Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, son de un japo loco llamado Masashi Kishimoto xD (si fuera mía la hago hentai y romántica).
El episodio previo al desastre... espero todos tengan la calma como para leer éste que es crucial para una tragedia. Cuidado y se pierdan detalles. Además... jeje, hay una escena que siempre que la imagino me da una gracia enorme, típica de una comedia romántica. Espero les guste. Comentarios y demás... =) en el review. Gracias por su lectura.
Nota: NO al PLAGIO por favor, copiar una historia que no es tuya y ponerla en otro sitio bajo tu nombre es plagio. Si ven mis obras en algún lado sin mi permiso ni mi nombre... avisen y/o denuncien al autor, gracias ^^
De la Teoría a la Práctica
Las aventuras de Sai
Por Clarisce
Capítulo 37: " Juegos de Amor "
Episodio anterior: Sasuke y Naruto vuelven a encontrarse, una revelación se da a conocer, Sasuke afirma ser el padre del hijo de Sakura, existen discusiones y momentos en los que no se tiene muy seguro un futuro.
Un mes después…
Sin olvidarse de las barreras que se imponen al querer, sin omitir ninguna caricia ellos siguieron abrazados hasta saludar el amanecer, era prohibido… aún así se mantenía a su lado, con un gran sentido del humor había conquistado un poquito su tímido corazón. La abrazaba y no la dejaba ir hasta que ella misma se derritiera de pasión entre sus manos.
- Ya… no… -decía Tenten alejando con sus manos a Suigetsu.
- Si te van a regañar por llegar tarde, es mejor que lo hagan cuando tengan verdaderas razones… -agregó haciéndole cariñitos en el rostro con la yema de sus dedos.
- Si hablas de eso ya estoy muerta jajaja… -quitó la mano de su compañero- además no es por que vayan a regañarme. Neji… quiso invitarme a desayunar.
- ¡¿Qué? –dijo exaltado Suigetsu soltándola.
- Lo se… -le contestó con tristeza levantándose y buscando su ropa más cercana.
Sin decirle nada dejó que se fuera, quería mostrarse indiferente aún cuando su indiferencia significaba que le importaba más de lo que lo quisiera mostrar, su boca se mantuvo cerrada y sus ojos se negaron a verla. Se levantó con rabia, tomó su camiseta y se la puso, finalmente se fue de ahí. Ambos por diferentes caminos, así como llegaron así mismo se iban a cumplir las verdaderas funciones que desempeñaban en la vida.
Refunfuñaba, se mordía los dedos y resoplaba cada 5 minutos, estaba tan cansado de que ella se fuera como si nada a "comer" con ese muchacho que decía ser su "novio" que orgullo podía tener si ella había sido suya, no completamente pero si… su corazón… estaba seguro que era suyo y aunque no fuera optimista en esa situación aún así llevaba las de ganar, él era el "real" y no un simple "espejo" un "modelo" ideal de hombre que es presentable. Se sentía orgulloso, dichoso y al mismo tiempo tan miserable por no ser él quien pudiera tener completamente su esencia, la esencia que siempre lo llevaba al punto de excitarse por las noches, erizarse de pasión y hasta tener sueños calientes por la madrugada.
- ¡Quítate de mi camino! –le gritó Karin empujándolo.
Llevaba algunos minutos parado en medio de la entrada, Karin había llegado de un muy mal humor, simplemente lo empujó como de costumbre.
- ¿Qué mierda te pasa, bruja? –preguntó Suigetsu volteándola a ver.
- Nada que te interese –le contestó en un tono grosero- ¿qué tanto miras? ¿se te perdió algo?
- Si se me perdiera algo, ten por seguro que no dependería de ti que yo lo recuperara, . Prostituta barata –le dijo aún más agresivo.
- ¿Qué dices? No me molestes –le dijo dándole la espalda.
- ¡No me ignores perra! –le gritó enojado tomándola por el hombro y volteándola hacia él- Me tiene harta tu actitud, que tú seas una amargada con pocos modales no me incumbe, lo que si me importa es que vengas a molestarme, vete a joder a otro –terminó exhalando aire de lo enojado que estaba.
- ¿Ah? –Karin lo miró seriamente sin ninguna expresión en el rostro- ¿amargada? No me hables a mí de eso, eres una basura incapaz de poder conquistar a una mujer tan insignificante, que además de todo tiene un novio que es MIL veces mejor que tú, ser el amante no te da derecho a sentirte superior, eres el repuesto… lo sabes y te odias porque ella te usa. No vales nada… hablando de mojigatas horribles, en la mañana vi muy acaramelada a tu "amante" con su novio. Se nota que lo ama.
- ¡No es cierto! Ella siente lástima por él.
- ¿No será al revés? Yo los vi muy felices, presiento que pronto un pez se te irá de las redes. Te lo mereces por todo el daño que has causado, tú y el miserable de Sasuke.
- ¡Perra! –gritó enojado caminando hasta el borde de la puerta de la cueva, pronto calmó su respiración y se mostró una agresividad pasiva- la próxima vez que Sasuke vaya a violarte te ayudaré.
- No necesito de ti, ni de tu "ayuda" –respondió furiosa mientras fijaba su vista hacia Suigetsu que miraba hacia la aldea de Konoha dándole la espalda a ella.
- Te ayudaré a mi manera, cariño. Hace tiempo que no te cuidas y ya vi las pruebas de embarazo que te hiciste, le contaré a Sasuke que estas embarazada, ¿cómo crees que reaccionará? –la miró de reojo- si es suyo quizá y vaya a respetarte un poco, pero si no… te veré en la otra vida.
¿Era posible? ¿Era realmente posible? Ella… ella pensaba que no era verdad, simplemente dejó de cuidarse un tiempo y llegó un momento en el que sentía asco de muchas cosas, esa misma mañana al desear desayunar sintió por primera vez un asco que no podía disimular por suerte Kakashi no estaba presente. Días antes compró en una farmacia unas pruebas de embarazo, se las hizo y el resultado no se mostraba, pronto las tiró a la basura, olvidó que… Suigetsu era muy meticuloso con algunos detalles, olvidó que… -¡Maldición!- Pensaba continuamente, estaba embarazada… era cierto.
Abrazó su cuerpo e inevitablemente lloró amargamente por su desacierto, tendría que cargar con su error tras nueve meses pero eso sería si tuviera suerte, en cuanto Sasuke lo supiera la obligaría a acabar con esa vida, habían cosas que la ataban a él, pero en el peor de los casos la mataría, ¿y si… y si tan sólo existiera la posibilidad de que ese niño en su vientre fuera producto del amor y no del dolor que le había causado Sasuke?, ¿sería lo mejor? Sufría llena de incertidumbre, su espíritu era comparable al de una vela apagada y con el temor recorriendo su cuerpo no podía dejar te temblar como un animal asustado; con lo fácil que Suigetsu podría hacer que la maten…
- ¿Karin? –preguntó una voz tras ella.
- ¡Jûgo! –respondió Karin exaltada por el susto.
- No te asustes –sonrió levemente el joven de cabello naranja.
- ¿Qué quieres? –limpió sus lágrimas- si buscas a Sasuke, él… se fue a Konoha, también Suigetsu –la voz quebrada la delataba.
- Se que hice mal…
- ¿Eh? –Karin miró sorprendida a Jûgo.
- … mal en no defenderte, entre él y tú hay tanta historia que me es imposible decirte si algún día sus caminos se desenlazarán. Antes lo amabas.
Lo amaba… hasta que cambió, sabes mejor que nadie lo intolerante, agresivo y lo fácil que cambia de actitud. No sé si le es imposible notar mi sufrimiento, se que algo malo le pasa pero… esa no es razón para haberme hecho eso. Yo ya no lo amo, lo abandonaré porque encontré alguien que no… que no me lastima, que mi dolor es su dolor. Desearía tanto que el Sasuke de antes volviera –dijo tristemente.
Escuché un poco tu conversación con Suigetsu –le cambió de tema- no te preocupes, yo veré como hago que deje de abrir la boca –puso su mano sobre su hombro- cambia esa cara. Estarás bien.
- ¿A qué se debe ese cambio de actitud? –dijo desconfiada Karin.
- Je… a nada –agregó seriamente soltándola- creo que iré a ver que pasa con Sasuke, lleva mucho tiempo fuera de aquí… aquella mujer suya aún no despierta, pero si él sigue ahí seguro que se meterá en problemas y no queremos que lo haga –le guiñó un ojo de manera traviesa, como si con una sola palabra todo fuera a estar bien.
Y él también se fue dejándola sola, era posible que Sasuke en un pasado hubiera sido diferente a como se mostraba hoy. No era el tiempo el que cambia las cosas, ni si quiera el dolor de su pasado, sino son las situaciones trágicas que en su momento desencadenan reales motivos para ver la vida de otra manera.
El aire soplaba suavemente por la ventana semi abierta, Tenten apoyaba su mentón en su mano, esperaba saber que hacer con esa situación tan complicada. Neji regresaba con un par de tazas de café entre sus manos, las puso sobre la mesa y le pasó con delicadeza una a la joven.
- ¿Pensativa? –preguntó Neji.
- Un poco –respondió cortante sin darse cuenta.
- Uhm… -se sentó frente a ella en aquella pequeña mesa.
- ¿Y Lee? –preguntó al tomarle atención a la taza de café y bebiendo un poco.
- No vendrá, quería pasar… un momento contigo a solas.
- ¡Aghh! –gruñó con mala gana la joven- ahora tendremos que aguantar sus reproches, si se entera de que no lo invitaste ya se pondrá sensible, gran idea Neji –agregó lo último sarcásticamente- tendremos que aguantarlo así todo el tiempo.
- ¿Eh? –la miró desconcertado- Tenten…
- ¿Qué? –le respondió ofuscada.
- Quería pasar tiempo contigo –le dijo Neji en tono suave y cariñoso acercando su mano hasta la de ella y queriéndola acariciar- he pensado que no quiero que nuestra relación siga siendo así.
- ¿Así cómo?
- Así… andamos de misión en misión, casi nunca tenemos tiempo para los dos y… -apretó su mano mientras se levanta de su asiento para acercar su rostro al de ella para besarla- quiero que sepas que si me importas –sus labios estaban a punto de pegarse.
Pronto alguien irrumpió la escena, era Suigetsu que había entrado al restaurante gritando el nombre de Tenten en voz alta, tenía un aspecto diferente, una camiseta de mangas, unos pantalones similares a los de Lee y una badana de Konoha en su cuello.
Al verlo la joven se sobresaltó tanto que soltó de inmediato a Neji, miraba aterrada cómo aquél personaje pintoresco se le acercaba con la intención de hacer algo, tenía tanto miedo… miraba a Neji y miraba a Suigetsu y no sabía dónde esconderse, la vergüenza era enorme.
- ¿Quién es él? –le preguntó Neji a Tenten.
- N-no… recuerdo –cerró sus ojos al sentir la presencia de esa persona frente a ella y frente a su novio.
- ¡HOLA! –dijo casi en grito, parecía más que emocionado… algo perturbado- ¡Acabo de verte al pasar y… ¡demonios! Quise pasar a saludarte Tenten!
- ¿Quién eres? –preguntó Neji poniéndose de pie.
- Yo… -procedía a decir Suigetsu- soy un estudiante de la academia, Tenten ha estado ayudándome con mi prueba de armas ninja. Es… como mi mejor amiga –la forma en que lo decía ponía más nerviosa a Tenten
El Hyuga se mantuvo tranquilo hasta escuchar la palabra "amigo", hasta ese momento pensaba que había sido el único y mejor amigo de Tenten, pronto se dio cuenta de…
- Me da gusto conocerte –dijo Neji.
- "Oh Dios, lo sabe… ¡LO SABE!" –pensó completamente nerviosa mientras los rivales cruzaban miradas.
- … los amigos de Tenten son mis amigos –finalizó la frase el Hyuga.
…
Por un momento el aire de incertidumbre y el temor a ser descubiertos fue realmente opacado por la inocente respuesta de Neji, el joven de cabellera castaña simplemente sonrió levemente, pensó que quizá había abandonado tanto a Tenten como amiga y como novia que ahora simplemente ella tenia nuevos amigos, cuán perdido se sentía, quería ser parte de su vida… y ahora entendía que no sabía nada. Por supuesto tenía la intención de remediarlo mientras Tenten apenas se recuperaba, casi la descubrían, quizá el amor de Neji había segado tanto su perspicacia, no lo hacía ver la realidad.
- ¡Oh! –dijo Suigetsu fingiendo sorpresa- ustedes están desayunando, que mal momento para llegar, me siento tan avergonzado…
- ¿Por qué no vas a desayunar a tu casa? –dijo Tenten disimulando el tono de voz asesino que la delataría.
- Si quieres puedes acompañarnos –agregó Neji de muy buen humor.
- ¡Oh… me encantaría! –volvió a decir, su sobreactuación era tan obvia y tan ridícula que Tenten no podía evitar que una vena en su frente saltara de rabia.
- ¡No! Vete a tu casa, seguro que te están buscando –le dijo Tenten tratando de convencerlo.
- Pero… él me ha invitado, no puedo rechazarlo… Tenten-chan –dijo Suigetsu aún con ese tono fingido, sonaba tierno pero en realidad estaba a punto de estallar de rabia por la presencia del Hyuga.
- Voy a pedir algo para ti –Neji se puso de pie y fue hasta el otro lado del salón donde se habían los pedidos.
Suigetsu asegurando su victoria y al haberse quedado a solas con Tenten procedió a mostrar su verdadera identidad.
- ¿¡Es ése por quien me dejaste en la mañana! –preguntó Suigetsu casi en grito.
- No te interesa, vete de aquí –le dijo sin mover mucho su boca.
- Contesta... –le dijo aún más enojado.
- Pareces un niño, ya vete de aquí, si Neji se da cuenta será mi fin y el tuyo también.
No pudo soportarlo más, se levantó de su lugar y fue a sentarse a su lado, ella sentía que se ahogaba, era increíble el descaro de su "amante" pero más descarada se veía ella flirteando con dos chicos delante de la gente. Se sentó a su lado, la acorraló sin poder dejarla ir y tomó sus manos obligándola prácticamente a que le dirigiera la mirada.
- ¿Es él con quien quieres estar? –preguntó seriamente Suigetsu.
- Vete… por favor –le dijo casi en suplica.
- No puedo –contestó y le robó un beso.
Le quitó el aire en ese instante, la besaba y era casi como si le succionara la vida en ello. Ella simplemente se dejó llevar, dejó de pensar en Neji por unos breves instantes, luego de que aquellos instantes pasaran el chico de pelo azulado la soltó y volvió a su lugar para seguir mirándola de una manera inquisidora, era como si sospechara lo que llevara debajo de toda esa ropa y la degustara con la vista.
Pronto Neji volvió a la mesa, que ingenuo era, cuán tonto se debería de sentir, quizá en ese instante no lo sabía, sonreía a su novia y miraba al extraño con calidez. Puso una taza más sobre aquella tranquila y callada mesa, el único sonido que se produjo fue el choque de la taza suya y la de Suigetsu, ambos se miraron pero luego desviaron su mirada a Tenten, que situación…
- ¿Me permites? –preguntó Neji esperando que Suigetsu tomara otra silla y no la suya.
- ¡Oh! No me di cuenta de que tomé tu lugar –agregó en doble sentido.
- No hay problema –sonrió con cortesía el Hyuga.
Cambiaron de lugares y aún así la tensión producida por el encuentro no desaparecía.
- Neji… -comenzó a decir Tenten.
- ¿Si? –contestó el Hyuga.
- Vamos a tu casa –dijo tristemente.
¿Sus intenciones? Acabar con esto de una buena vez, hacer que Suigetsu abandonara la idea de volver a avergonzarla de esa manera, de aparecerse sin saber cómo ni cuándo, iba a darle a entender al chico de los dientes aserrados que ella… era de Neji; pero la misma palabra de apropiación, la misma idea de pensar que era de otro y no de él la conmovía, sentimientos compartidos, dispersos o perdidos en su cabeza, nada era como antes, nada era tan fácil.
- ¿Eh? –dijo algo atontado el Hyuga.
- Quiero pasar todo este día contigo –Tenten movió su mano hasta el hombro de Neji y lo acarició sugestivamente, era una provocación casi sexual, así como su tono de voz cambiaba.
- ¿En verdad? –sonrió Neji cariñosamente mientras su mano iba a parar a las piernas de la muchacha.
Al tener su mano… muy cercana a su entrepierna por debajo de la mesa ella tembló, tembló de sólo imaginar cómo sería hacer el amor con el chico que siempre quiso, que siempre imaginó como suyo y al que deseó por tanto tiempo mas en ese momento, en ese preciso instante, bajo la mirada decepcionada de Suigetsu, se sentía realmente miserable.
- Cocinaré algo –siguió con su juego perverso.
- ¡Vaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaya! –dijo muy exaltado Suigetsu.
Neji y Tenten se asustaron bastante y voltearon a verlo, ¿quién era la víctima ahora? ¿Aquél que deseaba a la mujer de su prójimo o aquel que partía en dos un corazón? Era una siniestra melodía de traición preparada por una mente inocente que no supo poner límites en su momento.
- ¿Decías? –agregó Neji.
- Digo que… soy alérgico a… este… tipo de Té, sí, eso mismo, soy alérgico a éste té, ¿es de jazmín? –preguntó.
- No –contestó de inmediato.
- ¿Es de manzanilla? –volvió a adivinar.
- Si.
- Entonces, soy alérgico, disculpen en verdad las molestias –dijo Suigetsu conteniendo su ira una vez más- Tenten… me siento muy mal, tú sabes que me mareo, siento náuseas y mi madre confía mucho en que tú me traerías sano y salvo a mi casa.
- "Ni si quiera tiene madre, que hijo de…" –pensaba Tenten- yo creo que tu "madre" entenderá –dijo para librarse de Suigetsu.
- Noooooooooo… es que si tú no vas conmigo, no se que pueda pasarme en el camino –dijo con un tono muy melodramático, exagerando sus expresiones y tratando de convencerla para que no se quede con quien debería.
- Tenten –interrumpió Neji- llévalo a casa, estoy seguro de que en verdad no se siente bien. Sus ojos y su tono de piel se ven algo… fuera de lo normal, la piel se ve descolorida y estirada, además sus ojos están fuera de su órbita.
- "Hijo de puta" –pensó con rabia Suigetsu- Grr… vaya, gracias.
- Lo llevaré –dijo saliendo muy tranquilamente del lugar- ¿¡Vienes o no! –al oírle gritar Suigetsu fue gustoso tras ella.
- Adiós cabrón –dijo lo último en voz baja a lo que Neji lo detuvo por la muñeca, ambos se miraron y….
- ¿Qué dijiste? –preguntó Neji con seriedad.
- Nada, nada –dijo sonriente- adiós, ya nos vemos.
Algo raro tenía… simplemente no era alguien que identificaría con un aldeano o ninja de Konoha, claro que él no era de lo más interesado en conocer a toda persona que pasara por su lado pero un presentimiento lo hacía ponerse alerta y sobre todo… su desayuno fue pospuesto, tenía muy mala suerte, quería tanto tener un tiempo a solas con Tenten, la buena y dulce Tenten…
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Fin de Episodio 37
