Nota¡¡ Gracias por las reviews, estoy encantada de que os haya gustado el capítulo y que espereis la actualización con tanta paciencia, después de haber estado muucho sin actualizar. Se que hay cosas en la historia, ( por ejemplo lo de que podían haber extraido la sangre primero a Sefirot para no armar follón) pues que bueno, que si, que Rufus no es tan listo XD, pero esque es dificil que todo cuadre... je¿ qué pasará¿ se quedará Cloud con Aeris? ( final sorpresa, imaginaos, Cloud y Aeris juntos. Fin) Fuera coñas, empiezo un nuevo capítulo, sigo la historia y creo que vana recibir en éste capítulo lo que cada uno merece. Gracias una vez más, y hasta pronto:)
Capítulo 37: Felices al fin
El sol se filtraba suave a través de las cortinas de la casa. La joven entreabrió los ojos de pronto, y cegada por la luz del sol hizo una mueca. Le dolía la cabeza, y se sentía algo débil. Se llevó la mano a la frente y comenzó a recordar lo sucedido.
" ¿ Dónde estoy ¿ No he muerto¿ Y Sefirot...?"
Sefirot...ahora se acordaba perfectamente. Él había tenidola cara de ir adonde ella, verla moribunda y decirla que la amaba, solo para burlarse y hacerla sufrir aún más. Sintió tristeza¿ acaso la odiaba tanto que quería verla muerta ?¿ Pero entonces por qué estaba a salvo, viva...?
- Aeris, al fin te despiertas.
La joven se incorporó un poco para descubrir a Cloud, acercándose con una sonrisa en el rostro. Al lado del muchacho se hayaban Tifa, Red 13, Cid...la Cetra supuso que estaban todos y le devolvió la sonrisa.
- Buenos días...¿ cómo es posible que esté viva?...
Barret tomó la palabra.
- Sefirot te salvó.
Aquello desconcertó a la joven, era imposible que estuviese diciendo la verdad.
- No puede ser, Sefirot trabajaba para Shinra, él estaba de acuerdo en crear nuevos Soldados con mi sangre...y la suya...
Los demás se miraron nerviosos, Vincent habló.
- Si, tambien pensábamos eso, pero no es asi.
Aeris le miró confusa.
- ¿ Qué quieres decir?
Como nadie hablaba, Yuffie se adelantó un paso y dijo rápidamente:
- Anais engañó a Sefirot, ella le dijo que Shinra pretendía hacerte daño tarde o temprano y que por eso él debería ser uno de los suyos, para poder protegerte.
El rostro de Aeris cambió de expresión...¿ era eso cierto¿ Sefirot no la había traicionado?
- Anais le aconsejó que nadie lo supiese, asi sería más verídico. Lo que Shinra pretendía era extraerte la sangre y la de Sefirot, para crear...
- Nuevos Soldados, lo se...- murmuró la joven, aún algo afligida.- Lo que recuerdo es que me llevaron a una celda, en el nuevo Midgar...y después el hombre de bata blanca me extrajo la sangre...
- Y hubieses muerto de no ser por él - explicó Tifa con dulzura.
- ¿ Qué?- Aeris se giró hacia ella, alarmada.
- Sefirot te vio tan débil que te hizo una trasfusión con su propia sangre, él te salvó la vida...- explicó Red 13.
- Me salvó...la vida...y yo...- recordó que al abrir los ojos en el laboratorio, Sefirot la había mirado, acariciado el cabello, cogido su mano y ella había sido lo más brusca posible, diciéndole que la dejase en paz. Se sintió culpable de pronto.
Paseó la mirada, buscando al hombre de ojos verdes...no estaba.
- ¿ y Sefirot? Merece una disculpa. Quiero hablar con él...
Nadie dijo nada. Todos pensaban lo mismo: Sefirot había decidido regresar con los muertos, pensando que su misión había terminado.
- Rufus Shinra...ha muerto - dijo Reeve repentinamente, y la Cetra asintió aunque preguntó:
- Entonces ya no hay peligro, eso es maravilloso...pero quiero hablar con Sefirot...
- Me temo que no es posible - prosiguió Reeve, sombrío.
La chica analizó la mirada de todo el grupo y se dio cuenta que algo iba mal.
- ¿ Está...él...
- No, no Aeris, él no sufrió ningun daño - aclaró Barret al ver lo que estaba pensando. Ella pareció más relajada.
- Eso no es exactamente asi - repuso Tifa y todos asintieron.
La chica se enfadó entonces, y gritó:
-¡¿ Quereis decirme de una vez lo que pasa¡ me estoy cansando de tanto misterio!
Y una vez más fue la adolescente quien se atrevió a hablar:
- Sefirot se siente culpable por lo que te ha sucedido. Nos dijo que su trabajo en la tierra ya no tenía sentido...que cuando despertases ya no querrías saber nada más de él y que por eso...se iba.
-¿ Ir a dónde? - su corazón latía desenbocado.
- Ha decidido que su tiempo en la Tierra ha de finalizar...después de todo, dice que ya no tiene nada más que hacer aqui.
Aeris se quedó helada, sin habla. Por un momento aguardó a que riesen, diciéndola que se trataba de una broma, pero todos estaban serios. Era real. Él se había ido. Regresar a la Tierra prometida significaba su muerte, no volver a verlo hasta dentro de...además¿ qué sería de él? Los Cetras no lo aceptarían con ellos y harían que regresase a la Corriente Vital, se haría uno con el planeta y lo único que le quedaría a ella sería el recuerdo. Abatida, derrotada, se sentó en la cama, la cabeza gacha, sintiendo las lágrimas subir hasta sus ojos. Sus amigos la observaron con lástima.
" Lo siendo" - le decían mientras la iban dejando en su cuarto, saliendo lentamente y mirándola con pena.
Cloud no se movió. Tifa iba a quedarse pero cambió de idea, sonrió suavemente a Aeris a pesar de su dolor y cerrando la puerta los dejó a solas. La muchacha de ojos rubis, permaneció pensativa, afuera de la casa, apoyada contra la pared. Ahora que Sefirot se había ido, Cloud no tendría más rival. Ahora Aeris y él podrían estar juntos, y ella no lo impediría, no; ella no era quien para negarles la felicidad. Suspiró, sabiendo que todos sus sueños con Cloud se verían rotos. Introdujo la mano en el bolsillo de su pantalón, y extrajo el diminuto anillo que Cloud le había regalado justo antes de que Aeris volviese a entrar en sus vidas. No se lo habían dicho a Avalancha, pero estaban prometidos. Iban a casarse, y vivirían juntos en Costa del Sol, cerca del mar y siempre de buen humor, como en unas vacaciones permanentes. Ahora aquello sólo era una ilusión, algo que había sido destruido en mil pedazos...observó el anillo con ojos llorosos y murmuró al viento helado que soplaba, unas palabras de dolor y desengaño:
- Cloud...¿ sólo me querías porque Aeris no estaba?..
Tras ésto abrió la palma de su mano y dejó que la alianza resbalase y cayese al suelo, en la nieve dura. No había marcha atrás. Instantes después cuando Tifa regresó a la casa, una silueta se acercó al anillo , lo recogió del suelo y se lo guardó.
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- Cloud, quiero estar sola..- murmuró Aeris, sin mirarle. No tenía ganas de hablar con nadie, estaba demasiado triste. Sin emabrgo, el muchacho se acercó hasta ella, serio, tomando asiento en la cama, junto a ella.
- Él me pidió que cuidase de ti, Aeris. Y es lo que pienso hacer. - la joven Cetra sintió que más lágrimas la invadían, no quería llorar, no era propio de ella. ¿ Dónde estaba la Aeris fuerte, alegre, optimista que había sido? Parecía que hubiesen pasado años...y años...
- Gracias pero estaré bien. Soy fuerte.
- Aunque me cueste decirlo, él ha hecho lo correcto. Te salvó la vida, y ahora sabe que lo mejor que puede hacer es alejarse de nosotros..de ti..
- Él ha cambiado Cloud. Puedes verlo. Ya no es el mismo asesino que intentó terminar con el mundo. Ese ser ha desaparecido, ante nosotros solo había una persona asustada a la que hirieron terriblemente de pequeño...solo necesitaba a alguien que le quisiese...- dijo, la voz se le quebró.
Cloud respiró hondo.
- ¿ Tu eras esa persona ?¿ qué sentías exactamente por él? Necesito saberlo...por favor.
Y entonces Aeris quedó muda, mirándole a los ojos. Y habló, decidida y sincera, dejando que fuese su corazón quien hablase.
- Seré sincera...intentaré decirlo lo mejor que sepa...hace años...- no respondió a la pregunta de Cloud sino que buscó en sus recuerdos, desde el principio, para aclararse la mente. Y el joven escuchó paciente y atento.
- Te escucho.
- Hace tiempo, conoci a Zack, era Soldado de Primera Clase, nos gustábamos, nos caiamos bien y pasábamos mucho tiempo juntos, siempre que sus misiones se lo permitían...creí que era amor, realmente lo creía, por eso cuando se fue, cuando pasaron los años, aguardé esperando volverlo a ver...- de pronto sonrió mirándole, aunque era una sonrisa muy triste.- ¿ te cuento un secreto? La razón por la que siempre vistiera de rosa era él...antes de irse, nos prometimos que la próxima vez que nos viésemos yo iría vestida asi...
- Por eso...nunca te quitabas ese vestido..ni chaqueta...- murmuró Cloud. - Esperabas que algun dia...
- Si, que volviese. Pero pasaron las semanas, meses y años...y poco a poco, fue convirtiéndose en apenas un recuerdo, un amor de adolescente..y entonces apareciste tu. Un chico joven y guapo que me recordaba a Zack Además, al ver tus ojos comprendí que eras un Soldado..erais tan parecidos, Cloud...pensé que el destino nos había unido, que si me había arrebatado a Zack ahora me traía a un..sustituto...
Cloud escuchó, algo dolido.
- ¿ Sólo era eso? Te fijaste en mi porque...pensaste que era Zack...que podrías volver al pasado..
- Si, al principio si. Te observaba, te analizaba, tus gestos, tu modo de hablar eran los de él. Pero tu personalidad..- sonrió negando con la cabeza.- No, no erais nada parecidos. Tú eras serio, timido y reservado, él un mujeriego seguro de si mismo y muy hablador.
- Entonces te decepcioné...
- Al principio, quizás...pensé.. " después de todo, éste chico no es Zack...no puedo traer de vuelta el pasado". - Pero entonces decidi que quería conocerte a ti, Cloud. Al verdadero Cloud. Y me gustó lo que vi, sólo que sabía que tu corazón ya estaba ocupado. Por aquella a la que llamabas amiga de la infancia. Tifa.
Cloud se sorprendió.
- ¿ Tifa? Pero cuando eso sólo eramos amigos...
- Si, pero yo soy Cetra Cloud. Puedo ver mucho más alla de las apariencias...lei en tu alma y vi que la querías...y ella tambien a ti. Solo que fui egoísta, y decidí que tenía que hacer que te fijases en mi. Había perdido a Zack y tenía derecho a ser feliz...
Cloud la miró con dulzura.
- En aquellos momentos yo estaba pasando malos tiempos. No sabía quien era realmente, solo trataba de imitar a mi amigo Zack...pero a pesar de mis sentimientos por Tifa...tambien hiciste que sintiese algo por ti...
Aeris sonrió, sus lágrimas estaban casi secas.
- Cuando tuve que huir a la Ciudad Olvidada, sólo podía pensar en ti. Lo que sería abandonarte..pero algo me consolaba. Tu estarías con Tifa, era ella con quien debías estar. Cloud, escucha. La amas desde que eres un niño. ¿ por qué te uniste a Soldado?
- Para...impresionarla...quería que se fijase en mi.
- ¿ por qué te metías siempre en peleas de pequeño?
- Para que Tifa me mirase y se diese cuenta de que existía...
- Y...¿ por qué te uniste a Avalancha?
Cloud la miró, su rostro cambió de expresión, como si lo viese claro ahora.
- Porque Tifa estaba alli...y asi podría estar cerca.
Aeris sonrió complacida.
- ¿ Y estarías dispuesto a dejarla ir..no volver a quererla...no volver a protegerla...?
Cloud negó suavemente.
-¿ Ni siquiera por mi?
Aquella pregunta no le gustó al muchacho, se sentía entre la espada y la pared.
- Aeris, yo quiero a Tifa, si, pero...tambien a ti..
- Crees quererme porque sientes culpa. Dejaste que Sefirot me matase sin poder remediarlo, eso te está consumiendo...incluso ahora.
- Pero...
- Cloud, creeme. Con Tifa serás feliz, ella te ama...mucho más que yo. Porque yo...
Cloud sabía lo que venía a continuación.
- Porque tu te has enamorado de ese.
- Cloud...
- De Sefirot, lo se...¿pero no temes por tu vida? y si...te hace daño...
Ella negó.
- Confio en él. Tu vuelve con Tifa, es con quien has de estar. Lo vuestro es verdadero, desde la infancia...
- No, eso no es asi. Tifa se fijó cuando me uni a Avalancha, de pequeño...
- De pequeño ella solo podía pensar en ti. - respondió ella. Cloud la miró.
- ¿ Cómo lo sabes?
- He estado en la Corriente Vital, he visto las almas, tan transparentes y puras como agua cristalina...el corazón de Tifa siempre te perteneció Cloud. Incluso cuando creías que ella no se daba cuenta de que la mirabas, cuando pensabas que te odiaba, que te despreciaba...ella te quería, aunque era demasiado timida...y su padre le habia prohibido que te dirigiese la palabra.
Cloud la miró boquiabierto. Tifa...siempre le había querido. ¡ Siempre! No se había fijado en él porque era un héroe, ni nada por el estilo, le había querido desde niño...por quien era simplemente.
- ¿ Todo eso viste en la Corriente Vital?
- Y más - sonrió ella.- Nosotros somos buenos amigos Cloud. Siempre lo seremos...
- Pero Sefirot...se ha..ido...ahora estarás sin nadie...
Aeris se puso en pie con decisión.
- He de encontrarle. Me he dado cuenta de que...- sonrió volviéndose hacia Cloud y por primera vez lo dijo: - Le quiero, Cloud.
Cloud la miró, aun pensativo. No se fiaba demasiado, aunque verla sonreir hizo que se le contagiase la alegría.
- Iré a buscarle...¿ sabes a dónde iba?
- Le dejamos en los campos nevados.
Ella asintió decidida. Fue a la puerta pero antes de salir el chico la retuvo por el hombro y le dijo:
- Sólo quiero que me prometas una cosa.
Ella le miró a la espera.
- Vuelve a ser la de antes Aeris. Vuelve a ser esa chica alegre y optimista, esa chica que sabía cómo animar a los demás en cualquier momento.
- Te lo prometo- y con ésto salió de la casa, tenía poco tiempo..o mejor dicho, quizás ya era tarde.
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Cloud salió tras Aeris, pensativo, tenía muchas ganas de ir a hablar con Tifa y pedirla perdón pero no sabía cómo. Entonces una voz le hizo sobresaltarse, era Vincent, que era capaz de desplazarse silencioso como siempre, haciendo que uno no se diese cuenta que estaba cerca.
- ¿ Entonces?
Cloud le miró, sin comprender demasiado bien.
- He visto a Aeris que se iba.
- Si, va tras él. Tras ese ases...tras Sefirot - corrigió, a pesar de la rabia que sentía.
Vincent sonrió bajo su capa, satisfecho.
- ¿ Y entonces...qué ocurre con Tifa?
- La quiero, Aeris me ha hecho ver muchas cosas...pero...no se que decirle, me da miedo, temo que ya no...
Vincent se acercó a él entregándole algo: un anillo dorado con una piedra preciosa. Cloud lo tomó, mirándole ansioso.
- El anillo que le di a Tifa...¿ya no lo quiere?
- Ha perdido las esperanzas en ti. Vi cómo lo dejaba caer al suelo...muy triste.
Cloud apretó el puño que contenía el anillo.
- He de hacer algo, no puedo perderla..la quiero.
-Entonces apresúrate.
Cloud asintió, en busca de Tifa. La encontró fuera, había salido de nuevo y estaba apoyada contra la pared, mirando el cielo y el sol que brillaba. La contempló unos instantes en silencio. Estaba tan guapa, tan seria, lo único que deseaba era correr hacia ella y...la chica giró la cabeza sintiéndose observada y se sorprendió, al descubrirle.
- ¿ Cloud?
Cloud se acercó a ella, serio. Tifa aguardó, preguntándose lo que sucedía, pero no le dio tiempo a hablar pues el joven la estrechó entre sus brazos, besándola con suavidad. Tifa no se apartó, le devolvió el beso.
- Cloud¿ qué significa...?
-Tifa, pérdoname. Lo siento. Lo siento de veras, te he hecho sufrir mucho, ha sido todo culpa mia. Por mi inseguridad...pero te prometo compensarte si me dejas.
- No entiendo nada...- dijo ella aturdida, negando suavemente.
- Tifa, yo tenía miedo. Me sentía inferior a tu lado.- admitió algo sonrojado. Tifa arqueó las cejas.
-¿ Pero por qué? Si sabes que siempre...te...te he querido...
- Yo pensaba que empezaste a interesarte por mi cuando descubriste que era alguien, un héroe...pero Aeris...me dijo que siempre te habías preocupado por mi, desde Nibelheim.
- Si, es cierto...era tímida, no éramos amigos y no sabía que decirte...además siempre estabas metiéndote en lios y...pero siempre te miraba cuando tu no veías..
- Igual que yo...- la acarició la mejilla. - Por eso me costaba estar a tu lado, incluso ahora...pensaba que después de todo, sólo me querías por ser el héroe que todos creen que soy pero...
- Te equivocas Cloud...eso es lo de menos. Te quiero de siempre, por como eras...y sigues siendo...aunque se que ahora amas a Aeris y...
- Crei estar enamorado de ella, pero me ha hecho ver que me equivocaba. Cuando la conocí ella no esperaba nada de mi, podía ser yo mismo, pero cuando estaba contigo me sentía poca cosa, quería ser más...por eso pensaba haberme enamorado de ella, porque no tenía que fingir..pero ahora que se que siempre te he gustado como soy...me doy cuenta de que es a ti a quien amo. Y quiero que te cases conmigo y vivir juntos para siempre.
Extrajo la alianza y volvió a colocarla en el dedo de la chica, que comenzó a emocionarse, sintiendo que estaba a punto de llorar.
- Cloud...
- ¿ Quieres casarte conmigo? - la miró a los ojos.
Tifa asintió, las lágrimas fluían libremente por sus mejillas.
- Si, Cloud. Si quiero.
Ambos se fundieron en un beso pasional, al final parecía que las cosas irían bien entre ellos.
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Sefirot había andado mucho bajo el sol, aunque no sentía ni el calor ni la fatiga. Al llegar a la Ciudad Huesos, los arqueólogos le habían mirado como temerosos aunque él ni había reparado en ellos, sino que simplemente siguió su camino. No sabía bien a dónde iba pero sentía que era la dirección correcta. En su mente, aún confusa, veía imágenes, como si hiciese mucho tiempo, hubiera ido en esa misma dirección. Había visto un bosque...un lago resplandeciente bajo los rayos del sol...y luego...¿ un altar?¿ sangre?. Se detuvo en seco, el sol le estaba afectando demasiado. Cuando llegó al bosque no tuvo dificultad en encontrar la salida...avanzó, avanzó y entonces...todo casas en forma de concha...se detuvo, intentando saber por dónde ir.
" ¿ Qué estoy haciendo aquí... por qué creo que es aquí dónde merezco morir...es un presentimiento, como si algo terrible hubiese sucedido hace tiempo..."
Cuando siguió de frente se detuvo al llegar a una de las zonas más bellas que hubiese visto jamás: un bosque en el que había un gran lago cristalino. Los rayos del sol se filtraban a través de las ramas proyectando colores hermosos, los colores del arcoiris. Las aguas estaba tranquilas...y era todo paz, silencio...además, había una gran concha que seguramente sería una especie de palacio...Sin saber por qué algo le impidió entrar. Una voz en su interior que le suplicaba que no entrase en ese lugar de muerte.
"¿ Un lugar de muerte¿ pero en qué estoy pensando...y por qué temo entrar...?
Miró alrededor, acercándose al lago. Se arrodilló junto a él extendiendo la mano, el agua estaba helada, lógico teniendo en cuenta que provenía de la nieve que se había fundido en las montañas. Y entonces supo lo que había de hacer. Lanzarse al agua...y dejarse hundir...esperando...sintiendo la muerte que se aproximaba...
" Aeris me odia, estará mejor sin mi. No hay sitio en éste mundo para alguien que ya ha hecho su deber...es la hora".
Se incorporó, dispuesto a lanzarse.
- ¡ Sefirot!
No se movió, debía ser su imaginación. Hasta le parecía oir la voz de Aeris llamándole, suplicándole que se quedase..
- Sefirot ¡ no lo hagas!
Ésta vez si se giró. No podía ser cierto...ahi estaba Aeris, el pelo revuelto cayéndole por la cara, despeinaba por el viento...tenía una expresión de ansiedad, de súplica, que hizo que a Sefirot se le encogiese el corazón.
- Aeris...¿ qué estás...
La joven se arrojó en sus brazos, sin darle tiempo a reaccionar. Aquello le cogió por sorpresa. No comprendía lo que estaba haciendo alli , ni esa reacción.
- Sefirot, por favor, quédate...no puedes irte...
- A nadie le importará si me voy - dijo apartándola suavemente, recordaba bien las palabras de la chica el día anterior, cuando ni le había mirado y le había dicho que la dejase en paz.
- Te equivocas...a mi me importará...- alzó la mirada y el chico se sorprendió al descubrir lágrimas que brillaban.
- Te he fallado, por mi culpa ...
- Gracias a ti estoy viva...- corrigió ella, intentando contener las lágrimas.- Me equivoqué y te pido disculpas. Anais me dijo que tú sabías lo que querían hacerme y que estabas de acuerdo por eso me enfadé...
Al oir aquello Sefirot se enfureció.
- ¡ Te dijo eso¡ Aeris, no¿ cómo puedes pensar que haría algo asi...? No, yo te...
La Cetra sonrió con suavidad, acercándose un paso.
- Gracias por salvarme la vida...te debo ese favor...quiero salvar la tuya...quédate...
Sefirot no dijo nada, al final preguntó:
- ¿ por qué estás aqui? Le pedi a Cloud que te cui...
- Que me cuidara, lo se...y hemos hablado. Y al final hemos aclarado nuestros sentimientos.
El corazón de Sefirot se quebró en mil pedazos. Entonces estarían juntos, pensó amargamente, aunque intentó alegrarse por ella.
- Enhorabuena...bien, que seais felices ...
- Sefirot ¿ de qué estás hablando? Cloud se ha percatado de que quien ama es a Tifa, no a mi.
Sefirot sintió nuevas esperanzas invadirle. Dio un paso hacia ella, aunque dudando.
- Y yo...me he dado cuenta de que lo que siento por Cloud solo es amistad. Y que estoy enamorada de otra persona.
- ¿ De quién? - preguntó Sefirot tembloroso, temiendo y a la vez deseando escuchar la respuesta.
- De ti...- dijo al final la Cetra sonriendole con amor y acercándose un paso hacia él.
Sefirot no lo resistió más, se acercó tan rápido como pudo atrayéndola hacia él, y besándola con pasión contenida desde hacía mucho tiempo...cuando separaron sus labios, fue Sefirot quien habló.
- Te quiero, Aeris. Quiero estar contigo. No se muy bien querer a los demás, no poseo recuerdos de gente que me haya querido o a quien haya querido y temo hacerlo mal...
- Shh...- susurró la Cetra, apartándole el cabello de la cara y besándole de nuevo con suavidad. - Sabrás querer, lo se...
Él sonrió, por primera vez en mucho se sentía feliz, tenía ganas de gritar, chillar y gritarle al mundo lo que sentía pero en vez de eso se conformó en dejar que Aeris le abrazase. Él le correspondió, cerrando los ojos...y entonces sonrió, apartándose de ella maliciosamente.
- ¿ Sefirot¿ A dónde vas?
Como respuesta cogió sus manos y habló.
- ¿ Quieres ser mi esposa?
Aeris parpadeó repetidas veces, sin poder creérselo.
- Me aceptas...
Aeris escuchaba.
- Como tu marido...y prometes amarme y respetarme, en la salud y en la enfermedad,¿ hasta que la muerte nos separé? Yo acepto.
Aeris aun estaba confusa, aunque rió feliz diciendo:
- Si, acepto.
- Entonces yo nos declaro marido y mujer. Puedo besar a la novia - y al decirlo se inclinó besándola con delicadeza.
La joven volvió a reir, contenta.
- Sefirot, me parece que no eres quien para poder casarnos...además, ni siquiera tengo anillo...
- No me parece necesario un objeto para que el mundo vea que estamos juntos, con saber lo que sentimos nosotros a mi me basta...pero si es importante para ti..- Sefirot se sacó del dedo un anillo que portaba consigo, lo tenía desde hacía mucho tiempo, ... . Tomó la pequeña mano de la chica y puso el anillo en su dedo. Aeris le miró.
- Gracias...
- Y ahora ya estamos casados.
- Repito que no eres cura.
- ¿ Y quién lo dice? - preguntó sonriente volviendo a atraerla hacia él. Ella se quedó abrazada a su cintura, apoyada contra él.
- ¿ Entonces ya está¿ Estamos casados?
- Eso es.
- ¿ Es lo que diremos a Avalancha?
- Si.
Aeris sonrió cerrando los ojos y abrazándole más fuerte.
- De acuerdo, creerán que lo hemos preparado todo con rapidez...se enfadarán por no haberles invitado a la boda.
- Estoy seguro que no..- dijo suavemente reposando la cabeza contra ella.
- Y ahora que estamos casados...¿no crees que falta algo?
Sefirot la miró confuso.
- ¿ El qué?
- Una bonita luna de miel...ya sabes...- le miró con picardía, soltándose de él, llevandose las manos a la espalda e inclinándose hacia adelante.
Al verla en esa posición Sefirot sintió algo extraño, un recuerdo que venía de muy, muy lejos...como si ya la hubiese visto asi cuando...negó con la cabeza.
- ¿ Estás bien...?
- ¿Qué? eh, si, lo estoy - volvió a abrazarla para tranqulizarla...y tranquilizarse.
- No me has contestado...
- Luna de miel...muy bien, nos iremos lejos, donde tu escojas y nos olvidaremos de los demás.
- Yo estaba pensando más bien...- volvió a rozar sus labios.- En éste lugar sólo para nosotros...- le llevó los labios al cuello besándole con ternura.- con todo el tiempo del mundo...para conocernos mejor..- siguió besándole, Sefirot se estremeció, aunque sonrió, tomando el rostro de la Cetra en sus manos.
- Me gusta, mejor que mi idea...- volvió a besarla, y lentamente se acomodaron en la hierba, sin dejar de amarse y acariciarse. Parecía que ahora todo estaba arreglado, habían pasado mil advesidades y las habían superado todas. Aeris estaba feliz pues al fin podía decir lo que sentía, y Sefirot por primera vez en su vida había descubierto lo que significaba querer y ser querido.
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