Planetarium del Cometa – Capítulo 37: Información anticipada
—¡¿Para qué quieres que vaya?!
—Tú ven y ya, no preguntes tanto
Y aquí estoy, en la habitación de Estela tratando de que la misma me acompañe hasta la biblioteca. Esta mañana he sido infectada y he recibido la misteriosa pulsera que tanto Saria como Link llevan. Tan solo queda Midna, Peach, Lucario, Kirby y Estela.
—¡Tengo cosas que hacer! —sigue diciendo mientras hace su cama.
—¡No grites! Es importante que nadie sepa de esto.
La dueña del Planetarium se acerca y se me queda mirando.
—¿De quién es esta nave?
—Tuya —digo apartando la vista. Con solo esto ya sé toda la conversación que tendremos.
—¿Quiénes son los invitados?
—Los demás.
—¿Quién manda a quién?
—Nadie a nadie —le contesto. A juzgar por su cara no es la respuesta que esperaba.
—¡Pues nada! ¡Todos somos iguales!
La mujer abre la puerta de la bóveda y sale saltando. Decido seguirla para impedir que perdamos la prueba.
—¡Vamos Zelda, a mi biblioteca!
No sé por qué pero suponía que iba a pasar algo así.
—¡Que no grites!
—¡Grito si quiero, princesita!
¿Qué le da a esta ahora? Seguramente si Samus le hubiera pedido ir a la biblioteca hubiera hecho caso a la primera. Me tiene un asco que no se aguanta, se ve de lejos. Mi intención en este momento es atraparla por un brazo y retenerla dentro de la sala donde debo llevarla, pero ella ya ve a venir este movimiento y se resiste una vez la tengo agarrada.
—¡¿Qué haces, loca?!
—Relájate y entra —intento hablar suave, aunque es difícil en esta situación.
En poco rato se empieza a acercar la gente. Acaban por rodearnos Midna, los erizos, Link y Peach. Quiero que todos los que saben de qué va la prueba me ayuden, pero solamente yo puedo convencer a Estela para que entre conmigo. Además sería muy sospechoso. De hecho, ya lo es por culpa de la rubia platino.
—¡Que entres! —acabo gritando.
Doy un tirón del brazo de Estela y la envío dentro de la biblioteca. Mientras ella se ubica aprovecho para entrar y cerrar la puerta de un buen golpe. No voy a ser tonta, por lo que me quedo de brazos cruzados delante de la salida para que no escape.
—¡No me hagas daño! Hay cámaras, ¿eh? —dice cubriéndose en un rincón.
—¿Qué dices, idiota? Siéntate, anda.
Entra en razón, obedece y me siento con ella.
—Buenas. ¿Qué os trae por aquí?
—Estela queda infectada —digo con claridad. Veo que ella se asquea.
Afortunadamente se calma cuando, entre la Voz y yo, le contamos de qué va todo. Ella le da al tambor dieciocho veces y se coloca la pulsera. No se queja por haber sido infectada, aunque tampoco parece que se arrepienta del número que hemos montado fuera.
—Ahora decidid quién de las dos traerá a otro compañero o compañera mañana y quién será.
—¿Quién queda? —pregunta Estela.
—Midna, Kirby, Lucario y Peach —le digo.
—Ah, pues trae a Midna —se levanta—, a mí déjame de líos.
La mujer abre la puerta y se va. Yo decido quedarme a hablar con la Voz acerca del comportamiento que Estela ha tomado contra mí. Aún con la cantidad de cosas que podría soltar de este tema prefiero salir de la biblioteca rápido, quiero despejarme y librar mi mente. Una vez salgo, pero, veo que no hay mucho para distraerse.
Me voy al césped, donde Ike trata de hacer malabares con naranjas a partir de las enseñanzas de Saria. Todos los demás están en el suelo observando el espectáculo, lo que me da a pensar que el mal ambiente entre los bandos de concursantes ha desaparecido. Eso sí, la lista de nominados actuales es la mayor consecuencia del mal rollo que generamos la semana pasada y ninguno de ellos se va a librar de seguir estando en la palestra hasta el sábado.
Nada ocurre en las próximas horas hasta que llega la cena. Todos estamos comiendo la sopa que Kirby ha preparado mientras hablamos de temas diferentes cuando una pregunta se catapulta a la mesa desde una punta.
—Y vosotros… ¿por qué os apuntasteis al concurso? —pregunta Peach.
Todos callamos, solo el ruido de una cuchara rompe el silencio.
—Para pedir dinero para tener una vida de lujo —contesta Ike.
—¿De lujo?
—Claro, el premio es un deseo, ¿no?
—¿Y pedirías dinero? Es muy básico —Lucario da su opinión.
—Solamente el dinero puede dar el cambio a la vida que llevo, trabajando de mercenario y teniendo que ganarme la vida con lo que me vaya saliendo. El dinero es la solución en mi caso.
—Pues yo quiero montar una pastelería —dice Kirby. Todos le valoramos positivamente este sueño, puesto que Kirby es un gran cocinero y sus postres son lo más rico que hay.
—Yo querría pedirle a Master Hand el amor de mi Sonic —interrumpe Amy—, pero como no podemos pedir deseos que afecten directamente a los sentimientos y pensamientos de la gente…
Nos pasamos la cena hablando de los deseos que tenemos cada uno. Me reconforta saber que, a parte de mí, hay gente como Sonic, Lucario y Link que tampoco llevan nada claro su deseo. Tras la charla los demás concursantes deciden irse a dormir, por lo que yo también lo hago. Link se duerme rápido sin que yo tenga sueño, así que pienso en la manera de llevar a Midna a la biblioteca sin que me tome por desequilibrada mental. Y digo esto porque sé que pensará que quiero hablar con ella sobre los dos que viven al sur de mi reino.
Me doy cuenta que, ayer por la noche, me quedé dormida sin querer cuando oigo ruido de la gente comiendo. Me levanto, desayuno y me voy con Midna. Verdaderamente no he necesitado nada más que decirle "luego acompáñame a la biblioteca".
Y solo hubiera hecho falta que me hubiera costado traerla para tener una mañana redonda, puesto que solo al entrar y sentarnos nos comunican algo que me deja helada:
—Habéis suspendido la prueba semanal.
—¿Por qué? —se preocupa la twili—, ahora íbamos a ir a arreglar relojes
Tengo la sensación que hace días que no voy a trabajar a la Sala de Máquinas. No forma parte de la prueba más que para despistar y para subir casi un centenar de escaleras.
—No es eso —le digo. Seguidamente me dirijo a la Voz—, ¿alguien lo ha descubierto?
—Exacto. Ya recibiréis noticias pasado mañana durante la gala.
—¡Pero dinos qué ha pasado! —insiste Midna.
—Luego te lo cuento yo, tranquila.
—No, no puedes, Zelda. Midna se enterará juntamente con los demás el sábado. Si no cumples eso quedarás gravemente sancionada, al igual que lo quedaríais ambas si los demás saben de vuestra boca que la prueba no ha sido superada —nos dice fríamente—. Podéis iros.
Creo que Midna no soporta la idea de perder, y menos cuando no sabe el motivo. Justamente por eso se pasa el resto del día pensando y sin meterse con nadie. Aunque pensándolo bien, creo que es mejor.
En todo el jueves se han preocupado solamente los que no han sido infectados en lo que se refiere a la prueba de los relojes. Hay muchos de ellos por arreglar, pero gran parte de nosotros se ha desentendido de La Fábrica, por lo que los demás empiezan a sospechar. Midna indirectamente se ha negado también a seguir pasando la mañana con un destornillador en la mano, pero es porque ya sabe que hemos fallado el verdadero reto.
Cuando comemos se sienta con nosotros otro tema interesante: la repesca. Tengo la sensación de que cuando peor nos llevamos entre todos es en la mesa, aunque también es cuando hablamos más entre nosotros.
—Daisy entrará este sábado —dice Amy bien segura.
—¿Te lo ha dicho Sonic? —escucho a mi lado.
—¡Midna!
—No, lista. Sabiendo cómo es ella al lado de Pit, le debe haber estado haciendo sombra en el plató todo este tiempo.
—Es verdad —Ike le da la razón—, el angelito no lo tiene fácil para entrar.
Varios le damos la razón. Por lo poco que he visto de Pit podría afirmar que son personas opuestas totalmente respecto a Daisy. Como es la gente la que busca entretenimiento preferirán ver en sus pantallas a la segunda expulsada.
—Pero gente que lo rompe todo ya hay aquí, o por lo menos ha habido —Estela le echa una mirada a Midna que no me gusta nada—. Para romper cosas ya estuvieron Luigi, Mario y Bowser. Y si la gente busca alguien que se pasa el día gritando de rabia ya tienen a nuestra querida Midna.
—Estelita, te vas a tragar el solomillo de golpe.
Nadie se inmuta ante la conversación que mantienen ambas, y es normal. Uno ya se acostumbra a actitudes de este tipo en la mesa tras llevar tantos días de programa.
—En todo caso ya sabremos pasado mañana la decisión del público —Saria trata de calmar el asunto.
La semana se me ha pasado volando. Como bien ha dicho la kokiri, en dos días sabremos quién es el expulsado de la semana y, además, quién será el compañero reciclado que volverá a convivir con nosotros.
Esta vez he tardado más en escribir el capítulo, por lo que pido perdón ^^" pero cosas que pasan. Sin embargo esta vez he escrito para que quede más corto, ya que pienso escribir la gala para el próximo capítulo.
Dejadme reviews si teneis alguna duda o si pensáis que entrará Pit, Daisy, saldrá Ike, Peach, Saria... Vuestra opinión, vamos. Esta vez habrá bastante movimiento en lo que son los concursantes :v
¡Nos leemos!
