Descompuesto
Ese día fue incómodo; primero le ofende y después no pide perdón, lo evita y huye de él. No es que esté muy orgulloso de su actitud, pero la vergüenza se ha apoderado de su ser. Por suerte el final del salón estaba lejos del pizarrón, su cabello le ayudaba a esconder la mirada y el proponerse a no apartar la vista de su libro de texto eran buenas defensas. Sólo estuvo así por una hora. Ahora estaba rumbo a casa. Ese día tocaba su clase de regularización, ¿seguiría enojado? Si Madara no le había cancelado con anticipación era probable que el plan siguiera en pie. ¿Le regañaría? Lo que pasaría seguro no podía ser algo bueno.
Seguía caminando, pensando, reflexionando. Sólo había una salida que dañaría su orgullo… pedir perdón.
Pasan las horas dentro de su sala, lo espera sentado en el sillón, prende el televisor un rato, se saca los zapatos, mordisquea su pulgar mientras observa avanzar el reloj y apaga el televisor justo cuando la chica del clima aparece. Trata de acomodarse en distintas posiciones buscando comodidad en vano. Él no llega.
Su celular se encuentra en la mesita, junto a una taza de té frío y un panqué a medio comer, lo toma buscando ese número, ese de quien tanto desea escuchar su voz. Lo ve durante varios minutos, jamás había llamado a alguien, jamás por preocupación. Después de su inseguridad pulsa el ícono de llamada y el teléfono suena una, dos, cinco veces.
‒¿Hola?‒ su voz, su respirar…él ‒Hola?
‒¿Por qué tardas tanto? Uhn‒ intenta disimular su preocupación.
‒Oh. Se descompuso el carro‒ ríe por lo bajo, es el mismo.
‒Entonces, ¿se cancela?
El timbre suena y el rubio maldice, ¿quién?
Al abrir la puerta allí está él, con su sonrisa.
‒Por supuesto que no.
Keledi: ¡Lamentamos muchísimo los retrasos que hemos tenido! Kelpie ha estado muy ocupada con asuntos escolares y a mi se me atravesaron varias cosas que me quitaron tiempo. Procuraremos no desaparecer de nuevo de esa manera. Y desde luego tendrán su recompensa. La semana que se viene estaremos publicando diariamente los dos capítulos por cada semana que faltamos. No piensen que abandonaremos este sencillito fic tan fácil.
¡Gracias por leer!
