Capitulo 36:
Esta vez no me moleste en buscar adentro:
-¡Accio Carpa! -dije apuntando con mi varita el bolso y la carpa surgió echa un enredo de lona, cuerdas y palos, la reconocí enseguida, en parte porque aun olía a gato, era la misma que habían utilizado los chicos para dormir la noche del Campeonato Mundial de Quidditch.
-¿El dueño de esta carpa no era un tal Perkins del ministerio? –le pregunto Harry a Hermione mientras liberábamos las estacas.
-Si, pero por lo visto ya no la quera, porque tiene lumbago-explico Hermione mientras trazaba complicados movimientos en forma de ocho con la varita -, y el Sr. Weasley me dijo que podía tomarla prestada. ¡Erecto! –añadió apuntando a la deforme lona, que con un único y fluido movimiento se alzo en el aire para posarse en el suelo, totalmente armada, enfrente de nosotros.
Me sorprendí cuando las estacas que Harry y yo teníamos en la mano salieron volando y se clavaron abruptamente en el extremo de las cuerdas tensoras.
-¡Cave inimicum! –Concluyo Hermione trazando un floreo hacia el cielo creo que ya no soy capaz de hacer nada mas. Al menos, si vienen nos enteraremos, pero no puedo garantizar que esto ahuyente a Vol…-
-¡No pronuncies ese nombre!-la interrumpió Ron con aspereza. Harry, Hermione y yo lo miramos: -Perdona –se disculpo Ron y gimió un poco al incorporarse -, pero es que… no se, es como un embrujo o algo así. ¿Les importaría llamarlo el Innombrable, por favor?
-Dumbledore decía que temer un nombre… -comento Harry.
-Por si no te habías dado cuenta, amigo, a la hora de la verdad a Dumbledore no le sirvió de mucho llamar al Innombrable por su nombre –le espeto Ron les pido que… que le muestren un poco de respeto al Innombrable.
-¿Dijiste "respeto"? –gruño Harry, pero Hermione le lanzo una mirada de advertencia.
Luego, entre los tres metimos a Ron en la carpa. El interior era exactamente como lo recordaba: una habitación pequeña, con su baño y su cocinita. Con cuidado metimos a Ron en la cama inferior de una litera.
-Voy a preparar te –dijo Hermione, saco un hervidor y unas tazas de las profundidades de su bolso y fue a la cocina.
Mientras tomábamos el te, Ron interrumpió el silencio:
-¿Qué habrá sido de los Cattermole?-
-Con un poco de suerte, habrán escapado –dije mientras tomaba la taza entre las dos manos para calentarlas.
-Si el señor Cattermole estaba atento, habrá transportado a su esposa mediante aparición conjunta y ahora estarán abandonando el país con sus hijos. Al menos eso le aconsejo Harry a ella –dijo Hermione.
-Espero que hayan conseguido huir –dijo Ron recostándose en las almohadas –Aunque, por como la gente me hablaba mientras lo suplantaba, no me dio la impresión de que Reg Cattermole fuera muy ingenioso. En fin, espero que lo hayan logrado. Si acaban los dos en Azkaban por nuestra culpa…
Le eche un vistazo a Hermione, miraba con tanta ternura a Ron que no me habría sorprendido mucho si besara a Ron en estos momentos.
-Bueno, lo tienes ¿no? –pregunto Harry.
-Si tengo ¿Qué? –pregunto Hermione, un poco sobresaltada.
-¿Para que armamos todo este lio, Hermione? ¡Se refiere al relicario! ¿Dónde esta? –dije.
-¿Qué tienes el relicario? –exclamo Ron incorporándose un poco -¡A mi nadie me cuenta nada! ¡Podrían habérmelo dicho! –
-Nos perseguían los dementores ¿no? –Repuso Hermione -Aquí esta –lo saco del bolsillo de su túnica y se lo dio a Ron.
Era más o menos del tamaño de un huevo de gallina. Una ornamentad "S" con piedritas verdes incrustadas, brillaba un poco bajo la difuminada luz que se filtraba desde afuera de la carpa.
