¿NOS CONOCIMOS ANTES?
NO SE PIERDAN VULNERANT OMNES, ULTIMA NECAT.
Danny: Es increible lo que el amor puede hacer en las personas ¿no crees? y esto solo en un fic, pero estoy sgura de que si Jack y Elizabeth se hubieran quedado juntos hubiera sido muy similar a este fic. Asi que muchas gracias por siempre recordar dejar un review.
Silvia: Pues gracias por lo que me toca, y no uede negar que aveces me quedo atorada con algunas cosas, pero no descanso hasa que lo traduzco correctamente. Asi que muchas gracias.
Cande: Por favor no digas nada, que vienen partes muy importantes en el fic, y no puedes ser reveladas, al menos no aun, todo tiene su tiempo y el de este fic, va llegar, y quiero que todos lo vean con asombro en su momento. Te agradesco mucho el review.
Mónica: Pues muchas gracias por tu review, y dejame decirte que tienes razon, tanto Will como Jack inspiran termura y compasion, pero a la larga quien me duele es Jack, él es quien puede perder al unico amor de su vida, uno verdadero, uno tangible, y es ovbio que nosotros los fans de Jack nos inclinamos a que él sea feliz, y verlo asi nos pone mal a todos. Gracias por tu review.
Elizabeth: Pues si te soy sincera Eiizabeth, no se si me agrada que llores o lamentarlo, por una parte es bueno porque podemos ver que puedes llegar a ser sensibe y porque el fic esta teniendo buen efecto en ti, y lo lamento porque si con estos capitulos dejaste que tu icberg interior se derritiera, entonces no se que va a sudecer con los que vienen, aun queda mucho camino por recorrer en este fic, demasiado, no vamos ni a la mitad del fic, y hay tantas emociones en juego, que al menos a mi en su momento me hicieron parecer una verdadera Magdalena, pero claro esta, que yo no tenia ningun hielito por dentro. Te aviso con anticipacion para que no te tome por sorpresa. Muchas gracias por tus reviews, no tienes idea de lo que me animan, te lo agradesco muchisimo. Besos.
MUCHAS GRACIAS A QUIENES LEEN PERO NO PUEDEN DEJAR REVIEW, PERO OJALA Y SE ANIMEN. BESOS.
CAPITULO 37.
"Pero…" Elizabeth trató de protestar, sin realmente gustarle la idea de dejar el Perla Negra, para abordar otro buque, con alguien que apenas conocía… bueno, técnicamente.
"¿Hay… algún problema?"
Elizabeth sonrió involuntariamente al ver a Jack, que apareció de repente. Sirviendo de distracción su aparición, ella deslizó su mano rápidamente de las de Will. Will la miró con una mezcla de tristeza y decepción en los ojos, su sonrisa había desaparecido.
"No." Contestó Will con moderado enojo. "Solo quiero mostrarle a Elizabeth el Holandés Errante."
Jack le dio una mirada al Holandés y luego miró de nuevo a Will. "Se ve muy claro desde aquí." Dijo Jack con una media sonrisa, viendo a Will intensamente.
"Si no te importa, nos gustaría estar solos." Dijo Will fríamente, alejándose de él, queriendo evitar una discusión en ese momento y solo deseando llevarse a Elizabeth lejos de aquí, solo llevarla lejos…
"Pues, si me importa." Lo interrumpió Jack con un bajo pero firme tono de voz.
Elizabeth le sonrió ligeramente. Will se dio la vuelta y encaró a Jack. "¿Qué se supone que significa?" Preguntó Will bruscamente.
"Significa que el desayuno esta esperando." Contestó Jack simplemente, con una sonrisa divertida, pero sus ojos seguían siendo solemnes. "¿Tienes hambre, amor?" posando sus ojos en Elizabeth.
"Si." Contestó ella con entusiasmo, pero de nuevo se quedo callada ante la mirada de Will.
"Entonces, adelante amor, ve al comedor." Dijo Jack con un tono de voz bajo y había algo en su voz que le impidió a Elizabeth preguntarle si iría con ella.
Elizabeth miró a Will con una mirada intensa y consternada y se alejo de él bruscamente, miró a Jack a los ojos por un momento, tratando de decirle sin palabras que todo estaba bien.
… Aunque ella no estaba segura que todo estaba bien. Algo estaba mal, solo que no sabia de que se trataba. Por primera vez se le ocurrió que tal vez era una situación mas grave y confusa de lo que ella pensaba… obligado al buque… ¿Qué quería decir con eso ¿Por qué él le dijo… De que se trataba? Se sintió mareada de solo pensarlo… camino lentamente por las escaleras, sintiéndose cada vez más confundida con cada paso que daba. Obligado al buque… obligado… al barco… parte de ellos… parte de la nave…
"Parte de ellos, parte de la nave, parte de ellos parte de la nave, parte de ellos, parte de la nave…"
Elizabeth se detuvo a mitad de las escaleras.
"¿Qué es lo que crees que estas haciendo?" Jack miró a Will interrogativamente, sin tener éxito en su intento de sonar indiferente.
Will siguió a Elizabeth con la mirada, mientras ella desperecía justo debajo de la cubierta y luego miró a Jack con una expresión sombría en el rostro.
"¿Yo?" Will sonrió irónico. "Curiosamente, yo quería hacerte esa misma pregunta." Dijo fríamente.
Jack levantó las cejas. "Entonces no tiene sentido buscarle significado, o yo no lo veo, pero mas tarde decidiremos quien contesta primero." Dijo sonriendo, pero la sonrisa fue casi artificial.
"¿Cómo es, que a pesar de mentir todo el tiempo, la gente todavía te cree? Cuando no eres mas que un cruel mentiroso que, no dudo en tomar ventaja de una persona enferma." Contestó Will entre dientes mirando a Jack constantemente.
"No sabia que fuera malo. En realidad es bastante bueno." Observó Jack con una sonrisa tranquilizadora.
Will se acerco más a él y siseo. "¿Qué estabas tratando de hacer? ¿Sorprenderla con una aventura en alta mar? Pensando que nunca recordaría quien era y entonces tu solo podías…"
"Quizás deberías de pensar dos veces antes de decir, lo que ibas a decir porque quizás puedas arrepentirte después de decirlo." Lo interrumpió Jack, sintiendo como la culpabilidad, se evaporaba milagrosamente, al calor de los celos mezclados con ira.
"Voy a llevarme a Elizabeth al Holandés. Puedo quedarme en la superficie el tiempo suficiente para llevarla a Inglaterra. Estoy seguro de que allá encontraremos a mas personas dignas de confianza para cuidar de ella que aquí." Dijo Will decididamente, tratando de pasar por delante de Jack.
"Tu no te la vas a llevar a ningún lado." Dijo Jack, su voz sonó tan firme que Will se detuvo y giro hacia él.
"Creo que estas olvidando algo. Ella es mi esposa." Dijo Will mirando a Jack.
"Eso no significa que tu puedas elegir por ella, ¿o si?" Replicó Jack en un serio y constante tono de voz.
"Tenemos las mismas opciones." Respondió Will resueltamente.
Un rastro de una sonrisa destello en el rostro de Jack. "Ella no va ir contigo, así que, a menos que estés planeando algo sobre un secuestro, que no te recomiendo intentarlo, entonces no puedo realmente ver como poner en acción tus egocéntricas palabras." Dijo con una leve sonrisa, asomándose en algún lugar detrás de sus ojos.
"¿Y que te hace pensar que no va ir conmigo?" Preguntó Will retadoramente, sus ojos inusualmente oscuros.
Jack lo miró en silencio por un momento, como si considerara las respuestas a esa pregunta, con la tentación de decirle algo más, pero finalmente decidiendo solo decir:
"Ella no parecía como si le encantara la idea."
"Parte de ellos, parte de la nave…"
Elizabeth estaba a mitad de las escaleras con la cabeza descansando en sus manos y con el ceño fruncido. No podía dejar de escuchar esa frase. Era casi tan doloroso como el sonido de los latidos. El sonido de los latidos… tenían conexión con…
"¿Te encuentras bien, jovencita?" Una áspera voz la sacudió de sus pensamientos extraños. Ella levantó la cabeza y miró a Barbosa viéndola con una mirada curiosa.
"Estoy bien." Le susurró, viéndolo brevemente y tratando de continuar parada.
"Por suerte, este buque jamás será llevado por el Kraken de nuevo." Dijo Barbosa con voz baja, como si estuviera hablando consigo mismo y camino subiendo las escaleras pasando a un lado de Elizabeth.
El Kraken. Recordaba la palabra. Recordaba y sentía algo terrible palpando en su cabeza, en su mente, algo que no sabia que era, pero se sentía amargo y lo suficientemente feo para hacer que su corazón latiera apresurado y sus pensamientos giraran en torno a esa palabra en su cabeza, provocando que de pronto se sintiera enferma y débil.
"¡No es un arrecife!"
"¿Qué es el Kraken?" Preguntó sin aliento, sin siquiera voltear, vagamente esperando que todavía Barbosa estuviera en las escaleras y hubiera escuchado su pregunta y posiblemente le diera una respuesta.
Barbosa sonrió ligeramente, simulando que no había visto a Elizabeth y luego se volvió y miró la figura inmóvil de ella, aferrada a la barandilla.
"Oh ¿tu no recuerdas eso?" Preguntó con falsa preocupación, levantando las cejas teatralmente. "No estoy seguro de que deba decírtelo entonces." Dijo, viendo la reacción intensa de ella y lentamente se dio la vuelta, pero antes de que la diera por completo Elizabeth se giro y lo encaro.
"¿Tiene algo que ver conmigo?" Preguntó titubeante, en realidad no sabia porque estaba hablando con él, era un traidor que se había amotinado contra Jack. Pero, de alguna manera, no podía dejar de hacerle la pregunta.
Barbosa le dio una extraña media sonrisa. "Bueno no creo que realmente quieras escuchar la respuesta a esa pregunta." Dijo tristemente.
"No le encantó la idea." Repitió Will sarcásticamente viendo a Jack constantemente. "Pero supongo que si le encantó tu anillo, entonces ¿tu tomaste el de ella y lo suplantaste por otro que no tiene ningún valor sentimental para ella?" Preguntó y sacando el anillo de bodas de su bolsillo y se lo mostró a Jack.
"Por lo menos el de ella todavía esta aquí, mientras que el tuyo esta en el fondo del océano ¿no?" Jack sonrió después de un momento de consideración.
Will parpadeo, ligeramente tomado fuera de guardia ante la observación. "Lo deje caer accidentalmente y no tiene nada que ver…" Comenzó pero Jack lo interrumpió.
"Ella necesita tranquilidad." Dijo Jack, de repente, su tono de voz casi molesto, sin estar enojado ya. "Y tu no. Tu solo quieres decirle indiscriminadamente todos esos recuerdos dolorosos, lamentables tragedias que pasaron juntos." Añadió Jack.
"Yo solo estaría diciendo la verdad." Replicó Will.
"Ah." Dijo Jack tranquilamente, frunciendo el ceño. "Entonces ¿Qué es mas importante para ti? ¿Ella o la verdad?, ¿quieres decirle todo lo que a ti te enoja, o te molesta, o te duele y todas esa tragedias por las que estas pensando, o decirle todo lo bueno que pasaron?"
"Eso seria simplemente, mentirle." Contestó Will severamente.
"Entonces le llamas verdad a ser un egoísta." Dijo Jack firmemente, aunque una parte de él se estremeció.
"Mentir es egoísta." Respondió Will disgustado. "Tu no quieres protegerla. ¿A quien estas tratando de engañar?" Will entrecerró los ojos interesado e hizo una pausa. "Tu le mentiste para tomar ventaja de ella. Es lo que tú haces. Tú mientes para conseguir lo que quieres. ¿Crees que eso es desinteresado?" Preguntó con una mueca.
"Estoy seguro de que no se puede igualar al acto de dejar a alguien solo y recluido por diez años." Dijo Jack tristemente.
Will lo miró en silencio, evitando sus ojos por un momento, pero pronto recupero la compostura. "Fue una decisión conciente." Dijo con convicción, viendo a Jack miserablemente.
"Y ¿Quién lo decidió?" Preguntó Jack con una sonrisa que de nuevo no llego a sus ojos.
"Mi esposa y yo." Contestó Will con creciente irritación.
"Las palabras por si solas no proporcionan ni justifican ni perdón." Dijo Jack con una extraña media sonrisa.
"Quiero saber si tiene algo que ver conmigo." Dijo Elizabeth, subiendo unos cuantos pasos en la escalera, quedando cara a cara con Barbosa.
"Hay un montón de historias que aun no te han contado y yo no soy un narrador de historias señorita Swann, o mas bien." hizo una pausa con ostentación. "Señora Turner." Entrecerró los ojos con una sonrisa.
Elizabeth amplio los ojos, las palabras eran desconocidas, pero al mismo tiempo familiares, esas palabras se estrellaban en su cabeza como las olas contra un barco en medio de una tormenta.
"… Por lo menos una vez mas señorita Swann. Como siempre."
"…. Por lo menos el chico sabe de propiedad."
"Quiero saber." Susurró ella, sin saber en realidad que era lo que quería preguntar, solo quería oír la respuesta, una respuesta, una especie de respuesta. Solo quería escuchar algo, algo más que el sonido que una vez más se apoderaba de sus sentidos.
Barbosa puso una reflexiva expresión en su rostro y lentamente subió las escaleras, Elizabeth lo vio encaminarse hacia la proa del barco. Lo dejo ir, asfixiada en esos momentos por sus propios pensamientos, considerando solo brevemente escapar de tanta suciedad, correr hacia a Jack y decirle que la haga olvidar de todo, de todo lo que tenia que saber… pero una parte de ella, esa parte curiosa en ella, que extrañamente la aterrorizaba a veces, la incitó a seguir a ese hombre y escuchar todas las respuestas que pudiera decirle.
"¡Espera!" Elizabeth detuvo a Barbosa, bloqueándole el camino. Y él pretendió darle una mirada sorprendida. "Dime."
"Es muy probable que lo lamentes." Advirtió Barbosa casi en un indiferente tono de voz.
"¿Qué es el Kraken?" Preguntó, sintiendo la palabra amarga en su boca.
Barbosa se giró hacia ella, escondiendo una sonrisa y caminó a la barandilla, apoyándose en ella en gran medida y mirando al océano. "Yo estaba realmente sorprendido cuando Jack te trajo a bordo." Aparentemente comenzó con un tono de voz desinteresado.
Elizabeth se le acercó rápidamente y se puso junto a él viéndolo intensamente, tratando de escuchar las palabras que luchaban por llegar a ella a través del velo pulsante del sonido de los latidos en su cabeza. Le dolía, pero no le puso atención. De algún modo tenía la sensación de que había algo más importante que escuchar ese sonido justo ahora.
"Tu sabes." Continúo Barbosa pensativamente, viendo a la distancia. "No es una practica común, ir a navegar con la persona que te mató, aunque probablemente yo no sea el mas indicado de decir eso." Dijo con una mueca.
Por el rabillo del ojo Elizabeth vio en Barbosa una expresión confusa en su rostro.
"A menudo me preguntó." Continúo Barbosa. "¿Por qué te trajo a bordo?" Hizo una pausa sintiendo que Elizabeth lo miraba intensamente. "¿seria por compasión?" planeo dudoso levantando las cejas. "¿Por buscar venganza?" Entrecerró los ojos. "¿Para satisfacer su lujuria?" Él la miro para ver la reacción en su rostro.
Ella lo miró con una mezcla de confusión, irritación, miedo y asco. Esa mezcla era lo que exactamente él le provocaba.
Elizabeth quería decir algo, pero no pudo decir lo que quería decir… si había algo que quería decir… no podía concentrarse mas… el sonido penetrante golpeaba atravesando su mente como la hoja de una espada atravesando el cuerpo del enemigo.
"Estoy curioso." De repente alejo su vista del mar y la miró. "¿Qué se siente darle a alguien un beso mortal, para después dejarlo atado a su querido barco y luego verlo morir, dejándolo caer al abismo infernal del armario de Davy Jones?" Preguntó, viéndola con interés hiriente, con una visión de cruel satisfacción destellando en sus ojos.
Elizabeth lo miró desconcertada, aterrorizada y muy pálida.
Bien. He esperado suficiente señorita. Tal vez un poco de shock te ayude a recuperar la memoria y entonces puedas decirme en donde esta el maldito cofre.
CONTINUARA…
