este capitulo sera cortito y mucho me temo que no sera de los personajes que os gustan, asi que muchas saldran con ganas de matarme o eso creo, espero no sea tan aburrido ya que no vereis lo de siempre.

me gusta desarrollar en este fic mas historias que se conectan, ademas que con tantos rw os mereceis mas cap n.n para compensar la sequia.

mayeli85 como le haces para ser la primera? me encanta ver que siempre estas ahi, muchas gracias por leerme es bueno ver que no te esperas todos los giros que hay en la historia, Wajibruja que bien que no te moleste mi ritmo que admito puede llegar a ser pesado para los que solo quieren ver sq, Anaxi jaja si admito que ambas dan mucho baile, en este cap esa duda que planteas se te resolvera parcialmente, me temo que no soy muy fan del whatsapp pero por aqui siempre os leo. KataSwanQueen en este capitulo tendra un descanso regina XD, Guest (Jane) muchas gracias por el animo y me alegra ver que te gusto, Guest jaja si la idea es que el reino del fuego cayera un poco mal, mucho me temo que no puedo prometerte que no le pase nada a Regina, no te adelantare lo que tengo pensado XD, si se que significa la expresion a pan y agua por eso me hizo gracia, y ahora no te podras quejas es un cap más. kykyo ya extrañaba tus comentarios, Runcatrun es que son muchos personajes introducidos, practicamente tuve que pararme en varios porque tenia planteados muchas cosas sobre el mismo, ejemplo Elsa de la misma que leeras, Emmanuel es otro en el que he tenido que detenerme en fin que era mucho de golpe y no sabia que tal reaccionarian, jaja que bueno ver que realmente extrañabas la historia. Angy yo como digo no tengo ninguna prisa en este cap se muestra que voy con una calma XD que mas de uno deja la historia de seguro, Guest me alegro que te haya encantado. Guest capaz y te sorprende par abien Neal, Ghostperfec jaja tanto como sado ya? no me negaras que eso no te da un poco mas de ganas de ver que pasa? XD, Jkto me alegro que me digas que lo que estoy escribiendo pues si necesita tiempo, es que sino pierdo hasta el hilo eso de resolver asuntos en menos de un capitulo me mata... jaja no es que sea en si a la inversa, digamos mas bien que tu vision es contraria normalmente a la mayoria cuando escribes algo te emociona ver eso, es muy entretenido leerte. veremos como sales despues de este capitulo CON ELSA, tengo mucha curiosidad de ver como reaccionas XD desde ya espero lo peor jaja, has entendido perfectamente lo que queria decir emma, efecitivamente para emma esto ya es demasiado, y como dices Emma es un poco marea, yo a veces la escribo sin saber bien como va a salir sus actos, ella va un poco por libre y a diferencia de Regina que piensa mil veces las cosas, Emma toma las deciciones al momento y pocas veces se arrepiente, jaja lo de Tomás si que te ha caido bien he? para mi escribirlo es un placer lo admito, Guest jaja que bonito que sea de tus mejores amaneceres, Dcromeror que bueno que te resultara interesante como siempre un gusto verte todavia leyendo, DragonWater na no pasa nada admito que lo sugeri, es bueno ver que a veces todo se queda en la tension, me alegra que sigas por aqui, Nimbus Pyxis na mas quieres ver sufrir a Emma maldad pura.

Capítulo 35

Podrían pasar siglos y seguiríamos planteándonos la pregunta de ¿qué es querer?, aunque en si misma está mal formulada, pues no necesitamos saber eso realmente nuestra duda va mas allá.

A la gran mayoría se nos hace un nudo en el estómago cuando alguien al que queremos nos dice esas simples palabras; una madre; un amigo; un ser querido.

Hasta ahí no hay complejidad alguna, pero cuando lo dice el ser del que nos estamos enamorando, es cuando las preguntas nos acosan como el lobo que aúlla a la luna, tratando de alcanzarla por un motivo que ignora completamente.

"¿Amar y querer es lo mismo?" con ese pensamiento Emma estaba tratando de oír a Neal, oírlo de verdad, a pesar de sus intentos no podía, sus oídos parecían estar en un estado de hibernación que le impedía prestar atención a nada más allá de sus pensamientos.

Caminando alrededor del castillo Emma trataba de alejar a Neal de la entrada a su morada como si tuviese un miedo irracional a perder su refugio.

-Emma sé qué piensas que yo… pues…que yo-

Emma pudo finalmente alejarse de aquel monologo que atosigaba su mente.

-Neal en serio no tengo tiempo como te dije hace unos minutos, tengo asuntos muy importantes que atender y para verte suda…- Emma quería echarlo de ahí.

-yo lo acepto- concluyo con una media sonrisa que hizo que Emma se quedara estática, quedaron frente el uno del otro.

-no te entiendo. - dejo escapar Emma con la mirada perdida en el rostro de Neal, aquel hombre al que había amado.

-acepto que no sea mi hijo, lo criare como si lo fuera, los cuidare a ambos-

"¿cuidarnos? ¿pero qué pasa con mi vida?" la cabeza de Emma parecía estar al borde de una explosión.

-¿Por qué?- pregunto la rubia como si aquello fuera la cosa más extraña del mundo.

-porque te amo- sonrió con esa boca que antes la enloquecía, con esos ojos que hacían que flaquearan sus convicciones.

"¿amarme?" aquel verbo sonaba tan vacío en sus labios. "¿me ama?" amar para Emma era locura, era ese deseo desesperado de querer estar con la otra persona, incluso cuando las personas más importantes de su vida se lo negaban como sus padres.

Emma cerro sus ojos, como si quisiera almacenar su pequeña lucha interna, ella podía recordar cada una de las cosas que una princesa no debía hacer, no debía dar muestras de tristeza pues una princesa es la imagen viva del futuro.

Jamás una princesa bajaba la mirada como los plebeyos, nunca debía decir lo que pensaba algo en lo que Emma siempre fracaso, ¿podía mentir? Claro, pero lo odiaba.

Aquel era el padre de su hijo, podría simplemente aceptar aquella declaración y ver a donde la llevaba aquel camino, podría perdonar a Neal por haberse ido ya que pensó que ella no lo amaba.

Sin embargo, ¿Cómo iba a besarlo? ¿Cómo iba a casarse con él? ¿Cómo iba a hacer el amor con él? Esas cuestiones la estaban aterrando al plantearse la posibilidad de volver con él ¿Cómo tocas a alguien cuando tu mente esta en otra persona?

-pero yo no a ti- su lengua había cometido el delito antes de ser consciente de que aquello era un crimen.

No lo entendía "¿cuándo deje de amarlo?" acabo con la misma facilidad con la que empezó, antes de darse cuenta su tristeza se convirtió en alivio.

Se había quitado ese amor decepcionante, tal vez fue el sentirse traicionada por Neal por su abandono, su corazón antes de darse cuenta dejo de latir como un loco cuando lo veía, no sentía ganas de besarlo como si no hubiera un mañana, ya no se perdía en su mirada.

Aquello era tan claro como el hecho de que al final de nuestra vida nos encontraríamos con la muerte, eso que sentía tenía un nombre, culminación, pensar en el pasado junto a Neal había dejado de hacerla añorar ese tiempo.

En medio de aquel desayuno, Elsa estaba un poco abstraída del lugar y más con la marcha del rey Black. No podía alejar su mente de lo que había sucedido hacia una semana.

Una discusión acalorada con su hermana había logrado atormentarla, la reunión en la que se encontraba prácticamente era obra de la providencia para huir de todo aquello.

-¡no te vas a ir!- gritaba Elsa a su hermana que subía por las grandes escaleras hacia las habitaciones.

- ¡es un buen chico y quiero pasar tiempo con él! - devolvía el mismo tono Ana desde las escaleras.

- ¡es un insignificante pescador! - Elsa caminaba hacia la más joven.

- ¿y qué? No todo el mundo puede tener propiedades por doquier ni un apellido pomposo hermana-

-solo quieres abandonarme- decía Elsa en un tono tan bajo que Ana tuvo que esforzarse para escucharlo.

Bajo los escalones que la separaban de su hermana mayor con tanta prisa como los había subido, puso sus manos en el rostro de Elsa con cuidado.

-Elsa nunca voy a abandonarte- decía con una media sonrisa.

Su piel blanca, sus ojos azules, su cabello pelirrojo como la sangre que no dejaba de fluir bajo sus venas.

Elsa no se atrevía a poner nombre a esas reacciones de su cuerpo con su hermana, aunque lo sabía, "soy perversa" pensaba una y otra vez Elsa, la deseaba tanto que dolía y si tenía que hacer desaparecer a ese pescador de la vida de su hermana lo haría.

Su padre la habría golpeado hasta cansarse por esos pensamientos, como cuando se equivocaba al tocar las notas del piano, piano que aborrecía, detestaba ese maldito piano que su padre le había obligado a tocar para ser una buena reina, pues ella tenía que llegar a la perfección.

"¿perfección?" si lo hubiera dicho en voz alta habría escupido la palabra.

-Elsa eres mi hermana y te quiero, nunca dejare de quererte, aunque me case-

-yo no quiero que te cases- Elsa sujetaba la barbilla de Ana haciendo que la mirara directamente a los ojos. - no te hace falta pasarlo mal en un matrimonio- con aquella oración suspiro cerca de los labios de Ana que parecía inquieta como si aquel acercamiento la incomodara.

-Elsa nuestra relación es…- Ana estaba tratando de decir lo que llevaba meses pensando, había escuchado rumores de ella y Elsa, en la gran mayoría Elsa era algo así como una carcelera. - extraña-

- ¿tú piensas que es extraña? - subió los escalones pasando al lado de Ana que rápidamente se dio la vuelta para seguirla, cuando ya habían llegado a la parte superior caminaron por los pasillos que las llevaba a sus aposentos.

-Elsa a veces parecemos- Ana trataba de buscar las palabras. - no se ni que parecemos, allá fuera parece como si fueras mi carcelera o peor…- Ana se mordía sus labios mientras veía la espalda desnuda de Elsa en un vestido azul marino oscuro.

Elsa detuvo sus pies para ver a Ana.

-¿por eso quieres irte con un pescador?-

-Elsa por los dioses solo me gusta, no voy a casarme con él, somos amigos, ni si quiera nos hemos besado. -

-¿y vas a besarlo?- Elsa negó con la cabeza. –¿vas a tener sexo con él? ¿es eso lo que deseas abrirte de piernas para él? - cuestiono con los ojos más oscuros que Ana había visto en Elsa, sintió miedo como cuando veía a su padre gritarle a su hermana cada vez que decía algo que no debía.

Elsa se parecía en temperamento a él, no era ningún secreto que Elsa era la viva imagen del rey, tenía un lado amable; encantador; caballeroso; sobre todo con su madre y con ella, pero con Elsa el parecía enfurecido la mayor parte del tiempo, jamás supero que su primogénita fuera una mujer.

La trataba como trataría a un chico, recordaba las lecciones de piano, golpeaba tanto las manos de Elsa que acababan destrozadas con un color tan intenso que su hermana solo podía meterlas en hielo para calmar aquel terrible dolor.

Cuando enseño a Elsa a montar a caballo lo hizo con el animal más salvaje que había en los establos. Incluso la vez que le enseño como domar a un oso, práctica común en el reino realizada por los soldados reales y por los propios reyes, aquella vez Elsa llego con el muslo sangrando, por suerte para ella era un oso de un tamaño medio pero el zarpazo la dejo acostada al menos cuatro días, gracias a la intervención de la reina que regañaba al rey.

Solo se controlaba con la reina y con Ana, tal vez con ella hacia una excepción porque era la viva imagen de su madre, más de una vez pensó que su padre quería matar a Elsa.

Ana dio un paso hacia atrás sintiendo la mirada penetrante de su hermana que pronto aparto la vista.

-cuando tengas dieciocho años si es tu deseo irte con ese pescador o con cualquier otro bastardo que quiera tomarte en un vulgar establo, ahí está la puerta Ana. - dijo señalando con la mirada la salida más próxima.

Elsa dio media vuelta siguiendo su camino inicial hacia sus aposentos.

- ¡qué tiene de malo que quiera estar con alguien! - su boca la había traicionado, estaba furiosa y aterrada con Elsa, no podía contener la ira que sentía por haber vivido primero reprimida por su padre que la trataba como una delicada flor y ahora con Elsa.

-simplemente pensé que yo era más que suficiente para ti- Elsa estaba quieta sin girarse. - supongo que en esta familia nunca he sido suficiente para nadie. -

-Elsa parece como si tuvieras celos- murmuro la joven temiendo la reacción de su hermana quien como temía se giró caminando de nuevo hacia Ana, parándose frente a ella, respirando pesadamente como si hubiera corrido.

-¿quieres la verdad?- pregunto Elsa con furia en sus ojos, Ana asintió. - ¡me muero de celos de pensar en que alguien pueda tenerte! - el silencio era el síntoma claro de la sorpresa de Ana. – lo que siento por ti será mi muerte.- acaricio la mejilla de Ana que seguía en shock.- ¿sabes lo que te estoy confesando Ana?-

Ana se mordió su labio inferior como si aún no entendiera bien y tuviera miedo de preguntar.

-te amo Ana, mi amor por ti es perverso, tal vez lo mejor es que si te vayas con ese pescador lo más lejos de mí, porque si lo veo a tu lado cometeré una locura. - alejo su mano de aquel cálido rostro, Elsa se había alejado unos pasos su mirada furiosa cambio al terror, había dejado que su ira la controlara como le sucedía a su padre, su progenitor parecía vengarse de ella desde la tumba.

-pero Ana eso es…- fue interrumpida por Elsa.

- ¿repugnante? -

-cariño debes estar confundida- razonaba Ana observando como su hermana bajaba la mirada hasta el suelo.

-si supieras la de cosas que deseo hacerte cada vez que me dices cariño- una sonrisa culpable se posó en su rostro. - deja de buscar una razón lógica, sé muy bien mi condena por esto-

-pero Elsa, tu y yo somos hermanas. -dijo como si a Elsa se le pudiera olvidar.

-lo sé, si no fueras mi hermana…te habría hecho el amor aquí y ahora- volvió a alejarse esta vez sin intención de seguir aquella conversación, pues ya estaba perdida, Ana se iría de su lado y tal vez era lo mejor.

Ella se parecía a su padre demasiado, agradeció a los dioses que nunca hubiera tenido la oportunidad de ver a ese pescador porque estaba segura que hubiera llevado a su guardia real a despellejarlo.

Eso se lo había enseñado su padre, cuando un rey quiere algo lo toma, no pide permiso, no pide perdón.

"me hubiera matado si supiera lo que quiero hacer a su hija favorita" suspiro ante aquel pensamiento segundos antes de encerrarse en sus aposentos como si aquel recinto pudiera protegerla de lo que ya había salido de su boca.

Elsa sabía que su afecto estaba equivocado, algún pecado estaba pagando para tener que sentir ese inmundo sentimiento que la poseía tanto dormida como despierta, había mantenido a raya es vicio, sin embargo, con los años la verdad salía a la superficie y ahora no estaba su padre para distraer su inefable pasión por su hermana.

Una parte de ella le hubiera gustado seguir recibiendo críticas y golpes de su padre, eso la mantenía distraída el tiempo suficiente como para no tener intereses en nada mas que no fuera evitarlo.

Continuara…

pd: el tema del incesto a mas de uno/a os chocara bastante espero no me cuelguen pero que puedo hacer lo tenia pensado desde el comienzo, asi que... mis disculpas a las sensibles.