Tras la comida, todos se habían dispuesto a hablar tranquilmente por grupos, dándoles una tarde de lo más amena y divertida.
Alice, Rose, Hermione y Ginny por un lado hablaban de moda; Esme y Molly de los niños y sus travesuras. Todos los chicos Weasley y Cedric apostaban sobre fútbol con Jasper y Emmett animadamente.
Y mientras tanto, Carlisle, Lupin, Arthur, Edward, Sirius, Harry y Bella, junto con una Nymphadora Tonks algo triste que había llegado hacía una escasa media hora, hablaban sobre unos asuntos que Bella tenía pendientes desde hace tiempo. Mejor dicho un asunto. Draco Malfoy.
-Espera, a ver si he entendido bien... que Voldemort ha elegido a un chico de tan solo 16 años, a Draco Malfoy, para una misión -murmuró Lupin mirando a Bella a los ojos.
-Sé que suena a locura, pero me atacó en el bosque y dijo que enfrentásemos los poderes de ''los seguidores de Lord Voldemort, heredero de Salazar Slytherin y una Potter, la protegida, la marioneta, de Albus Dumbledore.'' -explicó Bella. Edward gruñó un poco ante el recuerdo y Carlisle le puso una mano en el hombro.
-Paciencia -le recordó su padre mentalmente.
-Además, yo os conté lo de Snape. Él quiere ayudarle -intervino Harry. Bella le miró sin decir una palabra. Ella quería creer en la inocencia del profesor, sin embargo, él era un antiguo mortífago, y a pesar de que su hermano creía que lo seguía siendo, ella estaba siempre en le borde y no sabía hacia cual de los dos lados inclinarse. El lado de Dumbledore o el de su hermano Harry Potter. El lado que creía que era bueno y el que creía que era un mortífago, un aliado de Voldemort infiltrado como espía.
-¿Se os ocurrido pensar que Snape estaba simplemente ofreciendo su ayuda a Draco para averiguar que se trae entre manos? -inquirió Lupin con tono duro. Bella le miró mal.
-A mí no me pareció eso -replicó la joven castaña furiosa.
-No estoy a favor de nadie, pero sinceramente, creo que para eso no hace falta pronunciar el ''Juramento Inquebrantable'', teniendo en cuenta que si lo incumples mueres, y dudo mucho que Snape quiera estirar la pata -intervino Sirius. Luego añadió en voz mucho más baja, tanto que solo le oyeron los vampiros -Además, si quiere morir, yo le ayudo de buen grado, no hace falta que recurra a Voldy. Los Merodeadores siempre al servicio de la Dama en apuros -Edward se mordió el labio intentando contener su propia risa.
-Quizá Bella tiene razón Remus -intervino Tonks. -Pronunciar un Juramento Inquebrantable es...
-Todo se reduce a si confías en el buen criterio y el juicio de Dumbledore o no. Dumbledore confía en Snape, por lo tanto, yo también -dijo Lupin sin alterar el tono de voz.
-Dumbledore se puede equivocar -repuso Harry.
-Os ciega el rencor -gruñó Lupin.
-No -negaron los Potter a un tiempo.
-Sí, os ciega -esta parte la grito por lo que todos se volvieron hacia el pintoresco grupito.
-Está desapareciendo gente, chicos. A diario. Solo podemos confiar en un puñado de personas, y si comenzáramos a disentir entre nosotros, estamos perdidos.
Tras estas palabras de Lupin, todos se levantaron y se fueron a unirse a otros grupos, menos los vampiros. Edward cogió una bandeja de galletas de chocolate que había echo con Esme esa tarde en la pequeña cocina y se la acercó a Bella, sentándose a su lado. Carlisle les miró un momento y luego se levantó, dio a Bella un beso en la frente con ternura y a Edward un suave apretón de hombros y se fue junto a su esposa y los Señores Weasley.
-Abre la boca -le pidió Edward intentando animarla. Bella le sonrió en broma. -¿No te fías de mi? -inquirió el vampiro haciendo un tierno puchero. Bella se echó hacia delante y Edward depositó una galleta en su boca antes de darle un suave beso en la nariz.
-Está bueno -observó Bella sonriendo. -Cocinas muy bien ¿pero sabes qué? -dijo con un brillo pícaro en los ojos.
-¿Qué? -le siguió el juego Edward.
-Besas mejor -dijo ella antes de echarse hacia delante. Edward cogió su mentón y la besó con suavidad, antes de empezar a profundizar el beso, pero en ese instante Harry llegó sonriendo y se sentó entre ellos.
-Ya he vuelto -anunció sonriendo.
Bella le fulminó con la mirada. Parecía ser que, de ahora en adelante, Edward no iba a ser el único sobreprotector barra metomentodo en la familia.
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-Tendrás que perdonar a Remus -decía Arthur a Bella más tarde en el granero. - Es culpa de su naturaleza.
-¿Se encuentra bien, Señor Weasley? -inquirió Bella al verle más cansado y cabizbajo que de costumbre. El estrés había echo estragos en el hombre, que iba encorvado, con cara de sueño y tenía una incipiente calva de la forma de un galeón de oro en la coronilla de la pelirroja mata de cabello.
-Nos están siguiendo, a todos. Muchos días Molly no sale de casa, por miedo. No está siendo fácil para nadie. Y lo de tu lechuza, nadie en el Ministerio sabe si Dumbledore está de viaje, pero tal vez el así lo quiera - se paró un momento y cogió aire. -En cuanto a Draco Malfoy, se un poco más.
-Continúe -le pidió Bella de repente mucho más interesada en la conversación.
-Envié a un agente a Borgin y Burkes. Creo que según tu descripción, lo que Ron, Harry y tú visteis al final del verano, el objeto que tanto interesa a Draco, es un armario evanescente -a Bella los ojos le brillaron.
-¿Un armario evanescente? -inquirió con un hilo de voz.
-Eran muy populares cuando Voldemort llegó al poder y se entiende tal éxito -sonrió sin gracia. -Si los mortífagos llamaban a tu puerta, solo debía meterte dentro para desaparecer durante una o dos horas. Te pueden transportar prácticamente a cualquier lugar.
Un artilugio peculiar, muy impredecible. Pero el de Borgin y Burke sigue allí.
Bella le miró a los ojos y supo que no estaba sola, que el Señor Weasley compartía sus sospechas, como Harry.
-Bella, te lo voy a pedir de rodillas si es preciso. Ten precaución. Por una vez haznos caso, no te involucres, promételo -suplicó el Señor Weasley.
Bella suspiró.
-Lo siento señor, pero no puedo prometer algo que no voy a cumplir. No lo he olvidado, señor Weasley -dijo levantando el dorso de su mano derecha con la cicatriz gracias a Dolores Umbridge. -No debo decir mentiras -dicho esto, subió las escaleras y se sentó con el resto de sus amigos y familia, sin dar muestras de que nada estuviera pasando, aunque la realidad fuera muy distinta.
Hola gente! Aquí el cap... después de muuuuuucho tiempo. Lo siento, estuve enferma y bueno, respecto a lo demás, digamos que no estoy en mi mejor momento u_U
PD: Reviews? :3
