ADVERTENCIA.
El siguiente capítulo contiene ligero lemon (muy poco ya que es la primera vez que escribo algo así, siempre me he considerado por hacer escenas eróticas en mis otras fanfics pero regularmente son hetero por lo que disculpen si no está muy bien escrito, narrado o no tiene sentido)
POR FAVOR si usted no desea leer este capítulo NO LO HAGA ya que se que muchas personas no les gusta leer este tipo de cosas aparte de que la historia no cambia en absolutamente nada si usted no lee este capítulo, ya que digamos que este es un 'plus' a la historia (simboliza el recuerdo de lo que paso entre ellos dos y es el seguimiento de los flash back que he hecho en los últimos capítulos que subí.) y si quiere saberlo omita únicamente todo hasta la parte final. :)
De antemano muchas gracias. :D
Dashii gracias por tu comentario, me alegra que te hayas divertido con la historia y su proceso, y la verdad me impresiona que te haya gustado la manera en como los describí x3, lamentablemente este es el penúltimo capítulo así que subiré el final pero checa en mi perfil, tengo otra fanfiction de ellos que estoy desarrollando apenas, saludos :D
Capítulo 35
Justo cuando Cry dio un paso hacia atrás directo a la puerta de salida fue el mismo segundo que tuvo Félix para poder detenerlo, fue un impulso automático para evitar dejarlo ir por lo que tomó de su brazo derecho para girarlo en un solo movimiento y de su nuca aferrarlo de manera en que su rostro se acercará al suyo con fuerza, sus labios se unieron en un beso forzado e inesperado; el sueco puso al americano recargado sobre la puerta de salida aferrándose a él y sin dejar de presionar sus labios contra los del castaño, Félix movió sus labios sobre los de Cry con la esperanza de que se dejara llevar por el momento como él lo estaba haciendo aunque fue sin éxito, Cry quien en ningún momento cerró los ojos trataba de zafarse al empujarlo golpeando su pecho y al alejarlo de su rostro lo miró a sus ojos azules descubriendo el nuevo tono de piel rosado en las mejillas del sueco.
-Pewds…- trató de decir agitado pero fue interrumpido por su compañero, sus labios ardían como sus mejillas, sentía que la sangre burbujeaba en sus venas y su corazón latía sin control.
-Abre un poco más tu boca –pidió el rubio susurrando sobre sus labios y llevo su mano derecha a la barbilla del americano para poder forzarlo a que lo hiciera, Cry se mantenía negado ante lo que estaba sucediendo y también inútil por no poder detenerlo pese a que trataba de empujarlo aunque era claro que se debía a que estaba confundido; Félix sentía muy tenso a su amigo y necesitaba sentir que disfrutaba de ese beso, que realmente sintiera esa misma necesidad de no separarse y al lograrlo el beso se profundizo, Cry por fin cerró sus ojos mientras sentía que sus labios se movían con suavidad y al ritmo de su amigo, estaba nervioso por varias razones como lo que estaba haciendo, el por qué lo hacía, la razón por la cual no frenaba esta situación y todo esto lo demostraba al temblarle un poco su mano derecha pero en el momento en que Félix deslizó su mano izquierda de su brazo a su abdomen e intentó introducir su lengua a la boca del americano fue cuando todo terminó.
-Espera…–exclamó al momento en que por fin logró quitárselo de encima, Félix se aferró a su cuerpo mientras lo miraba a sus ojos un poco agitado, el aire se había esfumado.
-¿Qué pasa? –pregunto
-E-esto no está bien… ¿Qué diablos estamos haciendo? –se cuestionó Cry en voz alta sin terminar de creer lo que estaba pasando, su rostro estaba completamente ruborizado de color carmesí y su mirada vaga al piso de la habitación ya que se sentía avergonzado; Pewds recuperó el aliento sin dejar de estudiar cada expresión del rostro de Cry, necesitaba saber que respuestas tenía ante la pregunta que hizo y las demás que posiblemente se originaban en su cabeza.
-Cry yo…-trató de decirle buscando la mirada del americano quien se mantuvo cabizbajo- lo siento si te incomode por lo que hice, yo sólo no quería que tú…
-¿Por qué? –le pregunto al mismo tiempo en que por fin cruzaron miradas, ni siquiera se movieron de su lugar, el americano yacía recargado sobre la puerta de la habitación mientras que el rubio estaba frente a él; Félix no conseguía escoger las palabras para expresar lo que sentía por que ni él lo sabía exactamente, tenía muchas dudas y miedo de quebrar la amistad entre los dos- Ni siquiera lo sabes –finalizó el americano para zafarse de sus brazos y esquivarlo sólo que no tenía salida, el sueco estaba obstruyendo la puerta de salida –Déjame salir
-No –respondió con firmeza
-Hazlo –exigió Cry pero sin alzar la voz, trataba de mantenerse tranquilo sólo que su mirada cabizbaja lo delataba
-No lo haré, sólo te queda gritar para poder salir de aquí –dijo sintiéndose victorioso cuando en ese momento Cry volteó a verlo a los ojos
-Eres un completo idiota –se acercó hasta él pensando en que podía quitarlo de la puerta pero solo consiguió que ambos forcejearan por un pequeño momento que bastó para terminar en golpes, la furia que sentía Cry debido a lo que había pasado se reflejó cuando le dio un puñetazo en el rostro a Félix, se quedó viéndolo como se tapaba el rostro con su mano en silencio- Félix lo siento, en verdad lo siento….yo…-estaba perplejo, no podía creer lo que había hecho que al acercarse a él para poder ayudarlo se dio cuenta que su rubio cabello terminaba de tapar su rostro- ¿Félix? –lo llamó ya que no musitaba ni una sola palabra pero se encontró con su mirada azulada, no estaba furioso por lo que le había hecho sino que estaba… ¿sonriendo?-¿Porqué… -Pewds se incorporó un poco pero tomó el rostro de Cry en sus manos para volver a unir sus labios en un cálido beso donde se fusionan los sentimientos más no la pasión.
-Me encanta cuando te preocupas por mí –susurró el sueco sobre sus labios sin dejarlo responder, tomó de su cadera para pegar su cuerpo al suyo eliminando cualquier espacio entre los dos mientras que el americano seguía inmóvil pero correspondiendo a lo que se estaba originando; Pewds empujo a Cry para que caminaran un poco e inconscientemente provocó que él se aferrara ligeramente de la parte baja de su playera, sus ojos estaban cerrados pero se abrieron en el momento en que Félix lo sentara sobre algo acolchonado dándose cuenta que estaba sobre su cama lo que lo aterro de sobremanera.
-¿Qué…-intentó hablar pero el sueco lo interrumpió sellando sus labios con otro beso, Cry estaba muy tenso ya que estaba imaginando muchísimas cosas que realmente no quería que sucedieran así que justo cuando el sueco se despegó de sus labios un momento vió la oportunidad de hablar- Félix…esto no…-no pudo completar la frase ya que se quedó viendo como su amigo se había desabotonado su camisa como a la vez aprovecho para alborotar su cabello, sus miradas se cruzaron y Cry sintió más caliente ese rubor en sus mejillas porqué estaba mirando el torso desnudo del sueco, aquella delgadez de su cuerpo y esas pecas sobre su abdomen.
-¿Qué pasa? –preguntó sacándolo de su trance al americano el cual regresó su mirada a los ojos de Pewds.
-¿Qué diablos estamos haciendo? –pregunto por fin con voz firme, sentía miedo a la respuesta que daría pero era mejor saberlo
-Es demasiado obvio ¿no lo crees?–respondió con una sonrisa y cansancio en su mirada para volver a besar al chico de anteojos aunque ahora de una manera más apasionada y ansiosa, Pewds trataba de no pensar en nada más que el deseo que sentía que en parte era debido por el alcohol en su interior y porque realmente le gustaba lo que estaba sucediendo; por otra parte Cry no dejaba de pensar en lo que pasaría sino detenía todo esto así que justo cuando decidió volver a empujarlo él sueco tomó su playera de la parte de abajo para quitársela en un solo movimiento. Ambos estaban con el torso descubierto lo que hacía más embarazosa y nerviosa la situación para el castaño, las manos de Pewds se deslizaron por la parte baja de su espalda hasta la nuca del americano con suma delicadeza profundizando el beso lo cual producía que se estremeciera ligeramente, en cuanto sintió como una de sus manos se posaba en su muslo izquierdo se dio cuenta de que las caricias de Félix lo estaban excitando, lo delataba aquel bulto en su entrepierna dejándolo más avergonzado por como su cuerpo estaba reaccionando y anonadado por no comprender aquella excitación hacia un hombre; más preguntas y temores se originaron en la mente del castaño pero no pudo darle respuesta ya que Félix lo tendió sobre la cama y tomó de su rostro para seguir besándolo, ahora sus cuerpos estaban completamente juntos como sus labios, Cry cerró sus ojos con fuerza cuando sintió como los labios de Félix se deslizaban a su cuello junto con esa cálida respiración, sus mejillas ardían por ese calor que envolvía su cuerpo avergonzándolo, el sueco parecía no desconcentrarse ante los besos que posaba en el cuello y clavícula de su amigo mientras sus manos estaban aferrados a su cadera; Cry se aferró a las sábanas de la cama sin dejar de cerrar sus ojos, estaba muy tenso ya que quería que se detuviera aunque muy en el fondo de su ser le gustaba por lo que increíblemente sus plegarias fueron escuchadas puesto que dejó de sentir el roce de los labios de Félix en su cuello, abrió sus ojos y se encontró con el rostro del sueco a centímetros del suyo junto con esa mirada azul penetrante convirtiendo su tono de piel en un total rojo carmesí.
Al parecer aquella mirada entre ellos había entrelazado sus pensamientos y miedos, es decir, Cry como Pewds se sentían nerviosos y estúpidamente principiantes ante esto, no sabían qué hacer pese a que anteriormente ya habían tenido sexo con sus antiguas novias más nunca habían estado con un hombre, ninguno de los dos imaginó ni cruzó por sus pensamientos estar en una situación de esta naturaleza pero todo esto no pudo detener a Félix, él estaba consciente y seguro que deseaba estar con el americano así que volvió a besarlo con furor deslizando su mano izquierda por su abdomen directo al comienzo del pantalón de mezclilla del castaño, éste automáticamente puso su mano derecha sobre el pecho del sueco para empujarlo sin éxito, sus labios seguían unidos y Félix estaba más que seguro de lo que quería hacer por lo que de un movimiento desabrocho el botón de su pantalón; Cry abrió sus ojos de golpe en el justo momento en que el sueco hundió su mano en su entrepierna ya que jamás pensó que fuera capaz de hacerlo, Félix necesitaba concentrarse en seguir besando el cuello de su compañero mientras lo masturbaba para evitar razonar lo que estaba haciendo y le era más fácil escuchando al americano soltar ligeros gemidos que más bien eran quejas, no estaba muy a gusto de que lo tocara pero le estaba dando placer y eso lo cegaba por completo.
La mandíbula del americano se tensaba con fuerza cómo a la vez cerraba sus ojos para evitar gemir ni declarar que lo estaba gozando, sentía que estaba al borde del colapso debido a la excitación que le provocaba la forma en como las manos del sueco se deslizaban por su virilidad una y otra vez así que un momento antes de que terminara lo empujó para quitárselo de encima y que hubiera distancia entre los dos, Félix se le quedó mirando desconcertado ante lo ocurrido mientras que Cry se tapaba los ojos con sus antebrazos por lo avergonzado que se sentía tratando de recuperar la respiración.
-Hmm…ya veo –añadió el extranjero dejando desconcertado al americano aunque claro no le diría nada solo dejaría que él mismo infiriera lo que pasó así que justo eso hizo, Pewds se había dado cuenta que la respiración de Cry se había acelerado un poco más momentos antes de que lo detuviera por lo que indicaba que estaba a punto de terminar y al parecer no quería que eso sucediera tal vez por vergüenza o inseguridad ante lo que estaba sintiendo, Félix soltó un gran suspiro para relajarse y así decidir volver a ponerse sobre el ligero cuerpo de Cry, tuvo que quitarle las manos de su rostro para poder besar sus labios y envolverlo en sus brazos para darle un poco de seguridad.
Aquella intensidad dentro de su pecho se debía a la forma en como su corazón se revolcaba dentro de su cavidad torácica, los brazos de Félix lo abrazaban con tanta fuerza mientras el americano yacía recostado sobre la cama sintiendo la presión de su cuerpo sobre él; era una sensación reconfortable lo que sentía el sueco al tener la calidez del cuerpo de su amigo junto a él pero en cambio para Cry era lo contrario, sentía que no era lo correcto lo que estaba pasando pero muy en el fondo de su ser le agradaba y se sentía tontamente seguro. Félix reposó su cabeza sobre su hombro izquierdo golpeando su aliento fresco justo en el cuello del castaño mientras que una de sus manos se aferraba a su nuca la otra estaba rodeando su cintura.
-Te quiero Cry…-susurró con un fino hilo de voz dejando al castaño totalmente anonadado, sus pupilas se habían dilatado y ese rubor en sus mejillas era más intenso; no sabía si aquellas palabras se habían dicho con veracidad absoluta ya que estaba muy ebrio pero si lo eran lo único que podría provocarle era temor al pensar que alguien más pudiera quererlo y no saber cómo actuar ante ese cariño, él estaba consciente que no conocía ese sentimiento el cual la mayoría de la gente le llama "amor verdadero" puesto que se le hacía fantasioso y tonto debido a las veces en que había sido defraudado; sus manos estaban a sus costados aún aferrados con fuerza a las sábanas de la cama por la tensión y nerviosismo del momento que ante esa confesión se fueron liberados provocando que los elevara con miedo y lentitud hasta colocarlos sobre la espalda del sueco, como aceptando inconscientemente lo que sentía.
Félix sonrió al sentir como el americano le estaba correspondiendo el abrazo aunque no había dicho ni una sola palabra pero realmente no le importaba, suspiró hondamente para seguir acomodado sobre su cuerpo mientras sentía como se desvanecía del cansancio sin poder evitarlo; Cry seguía con la mirada al techo tratando de llegar a una conclusión de lo que había pasado, de lo que ahora estaba sintiendo pero sus pensamientos fueron interrumpidos por un ronquido cerca de su oído
-¿Félix? –lo llamó primeramente con un hilo de voz pero no respondió así que trató de moverlo un poco- ¡Félix!-nuevamente le habló sin respuesta así que al hacer a un lado el cabello que tapaba su rostro se dio cuenta que ya estaba completamente dormido –¡Fuck!- exclamó con coraje y con todas sus fuerzas pudo quitárselo de encima poniéndolo justo a su lado boca arriba, el sueco hizo algunas muecas ante aquel movimiento pero no se despertó mientras que Cry aprovechó para subir la cremallera de su pantalón; tenía que salir de ahí lo antes posible y como el extranjero estaba dormido era la oportunidad perfecta para hacerlo, se incorporó para sentarse en la cama pero justo al poner los pies sobre el suelo su mano fue aferrada por la de Pewds
-¿A dónde vas? –le preguntó con un tono de voz cansado, el americano al voltearlo se sorprendió al ver que ni siquiera estaba con los ojos abiertos por lo que indicaba que estaba hablando dormido.
-Ya… me voy –le aviso, el sueco se talló sus ojos para acomodarse en la cama
-No, no te vayas –pidió y eso dejo al americano completamente confundido
-Tengo que irme –nuevamente le aviso e intentó zafarse de la opresión de su mano pero antes de que lo lograra el extranjero añadió.
-Quédate conmigo… por favor –ahora sonaba como una súplica que dejó más confundido al americano
-¿Por qué? –preguntó susurrando
-Por qué mañana te irás y sé que jamás volveremos a estar juntos como ahora – esa revelación fue como una gran abofeteada en el rostro de Cry cómo símbolo de que esa era una realidad que no podían cambiar, era completamente claro que lo que había pasado no se repetiría nunca y que si no se quedaba junto a él se lamentaría demasiado; miró el azul claro de los ojos de Félix un momento más para volver a acostarse a su lado y mirarlo de frente, el extranjero sonrió al verlo cerca de él pero no quiso molestarlo más así que cerró sus ojos para poder dormir plácidamente; para Cry lo que quedaba de la noche se le hizo tan eterno pues la confusión de todo lo que había ocurrido no podía dejarlo dormir, solo cerró sus ojos 1 hora y no pudo seguir haciéndolo ya que cada vez que se relajaba su cabeza se llenaba de todo lo que había pasado con Félix, de los besos y las caricias que compartieron así que sin más remedio se levantó de la cama para tomar asiento en uno de los sillones de la habitación mirando hacia la ventana esperando que el tiempo transcurriera lo más pronto posible.
