Solamente había silencio, uno tan abrumador que cualquiera que experimentara eso se sentiría sobrecogido por la sensación, ¿Pero que causaba tal fenómeno que rodeaba a Xenovia? No había una respuesta clara para ese sentimiento, la Torre de Ravel Phenex, la actual portadora de Durandal y Excalibur Destruction estaba de pie en medio del destruido balneario del Valhalla. Sus ojos ambarinos estaban clavados en el lugar donde debería haber caído el cuerpo de Vari, solamente estaba un montículo de escombros.

Sus heridas sangraban copiosamente y su respiración era tan agitada como errática, señal del sobre esfuerzo que conllevaba tan solo mantenerse de pie.

Dio todo en esa difícil batalla y su cuerpo sentía las secuelas de aquella victoria, las torres eran famosas por su increíble fuerza y su irrefrenable resistencias; tanta era que se les consideraban los "tanques" dentro de las cortes, los cuales sorteaban sus obstáculos con tan solo su fuerza bruta; una sonrisa de satisfacción adornaba su rostro, a pesar del tono apagado del mismo, su piernas simplemente cedieron al peso propio de la peliazul, cayendo pesadamente sobre sus propias rodillas.

La sangre salpico al impacto con el suelo manchando el inmaculado blanco del mármol, que a pesar del terrible daño causado en el enfrentamiento entre los dos rivales, mostraba aun su blanco puro.

El agua caliente corría libremente por las fracturas del piso, mezclándose con el rojo carmín de la vida que se le escapaba a Xenovia, desvió un poco su mirada hacia la valquiria que también agonizaba en aquel lugar; a pesar de ni siquiera saber su nombre, pudo simpatizar con ella y sobre todo compartir esa victoria con la infortunada joven. No importaba el lamentable estado de ellas dos, sentían orgullo por haber logrado algo prácticamente imposible.

Derrotar a un Dios, algo que estaba por encima de todas las criaturas que existían en el mundo, pero el precio por tal "milagro" era uno bastante caro; si sobrevivía tendría algo de que alardear cuando se encontrase con sus demás hermanas, pero también de que pudo ejecutar una de las técnicas de su amado Issei.

¿Qué dirás cuando te lo cuente? – Xenovia pensó en voz alta mientras levantó su mirada al destruido techo – E-Espero que me felicites por e…llo

Con pesadez cayó al suelo, mientras sus ojos perdían el brillo y se acercaban lentamente la abismo de la muerte, pero aun así ella sonreía orgullosa.

"Porque fue capaz de estar al mismo nivel del hombre que amaba"

If Life 35: Un lamento de inocencia/El orgullo de la bestia

PARTE 1

Issei se detuvo nuevamente en su carrera para salir de aquel infinito pasillo, Rossweisse notó eso y también se detuvo en su carrera; era la cuarta vez que lo hacía en lo que estaban juntos, el semblante del Sekiryuutei era uno bastante apesumbrado y sombrío; con fuerza golpeo a pared en la que se apoyaba denotando la frustración que en esos momento albergaba su corazón.

Sabía que algo estaba mal, el significado de esas pulsaciones de frio y temor; solo significaban que todas las demás estaban en peligro mortal, pero debía de ignorar el irrefrenable deseo de darse la vuelta para irlas a buscar, ya que la misión que tenían enfrente era mucho más importante que los sentimientos personales.

Me siento una verdadera mierda – mascullo Issei muy quedamente

La valquiria solamente pudo apretar sus manos sobre su pecho mientras miraba afligida como el joven se mostraba molesto por la incertidumbre, estuvo a punto de hablar cuando una presencia se manifestó dentro del pasillo y una voz interrumpía el ambiente dentro de él.

Es… es una buena interpretación de tu persona – tanto Issei como Rosseweisse prestaron atención a la misteriosa recién llegada – No te preocupes, pronto estarás acompañando a tus novias

Sonidos de pasos llenaron por completo el pasillo, el ritmo lento con el que se presentaban, indicaban que la dueña de la voz estaba completamente segura de sus palabras, de manera instintiva Issei se colocó frente a Roseweisse quien no pudo evitar sonrojarse ante la actitud protectora del Sekiryuutei, claro que la situación no ameritaba tales reacciones de ella; pero cualquiera en su situación se sentiría igual.

El sonido se volvía cada vez más claro, los ojos castaños de Issei estaban clavados a la oscuridad frente a ellos, en medio de las sombras un par de orbes ambarinas brillaron intensamente como un par de estrellas en el oscuro firmamento aunque le recordaban más a la mirada de una bestia que acechaba a su presa desde las sombras.

Enfundada en su ceñido traje negro, su bufanda caía libremente por su espalda y su hermosa cabellera roja, apareció aquella joven que atacó a Irina y Asia un par de noches atrás.

Mucho gusto, Sekiryuutei – la pelirroja hablo en un tono monocorde – Y también Rosseweisse-sempai

¿Rosseweisse-sempai? – la valquiria estaba confundida por el honorifico – No creo conocerte

Vaya mi error – la joven se llevó la mano al mejilla en señal de sorpresa mientras los otros dos le miraban confundido – Creo que si cambio levemente de forma

La ropas de la intrusa empezaron a cambiar ante la mirada atónita del demonio y la valquiria, pronto una armadura blanca con rojo reemplazaba el conjunto que tenía puesto la pelirroja, causando una amarga sorpresa en la antigua asistente de Odín.

¡Cieles-san! ¿Eres tú? – la peliplateada estuvo a punto de acercarse pero Issei se lo impidió – No entiendo que está pasando

Bueno, la respuesta es simple – "Cieles" llevo una de sus manos al rostro – Yo también soy una traidora… tanto como tu… s-e-m-p-a-i

Aquella declaración hizo tragar amargo a la nieta de Göndul, la valquiria endureció su mirada y apretaba la mandíbula; mientras que la pelirroja sonreía ampliamente. Sus ropas regresaron a su forma anterior, mientras que se cruzaba de brazos comprendiendo que las dos personas frente a ella esperaban una respuesta más concreta.

Mi verdadero nombre es Elesis – el Sekiryuutei se mantuvo impasible ante la revelación – No es la primera vez que no vemos, ¿Verdad?

Eres amiga de Vali – el castaño siseo amenazadoramente – ¿Él está aquí? ¡CONTESTA!

No soy su amiga… pero coopero con él – Elesis respondía mientras dio unos cuantos pasos hacia la izquierda – Y… el Hakuryuukou no está en Asgard

Issei mostraba un poco de alivio al saber que el portador del Divine Dividing no estaba cerca, ya que realmente no deseaba lidiar con otra amenaza que pudiese perjudicar más la situación.

Pero no deberías preocuparte por ello, Sekiryuutei – la frialdad en la voz de la pelirroja era bastante intimidante – Sabes necesito que pelees conmigo

Si no estás ayudando a Loki – Issei miraba fijamente a la que se convertiría en su oponente - ¿Por qué quieres que luche en tu contra?

Necesito hacerme más fuerte – la sonrisa de Elesis tomo un tinte de crueldad – Y tu eres el indicado para hacerlo… por e-eso

Elesis se tomó de la cabeza mientras una mueca de dolor adornaba sus facciones, se apoyó en la pared mientras que su reflejo le miró levemente.

Suficiente, "GD" – tanto Rossweisse e Issei estaban mudos al ver al reflejo hablar con claridad – No… debes de dar más explicaciones

¡CALLATE! No debes de interrumpirme – Elesis habló a su reflejo con molestia – ¡TU TIENDES A ARRUINAR TODO!

No es cierto – la otra Elesis hablaba con parsimonia – Eres tú la que está desesperada… O-Ophis-sama lo sabe

¡TU SERAS SU SIRVIENTE! – con su puño golpeaba el muro donde estaba reflejándose su rostro - ¡YO NO HE OLVIDADO NUESTRO PROPOSITO!

Yo tampoco – la expresión aburrida del reflejo estaba mirando de frente a la pelirroja - Es lo único que puedo recordar con claridad.

Tanto la peliplateada como el castaño se quedaron en su posición al ver la extraña discusión que se desarrollaba frente a ellos, la joven miraba su reflejo y este le devolvía el sentimiento, pronto el ambiente descendió varios grados mostrando una extraña reacción al ver como Elesis alzaba su mano para tocar la pared frente a ella, pronto la hostilidad inicial que su potencial enemiga dirigía hacia ellos desapareció. Se dio la vuelta para encararlos y la mirada de la "traidora" mostraba un deje calmado y un tanto aburrido.

Disculpen el ánimo de "GD"… E-Ella tiende a ser violenta – Elesis comentaba en un tono monocorde – Sin embargo t-tiene razón… Sekiryuutei enfrentame en un combate

Issei afilo su mirada mientras la pelirroja lanzaba su desafió dejando en claro que deseaba pelear con él, trató de dar un paso para iniciar el enfrentamiento pero una mano le detuvo tomándole del brazo derecho, con sorpresa desvio su atención en Rossweisse quien temblaba levemente, por unos momentos imaginó que sentía nuevamente dolor; pero los ojos azules de la valquiria mostraban algo completamente innatural en ellos.

Issei-san – la nieta de Göndul hablaba de una manera muy hostil – No vaya a combatir con ella – la joven apretó un poco su agarre – Yo la enfrentaré

Ross-chan – la valquira respingó levemente al notar la manera en que se dirigio hacia ella - ¿Estas segura de ello?

Más que segura… debo de hacerlo, si recibes algún daño… cuando vayas contra Loki – Issei asintió ante las preocupaciones de su amiga – Hay mucho en juego y eres el único que podría plantarle cara

De acuerdo, por favor… cuídate – con un suave susurro el portador del Boosted Gear se apartó hacía un lado.

Elesis mantuvo su atención a las acciones de Issei, el castaño se alejó lo suficiente mientras solamente para ver como Rosseweisse se acercaba con lentitud hacia la pelirroja que impedía su avance, la expresión en el bello rostro de la valquiria mostraba toda una gama de sentimientos, pero el más predominante era la ira, contra la joven que "traicionó" a sus compañeros y amigos, pero también contra ella misma la valquiria que inicio por completo el Ragnarök.

Cieles-san o Elesis – Rosseweisse se detuvo en su avance – No sientes culpabilidad por todo lo que ha pasado… ¡Acaso no te importa que tus compañeros hayan muerto!

La pelirroja suspiraba aburrida mientras negaba con la cabeza, acción que hizo que la valquiria apretara sus manos formando puños con ellos, tensó levemente sus musculos y abrió un poco sus piernas, Elesis notó las acciones de su contrincante y le imito con rapidez.

Ellos simplemente eran unos desconocidos para mí – el tono monocorde que empleo la asesina de Ophis era demasiado molesto – Ninguno de ellos fue mi amigo… por eso no siento culpa – pronto la sangre a brotar de su piel para forma una espada – Pero veo que quieres pelear conmigo… Ross-sempai

No puedo perdonarte… - los ojos azules de Rossweisse se endurecieron bastante - ¡NO PUEDO PERDONARTE!

Alzando su mano derecha, invocó un circulo magico azul cielo lleno de runas nórdicas las cuales giraban al sentido de las manecillas del reloj; acatando la voluntad de la valquiria, se manifestó un haz de luz del mismo tono iluminando por completo aquel enorme pasillo; la pelirroja brinco esquivando el paso del ataque mientras miraba sin ninguna emoción la destrucción que dejo tras de sí aquel poderoso ataque.

El piso y las paredes mostraban señales de congelamiento extremo, una delgada capa de hielo lo habia cubierto todo por completo, Elesis clavó su espada en el techo quedando colgada de él, sus ojos ambarinos estaban puesto sobre los azules de la valquiria; Issei estaba sorprendido por el poder destructivo que la peliplateada puso en su hechizo. Pero salió de su sorpresa al ver como la sirviente de Ophis se balanceo para quedar de "pie" en el techo. Impulsándose con sus piernas la joven asesina se lanzó directamente hacia Rossweisse quien rápidamente preparó un segundo ataque, pero lo impensable ocurrió en esos momentos.

Elesis se agito su espada carmesí haciendo que esta cambiara de tamaño, la valquiria vio como el filo del arma se acercaba hasta su rostro; llevada por la adrenalina y la furia de la batalla dio un enorme salto para evitar el mortal golpe, pero justo cuando creyó que había escapado del peligro, el arma de Elesis cambio de dirección, fue cuando el Sekiryuutei vio algo similar en aquel ataque.

Serpenteando con libertad, la espada hecha de sangre nuevamente se acercó a Rossweisse; pero esta vez cortó la mejilla de la sorprendida valquiria.

E-Ese f-fue – Issei trató de articular una frase coherente – ¡Ese fue un ataque de Mimic!

¿La espada de Irina-san? – la valquiria desvió su atención levemente al castaño - ¿Pero cómo? ¿Por qué?

Ja, ja, ja… Sorprendida - Elesis se reía de la reacciones de sus oponentes – Elesis es muy buena aprendiendo de sus batallas… no hay secreto que no pueda dominar

¿Quiere decir que ella aprendió de Irina? – el castaño miraba fulminantemente a la sonriente pelirroja.

Eres inteligente Sekiryuutei – la asesina de Ophis se centraba en la valquiria – Y bien valquiria… ¿Seguimos luchando?

Rossweisse pudo notar la burla en las palabras de aquella que tomo su lugar al lado del "Padre del Todo", la sangre de la herida de su rostro corría libremente con decisión nuevamente se colocó en posición ofensiva, la joven pelirroja simplemente ladeo su cabeza y sonrio con superioridad, pero esa expresión duro poco cuando sintio un golpe directamente en la base de su cabeza, trastabillo unos pasos confundida, se dio la vuelta para percatarse de un nuevo círculo mágico flotaba más alejado de donde ellas estaban.

¡¿En qué momento…?! – la sirvienta de Ophis estaba pasmada por aquel "cobarde" ataque

No eres la única que se guarda cosas de sí misma – Rossweisse sonrio de la misma manera que su enemiga - ¿Continuamos?

Apretando su arma, aquella joven que alguna vez conocieron como "Cieles" se lanzó en contra de su oponente, a una velocidad abrumadora recorrió la distancia que le separaba de la valquiria, pero su campo de visión se llenó rápidamente de hechizos mágicos que la propia peliplateada invocaba con una maestría impresionante, Issei tragó saliva al ver la potencial destrucción que Rosseweisse dejaría tras ese despliegue de poder.

Y de pronto el caos se desató en aquel pequeño campo de batalla, Elesis esquivaba todo lo que Rossweisse preparó en ese corto lapso de tiempo, rayos de luz magia cayeron sin compasión cubriendo cada hueco que la pelirroja pudiese usar para su escape, demostrando por que la peliplateada fue alguna vez asistente personal del Dios regente de Asgard, el mismísimo Rey de la Mitología Nórdica.

"Nota mental para mí" – Issei sintió un escalofrío en su espalda - "Nunca… pero nunca hacer enojar a Ross-chan"

"Onii-chan creo que a ninguna de las onee-chan" – Ai comentaba mientras sonreía nerviosamente – " Todas dan miedo cuando se enojan"

"Buen punto Ai-chan… buen punto" - el castaño rio nerviosamente mientras el espíritu de Excalibur Absolution y el Dragón Celestial suspiraron agotados

PARTE 2

Gabriel estaba embelesada con el verdor de aquella pradera, una parte de ella estaba sorprendida por el lugar donde había terminado por caer; en el sentido de la palabra, una enorme pradera llena de flores rodeada por un espeso bosque, ante los ojos de la Reina de Ravel; no quedaba duda de que Asgard y sobre todo el propio palacio de Odín, era el paraíso de la mitología nórdica. Alzo su mirada al techo, el cual simulaba el cielo azul en quieto día de verano, inclusive estaba un sol brillando intensamente, una suave brisa acaricio su hermosa cabellera rubia.

No obstante esa calma que emanaba del lugar era eclipsada por el sentimiento de opresión y zozobra que estaba acumulándose en el corazón de la antigua Serafín.

Sabía de antemano que todos y cada uno de los miembros de la corte a la que pertenecían; estaban conectados de alguna manera por las propias piezas que se usaron en su resurrección, esos sentimientos que se apoderaban de ella, eran la advertencia clara que sus compañeras y amigas estaban pasando por algo muy malo. Como exlíder y comandante de las legiones del cielo, supo que la estrategia que idearon en torno al Sekiryuutei era la más correcta, eso mismo jugó en su contra ya que el propio Loki se adelantó un paso a ellos separándolos en diferentes áreas y quien sabe que oponentes tendrían que enfrentar.

Sin sonar arrogante, ella sin duda saldría librada ante algún dios menor… pero el problema eran el resto de las chicas, todas jóvenes e inexpertas en lidiar con enemigos de una liga superior; el único recurso viable para tales situaciones, era hacer sacrificios en pos de la victoria.

Y eso le molestaba mucho, no soportaría la perdida de aquella jovencitas y del único varón, quienes en tan poco tiempo se convirtieron en algo similar a una familia, con fuerza negó a aquellos pensamientos, ellos eran su familia… como la mayor del grupo velaría por su felicidad y bienestar. Por eso se apresuró en tratar de encontrar una salida a su situación, pero amargamente se dio cuenta de que había caído en la trampa del enemigo; un enorme laberinto en forma de un bosque.

"¿Quién haría tal cosa?" Ese fue el pensamiento que inundaba la mente de la joven rubia, decidió nuevamente andar para encontrar una salida y reunirse con sus valiosos alumnos y amigos. Se adentró en la espesura del bosque que le rodeaba, el silencio del lugar era cas abrumador que cohibió por leves instantes a la antigua serafín, fue cuando un leve escalofrío recorrió su espalda, alertando sus sentidos y agudizando sus pensamientos.

"Tal parece que alguien me sigue" – Gabriel pensó mientras sus ojos trataban de localizar a su acechador – " En esta espesura estoy en desventaja, debería regresar al claro donde estaba"

Con esa decisión tomada, la joven demonio se encaminó de nuevo por donde llegó, pero contra sus deseos el camino que había utilizado desapareció por completo.

"¡Esto no es natural!" – los azules ojos de la rubia se afilaron mientras observaba su predicamento – "¡Me han atrapado dentro del bosque!"

Casi invocando a la calamidad, un enorme roble se precipitó sobre Gabriel, quien rápidamente se hizo a un lado, el suelo se cimbró debido al peso del árbol, el estruendo que hizo al tocar el suelo resonó por completo en el lugar, la reina de Ravel estuvo expectante ante su agresor; pronto varios robles a su alrededor repitieron la acción del primero, con agilidad la demonio esquivo cada árbol que caía con fuerza, los saltos que daba para evitar el daño terminaron adentrándola más y más en la espesura del bosque, la luz descendía conforme se adentró pero siendo una demonio a toda regla eso no limito para nada su visión.

¡BIEN HAS CONSEGUIDO JUGAR CONMIGO! – la rubia gritaba con molestia - ¡SEAS QUIEN SEAS!.. ¡MUESTRATE!

Contrario a lo que esperaba no hubo una respuesta inmediata, eso hizo que el enfado de Gabriel se acrecentara mucho más, pronto el sonido de unos pasos calmados llamaron su atención, el crujir de las hojarasca que cubría el suelo fue lo que realmente permitió que la reina de Ravel diera con aquel que estaba acechándola. Su pelaje gris, sus orbes ambarinas que eran sus ojos brillaron amenazadoramente y su fauces abiertas, hicieron que la rubia tragará saliva ante la majestuosidad de su oponente.

¡De todos mis posibles enemigos! – la rubia espetó con cierta amargura - ¡TENIA QUE TOCARME EL LOBO DEVORADOR DE DIOSES!

Realmente no esperaba una respuesta a su comentario por parte de aquella bestia hijo de Loki, pero eso no demeritaba la peligrosidad que aquella criatura mitológica representaba, el ser destinado para dar muerte al "Padre de Todo"; era por eso que sintió cierta excitación al ver con quien se batiría a muerte. La sonrisa adornaba elegantemente las facciones del rostro de Gabriel, pronto de su espalda emergieron sus ocho alas demoniacas que representaban su estatus de poder, ella claramente sería una demonio de clase alta, a pesar de tener tan solo un par de semanas desde su reencarnación; pero como tal aun carecía de experiencia como una criatura opuesta a su nacimiento.

Fenrir se mantuvo calmado ante el repentino cambio en la mujer que sería su presa, una respuesta clara para un animal que desconoce por completo estatus de poder, para él solamente existía una cosa "eres mi presa y por eso debo matarte", tenso sus músculos de su lomo, preparó sus patas para lanzar frenéticamente en contra de la demonio. Solamente esperó un leve cambio en el ambiente para desatar su furia animal.

Ambos contrincantes se mantuvieron frente a frente, no hubo intercambio de palabras, no había un discurso elaborado que describiera las intenciones del propio hijo de Loki, la tensión entre ellos era agobiante para cualquiera que estuviera presenciando la inminente batalla que desatarían entre ellos dos.

Fue cuando uno de ellos decidió tomar el riesgo de atacar primero… y esa fue Gabriel, una saeta de color carmín salió disparada de la mano abierta de la rubia, el lobo rápidamente dio un salto lateral esquivando el ataque, se agazapo levemente, rugiendo con ferocidad vio como la reina de Ravel repetía la acción, moviéndose con salvajismo, el animal mítico salto entre las hojarascas, estas se explotaron en nubes de color marrón, las hojas caían libremente mientras que el hijo del dios del engaño, continuaba esquivando los arteros ataques de la Reina de la Princesa Phenex.

¡DEBES DE ESTAR ODIÁNDOME! – Gabriel comentaba mientras continuaba lanzando sus ataques - ¡PERO NO TENGO TIEMPO PARA PERDERLO CONTIGO!

El animal no mostraba ningún sentimiento que pudiese llamarse odio, continuó esquivando mientras se desplazaba por el suelo, repentinamente saltó hacia uno de los arboles con sus patas delanteras se apoyó sobre el rugoso tronco y ascendió por el mismo a una velocidad pasmosa, los ojos azules de Gabriel miraron con sorpresa la acción de aquella bestia, una vez que alcanzó una altura considerable se brincó a otro árbol y después a otro, rápidamente se convirtió en un borrón gris al incrementar la velocidad con la que hacia esa acción. Gabriel apretó sus dientes en frustración, Fenrir estaba mostrando una inesperada habilidad para esquivar los ataques de la rubia.

La situación se mostraba desventajosa para Gabriel, ya que Fenrir rápidamente estaba dominando por el lugar donde combatían, pronto el Lobo Nórdico tomo la ofensiva, lanzándose furiosamente en contra de la rubia, colocó sus garras frente a él para dar un fuerte zarpazo, la demonio se movió de su lugar esquivando el daño, el suelo donde estaba fue abierto en cuatro zanjas, las cuales tenían una profundidad considerable. El discreta gota de sudor recorrió el contorno del rostro de la que fue la mujer más poderosa del cielo, aunque su respiración era calmada; su rostro mostraba el esfuerzo que estaba imprimiendo para enfrentarse contra Fenrir.

Sus ojos estaban puestos sobre el lobo, la misma bestia le devolvía la mirada… y se percató de que algo andaba mal.

¿No se supone que eres de tamaño descomunal? - Gabriel externó sus pensamientos - ¿Por qué tienes un tamaño tan pequeño?

Ignorando por completo la pregunta, la bestia camino rodeando a la Reina de Ravel, como si midiera la situación acción que no pasó desapercibida por la joven, quien nunca apartó la mirada de su enemigo, sorpresivamente el lobo bufó levemente y se adentró en el bosque; Gabriel se quedo quieta en su lugar, respiró profundamente para calmarse un poco. Esperó un poco pero no pasó nada en un buen tiempo, con algo de duda decidió reanudar su andar para encontrar la salida, no obstante Fenrir estaba siguiéndole de cerca.

La sensación de ser acechada por el lobo nórdico se acrecentaba a cada segundo que pasaba, la rubia era alguien experimentado en combate, pero todos sus enemigos habían sido hasta ahora gente racional; no una bestia que actuaba de acuerdo a sus instintos y nunca fue una clase de presa; por eso la presencia del hijo de Loki estaba haciendo estragos en su mente.

Cada sonido extraño, cada cambio en el ambiente alrededor de la antigua serafín, ponían más tensa a la rubia… negó con la cabeza y apresuro su paso; convirtiéndolo en una carrera. A sus finos oídos llegó el trote del propio lobo, Gabriel supo que se acercaba más hasta ella, no supo si estaba cayendo presa del miedo pero continuó corriendo tratando de escapar de su cazador.

Y el silencio reinó por completo en aquel bosque, la joven rubia se detuvo cuando se dio cuenta de ese fenómeno, era como la antesala que suele suceder en las películas de terror donde la música se detiene para oprimir más la espectador, Gabriel tensó nuevamente los músculos de su cuerpo esperando el susto mortal que le daría Fenrir, quien cumpliendo las expectativas de la demonio apareció de improviso frente a ella, su fauces estaba abiertas, las hileras de colmillos se acercaron peligrosamente al rostro de la Reina de Ravel; en sus manos invocó una espada de luz, la cual brillaba en un purpura profundo, los colmillos asesinos de dioses se encontraron con el filo mágico del arma de Gabriel deteniendo por completo la mortal mordida. Aun así el volumen y el peso de aquella bestia doblegaron al cuerpo de la mujer.

Apretó sus dientes cuando cayó de espaldas, la saliva del lobo escurrió libremente de sus fauces y llenó el rostro de Gabriel, soportando el asco que aquel viscoso liquido le transmitía, hizo amago de voluntad y pateo el cuerpo de Fenrir tan fuerte como pudo, bramó de dolor cuando recibió el golpe de la rubia y salio volando una distancia considerable para crear una distancia segura entre ellos.

Los ojos del animal miraron con rencor a la demonio, extrañamente esa demostración de emociones calmaron los nervios de Gabriel, ambos se levantaron con pesadez encarándose mutuamente, uno apretó sus fauces y la otra afianzó el agarre de su arma; un estruendo se escuchó al instante, pronto se daban la espalda.

Fenrir rápidamente continuo su carrera escondiéndose tras los matorrales y la demonio se arrodilló en una de sus piernas, su brazo izquierdo sangraba abundantemente manchando el suelo tras bajo de ella, aguantando el dolor retiró la manga de su abrigo la cual colgaba al ser desgarrada por el zarpazo del hijo de Loki, una vez que el pedazo de prenda fue retirado lo usó como una venda improvisada para detener su sangrado. El dolor se reflejaba en su rostro, pero Gabriel hizo lo mejor que pudo para asimilarlo, se levantó de donde estaba y corrió en la dirección opuesta de donde desapareció la bestia asesina de dioses.

Pero el objetivo que Fenrir esperaba lograr, estaba hecho… su presa estaba herida y el olor a sangre era mucho más fácil de seguir; solo era cuestión de tiempo para que cayera bajo su poderío.

PARTE 3

Siberia, sin duda es uno de los lugares más difíciles para vivir, frios extremos en invierno, animales salvajes en sus bosques y sobre todo poblados separados por grandes distancias; pero a pesar de eso los seres humanos son capaces de asentarse en esas condiciones llamando hogar a esa clase de lugar. En uno de esos tantos poblados que casi no aparece en el mapa, se pudo escuchar dentro de una cabaña el llanto de un pequeño bebé. Su madre quien tenía una hermosa cabellera castaña y su padre era un apuesto pelirrojo, miraba con orgullo el fruto de su amor. Para ellos ese infante era un milagro enviado del cielo ya que los nacimientos en su pequeño poblado se habían detenido por causas extrañas.

Recibir una nueva vida trajo esperanzas para todos los habitantes de la población, tanto que esta pequeña vida fue valorada por todos y cada uno de los habitantes.

Allí no termino su historia, los años pasaron y la pequeña vida… se convirtió en una vivaracha niña cuyo cabello rojo destacaba en la tundra siberiana, eso facilitaba bastante el que todos vigilaran su bienestar, después de ella vinieron otros niños más, era como sí una fuerza superior decidiese que ella no debería de pasar su infancia rodeada solamente de adultos, sino que también necesitaba compañeros de juegos para tener un sano crecimiento.

Esa niña, fue llamada Anya, mismo nombre que tenia su abuela; sus padres eran los más felices del mundo y no pedían nada a cambio; solamente ver crecer a su pequeña hija y convertirse en una hermosa mujer. Pero el destino tenía preparado algo completamente diferente, un día en el octavo cumpleaños de Anya, ella se perdió junto a otro niño en el bosque, ya que como todos lo demás infantes disfrutaba de tener aventuras, a pesar de que pudiesen verdaderamente perder la vida en ese ambiente, ella y el pequeño estaban realmente asustados puesto que estaba entrando el invierno y en ese lugar las tormentas eran bastante peligrosas, mucho más en la noche.

Todos los adultos se dieron a la tarea de encontrarlos, no podía permitir que dos jóvenes vidas se perdiesen por un descuido de ellos mismo… preferían se ellos los que pasasen por tal predicamento que ese par de pequeños. La noche cayó y con ella los peligros de rondaban por el bosque, Anya no se dio por vencida ella era mayor que su compañero de juegos, con decisión en sus ojos decidio que lo mejor era ser fuerte y protegerlo a toda costa.

Anya.. snif, snif – el pequeño niño hipaba de miedo - ¿Crees que podremos regresar?

¡Claro! – la pequeña pelirroja exclamaba con entusiasmo – Estoy bastante segura que no nos pasará nada… ya lo verás.

A pesar de esa muestra de valentía, la pequeña pelirroja también mostraba miedo en su corazón, el frío aumentó conforme la tormenta de nieve incrementaba su fuerza, por suerte ambos pequeños lograron refugiarse dentro de una pequeña cueva. Pero pese a su suerte, aquella caverna no daba mucha protección contra el frío, Anya evitaba a toda costa para no dormirse; sus padres le dijeron que aquella sensación era de lo más mala ya que si cerraba sus ojos, jamás volvería a abrirlos.

Un peso extra cayó sobre sus piernas, su amigo estaba durmiendo con sus pequeñas manos intentó moverlo para que despertase.

¡Edik!... – la niña agitaba al niño con fuerza - ¡NO DEBES DORMIRTE…. ¡ES MALO!

Sus esfuerzos eran en vano, Edik no despertaba a pesar de la fuerza que Anya usaba y ella misma empezaba a sentirse cansada; sintiendo el miedo anidarse en su corazón, hizo lo que sus padres le dijeron que debía de hacer en casos de extremo peligro.

Rezar con todo su corazón, para que Dios le escuchase y brindarse consuelo; con suma devoción lo hizo rezó con las pocas fuerzas que tenía, no sabía sobre milagros, eso era algo desconocido para ella. Pero uno de ellos se suscitó en ese instante, alrededor de ellos apareció una enorme tela de color rojo, con sumo cuidado envolvió a los pequeños niños; Anya se sorprendió ante el fenómeno que ocurría frente a ella. Como una madre que resguarda a sus hijos entre sus brazos, la tela les dio calor y protección a ambos; con la calma que les emanaba la pequeña pelirroja cerró los ojos.

La mañana siguiente, uno de los adultos del pueblo dio con la pequeña caverna, un amargo sentimiento le lleno su corazón cuando encontró a los dos niños durmiendo, pero cuál fue su sorpresa al ver que sus cuerpos estaban tan cálidos como si hubiesen estado dentro de un hogar, se persignó con alegría y cargó con los pequeños para llevarlos nuevamente a la aldea.

"El Milagro de Anya" así fue como se conoció a ese hecho, llamando la atención de la iglesia… los cuales no tardaron nada en estar tocando la puerta de la familia Petrova.

La sorpresa fue amarga para la joven pareja, saber que su hija poseía en su interior uno de los tantos tesoros que el creador dejó para la humanidad fue un duro golpe, ya que ese sacerdote y esa hermana estaban allí para separarles de su única hija, pero si les fue concedido un milagro para tenerla junto a ellos y se necesitó otro para que continuara con vida, ciertamente su Anya tenía un destino mayor que cumplir, con el dolor en su corazón tomaron la decisión que creyeron que fue la correcta.

Esa misma tarde Anya Petrova estaba en camino a la cede de la Iglesia Ortodoxa Rusa, en su mente estaba grabada el rostro sonriente de su madre, que a pesar de las lágrimas que recorrían su rostro mostraba la más hermosa sonrisa.

"No importa lo que pase Anya, recuerda que tus padres siempre rezaremos por ti…"

Tuvo que cubrirse con su mano para evitar quedar cegado por el brillo frente a él, Issei pudo sentir el aire y el calor abrazador que nacieron del ataque de magia de la iracunda valquira, los ojos azules de Rossweisse miraban sin ninguna compasión la destrucción que hizo tras desatar su poder, realmente esperaba que ese fuese el final de su batalla. El humo resultante evitó ver si su táctica resultó del todo, pero la respuesta se asomó por su misma; la tela rasgada de la bufanda de Elesis aparecio de improviso tomado por el cuello a la peliplateada.

¡ROSS-CHAN! – el Sekiryuutei grito alarmado al ver como la valquiria era repentinamente jalada hacia el frente

La fuerza con la que su cuello era oprimido evito que la joven gritara, un trastabillo un poco antes de que el filo de una espada carmín bajara rápidamente cerca de su rostro, un sonoro clanck pudo ser escuchado en todo el pasillo; la armadura que cubría uno de los antebrazos sirvió como improvisado escudo evitando que el arma le cortase profundamente.

¡M-Me t-tomaste por sorpresa! – la figura de Elesis fue visible al momento de disipar el humo con su espada – Pero e-eso no volverá a suceder.

Sin ninguna contemplación por su oponente la joven asesina alzo por los aires a su antigua sempai azotándola contra el techo y después proyectarla contra el suelo bajo ellas.

El dolor aparecio en el rostro de Rossweisse quien rápidamente palidecía mientras la sangre dejaba de fluir correctamente, afianzó su agarre para castigar nuevamente a la valquiria, haló con fuerza, la tela se cerraba aún más, Rossweisse forcejeaba como podía para liberarse, debido a esas acciones la piel de su cuello empezó a sangrar debido a la fricción.

U-Un p-poco más y tu cuello se romperá – la pelirroja exclamo sin ninguna animosidad

Una llamarada apareció frente a sus ojos, reaccionando con velocidad inhumana soltó a su cautiva para tomar distancia y evitar aquel ataque, los ambarinos ojos de Elesis notaron como Issei rompia la distancia entre ellos a un ritmo bestial, la llamas del Boosted Gear danzaron con violencia mientras que su dueño lanzaba golpe tras golpe con dirección hacia la sirviente de Ophis.

O-Olvide por completo que estabas aquí – Elesis usaba un tono monocorde a pesar de su situación - ¿No se supone que era un combate uno a uno?

Issei se detuvo frente a la oponente de Rossweisse, sus ojos estaba fijos sobre Elesis quien se mostraba cautelosa ante el joven peón, detrás de él, la valquiria se reponía levemente dando pequeños tosidos y tocándose su lastimado cuello.

Puede que así sea… pero… - con fuerza apretó su mano enguantada - ¡CREES QUE DEJARÍA QUE MATARAS A ROSS-CHAN FRENTE A MÍ!

Aquel abrupto grito hizo que la peliplateada reaccionara, mientras de reojo miró la espalda del castaño del que se había enamorado hace poco.

¡NO DEJARÉ QUE NADIE MÁS SUFRA FRENTE A MÍ! – el Sekiryuutei separó levemente sus piernas se dispuso a enfrentarse a Elesis - ¡PREPARATÉ PAR-A!

Sin previo aviso Rossweisse abrazó por detrás al joven demonio evitando que iniciase un combate en contra de la joven asesina, la pelirroja se quedó en su lugar bastante contrariada por la intromisión de la su antigua sempai; pero a pesar de ser una excelente oportunidad de atacarles solo se limitó a observar todo a una distancia segura.

Issei-san – con suavidad Rossweisse susurro para que solo el castaño se escuchase - ¡Muchas gracias por esas palabras… pero debo pedirte que te vayas!

¡Ross-chan! – aquella petición descolocó fuertemente al joven - ¡P-Pero… yo!

¡Por favor! – temblando furiosamente la joven peliplateada continuo abrazando a Issei - ¡Tienes que adelantarte y llegar hasta donde esta Loki!

Esa era una cruel verdad que la ira había hecho olvidar al peón de Ravel, él tenía una misión completamente distinta al resto de sus novias y amigas; bajo sus brazos derrotado mientras se quedó en silencio, Elesis afiló su mirada para abalanzarse en contra de la pareja, casi al mismo tiempo Rossweisse se separó del joven portador de Boosted Gear.

La espada rojo carmín se acercó con peligrosidad al pecho del castaño, en un solo instante la situación cambio para la joven asesina, su arma fue separada de sus manos con una fuerza tal que esta misma salió disparada hacia el techo, en las manos de Issei estaba una espada de un hermoso filo dorado, soltando un resplandor etéreo, ilumino escuetamente la oscuridad del pasillo donde se encontraban. Elesis se alejó atemorizada por la presencia de aquella magnifica arma, sin devolverle la mirada a Rossweisse, el joven hablo lo suficientemente fuerte solamente para que la valquiria le escuchase.

Prométeme que me alcanzaras – el Sekiryuutei hizo desaparecer su arma en pequeñas motas de luz dorada – Prométemelo por favor

Un sentimiento de amargura se anido en el corazón de la joven peliplateada, sus ojos color azul se cerraron levemente mientras comprendía el peso de aquella simple suplica, no obstante esa amargura dio paso a una nueva determinación, apretó sus manos frente a su pecho para poder dar la respuesta acorde a la situación.

Claro que sí - Rossweisse susurro con determinación - ¡TE PROMETO QUE TE ALCANZARÉ… ASÍ QUE ADELANTATE!

Issei miro de soslayo a la joven, mostrando una media sonrisa emprendió la carrera dejando atrás a las dos jóvenes que se batirían en batalla, la valquiria suspiro sonoramente al momento de que el castaño desapareció entre las sombras del pasillo, los sonidos de sus pasos fueron alejándose reafirmando el hecho de que el joven demonio estaba dejando atrás a Rossweisse. La joven valquiria se tomó el brazo donde portaba el anillo que Loki le dio, lentamente su respiración se volvió tan agitada mientras que el miasma de la maldición que estaba sobre ella comenzaba a lastimarle fuertemente.

Eres v-valiente o eres una idiota – la pelirroja empezó a acercarse a Rossweisse – Tu no te estas enfrentado a una sola persona – alzo su mano derecha mientras que su espada se desclavaba del techo - ¡SON TRES TUS OPONENTES!

Lo sé – una sonrisa sarcástica adornaba al adolorido rostro de la peliplateada – Por eso le pedi a Issei-san que se fuera – apretó su mano en señal de soportar el castigo - ¡PORQUE NO QUERIA QUE SE PREOCUPARA POR MÍ!

Chasqueando su lengua mientras que sus ojos le miraban con molestia, la sirviente de Ophis preparó su arma mientras apuntaba hacia su enemiga, flexionó las piernas y se lanzó en contra de la valquiria.

PARTE 4

Y a todo esto… ¿Quién es el líder?

La pregunta cayó como balde de agua fría a todos los miembros de aquel peculiar grupo, la mayor de ellos, tanto en edad como en experiencia estaba haciéndose la misma pregunta al ver las tan dispares personalidades que tenían cada uno de ellos, sería muy fácil no trabajar completamente bien por apresurada que fue su formación como un equipo.

¡Por supuesto que yo! – todos los presentes posaron su mirada en Vali Lucifer – Está claro que el más fuerte del grupo debe de ser el líder

Vali – Gillianne miraba con cierto pesar la arrogancia desmedida que poseía el mitad demonio –Ese no es el punto

Es cierto Vali-san – la joven que realizó la pregunta asintió con la cabeza – ¡Claramente okaa-sama puede barrer contigo!

Ramiel no pudo evitar sentirse en centro de atención mientras todos los miembros del grupo le miraban con interés, inclusive la dragona del infinito le miraba fijamente, era cierto que en sus mejores años logró cargarse a uno de los Maou´s de antaño pero de esa época hasta la actual ya una enorme diferencia, fue cuando Mari decidió añadir más sal a la herida.

Y si más lo recuerdo… a ti no te gusta trabajar en grupos numerosos – la peligris alzaba su dedo acentuando sus palabras – También dejas abandonado a tus compañeros si estos eran lastimados – Gillianne miraba con otros ojos a su compañera temporal – No tienes precaución a la hora de luchar, también te gusta moles…

¡M-A-R-I! – el peliplateado se acercaba lentamente hasta la hija de Penemue - ¡SOY EL MAS FUERTE Y PUNTO!

Fu, fu, fu – Akeno ocultaba su risa tras el dorso de su mano – Jamás pensé ver al Hakuryuukou acorralado

Todos los miembros del equipo de Vali estaban sorprendidos de ver un lado completamente diferente del descendiente de Lucifer, uno que encontraron agradable y sobre todo divertido.

Saben - Clarent alzaba una ceja mientras su sonrisa se acrecentaba – Como que empiezo a quererla… a Mari-chan

Tienes razón – Gillianne se cruzó de brazos mientras admiraba el rostro avergonzado de Vali – Deberé pedirle más información sobre mi dragoncito blanco

Ophis alzaba una ceja mientras prestaba atención a la conversación de sus dos seguidoras, fue cuando en medio de ellos apareció una figura transparente, todos se detuvieron cuando se percataron de la presencia, Urd aparecía con un nuevo atuendo, un largo vestido blanco que contrastaba con su piel bronceada, dándole el aire divino que debía de demostrar en esos momentos.

¡Saludos! – la norna que regía sobre el pasado alzó una de sus manos en señal de saludo - ¡Por favor General Kenobi… necesitamos su ayuda…! – una gota de vergüenza recorrió el rostro de cada uno que miraba la proyección astral - ¿Qué acaso nunca vieron St*r W*rs?

Yo lo hice el día de su estreno – Ramiel comentó mientras se cruzó de brazos – Pero eso no viene al caso Urd-sama

Aguafiestas – la joven mujer suspiro derrotada – En fin, la situación es bastante precaria… de hecho necesito que partan inmediatamente

¿Y cómo haremos eso? – Kazuki se animó a preguntar sabiendo de antemano que la respuesta no le gustaría para nada

La visión general de todos empezó a distorsionarse por completo, el escenario nevado en el que estaban empezó a literalmente licuarse frente a ellos, la sensación era un tanto extraña, lo mas cercano a describirla era estar en barco que se movía agitadamente, cuando todo terminó notaron que aún estaban en un lugar nevado pero lo diferente era que las ruinas de una mansión se alzaban frente a ellos.

Eso fue extraño, ka, ka, ka – Bikou era uno de los pocos que estaban de pie alguno de sus nuevos compañeros estaban en el piso un poco mariados – Aunque supongo que ya no estamos en la Tierra

Correcto – la voz de Urd resonó en las cabezas de todos los presentes – Estan enfrente de la mansión de Heimdall… por eso hubo el cambio de planes… ¡CUIDADO!

Un gigantesco puño se apresuró a golpear la zona en la que habia arribado, el impacto destrozó por completo el lugar por suerte la advertencia de la norna fue efectiva y nadie resultó lastimado, aquellos que podían volar lo hicieron ayudando a quienes carecían de los medios para viajar por los cielos, los ojos de los presentes se posaron en la figura de un gigante hecho de piedra y fuego, el cual les prestó atención para nuevamente atacarles sin demora.

Fue cuando un hombre apareció de la nada y golpeó con su escudo al gigante haciéndolo caer de bruces, aquel nuevo extraño rápidamente propino una combinación de golpes con una espada que sostenía con su mano derecha, la mole de piedra gimió de dolor ante la brutalidad con la que lo atacaban, fue cuando la mas discreta de ellas lanzó un grito de asombro.

¡CHRIS HEMSWORTH! – la joven hanyou llamada Mei señalo a su salvador - ¡KAZUKI-SAMA ES CHRIS HEMSWORTH!

¡KYAAAAA! – Clarent acompaño a la pelinegra en su asombro - ¡Es verdad! ¡Dame tu autógrafo!

Tanto Kazuki como Vali suspiraron ante la demostración de fangirlismo de sus dos compañeras, no obstante vieron como ese hombre se deshacía de aquel gigante con facilidad. Una vez que vio como la enorme forma humanoide dejó de moverse levantó su mirada ante el grupo que estaba en los cielos.

¡¿USTEDES DEBEN DE SER EL GRUPO QUE COMENTÓ URD?!- el rubio grito con fuerza mientras que los mencionados asintieron a su pregunta - ¡BIEN ORIGINALMENTE IBA A FACILITARLES EL ACCESO PERO SE ME ADELANTARON…! – Heimdall señaló con su dedo hacia una vereda cercana - ¡SIGAN ESE CAMINO ES UN ATAJO PARA LLEGAR A ASGARD!

Fue cuando uno de ellos alzó su mirada hacia el horizonte, un frío recorrió su espalda cuando se percató de la situación verdadera en la que estaban metidos.

¡Mi-Miren! – una joven pelinegra de lentes hablo bastante alarmada

¿Qué ocurre Homura-chan? – aquel que le preguntó se trataba de su Rey - ¡PERO QUE…!

Todos notaron la alarma entre los dos demonios, fue cuando el mismo malestar se apoderó de ellos, en el horizonte donde se alzaba un puente de arcoíris avanzaba los rezagados del ejercito de Loki, un numeroso grupo de Gigantes y soldados muertos, Heimdall por su parte chasqueo la lengua molesto, nunca se esperó que algo así ocurriera frustrando un poco sus planes para enviar refuerzos directamente hacia el palacio, bajo del torso del gigante abatido, preparando su espada y escudo para continuar luchando.

¡DEBEN DE APRESURARSE! – el Dios Vigía mostraba serenidad en su mirada - ¡EN EL CAMINO PUEDE QUE SE ENCUENTREN CON SORPRESAS INESPERADAS! – apretando el agarre de sus armas se dispuso a lanzarse a la contienda - ¡PERO SI LO QUE DIJO URD ES CIERTO NO TENDRAN PROBLEMAS!

Habiendo dicho eso, Heimdall corrió tan rápido como pudo, el grupo se quedó en silencio observando como el dios inicio una batalla muy desventajosa para ellos, Ophis fue la primera en bajar al suelo mientras se quedo en silencio por uno instantes.

No importa quien sea el líder – la pequeña dragona dijo sin mostrar ninguna emoción – Saben lo que tiene que hacer… por mi parte necesito ver a cierto rey dragón un tanto perezoso

Desapareciendo en un círculo mágico de color purpura, la líder ipso facto de Khaos Brigade dejo sus órdenes al aire, todos los demás simplemente imitaron su acción y bajaron al suelo.

Ya la escucharon – Ramiel fue la primera en comprender las palabras de Ophis - ¡Avancemos entonces… hacia el palacio Valhalla!

Vali estuvo a punto de protestar ante el repentino liderazgo de la Cadre pero simplemente sonrió, fue el primero en acatar la orden sorprendiendo a sus compañeros, Gillianne y Clarent estaban sin palabras pero también comenzaron a correr a la dirección en la que el portador de Divine Dividing se dirigió, Bikou por su parte sonrio ante el impetú que mostraban sus "amigos" por lo cual también empezó a correr.

Sabes una cosa – Mari se acercó hasta donde estaba Kazuki – Okaa-sama es una buena líder

El pelinegro sonrió ante la observación de su prometida, mientras que imitaron la acción del grupo de Vali, Ramiel por su parte vio como los más jóvenes le habían dejado sola, ella odiaba tomar las riendas de un grupo no porque fuese incapaz de dirigirlo, sino que siempre se hay perdidas valiosas y lamentablemente no estaba en condiciones de afrontar algo así… no desde hace unas semanas. Llevo sus manos al pecho y suspiró sonoramente; su recuerdo, el dolor de su perdida aún estaba frescos en su corazón, pero también sabía que estaba acompañándola donde quiera que estuviese observándola. Asintió tras un sonoro suspiro, comenzando a correr para alcanzar a su nuevo "equipo".

Las palabras de Heimdall fueron acertadas al ciento por ciento, no tardaron mucho en encontrarse con una sorpresa inesperada, frente a ellos se estaba un grupo de soldados muertos pertenecientes al Helheim, todos con el ánimo de frustrar sus intenciones de llegar hasta donde estaban luchando Issei y su grupo. Siendo esta la primera prueba para ver se trabajarían bien como un equipo.

Nadie prestó atención a Clarent, la peli rubia platino sacó su celular desinteresadamente, colocándose los audífonos mientras que sus compañeros se abalanzaron sobre aquellos que les esperaban para impedir su avance. A los oídos de la espíritu llegaron las percusiones de una batería y los acordes de los bajos, guitarras; mientras la voz del cantante comenzaba a entonar sus liricas frases.

[Ballroom Blitz – The Sweet's]

Oh it's been getting so hard

Living with the things you do to me

My dreams are getting so strange

I'd like to tell you everything I see

Kazuki sacó su espada de filo negro tan rápido como se movía a través de los soldados muertos de Hel, el arma cortó sin compasión la carne y los miembros de sus oponentes, los ojos rojos de Clarent vieron la acción con asombro, no por el joven que blandia el arma sino por la misma espada en sí; la sonrisa de la jovencita no se hizo esperar, cuando notó que su maestro se apresuró a desatar la destrucción a la que estaba acostumbrado, la energía demoniaca estaba cargada en sus puños, los cuales pulverizaron con facilidad las armaduras de aquellos incautos que se atrevieron a acercarse hasta Vali.

La Reina de Rias Gremory se relamió sus labios al instante que desató la magia característica de ella, los relámpagos que cayeron harían orgulloso a cierto Dios del Trueno Nórdico, pero honestamente Akeno solamente le interesaba la aprobación de su padre, la gracia inusual en los movimientos que mostraba la pelinegra fueron seguidos de cerca por Clarent.

Yeah, yeah, yeah-yeah-yeah

And the man in the back said everyone attack

And it turned into a ballroom blitz

And the girl in the corner said boy I want to warn you

"Erotico" fue el pensamiento que llenó la mente de la espada sacro-demoniaca y eso era lo que transpiraba Akeno a la hora de ultimar a aquella carne de cañon empeñada en evitar su avance, uno a uno los miembros peculiar equipo empezó a acabar con su enemigos, unos haciendo gala de sus habiliades peculiares, como magia arcanas que involucraban la necromancia o espadas con habilidades peculiares.

Toda esa acción desmedida era disfrutada por la única que no se molestó en siquiera atacar a esos incautos soldados… pero eso no evito que su sonrisa continuara plasmado en su rostro.

It'll turn into a ballroom blitz

Ballroom blitz, ballroom blitz, ballroom blitz, ballroom blitz

Creo que definitivamente somos un buen equipo – la pequeña jovencita comentaba muy por lo bajo – ¡Yay!... ¡A PATEAR UNOS CUANTOS CULOS MUERTOS!

Con ese extraño grito de guerra Clarent se unió a la refriega, ¿Quién había dicho que llegar al Valhalla sería sencillo? Y en definitiva no sería aburrido para ninguno de ellos.

It's it's a ballroom blitz

It's it's a ballroom blitz

It's it's a ballroom blitz

Yeah, it's a ballroom blitz

PARTE 5

Había pasado tanto tiempo desde aquella visión que alguna vez estuvo frente a los ojos de Sirzechs, filas y filas de demonios que estaban congregados en el centro de la plaza de la capital del inframundo; desde sus tiempos como revolucionario espero que nunca más se reuniera un ejército de tal calibre, pero la situación era precaria con el destino del mundo en juego.

Suspiró sonoramente apesumbrado por el peso que sentía en sus hombros, pero la determinación en sus ojos no se disminuyó ni un ápice cuando se acercó al resto de sus compañeros Maou's, cada uno iba vestido con un uniforme de batalla bueno casi todos porque Serafall así como toda su corte vestían con motivos de chicas mágicas; no obstante el atuendo de la joven Leviatán no era solo bonito sino un tanto practico.

Al menos no usaste holanes – el comentario casual del Satán Carmesí saco una sonrisa en la pelinegra – Se te ve bien Sera-chan

Bueno… So-tan me recomendó que vistiera como Homura – la pequeña Maou reviso su atuendo con atención – Siendo sincera me agrada la idea.

Asintiendo en silencio fijo su mirada en un edificio en particular, a pesar de la distancia sabía quienes estaban allí. Sus padres estaban de pie en un enorme ventanal, Venelana mostraba un deje deacaido por nuevamente ver partir a su hijo mayor a una guerra, un sentimiento que creyó no experimentar nuevamente en mucho tiempo, pero no solo era él, sino también su querida nuera, por ese motivo estaba tanto ella como Zeoticus acompañando a su nieto Milicas, alguien entró a la habitación donde se encontraban el semblante del nuevo invitado era el mismo que la "Señora de la Extinción Oscura".

Nunca es fácil verlos partir – la suave voz de Odelia Phenex lleno por completo la habitación – Mis tres hijos mayores también se va a luchar

Venelana miro el pesar en el rostro de la rubia, quien traía el cabello suelto por completo, debía de admitir que ese aspecto le sentaba mucho mejor que sus elaborados peinados, pero se guardó su opinión para una mejor ocasión.

Tu hija se encuentra allá – la castaña comentaba con mucho tacto – Espero que tus hijos lleguen a tiempo

Sé que Issei-kun y las demás no dejaran sola a mi Ravel – la rubia se sentó en la silla más próxima a ella – Pero no puedo evitar sentirme preocupada

Entiendo el sentimiento Odelia – la matriarca de los Gremory se acercó a su similar de los Phenex – Debes tener un poco de esperanza

¿Nosotros nos podemos dar el lujo para eso? – Odelia apretó sus manos un poco – Ese sentimiento es exclusivo de los humanos… nosotros realmente podemos albergar

Humano o no… nada impide que lo sientas – una nueva voz interrumpió los pensamientos de la demonio noble – Antes era exclusivo de ellos

Con una sonrisa llena de compasión, ingresaba a la habitación la Serafín Jophiel, ambas demonios rápidamente estuvieron a punto de dar una reverencia pero la líder del cielo se los impidió con un ademán.

Los tiempo han cambiado – la esposa de Azazel se acercó hasta Odelia y acarició un poco su cabello – No pierdas tu esperanza, estoy segura que todos regresaran con bienestar y esta situación tan solo será un recuerdo que contaremos para las próximas generaciones – todos en la habitación miraron con asentimiento a la serafín – de como por primera vez en milenios nos unimos bajo una misma causa… eso para mí me da esperanza

Aquella palabras cobraban peso en los labios de la que lo dijo, Milicas miro fijamente la escena para nuevamente prestar atención al centro de la sala, vio como su padre se acercaba a un podio para dirigirse al ejército.

Rias Gremory y Sona Sitri estaban mirando la transmisión del discurso que el hermano mayor de la heredera de los Gremory, las dos estaban en la habitación con mostrando la misma preocupación que quizás el resto de la población sobrenatural, no obstante el sentimiento para ellas era demasiado insoportable por ser testigos directos del poder de Loki.

Veo que las dos se encuentran bien – una voz alertó a las dos herederas – Me alegro… me alegro

La inesperada interrupción hizo que ambas jóvenes miraran al causante de su sobresalto, mostraba una sonrisa juguetona a pesar de la palidez de su rostro y la agitada respiración que tenía, frente a ellas se encontraba el Rey de los Dioses Nordicos, Odin caminaba tambaleante mientras ingresaba a la habitación, por unos instantes trastabilló apoyándose en una pared cercana.

¡ODIN-SAMA! – ambas jóvenes se levantaron apresuradas para ayudar al dios nordico

Con sumo cuidado colocaron al anciano en la cama, el hombre no tardó mucho en aprovecharse de la situación y hábilmente dio una "checada" al trasero de la pelirroja, quien solamente hizo el ademán de alejarle la mano.

No se suponía que no podía salir de la salón del banquete – Rias ocultó muy bien la molestia en su voz - ¿Cómo es posible que haya llegado hasta aquí?

Bueno, tal parece que mi querida Hel sufrió alguna clase de conmoción – el anciano sonrió sarcásticamente – por lo que veo le dieron bastante duro…! ja, ja, ja!

La broma tranquilizó un poco tanto a Rias como a Sona, dándose una discreta mirada suspiraron aliviadas, solamente para notar como Odin cambiaba a un semblante serio, se incorporó un poco para hablar más claramente con las dos jovencitas.

Aunque poder moverme es una mejoría – Odin respiró hondamente – No puedo alegrarme… necesito un favor muy grande de ustedes dos

Claro que sí – Sona rápidamente respondió por ambas – Lo que necesite

Bien, bien… me alegra su entusiasmo – el rey del Valhalla mantuvo su actitud desenfadada – Necesito que vayan a Asgard

La temperatura en la habitación descendió varios grados, tanto Rias como Sona estaban deseosas de acceder a la petición del Dios Nórdico, pero el temor de hacer enfadar a sus padre y hermanos mayores por una acción un tanto irresponsable hizo que ambas jóvenes se tomaran su tiempo para responder. Justo en esos momentos Sirzech hablo a través de la transmisión.

Cientos de pares de ojos miraron con expectación al demonio que ostentaba el titulo con mayor importancia de todo el inframundo, el peso que tendrían sus palabras serian catalizador para lo que tuviese que pasar esa misma tarde, el Satán Carmesí los sabia por eso se sentía nervioso por dentro, pero ocultandolo con una máscara de determinación que bien supo manejar en sus tiempos dentro de la guerra civil.

"El mundo ha cambiado…" – la voz de Sirzechs fue escuchada en todo el lugar gracias a la magia que utilizaron para hacer de altavoz – "…nunca antes hemos enfrentado algo así… no obstante nosotros también hemos cambiado… ángeles, caídos, demonios… ya no sentimos esa enemistad milenaria que nos caracterizó por mucho tiempo – varios demonios asintieron ante la verdad que su líder le hacía ver.

Esa misma transmisión estaba siendo vista en el paraíso; Uriel, Rafael y varias legiones de ángeles estaban conscientes que el Maou estaba en lo correcto, sonriendo escuetamente continuaron escuchando con atención.

"Hoy bajo una misma bandera… nos unimos… ante un mismo enemigo… estamos dispuestos a pelear…" – el pelirrojo guardó silencio unos instantes y prosiguió con su discurso – "No lo hacemos por el derecho de ser vencedores… sino para garantizar que continuemos en nuestro camino hacia una verdadera paz…"

Azazel se terminaba de poner aquella armadura que usó en los tiempo de la antigua guerra, con el tiempo la fue modificando para que no luciera tan terrorífica, pero cuando desplegaba sus doce alas aún imponía presencia abrumadora ante todos sus hombres, apenas un centenar de caídos serían los que irían a la guerra pero esperaba que su más reciente alianza no los dejara solos en estos momentos de necesidad.

Palabras bastante pesadas – comentaba el gobernador general de Grigori – Es la primera que dices eso no es así… jovencito…

"Es cierto… el mundo está a unas cuantas horas de llegar a su fin… por eso debemos hacer todo lo posible por evitarlo…" – muchos de los presentes tragaron un poco de saliva – "Quiero que cada uno de ustedes de todo en el campo de batalla… recuerden que no estamos solos en nuestra empresa…" – alzó una mano al cielo del inframundo señalando más allá de esa bóveda celeste falsa – "Muchos nos apoyan con sus pensamientos y esperanzas… por eso les pido humildemente…. No teman a la adversidad… hagan lo posible porque el amanecer de un nuevo día… ilumine nuestras vidas… ¡LUCHEMOS PARA EVITAR QUE LA NOCHE NOS CONSUMA A TODOS!"

Un discurso discreto pero efectivo, todos los demonios gritaron enardecidos por las palabras de Sirzechs, quien bajo del podio bastante cansado, ese sentimiento se transmitio al resto de las facciones, todos y cada uno de ellos se prepararon para terminar los preparativos necesarios para la guerra.

No fue tu mejor discurso – Grayfia sonreía un poco divertida al ver el semblante de su esposo – Te lo hubieses copiado de algún anime de guerra

Quise decirlo con mis propias palabras – el pelirrojo comentaba tranquilamente – Pero debes de admitir que fue efectivo

Adjuka se acercó a la pareja para colocar una de sus manos sobre el hombro de su amigo, sonrio de la misma manera que ellos lo estaban haciendo, compartiendo el mismo sentimiento que ellos irradiaban en esos momentos.

Nunca fue fácil ser un líder – el Maou Beelzebub suspiró sonoramente – Apenas me estoy dando cuenta de ello

Cuando asumimos el liderazgo estábamos concientes de que tendríamos fuertes pruebas – Serafall se acercó sonriente mientras ladeaba la cabeza acompasadamente – Creo que lo hemos hecho bien hasta ahora… todos lo creen

Mi único interés es dormir lo más que pueda – el cuarto Maou comentaba mientras se tallaba los ojos – Si el mundo se acaba esta tarde… no podré descansar como quisiera…

Falbium cambio su semblante adormilado por uno completamente serio, uno que solamente aparecía cuando estaba dispuesto a ir con todo el que tuviera que hacer, ver ese cambio en su actitud era una buena señal para el resto de los Maou, quienes hicieron un circulo para chocar al mismo tiempo sus puños.

Como siempre… nunca olvidemos nuestra promesa – Sirzechs hablo lleno de determinación – Pase lo que pase debemos regresar con una sonrisa en el rostro

¡Claro que sí… Sirzechs-chan! – la pequeña Leviatán asintió decididamente

En la habitación donde Odin estaba reunido con las dos hermanas menores de los Maou Lucifer y Leviatán respectivamente; ambas jóvenes tenían pensamientos encontrados, la mirada del señor de Asgard estaba puesta sobre ellas expectante a la decisión sobre su proposición, pudo notar como apretaban sus manos, la sonrisa en el anciano no decreció en absoluto, supo que las jovencitas tomarían una decisión.

¡Ejem! – una nueva persona irrumpio en la habitación – Rias-san a veces es mejor pedir perdón que permiso

Lentamente fueron ingresando más personas al lugar, tanto la pelirroja como la pelinegra se sorprendieron al ver como los miembros de sus respectivas cortes, cierto aire de vergüenza acompañaba sus miradas, aquel que había hablado no era nada más y nada menos que el caballero de la princesa de la ruina carmesí.

¡YUUTO! – Rias se sobresaltó al ver a casi toda su corte reunida en esa habitación - ¡¿Pero porque?!

Ellos están allá luchando – Kiba miro fijamente a su rey – No es muy de mí… esperar, creo que todos queremos ir a ayudarlos

Nuestros hermanos se enfadarán mucho – Sona comentaba un poco intranquila – Pero yo nunca le he hecho caso a Onee-sama

¡Kaicho! – Tsubaki se sorprendió por la actitud de la joven con lentes – Esta de acuerdo con Odín-sama

¡JA, JA, JA! – el padre del todo rio sonoramente - ¡ESA ES LA ACTITUD!... ¡USTEDES SON MI SEGURO A LA VICTORIA!

¿Seguro? – Koneko ladeo la cabeza confundida – A qué se refiere Odin-sama

Alguien más está haciendo lo posible por evitar que el Ragnarök tenga la conclusión que Loki desea – el anciano miro fijamente a los jóvenes allí reunidos – Y ustedes va como seguro para que lo logren.

Rias suspiro sonoramente mientras negó con la cabeza ante la idea de desobedecer a su hermano mayor, con la misma sonrisa juguetona y llena de orgullo que suele tener al momento de saber que no tenía de otra, miró fijamente a Odin.

PARTE 6

Y el lugar se cimbró por completo, el pasillo lentamente había cambiado por completo, muros destrozados, grietas por el suelo y zanjas por doquier; no obstante las dos únicas presentes en el lugar no mostraban signos de haber recibido ningún daño, pero la respiración de ambas oponentes denotaba el esfuerzo que estaban sometiendo sus cuerpo, Elesis miro con rencor a Rossweisse tomo su espada con ambas manos y se abalanzó directamente en contra de la valquiria.

¡COMO ES POSIBLE! – la ira en la voz de la asesina era indescriptible - ¡COMO ES POSIBLE!

La calma que le caracterizaba desapareció por completo, las pupilas de los ojos de la pelirroja eran bastante pequeñas, mostrando el estado mental por el que pasaba, la valquiria por su parte mostraba una entereza notable, en sus manos brillaban círculos mágicos que usaba a manera de pequeños escudos… movimiento que aprendió de cierta película que vio hace poco, siendo sincera con ella misma nunca se imaginó que los seres humanos fuesen tan ingeniosos, pero a la vez tan ingenuos a la hora de proyectar la magia en sus mentes.

Gracias a esa táctica la joven valquiria estaba logrando poner en problemas a Elesis, pero su enfado no venía de eso; sino de unos momentos atrás…

El silencio reino tras la partida de Issei, no obstante la tensión era tal que el caer de una aguja retumbaría por todo el pasillo, ambas mujeres estaba frente a frente, los ojos de la pelirroja estaba puestos en la oscuridad tras la valquiria, donde el Sekiryuutei desapareció para alcanzar al Rey de los Embusteros, dentro de su mente, la entidad llamada "GD" vociferaba insultos en contra de la asesina al servicio de Ophis.

Desgraciadamente la propia Elesis admitia que todo lo que su acompañante le decía era bien merecido… pero eso simplemente se arreglaba matando a la peliplateada frente a ella.

Ross-sempai – la joven comenzó a andar hacia adelante - ¿Podrías hacer el favor de quitarte de mi camino?

Vaya… todavía eres cortés – el sarcasmo en Rossweisse era más que evidente – Pero a pesar de pedírmelo de buena manera – la valquiria se inclinó levemente - me temo que no puedo hacerlo

Entonces nuestra negociaciones fracasaron – Elesis suspiró sonoramente – En realidad no esperaba que accedieras

La escueta sonrisa que adornó el rostro de Elesis tenía tonos oscuros, las irises de las orbes ambarinas de la pelirroja se cerraron bastante, desapareció en el instante en que dio el siguiente paso, Rossweisse sintió un calor proveniente de uno de sus brazos, instintivamente llevó su manos hasta el lugar donde sentía aquella molestia, vio un corte del cual su sangre empezó a brotar, rápidamente comenzó a sanarlo con su magia. Pero no pudo completarlo ya que su oponente rápidamente apareció frente a ella, empuñando su espada.

Alzandola por todo lo alto, bajó con rapidez buscando cortar nuevamente la carne de la joven valquiria, el miedo y la sorpresa estaba impregnados en los ojos azules de la nieta de Göndull; runas brillantes aparecieron en el espacio entre ambas contrincantes, casi al instante un círculo mágico se formó creando un escudo impenetrable protegiendo a la valquira, tanta era la dureza de la construcción mágica que la espada de Elesis rebotó fuertemente, la inercia del golpe hizo que la pelirroja diera un par de pasos hacia atrás.

¿C-ómo? – la pelirroja miraba sorprendida como su ataque había sido rechazado - ¿Cómo es posible?

Apretó sus dientes y nuevamente desapareció del lugar donde estaba de pie, Rossweisse dio un paso atrás cuando notó que las pisadas de la pelirroja se escuchaban en varias direcciones, el techo, el piso y las paredes; el eco de los saltos que daba fue llenando el pasillo, los ojos de la valquiria intentaron seguir el sonido. Cerró sus ojos concentrándose en el propio sonido, el tiempo se ralentizó, casi deteniéndose, detrás de la peliplateada apareció Elesis, su bufanda ondeaba furiosamente y los ojos de la joven estaba brillando amenazadoramente, la espada estaba a punto de cortar la cabeza de la antigua asistente de Odin.

Cuando el ataque mortal estuvo a punto de ser completado, una lanza de mágica emergió del piso, la punta de la misma paso a escasos centímetros del rostro de la pelirroja, ahora era ella quien mostraba sorpresa y miedo; esquivando el golpe dio un enorme salto, casi al momento de tocar el suelo nuevamente emergieron lanzas con la intención de lastimar fuertemente a la asesina. Elesis dio otro salto logrando crear distancia entre ella y la valquiria; se mordio el labio al recordar que Rossweisse era una experta en magia, cuando leyó por casualidad su curriculum, supo de antemano que lo que sus credenciales decían de ella no eran halagos sin fundamente de sus profesores, ella sin duda había terminado la universidad en Asgard siendo la más joven de su clase.

Eso lo confirmaba de la peor manera, la joven seguidora de la entidad del infinito, se inclino muy pegado al suelo, su hermoso cabello rojizo se desparramaba por lo cercano que estaba su rostro al frio mármol del que estaba hecho aquel pasillo; chasqueo la lengua al ver como la herida que logró hacerle a su enemiga sanaba por completo.

La verdad no me lo estas poniendo fácil… S-E-M-P-A-I – siseo venenosamente la joven pelirroja - ¿Por qué tanto empeño? ¿Por qué tanto deseo de hacer las cosas bien? – Rossweisse se sorprendio por la pregunta - ¿Acaso no se burlaban de ti?... Todos lo hacían… Odin, los demás dioses e inclusive las valquirias – Elesis afilo su mirada analizando el semblante de la joven valquiria - ¡VAMOS NO LES DEBES NADA A ELLOS!

Tal vez tengas razón – ahora era la propia asesina quien estaba sorprendida por las palabras de la peli plateada – Siempre escuche sus burlas, siempre soporté las bromas de Odin-sama, tantas que inclusive lloraba cuando estaba sola… pero… aquellos que me valoraban en verdad… - Rossweisse le sostuvo la mirada a Elesis – Hacian que soportarlo valiera la pena… En un principio Issei-san y las demás no quisieron venir a este lugar, aquella negación me dolió bastante… me hizo sentir que no avancé nada… pero – la joven suspiro hondamente recordando al grupo de demonios – Ellos no necesitaron disculparse abiertamente conmigo, me brindaron el apoyo cuando necesité de ellos, puede que no le deba nada a Asgard, pero aquí nacieron mis padres, aquí vive mi abuelita, aquí conocí a amigos irremplazables… aquí conocí el verdadero amor

Son puras palabrerías sin sentido – la pelirroja clavaba sus dedos en el suelo – ¡AL FINAL TODOS TE TRAICIONARAN!

Elesis guardó silencio al sentir como la rabia crecia dentro de ella, pero ella sentía que esas emociones no eran de propias de ella, sino que pertenecían a alguien más, furiosamente negó con la cabeza; pero el enojo no decrecía… inclusive "GD" guardaba un silencio sepulcrar; claramente algo estaba mal en ella, tensó cada musculo de su cuerpo para lanzarse contra Rossweisse. El sonido de un latigueo fue lo único que dejo tras de ella, la velocidad que utilizo era mucho mayor que la ocasión anterior, los ojos zafiro de la peliplateada estaban fijos en el lugar donde debería estar su oponente, Elesis repitió la estrategia de usar su velocidad para ganar terreno, la pregunta que tenía era…. ¿Funcionaría?

Lamentablemente Rosweisse era alguien inteligente y astuto; cualidades que ocultaba ante su enorme amabilidad y carácter alegre; justo cuando Elesis estuvo lo bastante cerca para atravesar con su arma, la desprotegida espalda de la valquiria, su rostro se encontró con el empeine de la peliplateada; la potente patada mando a volar a la pelirroja, rebotando cual balón de futbol, el mundo de la asesina de Ophis se agito con fuerza. ¿Acaso Rossweisse era buena combatiendo con su cuerpo?

Debo de agradecerle a mi abuelita Göndull por sus lecciones – la joven peliplateada suspiro sonoramente – ¿Quién iba a imaginar que funcionaría?

Estaba de pie en medio del patio trasero de su casa, una Rossweisse de apenas unos siete años respiraba con dificultad mientras hacía lagartijas con todo y su abuelita sobre su espalda, cualquiera que le viese, pensaría que la anciana mujer era una exagerada; pero lo que mas destacaba a la valquiria era su enorme disciplina.

Abuelita… esto es muy difícil – la pequeña peliplateada comentaba con el rostro bañado en sudor – No puedo más

Rosse – la severidad en la voz de Göndul era extrañamente agradable – Si quieres ser la mejor… tienes que tener el mejor cuerpo, la mejor mente y la mejor voluntad… no lo olvide

P-Pero… yo seré una experta en magia como tú – Rossweisse lloriqueo levemente – Tener un cuerpo fuerte no es necesario….

¡TENER UN CUERPO FUERTE SIEMPRE ES NECESARIO! – la anciana golpeo con suavidad la cabeza de su nieta – ¿Dime que pasará si tu enemigo usa el cuerpo al cuerpo?

¡Una magia bastante poderosa revienta planetas! – la seguridad en la respuesta de su nieta hizo que la mujer suspirara fuertemente - ¿Estoy equivocada?

Rosse-chan, ¿Cuánta energía mágica necesitarías para usarlo? – Göndul mostraba toda la paciencia del mundo mientras su pequeña nieta ladeaba la cabeza confundida – Aun si la tuvieras… necesitas tiempo para realizar los cálculos necesarios, recitar las runas y finalmente dibujar el circulo mágico… pero si sabes pelear…

La sonrisa en la valquiria no se hizo esperar, fue cuando de un círculo mágico salió una lanza bastante larga, la tomo con gracia haciéndola girar elegantemente alrededor de ella, Elesis se quedó en silencio viendo la maestría que empleaba la peli plateada al manejar aquella arma una vez terminado la pequeña demostración, Rossweisse optó por una postura ofensiva, bajo un poco su torso, abrió bastante sus piernas y afianzó el agarre del arma, fue cuando ella salio disparada hacia la sirviente de Ophis, al punta de la lanza se acercó peligrosamente contra ella, usando su propia espada desvio el golpe, pero no se espero que su contrincante se recuperará rápidamente haciendo girar el arma, golpenadola con el lado opuesto.

La sensación de perder el aire de sus pulmones y salir disparada hacia la pared por el momentum del movimiento fue algo nuevo para ella, la dureza de la pared ayudo bastante en lastimar aun más a Elesis, "GD" bufó molesta dentro de la mente de la pelirroja, aun se mantenía a raya de toda la pelea pero eso no evitaba que se impacientara por la "inutilidad" que la otra joven mostraba en esos precisos momentos, también estaba la extraña sensación que se manifestaba por instantes, todo eso estaba influyendo en el desempeño de la asesina.

Pronto una risa emergio de la garganta de la pelirroja, cuando alzó la mirada ya no estaba ese deje tranquilo que le caracterizaba, sino que ahora mostraban emoción por salir a flote.

No se si llamarlo suerte – Elesis se incorporó en sus dos pies – Pero poner a dormir a Elesis no es fácil…. Bien Sempai, ahora yo jugaré contigo

Esta vez el intercambio de golpes fue más brutal entre ambas mujeres, Rossweisse notaba que algo extraño ocurria en todo ese combate, el hecho de cambiar el tono y la manera de hablar; indicaba que la pelirroja tenia doble personalidad y eso ponía en aprietos a la valquiria, se había acostumbrado al estilo rapído de la primera, pero ahora esta Elesis usaba más fuerza en sus golpes, fue cuando decidió utilizar magia.

Ahora era Rossweisse quien se alejaba de su contrincante, invocando círculos mágicos frente a ella los cuales descargaron su energía en contra de la asesina, pero con un movimiento sencillo de su arma disipó la energía. Dejando tras de sí, un pequeño cráter Elesis arremetió contra la valquiria quien se defendió con su lanza, el intercambio de golpes fue corto por la fuerza que la pelirroja imbuía a sus mandobles, viéndose superada en fuerza física, Rossweisse fue despojada de la lanza.

Terminando por defenderse con aquellos escudos mágicos que vio en cierta película…. Dandose cuenta que su enemiga no sería tan fácil de derrotar.

PARTE 7

Se encontraba agazapada dentro de unos arbustos, el dolor en su brazo disminuía conforme su propia magia curativa hacía efecto para cerrar la herida. Suspiro aliviada al darse cuenta que aquel daño fue hecho por las garrar y no por los colmillos de Fenrir, sino estaría en graves problemas, podría ser una de las demonios de clase Reina más poderosas o mejor dicho tenía el potencial para serlo; pero el lobo nórdico era considerado un arma anti-dioses.

En la mitología nórdica, más precisamente en el Ragnarök, el hijo de Loki sería el que asesinara al padre del todo, mordiendo su cuello con sus fauces llenas de colmillos, para después ser ultimado por otro dios.

Debido a esa creencia que fue transmitida a través del folclore hablado, los colmillos de Fenrir eran capaces de asesinar a los dioses y Gabriel no era uno; pero recibir el daño directamente sería fatal para ella.

¿Cómo si no recibir la dolorosa mordida de un lobo fuese mortal? – la rubio rio levemente ante el irónico comentario – Lo que me pregunto es…. ¿Por qué me esta tan pequeño?

Merodeando a través de la maleza, Fenrir seguía el rastro de la sangre de la demonio, el simple aroma de su presa mal herida excitaba por completo los instintos de la fiera, gracias a su fino olfato era capaz de seguirla aun con kilómetros de distancia y si se lo proponía a traves de la galaxia entera; el brillo en sus ojos se intensifico mientras acortaba la distancia entre ellos dos, con cautela y sigilo se movió tan lento que prácticamente no hacía ningún sonido. Pero pronto se dio cuenta que su presa no era tan incauta como esperaba. Justo cuando una de sus patas dieron un paso adelante, un circulo mágico brillo intensamente, tanto que iluminó por completo el bosque, la sorpresa en los ojos del animal hizo que moviera su cabeza alarmado, sobre él cayó una lluvia de flechas de energía demoniaca.

Un gruñido de dolor salió de sus fauces, producto del daño que recibía de parte del ataque de Gabriel, quien también estaba sorprendida dentro de su improvisado escondite.

No esperaba que me encontrase tan p-r-o-n-t-o – con terror desvió su atención a la herida ahora sanada - ¡MIERDA!

Salió de los arbustos y emprendió la huida, intentó levantar el vuelo dentro de la espesura del bosque, desgraciadamente era tan espesa que hacerlo era un suicidio por el poco espacio para maniobrar, pronto una ráfaga de energía impidió su intento de volar, viéndola con molestia estaba Fenrir quien aun se lamentaba de sus heridas, con rapidez se lanzo en contra uno de los arboles cercanos, como hizo con anterioridad usó los troncos para impulsarse en el aire, Gabriel mascullo un insulto mientras descendió nuevamente al suelo. El lobo nórdico en lugar de seguirla continúo con su ascenso, para simplemente abrir sus fauces lo más que podría y lanzar otra ráfaga de energía mágica.

El haz de luz rápidamente descendió carbonizando todo lo que estuviese a su paso, arboles, arbustos e inclusive pequeños animales que allí estaban fueron victimas ocasionales de la ira de la bestia asesina de dioses.

Justo cuando la manifestación violenta de poder por parte de Fenrir estuvo por alcanzar a la Reina de Ravel, varias lanzas de energía demoniaca impidieron el fatal destino, las cuales aparecieron alrededor del animal obligándolo a cerrar sus fauces por el daño que recibió de las mismas. Aquella acción hizo que se precipitara al suelo, el impacto fue tremendo, levantando hojarascas quemadas y polvo; los ojos azules de la demonio estaban puestos en el animal herido quien se levantaba tambaleante, pero la intensidad de su mirada era tal, que las orbes ambarinas de Fenrir brillaron por instantes tras el humo de su ataque. El terror que envolvió a la antigua serafín fue indescriptible, ante sus ojos el hijo de Loki crecía en tamaño, duplicando rápidamente su altura; la sonrisa nerviosa que acompaño a la rubia mostraba lo malo que se estaba poniendo la situación para ella.

Oye… eso es injusto – la demonio se dio un paso hacia atrás - ¿Acaso me estabas poniendo a prueba?

Un feroz gruñido por parte de Fenrir fue lo que obtuvo como respuesta, todo el pelaje del animal se erizo por completo, de donde se unian sus patas delanteras con el resto del cuerpo emergieron dos terrible cuernos; incrementado la ferocidad del mismo, una vez terminada la escueta transformación, el animal dio un paso, esperaba intimidar un poco a su presa, pero Gabriel no retrocedió. Lo que recibió fue un enorme suspiro de alivio.

Sabes estaba preocupada por tu tamaño – el animal se detuvo confundido por comentario – Pero veo que no me equivocaba… me pusiste aprueba… pero veo que no es todo tu poder

La energía demoniaca rodeo el escultural cuerpo de la Reina de la princesa Phenex, la presión que ejercio en el ambiente hizo huir al resto de los animales; quienes acataron sus instintos mas primordiales, el miedo ante un depredador mayor. Desplegando sus cuatro pares de alas de demonio, la rubia dio un estruendoso grito, fue cuando el cambio más notorio se dio frente a la bestia del Ragnarök.

El costado derecho de las alas de Gabriel fue remplazado por completo, ahora estaban sus majestuosas alas de angel caído, las plumas negro azabache brillaban etéreamente, con una sonrisa de superioridad, la mujer invoco una lanza de energía. Tomándola con fuerza, termino por lanzarla hacia el lobo quien no le dio importancia a la acción pero una vez que estuvo lo bastante cerca, sintió la necesidad de esquivarla por completo, guiado por sus instintos, el hijo de Loki evito el fatal proyectil.

Veo que notaste que no es fue un ataque ordinario – Gabriel asintió complacida por la reacción de su oponente – Tienes razón…. Esa lanza no es normal…

En su mano izquierda invoco una lanza completamente roja, la cual estaba cargada con energía demoniaca y a su diestra apareció otra de un color purpura muy intenso… la cual tenía el atributo de la luz de los ángeles caídos.

Originalmente yo debería ser incapaz de usar mis habilidades como caído – la rubia comentaba tranquilamente – Pero gracias a la pieza especial de Ravel-chan puedo hacerlo...

Sin esperar una respuesta, claro si Fenrir pudiera darla directamente la Reina de la corte de Ravel, hizo algo completamente irreal… junto las dos lanzas, energías opuestas que se cancelarían entre sí, pero había algo que tenían en común, con el tiempo un ángel caído se convertiría en un demonio y viceversa; un demonio lograría la ascensión a ángel caído. Aquella contradicción dio origen a una nueva clase de lanza tan negra como la misma noche e incluso devoraba la luz alrededor de ella.

Issei hizo algo similar cuando perdió el control – Gabriel levantó la nueva arma en sus manos para apuntar directamente hacia Fenrir – prepárate bestia del Ragnarök… ¡SHEOL LANCE!

Con una enorme fuerza, la rubia lanzó el arma contra el animal quien rápidamente se movio de su lugar, el sonido de dejaba tras de sí era el mismo de un objeto que rompía la velocidad del sonido, Fenrir supo entonces que aquel ataque no era común, abriendo sus fauces hizo que un círculo mágico apareciera frente a ella, una enorme ráfaga de energía salió de ella, el haz de luz salio disparada en contra de la lanza de energía oscura, el tiempo para que ambos se encontrarse parecía correr lentamente, justo en el momento que debían de chocar, la lanza de Gabriel hizo algo que desafió toda lógica alguna.

Simplemente se movió en una trayectoria completamente aleatoria, rodeando el haz de energía y continuando su descenso en contra del hijo de Loki, hasta que impacto en la sorprendida bestia.

Soltando un sonoro alarido de dolor, Fenrir sintió como la energía del ataque quemaba su carne y lentamente empezaba a recorrer su interior lastimándolo aun más. En el aire, Gabriel admiraba la efectividad de su arma, pero ella misma mostraba señales de dolor en el rostro, la piel de su mano mostraba señales de quemarse de la misma forma que afectaba al lobo nórdico.

Je, je – la antigua serafín miraba su mano lastimada – Supongo que este es el precio por entrar en terrenos desconocidos

Dejo de mirar su lastimada mano para concentrarse en Fenrir, quien lentamente se reponía al dolor, pero habia algo particular en las bestias lastimadas; su ferocidad aumentaba exponencialmente, sus ojos ambarinos estaban fijos en la demonio, apretó sus fauces y se lanzó contra de ella, Gabriel hizo lo mismo. Ambos contendientes mostraban los deseos de intercambiar golpes, preparando ahora dos espadas de energía opuestas, la reina de Ravel hizo un corte en forma de cruz, el lobo alzo una de sus garras para contrarrestar el golpe, el zarpazo fue tremendo ya que puso contra el filo de las armas de la rubia.

Aprovechando la cercanía entre ellos, Gabriel se dispuso nuevamente a cortar al lobo, pero esta vez una de sus espadas fue detenida por las fauces del mismo, apretando levemente, la construcción de energía se rompió en pedazos, cosa que no sorprendió a la demonio, el arma destruida fue rápidamente reemplazada por otra de energía similar. Repitieron el intercambio de golpes, era increíble ver como Fenrir se las arreglaba para atrapar cada corte que Gabriel pretendía darle.

Veo… que eres bastante terco – la rubia comentaba entre jadeos - ¡¿PORQUE FREGADOS NO TE DEJAS CORTAR?!

La frustración se apoderaba de la demonio a cada instante que pasaba intercambiando golpes con el animal, no obstante tenía que admitir que el lobo estaba demostrando una osadía inusual para un animal, con la cual estaba poniendo en aprietos a la propia demonio; viendo que tratar de atacarlo de frente no le estaba llevando a ningún lado, empezó a invocar lanzas de luz por encima de ellos, la lluvia mortal de saetas, rápidamente llenaron el área donde estaban aquellos dos luchando, la primera en replegarse fue Gabriel ganando distancia entre ella y la feroz bestia.

Fenrir por su parte se alejo cuanto pudo del lugar nuevamente adentrándose en la espesura de los arbustos, desapareciendo por completo. Gabriel intuyó que esto nuevamente se convertiría en una cacería, pero indudablemente ella ya no seria una presa. Tomo rumbo opuesto por donde desapareció el hijo de Loki, los ojos del animal miraron con rencor como aquella demonio estaba volviéndose algo más que el alimento de esa misma noche, las bestias no sabían de deportivismo.

Cazar para ellos no mostraba reglas, para ellos era una cuestión de vida o muerte; pero Fenrir no era una bestia común y corriente, pero como tal tenia ciertos patrones que compartía con los lobos comunes y uno de ellos era un aspecto que cambiaría por completo la batalla que estaba teniendo con la rubia reina. Cerró sus ojos como si contemplara que si lo que estaba dispuesto hacer era necesario, espero unos minutos mientras percibía cada sonido que inundaba el bosque.

El sonido de las hojas siendo movidas por el viento artificial, los discretos pasos de los demás animales quienes temerosos se alejaban del mayor depredador y principalmente el latido del corazón de Gabriel. Ese latido fue el detonante de sus futuras acciones, se levantó erguido y corrió tan rápido que era imposible seguirle con la mirada, no importaba mucho si se alejaba de la presa que habia elegido para que el final del mundo, pero también le molestaba la idea de compartirla.

Llegó al punto más elevado dentro del bosque, alzó orgulloso su hocico e inhaló cuanto aire fuese necesario, pronto el silencio inhundo por completo el bosque, en respuesta al que ahora era considerado amo y señor del lugar, silencio tal que parecía que no hubiese vida en el mismo. Y fue cuando un portento aullido retumbó en cada rincón del mismo.

¿Qué rayos? – Gabriel detuvo su carrera cuando se percató del sonido - ¿Será acaso que?

La respuesta de sus dudas fue una que no le agrado en lo más mínimo, dos aullidos respondieron al llamado del primero, la jauría estaba preparándose para la cacería.

PARTE 8

Estaba sentado majestuosamente en aquel trono que no le correspondía, miraba con aburrimiento las imágenes de la guerra que se luchaba a las afueras de Asgard, no pudo ocultar su asombro al ver como aquel reducido ejercito estaba logrando lo imposible ante un enemigo que claramente le superaba en número, pero ciertamente era una batalla que estaba destinada en terminar en nada.

Ragnarök era el ocaso de los dioses y tras de él vendría el nacimiento de un nuevo mundo. ¿Por qué su padre era incapaz de comprender el significado de eso?

Aprendieron amargamente que ellos no eran los dioses que gobernaban sobre Midgar, existían muchas más deidades que se consideraban los absolutos señores de los seres humanos, por un instante Odin, como todo un dios guerrero estuvo tentado en arrasar con todos los demás dioses y mitologías para proclamarse el señor de todo.

Pero apareció él, Elohim… Yahve, Jehova o simplemente Dios, un ser quien demostró que estaba por encima de los demás dioses, quien acompañado de su hijo y doce apóstoles les plantaron la cara a los dioses nórdicos; su hijo traía consigo aquella lanza con la que acabarían su vida tiempo después y el resto portaba cada uno era dueño de un Sacred Gear, las trece longinus, ese día se dieron cuenta de lo enorme que era el mundo. Odin comprendió que Elohim era alguien que se le debía respetar y sobre todo mantener distancia.

No solo él, el resto de los panteones mitológicos hicieron lo mismo, encerrándose en sus propios dominios y dejando de interactuar con el resto de los demás seres. Con el tiempo los humanos fueron olvidándose de los demás dioses, gracias a la influencia de Elohim y sus enseñanzas; un mundo donde todos tenían las mismas posibilidades, donde recibían bendiciones si llevaban una vida justa y que todo ocurría por una razón. Y…

Qué los dioses no tenían nada que ver con su destino

El día en que ese insolente Dios murió fue uno que nunca llegó a olvidar, no porque le guardase rencor, sino por la manera en que lo hizo, engullido en una enorme esfera de luz, la cual contenía energía que completamente opuestas. En ese momento supo que inclusive los dioses eran capaces de conocer la muerte, Odin y los demás lideres de las mitologías se unieron para evitar la destrucción completa del mundo algo que indudablemente sería imposible en cuestiones normales, con el pasar de los años vio como las facciones bíblicas pasaba por una guerra fría y era ironico que ellos mismo llevaron a erradicación completa del mundo que supuestamente le pertenecía solamente a la humanidad.

Sonrío cuando tuvo la oportunidad de lograr su destino, acaricio el Gjallahorn que estaba descansando en la mesa de al lado, todo estaba en movimiento y no había nada que lo impidiese… salvo él.

El Sekiryuutei, el portador del Boosted Gear, el único capaz en estos instantes de arruinar todo por cuanto estuvo maquinando por décadas. Y no solo eso, aquellas que lo acompañaban estaba demostrando la capacidad de oponerse a los dioses, pero todo tenía un porque.

¿Cómo era posible eso?

La respuesta estaba en la devoción de los humanos, al igual que los ángeles del cielo, la fe de la humanidad era la energía que movía todo, tanto él como su familia eran dioses, pero sus leyendas estaban perdidas del folclore humano, aquellos que profesaban su fe en los dioses nórdicos simplemente fueron convertidos al cristianismo, cortando por completo la fuente principal del poder de un dios, solamente aquellos que eran muy famosos no notaban la diferencia y sus habilidades no estaban limitadas.

Pero Sygin, Narfi y Vari estaban en otro plano, pero sus otros hijos no tendrían tanto problema, razón porque la preocupación no lo agobiaba tanto como se esperaba de alguien que tenia destinada la derrota, Fenrir era sin duda su pieza mas fuerte en todo el plan y no sólo eso, el lobo asesino de dioses no estaba solo.

Chasqueo los dedos para cambiar la imagen que estaba frente a él, atrapado en medio de las raíces de Yggdrasil se encontraba Nidhöggr quien estaba agitado por toda la muerte y destrucción que sucedía en Asgard, sonrio con malicia mientras intuyo un nuevo plan. Uno realmente horrendo aun para sus estándares. Apareció flotando en la parte más profunda del árbol del mundo, el lugar donde caían las almas pecaminosas que inclusive no eran aceptadas en Helheim.

Veo que estas molesto – el dios del engaño hablo con arrogancia – Dime… ¿Deseas salir?

Los ojos rojos del dragón maligno se posaron ante el dios, la sorna en sus ojos era tanta como la arrogancia en Loki; para la bestia sellada aquel personaje eran tan importante como las malditas raíces que roía todos los días desde su encierro. Pero presto la atención a las palabras de peli celeste.

Acaso eres un idiota – la respuesta que dio el Dragón no molesto en absoluto al dios - ¡TODO MUNDO DESEA SER LIBRE!

No conoces lo que son los modales – Loki se cruzó de brazos mientras miraba como Nidhöggr se agitaba en su improvisada jaula – Debes pedir las cosas como son

¡VETE AL CARAJO… SEÑOR DEL ENGAÑO! – el dragon respondio con una cruel sonrisa - ¡SABES QUE LOS DRAGONES NO PEDIMOS… OBTENEMOS!

Ese tipo de pensamiento me agrada – con un ademán se deshizo de todas la raíces que impedían la libertad a aquella criatura – Bien Nidhöggr… únete a mi Ragnarök

La bestia abrió sus fauces para devorar a Loki, pero se llevó la sorpresa de ver que simplemente se trataba de una proyección, eso molesto un poco al dragon, la eterna hambre que siempre padecía hizo que bufara enardecido pero mantuvo la compostura.

Muy astuto… muy astuto – el dios del engaño sonrio al notar como el dragon simplemente negaba con la cabeza – Bueno yo me voy

Loki era ahora quien estaba sorprendido por las acciones impropias de Nidhöggr estaba mostrando, pero el dragon era ahora quien se divertía con las reacciones de autor del Ragnarök, levantó sus cuatro alas y tomó el vuelo, justo cuando estuvo a punto de desaparecer en el firmamento, el dios del engaño hizo su jugada.

No te gustaría saciar tu hambre con los demás dioses – Nidhöggr se detuvo en el acto - ¡Que mejor manjar que la carne divina de aquellos que te encerraron en este lugar!

Aquel dragón miró de soslayo a Loki, sus fauces lograron mostrar una cruel sonrisa gesto que no le pareció indiferente al artificie del Ragnarök. Se dio la vuelta para estar nuevamente frente a frente del peli celeste, la diferencia entre tamaños era bastante notoria, el dragón oscuro acercó su cabeza tanto al Dios del Engaño que verlos era casi cómico.

Propuesta interesante… ¿Por qué darme a tu estirpe como ofrenda? – El dragón mostraba interés pero su voz presentaba duda - ¿Acaso no sientes remordimiento por hacerlo?

Ellos no son mi familia – Loki contestaba sin ninguna emoción – No soy un Aesir y tampoco un Vanir… mis padres son Notun, gigantes desterrados de su pueblo – Nidhöggr ladeo la cabeza mientras escuchaba atentamente – Dártelos en un banquete simplemente es algo necesario

El dragón rio fuertemente mientras el dios le miraba seriamente

¡BWA, HA, HA, HA! – entre risotadas levemente Nidhörgg exhalaba fuego - ¡VAYA QUE ME HAS HECHO REIR!... ¡DECIR ESAS COSAS SIN MOSTRAR SENTIMIENTOS ES UN VERDADERO CHISTE! – los ojos rojos del enorme reptil se posaron en la figura de Loki – De acuerdo, rey de los embusteros… Iré a darme un banquete de Aesir y Vanir… ¡QUE IMPORTA SI EL MUNDO ACABA HOY MISMO!... ¡UN BANQUETE ASÍ ES IRREPETIBLE!

Moviendo sus cuatro alas con fuerza, el dragón oscuro remonto el vuelo hacia Asgard, los ojos azules del propio Loki miraron con asombro el poderío que mostraba el reptil al volar; si había algo que podía ser tan intimidante como un dios, eso eran los dragones cuyas presencias evocaban el miedo y la admiración por igual, sonrió escuetamente mientras que la imagen se desvaneció en motas de luz azul celeste. Una vez dentro del salón del trono el propio dios estaba complacido por haber logrado la intervención del Dragón Abismal de la Ira, suspiró sonoramente mientras miro levemente al tablero frente a él, el cual ahora albergaba una cuantas piezas, un rey negro que le representaba, una torre del mismo color y un solo peón, mientras que en el lado opuesto quedaban solamente un peón y una reina en movimiento.

En un caso normal, el juego se daría por terminado con su victoria, pero todo esta situación era extraordinaria y por ende su derrota aun era posible.

La sonrisa nuevamente hizo acto de presencia en su rostro, denotando el gusto y satisfacción que sentía en esos precisos instantes, levantó su mirada a las diferentes pantallas mágicas que flotaba a su alrededor, pronto su opus magna llegaría a su climax… sin importar cuantos tratasen de impedir su ambicion, el se saldría con la suya.

Sigmund mascullaba nuevamente insultos ante sus enemigos, el padre de Siegfried estaba mostrando señales da agotamiento como todo el resto del ejercito de Freyja, inclusive la propia diosa estaba cayendo en el cansancio, su hermosa cabellera rubia estaba cubierta por el barro y la sangre que llenaba el campo de batalla, su armadura casi estaba completamente destruida y bajo de ella se asomaban las finas ropas que usualmente usaba en el palacio.

¡FREYJA-SAMA! – el Rey Einhenjar se acercó a la diosa para ver su estado - ¡DEBEMOS RETIRARNOS DENTRO DE LOS MUROS DE ASGARD!

La deidad del amor se quedo quieta mirando fijamente al antiguo rey, un deje de molestia estaba en la mirada de ella; le dolía admitir que toda la situación se le estaba yendo de las manos, todo el optimismo inicial estaba por los suelos, levantándose como pudo encaró al hombre.

De acuerdo… ordena la retirada – Freyja comentó entre dientes – Habrá que prepararnos para el asedio

Entendido – Sigmund acató la orden de la única dirigente del ejercito de asgard

Alzó una de sus manos y aquellos que estaban sobre los muros fortificados de la capital del mundo nórdico, hicieron sonar enormes cornucopias las cuales anunciaron la lastimosa retirada, todos los einhenjar miraron con pesar a la única diosa que estaba en el campo de batalla, pero intuyeron que era lo mejor, juntado todas sus fuerza emprendieron el camino de regreso hacia el interior de Asgard. El ejercito de Loki estaba eufórico al ver como sus enemigos eran superados por ellos, obteniendo mayores deseos empezaron a imprimir mas fuerza en sus ataque hacia los abatidos soldados de Freyja.

El trayecto de regreso fue tan duro como la lucha misma, pero una vez que el último de los guerreros ingresó cerraron por completo las puertas tras de ellos, ante la diosa se acercó Göndul, mostrando el mismo sentimiento que ella, la anciana mujer colocó una de sus manos sobre el hombre de la joven deidad, indicándole que compartía el mismo sentimiento que ella.

Pronto los muros empezaron a cimbrarse, producto de las piedras que los notun de Muspelheim y Niflheim lanzaban contra la ciudad, algunas rocas alcanzaba a sobrepasar la muralla defensora, impactando en contra de los edificios de la ciudad, pero por suerte la población civil ya había sido puesta a salvo; la sensación de alivio fue escueto, pronto varias valquirias empezaron a tratar las heridas de aquellos que estaban en peores condiciones y otros descansaban como podían.

Sigmund… debes de ir a ver el estado de los demás dioses – la rubia habló con algo de preocupación – Por el momento nos dedicaremos a defendernos

Entendido Freyja-sama – el rey se encamino a cumplir las ordenes de la diosa - ¡Un grupo de ustedes que pueda pelear un poco más! ¡SÍGAME!

Justo en el momento en que partía el dueño de las espada divina Gram, una sombra surcó por el cielo, una que sembró el miedo en todos aquellos que miraron aquel fenómeno.

¡IMPOSIBLE! – la diosa del amor se apresuró para ver aquella cosa que provocaba la sombra - ¡NO! ¡NO!... ¡DEBE DE SER UNA BROMA!

No lo es – Sigmund confirmó el mayor temor de la deidad - ¡Es Nidhöggr! ¡Y parece que tiene hambre.

Con un enorme rugido que anunciaba su arribo, el dragon oscuro del abismo se unía a la batalla del ocaso de los dioses.

PARTE 9

El frio dentro del sede de San Petersburgo era bastante incómodo y mas en las habitaciones de las novicias recién ordenadas, para Anya Petrova era algo sin importancia ya que no se comparaba al frío con el que creció en su pueblo natal, pero por suerte al menos su habitación no era tan fría como en los demás, según las hermanas mayores aquellas condiciones forjarían mejores almas capaces de resistir las tentaciones de la carne y sobre todo les daría la fortaleza para sobrellevar lo extenuante de la vida como siervo del señor.

A diferencia de la sede católica en Roma, la Iglesia de San Petersburgo tenia una tendencia mas militar, debido a la influencia de Stalin en la época en que era absoluto regente de toda la Unión Soviética, ideales que el actual Patriarca mantenía gravadas en piedra para el resto de sus subordinados.

¿Por qué mantener esa filosofía en las épocas modernas? Muy simple, los Ortodoxos Rusos no soportaban la idea de que las demás facciones tomaran control de los regalos de Dios, por eso eran demasiado recelosos de los portadores de los Sacred Gear´s nativos de Rusia; pese a que eran un numero bastante reducido eran casi considerados como la élite dentro de sus filas.

Pero ser la élite no garantizaba favoritismos paradójicamente eran los que peor la llevaban en los entrenamientos, donde buscaban que explotaran sus habilidades hasta el extremo para sobrepasar las limitaciones humanas, como no hacerlo cuando el Serafín a cargo de ellos era el mismo Raphael quien enfocaba sus fuerzas en la cuestión militar y a pesar de compartir los ideales profesados por el actual líder del cielo. Veía con buenos ojos el trabajo sobre los usuarios de los Sacred Gear´s, pero nuevamente a Anya no le importaba mucho por una sencilla razón.

Ella estaba clasificada como miembro de soporte y todo debido al tesoro que el espíritu santo deposito dentro de ella.

Sacram Tunicam, era un sacred gear de por si misterioso como extraño, no había muchos registros de portadores anteriores la cual estaba hecha a imagen y semejanza del Sudario de Turín, con una tela de color rojo y una extensión de 7 mts, aquella reliquia era considerada como multipropósito, servía tanto como para la defensa y el ataque; pero su poder ofensivo era muy reducido en comparación al resto, pero su versatilidad en la defensa era la mejor. Por ese motivo la relegaron a fungir como soporte y defensa; aunque claro a sus once años ya era expuesta a terrible entrenamiento de los Spetnatzs.

Si bien al principio lloraba en la soledad de sus habitaciones, pero se aferró a la idea de que todo ese sufrimiento era para el bienestar de la humanidad, y ella como un miembro de la primera línea de defensa en contra de aquellos que moran entre la oscuridad; no podría dejarse vencer por tales nimiedades como el dolor y el agotamiento.

Se preguntaba a veces si era cosa del fanatismo que sus propio padres le inculcaron en su niñez o era el mismo fanatismo que sus compañeras transmitían constantemente dentro del convento.

¡NUEVAMENTE! – Anya escucho tras de ella cuando el infernal sargento volvió a ordenarle a ella - ¡ANYA! ¡HAZLO NUEVAMENTE!

La situación en la que se encontraba en estos momentos era una… un tanto irreal, aquel hombre había sido designado como su instructor personal, era bastante corpulento y tenia cicatrices en el rostro; producto de las incontables batallas en las que estuvo involucrado en su juventud con tantas condecoraciones ¿porque una persona como Igor estaba enseñándole a ella?

El hombre tenía la respuesta grabada en su mente, una sola vez supo lo que era el verdadero terror al presenciar como un demonio renegado ultimo a todo su escuadrón frente a sus ojos, recordar como aquella criatura con forma humana les cazó como a simples animales y degustó de la carne humana marcaron profundamente al spetnatzs. Para después ser catalogado como alguien psicológicamente inestable, no tuvo mas consuelo que refugiarse en la religión, no fue que hasta el Patriarca Ivanovich vio el potencial en Igor para forjar verdaderas armas contra aquellas criaturas.

En un principio el hombre vio en Anya como alguien inútil, simple carne cañon que serviría para engendrar hijos y quedarse en el hogar esperando la llegada de su esposo, pero esa era solo su opinión personal nada más… cosa que poco importaba ante los lideres de la Ortodoxa Rusa, pero el instructor se labró una fama de crear verdaderos exorcistas completamente eficientes; ¿Cómo no hacerlo cuando prácticamente deshumanizaba a sus pupilos? Tal como lo hacía con los miembros de las fuerzas especiales rusas.

Estar frente a una niña de once años era un tanto difícil para él, pero Anya demostró algo que nunca vio en un adulto; no importara cuanto la vapuleara física y mentalmente, la condenada niña se levantaba con fuerzas renovadas. Por eso la había puesto a hacer algo completamente imposible para alguien de su edad. Tenía que derribar a cinco hombres que prácticamente le superaban en peso y estatura; para eso tenia que utilizar su propio cuerpo cosa que no le estaba resultando nada fácil.

Pero instructor – la pequeña pelirroja comentaba mientras estaba en el suelo - ¡Son demasiado pesados para mí!

¡ESO NO IMPORTA! – el hombre negó con la cabeza - ¡SIEMPRE HAY UN MODO… SOLO DEBES DE ENCONTRARLO!

La pequeña niña se levanto como pudo, ignorando por completo que cada parte se cuerpo le doliera, que su piel ya mostraba moretones por los golpes que recibía por parte de sus compañeros de entrenamiento y que el viento frio de la tundra hacía que su ropa sudada se pegara al cuerpo aumentando el frío del ambiente.

De acuerdo – respondió Anya sin mucho animo – Lo intentaré nuevamente

Sin darle ninguna palabra de apoyo o consuelo, el instructor miro con seriedad como la niña se embarcaba nuevamente ante la imposible tarea ante ella.

Las horas pasaron y la noche cayo como siempre lo hacia en esos días, pero la sonrisa que tenía Igor en su rostro denotaba la satisfacción que sentía, en medio de los cuerpos de los cinco adultos se encontraba Anya, jadeando copiosamente con moretones en la cara y su piel severamente lastimada al grado que sangraba abundantemente, pero había conseguido hacer lo que le pidieron, ¿Cuál fue el método que empleo?

Explotar las debilidades de sus enemigos, atacar las partes vulnerables, no mostrar piedad salvo a aquellos que consideres tus camaradas… todas esas enseñanzas fueron el catalizador para que la pequeña de once años lograra aquella proeza. Después de ese día, Anya Petrova ya no era alguien ordinaria.

El fragor de la batalla había alcanzado nuevos niveles, Rosswiesse estaba completamente sobrepasada por la intensidad de los golpes de Elesis, quien ahora mostraba una cruel sonrisa en su rostro, la lanza de la valquiria se movía tan rápido como lo hacía la espada carmesí de su oponente; a pesar de la increíble defensa que mostraba la nieta de Göndul, ella empezaba a sentir como sus músculos resentían el sobre esfuerzo al que estaba sometiéndolos, reflejándose por completo en su rostro, por su parte la pelirroja no mostraba señales de agotamiento al contrario parecía disfrutar de la sensación de sentir su cuerpo llevado al límite.

¡NI SIQUIERA ESE DEMONIO PERVERTIDO PUDO LOGRAR TANTO! - aquel comentario de Elesis estaba fuera de lugar - ¡PARA SER UN NOBLE SIMPLEMENTE CONFIABA EN SU ENTREPIERNA!

¿A que te refieres? – Rossweisse dio uno pasos atrás seperandose de la asesina - ¡Que es lo que me pretendes decir…!

¡Oh vamos… debió ser una noticia en el mundo sobrenatural! - la sonrisa en la joven era bastante notoria - ¡Una simple humana asesinando al heredero de la casa Ronowe!

La seguridad en las palabras de la joven era genuina, la valquiria se quedó en silencio mientras procesaba lo que escuchaba, pronto recordaba aquellos rumores que se decían sobre ese incidente, mucho pensaron que se trataba de alguna especie de broma, pero asesinar a un demonio noble no era una proeza en sí. Los mas fuertes exorcistas eran capaces de tales actos con las debidas preparaciones, pero había algo que muchos ignoraban de ese particular evento. Aquel demonio no estaba solo al momento de su muerte, sino toda su corte completa, quince demonios de clase baja fueron muertos en el mismo lugar.

Rossweisse miro fijamente a la asesina, quien dio un paso hacia adelante, pero la valquiria se quedo en su misma posición.

¡En total fueron dieciséis! – Elesis continuo en su andar – Al caer los primeros dos… simplemente el resto suplicaba por su vida… idiotas ignorantes – la joven miraba su arma con dedicación - ¡Tu eres la segunda… que logra mantenerme el ritmo… nunca pregunté su nombre! – se cruzo de brazos tratando de recordar ese evento - ¡Es curioso ella tenia mas o menos el mismo cabello que tu!

En medio de una vereda cierta peligris estornudaba con fuerza llamando la atención de sus acompañantes, pero rápidamente le ignoraron ya que tenían que lidiar con otras cosas más importantes.

Pronto Rossweisse se mantuvo alerta ante su contrincante, afianzó su arma y espero la arremetida de ella; Elesis entendió lo que la valquiria frente a ella esperaba, hizo exactamente lo mismo que ella y se preparó para cumplir con sus expectativas, como negárselo, la espada de la pelirroja se convirtió en un borron, que ni siquiera era capaz de ser percibido por los ojos. Metal contra la sangre endurecida, el choque de ambas armas resonaba en cada instante en que se encontraban.

La excitación por la batalla empezó a contagiarse en la peliplateada, al final de cuentas por su sangre corria el mismo fervor por los combates herencia de generaciones de valquirias que le precedieron. Claro que ella misma negaba ese rotundo hecho porque simplemente tenía otro objetivo en mente y ese era sobrevivir para rencontrarse con el Sekiryuutei.

El peso de su promesa era tal que por ningún motivo permitiría que Elesis se interpusiera en conseguirlo, pronto dio un paso adelante mientras intercambiaba golpes con la pelirroja, uno tras otro fue haciendo que su enemiga retrocediera lentamente.

Ya me parecía extraño… Rosse-sempai - pronto la asesina comentó abandonando su sonrisa - A ti te gusta pelear… pero lo ocultabas bastante bien

Te equivocas - Rossweisse respondía mientras bloqueaba un mandoble de Elesis – Tengo alcanzar a Issei-san a como de lugar

Como si fueras a ganarme – espeto con repudio ante la firme resolución de la valquiria – Ya que después de terminar contigo, le daré alcance para matarle

Aquellas palabras no fueron dichas al azar, pero Rossweisse decidió ignorarlas por completo no sabía del estado de las demás chicas, pero de lo que sí estaba segura era que ellas también estaban exponiéndose su valiosa vida para arreglar todo eso.

Ravel-san, Irina-san, Asia-san, Lefay-san, Xenovia-san y Gabriel-san – susurró cada nombre de las que estaban luchando dentro del castillo – Todas ellas están en alguna parte luchando… pero yo fui quien se quedó al lado de Issei-san, ¡SI TE DEJO GANAR!... ¡NO SERE CAPAZ DE MIRARLES A LOS OJOS!

¡QUE MIERDAS! – repentinamente el poder mágico de la peliplateada rodeo por completo el lugar tomando desprevenida a Elesis - ¡QUE PRETENDES!

Soltando fuerte grito la valquiria preparaba su siguiente acometida, aunque posiblemente el resultado sería adverso para ambas jóvenes, varios círculos mágicos les rodearon, Elesis advirtió lo que su enemiga pretendía hacer e intento alejarse, fue cuando las manos de Rossweisse aprisionaron sus antebrazos, para su sorpresa la joven frente a ella sonreía de la misma forma que en principio la propia pelirroja lo hacía, pronto un terrible escalofrío recorrio su cuerpo y el temor se apodero de su mente.

Todos los círculos mágicos fueron ganando mas brillo y empezaron a zumbar al mismo tiempo, el forcejeo por parte de la sierva de la dragona del infinito se incremento pero también el agarre de la propia Rossweisse.

Elesis-san – la valquiria acerco bastante su rostro al de la pelirroja – Créeme… esto nos dolerá bastante a las dos…

Ese último enunciado fue el detonante de una terrible explosión que envolvió a las dos mujeres.

PARTE 10

Gabriel maldijo con todo su corazón, tales insultos resultaban comprensibles en su situación, tras escuchar el llamado de Fenrir supo que la cantidad de enemigos a vencer se incrementaría lo suficiente como para hacer que se preocupara, rasgó una de las mangas de su chaqueta para vendarse la mano, desgraciadamente el daño autoinflingido por usar la Sheol Lance requería bastante magia para sanarla, magia y tiempo que no tenía a su disposición, una vez que termino con la improvisada curación se recargó en el árbol mas próximo.

Ese Fenrir… - la reina de Ravel siseo con molestia – Tuvo que mandar a llamar a sus hijos… Me lleva el carajo

Respiro hondamente mientras afinaba sus oídos para percibir cada sonido a su alrededor, esperando evitar ser tomada con sorpresa, para su suerte eso sirvió bastante bien, porque de la nada apareció un lobo bastante grande, su parecido con Fenrir era innegable pero su tamaño era mucho menor, con rapidez preparo una de su armas de luz, agitándola con fuerza trató de dar un corte horizontal esperando lastimar al lobo que se abalanzaba contra de ella.

La oscuridad fue cortada por el brillo del arma, el filo de la construcción mágica fue detenido por las fauces del animal, pero súbitamente una segunda hilera de peligrosos colmillos apareciendo de la nada. Las cuales se hundieron en el ante brazo de la demonio. Ahogo el grito de dolor para hacer aparecer otra espada hecha de energía demoniaca, con la cual golpeo la cabeza del segundo animal.

Gimiendo por el dolor de golpe, el segundo lobo solto el antebrazo de la rubia, alejándose unos pasos de ella; el otro animal se acercó a su compañero para centrar su atención en la reina de Ravel.

Sköll y Hati – la rubia miraba con seriedad a las dos bestias frente a ellas – Veo que su padre no va a dejármelo nada fácil

Ignorando el dolor que sentía en su ante brazo y mano lastimadas, la reina de Ravel se lanzó frenéticamente en contra los dos hermanos alzo una de sus espadas y corto el suelo entre ellos obligándolos a separarse; se posicionó entre ambos lobos acción que supondría una desventaja táctica pero debido a la experiencia de la antigua serafín no le importaba mucho. Ambos lobos comenzaron a caminar en círculos alrededor de la rubia, rugiendo ferozmente intentando intimidar a la experimentada demonio pero se mantuvo firme esperando en silencio, la tensión entre ellos tres fue escalando mientras pasaba el tiempo, el primero que atacara estaría dando terreno a su oponente; ante esa situación Gabriel se mantuvo serena simplemente cerró los ojos y se concentró en sus alrededores.

Sköll y Hati se detuvieron intrigados por las acciones de la rubia, pero para ellos fue señal de que debían atacarle, se lanzaron contra la reina de Ravel, sus salivantes fauces estaban deseosas de probar la carne de la reina de la corte de Ravel.

Giro sobre si misma al instante que sus atacantes se acercaron hasta ella, con una de sus espadas golpeo el hocico de Hati mientras con una de sus pierna golpeo el lomo de Sköll, el daño que les hizo a los hermano fue suficiente para que perdieran la noción del lugar, agitaron ambos sus cabezas sin darles una oportunidad para reponerse, hizo caer sobre ellos una lluvia de lanzas de luz con la esperanza de finiquitarlos rápidamente, pero una ráfaga de energía evito que los dos hermanos cayeran ente Gabriel.

Fenrir apareció frente a la demonio, su tamaño habia aumentado bastante, demostrando que ahora si tomaba en serio a su oponente, la demonio dio un paso atrás impresionada ante la apariencia de su enemigo; la última vez que estuvo ante un enemigo que considerable tamaño fue cuando enfrentó al dragón gales, curiosamente la entidad sellada en el boosted gear no recordaba tal encuentro, no podía culparlo simplemente porque para él ellos no eran importantes. Con una sonrisa nerviosa se preparó para encarar la furia del lobo del ragnarök.

Ninguno de los dos estaba en sus mejores condiciones, parte del pelaje del animal mostraba manchas de sangre producto de los constantes ataques que Gabriel logró conectarle, la rubia sangraba del antebrazo producto de la herida causada por uno de los hermanos, el goteo manchaba el musgo y barro del piso; el lobo bufó un poco excitado por el olor sangre, reacción que también sus hijos compartían con ella.

Si pudieras hablar… me gustaría saber – las orbes azules se enfrentaban a las ambarinas del lobo - ¿Por qué?... ¿Por qué apoyar a alguien como Loki?

Fenrir se quedó quieto unos instantes, cerró sus ojos y realizó un acto que descolocaría por completo a la rubia… respondió la pregunta que le hizo.

Porque es mi padre – una gruesa y rasposa voz fue escuchada por lo oídos de la demonio – Debo de seguir al líder de la manada… y ese es mi padre

Tu… ¡tu puedes hablar! – la sorpresa en Gabriel era evidente - ¿Por qué no lo hacías antes?

Piensas tu que hablar es propio de aquellos con forma humana – Fenrir empezó a andar en círculos alrededor de su presa – Pude entenderte desde un principio… pero poco me importa comunicarme

¡PERO HABLAR DEMUESTRA RAZÓN! – una parte de la reina de Ravel estaba fascinada por el giro en los eventos - ¡NO HUBIESEMOS TENIDO QUE ENFRENTARNOS!... ES QUE ACASO QUIERES MORIR EN EL RAGNARÖK!

Para nosotras las bestias vivir cada día es cuestión de muerte – el lobo bufó molesto mientras continuaba rodeando a la demonio – Ragnarök o no… solamente existo para cazar y alimentarme… ¿Crees que el destino es importante para mí? – Gabriel prestaba atención a las palabras de su enemigo – Para mis padres y hermanos lo és… ellos se preocupan por cosas sin sentido… todo es alimentarse y esperar al siguiente día para volver a cazar para sobrevivir – el lobo se detuvo unos momentos – Un circulo viciosos del cual no me arrepiento formar parte… Tu para mí… eres otra presa mas de la cual me alimentaré

Entiendo tu punto – apretando el agarre de sus armas mágicas, Gabriel dio una mirada comprensiva al animal – Para todo esto no es importante, pero… ¿Por qué me atacaste?

Simplemente es mi naturaleza… pero me gustan los retos – abrió un poco sus fauces para jadear un poco – Una presa que no se defiende es aburrida

Negó rotundamente con la cabeza mientras se plantó en su lugar encarando, preparó sus armas mientras que las tres bestias mostraron sus colmillos, esperando el momento para batirse en una batalla sin freno. Los dos primeros en atacar fueron Sköll y Hati; cosa que no sorprendió para nada a la reina de Ravel, ya que a comparación de su padre, eran bastante impacientes, que esperaba de los dos lobos que persiguian a la luna y al sol.

Se movio tan rápido como pudo, esquivando a las dos furiosas bestias, a la primera la cortó en un costado, de una manera limpia mientras que su hermano Hati, fue levantado por una de sus piernas; Sköll se tambaleo un poco pero se mantuvo firme ignorando por completo el hecho de que ahora sangraba. Fenrir por su parte abrió sus fauces para lanzar una ráfaga de energía mágica, acción que su hijo Hati imitó, Gabriel colocó sus dos espadas mágicas a manera de defenderse del ataque, los dos ataque se combinaron dándose fuerza mutuamente, pero la rubia logró detener la energía de la misma a pesar de "partir" la energía en varias partes y estas dañaban la parte de atrás de donde estaba parada Gabriel.

El daño era considerable, partes del bosque empezaron a arder en llamas, los animales huyeron despavoridos ante el temor de morir en medio de las llamas, cuando el ataque terminó; los ojos color zafiro estaban llenos de determinación, mientras que los tres pares ambarino estaban llenos de deseos de devorarla.

Hizo desaparecer una de sus armas mientras alzó su mano, un brillante círculo mágico de la casa Phenex apareció en él, mostrando el vínculo que poseía con la treintaisieteava casa de los setenta y dos pilares; de ella emanó una enorme llamarada haciendo retroceder un poco a trio de lobos. Pero allí no terminó toda su demostración, invocó nuevamente sus lanzas de luz las cuales se encendieron en portentosas llamas, salieron disparadas en contra de los animales, separando al trío se alzó al vuelo ganando altura mientras era seguida con la vista por los lobos.

¿Por qué lo hiciste Gabriel?

La voz del Padre todopoderoso llamaba la atención de la serafín, quien indudablemente se mostraba cohibida ante la presencia de su padre, el hombre suspiraba cansadamente; era doloroso para él, regañar a uno de sus hijos y más alguien como la rubia.

¿Por qué lo hiciste Gabriel?

La respuesta era un tanto difícil para la serafín, bajaba la mirada bastante apenada, estaban en guerra con el inframundo y ciertamente tuvo la curiosidad de experimentar con nuevos ataques, con la excusa de un bien mayor realizó algo prohibido, siendo criaturas del bien supremo no tenían malicia en sus acciones, pero a veces hacer el bien conlleva a realizar actos funestos en el punto de vista opuesto. Su padre suspiraba nuevamente mientras esperaba que su hija dijese algo en su defensa.

Padre, te pido perdón – la rubia habló con un hilillo de voz – Realmente no quería molestarte… pero debes saber que estamos en guerra con el inframundo

Lo sé… hija mía – Elohim mostraba la eterna paciencia que le caracterizaba – Pero es no es justificación para lo que hiciste… Eres la fortaleza de Dios, entre todos tus hermanos eres la más poderosa – Levantándose de su trono el creador del cielo se acercó a su hija – Ese poder nunca debe de ser usado… esa fuera tuya puede ser tu perdición… sé que eres buena pero debes de mantenerte siempre en calma.

Lo lamento padre – las lágrimas afloraron en el rostro de la hermosa serafín – Realmente lo lamento….

Te perdono hija mía - con delicadeza Elohim secó las lagrimas de la serafín – Debes prometerme que nunca volverás a acercarte al Qliphah

Lo prometo – la rubia serafín respondía con ente sollozos – Lo prometo

Elohim sonrió tranquilamente mientras envolvió entre sus brazos a su arrepentida hija, sus más poderosos ángeles… los serafines tenían asignado un lugar dentro del sistema "Sephira" lo cual mantenía una estabilidad dentro del cielo, lógicamente solamente los diez mas fuertes eran capaces de mantenerlo funcionando, pero en estos momentos el padre todopoderosos cargaba con su funcionamiento, no obstante dejo que sus hijos accedieran a su posición dentro del Sephira.

Yesod era el que le correspondía a Gabriel, que también era el fundamento de la vida; pero también tenía su inverso Gamaliel del sistema Qliphah, el cual fue robado por su hijo Lucifer durante su expulsión del cielo, ambos sistemas mantienen el balance y ambos pueden "conectarse" mutuamente.

Había escuchado que la esposa de su infame hijo era la que sostenía a Gamaliel, Lilith la primera esposa de Adán, pero ese día Gabriel entro en pánico al verse superada por varios demonios accediendo instintivamente a su sección del sistema; sin saberlo también se conectó al Qliphah y logró por un momento sacar la peor aberración posible, no obstante su querida hija pudo evitar que el daño aumentara… pero aun así, se acercó bastante al otro lado de la moneda.

Gabriel se mordió los labios al recordar ese evento en específico ya que significaba que estaba a punto de romper con la promesa que habia hecho su padre, algo que sin duda le molestaba, tanto ella como el Dios Bíblico, habían guardado silencio lo que pasó ese día ya que si los demás serafines se enteraban de aquel secreto colapsarían del miedo, la luz no puede existir sin la oscuridad y la oscuridad no existe sin la luz; un principio que muchos, incluida ella olvidaron con el paso de las eras. Pero en estos momentos una promesa era menos importante que el bienestar de todo el mundo.

Si ya una vez desafió la voluntad del cielo pagando el precio al volverse caído… ahora como una demonio podía hacerlos sin ningún remordimiento.

Se dio la vuelta para realizar su último ataque… uno que quizás no estaba preparada para usar del todo.

PARTE 11

Nuevamente se encontraba frente al cielo raso de la enfermería, Anya podía sentir como cada musculo de su cuerpo se quejaba del dolor; ¿Por qué estaba allí? La respuesta era tan sencilla, fue un conejillo de indias para una nueva droga experimental, una que solamente funcionaba en un porcentaje reducido de personas en el mundo.

Sangue di Santo, uno de los más terribles secretos de la iglesia, de los tantos que tenía aquella institución de lo que ella recordaba.

Al menos este no eran tan escabroso como el "proyecto de la espada sagrada", pero también tenía sus lados oscuros que condenaban un poco su uso, la razón era que tal droga incrementaba las habilidades innatas de las personas, casi poniéndolos a la par con demonios de clase media y sobrevivir al combate con la clase alta. El único inconveniente era la retroalimentación de la misma. Sobrepasar los límites causaba un gran estrés en el cuerpo y muchos que lo utilizaban terminaban en estado comatoso por meses o sangraban por todos los poros.

La pelirroja fue quizás el caso menos lastimero, pero termino con los músculos desgarrados de varios de sus miembros por eso estaba internada en la enfermería. ¿Por qué realizó tal acto irracional? Como le habían instruido a punta de entrenamientos inhumanos debía priorizar el bienestar de aquellos que estaban luchando al frente. Verse rodeados entre varios demonios renegados fue el peor de los escenarios posibles, todos los exorcistas ortodoxos estaban preparados para tales situaciones, por eso sin el temor de caer frente a sus enemigos harían todo lo posible por cumplir el mandato de sus superiores.

Pero en tales condiciones a veces la retirada era la mejor opción, ella tuvo que soportar junto a su sacred gear, un asedio completo por parte de los demonios; ella decidió proteger a otro usuario con su sacram tunicam, toda la situación se extendió un par de horas, tiempo que prácticamente fue una eternidad para la pelirroja.

Temiendo que ambos perecerían decidió probar con aquella droga, después de beber el líquido carmín su mente se quedó en blanco y no recordaba nada; solamente despertar en la cama de la enfermería. Con una mirada severa pero llena de orgullo estaba su superior, quien le felicitó por haber evitado que su compañero cayese y también probar la efectividad de la nueva droga; por eso habían decidido darle su iniciación dentro de la orden. No supo si estar contenta o preocupada, pero muy dentro de ella no sabía que reaccionar.

Tras dos semanas de convalecencia, su instructor llegó campantemente y le colocó una bolsa de tela en la cabeza, decir que se asustó fue poco pero el sargento Igor era amante de esa clase de tratos por eso no forcejeo mucho ante la amenaza contra su vida.

Lo último que se esperó fue encontrarse en medio del bosque, con tan solo la ropa que tenía puesta y un papel en su mano derecha con lo siguiente:

51.5 37.3

La explosión fue devastadora el humo había envuelto por completo al par de jóvenes evitando percibir el estado en que se encontraban tras esa irresponsable y sobre todo fatal acción por parte de Rossweisse, la primera en mostrarse tras unos instante fue la propia peli plateada, su cuerpo presentaba diversas laceraciones, sangrando copiosamente de ellas, su cuerpo cayó pesadamente al suelo y comenzó a toser con violencia. La mente de la valquiria estaba hecha un verdadero caos, pero para su suerte el movimiento había resultado.

Elesis emergió también del humo, su estado era aún más precario que el de la valquiria, pero lo peor era su propia psique… sus ojos estaban inyectados con odio irrefrenable hacia su enemiga, tanto así que no podía ocultarlo por completo.

¡MALDITA PERRA! – la sirvienta de Ophis apretaba su mandíbula tratando de contener su dolor - ¡COMO PUDISTE!

Rossweisse miraba de soslayo, mientras recuperaba el aliento, no ocultando su sonrisa triunfante, por su parte la pelirroja no pudo sostenerse en pie y cayo un poco más alejada de la nieta de Göndul.

GD es suficiente – los ojos de Elesis se abrieron bastante al escuchar la voz de su otra yo – Déjame tomar el control

¡NO ESTES JODIENDO! – la joven respondía al aire mientras señalaba con su dedo - ¡¿QUE PODRÍAS HACER TU?! ¡LA MUÑECA DE ESA PUTA DRAGONA!

Tu puedes verlos… - la pelirroja detuvo sus insultos – Sé que puedes verlos y que allí dentro hay algo que nos puede ayudar

Ya veo, ya veo – la sonrisa que adornaba el rostro de Elesis mostraba la satisfacción que sentía dentro de ella – Esa es una buena idea… para venir de ti

Cerró sus ojos mientras que el ambiente empezaba a enfriarse por completo, Rossweisse se había quedado quieta expectante a lo que la asesina pudiese tramar, tan se arrastró lo suficiente para lograr palpar la lanza que había sacado, se recompuso un poco y empezó a tratar sus heridas tan rápido como podía. El tiempo que Elesis se quedó quieta se hizo eterno dentro de aquel pasillo, pero cuando por fin abrió los ojos, el brillo en ellos era muy diferente.

Perdón por hacerte esperar, Ross-sempai – el tono cortes que empleaba era bastante incomodo – Pero prometo ser rápida… para que ya no sufras más

Aquellas palabras estaban cargadas con un gran pesar, repentinamente Elesis empezó a gemir de dolor mientras que su traje cambiaba de color, el ceñido traje negro se tornaba de un brillante carmín, partes de este se separaban para volverse más revelador; pero su cambio no era solo su ropas también la espada adquiría una forma más agresiva e intimidante. Tras esa transformación el mundo de Rossweisse se llenó de dolor, Elesis había aparecido detrás de ella en un parpadeo, la valquiria trastabillo unos pasos mientras la sangre salía de una enorme herida en su espalda, intento mirar nuevamente a la pelirroja pero ahora estaba frente a ella, sintió un dolor en su abdomen bajo sus ojos para encontrarse con la sorpresa de que estaba siendo atravesada por la espada de la misma asesina. Sintió como sus fuerzas flaquearon y cayó de rodillas completamente abatida.

Sabes, tu rostro me molestaba – Elesis comentaba en un tono sin vida – Pero de alguna manera lo encontraba nostálgico… GD realmente te aborrece

No e-entiendo - la valquiria levantaba la mirada completamente confundida – T-todo este tiempo no he podido e-entenderte

Ni siquiera yo puedo hacerlo – la joven mostraba un semblante lastimero – A veces siento que soy otra persona o que alguien más toma mi cuerpo – Elesis se alejó unos pasos – GD me susurra cosas que no quiero hacer… pero Ophis-sama hace callar a GD…. – se tomó la cabeza mientras esta empezaba a dolerle – Otras veces hay alguien más… pero llora porque t-tiene miedo…. ¡YA SOLO CALLATE! – la personalidad de Elesis cambiaba nuevamente – Y bien… que te parece perra… eso es por lo que me hiciste...

Tú no eres Elesis – Rossweisse se levantó con dificultad – Porque ella en realidad odia hacer estas cosas

¡QUE PUEDES SABER TU SOBRE ELESIS! – GD habló con furia – ¡YO ESTABA CON ELLA CUANDO EL MAESTRO LA INSTRUIA! ¡YO ESCUCHABA SUS SOLLOZOS EN LA OSCURIDAD! ¡YO LA HICE FUERTE PARA NUESTRO PLAN!

Tienes razón yo no puedo saber nada sobre ella – la peli plateada posó su mirada en GD – Pero estaba equivocada… Elesis no traicionó a nadie, porque nunca fue ella misma… era la otra… la que está llorando dentro de su mente – con un dedo señalo el rostro de la pelirroja – Sé que me estas escuchando, puedes llamarlo hipocresía si quieres, realmente no me importa… pero voy a salvarte

¡QUE PENDEJA! A ti también se te zafó un tornillo – GD apunto con su espada hacia donde estaba Rossweisse - ¡¿QUE PUEDES HACER EN TU ESTADO?!

Aún tengo un pequeño as en la manga – una escueta sonrisa adornó a Rossweisse – Espero que puedas soportarlo… Elesis – los ojos de azules de la valquiria brillaron intensamente.

GD dio un paso atrás esa pequeña demostración de poder era suficiente para crisparle los nervios a la pelirroja, negó con la cabeza y le miro llena de rencor, sus ojos ambarinos imitaron las acciones de la valquiria, brillando por su propia cuenta desapareció del lugar para reaparecer nuevamente atrás de la peli plateada; movió su espada con la intención de lastimar aún más a su contrincante, espero que se defendiera pero no hubo reacción de la misma, justo en el momento en que el filo de la espada iba hacer contacto GD se alejó rápidamente.

Su respiración era errática, estaba confundida por la aquella sensación que le envolvió de un momento a otro, repitió la acción paro ahora apareciendo sobre Rossweisse, una vez más se detuvo en el último instante. La molestia dentro de ella cada vez cobraba más fuerza, ¿Por qué se negaba a conectar el golpe que le daría la victoria?... GD apretó los dientes y volvió a realizar el mismo acto, con el mismo resultado.

¡¿POR QUÉ?! – la joven se llevó las manos a la cabeza - ¡¿POR QUÉ?! ¡¿POR QUÉ?! ¡¿POR QUÉ?! ¡¿POR QUÉ?! ¡¿POR QUÉ?! ¡¿POR QUÉ?! ¡¿POR QUÉ?! ¡¿POR QUÉ?! ¡¿POR QUÉ?! ¡¿POR QUÉ?! ¡¿POR QUÉ?! – con desesperación golpeó su cabeza contra el piso, ignorando por completo el propio daño que se hacía - ¡¿POR QUE NO PUEDO MATARTE?!

Sin darse cuenta las lágrimas corrían por sus mejillas, de alguna forma y la propia GD lo ignoraba; las palabras de Rossweisse lograron llegar a la "verdadera" joven que yacía dentro de Elesis, siendo ella quien evitaba que la personalidad desequilibrada de GD no tuviese el control total de sus acciones, aquello realmente alivio a la valquiria porque sabía que estaba tomando la acción correcta. Cerró sus ojos para poder concentrarse en su último movimiento, debajo de ella apareció un círculo mágico especial, el resultado de sus estudios en el paraíso no solo eran magias curativas que sobrepasaban a las conocidas.

Sino también el descubrir que la magia entre mitologías era compatible, así que runas y letras en hebreo se sincronizaban completamente bien.

Aquel círculo manifestaba el poder sagrado de los ángeles del cielo en su hermoso brillo dorado y la pureza de la valquirias del Valhalla con su brillo azul celeste, GD miraba estupefacta el espectáculo de algo realmente imposible, pero si los sacred gears podrían romper el balance por completo.

¿Por qué la magia de una valquiria no podría?

Si sus compañeros la viesen en estos momento, estarían tan orgullosos de la antigua asistente de Odín… nunca se volverían a burlar de ella, pero más que nada estarían orgulloso de ver que estaba a la altura para poder ser comparada con su abuelita Göndul. Y ella efectivamente aceptaría ser puesta al mismo nivel que su nieta, porque ese sería el mayor honor que pudiera percibir más que la fama y el reconocimiento de los demás habitantes de Asgard.

Las nuevas generaciones tienen la obligación de superar a las anteriores

Esa era la regla natural de la vida

La magia había llegado a su punto más elevado, con fiereza miró fijamente a su contrincante quien estaba paralizada ante lo que fuese a sacar la valquiria de aquel conjuro donde se combinaban dos magias completamente distintas, el brillo cesó por completo y con un rápido movimiento Rossweisse apareció frente a GD.

¡APRIETA TUS DIENTES… GD! – la peli plateada tenía una de sus manos cargadas de poder mágico – ¡ELESIS-SAN O LA PERSONA QUE ESTES ALLÍ DENTRO! - con abrió su mano y con la palma extendida golpeo el abdomen de la pelirroja - ¡ESPERO QUE ESTA LUZ TE GUÍE EN LA OSCURIDAD!

¡AZURE RHINEMAIDEN!

GD sentía como la magia entraba dentro de ella, llenándola de una extraña paz con lentitud fue cerrando sus ojos mientras perdía toda fuerza en su cuerpo, cayendo en los brazos de la propia Rossweisse, quien la recibió con un rostro serio ya que según la leyenda las valquirias se encargaban de llevar las almas de los guerreros caídos en batalla, ella haría algo similar… solo esperaba que su plan funcionara.

PARTE 12

La opresión que sentían por parte de la demonio era inconmensurable, tanto Sköll como Hati mostraban el temor en su cuerpo, mientras que Fenrir parecía inmune a la presencia de la rubia, quien a pesar de estar a una altura y distancia considerable alejada de ellos sentir como su poder se desbordaba atestando por completo el ambiente, para ellos era un motivo valido para reaccionar con miedo.

Una sentimiento muy raro en los depredadores porque casi siempre son ellos lo que lo infunden y casi nunca lo siente de manera directa.

Pero en estos momentos aquella demonio, la cual era su presa para el fin del mundo… estaba mostrando sus garras y colmillos, Fenrir al ser una criatura con origen divino, poseía una inteligencia a la par a la de los dioses; por eso su mente pudo comprender el término ironía, ya que sentirse intimidado por alguien a quien solo vio cómo su alimento del día, estaba enseñándole algo completamente nuevo.

Gabriel por su parte descendía con rapidez, sus ojos estaban puestos en el trío de bestias, sus ojos estaban entrecerrados por la velocidad a la que se estaba moviendo, sus manos mostraban los primeros vestigios de lo que iba a usar contra de ellos, Sheol Lance era tan solo rozar el otro lado; pero ahora realmente iba a abrir la puerta, sin notarlo la energía oscura le empezaba a envolver lentamente convirtiéndose lentamente en un cometa de completa oscuridad que atravesaba el cielo falso de aquella enorme sala que fungía como jardín.

La estela de negra que dejaba tras de sí completaba por completo su apariencia, acomodo su cuerpo para hacer impactar uno de sus puños en el suelo, ante las mirada de los tres lobos, pudieron ver como las características orbes azules de Gabriel se tornaban de un carmesí mientras que en su rostro podían ver el esfuerzo que envolvía a su cuerpo.

Justo en medio de las tres bestias, justo en medio de aquellos animales que estaban dispuestos a devorarla, justo en medio de ellos… el puño de la Reina de Ravel se clavó en el suelo; una enorme cúpula de oscuridad se alzó sobre ellos cuatro, absorbiéndolos por completo; consumiendo sus alrededores y reemplazándolo por otro lugar.

Lost Gehenna – Gabriel hablo con completa tranquilidad –Esto es lo que guardaba celosamente, algo que mi padre supo siempre – la rubia estaba de pie mientras abrió sus ojos ahora carmesí – Los ángeles pueden ser malos pero son tan inocentes que no se dan cuenta de ello.

Fenrir y sus hijos dieron un paso atrás el bosque ya no estaba a su alrededor, sino un páramo desolado, donde no había luz aun así podían ver con claridad y no era por su condición como lobos, sombras alrededor de ellos se alzaban como columnas infinitas que sostenían el cielo sobre ellos, pero quizás lo más sorprendente para ellos no era el lugar en sí, sino el sentimiento que proyectaba.

Un vacío y desesperanza absolutos, pero también la oportunidad de encontrar la redención… al menos para aquellos que fuesen dignos de ello.

Parada frente a ellos, con su brazos severamente lastimados estaba la antigua serafín quien alguna vez tuvo la orden de amar y velar por la humanidad; en ese entonces revelar ese mundo hubiese sido su perdición de su estatus angelical, pero ahora ya no era más un ángel, cayó de la gracia por evitar un desastre mayor. Y hace dos semanas se convirtió en demonio para velar por la seguridad de las personas que consideraba las más importantes para ella.

Con sus ocho alas extendidas, cuatro de ellas de demonio y las otras cuatro de ángel caído no hizo más que levantar una de sus manos, con la palma extendida apuntado tanto al padre como a sus hijos.

Fenrir… ¿alguna vez has sentido la necesidad de rezar? – la suave voz de Gabriel resonó por completo en aquel lugar

Para nada soy una bestia… y las bestias no le rezan a nadie – con orgullo el lobo nórdico contestó a la pregunta de la mujer – Haz lo que tengas que hacer… Gabriel

Ya veo – cerro sus ojos dio un largo suspiro – Descansa en paz… orgulloso Fenrir

Cerró su mano extendida, la hacerlo emergieron del suelo una enorme cantidad de pequeñas columnas oscuras, las cuales se transformaron en largas extremidades que sin ninguna contemplación atraparon al trio de lobos, por su parte Gabriel miro impasible como luchaban tratando de evitar el terrible destino que les esperaba al ser apresados, la oscuridad lentamente consumía su carne, quemándola por completo, pero su mirada no mostraba el dolor que sentía, más bien el arrepentimiento que en su corazón empezaba a albergar.

Issei-san – la rubia hablo quedamente – Pase lo que pase no pierdas ante Loki….

Pronto los tres lobos eran apresados por las manos, gimieron lastimosamente mientras era separados a diferentes direcciones lo último que se vio de ellos fueron sus ojos ambarino antes de desaparecer en la negrura. Tal como aparecieron por primera vez ante la rubia demonio así se despedían de ella. Una vez que se encontró sola, su cuerpo cayó al suelo completamente inmóvil.

Creo que dormiré un poco – la reina de Ravel rio levemente – La próxima semana tenía que preparar las clases, ¡Ahh! No tuve una cita en este verano.

Sus ojos recuperaron su color natural al momento que estos se cerraban por completo.

Issei sintió la punzada en su corazón, se detuvo por completo y llevo su mano enguatada al rostro, mientras que lentamente las lágrimas recorrían por sus mejillas.

En vez de lágrimas

Una suave canción

Y en vez de este dolor

Necesito tu calor

[Chikyuugi – Yumi Matsusawa]

La miraba dormir plácidamente, aquel día fue el más ajetreado de toda su vida, ahora ella era su nueva dueña, era pequeña a comparación de él, extrañamente se sentía mejor de esa manera, rio levemente al contemplar su figura debajo de las sábanas blancas. Usualmente tendría un sentimiento de lujuria al ver sus pechos subir y bajar al compás de su respiración pero en esta ocasión era diferente.

La pequeña princesa fénix se haría cargo de él de ahora en adelante, no sabía que sentir en esos momentos pero la expectativa ante lo desconocido hizo acelerar su corazón.

Ravel – el castaño dio un paso mientras se apoyó en la pared – Ravel

Yo no pienso que

Podría cambiar tan fácilmente mi mundo

Pero aun así

Tranquilamente romperé esta obscuridad

Las lágrimas recorrían sus mejillas, la desesperación que sentía en esos momentos parecía perderse ante la cálida sonrisa que las dos personas frente a ella le dedicaban a ella… era increíble que la peor situación en la que se encontraba hubiese alguien que le regresase la fe, lo irónico es que ellos dos eran seres sobrenaturales enemigos de la humanidad.

Pero sinceramente esa pareja de demonios eran tan amables con ella que se dio el lujo de confiar en sus palabras.

Muchas gracias Issei-sama… Ravel-sama – la pequeña maga LeFay sonrió mientras se secaba las lágrimas – Gracias por quererme ayudar a encontrar a mi hermano

Issei apretó sus dientes mientras golpeaba la pared con fuerza dejándola cuarteada por la fuerza que empleo, levantó sus ojos y dio un paso hacia adelante.

LeFay-chan – el joven susurro con pesar en su voz

Y sé que siempre intentare hacia el frente avanzar

Acaso tu podrías muy cerca de mi estar

Mi sueño solo es

Que me puedas amar

Estaba de pie mientras ella estaba con una rodilla en el suelo, sus ojos violetas le miraban con rencor, mientras que él estaba apesumbrado por todo lo había ocurrido… ¿Pero contra quien estaba dirigida esa amargura? Al tiempo después se enteró de la verdad, su querida amiga de la infancia tenía un plan que sencillamente se había jodido por completo.

De hecho él era su salvación pero al ser demonio simplemente ya no sabía que hacer… eso se quedó en el pasado cuando ella misma aceptó ese mismo final para ella, por eso aquel beso que se dieron en el salón del club fue lo más maravilloso para ambos.

Irina – vio su mano por unos momentos mientras recordaba a la portadora de Excalibur Mimic – Yo… yo…

La forma del amor que yo me imagine

Siempre… siempre

Siempre así la buscare

No quiero volver a decir

Me voy a rendir

El corazón de ambos corría a mil por hora, la desnudez no ayudaba mucho para que Issei mantuviera la calma y cierta parte de su cuerpo no se endureciera repentinamente, cosa que haría más incómoda la situación. Por su parte la portadora de Twilight Healing estaba tarareando una canción, el chico cerro sus ojos dejándose llevar por la discreta melodía.

Asia por su parte se relajaba con la cercanía, tanto que sin darse cuenta se pegó un poco más al cuerpo de su primer amor, ahora más que nunca agradecía, el hecho de haberse conocido por mera casualidad.

Asia – Issei bajo su mirada por unos instantes mientras comenzó a caminar de nuevo para llegar a su destino – Yo…

Lo mejor que hare es solo contar con lo que está en mi

Hay cosas que me hacen caer y parece que cederé

Pero aun así

Pero aun así

Yo tome mi decisión

Si quiero luchar por ti

Podría hacer que esta vez

Sus miradas se encontraron y el rubor llenó sus mejillas por completo, la siempre compuesta Xenovia estaba llena de vergüenza mientras que el portador del Boosted Gear parpadeó un par de veces un poco confundido, advirtió la suavidad debajo de su cabeza, en lugar de alarmarse como lo haría el protagonista despistado de un anime, sonrió levemente.

Esa acción tranquilizó un poco a la única torre del grupo, quien también sonrió ante lo tonta que se sintió en esos momentos, ya que como esperaba Issei era la persona indicada a la que le entregó su corazón

Xenovia – su caminar lentamente ganó intensidad mientras levanto su mirada al frente

No exista nada ya que me pueda detener

Aun así amor lo que quiero encontrar

Más allá del dolor

Necesito tu calor

La risa que ambos tenían era contagiosa, a pesar de las miradas desaprobatorias que recibían de los demás… Serafall les miro con la misma alegría; "un par de idiotas" fue el pensamiento generalizado de la familia y siervos de la familia Pemex. Pero ese "par de idiotas" eran las mejores piezas de Ravel Pemex, tanto Gabriel como Issei alzaron sus manos para hacer chocar sus puños de manera fraternal.

La ahora Reina de su prometida, era sin duda la mejor adición a su grupo y estaba expectante a lo que la antigua serafín pudiese enseñarles en el futuro.

Gabriel-san – Issei corría con todas sus fuerza – Les prometo una cosa…

Acaso tu podrías muy cerca de mi estar

Mi sueño solo es que me puedas amar

La forma del amor que yo me imagine

Siempre… siempre

Junto a ti la buscare

Elesis abrió los ojos lentamente se sentía extraña, pero a pesar del dolor en su cuerpo… se sentía en paz, alzo su mirada para encontrarse con los azules ojos de Rossweisse, quien le miraba con un deje de preocupación, la pelirroja intento levantarse para alejarse de la valquiria quien con una mano le impidió tal acción.

No deberías moverte… al menos no tan bruscamente – la peli plateada comentaba con tranquilidad – Elesis-san… ¿Cómo te sientes?

La pregunta hizo parpadear un poco a la seguidora de Ophis, miro unos instantes al techo de aquel pasillo mientras buscaba una respuesta.

Extraña – el tono que empleo Elesis era tranquilo – Es como si despertara de un sueño… uno muy largo

Ya veo – la valquiria suspiro aliviada – Tal parece que funcionó muy bien

Gira y gira el mundo

Y cambia nuevamente el tiempo

Antes que llegue el final quiero

Obtener tu amor y ser feliz

Junto a ti

La pelirroja se incorporó lentamente para quedarse sentada frente a su adversario, la hostilidad proveniente en Rossweisse simplemente desapareció por completo y eso incomodaba un poco a Elesis, se quedaron en silencio unos instantes antes de que la joven asesina externara sus dudas.

¿Qué fue lo que me hiciste? – Rossweisse miraba fijamente a los ojos ambarinos de la pelirroja – Yo recuerdo estar en la oscuridad y después vi una luz hermosa frente a mí

Azure Rhinemaiden – contesto tranquilamente la valquiria – Un hechizo que elaboré en mi estadía en el paraíso bíblico… es más o menos una especie de exorcismo

¿Tú me exorcizaste? – la incredulidad estaba plasmada en el rostro del jovencita mientras que la valquiria asintió – ¿Acaso eres un ángel?

Soy una orgullosa valquiria – la peli plateada golpeo su pecho con orgullo pero se arrepintió de ello al sentir un poco de dolor – S-Somos la v-versión n-nórdica de los ángeles o eso creo

Acaso tu podrías muy cerca de mi estar

Mi sueño solo es que me puedas amar

La forma del amor que yo me imagine

Siempre… siempre

Junto a ti la buscare

Gracias – Rossweisse alzó la mirada ante las palabras de Elesis – Realmente… lo agradezco de corazón

Sin decir nada más la valquiria se levantó por completo y fijo su mirada en la dirección en la que se fue Issei, mientras era seguida por la mirada de Elesis, se quedó sin hacer nada unos instantes antes de pararse ella misma, Rossweisse quiso dar un paso pero estuvo a punto de caerse, pudo haberlo hecho pero fue detenida por la que momentos atrás fue su enemiga.

Muy apenas puedes caminar – comentaba la pelirroja mientras apoyaba a la valquiria en sus hombros – No estoy en mejores condiciones que tú… pero también necesito llegar hasta donde está Loki

¿Todavía quieres matar a Issei? – Rossweisse tenía ciertas dudas con respecto a su inusual aliada

Ya no más – la respuesta por parte de la asesina fue sincera – Pero… aun no sé mucho sobre mí… pero sé que necesito derrotar a Loki para averiguarlo

De acuerdo… - la peli plateada asintió levemente – Una parte de mi sabe que debe de desconfiar de ti… pero también confío ciegamente en mi magia – con una sonrisa acepto la ayuda de la sirviente de Ophis - ¡Vamos entonces a alcanzar a Issei!

En vez de lágrimas

Una suave canción

Y en vez de este dolor

Necesito tu calor

La puerta de la habitación del trono apareció frente a Hyodou Issei, su mirada estaba llena de determinación, ya que encararía al artífice del final del mundo, posó su mano en la madera de la entrada y cerro sus ojos ante de abrirla.

"Chicas…. ¡Les prometo que derrotaré a Loki a toda costa!"


Hola a todos… Feliz 2017… bueno sé que la espera fue larga, tortuosa y sobre todo desesperante, mucho ya querían su dosis de Left Behind, irónicamente este capítulo debió de haber salido a finales del año pasado, pero admito que tuvo ciertos problemas para elaborarlo, y vamos también se me atravesó cierta entrega de cierto juego que llevaba mucho tiempo esperando… y que dejé de jugar para ponerme manos a la obra.

Hay muchas cosas que quisiera comentar pero esas quedarán para el próximo episodio, el cual tardará medio año en salir… es broma… ja, ja, ja…. Bueno sin más me despido no sin antes desearles un excelente año…


PARTE EXTRA

La puerta se abrió de par en par, Loki levantó su mirada para ver a la persona que osaba entrar en su territorio, no pudo ocultar su sonrisa al ver la identidad de aquel intruso, con arrogancia aplaudió el arribo de quizás la única persona que tenía la mínima posibilidad de parar sus planes, claro si estuviese acompañado por el resto de sus aliados.

¡BIENVENIDO! – el Dios del Engaño se levantó complacido del trono de Odín - ¡VEO CON GUSTO LA DESESPERACION EN TU MIRADA! – el peli azul celeste gesticulo exageradamente – Dime Sekiryuutei… ¿tienes lo necesario para detenerme?

Un silencio sepulcral fue la única respuesta que obtuvo por parte del Peón de Ravel Phenex, cosa que ni siquiera molesto a Loki, para él solamente era el último juego antes de que cayera el telón del Ragnarök.

¿Qué acaso no tienes nada que decirme? – el rey de los embusteros estaba expectante a las reacciones de Issei – No me darás el discurso donde con la fuerza de la amistad y el amor detienes mis planes… - una risa cargada de desdén llenaba el salón del trono – No lo haces porque sabes que esto no es la fantasía que un muchacho imagina en su mente o una caricatura donde al final los buenos ganan… - pronto el tono bulón de Loki desapareció – Entonces que haces aquí frente a mí…

Issei dio un sonoro suspiro antes de encarar al dios, vio con intensidad su sacred gear ignorando por completo la presencia de aquel dios, Loki miraba con desdén al demonio frente a él, no obstante esa tranquilidad le incomodaba por completo. Abriendo y cerrando su mano, el joven portador de una de las trece longinus hizo algo que marcaría por completo el curso a seguir.

¡[IGNITION]!

La poderosa voz del dragon gales llegó hasta los oídos de la deidad del engaño quien súbitamente sintió como su mundo daba vueltas de manera violenta, si la sensación de dolor fue algo sorpresiva sería mentir, Loki se llevó una de sus manos al rostro para palpar el golpe que había recibido directamente. La incredulidad estaba presente en sus ojos, nuevamente alguien lograba lastimar su cuerpo, Issei por su parte ya no estaba en la entrada del salón del trono, recorrio la distancia en un parpadeó.

Tienes razón – Issei habló muy quedamente – Esta situación no es como la pintan en los animes que me gustan – Loki alzo la mirada para ver como el demonio le miraba desafiantemente – Pero no es la primera vez que enfrento algo prácticamente invencible

Las llamas danzaban con libertad en el Boosted Gear mientras que el castaño caminaba lentamente hacia donde había caído el dios artífice del ocaso de los dioses, la desesperación en los ojos de Issei dieron paso a la ira… una que estaba completamente dirigida en contra de su enemigo, Loki por su parte se levantó del suelo, volvió a sonreír antes de mirar con la misma intensidad al infame bastardo que se atrevió a golpearlo.

Te daré ese golpe como cortesía… Sekiryuutei – el rey de los embusteros abandonó toda burla en su persona - ¡VEN Y PERECE ANTE MÍ!

Estas equivocado – Issei se preparó para dar un nuevo golpe - ¡QUIEN CAERA SERA TÚ LOKI!

Ambos estaban concentrados en acabar con el otro, en esta pelea no habría ganadores o perdedores, simplemente los dos morirían irremediablemente, claro si la situación se mantuviera de esa manera. Sin embargo, los engranajes del destino ya se habían movido para bien o para mal.

Las puertas del Valhalla aparecieron frente a ellos, sus ropas estaban un tanto sucias por las dificultades que pasaron antes de llegar hasta ese lugar, Vali Lucifer sonrió al ver el escenario donde se llevaría a cabo una batalla sin precedente alguno.

¡Vali-chan veo que estas muy feliz! – el peli plateado ignoró por completo la manera en que se le dirigieron

Los ojos azules del Hakuryuukou miraron a la persona en cuestión, solamente para ver el rostro de Ramiel mientras esta sonreía ampliamente.

No lo voy a negar – Vali apretaba sus manos formándolos en puños - ¡ESTAMOS ANTE LA MAS JODIDA Y EMOCIONANTE PELEA DEL MUNDO!

Entiendo tu impetú… Darling – Gillianne ocultaba su sonrisa tras una de sus manos – Pero debes de recordar nuestro verdadero objetivo

El portador del vanishing dragon bufó un tanto molesto antes de cruzarse de brazos, vio como alguien más se adelantaba para ingresar al palacio del Valhalla.

No debemos perder más tiempo – el único hijo de la Cadre Ramiel llamo la atención del grupo – Tenemos un plan que seguir y hacer que funcione

Bien… bien… Yoshida – el descendiente de Lucifer negó con la cabeza – Solo no me estorbes cuando lleguemos ante Loki… Me escuchaste Kazuki

No te preocupes Vali-san – el mencionado sonrió levemente - Te aseguro que no voy a estorbarte… de hecho estoy impaciente para poder borrar esa sonrisa tuya

¡Entonces que esperamos… hagamos acto de presencia en esta historia!