Disclaimer: Todo lo que reconozcan es parte del juego Amour Sucré y sus respectivos creadores.

Love, The Hardest Way

Capítulo 33.- Taking Over Me

Me quedé congelada un rato. Y cuando pude reaccionar tropecé en busca de la puerta. Me lastimé el brazo izquierdo, pero abrí la puerta rápidamente. Fui hacia la puerta de mi departamento pero no había nadie.

Salí a la calle pero Lysandro ya no estaba. Regresé a mi casa, sintiendo el ataque de hiperventilación venir.

-No-dije entre lágrimas- No...

Gruesas gotas caían de mis ojos. Y sentí un sofocante vacío en el pecho.

"Lysandro se ha ido"

-No...

"Se ha ido"

-¡No!-

Sabía que yo no era buena, pero no esperaba que me abandonara, por mucho que yo hubiese dicho que era lo mejor. Me parecía que siempre iba a estar ahí para mí. Con su paciencia y su calma inquebratables. Con su sonrisa enigmática y sus ojos brillantes como joyas.

Pero ya no estaba. Me había mentido. Me había dicho que se quedaría para siempre, pero no era cierto.

Y lo peor era que no podía culparlo. Porque tenía razón.

Fui al baño y abrí el botiquín donde regularmente tenía una dósis de emergencia. La saqué y la apreté entre mis manos. De nuevo lloré y lancé el frasquito hacia la pared con todas mis fuerzas. Se estrelló y lanzó líquido y cristales por todos lados. Me quedé en el suelo del baño llorando.

Luego de un rato me levanté. Me sentía vacía, como un cuerpo que andaba porque sí. Caminé por los rincones de mi casa. Me serví un vaso de agua y me senté en el suelo junto a la mesilla de la sala.

No supe cuanto tiempo pasó. Pero recuerdo vagamente el sonido insistente del celular y del teléfono fijo. Mirando hacia el vacío lo dejé pasar.

-...*Tu no me recuerdas, pero yo te recuerdo a ti. Me recuesto y trato con dificultad de no pensar en ti, pero ¿quién decide que soñar? y yo sueño que creo en ti, lo dejaré todo sólo por encontrarte...Tengo que estar contigo para vivir, para respirar, lo tienes todo de mí. Veo en el espejo y veo tu rostro si miro detenidamente. Hay tantas cosas dentro, pero sólo tu lo tienes todo...*

Tarereaba esa canción una y otra vez mientras estaba sentada. Si sentía la garganta reseca, entonces tomaba un sorbo de agua.

Tocaron a la puerta y una esperanza nació en mi corazón. Me levanté con rapidez y abrí la puerta.

-¿Lysandro?-pregunté esperanzada.

La blanca cabellera de Rosalya me envolvió, mientras sentía su delicado perfume colarse en mi nariz. Ella me abrazaba con fuerza. Tras ella pude ver a Leigh cuya visión me hizo llorar. Era demasiado cercano, demasiado parecido en una forma no física a él, mucho mas de lo que podía soportar. Me aferré a Rosalya y dejé caer en ella toda mi angustia y mi decepción.

Cuando me calmé un poco Rosalya dejó de abrazarme.

-¿Cómo estás?-preguntó

Negué con la cabeza.

Los hice pasar sin decir palabra. Luego de servirles té, nos sentamos en la sala.

-Lysandro nos dijo lo que pasó-dijo Rosalya.

-Lamento mucho lo que ocurre, Gabe. De verdad, no sé que pasa con mi hermano-dijo Leigh, con rostro apenado.

-¿Cómo está él?-pregunté mirando los profundos ojos negros de Leigh.

Rosalya y Leigh se miraron, el pelinegro me miró con tristeza.

-No mucho mejor que tu-dijo Rosalya- pero se niega a hablar del tema.

-¿Puedes quedarte esta noche?-pregunté a Rosalya. Ella me miró y asintió en silencio- Gracias.

Leigh se fue por la noche. Me dio un abrazo y me pidió que me cuidara.

-Sé que mi hermano recapacitará-dijo- No lo veo pasando el tiempo sin ti.

-Ha hecho lo mejor para él-dije-Leigh, cuídalo mucho, por favor. Y dile... dile que yo también lo amo.

Leigh me dio un beso en la frente y luego se despidió de Rosalya, con quien compartió una mirada de entendimiento.

-Voy a internarme en la clínica en Londres, Rosa-le dije a mi amiga un rato después, mientras me obligaba a cenar algo.

-Es lo mejor-dijo Rosalya-¿Cuando?

-En cuanto pueda-dijo- la banda tiene un receso de un año por lo menos. Entre mis ahorros y la ayuda de mi padre, creo que podré pagarla sin problemas.

-Sabes que cuentas conmigo para todo-me dijo la peliblanca- Y con Leigh. Él te quiere mucho.

-Es un buen hombre-dije- Yo también lo quiero.

-Lysandro va a pensarse bien las cosas-dijo Rosa- No te preocupes.

-No me preocupo, Rosa-le dije- Pero se ha ido precisamente porque lo ha pensado mejor. No lo culpo, la gira fue un infierno para él.

Le conté todo lo que había pasado. Y aunque Rosalya entendió un poco mejor el por qué de la decisión de Lysandro no por eso disminuyó su enojo con él.

Al día siguiente Rosa se fue, pero vinieron a verme los chicos de la banda, con la evidente excepción del peliblanco.

-Es idiota-dijo Alex mientras Will y Julian asentían vehementes-

-No lo es-dije

-Lo es-dijo Castiel quien fruncía tanto el ceño que parecía tener una sola ceja-NO debió dejarte. Si vociferaba tanto cuanto te amaba.

-No lo juzgues-pedí

-No, claro que lo juzgo-dijo el pelirrojo, molesto realmente- Todos estuvimos ahí, Gabe. Quizá no lo resentimos de la misma forma, pero es evidente para todos cuanta cobardía destila este hecho.

-Castiel-dije en forma de advertencia.

-Gabe-dijo él- Podrás quererlo mucho, pero lo conozco mejor que nadie.

Suspiré mientras dejaba que Alex me abrazara.

-No te preocupes-me dijo Alex-Todo estará mejor conforme pase el tiempo.

Me hundí en el calor de sus brazos. Sabía que lo que me decía fuera quizá cierto. Pero también tenía la impresión de que el abandono de Lysandro me dejaba un hueco tan grande como el que Jim me había dejado.

Podía ponerme a llorar, claro, pero sentía que tenía en mí un vacío que no podía expresarse con lágrimas.

-Quiero que hagan algo por mi-dije irguiéndome entre los brazos de Alex.

-Lo que sea, princesa-dijo Will- Aprovéchanos.

-Si, Gabe-continuó. - te consentiremos.

Sonreí lo mejor que pude.

-Quiero que revisen mi departamento-dije en voz baja- hasta el último rincón. Para que no quede nada que pueda tentarme. Ni una aspirina siquiera. Yo no puedo hacerlo, y ustedes lo saben. Encontraría el modo de esconder algo para consumirlo después. ¿Podrían hacer eso por mi?

Todos asintieron.

Llamé a Clarisse, puesto que Rosa estaba en la universidad a esa hora. Mi cuñada (o algo así) y yo fuimos a tomar un café.

-Va a recapacitar-dijo mirándome con algo de pena.

-Es curioso como todos creen saber lo que va a hacer Lysandro-dije quizá algo hosca- Pero la cosa es que no lo saben. Y prefiero no escuchar eso, porque sólo me da ilusiones vanas.

Nos hundimos en un silencio pesado.

-Lo siento, Clarisse-dije- Estoy... ya sabes, mal.

-Lo entiendo-dijo y al parecer no se había molestado conmigo.

-Mejor dime ¿qué tal estás tu?-pregunté.

Ella se sonrojó. Oh, oh.

-Pues... de hecho, estoy saliendo con alguien Gabe-dijo.

-¿Cómo?-pregunté, como si no hubiera oído bien.

-Salgo con un médico-dijo con una sonrisa tonta-El pediatra de Jimmy.

"Que profesional", pensé.

-Oh...

-Sí, es un buen hombre Gabe, muy responsable y trabajador. Estable.-dijo ella- Quiere mucho a Jimmy y Jimmy lo quiere mucho.

A mi sonaba a aburrimiento total, pero no le dije nada de eso.

-Lo amo-dijo al final.

-Me alegro-dije con sinceridad

Recibía visitas todos los días, como si pensaran que podía matarme o algo así si me dejaban sola. Al final no era tan mala idea, así contrarrestaba mejor la ansiedad. Terminé haciendo que Rosalya y Juliette vivieran prácticamente conmigo.

Rosa era una excelente compañía, porque era muy divertida. No me hacía olvidar el motivo de mi pena, pero al menos la hacía menos pesada.

Juliette era una rockera en toda forma. Habíamos pasado de la cerveza al café o al té en poco tiempo. Además con ella podía hablar de la ansiedad sin esconderle detalles, y no me juzgaba, ni me miraba con pena. Ella me entendía.

Pero ninguna de las dos podían evitar que me durmiera y despertara llorando, y por discretamente que, según yo, lo hiciera todos sabían eso.

-Supongo que ha sido lo mejor ¿no?-dije con voz llorosa y nasal a Ed.

Mi amigo había venido a visitarme, luego de que Alex le informara lo que había pasado. En cuanto abrí la puerta, mi amigo me tomó con fuerza entre sus brazos. No dijo nada durante un buen rato.

Había algo en Ed que siempre me hacía ponerme sensible. Lloré aún mas de lo que había llorado, aferrándome con fuerza a su cálido cuerpo.

Ed me llevó al sofá y siguió consolándome. Me acarició el pelo.

-Es suficiente, preciosa-me dijo y me alcanzó una caja de pañuelos. -Sé que te duele, y que la estás pasando muy mal, pero si te sigo viendo llorar de esa manera, te juro que iré directo a romperle la cara.

Me limpié las lágrimas.

-Me alegro tanto de que estés aquí-le dije.

-¿Y cómo no estarlo?-dijo- Eres mi hermanita favorita.

-¡Ya te escuché, Edward!-gritó Juliette desde mi habitación, en donde habíamos estado viendo un dvd del último Wacken.

-Mierda-dijo Ed- Ya sabes a lo que me refiero, tonta-hizo una mueca de horror.

-Ya, ajá-dijo llegando con nosotros.

Abrazó a su hermano y le dió una fuerte palmada en la cabeza.

-Oye...

-Ya, llorón-le dijo ella.- Vuelvo después, ¿si Gabe? Me voy a ver a Castiel.

-¿Qué?-preguntó Edward- ¿y tú como para que vas a ver a ese ... ese..., bueno a él?

-¿Qué te importa?-le espetó ella, pero sonreía cínicamente.-Regresaremos por la noche, Gabe, así que no te preocupes por la cena. Traeremos algo.

-¿Cómo que te vas con Castiel?-preguntó Edward, y de nuevo estaba adquiriendo ese tomo púrpura que indicaba peligro.

-Adiós-dijo Juliette y se fue.

-¿Sale con él?-me preguntó Ed.

-Pues supongo-dije, su cara era realmente divertida- ¿Y si así fuera a ti qué?

-Qué es raro-dijo Ed un tanto alterado, tenía un gran problema con los celos.- Primero sale con mi ex novia y luego con mi hermana.

-De hecho, tu fuiste quien salió con su ex novia...

-shhh, ni me lo recuerdes-dijo Ed- ¿Por qué sacas ese tema?

-Pero fuiste tu quien...

-Pasado pisado, hermosa-me dijo y me sonrió.

Lo miré, en realidad lucía mucho mas animado que la última vez que hablé con él.

-Suéltalo-dije.

-¿Qué?-

-Lo que me quieres decir, Ed. Suéltalo. Te mueres por decirmelo.-dije un poco cansada.

Su rostro se mortificó un poco. Luego tomó aire.

-He... encontrado a alguien-dijo y se pasó una mano entre el negro cabello- Y creo que... voy en serio, muy en serio con ella.

-¿Con en serio te refieres a...?

-Ya sé que suena a una locura, ¿no?-dijo con risa nerviosa- Yo. El playboy por naturaleza.

-Ed, no eres ningún playboy.-dije

-Ya, bueno quizá no, pero me hubiera gustado serlo-dijo, luego se enfurruñó y cruzó los brazos- Seguro que en alguna parte tengo un montón de fans locas por mi.

Sólo de imaginarlo, me dieron escalofríos.

-Mejor sígueme hablando de ella-le pedí.-¿quién es?

-Es... una inglesa-dijo él sonriendo como un tonto- Es una artista, ¿sabes? Se encargó del arte del disco de The Liars. Ahí la conocí. Se llama Diana.

-Oh... Diana...

-Sí... Diana...-dijo él atontado.

-Creo que el amor te ha pegado en serio, esta vez Ed-dije sonriendo.- ¿Cuando la conoceré? Digo, si es que vas tan en serio.

-Pues no sé, cuando me visites... en mi boda-dejó salir y se sonrojó.

-Wow-dije-¿Es en serio?

-NO lo sé-dijo pensativo- Debo preguntarle.

Sonreí, contenta por mi amigo.

Clarisse llevó a mi sobrino un par de veces, lo que me hacía muy feliz. Jugaba con él, aunque el pequeño parecía sentir que hacía falta alguien mas en ese entorno.

-Ía Gabe-me decía, ahora que tenía mas de un año y podía hablar mas o menos bien.

-Que guapo y grande estás Jimmy-le dije dándole un beso en la frente.

Clarisse me miro con tristeza.

-¿Cuando te vas a Londres?-preguntó ella.

-En dos semanas-dije- Hace dos semanas que empecé los trámites y en otras dos semanas todo estará listo.

-¿Has hablado con...

-No-dije con tristeza- Pero Leigh y Rosa lo saben. También Castiel así que supongo que él también lo sabe.

-¿No quisieras verlo antes de irte?

-Claro que sí-dije- Lo amo demasiado, pero él no quiere verme. No me contesta las llamadas ni los mensajes y se ha ido de casa de Leigh. Está poniendo distancia y lo único que me queda es respetarlo.

-Gabe...

-Me duele mucho, claro, pero...

Tocaron al timbre. Jimmy saltó contento porque amaba las visitas. Hice un gesto de desconcierto, pero abrí la puerta.

-Gabrielle-dijo una dulce voz.

-¡Sorpresa!-dijo Rosalya.

Louis y Lilianne Ainsworth estaban en mi puerta. Me sonreían con amabilidad.

-Pasen por favor-dije nerviosa haciéndome a un lado.

Los Ainsworth pasaron a mi lado y entraron. Clarisse se levantó educadamente.

-Eh... Bueno, eh... ella es mi...Clarisse Evergreen es la madre del hijo de mi hermano, y él es James... mi sobrino. Clarisse ellos son Louis y Lilianne Ainsworth los padres de Ly... de Leigh.

-Eh, mucho gusto-dijo Clarisse- Bueno, yo me retiro. Jimmy tiene cita en el pediatra.

-Avísame como va de su resfriado-pedí a Clarisse.

-Claro- dijo Clarisse- bueno... ha sido un placer. Con su permiso.

Clarisse prácticamente huyó del lugar.

-Pero siéntense por favor-dije a los Ainsworth.

-Yo voy a ordenar algo para comer-dijo Rosalya.- Con su permiso.

-Me sorprender mucho verlos aquí, si soy sincera-dije sentándome con ellos luego de ofrecerles algo de beber.

-Bueno, queríamos ver como lo estabas pasando-dijo Louis.

-Oh...

-Leigh nos dijo que estabas un poco triste y decidimos venir a verte-dijo Lilianne- ¿cómo estás?

-Pues...-quise decir bien, pero no pude. Hicieron un gesto de entendimiento.

-Lamentamos mucho que tengan que pasar por esto-dijo Louis- Mi hijo tampoco lo lleva demasiado bien. Me pregunto si tomó la decisión correcta.

-Hizo lo que consideraba lo mejor-dije- y no lo culpo ni le guardo ningún tipo de rencor. Quiero a Lysandro con todo mi corazón, de eso pueden estar seguros.

-Y lo estamos-dijo Lilianne- de lo contrario probablemente no estaríamos aquí.

-Si pudieras verlo...

-No puedo, lo siento-dije- Lo he intentado, pero él no quiere- añadí con tristeza- Lysandro no quiere saber mas de mí. Además, me marcho a Londres.

Ambos me miraron con curiosidad.

-Voy a internarme en una clínica de rehabilitación en Londres. Soy drogadicta y por eso Lysandro me dejó.

Por la cara que pusieron supuse que no sabían de mi condición. Lilianne me abrazó

-Mucha suerte, querida-dijo

-Puedes venir a vernos cuando quieras-dijo Louis- para nosotros eres otra hija mas, independientemente de lo que pase entre Lysandro y tu.

-Gracias-dije conmovida- ustedes tambien son como de mi familia

Las noches eran lo peor, porque ahora estaba invadida de pesadillas donde Lysandro me decía que ya no me quería o donde lo seguía y lo seguía sin nunca alcanzarlo. Siempre después de eso quedaba muy asustada y temblorosa y no podía volver a dormir.

Los ataques de ansiedad y pánico se hicieron mucho mas frecuentes e intensos. Los que normalmente me ayudaban a contenerlos eran Alex y Rosalya. Juliette estaba fuera de la ciudad, pero siempre me llamaba cuando estaba libre. Incluso Lilianne me llamaba de vez en cuando, lo que no sabía si era bueno o malo ya que siempre guardaba la esperanza de que quien llamara fuera Lysandro.

Me iría al día siguiente a Londres. Ya había preparado mi equipaje y avisado a mi padre, quien prometió recogerme en el aeropuerto para llevarme a la clínica.

Alex y Rosalya tenían cosas que hacer, por lo que pasarían a verme mas tarde. Sin embargo, esa tarde estaba especialmente nerviosa. Caminaba de un lado al otro pensando sólo en dos cosas: Lysandro y la heroína. Y anhelaba a ambos con desesperación. Y no podía tener ni lo uno ni lo otro.

Traté de ponerme a cantar, pero no me podía concentrar. Pensar que iba a pasar tanto tiempo recluida me daba pánico. Busqué desesperadamente algo que me calmara pero no había ni siquiera aspirinas en el botiquín porque todos me habían a ayudado a deshacerme de todo lo que me pudiera hacer caer.

Desesperada lancé un gemido de frustración, cuando tocaron al timbre. Fui a abrir.

-Damon-dije sorprendida

-Gabrielle-dijo él sonriendo- Pareces ansiosa. Quizá te hace falta un poco de esto.

Y extendió su mano hacia mi. Tenía una ampolleta de heroína junto a una jeringa sellada y una liga nueva, tal como aparecían en mi neceser durante la gira.

o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

¿Qué les pareció? Sé que todas lo sospechaban, era demasiado evidente que el único tan malvado para hace sufrir así a Gabe era Damon.

Y bueno, como vieron, Ed ya hizo su elección. Diana es la Sucrette de Kaila Maya.

flyinkWings no te pongas triste, que esto no se acaba hasta que se acaba, y todavía pasarán muchas cosas antes del final :)

Carol gracias por dedicarme tus dieces, ujú ya tengo muchos dieces en inglés. Lo siento Ed ya está mas que ocupado, pero aún así sus fans tiene un gran espacio en su corazón.

Kaila, ¿te gustó mi regalo? Para dejar de lado tanto drama decidir hacer pública la elección de Espero que te haya hecho feliz. Sé que eres una fiel fan de Ed y es mi forma de agradecerte tanto cariño a un personaje totalmente creado por mí. Gracias de verdad, por ser la primera en notar a este personaje. :)

Hasta otra^^

*El fragmento de canción utilizada en este capítulo fue Taking Over Me de los estadounidenses Evanescence