Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y a la Saga Crepúsculo.

[**]

.

¡Hooola de nuevo!

Os traigo el último capítulo del FIC. Me ha costado mucho escribir este capítulo, no solo porque es el último (y siempre es complicado dar el visto bueno al capítulo final) sino porque la vida real se me ha echado encima y parecía que le estaban robando horas a mis días. OS PIDO PERDÓN POR EL RETRASO. NO ERA MI INTENCIÓN pero como siempre digo hay una vida ahí fuera que impone su ley (y ritmo) jajaja

[**SI NO QUERÉIS LEER LOS AGRADECIMIENTOS, AUNQUE ME ENCANTARÍA QUE LO HICIESEIS, PODÉIS SALTAR HASTA EL PRINCIPIO DEL CAPÍTULO**]

Igual que he hecho en otros fics me gustaría daros las gracias a todas y cada una por todo el apoyo que me habéis brindado. Sobre las cuatrocientas y pico reviews y alrededor de cien favs/alerts son las cifras de algo que no se puede expresar con números que es todo el cariño y apoyo (me atrevería a decir incondicional) que me habéis dado. ¡Me parece espectacular e increíble! Cuando subí mi primera historia lo hice por puro entretenimiento sin esperar que nadie se interesara mucho y me sorprende recibir esa respuesta por vuestra parte tan bonita.

Jane, Chikkitita (me ha encantado cada uno de tus comentarios, sé que le tienes tanto cariño como yo a esta Bella), Debynoe, FlorMcCarty, Loquibell, MissCinamon, Jimena, Melania, Pera l.t, Vane, Supattinsondecullen Creo que no me dejo a nadie, y si es así disculpad mi memoria, pero creo que habéis estado, no sólo en esta historia, sino me habéis acompañado en mis otros fics. Sois casi, como un núcleo duro de estas segura que os podríais haber intercambiado conmigo en muchos capítulos y nadie lo hubiera notado jajaja

Mabel, Maria, Blueochid02, Isa Diaz, Mrs. Puff (aún recuerdo cuanto me reí con tus comentarios seguidos a TODOS los capítulos que tenía publicados. Me arreglaste la tarde jaja) Lizdayanna, Alianna 09, Mar 91, Alejandra, Cary, Fernanda A, Lidia, Andrea Creo que casi todas habéis sido incondicionales en prácticamente todos los capítulos, raro es el día que no me encuentro una review vuestra en el mail para alegrarme la mañana.

Y por supuesto a todas las demás, que sois un montón y que siempre habéis tenido palabras tan bonitas durante todos estos meses. No os imagináis lo mucho que me han animado. Lilia, maries24, almacullenswan, elisabeth, andrecullen, Ana, NincaCara, CorimarCautela, Isis J, Daniela, Anie, LidiaCullen, Carol, Sarai, Yesandy, Jhonacostaespitia, Katja, CarmenC03, Torposoplo, Sylvia97, Cathy, AleCulenn, AngiemarieCullen, LydMacan, Geraldine, Ellaescu, Lia, ALiceforever85,Poppy, Florcitacullen, alejandrablack22, DiannitaRobles, Monylopez, Maria y todos los anónimos/ Guest.

Disculpad si me dejo a alguien.

*** MILLONES DE GRACIAS ***

Ahora sí, vamos al capítulo. Me moría de ganas, desde el capítulo de Acción de Gracias (dónde Edward y Esme hablan en la cocina) de darle un POV a Esme. Así que espero que lo disfrutéis.

.

OUTTAKE: EL MUNDO ACABA DOBLEGANDOSE AL AMOR

Esme POV

.

-Nessie preciosa es la tercera vez que te peino, dale un respiro a la abuela – lamenté cogiendo en brazos mi preciosa nieta que me miraban con esos ojos iguales a los de su padre que me derretían el corazón y me impedían negarle nada. - Dile a la abuela dónde has dejado tu diadema – le demandé ojeando la habitación dónde nos preparábamos para la boda.

Su pelo cobrizo, como el de Edward, tenía que ir recogido en una preciosa coletita, pero al final habíamos desistido y habíamos optado con una sencilla diadema con un lacito… pero ni eso aguantaba más de dos minutos sobre su cabecita. Ella estaba mucho más interesada en quitársela e ir corriendo a jugar con su primo.

-Esme creo que tengo una de repuesto por algún lado. He comprado dos de cada. – me dijo mi dulce nuera mientras cogía a su hija en brazos para alegría de Nessie que adoraba estar en brazos de su madre.

Hoy era la boda de Edward y Bella. ¡Al fin había llegado el día! Edward estaba tan nervioso que temí que se escapara en cualquier rato libre para casarse en el ayuntamiento haciendo caso omiso a mis amenazas.

Ambos se merecían ser felices. Los dos habían sido desafortunados en la vida y en el amor hasta encontrarse y ahora era su momento.

-Tía ¿podemos ir a jugar? – escuché que Ted le preguntaba a Bella que intentaba aguantar a Nessie para que no se tirara al suelo desde sus brazos para ir a jugar con su primo.

Estos dos eran un dúo explosivo para los nervios de cualquier adulto.

Nunca pasaba nada bueno cuando estaban juntos. Mucho menos si estaban en silencio. Había aprendido a temer los silencios por culpa de mis dos nietos. Suerte que el pequeño Don era un bebé de nueve meses y aún no podía unirse a ese par.

Tanto Carlise como yo siempre habíamos estado muy presente en la educación y en el día a día de nuestros tres hijos, pero con mis nietos me había descubierto jugando y haciendo cosas que nunca me hubiera imaginado. Esos tres seres, casi perfectos, me habían hecho querer a alguien de una manera que nunca había querido. Era tan extraño pensarlo… pero nos habían robado el corazón desde el primer momento que habían abierto sus ojos.

-Mi amor no puedes irte a jugar. Podéis jugar aquí, pero fuera no. Ya estamos a punto de acabar y comenzará la ceremonia. – le explicó Bella a Ted – Pero ya sabes que una vez que acabemos podrás jugar todo lo que quieras. Sé bueno, mi amor – le pidió con una sonrisa que hizo claudicar a mi primer nieto.

Su tía tenía el mismo poder sobre él que el que tenía sobre mi hijo. Una sonrisa suya y los tenía a su completa voluntad.

-Bella querida, déjame que yo me ocupe de ellos mientras acabas de arreglarte. – le dije mientras recogía a Nessie.

-Muchas gracias, Esme. – me agradeció mientras se giraba para que la peluquera acabara con su peinado.

Habían decidido casarse en la casa de Bay Harbour. Según me había explicado mi hijo era especial para ellos y yo estaba encantada de que se hubieran decantado por algo íntimo y familiar. Era perfecto para el carácter de los dos.

Habíamos montado una carpa en el jardín que podía acoger a la perfección a sus amigos y familiares más cercanos.

Al salir de la habitación de Bella, la misma en la que se había alojado esa primera vez que estuvo aquí, me encontré con casi toda la familia yendo de un lado a otro.

-Decidme que nadie ha dejado solo a Edward… - suspiré mientras apretaba mi agarré a la mano de Ted que ya quería irse corriendo a saber dónde.

-Está con Jasper – me dijo Alice cantarina. - ¿Puedo pasar? – me dijo señalando la habitación de Bella.

-Por supuesto. Seguro que agradece algo de compañía. – le alenté a ir con su amiga.

No podía estar más contenta. No solo habían hecho felices a mis dos hijos sino que al ser amigas su incorporación a la familia había sido mucho más sencilla. Parece una tontería, pero cuando alguien se une a una familia tan pequeña y unida, como la nuestra, no siempre es fácil la adaptación. Con Irina nunca lo fue. Todos habíamos notado como detrás de su supuesto amor por mi hijo había interés y eso había ocasionado tensión y ciertos roces, especialmente entre mi hijo mayor y sus hermanos que no siempre habían sabido callar sus opiniones. Pero afortunadamente con Alice y Bella había sido todo diferente. Era reconfortante.

-¡Papá! ¡Papá! – chilló mi dulce nieta al ver a Edward llegar al salón.

Era toda una niñita mimada de papá. Los ojos de mi hijo se iluminaban en cuanto veía a su princesa. Por suerte, Bella ponía un poco de cordura en esa familia porque si no Nessie llevaría a su padre a voluntad. ¡Lo tenía completamente alrededor de su dedito!

-¿Quién esta princesa tan preciosa? – le dijo Edward a su hija robándomela de los brazos igual que había hecho Bella minutos antes.

Edward iba vestido ya con su traje. Iba impecable y guapísimo. Sabía que estaba nervioso. Quería que todo saliera bien, y aunque había aprendido a confiar en los demás y delegar, con su boda había vuelto a salir a la superficie su vena maníaca y obsesa del control. Yo estaba segura que todo iba a salir a la perfección. Era una boda muy íntima, hecha a la medida de los novios. Sencilla y llena de detalles que demostraban con cuanto mimo y amor se trataban entre ellos y trataban a sus seres más cercanos.

-¡Nessie! – contestó mi alegre nieta mientras le dejaba la cara llena de besos a su padre.

-Tú no deberías estar rondando por aquí. – le dije a mi hijo mientras intentaba echar un vistazo hacia el cuarto de Bella.

-No comiences tú también, mamá…Ya tengo bastante con Emmet. – se quejó como llevaba haciendo desde hace un día - Tu tío es un pesado – le dijo a Nessie mientras le hacía las cosquillas en las barriga que tanto le gustaban.

-No le digas eso a la niña. Está en esa edad que lo intenta repetir todo… - le regañé divertida. Daba igual la edad que tuvieran tus hijos siempre estaba lista para un pequeño tirón de orejas.

Las chicas habían insistido en que Bella pasará el último día antes de la boda sin ver a Edward. Y como era un día de chicas, eso también incluía a Nessie. Mi hijo no había llevado nada bien ninguna de las dos separaciones temporales. Obviamente, Emmet había apoyado encantado a Rose y Alice con su propuesta haciendo que mi hijo y él se pasaran todo el día haciéndose la puñeta. ¡Eran como niños pequeños!

-Sabes… Al menos, ahora la tengo a ella – dijo Edward mirando con adoración a su hija.

Era verdad, parecía una princesa. Llevaba un vestido blanco con unas flores bordadas en un suave amarillo y cuando consiguiera que la diadema se quedara en su sitio parecería casi un angelito.

-Siento desilusionarte mi amor… pero tú te tienes que ir a recibir a los invitados. Papá y Jasper te esperan fuera. Yo me quedo con este angelito y con Ted. – Le dije intentando coger a Nessie, pero Edward no la soltaba. – Edward Cullen. No me hagas enfadar. – le advertí poniéndome seria.

Él solo rodó los ojos dejándole un beso en la mejilla a su hija y bajándola al suelo para que fuera a jugar con Ted.

-Edward Swan Cullen como metas las manos en el chocolate vas a saber lo que es estar castigado una buena temporada – sentimos que Rose advertía a su hijo.

-En serio mamá… Entre esos dos no piensan una buena. Vigila a Nessie – me pidió resignado ya a las travesuras de mis dos nietos mayores. Rezaba porque Donald nos diera un poco más de paz.

-¿Todo listo? – Me preguntó mi hija cuando llegó a mi lado.

-Alice ha ido a ayudar a Bella con el vestido y tu hermano ya está recibiendo a los invitados. Así que… sí, todo listo. – le contesté con una sonrisa.

Mi hijo mayor se casaba.

-¿Ya abu? – me apremió Ted a que acabará con las fotos.

¡Estaban tan guapos que era imposible no querer capturar este momento! Además, aún estaban de una pieza. Ni despeinados, sin complementos o con la ropa arrugada… eso sí era digno de capturar para la eternidad.

-A ver repasemos. Ted, tú entraras detrás de Nessie. Llevas la caja con los anillos y Nessie los pétalos. – les expliqué nuevamente a mis nietos mientras le pasaba los objetos que ambos llevarían hasta el altar. – No, no pequeña. Aún no se tiran. – le dije colgandole la cajita de madera ligera en su cuello. Sé podía leer una pequeña inscripción que ponía "Papá, aquí viene mamá"

Habíamos intentado que fuera ella quién llevara los anillos, pero había sido un completo desastre. Daba igual la manera cómo los pusiéramos o los atáramos… siempre acababan por el suelo. Así que le pasamos esa responsabilidad a Ted, que estaba encantado siendo el guardián del tesoro.

Vi llegar a Bella hasta la puerta que separaba la casa del jardín, iba acompañada de un impecable y orgulloso Emmet.

Iba preciosa. Simplemente, deslumbrante.

El vestido era blanco roto. De tirantes y con un vuelo muy ligero. Nada pomposo, la belleza estaba en su sencillez, exactamente como Bella. Casi parecía una diosa griega.

-¡Tía estás suuuuper guapa! – la admiró Ted sinceramente.

-¿Sí? ¡Mirar tengo el mejor admirador del mundo! – bromeó Bella con todos los presentes.

Estaba tranquila. Había hablado con ella minutos antes y me había dicho que estaba tan segura de casarse con Edward como que mañana volvería a salir el sol. Hoy solo quería disfrutar de esta gran fiesta y de sus seres queridos. No había lugar para los nervios.

-Vas a deslumbrar a todos mi niña – le dije dándole un último abrazo. – Os veo al otro lado. Y vosotros dos pequeñines portaros bien. – me despedí con un beso antes de ir a mi sitio.

Cuando llegué al lado de mi amado esposo vi a Edward esperando en el altar mirando la puerta, por dónde entraría su mujer, casi sin parpadear. Le guiñé un ojo para relajarlo. Todo estaba bien. Desde que Bella había llegado a su vida lo estaba.

-¡Aquí vienen! – escuché como Alice aplaudía suavemente mientras daba satitos al lado de Jasper y Rose.

Alargué mi cabeza para poder ver bien a mis nietecitos. Era una pena que Don fuera tan pequeño y se hubiera tenido que quedar con la niñera este rato… hubiera sido muy especial verlos a los tres juntos… Quizás en la boda de Jasper… Pero él era el más cabezota de todos mis hijos y se resistía a casarse. ¡Aggg! Lo que tiene que sufrir una madre…

Nessie y Ted entraron de la mano. Sonrientes y tan adorables que parecía que nunca hubieran roto un plato.

Mi nieta se olvidó completamente de tirar los pétalos a su paso, estaba demasiado ocupada saludando a toda la gente que conocía y le decía que estaba preciosa. ¡Era toda una presumida! En cuanto sus ojos verdes vieron a su padre contuve el aliento. Esperaba que el agarre de Ted le impidiera salir corriendo a sus brazos. Con suerte nosotros o Charlie y Renné la podríamos interceptar y entretener para que dejara tranquilos a sus padres durante la ceremonia.

-¿Te puedes creer la familia tan perfecta que hemos conseguido? – me dijo mi amado esposo cuando nuestros nietos llegaron al altar y se sentaron en sus asientos complacientemente.

-Maravillosa. – le contesté dándole un suave beso en sus labios.

No había ninguna pócima mágica para un matrimonio feliz. Solo mucho trabajo y esfuerzo para hacerlo funcionar. Pocas cosas mejor les podía desear a mis hijos que esa felicidad y ese amor. Todo lo demás que ocurriese en sus vidas lo podrían superar, o disfrutar plenamente, si conseguían una familia a la que volver y en la que apoyarse.

Escuché un sonido de admiración en el jardín. Sin lugar a dudas, Bella había llegado.

Iba del brazo de Emmet que tanto la quería. Sabía que mis hijos se querían mucho, pero ver a Emmet y Bella juntos era, simplemente, enternecedor.

Cuando llegaron a la altura de sus tíos Bella paró para darle un pequeño beso a su tía y con paso firme y una sonrisa deslumbrante se dirigió a los brazos de Edward.

-Estás preciosa, mi amor – al estar tan cerca de ellos pudimos ser testigos de esos pequeños detalles, casi siempre secretos, entre los novios.

Emmet por una vez no le hizo ningún comentario a Edward, le dio un rápido abrazo y se reunió hacia nosotros con tranquilidad. Le había costado un poco, pero se había hecho a la idea que su mejor amigo y su hermana pequeña estaban hechos el uno para el otro.

La ceremonia civil fue breve y el momento más esperados llegó con prontitud. Los votos.

Edward se aclaró la garganta, nervioso, antes de comenzar. Cogió la mano de Bella acariciándola suavemente durante unos segundos. Sus miradas conectaron creando una burbuja en la que solo existían ellos dos.

- Mi pequeña, mi pequeño coctel de contradicciones… Me has enseñado a amar y me has dado todo lo que podría desear, incluso sin ni saber qué lo buscaba – le dijo mi hijo con esa sonrisa tan características suya de medio lado mientras le guiñaba un ojo – Bella prometo ayudarte a amar la vida, prometo tratarte siempre con ternura y tener la paciencia que se requiere cuando tu testarudez te posee, prometo ser siempre sincero contigo y compartir tus silencios cuando lo necesites. Prometo estar de acuerdo sobre los pasteles con exceso de chocolate que te vuelven loca y prometo vivir en la calidez de tu corazón que siempre será mi hogar. **NA1

Acabó mi hijo mientras deslizaba la alianza en el dedo anular de una emocionadísima Bella.

-Edward… - empezó Bella después de tomarse un tiempo para recomponerse de las palabras de su ya marido – Te quiero mucho…. hace mucho tiempo que me resulta imposible negarlo. – dijo sonriendo haciendo que mi hijo la imitara al instante – Pero hoy quiero hablarte de mis sueños. Hasta que te encontré estaban perdidos…escondidos a saber dónde, pero contigo han vuelto a mi vida. Hoy, gracias a ti y a Nessie, sueño con los ojos abiertos, hay gente que pensara que estoy un poco loca, pero me has enseñado a creerme lo que sueño, a perseguirlos hasta alcanzarlos. A creer en el lado bueno de la vida. Gracias por hacerme soñar y devolverme esos sueños infinitos que tenía de niña. Te quiero, mi amor. **NA2

Esta vez fue el turno de Bella de sellar con la alianza de Edward su matrimonio. Estaban tan absortos en ellos mismos que no se esperaron ni a que el juez diera el consentimiento para besarse. Se lanzaron decididos a los labios del otro, haciendo que todos los asistentes aplaudieran emocionados, incluida Nessie que, sin enterarse de nada de lo que sucedía, estaba completamente entretenida viendo a sus padres amarse.

Sentí como por mis mejillas caían unas lágrimas por esas palabras tan cargadas de amor. De amor verdadero. Sin edulcorantes ni parafernalias. Su verdad más absoluta. Ellos habían conseguido crear una vida juntos.

Al verlos ante el altar, o mirando a Nessie, quedaba tan lejano aquel día de Acción de Gracias de hace más de dos años en el que Edward estaba comenzando a enamorarse, cargado de dudas. Nunca me lo confesó, pero ya en ese instante noté algo había cambiado en él. De manera sutil había dejado de ser solitario y malhumorado a tener un brillo especial en los ojos, unas orbes siempre dispuestas a seguir cada movimiento de Bella. Y estoy segura que algo también cambió en Bella. Es por eso habían decidido casarse aquí, este es un lugar especial para ellos. Todas las parejas tienen los suyos.

Ese día le dije a mi hijo que el mundo siempre acababa entendiendo y doblegándose al amor. Ellos no habían sido una excepción. Lo habían conseguido y lo continuarían consiguiendo durante muchos años. Estaba convencida.

FIN

[**]

.

NA:

Antes de nada: Al Cesar lo que es del Cesar.

**NA1: Los votos de Edward están inspirados en unas líneas de la película de The Vow.

**NA2: Los votos de Bella están inspirados en la primera estrofa de la canción "Realidad o Sueño" de Jarabe de Palo (sí los escribí el mismo día que el capítulo anterior jaja De hecho, era lo único que tenía de este capítulo por eso he tardado más en actualizar)

Ahora sí. Es definitivo. C'est fini. ¡Qué pena y qué alegría!

Me lo he pasado genial escribiendo esta historia. Salió a modo de improvisación en un viaje allá por mayo y mirad hasta dónde ha llegado. Lo repito una vez más (y lo haría mil si hiciera falta) todo esto es gracias a vosotras, vuestro ánimo y vuestro apoyo. Es un fic pequeñito y modesto, y eso es parte de su encanto y su magia, al menos para mí. Habéis conseguido que con vuestro apoyo semanal seáis casi como una familia virtual. Habéis hecho que sin conoceros tenga la sensación que lo hago. Sois maravillosas y espero que si no es por aquí (ahora mismo no tengo ni idea si tendré tiempo de ponerme a escribir algo, al menos hasta después de navidad por trabajo) seguro que nos encontraremos como lectoras de otras historias geniales.

Hoy más que nunca, nos leemos en el próximo,

Muchos Saludos y abrazos ;)