Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, solo la trama me pertenece.
Hola :D, muchísimas gracias por sus reviews, alertas, favoritos.
Edward palideció al observar lo tranquila que estaba Victoria, lo normal que lo había saludado mientras sostenía un bisturí en la mano como si fuera a hacer una incisión.
Miró a Bella y respiro aliviado al notar que su pecho se movía. Respiraba, no la había perdido.
Fijó su atención de nuevo la sangre y frunció el ceño al ver que venía de su cabeza, no de otra parte de su cuerpo ¿la había golpeado? ¿Qué demonios le hizo? No era demasiada como había pensado en el principio, pero era de ella y la verdad es que no tenía que haber derramado ni una gota de sangre, no debía estar allí.
-¿Qué haces aquí? - preguntó Victoria tranquilamente apretando más fuerte el bisturí y pegándose a Bella apuntándolo sobre su estómago, en una pose defensiva.
Edward bajo el último paso de la escalera y la miró fijamente - ¿Qué hago aquí? – Repitió perplejo - ¡aléjate de mi mujer Victoria!
Ella lo observó furiosa y se levantó, aunque sin apartarse de Bella o dejar de apretar el arma blanca que llevaba en su mano - ¡Yo soy tu mujer! ¡Yo! no esa estúpida que lo único que hizo fue arruinarme la vida y quitarme lo más importante.
Lo miró confundida sin entender qué demonios decía
-Pero tú me amas… sé que lo haces – continuó ella mirándolo con los ojos llorosos.
Edward se acercó dos pasos aunque se detuvo al ver un arma de fuego en la mesita al lado de Victoria, y el bisturí en sus manos que estaba muy cerca de Bella… demasiado cerca.
-¿Qué mierda has hecho Victoria? - preguntó Edward con una mezcla de rabia y desesperación mirando a Bella.
-Ella fue la que me quito a mi bebé, ¡ella! te dije que estaba embarazada, te dije que había sido un error, que yo tenía a nuestro bebé adentro y tú no me creíste, pero era cierto, fue Bella la que me lo quito… y cuando lo tenga de regreso vamos a ser felices. Tú y yo.
Edward negó con la cabeza sintiéndose anonadado.
Era como… como si en verdad ella se creyera lo que estaba diciendo.
Como esa vez en Washington ella le estaba hablando con seguridad, sin lugar a ninguna duda.
La miró fijamente y recordó esos momentos. La seguridad en que pregonaba que Bella lo tenía todo y ella nada, la certeza de que estaba embarazada así las pruebas decían lo contrario.
¿Sera qué…?
No, no puede ser…
Ella fue la que lo dejo por James y ella no estuvo nunca embarazada… además…
¿Dice que el bebé es suyo?
Recordó su sueño "ella dice que es de ella pero no lo es… es mío".
Era un maldito sueño no significa nada pero unido con lo que el imbécil de Riley dijo si significaba algo…
Lo cambiaba todo…
Maldita sea, el chico no estaba mintiendo como él lo creyó en ese momento, era verdad cuando decía que Victoria creía que Bella le quito su hijo.
Ella de verdad lo pensaba...
Estaba loca, de eso no había duda, porque solo una persona desequilibrada creería lo que ella estaba diciendo.
Entrecerró los ojos y la miró fijamente calculando como sacar a Bella y a su bebé bien, como alejarla dos pasos para poder neutralizarla... solo necesitaba que se apartara un poco de Bella.
Podía usar el arma que tenía en su espalda. Dispararle en el pecho y matarla para siempre, pero estaban muy cerca, Victoria podía caerle encima a Bella y eso haría su situación peor.
Además no sabía cómo iba a actuar Victoria pero estaba seguro que podría ser completamente impredecible.
No podía arriesgar a Bella… más de lo que ya estaba.
La observó de nuevo, y se veía furiosa, rabiosa, indignada como si estuviese defendiendo sus derechos - ¿Por qué terminamos Victoria? - preguntó para disipar cualquier duda sobre su alocada teoría.
-Por ella, me engañaste con Bella pero yo te perdono, porque quien ama perdona.
Edward palideció y trago hondo, no era mentira… la mujer estaba completamente loca, por eso tenía a Bella allí, por eso quería hacerle daño.
-Para esto Victoria - ambos escucharon la voz de Carlisle detrás de ellos y Edward empezó a respirar más aceleradamente - ya la policía viene en camino y Bella necesita atención urgente. Aléjate lentamente – pidió su padre desesperado.
-¡No! - grito Victoria desesperada sollozando - ¡no me van a quitar a mi bebé! No después de todo lo que hice para tenerlo de vuelta.
Ella se volteó hacia Bella con el bisturí en mano, arrodillándose entre sus piernas y Edward se desesperó. Ella no tenía ningún tipo de conocimiento médico, si la cortaba no iba a sacar a su hijo, sino que iba a matarlos a ambos además temblaba perceptiblemente - ¡Nadie te va a quitar a nuestro bebé Victoria! - gritó haciendo que ella se detuviera y lo mirara.
Victoria se volteó arrodillada y lo observó sonriendo, feliz, como si esas palabras eran las que estaba esperando todo el tiempo.
La odiaba, cree que nunca había odiado a alguien más que a la mujer que tenía al frente, pero estaba con el bisturí cerca de su amor y él iba a hacer lo que sea para salvarla.
Incluso participar en su locura.
Sacó el arma de su espalda y la mantuvo en ese sitio para que ella no lo descubriera.
-No Edward - escuchó que su padre le murmuraba justo en su espalda. Había caminado lentamente y se había colocado detrás de él.
Miró hacia Victoria y entendió lo que quería decir su padre. Estaba más cerca que antes, no podía hacerle daño o una sin hacérselo a la otra. Victoria estaba con el bisturí paralizado en su estómago y Edward sentía que se le salía el alma del cuerpo al ver la escena.
Al observar como su esposa estaba tirada en el suelo desmayada con sus extremidades amarradas y a la merced de una mujer desquiciada.
En ese momento escucho un sonido de sirena alejada y respiro hondo… ya faltaba poco, solo tenía que actuar un poco más.
-Tienes razón Victoria - dijo lentamente mientras cargaba el arma lo mas rápido posible tratando que el sonido se escondiera con sus palabras - Bella es la culpable de todo. Yo… yo te amo y quiero a nuestro bebé.
Victoria sonrió y se levantó lentamente acercándose dos pasos hacia Edward. Sus ojos estaban brillantes emocionados y su sonrisa parecía genuina – Entonces déjame sacar a nuestro bebé y nos vamos .
Edward se estremeció y camino un paso más… faltaba poco - No - dijo suavemente mientras la miraba con la expresión más conciliadora y dulce que podía otorgar, o por lo menos un intento de ella - aquí corre peligro… nuestro bebé, hay que llevar a Bella a una clínica, y después cuando le hagan la cesárea, nos iremos.
Victoria dio otro paso frunciendo el ceño como si sopesara esa opción y miró a Bella - No quiero que viva - dijo señalándola y allí Edward tuvo suficiente.
Caminó los pasos que los separaban y la empujó contra la pared más separada del cuerpo de Bella causando que se golpeara fuertemente en la cabeza y que emitiera un gemido lastimero.
Ella lo miró asombrada, como si no entendiera por qué la atacaba y Edward la apuntó con el arma cargada mirándola con toda la rabia que sentía - Eres una maldita loca y te matare con mis propias manos.
Victoria lo miró como si no entendiera - ¿Por qué dices eso Edward? Yo te amo… - empezó a llorar como si la hubiese herido en lo más profundo de su ser y Edward no podía creer lo que estaba pasando, no podía entender cómo esa mujer había llegado a ese extremo y nadie se hubiese dado cuenta.
Carlisle corrió hacia Bella y empezó a desatarla, primero las piernas y después los brazos, la envolvió con la sabana sucia para tapar su desnudez y la acostó en el piso completamente.
Edward volteó a ver las marcas en las extremidades que había dejado las sogas y apuntó a Victoria fijamente - ¿Cómo pudiste? - preguntó acercándose y apuntándola en la cabeza. Sentía tanta rabia que no razonaba - Debería…
-Dejo de sangrar - declaró Carlisle cortando sus palabras la vez que dejaba de palpar su cabeza y le tomaba su muñeca – siento pulso, maldita sea debí graduarme de medico como siempre quise
Edward dejo de ver a su padre y miró a Victoria con odio y rabia -¡Esa es mi mujer y mi hijo Victoria! - le gritó fuertemente apuntando el arma y ella lo observó con rabia y dolor.
-¡Tú eres mío Edward! – Gritó a su vez furiosa - y yo la odio por querer apartarte de mi lado… nosotros seriamos felices si ella no existiera.
Después de anunciar eso se levantó del suelo y trato de ir contra Bella, sin siquiera pensar en su seguridad o en tener un arma con que atacarla.
No había dado ni dos pasos cuando Edward la tomó del cabello y la volvió a tirar contra el suelo apuntando el arma en la cien - Debes pagar por lo que hiciste Victoria.
-No Edward - dijo su padre mirándolo fijamente y tomando una mano de Bella - aléjate de Victoria por favor hijo… esa no es la solución.
Edward no razonaba. Solo tenía un pensamiento y retumbaba en todo su interior. Matarla, acabar con ella, hacerla sufrir de la misma forma en que Bella lo hizo, repetirle cada golpe y cada daño que ella le propino.
-Mientras viva Bella no estará segura - dijo como si estuviese convenciéndose más que contestando a su padre y empezó a apretar el gatillo.
-¡No Edward! - escuchó que gritaba una voz conocida. Ben.
De alguna manera había llegado la policía y él no se había dado cuenta de nada. Agradeció al cielo que llegaran pero eso no evitaba su objetivo. Ben bajó las escaleras y quedó frente a él junto con tres oficiales. Edward volteó y lo miro apuntando el arma directamente en su espalda, tanto él como los otros funcionarios - baja el arma… lentamente.
-Merece lo que voy a hacerle Ben - respondió mirando a Victoria quien ese momento lo observaba horrorizada y lloraba desesperada.
-Ella es la culpable… - repetía incansablemente.
Y esas palabras lo que hacían era reafirmar lo que él pensaba. Debía morir.
-¡Deténgase señor! – gritó uno de los oficiales acercándose un paso.
-¡Nadie se mueva! – gritó Ben enfebrecido - ¡Bajen sus armas oficiales! – ellos lo miraron con renuencia y apuntaron fijamente a Edward - ¡es una orden maldita sea! ¡Bajen sus armas y salgan de aquí!
Los tres oficiales miraron la escena de nuevo, apuntaron unos segundos más a Edward y bajaron las armas, saliendo cada uno del sótano dejando a Carlisle arrodillado junto con Bella en un extremo. Victoria tirada en el suelo alterada con Edward apuntándole la cien y a Ben a cuatro pasos de distancia apuntando su espalda.
-Aléjate de Victoria Edward – dijo Ben cuando salieron los oficiales. Edward negó con la cabeza firmemente - Esto no es defensa propia ni estado de necesidad… es venganza Edward y no puedo permitirlo - dijo Ben lentamente.
Él miro a Victoria unos segundos respirando aceleradamente como si se estuviese ahogando. Victoria estaba cerca y podía acabar con ella, alejarla para siempre de Bella. Eso es ¿venganza? Parecía más bien justicia divina…
-No – negó Edward acercándose más a ella – no…
Victoria lo miraba furiosa y llorando – Yo solo quiero lo que ella me quito.
-No soy tuyo Victoria… nunca lo fui – dijo él acercándose dos pasos – siempre fui de Bella – se acercó a ella hasta quedar a unos pocos pasos de distancia – me das asco… nunca te voy a amar a ti, solo a ella… - Victoria empezó a gritar y a retorcerse en el suelo.
-Piensa en Bella - dijo Carlisle desesperado haciendo que lo mirara - ella te necesita Edward, vivo y libre… tenemos que ayudarla hijo, tenemos que sacarla de aquí... se nos muere Edward, tu hijo y tu esposa… piensa en ellos.
Edward bajo la mirada hacía Bella y como si estuviese en una ensoñación despertó. Se fueron todos sus deseos mortíferos cuando la observo quedando completamente paralizado.
¿Qué demonios estaba haciendo?
Bella estaba desmayada, la había conseguido y él estaba perdiendo tiempo… tiempo valioso y necesario para acabar esa pesadilla.
Edward bajó el arma, guardándola en su espalda y se acercó a su esposa. Vio como Ben ocupaba su lugar, le colocaba esposas a Victoria y le leía los derechos aunque ella parecía no escucharlo ya que empezó a gritar despavoridamente ¡no! ¡No te acerques a ella!
Él se arrodillo a Bella y tomó su cabeza entre las manos - ¿Bella? Por favor despierta - pidió desesperado - por favor dime que estas bien…
Se sentía completamente alterado al verla tan pálida y tan fría, mojada y congelada, además de atormentado por perder tiempo valioso.
-¡Un medico! - gritó Edward meditando entre cargarla o dejarla allí hasta que llegara ayuda especializada. Decidió lo primero. La tomó en brazos y salió corriendo del sótano. Tenía que salvarla.
No podía perderla.
-Estarán bien amor… estarán bien - esa declaración era mitad ruego y mitad promesa.
Salió a la calle sin ver en realidad a nadie, había bastante revuelo, varias patrullas y muchos oficiales, tanto en la calle, como dentro de la casa, así en el sótano nada más haya estado Ben, en la salida vio varios más, entre esos los tres que lo apuntaron, pero lo dejaron ir sin decirle nada.
Pero a él no le importaba nadie, solo tenía un interés. Su mujer.
La montó suavemente en el puesto de atrás del carro y vio como su padre se acercaba a ellos corriendo. Carlisle le lanzó la llave y por reflejo más que otra cosa la tomó entre sus manos y abrió la puerta del piloto.
Su padre se montó en el asiento de atrás y sostuvo a Bella mientras Edward prendía el vehículo para ir al Hospital.
-Los escoltaremos - gritaron dos inspectores montándose en sus patrullas. Él asintió y emprendió su camino.
Nunca había manejado tan rápido en su vida. No respetaba semáforos, se montó en hombrillos, violento cada una de las normas, agradeciendo a la patrulla y dos motos que lo escoltaban que paralizaban el tráfico. Llegó al California Hospital Medical Center cinco minutos después aunque requirió toda su concentración para no matarlos a todos en el proceso.
-¡Un medico! - gritó Edward saliendo del carro y abriendo la puerta de los asientos de atrás. Aunque al ver los escoltas y como él casi se estaciona en la entrada de la institución había hecho que varias enfermeras y doctores salieran a la entrada.
Dos segundos después llegaron con una camilla y dos médicos a su lado - ¿Qué tenemos? - preguntó una doctora ayudando a los otros dos a sacar a Bella del vehículo.
-Mi esposa por favor - pidió Edward.
La doctora empezó a tomarle el pulso mientras llevaban a Bella dentro del Hospital – ¿Qué le sucedió? - preguntó ella viendo las heridas de Bella.
Edward siguió su mirada y ahora en la completa luz podía ver los golpes en la mejilla, el verdoso de su cara, las marcas y sangre en sus muñecas y talones; además que hubiese seguido desnuda si Carlisle no la hubiera tapado con la sabana sucia que estaba en el suelo, todavía con manchas de sangre por la herida de la cabeza.
-La secuestraron - dijo Edward caminando detrás de la camilla tomando la mano de Bella - y creo que usaron Misoprostol para iniciar el parto - dijo mirando la Doctora quien asintió diligentemente y empezó a emitir ordenes que él no entendía.
En ese momento la sabana sucia empezó a llenarse de sangre y él quedó paralizado - ¿qué está pasando? – preguntó observando como ella se desangraba.
-¡Demonios! – Gritó la mujer montándose en la cama y colocando la mano en la vagina de Bella para evitar que siguiera sangrando – Vamos a pabellón ¡ya!
Edward los observó estupefacto. Ella estaba sangrando, mucho, la doctora la sostenía y evitaba que siguiera haciéndolo y Bella empezó a estremecerse y respirar aceleradamente. Él no entendía que estaba sucediendo.
-Haremos todo lo que está en nuestras manos - declaró una enfermera deteniendo a Edward que iba detrás de ellos corriendo – por favor déjenos hacer nuestro trabajo.
Edward asintió desesperado - Por favor es mi esposa… sálvenla – la enfermera asintió y salió corriendo de allí rumbo al pabellón.
Quedó allí paralizado - no te mueras Bella - rogó con voz rasposa - por favor no me dejes…
Sintió la mano de su padre en el hombro y se estremeció - Si Bella se muere… por dios había tanta sangre - dijo y no pudo seguir hablando, la voz se le había cortado ya que no podía ni siquiera decir esas palabras en voz alta.
Carlisle lo abrazó y Edward lo sintió temblar fuertemente y unos segundos después escuchó sus gemidos ahogados, evidenciando que estaba llorando. Lo abrazo aunque estaba tan anonadado y desesperado que nada mas podía quedarse allí, sin decir nada, solo observando fijamente la puerta donde había desaparecido su mujer.
Su todo…
¿Estará bien? ¿Por qué estaba sangrando?
¿Podrán salvarla a ella y al bebé?
Solo pasaron unos minutos desde que llego allí, todo paso muy rápido así hubiese parecido en cámara lenta, ¿habrá sido tiempo suficiente o se habrá tardado demasiado?…
Se tapó la cara con su mano y tembló fuertemente al recordar la última mirada de Bella.
Resignación…
Era como si hubiese luchado hasta que él llego, y cuando se dejó caer al suelo inconsciente Edward creyó que había muerto, que la había perdido.
Y ahora esto…
Dios santo no permitas que ella muera…
No podría soportarlo.
Hola.
¿Les gustó?
Gracias por leer. Si les gustó o no dejen reviews :D
