans se vería que al menos hizo el esfuerzo.