Capítulo 37 Veinte segundos

El tiempo es relativo, se dice que no importa donde estés, siempre fluye del mismo modo, pero… ¿alguna vez has sentido que corre más despacio o todo lo contrario? Pareciera una travesura de la vida, pero a veces cuando más despacio quieres que pase, fluye tan rápido que no sabes a donde fue, y cuando quisieras que continuara normal… parece ser mortalmente eterno…

Los veinte segundos que conto Harry para cada uno en esa habitación trascurrieron a una velocidad distinta…

Draco aún no podía asimilar lo que había pasado, al tiempo que presionaba su espalda contra la pared intentaba comprender como es que ahora, frente a él ya hacia muerta su hija, su pequeña princesa, tenía tan poco tiempo de conocerla… apenas estaba logrando comprender porque quería avena por las noches, que solo la cobijara hasta la cintura o porque le gustaba mirar por la ventana cuando llovía y sin embargo… ahora inmóvil sobre una cama entre los brazos de su madre parecía que ya no despertaría jamás, que ya no querría saber el porqué de las cosas, ya no la vería subir por primera vez el expreso del andén 9 , o caminar al altar…

El tiempo parecía transcurrir muy lento mientras él se atormentaba cada vez más con pensamientos de lo que pudo ser y jamás seria, no tenía fuerza para mover molécula alguna de su cuerpo, deseaba desaparecer para que con ello no sintiera ese abismal sufrimiento que lo estaba consumiendo.

Hermione estaba sumida en lo que le parecía una eternidad, millones de imágenes de su hija le venían a la mente, le estaban consumiendo el alma, destrozando el corazón, matándola en vida… no podía asimilarlo, no podía aceptarlo, eso no podía estar ocurriendo, no a ella, no a su pequeña, sentir como el pulso se le había terminado había sido desgarrador, no podía soltarla, sentirla entre sus brazos la mantenía dentro de un limbo, sabía que en cuanto se separara de ella la realidad le caería de golpe, y eso algo con lo que aún no podía lidiar, ¿Cómo hacerlo? El orden natural de la vida es que los hijos entierren a los padres, no al inverso.

No, con esa realidad no podía lidiar ella, quería de regreso a su hija, y la quería ahora, aún tenía tantas cosas que vivir a su lado…

La sujeto más fuerte y cerca de su pecho mientras que le susurraba al oído mientras suplicas ― Por favor, por favor, no me dejes, vuelve ― rezaba al Dios olvidado que sus padres le habían inculcado cuando era niña, suplicaba a Merlín e imploraba a Morgana, que se apiadarán de ella y le regresaran a su niña, a su pequeña Jane, a la luz de su vida.

Daphne salió en silencio de la habitación, permitiéndoles intimidad para lidiar con su duelo, pero sobre todo escapo del dolor que transmitía cada uno de ellos, era intolerable, le oprimía el pecho, le impedía respirar tranquila, mas sin embargo cuando salió, todo fue peor, varios rostros se giraron en su dirección, varias miradas la penetraban en espera del veredicto, que si bien ya conocían se negaban a aceptar hasta que fuera confirmado.

Un par de fuertes brazos la rodearon, eso la hizo sentir un poco reconfortada, solo un poco, después de todo que tan bien podía sentirse al ver muerto morir a la niña del hombre que amaba y no poder haber hecho nada, ni para evitarlo, ni para consolar al padre, sabía qué hora más que nunca Draco necesitaba a Hermione, y ella a él. Levanto el rostro y encaro a Theo que era el que la sujetaba.

― Murió… ― contesto la pregunta muda que le hizo con la mirada. Tan solo hablo en un susurro, pero fue suficiente para que todos en el pasillo escucharan.

La impotencia y coraje que Ron sintió solo pueden ser comparables con la intensidad con la que golpeo el muro, decir que se fracturo la muñeca es decir poco, Pansy lo envolvió en un abrazo fuerte, él se dejó consolar por esos brazos frágiles que ahora le transmitían compresión, y lloro, Ron Weasley lloro como jamás había llorado y como jamás volvería a llorar en su vida.

Ginny, se deslizo por la pared hasta quedar en cuclillas, cubrió su rostro con ambas manos mientras intentaba tranquilizarse y ser fuerte, alguien debía ser fuerte, alguien tenía que estar ahí para Hermione y sostenerla, para donde miraba encontraba algún familiar desecho llorando, se limpió las lágrimas que se le escaparon y se puso nuevamente de pie mientras respiraba lentamente para controlarse. Saco su varita y conjuro su patronus.

― Necito un grupo de aurores de inmediato, clase cinco.

Mientras Theo consolaba en sus brazos a Daphne no podía dejar de observar a Ginny, le asombraba su fortaleza, mientras todos estaban destrozados ella miraba fijamente a la puerta del cuarto, sabía que estaba tomando una decisión. Y desde ese momento nació dentro de él un respeto y admiración infinito por la pelirroja. Y sin saberlo, algo más lo ato a esa chica. Theo no se daría cuenta hasta mucho tiempo después, que fue en esos veinte segundos cuando su corazón y mente decidieron que seguirían a Ginny si era necesario, hasta el fin del mundo.

Aún con un hijo gestándose en el vientre de Daphne…

Byakuya sobre un árbol en la distancia miraba toda la escena, él mejor que nadie sabía que era la muerte era un proceso normal, lo había visto cientos de veces, lo había sufrido en algunas ocasiones, más sin embargo, sentía algo fuera de lugar, no se sentía cómodo con la situación, algo que no sabía cómo nombrar le causaba incertidumbre.

Harry seguía contando, mientras pronunciaba cada segundo mentalmente sus esperanzabas se diluían, sujetaba la mano libre de la pequeña, el tiempo le pareció infinito, todos sus reflejos estaban al tanto de que algo cambiara o se moviera en el pequeño cuerpo inerte.

Esos veinte segundos transcurrieron de forma diferente para cada uno, para Hermione fue negación, para Draco desolación, para Ron ira, para Ginny fueron determinantes, para Harry esperanza, para otros dolor, pero sin duda, para todos fue un reflejo de lo que es el infierno en vida, sin duda alguna ese sentimiento que en ese momento los embargaba jamás lo olvidarían.

Minutos antes en la Mansión Malfoy

Astoria se acababa de aparecer nuevamente en el centro de la sala, con ella venían cuatro elfos cargando varias maletas.

― Suban todo a la habitación de Draco y acomódenlo, cuando terminen regresen a mi mansión, menos tu Doris, aún tengo otra tarea para ti. ― mientras ordenaba miraba felizmente unos papeles, el regocijo que sentía era palpable.

― Señorita Astoria, ¿Qué hace? ― pregunto temerosa Malin, la elfa principal de la mansión Malfoy.

― Instalándome ¿acaso no es obvio inepta? ― le molestaba de sobre manera que le hablaran como si fueran iguales esas criaturas inferiores.

― Pero señorita, no puede instalarse en la habitación del amo Draco. No le agrada esa idea a él

― Tu amo, me suplicara de rodillas que me quede a su lado ― le dijo con petulancia.

―Señorita, creo que usted no se siente bien ― Malin estaba segura de que Astoria deliraba, ¿Cómo podría quererla el amo Draco en su cama, si tan solo tenía un día que la señorita Daphne se había marchado?

― ¿Quién pidió tu maldita opinión? ― sin quererse contener lanzo un avada y termino con la vida de la pobre elfa.

El resto de la servidumbre corrió a ocultarse, Doris se a cerco temerosa a su ama ― listo ama ― hablo entre temblores, Doris mejor que nadie sabía la brutalidad y maldad que poseía su ama, había sido designada al cuidado de Astoria desde que esta había nacido, esa obediencia ciega que era parte de su naturaleza propia, la había obligado a seguir cada orden por más desquiciada o despiadada que fuera por parte de Astoria.

Con un conjuro rápido duplico los papeles que sostenía, le entrego los originales a su elfa ― cuidaras esto, con tu propia vida,no puedes entregárselos a nadie que no sea yo ― le hablo duramente mientras le aventaba los papeles ― ¿entendiste?

― Si ama ― la pobre elfa recogió a prisa los papeles del suelo mientras su ama comenzaba a subir las escaleras, no entendía porque eran tan importantes, solo un papel contenía letras y el resto eran fotos, fotos de una bruja que reconoció al instante,después de todo, ¿Quién no conoce a Hermione Granger?

En San Mungo

Harry estaba soltando lentamente la mano de Jane, resignado sabía que era momento de aceptarlo, Jane había muerto. Le dio una última mirada y dejo correr las lágrimas por su rostro, camino despacio hacia la puerta, al momento que la abrió se topó con Ginny que estaba justo por entrar, sin pensarlo la abrazo fuertemente, si alguien podía contenerlo era ella, siempre había sido ella.

― ¿Jane? ― subió lentamente su cara y miro a su hija, no, no podía haber sido su imaginación, contuvo el aliento y miro fijamente el rostro de su niña, dos segundos después volvió a ocurrir, el pecho de su pequeña se movió. ― ¿Jane? ― Hermione comenzó a llorar de alegría esta vez.

Draco soltó todo el aire que había estado conteniendo y se a cerco lentamente, temeroso de que fueran alucinaciones.

Harry corrió a lado de la pequeña y tomo nuevamente su pulso, si, ahí estaba, lento y débil pero ahí estaba, su pulso había regresado, veinticinco segundos después, el agua de la vida les había regresado a Jane…

Lo sé, no tengo vergüenza, meses sin actualización y vengo con un capitulo muy corto, pero si alguien sigue ahí, gracias, gracias por aún seguir esta historia, por las recomendaciones que le hacen para ser leída a pesar de estar incompleta, cada que he leído un mensaje en grupos de Facebook donde la recomiendan o mencionan que aún esperan actualización ha sido muy gratificante para mí.

XOXOX DLM