CAPITULO 37: REENCUENTROS. LA ALIANZA EN AMÉRICA.

(Voz de Jacob)

"Felicidades." Le dije a Seth sonriendo cuando entramos en la casa-cuartel de las dos manadas. "¿Cuántos ya?"

"22, ya tengo 22 años." Me dijo sonriendo feliz estrechándome la mano como todo un caballero a pesar de su cola de caballo y sus pintas de…

"¿Y qué tal por el taller?" Le dije.

"Buff… horror." Le dije. "Lo llevamos entre 'Tuercas', 'Corvent' y yo, pero chico, hay problemas para los tres. April, 'Miss Abril', se ha puesto de baja por lo del bombo. Así que hemos tenido que suplirla y no veas los chicos para el día rosa lo mal que nos salen…"

"Sí, se ve que te colgaron un marrón del quince." Le dije mientras llamaban a la puerta de nuevo.

"¡Seth, felicidades!" Le dijeron Kim con su hijo en brazos y Emily con la suya acompañadas de Sam y Jared.

"Hey, mis chicos favoritos." Les dijo él frotándoles la cabeza. "¿Qué tal está mi chica predilecta?"

"Ya se le ha pasado la fiebre. ¿A que sí, Leah?" Le dijo Emily.

"Anda que… mira que ponerle ese nombre…" Le dije yo a Sam.

"Ya ves." Me dijo. "Por cierto, hay noticias de que ha habido problemas de nuevo."

"¿Alguien conocido?" Le dije.

"Nuestros viejos amigos, 'King', 'Snake', 'Ace'…" Me dijo Sam. "Hay pocos que les tosan, pero aunque no esté el rondador eso no importa mucho."

"Sí, no importa mucho." Dijo Seth sonriendo.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Seth)

Un buen día, mi 22 cumpleaños, una buena partida de coches para el 'taller de atrás'; obviamente las cosas no iban del todo tan perfectas… pero bueno.

De las llamadas 'chicas burbuja' había 4 de baja, así que las otras 8 trabajaban los fines de semana en horario intensivo combinadas con unos cuantos chicos que trabajaban en el lavadero para ganarse unos ahorrillos extra.

Y ahora también estaba lo de controlar entre varios lo de la 'vida nocturna' de Port Angels y combinar esa vida con la de la reserva sin llamar la atención.

Ahora entendía por qué Laki estaba siempre de mal humor y eso que había descubierto que la ayudaban bastante el resto de campeones del ranking de ilegalidades y podía desfogarse un poco en las carreras.

A mí me habían enseñado a conducir, pero no era ni la mitad de bueno que el resto de pilotos que corrían por el taller.

"¡Felicidades, Seth!" Me dijo Claire saltándome al cuello y llegando de la mano de Quil.

"Gracias, Claire." Le dije sonriendo antes de chocarla con Quil.

"Eh, felicidades tío." Me dijo. "Por cierto, deberías dejar de hacer que te traigan pedidos a casa."

"No he pedido que me traigan ningún…" Dije.

"Oh, pues ahí tienes un cajón del copón." Me dijo. "Pensaba que era de tu cutre-trabajo."

"No es un cutre-trabajo." Le dije dejándole pasar para ir a por la caja.

"Solo porque fuese el curro de Laki no deberías…" Me dijo Sam cortándose. "Eh, tú, chaval."

¿Chaval?

Levanté la cabeza para ver a un crío plantado en medio de la calle mirándonos con la cabeza ladeada.

"¿Te has perdido?" Le pregunté suavemente.

Era curioso, hasta entonces no me había mirado propiamente a mí sino a mi mano que tenía en la caja.

"¿Estás solo?" Le pregunté de nuevo.

"Creo que no te entiende." Me dijo Emily.

"Pues yo lo que creo es que lo que no le gustamos." Afirmó Sam cuando Jacob se le acercó de un lado y el chico dio un paso a un lado.

"No es eso…" Afirmé moviendo la mano y notando que el chico la seguía con la mirada. "Es la caja."

"¿Y ese chico?" Nos dijo Jacob.

"Oh… qué ricura…" Dijo Rachel. "¿Te has perdido chiquitín?"

"Rachel, creo que no entiende nuestro idioma." Le dijo Sam. "Y algo de la caja diría que atrae su atención."

"Fratello! (¡Hermanito!)" Le gritó otro niño, o niña cubierto hasta las cejas con ropa y yendo a cogerle.

"Questi uomini stanno cercando di fare la nostra roba. (Esos hombres están intentando tocar nuestras cosas.)" Le dijo el chico. "Mamma ci ha detto di non parlare con la gente strana. (Mamá nos ha dicho que no hablemos con gente rara.)"

Entonces el niño o niña fantasma se giró un poco y nos miró para esconderse tras su hermano.

"Venga, va, nenes, no…" Dijo Jacob yendo hacia hecho y haciendo que el fantasma se ocultase tras el otro y este le diese un golpe a Jacob con cara de enfado.

"¡Kitsune! Bambino maleducato! (¡Niño maleducado!)" Le dijo otra voz. "Aveva detto niente di andare a pimp! (¡Había dicho que nada de ir de macarra!)"

"Mami ... questi uomini volevano derubarci della nostra cassa, e che ha spaventato il mio fratellino. (Mami... estos hombres querían robarnos nuestra caja, y ese ha asustado a mi hermanito.)" Le dijo el chico primero a la figura morena y vestida de blanco con tacones que avanzó hacia él.

"Ostras, guiris." Dijo Embry tras de mí mirándoles. "Y la piva tiene un cuerpazo…"

La verdad es que era cierto, la chica aún desde atrás no estaba nada mal, era alta, morena con pelo largo y cogido en una coleta lateral que colgaba con gracia de su hombro. Piel cobriza y de una textura perfecta…

Por un segundo me había dado un vuelco el corazón al pensar que era Laki, las ganas de volver a verla eran insoportables ya.

Laki no podía ser esa chica, Laki había parecido una momia cuando se largó sin despedirse en persona, solo a través de un móvil.

Mi Laki estaría llena de cicatrices y esta chica no tenía ni una sola marca en todo el cuerpo visible bajo una chaqueta blanca de cuero y un minivestido blanco también.

Mi Laki… aún con cicatrices seguiría siendo perfecta para mí.

"Vai ... Avevo detto che peleáseis non con i miei amici ... (Vamos... os había dicho que no os peleáseis con mis amigos...)" Les dijo la chica agachándose delante de los chicos y frotándole la cara al de delante mientras el de atrás le abrazaba. "Quello che dici, eh? (Qué me decís, ¿hum?) Noi diamo loro un'altra possibilità? (¿Les damos otra oportunidad?)"

Entonces el chico de su pecho asintió suavemente y el otro nos miró por encima del hombro de la morena y asintió sin perdernos de vista.

"Ma se facciamo qualcosa che mordono. (Pero si nos hacen algo les morderé.)" Le dijo el chico.

"Vale, eso desde luego que sí." Le dijo la chica riéndose y haciéndome abrir los ojos como platos.

"Es… eres…" Murmuré dejándome caer lo que tenía en las manos.

"Felicidades, Quiquatsu." Me dijo sonriendo.

"¡Has vuelto!" Le dije bajando el escalón de un salto para ir a abrazarla con fuerza. "¡Eres tú, has vuelto!"

"Va, va." Me dijo divertida. "Córtate un pelo, los niños…"

"Suéltala." Me dijo el chico canijo.

"Vai, Kitsune…" Le dijo Laki sonriéndole. "Este es Seth ¿recuerdas que te hablé de él?"

El chico solo me miró, de arriba abajo. "Kitsune…"

"Encantado, me llamo Rómulo." Me dijo.

"Er… encantado Rómulo, o Kitsune." Le dije.

"Rómulo." Me dijo.

"Kitsune…" Le riñó ella cogiendo al otro chico en brazos antes de mirarme sonriendo a mí. "Tranquilo, es que no os conoce aún."

"¿Y este otro?" Le dije.

"Remo." Me dijo. "Vai Remo, dire ciao al mio amico Seth. (Venga Remo, dile hola a mi amigo Seth.)"

"Hola Remo." Le dije.

Entonces fue cuando el chico levantó la cabeza y vi un ojito amarillo asomando bajo la capucha mientras él se la movía un poco.

"Es que Remo es un poco tímido." Me dijo. "No se lo tengáis en cuenta ¿vale?"

"Es… no sabía que volvías." Le dije un poco cortado ante la situación con el niño aún mirándome raro.

"Sí, bueno, es que es algo que se decidió hace poco ¿sabes?" Me dijo cogiendo al otro crío bajo su brazo mientras este se revolvía un poco. "Sujeta un momento a Remo… Remo, cielo, tranquilo que no te va a hacer daño."

"Remo, tranquilo." Le dije mientras su madre le dejaba en el suelo y se escondía detrás de ella.

"¡Ahora vas a ver Kitsune!" Le dijo ella divertida. "¡Te voy a tirar y no te pienso coger, por maleducado y borde!"

"Cui…" Le dije para ver cómo lo tiraba al aire y lo volvía a coger entre risas. "Deja, da igual."

"Y ahora deja de portarte como un crío maleducado y saluda al resto." Le dijo Laki.

"Déjame adivinar." Le dijo Sam. "Esta caja enorme es tuya."

"En realidad es más bien de los caballeretes y de Seth." Nos dijo. "Uley. ¡Yaw, Emily, Kim, Rachel!" Dijo gritando de felicidad y dejándonos sordos a los que estábamos cerca para echar a correr y abrazarlas.

"El día de tu cumpleaños y la única que brilla ella." Me dijo Embry.

"Este es el mejor regalo del día." Le dije feliz sonriendo. "Con diferencia."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Billie)

"Pero bueno, tía." Le dije a Laki. "Es siempre un placer verte, pero es que eres como el viento; vienes, vas…"

"Ya os lo dije, me llegó el momento de elegir el camino y escogí el camino difícil." Me dijo ella sonriendo mientras veía a los dos críos jugando con los pequeños de la manada, bueno, el tal Kisune o algo así, porque el otro, Remo, creo, estaba mirando un poco más sombrío sin descubrirse de su capa con capucha roja.

"¿Cinco años?" Le dije.

"Así es, y ahora, por fin soy libre." Afirmó suavemente. "Ya no van a venir a buscaros para mataros, ni secuestraros para hacerme chantaje… Se acabó, se acabaron las pesadillas y se acabó el huir."

"No sé." Le dije. "Me cuesta creer que alguien que estuvo a punto de matarte, una gente que fueron capaces de secuestrar a alguien solo por pillarte… Di lo que quieras pero me cuesta creer que te hayan dejado ir."

"Digamos que… sigo dentro, pero estoy fuera." Me dijo divertida. "Y ahora ya 'fuera' significa aquí."

"Habrá sido caro." Le dije.

"No te entiendo." Me dijo sonriendo.

"Tus cicatrices, habrás tenido que pasar por mucha cirugía ¿no?" Le dije.

"No." Dijo. "Digamos que se me curaron solas. ¿Mi primo no os lo dijo?"

Sacudí la cabeza.

"Nadie sabemos lo que eres." Le dije. "Y los únicos que parecen saberlo no sueltan prenda." Afirmé mirando a Seth mirándola en todo momento y ella que de vez en cuando intercambiaba miradas con él. "Lo que me ha extrañado ha sido lo de los dos niños."

"Rómulo y Remo." Me dijo. "Gemelos, aunque la verdad… uno se llevó más 'parte mala' que el otro por parte del padre."

"¿Les has recogido?" Le dije.

Entonces sacudió la cabeza sonriendo y me acercó la boca al oído para susurrarme el secreto que me hizo abrir los ojos atónito antes de que se separase y me hiciese un gesto de silencio.

"Pero la gente…" Le dije.

"No lo voy a ocultar, pero tampoco voy a ir pregonándolo a los cuatro vientos." Me dijo.

"¿Y qué pasa con Seth?" Le dije.

"Ya ves, las cosas no me han salido como esperaba…" Suspiró. "Kitsune, Rómulo." Se corrigió. "Rómulo no tiene aprecio a Seth porque de los dos es el que es por decirlo así, el hombre de la casa; y con su hermano las cosas no están nada fáciles tampoco. No se fía de nadie, ya le has visto antes."

Sí, el chico era un poco retraído, como si tuviese miedo de todo, entonces oímos unos gritos y nos giramos para ver a Embry que se había cogido la mano y a Rómulo haciendo pantalla a su hermano que temblaba sobre si mismo.

A Laki le faltó el tiempo para saltar sobre el sofá e ir a por ellos.

"Kitsune, quieto ya." Le dijo. "Remo, tranquilo…" Le dijo cogiéndole en brazos. "Ya está… todo está bien…"

"¿Qué has hecho ahora, animal?" Le dijo Sam dándole un golpe.

"Laki, ¿todo bien?" Le preguntó Kim suavemente.

"Sí, tranquila." Le dijo ella. "Lo siento, debí advertiros que no levantaseis la mano hacia Remo… Rómulo le protege, y a Remo no podemos levantarle la mano." Afirmó cogiéndole en brazos y besándole la cabeza. "Tranquilo cielo… Shhh… nadie va a hacerte daño…"

"Laki." La llamó Seth.

"Lo siento, te estamos dando la fiesta." Le dijo Laki.

"No, no, para nada." Le dijo Seth. "Esto es tu casa."

"Ya, pero no es justo que llegue y solo moleste." Le dijo ella frotándole la cabeza al chico. "¿Estás ya mejor Remo?"

"Ven Laki, siéntate con nosotras." Le dijo Emily.

"¿Vamos Remo?" Le dijo Laki con el niño en brazos. "Mira lo que tienen las chicas… mira qué cantidad de dulces. ¿Vamos y cogemos uno? Disculpadme, por favor. Y tú, Kitsune… compórtate, o me enfadaré."

La verdad es que ahora que me fijaba sí que eran parecidos físicamente solo que el tímido se ocultaba bajo la capa y era más difícil verles, la única diferencia era la largura del pelo y el color de los ojos.

"Menuda bestia de crío." Se quejó Embry mientras veíamos a Remo sentado en el regazo de Laki mientras las chicas intentaban tentarle con galletas y tarta.

"Hey, Rómulo." Le llamé captando su atención. "¿Quieres un poco de tarta?"

"No." Me dijo seco.

"Kitsune…" Le dijo Laki. "Disculpadle, es que es un poco borde con la gente que no conoce. Che l'uomo è mio nipote. (Ese hombre es mi sobrino.)"

"Andiamo ora, ma se un uomo anziano. (Venga ya, pero si es un viejo.)" Le contestó el crío.

"Ehi, non chiamarlo vecchio! (¡Eh, no le llames viejo!)" Le riñó ella.

"Tutti questi ragazzi sono stupidi e una figa, io non credo che sono così grandi. (Todos estos tipos son unos estúpidos y unos nenazas, no me creo que sean tan geniales.)" Le dijo el crío.

"Se acabó, vete ahora mismo a ese rincón y ponte de cara a la pared, estás castigado." Le dijo ella saltándole. "Por maleducado y por agorero. A ver cuando dejas de ser como tu padre."

"Almeno Papà era un uomo migliore di questi. (Al menos papá era más hombre que estos.)" Le contestó el chico mientras ella le cogía de la muñeca y tiraba de él.

¡Plaff!

La torta que me calzó sonó en el silencio y el chico ni se tocó la mejilla donde le había dado.

"Se acabó, ahora mismo te vas a la cama, sin cenar." Le dijo ella.

"A dónde, esto no es nuestra casa." Le dijo el chaval rabioso.

Entonces cogió al chico del brazo y se lo llevó a rastras por el pasillo hasta que cerró de un portazo una habitación.

"Estás castigado." La oímos decir. "Maldito crío maleducado…" Murmuró suavemente y claramente furiosa. "Disculpadme, se me acaba de atragantar la comida."

"¿Le has calzado una torta a un crío?" Le dijo Jacob.

"Es que estoy hasta las narices que siempre diga lo mismo." Dijo ella. "Seth, lo siento, te estamos chafando el cumpleaños."

"Es que ese crío es un… ¡ay!" Dijo Paul llevándose una patada.

"No, dilo, es un maleducado, es que no podía haber salido en eso más como el padre ni a posta." Dijo mientras oíamos refunfuñar en el cuarto. "Ti ho detto che sono stati puniti, e puniti! (¡Te he dicho que estás castigado y estás castigado!)… Smettere di lamentarsi e non andare fuori a pranzo domani! (¡Deja de refunfuñar o no saldrás hasta la hora de la comida mañana!) ¡Huuuuumph!" Relinchó haciendo las manos puños para levantarse de nuevo. "Disculpadme, voy a salir fuera un momento. Si ese maleducado sale lo metéis al cuarto aunque sea a capones."

Es que ni esperó a que le contestásemos, salió fuera y le oímos darle un golpe a algo.

"Con permiso, voy a salir un momento fuera." Dijo Seth.

"Tú tranquilo." Le dijo Jared. "Hace mucho que no podéis estar solos, así que… aquí hay buena música."

"Oh, oh, llévale un poco de pastel." Me dijo Embry pasándome un plato y chupándose los dedos con gula. "Así tienes una excusa."

"Gracias." Le dijo Seth.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Seth)

"¿Laki?" La llamé viéndola de espaldas a la casa abrazándose sola junto a la fuente donde estaba sentada con una pierna sobre el borde del lavadero y la otra en el suelo.

"Lo siento, te he fastidiado la fiesta." Me dijo. "Es que soy un desastre… lo siento, no debería haber vuelto hoy. Es que Kitsune se me escapó y…"

"Sh, sh, sh, sh, sh…" Le dije cortándole suavemente y poniéndole un dedo en los labios para callarla. "No importa, de verdad. Lo importante es que estás aquí."

"Ya, pero no tiene derecho a hablar así de vosotros, aunque no entendáis." Me dijo sacudiendo la cabeza.

"¿Y por qué no se lo devuelves a su puñetera madre y que se encargue ella de su educación?" Le dije. "Tú no tienes por qué…"

"Si, sí tengo por qué." Me dijo. "Es mi culpa que sea un maleducado."

"Pero qué…" Le dije. "Ah, ya lo entiendo." Dije sonriendo. "Es que son los hijos de otro del grupo tuyo ese tan raro. ¡Eso es! Es el hijo de Jaques ¿verdad? Si ya lo decía yo… como el padre ha salido."

"Sí y no." Me dijo cogiéndome la mano. "Me avergüenzo decirlo yo, pero… Rómulo y Remo son mis hijos."

Me quedé helado. Sus hijos.

"Pero tú… tú no…" Dije. "¿Quién…?"

"Al final lo consiguió." Susurró avergonzada. "Al final ese animal acabó consiguiendo dejar descendencia…"

"¿Lycaon?" Le dije. "¡¿Fue ese malnacido?!"

No me pudo decir nada, solo se echó a llorar.

"Vamos… vamos, tranquila…" Le dije abrazándola y dejándola que apoyase las manos en mi pecho y me mojase la camisa con sus lágrimas. "Shhhhh… tranquila… Has tenido que pasarlo fatal…"

"No sabes lo que es que viniera y me hiciese daño…" Me dijo llorando a mares. "Todas y cada una de las veces… le odiaba… y luego me enteré de que estaba…"

"Ya está, no hace falta que me lo digas." Le dije frotándole la cabeza y abrazándola.

"Todos me protegieron… y cuando los gemelos nacieron… la cosa fue a peor." Me dijo moqueando. "Pero yo me enteré… y me he asegurado de que no vuelva a hacer daño a nadie nunca más…"

Eso sonaba mal; no, eso sonaba peor, sonaba a que había hecho una locura; sin embargo no me importó, al menos no entonces, no, ni entonces ni nunca.

Laki era mi Laki, con hijos, sin hijos… Hacía 5 años, cuando no estuvo, ahora… y en el futuro, fuese como fuese iba a ser mi Laki toda la vida.

Suavemente, volví a acariciarle la cabeza hasta que se calmó y dejó de llorar.

"Soy una peste…" Murmuró. "Donde voy acabo fastidiándolo todo…"

"No digas tonterías." Le dije sonriendo. "No has fastidiado nada, este es mi cumpleaños y tú eres el regalo que más quería. Ni harta de vino podrías fastidiarme la fiesta, no tú."

"No, pero mis hijos sí." Murmuró.

"Son tus hijos, les acabaremos queriendo igual que a ti." Afirmé.